2 feb 2015

Rousseff sufre su primer golpe en el nuevo Congreso brasileño

Eduardo Cunha, un diputado que se opuso a distintas propuestas de ley del Gobierno de la presidenta durante su primer periodo, es el nuevo presidente de la Cámara de Diputados


Eduardo Cunha celebra la victoria este domingo. / RODOLFO STUCKERT (CÂMARA DOS DEPUTADOS)

El Gobierno de Dilma Rousseff sufrió su primera gran derrota de la nueva legislatura en la apertura del Congreso brasileño, celebrada este domingo. El diputado Eduardo Cunha, del opositor PMDB, resultó elegido como presidente de la Cámara de Diputados en la primera vuelta. Cunha, un viejo dolor de cabeza para el Gobierno de Dilma, recibió 267 votos, diez más que los necesarios, tras efectuar una campaña que recalcaba la separación entre los legisladores y el Ejecutivo. El consuelo que recibió la mandataria en la jornada es que su candidato para el Senado, Renan Calheiros, también del PMDB, fue reelecto sin sobresaltos. 


Tras el anuncio de su victoria, Cunha proclamó que será el "presidente de todos" y que, pese a la "intención del Ejecutivo de intervenir" en las elecciones de la Cámara de Diputados, no guardaba rencores. "No hay por nuestra parte deseo alguno de tomar represalias. Fue una campaña muy disputada, pero la gente dejó muy claro que buscaba la independencia del Parlamento [frente al Ejecutivo]. Este [el Congreso] es el escenario donde se deben ejercer los debates que se necesitan y que se harán, con total certeza. Nunca dijimos que seríamos oposición, pero dijimos que no seríamos sumisos, y no lo seremos".
El nuevo presidente de la Cámara de Diputados, que se enfrentó al Gobierno de Rousseff particularmente durante el desgastante proceso de votación de la Ley de Puertos, en 2013, tendrá el poder de definir lo que irá a votación en la Casa. Sin estar alineado con el Palacio de Planalto, pese a formar parte de la base del Gobierno, Cunha puede traer problemas a la mandataria si pauta proyectos que podrían obligar al Ejecutivo a hacer más gastos de los que tenía planeados, sobre todo en un año en que había planeado un ajuste económico.
Cunha se enfrentó a Rousseff durante el desgastante proceso de votación de la Ley de Puertos
Otro punto de choque entre Rousseff y Cunha es que este ya se ha manifestado a favor de la creación de una nueva Control para la Industria de Petrobras, y que se ha declarado totalmente en contra de la reglamentación de los medios, una propuesta que el PT ha intentado aprobar desde hace años. Un riesgo más remoto es que apoyase un proceso de impeachment (destitución) a consecuencia del escándalo de Petrobras, pero el propio Cunha ha dicho que no está en sus objetivos. En cualquier escenario, la mandataria necesitará el apoyo del nuevo presidente de la Cámara para llevar adelante sus proyectos.
Este domingo, Cunha, que hizo una campaña intensa en búsqueda de apoyos e incluso alquiló el bar de un hotel para convencer a sus compañeros para que apoyasen su candidatura, derrotó al petista que apoyaba el Gobierno, Arlindo Chinaglia, que recibió 136 votos. En tercer lugar quedó el candidato de oposición, Júlio Delgado, del PSB, con 100 votos, al frente del socialista Chico Alencar, que recibió ocho.

La disputa en el Senado

En el Senado ocurrió el resultado esperado: Renan Calheiros fue reelecto presidente con 49 votos, sobre 31 recibidos por su único adversario, su compañero del PMDB Luiz Henrique, y solo una abstención. El senador, que se mantuvo fiel al Gobierno durante el primer mandato de Rousseff, intentará contener, en la medida de las posibilidades legislativas, las posibles rebeldias de Cunha en la Cámara baja.
Una vez electo, Calheiros, sorprendido por la aparición de una candidatura alternativa a la suya una semana antes de la votación, afirmó que su partido, el PMDB, "también trabajará por la estabilidad económica" y mencionó a su compañero de partido, el vicepresidente Michel Temer.
El presidente del Senado afirmó que "las decisiones se tomarán de forma colectiva y nunca serán, como nunca han sido, monocráticas. Hemos buscado el consenso hasta el límite". Insistió en que "hay mucho por hacer" y se refirió a la reforma política, por la cual prometió empeñarse “personalmente”. Calheiros anunció que se reunirá con Cunha este lunes para “afinar” una agenda común que acelere el proceso legislativo y "contribuya para mejorar el ambiente de negocios" en el país.

Bancos suizos crearon empresas en paraísos fiscales a clientes de Gürtel

La Agencia Tributaria atribuye a las entidades cooperación en blanqueo


La Agencia Tributaria acusa a bancos suizos de ayudar a clientes españoles, algunos imputados en el caso Gürtel, como el extesorero del PP Luis Bárcenas o el exalcalde de Boadilla, Arturo González Panero, a crear “sociedades pantallas en paraísos fiscales” para canalizar sus inversiones “de manera opaca y segura”. Con este procedimiento evitaban el pago de impuestos al que estaban obligados desde el 1 de julio de 2005.
Bárcenas y el exalcalde de Boadilla, entre los dueños de empresas pantalla
Un informe de la Agencia Tributaria incorporado al sumario sostiene que esas prácticas de bancos suizos y clientes españoles “derivaría en la presunta comisión de un conjunto de delitos contra la Hacienda Pública cometidos por una pluralidad de obligados tributarios con la aparente cooperación” de las entidades financieras, a las que atribuye, de confirmarse los hechos, “la comisión de delitos de blanqueo”.
Como consecuencia de la aplicación de la Directiva Europea del Ahorro, vigente desde el 1 de julio de 2005, Suiza firmó un acuerdo con la UE que obligaba a los bancos de ese país a practicar la correspondiente retención fiscal sobre los intereses de los ahorros de los clientes españoles e identificar a los titulares de esas cuentas, según Hacienda.


La Agencia Tributaria española tuvo acceso a documentación sobre cientos de cuentas de españoles en el HSBC suizo, gracias a la cooperación de las autoridades francesas. “Según consta en algunas de las fichas personales”, señala el informe de la Agencia Tributaria, “el gestor de HSBC ofrece al cliente en la primera mitad de 2005 la apertura de un nuevo PIC (persona jurídica o estructura fiduciaria, generalmente constituida en un paraíso fiscal) para transferirle los fondos y evitar así los efectos de la aplicación de la Directiva Europea del Ahorro”. Alguno de los clientes españoles aportó a los inspectores de Hacienda “la factura que le había sido emitida por HSBC Trust Services, cargada en la cuenta bancaria cuyo titular era la sociedad pantalla”. Esa factura recogía los gastos de constitución y administración de la propia sociedad pantalla, “lo que muestra claramente la participación del banco en la creación y administración de estas estructuras opacas”.
Entre los clientes españoles que se acogieron a esa práctica se encontraría Arturo González Panero, ex alcalde de Boadilla del Monte (Madrid), uno de los municipios donde la red Gürtel hizo negocios más lucrativos.

"No se enteraban"

La Abogacía del Estado sostiene que Suiza, en aplicación de la directiva europea del ahorro, dio opción a los residentes de la UE con cuentas en su territorio, a cobrarles un impuesto “y mantener el anonimato en sus países de residencia, o evitar dicha retención pero comunicándose entonces sus fondos a las autoridades fiscales de su territorio". Había una tercera opción: “Para evitar la aplicación de la norma, las personas físicas [Bárcenas] interpusieron personas jurídicas residentes en paraísos fiscales que aparecían como titulares de las cuentas. Y las entidades suizas hacían como que no se enteraban”, según la Abogacía.
En el caso de Bárcenas, la Fiscalía sostiene en su escrito de acusación como “a partir de julio de 2005 el extesorero sustituyó las cuentas abiertas a su nombre por otras a las que transfirió sus activos y en las que figuraba como titular formal la fundación panameña Sinequanon, para eludir la aplicación del acuerdo entre la UE y Suiza relativo a la aplicación de la directiva sobre el ahorro en forma de pago de intereses”.
El agente comercial Frederic Mentha, que atendía a Bárcenas en el banco Lombard Odier, le aconsejó la constitución de esa fundación para poner a su nombre los ahorros del extesorero. “Le explico [a Bárcenas] las ventajas de constituir una sociedad o una fundación. A la vista de su situación familiar (sic), consideramos que lo mejor será crear una fundación”, señala Mentha en una nota interna del banco.
La Fiscalía interpreta que “con la designación como titular de una cuenta en Suiza no de una persona física residente en España sino de una fundación ubicada en Panamá se elude la aplicación del acuerdo y, en consecuencia, el pago al Tesoro Público español de los impuestos sobre los rendimientos del ahorro”.
Pese a las conclusiones de la Agencia Tributaria, ni la Fiscalía ni la Abogacía del Estado, que defiende los intereses de la hacienda pública española, han iniciado acciones contra las entidades financieras suizas.

No hay paz para Tierra Caliente

El conflicto sigue en Michoacán, el narco se ha balcanizado y muy pocos creen en las autodefensas

Miembros del Ejército mexicano inspeccionan vehículos en la carretera de Apatzingán a Aguililla (Michoacán) el 24 de enero. / SAÚL RUIZ

José Zamora Méndez es un hombre sencillo. De lunes a viernes, en horario de mañana y tarde, trabaja en el Panteón Municipal deApatzingán. Y también, cuando hay demanda, los fines de semana. Por quincena le pagan 3.302 pesos (192 euros). Es muy poco, sobre todo si se tiene en cuenta que maneja el instrumento más preciso para medir la muerte en Tierra Caliente: la pala del enterrador. Con ella en la mano, sentencia que pocas cosas han cambiado en esta azotada región del sur del México. A los pobres se les sigue enterrando en montículos de tierra bajo una cruz de madera, y a los “demasiado ricos”, como dice Zamora, en rosados panteones de inspiración dórica, equipados de aljibes, placa solar, aire acondicionado y hasta asadores para celebrar al fallecido. Un universo abigarrado que el sepulturero contempla sin ningún entusiasmo. “A mí que me entierren en tierra, uno se consume rápidamente y se puede marchar mucho antes de aquí”.
Tierra Caliente sigue siendo un mal lugar para vivir y mucho peor para morir. Han pasado casi dos años desde que las autodefensas se levantaron contra la depredación del cartel de Los Caballeros Templarios, y un año desde que el presidente de la República de México, Enrique Peña Nieto, enviase a un comisionado plenipotenciario para apaciguar esa volcánica zona. En ese tiempo, aunque la pesadilla mística de la narcosecta de Los Templarios se ha atemperado, nadie en Apatzingán, La Ruana o Tepalcatepec cree que la paz haya vuelto. Los tiroteos se suceden, la tasa de homicidios se mantiene entre las más altas de planeta, y por las noches, las calles andan vacías bajo la luz blanca de los faroles. El lobo sigue ahí, todos lo saben. Y hay quien le espera armado. Martín Gómez, concejal del PAN (derecha) en Apatzingán, es uno de ellos. Fue secuestrado y su casa saqueada. Sabe que aún le quieren matar. Pero él jura que no se moverá de ahí “por vergüenza”. Cree en Dios y en su AK-47. De noche, por si vienen a por él, duerme sobre cargadores. Ahora, en una posada de su ciudad, la capital de Tierra Caliente y feudo templario, ha pedido un café largo y solo. Para este concejal, autodefensa de corazón, el combate está lejos de acabar: “El comisionado presidencial se apoyó en los sectores más podridos, arruinó a las autodefensas, negoció con nuevos grupos criminales como Los Viagras para terminar con los templarios, y ahora estos han ocupado su lugar”.
En Michoacán, la huella del comisionado Alfredo Castillo Cervantes es profunda. Su llegada abrió un nuevo ciclo. Investido de poderes extraordinarios (sólo comparables a los de la comisión encargada de frenar el movimiento zapatista en los noventa), tuvo un arranque fulgurante. Apoyado en un ejército de casi 10.000 agentes federales y soldados, rompió el espinazo a los templarios. En pocos meses, cayeron sus dos líderes: el enloquecido Nazario Moreno González, alias El Chayo, y Enrique Plancarte Solís, El Señor de los Caballos. El brazo del adelantado alcanzó a políticos corruptos como el hasta entonces intocable Jesús Reyna, el hombre que desde su puesto de secretario de Gobernación (Interior), y gobernador interino durante 2013, había dirigido la lucha contra el narco y que se descubrió que estaba sometido a Los Templarios. Las armas federales también apuntaron contra la principal arteria del cártel: su financiación. El yugo de la extorsión, que tenía bajo su bota desde la venta ambulante hasta el poder municipal, se aflojó.
La estrategia se completó con la liquidación de las inestables autodefensas, las partidas armadas de origen popular que se habían alzado contra los narcos ante el colapso del Estado. El camino elegido fue su absorción en las Fuerzas Rurales, un cuerpo que en el siglo XIX pacificó el país. Con este recurso de anticuario se les dio armas, uniforme y la promesa de un sueldo. Más de 3.000 sublevados pasaron casi de la noche a la mañana a convertirse en agentes de la autoridad. En el camino, su principal líder, el irredento doctor José Manuel Mireles, fue encarcelado por negarse a acatar el nuevo orden.
Por un momento, Tierra Caliente, escenario de todas las convulsiones de la historia de México, parecía haberse calmado. Pero pronto la pala del sepulturero volvió a trabajar. La Fuerza Rural se mostró demasiado endeble. La infiltración del narco a través de los perdonados (antiguos sicarios supuestamente arrepentidos), el apoyo de algunos comandantes a organizaciones criminales, y las laberínticas rivalidades entre sus cabecillas hicieron saltar por los aires cualquier atisbo de paz. A mediados de diciembre, un enfrentamiento entre dos facciones acabó con 11 muertos en La Ruana. Tres semanas después, nueve civiles vinculados a Los Viagra, cayeron a balazos tras un confuso desalojo policial del Ayuntamiento de Apatzingán. Tensiones largamente ocultas emergieron sin pudor. México contempló espantado cómo el experimento de las fuerzas rurales se abocaba al caos. El comisionado Castillo tuvo que disolver estas fuerzas en amplias zonas de Tierra Caliente. Y poco después, convertido en un personaje incómodo por la inminencia de las elecciones, fue depuesto por el presidente Peña Nieto. Su tiempo había terminado.
-“Viene una guerra entre los narcos”.
El padre José Luis Segura, de 59 años, está sentado en un patio de su parroquia, en La Ruana. Es el edificio más alto del municipio. Su campanario de siete pisos descolla en un pueblo de casas bajas y calles multicolores. La torre luce dos relojes con las agujas ancladas en las doce en punto. Así llevan desde hace 10 años. Bajo este tiempo parado, el cura ha enterrado a muchos caídos en esta inacabable guerra. Él mismo vive amenazado, le han llegado a sacar del coche para apalearle, pero eso no le hace perder la calma. “Los narcos se están reacomodando, hay grupos enfrentados a muerte y las autoridades tienen que intervenir rápidamente. Aquí aún reina la impunidad”, advierte.
Las palabras del cura apuntan al problema fundamental de Michoacán. La caída de El Chayo propició el ascenso de Servando Gómez Martínez, alías La Tuta, a la cúpula de Los Templarios. Este amante de la nigromancia, posiblemente el hombre más buscado del país, se ha burlado a lo largo de estos meses del cerco y no ha dejado de filtrar vídeos comprometedores. Alcaldes, hijos de mandatarios y exgobernadores han ido sucumbiendo ante las grabaciones que les mostraban en actitud servil frente a La Tuta. Oculto en estas volcánicas y bellísimas tierras, el narcotraficante ha convulsionado a su antojo la vida política michoacana. Pero su poder real, la inmensa maquinaria de depredación que llegó a poseer en Tierra Caliente, se quebró en el choque con los ejércitos federales. Y por las fisuras de su imperio han entrado las nuevas hordas criminales. Pequeñas bandas de sicarios, como Los Viagra, han pasado de vender su artillería al mejor postor a erigirse ellos mismo en un poder autónomo. De la fragmentación han surgido una miríada de grupos ultraviolentos que ahora luchan entre sí para hacerse con el control territorial y ocupar el trono de sus antecesores. Es la balcanización del terror.
“En cualquier momento esto se viene abajo, estamos en una calma tensa”, vaticina Luis Medina, de 47 años. Lleva sombrero de paja, vaqueros y una enorme hebilla con el relieve de una quijada de búfalo. Posee una moderna empacadora de limones en San Juan de los Plátanos, entre Apatzingán y La Ruana, justo donde se situaba hace dos años la abismal frontera entre los templarios y las autodefensas. En esa línea, a las puertas de su empresa, hubo un tiempo en que el amanecer descubría los cuerpos decapitados por el narco. “Aquí los empresarios nos la jugamos, y el que no se acostumbra, se marcha”. Medina se ha sentado en su despacho de paredes verde ácido y puertas blindadas. Parece sincero cuando habla. Aunque admite que la extorsión ha disminuido, insiste en que los robos han subido y, sobre todo, en que la economía no levanta cabeza. Las promesas de inversión del Gobierno federal no se han materializado y la violencia ahuyenta el capital privado. Con un PIB per cápita de 5.150 dólares, la mitad que la media mexicana y casi seis veces menos que la española, Michoacán sigue siendo un enfermo crónico. Cualquier nuevo virus lo puede hundir. Otra vez. Y la fuerza rural no parece el antídoto adecuado.
A la entrada de Tepalcatepec (15.000 habitantes), bajo un polvoriento toldo azul de Cervezas Corona, Isauro Birrueta Rodríguez está preparando un caldo de res sobre unas brasas. Acaba de echar maíz y pimientos a la caldera, y la mira con hambre. A la altura del cinturón le asoman la barriga y la Beretta 9 milímetros. Fue ganadero, autodefensa y ahora pertenece a la fuerza rural. Con sus compañeros de puesto, vigila desde un desvencijado sillón de coche, uno de los pocos municipios donde esta nueva policía parece funcionar. En el último año no han tenido ningún enfrentamiento grave. Y a diferencia de otros lugares, se han blindado (al menos, aparentemente) del narco. Pero ninguno está demasiado contento. No tienen dinero para gasolina, ni para gastos de munición, ni siquiera para una muda del uniforme.
- ¿Y ustedes han matado narcos?
- “Claro que sí”, responde con fuerza un agente rural, para inmediatamente, ante las miradas inquisitivas de sus compañeros, rectificar. “Bueno, no, sólo los he herido…”.
Su evasiva desata una carcajada general. Poco después se sentarán todos a comer, dando la espalda a la carretera de entrada que deben vigilar, ese camino por el que puede llegar en cualquier momento el zarpazo que todos temen en Tierra Caliente. La bestia que dará trabajo, mal pagado, al sepulturero Zamora.

1 feb 2015

La CIA cree que Nisman murió por una interna de la ex SIDE

A dos semanas de la muerte del fiscal Alberto Nisman, la CIA cree que una interna de la SIDE pudo ser la que está detrás del fallecimiento.


El Cronista Comercial


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La hipótesis más fuerte que se maneja en la CIA es que la muerte de Nisman se debe a una puja interna de los servicios secretos argentinos con el gobierno de Cristina Kirchner y que Irán no tuvo nada que ver en el asunto, sostiene una nota publicada por Clarín.

“En Langley (CIA) creen que el operativo tiene que ver más con una pelea interna en Argentina que con Irán”, dijo a ese medio una fuente con acceso a los encargados de Argentina en la CIA. “No hay ninguna duda que el operativo fue hecho por profesionales, aunque nadie sabe con certeza lo que realmente ocurrió”, agregó.

“La CIA cree que el operativo tuvo más ver con una puja interna en el Gobierno y menos con Nisman y lo que estaba investigando. Alguien quiso complicar a Cristina por los cambios que estaba haciendo en la SIDE”, dijo la fuente a la periodista Ana Baron, agregando que dentro de la CIA hay algunos que “no le dan crédito” a la denuncia de Nisman porque hasta ahora lo único que se ha escuchado son casettes de Luis D’Elia hablando con su contacto iraní y “nadie le da crédito aquí al piquetero”.

Ayer la fiscal Viviana Fein, a cargo de la investigación por la muerte de Alberto Nisman, afirmó que el único ADN que se encontró en la escena del hecho era del jefe de la UFI-AMIA, y reveló que las cámaras de seguridad que había en el ascensor de servicio no habrían funcionado.

Además, en un comunicado en la página de la Procuración General de la Nación, Fein señaló que “en los próximos días comenzará a realizarse el cotejo de todas las imágenes de las cámaras que están en funcionamiento”.

Otra masacre, la misma vieja justificación

Mientras la alianza liderada por Estados Unidos continúa sus ataques aéreos en Iraq contra el grupo Estado Islámico (EI, anteriormente conocido como ISIS), y sigue suministrando al gobierno iraquí armas y efectivos disfrazados de “asesores” y “formadores”, el pueblo iraquí lucha por sobrevivir a las represalias del ciclo mortal de las milicias.


31 enero 2015 |
estado-islámico
Por Haifa Zangana

El lunes 26 de enero en el pueblo de Barwana, cerca de la ciudad de Muqdadiya, en la provincia de Diyala fronteriza con Irán, 72 hombres desarmados fueron sacados de sus hogares por las milicias. Con las cabezas agachadas y atados, fueron conducidos en pequeños grupos a un campo, obligados a arrodillarse y allí les dispararon un tiro a cada uno. Los supervivientes afirman que las tropas iraquíes miraban.
Otras 35 mujeres permanecen desaparecidas. Después de que la milicia se fuera de la aldea, las mujeres y los niños salieron a llorar a sus muertos.

La retórica de la guerra

Los asesinados no eran miembros del EI sino civiles que habían huido de Sinsil a la relativa seguridad de Barwana, a unos 5 km al suroeste, donde habían estallado combates entre tropas del EI y milicias a las que se considera tuteladas por Irán y apoyadas por los ataques aéreos de la alianza liderada por Estados Unidos.
En un movimiento que trae a la memoria las declaraciones militares estadounidenses tras la invasión de 2003, cuando las tropas de Washington cometieron una masacre, el Gobierno iraquí acusa ahora a las fuerzas del EI de llevar a cabo los asesinatos y reclama solo retóricamente que se investiguen los hechos. Con los años, las autoridades iraquíes han demostrado ser tenaces ejecutores de la propaganda de los antiguos ocupantes.
La masacre de Haditha fue una de las primeras lecciones del gobierno iraquí.
El plan fue así: el 19 de noviembre de 2005, un escuadrón de marines arrasó en cinco horas la ciudad iraquí de Haditha, en la provincia occidental iraquí de Anbar, matando a 24 civiles –incluyendo siete mujeres, tres niños y hombres de edad avanzada– que recibieron varios disparos a quemarropa estando desarmados.
Fue un acto de represalia después de que una bomba estallase al paso de su Humvee, y matase al conductor. El comunicado inicial del ejército estadounidense al día siguiente informaba de que la muerte de los civiles fue consecuencia de una bomba y de ataques en la carretera por parte de los insurgentes iraquíes:
“Un infante marine estadounidense y 15 civiles murieron ayer por la explosión de una bomba en un camino en Haditha. Inmediatamente después de la explosión, hombres armados atacaron el convoy con fuego de armas pequeñas. Soldados del ejército iraquí y marines devolvieron el fuego, matando a ocho insurgentes e hiriendo a otro”.
El sargento Frank Wuterich, quien dirigía el equipo, intentó justificar los asesinatos de civiles desarmados en sus hogares: “Limpiamos estas casas de la manera que tenía que hacerse” declaró.

El plan de acción

Una declaración similar siguió a la violación y asesinato de Abeer Qassim al-Janaby, una niña de 15 años de edad asesinada por soldados estadounidenses junto a su padre, madre y hermana de nueve años de edad, en Mahmudiya, a 20 millas al sur de Bagdad el 11 de marzo de 2006. El crimen fue, como de costumbre, atribuido a “insurgentes suníes activos en la zona”, en contra de los informes de testigos oculares locales.
Los crímenes cometidos con impunidad por la ocupación liderada por Estados Unidos se han convertido en el modelo de los regímenes iraquíes posteriores: la venganza en lugar de la reconciliación, el sectarismo en lugar de la ciudadanía, y la lealtad a las potencias extranjeras en lugar de a Iraq como país.
Es la injusticia acumulada la que incuba localmente el crecimiento del EI y de cualquier otro grupo extremista.
La población civil de las zonas de combate se lleva la peor parte del castigo colectivo de un plan de acción de diversos grupos perversos: las milicias sectarias dirigidas por Irán, las fuerzas de seguridad del supuesto Gobierno, los ataques aéreos liderados por Estados Unidos (2000 vuelos de combate en seis meses aparentemente pagados con dinero iraquí), y el propio grupo del Estado Islámico.

Cómo ocultar a la vista

Fuera de los territorios controlados por el EI, quienes hoy gobiernan son un grupo de milicias que enmascaran sus asesinatos diarios en rostros afeitados que ocupan escaños en el Parlamento situado en la Zona Verde de Bagdad.
En la actualidad hay al menos 30 milicias que se multiplican rápidamente. Sus poderes se extienden desde el control de las calles de la ciudad hasta la vida cotidiana incluso en la capital, Bagdad.
Además de adoptar la retórica de masacre de la ocupación estadounidense, las milicias están evolucionando sus técnicas de propaganda. Llaman a lo que hacen “yihad” y su función es “proteger los lugares sagrados”. Más recientemente, se han denominado a sí mismos “la resistencia islámica”. Enormes sudarios negros y pancartas de cuatro pisos en torno a Bagdad proclaman su presencia.
Estos nombres de marca religiosa pretenden encubrir sus atrocidades diarias y permitir que esas milicias disfruten de la misma impunidad que los marines estadounidenses tuvieron durante la ocupación, mucho antes de la aparición del EI. La lucha contra el EI, de hecho, ha proporcionado milicias dirigidas por Irán con el pretexto de llevar a cabo sus asesinatos sectarios en los alrededores de la capital y en la provincia de Diyala, a través del cual pasa la carretera principal de Irán a Bagdad.
Y hacen todo esto a la luz del día mientras se benefician de la ayuda implícita internacional o de su silencio.
La realidad es que esas milicias, además de trocear las “zonas disputadas” por los peshmerga kurdos, tienen una función estratégica: cambiar la composición demográfica de Iraq, mientras aúnan en la humillación colectiva la intimidación y el terror.
La retórica de la guerra sectaria del Gobierno contribuye a incrementar el poder de las milicias, y el apoyo internacional liderado por Estados Unidos mientras prosigue su política sectaria y sus violaciones de los derechos humanos con el pretexto de luchar contra el terrorismo, sólo conducirá a más derramamiento de sangre.