GREG PALAST
Joseph Stiglitz no podía dar crédito a sus oídos. Ahí estaban, en la Casa Blanca, con el Presidente Clinton pidiendo orientación a los altos cargos del Tesoro estadounidense sobre cuestiones de vida o muerte para la economía norteamericana, cuando el vicesecretario del Tesoro Larry Summers se vuelve hacia su jefe, el secretario del Tesoro Robert Rubin, y suelta: “¿Qué pensaría Goldman Sachs de esto?”
¿¡Cómo!?
En otra reunión posterior, Summers volvió a preguntarlo: “¿Qué pensaría Goldman Sachs de esto?”Un estupefacto Stiglitz –a la sazón Presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Presidencia— que seguía sin salir de su asombro me contó que se volvió hacia Summers para preguntarle si le parecía adecuado decidir la política económica de los EEUU en función de los “que pensara Goldman” y no, digamos, de los hechos, o, digamos, de las necesidades de la población norteamericana, ya saben, todas esas cosas que se oyen en las reuniones de gabinete de la serie televisiva El ala oeste.
Summers repasó con la mirada a Stiglitz como si de una especie de necio ingenuo que había leído demasiados libros de educación para la ciudadanía se tratara.
R.I.P. Larry Summers
En la tarde del domingo, enfrentado a una revuelta de los senadores de su propio partido, Obama lanzó a Larry como probable substituto de Ben Bernanke como presidente del Comité de la Reserva Federal.
Mientras llegaban las noticias que apagaban la antorcha de Summers trataba yo de escribir otra columna sobre Larry, el Tifón María de la Teoría Económica. (La primera la escribí en el Guardian hace 15 años, advirtiendo de que “Summers es, en efecto, una colonia de alienígenas enviada a la Tierra para convertir a los humanos en fuente barata de proteínas”.)
Pero el hecho de que Obama tratara siquiera enviar a Summers al planeta nos dice más de Obama que de Summers: nos dice también para quién trabaja Obama. Una pista: no para ustedes.
Todas aquellas discusiones de gabinete en los 90 pidiendo la bendición de Goldman Sachs giraban en torno a la idea Rubin-Summers de poner fin a la regulación del sistema bancario estadounidense. Para liberar a la economía estadounidense, sostenía Summers, todo lo que hay que hacer es permitir que los bancos comerciales puedan apostar ahorros privados públicamente garantizados en nuevos “productos derivados”, dejar que los bancos vendan títulos hipotecarios subprime de alto riesgo y recortar sus reservas para hacer frente a las pérdidas.
“¿Qué podría ir mal?”
Stiglitz, que terminaría ganando el Premio Nobel de Economía, trató de explicarles exactamente qué es lo que podría ir mal. Tras intentarlo, fue substituido y puesto de patitas en la calle.
Summers hizo más que perdirle a Rubin que canalizara el espíritu de Goldman: llamó en secreto y se reunió con el nuevo ejecutivo jefe de Goldman, Jon Corzine, para planear la desregulación financiera a escala planetaria. No estoy dando palos de ciego: dispongo del mensaje confidencial dirigido a Summers recordándole que tenía que llamar a Corzine. (Para la historia completa de ese mensaje y una copia del mismo, léase “The Confidential Memo at the Heart of the Global Financial Crisis”.)
Summers, como funcionario del Tesoro, puede llamar a cualquier banquero cuando le de la gana. Pero no en secreto. Y no, desde luego, para discutir detalles de políticas que podrían hacer ganar miles de millones a un banco. Y Goldman ganó miles de millones con esos planes.
Ejemplo: Goldman y sus clientes se embolsaron 4 mil millones a cuenta del colapso de las “obligaciones sintéticas de deuda colateralizada”, esos señuelos fraudulentos vendidos a incautos e imbéciles, por ejemplo, a los banqueros del Royal Bank of Scottland. (Véase Did Fabrice Tourre Really Create The Global Financial Crisis?.)
Goldman se forró también a lo grande con la implosión de la deuda griega a través del comercio secreto de derivados financieros permitido por la despenalización, propiciada por Summers, de ese tipo de especulación transfronteriza.
El colapso de la Eurozona y del mercado hipotecario estadounidense causados por los banqueros echados al monte sólo fue posible porque el Secretario del Tesoro Summers cabildeó a favor de la Ley de Modernización de los Mercados de Futuros de Materias Primas [Commodities Futures Modernization Act, CMFA], que impidió a los reguladores el control del 100.000% del incremento registrado en los activos derivados, especialmente de los archiarriesgados derivados financieros de “desnudas” permutas de cobertura de incumplimiento crediticio.
La CMFA fue el equivalente financiero de un cuartel de bomberos prohibiendo las alarmas de humo.
Summers sucedió en el Tesoro a Rubin, que lo dejó para convertirse en el director de un extraño Behemoth financiero de nuevo tipo: la fusión de Citibank con un banco de inversión, Travelers. La nueva bestia bancaria quebró y precisó de 50 mil millones de dólares en fondos de rescate. (Goldman no necesitó fondos de rescate, pero de todas formas recibió 10 mil millones.)
Otros bancos convertidos en casinos siguieron la senda de insolvencia de Citi. La mayoría fueron rescatados… y acudieron a Summers, o cuando menos, escucharon de sus labios muy bien remunerados consejos.
El comerciante de derivados financieros D.E. Shaw pagó a Summers 5 millones de dólares por unos cuantos años de trabajo “a tiempo parcial”. Lo que venía a sumarse a pagos procedentes de Citigroup, Goldman y otras entidades financieras, elevando el valor patrimonial neto de este otrora pobretón profesor a más de 31 millones.
Goldman, Larry y los desahucios
Cuando Summers dejó el Tesoro en 2000, según informa el The New York Times, un agradecido Rubin le ofreció el cargo de Presidente de la Universidad de Harvard, cargo del que Summers terminó por ser despedido. Apostó 500 mil millones de dólares de los fondos de la Universidad en los derivados financieros que él había legalizado. (Dada la incapacidad casi patológica de Summers para entender las finanzas, resultó de lo más chocarrero que, siendo Presidente de Harvard, declarara que los humanos con vagina son más bien mediocres en lo tocante a los números.)
En 2009, Summers, el Papá del Desastre de la Desregulación, regresó al gabinete gubernamental en triunfo. Barack Obama lo coronó como “Zar económico”, permitiéndole dirigir el Tesoro sin necesitar de someterse a interrogatorio formal confirmatorio por parte del Congreso.
¿Logró Summers redimirse como Zar económico del primer mandato de Obama?
Para nada.
En 2008, tanto la demócrata Hillary Clinton como el republicano John McCain urgieron a servirse de 300 mil millones de dólares restantes del fondo de rescate para un programa de evitación de desahucios idéntico a uno que había empleado Franklin Roosevelt para sacar a los EEUU de la Gran Depresión. Pero el Zar Larry no quiso saber nada del asunto, aun cuando se habían dado a los bancos 400 mil millones del mismo fondo.
En realidad, por consejo de Summers y de su primer asistente, el Secretario del Tesoro Tim Geithner, Obama gastó sólo $7 mil millones de los 300 mil millones disponibles para salvar a las familias afectadas por desahucios.
¿Qué pensaría Goldman?
Como antes dicho, Goldman y sus clientes se embolsaron miles de millones a causa de que Obama abandonó a su suerte a 3,9 millones de familias, que perdieron sus hogares durante su primer mandato. Mientras que esas familias en vías de desahucio se iban a pique, el Zar Summers torpedeó su bote salvavidas: un plan para prevenir desahucios forzando a los bancos a depreciar los sobrecargos predatorios de sus hipotecas subprime. Es notable que fuera precisamente la acción de Summers (y la inacción de Obama) lo que ahorrara a Citibank miles de millones.
Larry, el tiburón del préstamo
La desastrosa maquinaria de la desregulación no afectó a los norteamericanos de viso. Mientras que las entidades crediticias sin ánimo de lucro, prestamistas de último recurso para gente trabajadora y los pobres en los EEUU eran sometidos a un asalto jurídico y político, se disparó exponencialmente un nuevo tipo de operación bancaria, una burbuja nacida de las mentes de los timadores ansiosos de conferir legitimidad al préstamo tiburonesco.
Una de esas creaciones, por ejemplo, el llamado “Club del Préstamo”, concibió una manera de recaudar honorarios arreglando préstamos que llegaban a cargar hasta el 29%. El Club del Préstamo (Lending Club) sostiene que ni puede ni debe ser regulado por la Reserva Federal u otro tipo de inspección pública bancaria. El último ingreso en su comité director: Larry Summers.
Si desean ustedes saber por qué Obama podría llegar a elegir a un timador y especulador de esta calaña como jefe de la Reserva Federal, no tienen más que preguntarse: ¿quién eligió a Obama? Hace diez años, Barry Obama era un don nadie, un Senador estatal procedente del sur de Chicago.
Luego tuvo suerte. Un banco local, Superior, cayó abatido por causa de los reguladores públicos que lo acusaron de estafar a gentes de color. La presidente del banco, Penny Pritzker se enojó tanto con los reguladores, que decidió eliminarlos: lo que requería un nuevo Presidente.
Los milmillonarios pusieron en contacto a Obama con Jamie Dimon, de J.P.Morgan, pero el contacto más importante fue Robert Rubin, el antiguo secretario del Tesoro y, lo que es todavía mucho más importante, antiguo ejecutivo en jefe de Goldman Sachs y mentor de Larry Summers. Sin la bendición de Rubin y sin una avasalladora potencia para captar fondos de financiación, Obama estaría todavía discutiendo sobre problemas de zonificación urbana en Halsted Street.
Rubin eligió a Obama y Obama eligió a quien Rubin había elegido por él.
Porque, al final, Obama sabe que tiene que elegir a un jefe de la Fed haciéndose una sóla pregunta: ¿Qué pensaría Goldman?
Debo un agradecimiento muy especial Lori Wallach de Public Citizen, sin la cual nuestra investigación ni siquiera habría empezado.
Para la historia completa de la investigación de Larry Summers, el memorando “Juego Final” y la crisis financiera, véase el celebrado libro de Palast Vultures’ Picnic [El picnic de los buitres].
Greg Palast es autor de los bestsellers New York Times Billionaires & Ballot Bandits, The Best Democracy Money Can Buy [traducción castellana en la editorial Crítica de Barcelona] y Armed Madhouse.
Traducción para www.sinpermiso.info: Ventureta Vinyavella
12 oct 2013
11 oct 2013
UPM : Cuando el sainete diplomático y mediático oculta lo esencial
LA FÁBRICA DE CELULOSA UPM
Cuando el sainete diplomático y mediático oculta lo esencial
William Yohai
3 de octubre de 2013
Hace ya tiempo [1] escribimos junto al economista Gustavo Melazzi dos trabajos respecto a las ganancias que obtendría la empresa a partir de su planta en Fray Bentos.
En el primero estimábamos utilizando datos acerca de precios de costo de la celulosa en la región y precios internacionales de venta las probables ganancias futuras.
El resultado: U$S 350 millones anuales.
En el segundo, después de unos 3 años de operación de la planta comprobábamos, también partiendo de información pública disponible, que nuestra primera estimación había sido conservadora.
El resultado anual neto de la fábrica era probablemente muy superior a esa cifra. Y estimábamos que en apenas 3 años la empresa había recuperado el capital (U$S 1.200 millones) invertido.
En el primer trabajo los cálculos partían de una base de producción de un millón de toneladas anuales de celulosa producida.
Corregida ésta a partir de datos conocidos para ese entonces (1,1 millones anuales) y agregándole las ganancias a partir de la venta de energía a UTE, el resultado era aún más abultado: del orden de los U$S 500 millones anuales.
Según el balance de la empresa, que declaraba 533 trabajadores en Uruguay y nuestros propios cálculos de ganancias, cada trabajador en nuestro país le generaba U$S 1 millón de ganancia por año. Este trabajo fue ampliamente divulgado (no por la gran prensa, claro) y no obtuvo respuesta por parte de la empresa o el gobierno.
Los datos actuales referidos a los precios de la celulosa y las estimaciones de costos, también conocidas internacionalmente [2] nos hacen estimar las ganancias anuales actuales en el orden de los U$S 400 millones de dólares anuales.
Esto, partiendo de una producción anual de 1,1 millones de toneladas anuales de producción.
El aumento recientemente autorizado por el presidente Mujica eleva esa cifra en otros U$S 40 millones de dólares.
Como es público y notorio la planta está ubicada en una Zona Franca y no paga impuestos de ninguna clase sobre tales utilidades.
En realidad no habría muchos motivos para insistir en el tema, dado que a nadie parece interesarle excepto tal vez una ínfima minoría militante, salvo que, otra vez los aspectos ambientales del asunto generan un conjunto de movidas políticas internacionales.
Veamos: ante el pedido (más bien exigencia a punta de pistola) de la empresa de ampliar su producción en un 20% (y sus ganancias en proporción aún mayor, dado que el costo marginal de cada tonelada producida por sobre los 1,1 millones de toneladas es menor que el del promedio) el gobierno no hace otra cosa que lo que viene haciendo desde siempre ante cualquier gran empresa: hocicar.
La empresa logra así el objetivo: ampliar la producción y las ganancias.
Con una ventaja adicional: la discusión nacional e internacional sobre los aspectos ambientales oculta totalmente el nudo de la cuestión: SUS EXORBITANTES GANANCIAS LIBRES DE IMPUESTOS
Desde el punto de vista ambiental las afirmaciones del canciller argentino Timerman [3] carecen de cualquier relevancia.
A simple modo de ejemplo: se afirma que UPM vierte al río 20 toneladas anuales de fósforo.
Para cualquier cultivo en la cuenca del río Uruguay se aplican 50 o más kilos de fósforo por hectárea
O sea, 5.000 hectáreas implican un vertido de fósforo en el campo de no menos de 250.000 kilos. Estimando, conservadoramente, que el 10% del elemento aplicado termina en las cañadas y arroyos cercanos y por esa vía en el río Uruguay se puede concluir que el vertido de fósforo de UPM equivale a aquel número de hectáreas cultivadas.
La mancha de soja que rodea Gualeguaychú se extiende por CIENTOS DE MILES DE HECTÁREAS. Y, por supuesto, del lado uruguayo sucede algo parecido. Algo similar se puede concluir respecto al nitrógeno y a la materia orgánica.
Recientemente el agua potable que suministra OSE en Montevideo presentó un elevado nivel de contaminación a partir de algas.
Se determinó que en este caso particular existía mal olor pero no toxicidad para los humanos.
El episodio ha obligado a OSE a invertir millones de dólares en sistemas de depuración.
El origen de las algas es la elevada concentración de fertilizantes presente en el agua del Río Santa Lucía a partir de la actividad agrícola y ganadera en la cuenca
Es evidente que no es bueno verter fósforo y nitrógeno en las cuencas fluviales. Pero en el caso de UPM la significación de estos vertimientos es menor.
El tema de la temperatura del agua (32 grados) que UPM elimina asume caracteres de ridículo similar. Diluida entre el caudal del río dicha diferencia es completamente insignificante.
No resulta difícil explicar las razones de tanto desatino: en este mes hay elecciones parlamentarias en Argentina y el ejecutivo tiene mucho en juego en ellas.
De este lado del río el gobierno aprovecha la agresividad diplomática de los vecinos para presentarse como víctima y evitar que el eje de la discusión se centre en lo esencial. Nada podría venirle mejor, tanto al presidente Mujica, como al gran ganador de todo esto, la empresa UPM, que NADIE toque el tema de las ganancias extraordinarias que obtiene y el hecho clave: NO PAGA IMPUESTOS
Por supuesto: la solicitud de UPM podría haber motivado a un gobierno digno y a una oposición preocupada por el interés nacional a poner sobre la mesa de discusión el tema de fondo. Es evidente que ni ésta ni aquel cumplen estas condiciones.
De paso vale la pena mencionar otro hecho “colateral”.
De las declaraciones de algún jerarca se ha podido colegir que existe un “contrato” entre la empresa y el gobierno uruguayo. Si ello es así (y debemos agradecer la fiscal Enrique Viana habernos llamado la atención sobre el punto) bueno sería que el mismo se hiciera público.
No nos hacemos ilusiones…
Un día después de haber redactado el trabajo leemos hoy [4] lo siguiente:
“El gobierno uruguayo hizo público ayer los datos de monitoreo de la planta de UPM, comparando algunos de sus resultados obtenidos con los valores establecidos en la normativa, e incluso contrastándolos con los resultados del río Gualeguaychú”.
En cuanto al fósforo vertido al río Uruguay, el gobierno de nuestro país autoriza un máximo de 74 kg diarios, mientras que la planta vuelca 47 kg. El vertido en Gualeguaychú se ubica en 5.108 kg.
Si bien, desde hace más de un año, en Uruguay se prohibió el uso del pesticida endosulfan, (Argentina hizo lo propio hace tres meses) por tratarse de un compuesto persistente, se mantienen algunas trazas del mismo en el río Uruguay.
En julio, el endosulfan sulfato tenía un parámetro de 1,07 nanogramos por litro, mientras en Gualeguaychú se ubicaba en 14,2 nanogr/l.
Tanto en la carga orgánica como en el caudal de vertido, UPM tiene valores por debajo de lo establecido. En cuanto al nitrógeno, la norma indica un tope de 740 kg por día. En Gualeguaychú, el vertido de este elemento se ubica en 11.750 kg, y en UPM en 102 kg”
Tal cual estimamos más arriba el nivel de vertidos a partir del área agrícola en torno a Gualeguaychú es 100 veces mayor al de UPM.
Para concluir con los términos del sainete: en un popular programa radial de la mañana escuchamos a oyentes proponer que Uruguay denuncie a Argentina por contaminación ante La Haya basándose en los datos expuestos más arriba.
Otro disparate: si Gualeguaychú vierte cantidades enormes de fósforo, nitrógeno y materia orgánica al Río Uruguay otro tanto hacemos desde este lado del río.
El tema del manejo indiscriminado de fertilizantes (y otros múltiples agroquímicos) es central a cualquier intento de mejorar las condiciones ambientales de nuestros países.
El modelo agrícola impuesto por el agronegocio y adoptado dócilmente a ambos lados del río es enemigo directo de aquel objetivo.
[1] http://www.semanario-alternativas.info/archivos/2011/agosto/181/PORTADA/paginas%20portada/Articulos/botnia.html “¿Uruguay: aporte de recursos o saqueo?”
http://www.analisisdigital.com.ar/noticias.php?ed=1&di=0&no=69256 “¿cuánto ganará BOTNIA?
[2] http://www.risiinfo.com/Marketing/Commentaries/world_pulp_monthly.pdf
[3] http://www.subrayado.com.uy/Site/noticia/27336/argentina-volvera-a-la-haya-y-publico-datos-de-contaminacion
[4] http://www.republica.com.uy/upm-no-contamina/
W.Yohai - postaporteñ@ 1040 - 2013-10-07
9 oct 2013
Todo era mucho más claro con las dictaduras de derecha, sostiene Claudio Paolillo
Directivo de la SIP
Enviado por Andrés Reliche en Mar, 10/08/2013 - 16:43
Claudio Paolillo, director del semanario 'Búsqueda', de Uruguay, y presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP. (Foto: 'Búsqueda'). / Foto: El Comercio Perú
Quito, 08 oct (Andes).- Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de la Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), ha manifestado este martes que la situación para los medios de comunicación en la época de las dictaduras de derecha era “más clara” que en la actualidad.
En una entrevista con diario El Comercio de Lima (publicada este martes), Paolillo comparó a los gobiernos progresistas de América Latina con 'un cáncer bolivariano que se expande como metástasis’.
Consultado respecto a las propuestas de algunos gobiernos de izquierda para regular a la prensa a través de leyes, el directivo opinó que es posible alcanzar los valores en la prensa sin la necesidad de normativas y expuso que, a diferencia de la época de las dictaduras de derecha, en la actualidad es difícil combatir ese tipo de iniciativas.
“Lo que pasa es que la dificultad para combatir estas iniciativas es mucho mayor que con las antiguas dictaduras militares de derecha. Esas simplemente cerraban el diario, mataban al dueño, proscribían o mandaban al exilio al periodista, era todo mucho más claro”, comentó Paolillo a diario El Comercio.
A criterio del directivo de la SIP, antes, las dictaduras militares trataban de restringir la libertad de expresión o simplemente la suprimían, ahora, esto lo están haciendo los gobiernos electos democráticamente.
Paolillo considera que los gobiernos de izquierda, entre los que citó a Ecuador, proponen leyes con la etiqueta de valores como salvaguardar el honor de las personas, promover la igualdad, proteger la salud mental de los niños, promover la verdad, equilibrio informativo, etcétera.
Pero cree que el problema es que en nombre de esas palabras se limita la libertad de expresión. Y cuestiona que la protección de todos esos valores está a cargo de “burócratas que responden directamente al líder y que nos dicen qué podemos leer y qué no, qué podemos ver y escuchar y qué cosas no”.
“Ellos piensan por nosotros, en definitiva, nos censuran. El caso más explosivo, más tremendo, es Ecuador, donde todos los días hay noticias muy negativas para la libertad de expresión. Allí, estas cosas se están aplicando de una manera peor incluso que en Venezuela”, manifestó.
La SIP es la asociación de propietarios, editores y directores de periódicos y agencias informativas de América. La organización, que representa a más de 1.300 periódicos, fue fundada en 1943 en La Habana.
Juan Alberto Bozza, profesor de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), sostiene que la SIP fue una trinchera anticomunista en la década del setenta y que estuvo aliada a gobiernos norteamericanos. Agustín Edwards, dueño del diario El Mercurio al que se lo vincula como cómplice de los abusos de la dictadura de Augusto Pinochet, integra actualmente el Consejo Consultivo de la SIP.
En 2009, la SIP fue objeto de críticas por hacerse de la vista gorda ante el asesinato de 23 periodistas en el régimen de facto de Roberto Micheletti en Honduras.
La información y el contenido multimedia, publicados por la Agencia de Noticias Andes, son de carácter público, libre y gratuito. Pueden ser reproducidos con la obligatoriedad de citar la fuente. http://www.andes.info.ec/node/23536
Enviado por Andrés Reliche en Mar, 10/08/2013 - 16:43
Claudio Paolillo, director del semanario 'Búsqueda', de Uruguay, y presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP. (Foto: 'Búsqueda'). / Foto: El Comercio Perú
Quito, 08 oct (Andes).- Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de la Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), ha manifestado este martes que la situación para los medios de comunicación en la época de las dictaduras de derecha era “más clara” que en la actualidad.
En una entrevista con diario El Comercio de Lima (publicada este martes), Paolillo comparó a los gobiernos progresistas de América Latina con 'un cáncer bolivariano que se expande como metástasis’.
Consultado respecto a las propuestas de algunos gobiernos de izquierda para regular a la prensa a través de leyes, el directivo opinó que es posible alcanzar los valores en la prensa sin la necesidad de normativas y expuso que, a diferencia de la época de las dictaduras de derecha, en la actualidad es difícil combatir ese tipo de iniciativas.
“Lo que pasa es que la dificultad para combatir estas iniciativas es mucho mayor que con las antiguas dictaduras militares de derecha. Esas simplemente cerraban el diario, mataban al dueño, proscribían o mandaban al exilio al periodista, era todo mucho más claro”, comentó Paolillo a diario El Comercio.
A criterio del directivo de la SIP, antes, las dictaduras militares trataban de restringir la libertad de expresión o simplemente la suprimían, ahora, esto lo están haciendo los gobiernos electos democráticamente.
Paolillo considera que los gobiernos de izquierda, entre los que citó a Ecuador, proponen leyes con la etiqueta de valores como salvaguardar el honor de las personas, promover la igualdad, proteger la salud mental de los niños, promover la verdad, equilibrio informativo, etcétera.
Pero cree que el problema es que en nombre de esas palabras se limita la libertad de expresión. Y cuestiona que la protección de todos esos valores está a cargo de “burócratas que responden directamente al líder y que nos dicen qué podemos leer y qué no, qué podemos ver y escuchar y qué cosas no”.
“Ellos piensan por nosotros, en definitiva, nos censuran. El caso más explosivo, más tremendo, es Ecuador, donde todos los días hay noticias muy negativas para la libertad de expresión. Allí, estas cosas se están aplicando de una manera peor incluso que en Venezuela”, manifestó.
La SIP es la asociación de propietarios, editores y directores de periódicos y agencias informativas de América. La organización, que representa a más de 1.300 periódicos, fue fundada en 1943 en La Habana.
Juan Alberto Bozza, profesor de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), sostiene que la SIP fue una trinchera anticomunista en la década del setenta y que estuvo aliada a gobiernos norteamericanos. Agustín Edwards, dueño del diario El Mercurio al que se lo vincula como cómplice de los abusos de la dictadura de Augusto Pinochet, integra actualmente el Consejo Consultivo de la SIP.
En 2009, la SIP fue objeto de críticas por hacerse de la vista gorda ante el asesinato de 23 periodistas en el régimen de facto de Roberto Micheletti en Honduras.
La información y el contenido multimedia, publicados por la Agencia de Noticias Andes, son de carácter público, libre y gratuito. Pueden ser reproducidos con la obligatoriedad de citar la fuente. http://www.andes.info.ec/node/23536
La toma de Pando: opinión de Jorge Zabalza
La toma de Pando: opinión de Jorge Zabalza
Su recuerdo sobre lo que pasó ese día
09.10.2013, 05:00 hs - © EL OBSERVADOR
Jorge Zabalza
La aparición de Ernesto Che Guevara en la política de América Latina, hizo que la revolución social dejara de ser cuestión de futuras generaciones, que cobrara actualidad el hacerla ya, ahora, aún cuando el imperialismo estuviera en su plenitud. “Revolución Socialista o caricatura de revolución” propuso Guevara a toda nuestra generación y para hacerla en Uruguay, surgió el Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros)
A principios de los años ’60, bastante antes del deterioro de la democracia burguesa, dado el estancamiento de la producción y la caída de la tasa de ganancias, se podía preveer que el arriba necesitaría emplear la violencia contra un abajo que todavía no se movía como en el ‘69, pero no se mostraba dispuesto a pagar el costo de la crisis. El MLN (T) rechazó de plano a la posibilidad de acumular las fuerzas del cambio por la vía electoral y parlamentaria y elegió el camino de la lucha guerrillera como método de acumulación política.Tremenda responsabilidad histórica la asumida por los primeros tupamaros en 1963, pues su convocatoria a tomar las armas para derrocar el régimen, significó que las mujeres y hombres convocados, en su enorme mayoría muy jóvenes, fueran diezmados por la tortura, las violaciones, los asesinatos y las desapariciones forzosas. A mediados de 1967, Jorge Pacheco Areco dio comienzo al uso ilegítimo de la violencia organizada por el Estado, con la consecuencia inmediata de tres estudiantes muertos por la policía y centenares de trabajadores sindicalizados detenidos por medidas prontas de seguridad. La desmesura pachequista radicalizó las luchas populares que, al influjo de la tendencia clasista y combativa, se lanzó a las calles a enfrentar la represión. El 8 de octubre de 1969, la toma de la ciudad de Pando por el MLN(T) fue una consecuencia de la radicalización de las luchas populares, una respuesta a la violencia de arriba.
La guerrilla sufrió una importante derrota militar, dieciseis militantes detenidos y tres asesinados por la policía militarizada: Jorge Salerno, Alfredo Cultelli y Ricardo Zabalza. Sin embargo, como consecuencia del arraigo popular de la acción militar se inició el proceso de crecimiento masivo del movimiento guerrillero. En lugar de desalentarse por la salvaje represión, la militancia obrera y estudiantil se sintió convocada a tomar las armas y la guerrilla se hizo un fenómeno masivo.
Paradójicamente, el crecimiento del aparato guerrillero y el desarrollo en complejidad de sus operaciones fueron claves en la derrota del MLN (T). La hipertrofia del aparato relegó el movimiento popular al rol de simple espectador, el pueblo sentado en la tribuna sin involucrarse en la lucha armada contra el brazo represivo de los dueños del Uruguay. El MLN(T) fracasó porque fue incapaz de abrir las puertas al pueblo armado y organizado, conductor de la lucha por su propio destino.
A cuarenta años de la toma de Pando, algunos de sus principales protagonistas llegaron al gobierno montados en esa historia preñada de muertes y desapariciones, de torturas y violaciones. “Andan sobre rastrojos de difuntos” al decir de Miguel Hernández. Andamos, más bien, y por eso siento este nudo en las tripas. Los votaron porque fueron guerrilleros y encabezaron un movimiento que quiso hacer la revolución. Es completamente inmoral olvidar, tergiversar y ocultar esa historia de sacrificios y entrega revolucionaria.
Los ex-guerrilleros ya dejaron de cuestionar la naturaleza criminal del capitalismo y el despotismo que se esconde bajo la formalidad de la democracia burguesa. Argumentando que las circunstancias del 2013 son muy diferentes a las del 1969, decretaron la abolición de las luchas revolucionarias. Su estrategia no se sale de los marcos de la legalidad burguesa y se desarrolla en el parlamento o en los medios masivos de comunicación. Nada tienen que ver con el movimiento tupamaro liderado por Raúl Sendic (padre). De la gesta guerrillera de los ’60 sólo recuerdan aquello que sirve a la campaña electoral, lo demás sobra y se arroja a la papelera. Alfredo Cultelli, Jorge Salerno y Ricardo Zabalza nunca pensaron que sus muertes serían usadas para elogiar divisas ya desmerecidas y juntar votos a lo bobo.
Su recuerdo sobre lo que pasó ese día
09.10.2013, 05:00 hs - © EL OBSERVADOR
Jorge Zabalza
La aparición de Ernesto Che Guevara en la política de América Latina, hizo que la revolución social dejara de ser cuestión de futuras generaciones, que cobrara actualidad el hacerla ya, ahora, aún cuando el imperialismo estuviera en su plenitud. “Revolución Socialista o caricatura de revolución” propuso Guevara a toda nuestra generación y para hacerla en Uruguay, surgió el Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros)
A principios de los años ’60, bastante antes del deterioro de la democracia burguesa, dado el estancamiento de la producción y la caída de la tasa de ganancias, se podía preveer que el arriba necesitaría emplear la violencia contra un abajo que todavía no se movía como en el ‘69, pero no se mostraba dispuesto a pagar el costo de la crisis. El MLN (T) rechazó de plano a la posibilidad de acumular las fuerzas del cambio por la vía electoral y parlamentaria y elegió el camino de la lucha guerrillera como método de acumulación política.Tremenda responsabilidad histórica la asumida por los primeros tupamaros en 1963, pues su convocatoria a tomar las armas para derrocar el régimen, significó que las mujeres y hombres convocados, en su enorme mayoría muy jóvenes, fueran diezmados por la tortura, las violaciones, los asesinatos y las desapariciones forzosas. A mediados de 1967, Jorge Pacheco Areco dio comienzo al uso ilegítimo de la violencia organizada por el Estado, con la consecuencia inmediata de tres estudiantes muertos por la policía y centenares de trabajadores sindicalizados detenidos por medidas prontas de seguridad. La desmesura pachequista radicalizó las luchas populares que, al influjo de la tendencia clasista y combativa, se lanzó a las calles a enfrentar la represión. El 8 de octubre de 1969, la toma de la ciudad de Pando por el MLN(T) fue una consecuencia de la radicalización de las luchas populares, una respuesta a la violencia de arriba.
La guerrilla sufrió una importante derrota militar, dieciseis militantes detenidos y tres asesinados por la policía militarizada: Jorge Salerno, Alfredo Cultelli y Ricardo Zabalza. Sin embargo, como consecuencia del arraigo popular de la acción militar se inició el proceso de crecimiento masivo del movimiento guerrillero. En lugar de desalentarse por la salvaje represión, la militancia obrera y estudiantil se sintió convocada a tomar las armas y la guerrilla se hizo un fenómeno masivo.
Paradójicamente, el crecimiento del aparato guerrillero y el desarrollo en complejidad de sus operaciones fueron claves en la derrota del MLN (T). La hipertrofia del aparato relegó el movimiento popular al rol de simple espectador, el pueblo sentado en la tribuna sin involucrarse en la lucha armada contra el brazo represivo de los dueños del Uruguay. El MLN(T) fracasó porque fue incapaz de abrir las puertas al pueblo armado y organizado, conductor de la lucha por su propio destino.
A cuarenta años de la toma de Pando, algunos de sus principales protagonistas llegaron al gobierno montados en esa historia preñada de muertes y desapariciones, de torturas y violaciones. “Andan sobre rastrojos de difuntos” al decir de Miguel Hernández. Andamos, más bien, y por eso siento este nudo en las tripas. Los votaron porque fueron guerrilleros y encabezaron un movimiento que quiso hacer la revolución. Es completamente inmoral olvidar, tergiversar y ocultar esa historia de sacrificios y entrega revolucionaria.
Los ex-guerrilleros ya dejaron de cuestionar la naturaleza criminal del capitalismo y el despotismo que se esconde bajo la formalidad de la democracia burguesa. Argumentando que las circunstancias del 2013 son muy diferentes a las del 1969, decretaron la abolición de las luchas revolucionarias. Su estrategia no se sale de los marcos de la legalidad burguesa y se desarrolla en el parlamento o en los medios masivos de comunicación. Nada tienen que ver con el movimiento tupamaro liderado por Raúl Sendic (padre). De la gesta guerrillera de los ’60 sólo recuerdan aquello que sirve a la campaña electoral, lo demás sobra y se arroja a la papelera. Alfredo Cultelli, Jorge Salerno y Ricardo Zabalza nunca pensaron que sus muertes serían usadas para elogiar divisas ya desmerecidas y juntar votos a lo bobo.
La toma de Pando: opinión de Amodio Pérez
La toma de Pando: opinión de Amodio Pérez
El exdirigente tupamaro relata lo sucedido aquella tarde
Hace 44 años el MLN emprendió la que sería su acción más espectacular. Para procesarla invirtió meses de planificación, estudio pormenorizado de cada uno de los objetivos y puso en juego la casi totalidad de sus integrantes. Las detenciones de militantes que iban a participar en la acción obligó a suspenderla en el mes de setiembre y la casualidad la hizo coincidir con el aniversario del Che.Era una acción de finanzas y de propaganda. Después la historia dirá que era también un homenaje al Che, pero no es verdad.
Apenas pudo cumplir sus objetivos. Una serie de imprevistos que se sucedieron uno tras otro retrasó el repliegue y con ello facilitó la acción policial que se ensañó con varios de los detenidos a los que ejecutó ya rendidos y desarmados.Se pagó un precio demasiado alto para logros tan escasos.
Sin embargo, el fracaso de Pando fue el inicio de una nueva etapa de crecimiento. El MLN cerró sus heridas, reorganizó su estructura y siguió adelante. El crecimiento cuantitativo hizo creer que no era necesario analizar lo sucedido.
De haberlo hecho habría visto que los grupos de acción no estaban preparados para acciones de tamaña envergadura y que la formación militar más elemental era escasa o inexistente.
También habría visto que las repercusiones políticas le fueron favorables más por la acción policial y gubernamental que por sus méritos propios.El MLN no creyó nunca en la autocrítica, pese a contar en sus filas con connotados estudiosos del método, lo que lo llevará a repetirlos cíclicamente: la caída de la Dirección en la calle Almería, los errores del Plan Cacao, el desbordamiento provocado por El Abuso para finalmente, en el clímax del delirio político, la creación del Segundo Frente y el nefasto Plan Tatú, para culminar con las acciones del 14 de abril.
Errores políticos, porque políticas fueron las fundamentaciones de todas las acciones. El escasísimo aparato militar del MLN estaba subordinado a las sucesivas Direcciones, no actuaba por su cuenta y riesgo.De la misma forma que políticas fueron las decisiones que ya en plena debacle lo llevarán a intentar el camino de la peruanización de un sector de las fuerzas armadas, ensayando una cabriola que solo podía caber en la cabeza de algunos dirigentes que se creyeron elegidos por la Historia sin darse cuenta que hacía meses habían perdido el rumbo.
Pasados los años de la dictadura con su secuela de muertes y miserias, ensayarán una nueva cabriola, esta vez con éxito: falsificarán los hechos, se reinventarán ellos como políticos y negarán su propia historia, ayudados por una serie de escribas y falsos historiadores que medran a su sombra.
¿Hasta cuándo?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)