Aram Aharonian|
On Ago 21, 2021
Parece una mala novela policial, donde un comando de mercenarios comete un magnicidio y donde los gobiernos que envían y financian a los asesinos luego se aseguran que sean funcionarios propios quienes investiguen el hecho, amparados por un comando “humanitario” de marines estadounidenses. Todo esto hace cada vez más difícil que alguna vez se sepa realmente la verdad sobre el asesinato del presidente de Haitií, Jovenal Moïse, el 7 de julio pasado.











