1 jun 2015

En Perú, una mina que no calla

TIA MARIA, EL PROYECTO A CIELO ABIERTO QUE RESISTE MEDIO PAIS

El intento de imponer un millonario proyecto minero, que es rechazado por su costo ambiental y el riesgo que significa para la agricultura de la que viven, ha generado una fuerte resistencia en todo el sur y la capital peruana. El gobierno militarizó la zona del conflicto.



 Por Carlos Noriega

Página/12 En Perú
Desde Lima
Más de dos meses de protestas sin pausa, cuatro muertos, decenas de heridos, la declaratoria del estado emergencia, la militarización de la zona en conflicto y un alto costo político para el gobierno. Ese es el precio, hasta ahora, del intento de imponer un millonario proyecto minero que es rechazado por la población del lugar por su costo ambiental y el riesgo que significa para la agricultura de la que viven. Las movilizaciones contra el proyecto de la transnacional Southern, propiedad del Grupo México, para abrir una mina de cobre a cielo abierto en el Valle de Tambo, en la región Arequipa, unos mil kilómetros al sur de Lima, comenzaron el 23 de marzo. Desde esa fecha, la provincia arequipeña de Islay, donde queda el valle, está en un paro indefinido. El presidente Ollanta Humala ha respondido a las protestas con una dura represión. Pero las protestas no han cedido. En ese contexto, la aprobación del presidente Humala cayó ocho puntos en el último mes, bajando a 16 por ciento, según un sondeo de la encuestadora GFK publicado ayer domingo.
La empresa Southern anunció, hace dos semanas, una suspensión temporal por 60 días del cuestionado proyecto minero Tía María para explicar sus supuestos beneficios a la población. Ese anuncio no le bajó el tono a la protesta, que exige su cancelación. La semana pasada, la protesta contra Tía María se extendió a todo el sur del país y a Lima. Un paro de dos días contra la mina abarcó ocho regiones del sur. Hubo movilizaciones, bloqueos de vías y enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los pobladores. Días antes, el gobierno decretó el estado de emergencia en la provincia de Islay, epicentro del conflicto, y ordenó la intervención de las fuerzas armadas en las ocho regiones del sur. En Lima, el jueves en la noche una marcha en apoyo a los agricultores del Tambo que se oponen al proyecto minero terminó en violentos enfrentamientos con la policía y el apedreamiento de locales públicos y privados en el centro de la ciudad. Hubo más de cuarenta detenidos.
En estos dos meses de protestas han muerto tres pobladores por heridas de bala durante la represión policial y un policía a causa de los golpes recibidos durante un enfrentamiento. Aunque ya hay cuatro muertos, la derecha le exige al gobierno mayor mano dura contra las protestas. El gobierno y la oposición de derecha coinciden en defender el proyecto minero y en una campaña de desprestigio contra los opositores a la mina Tía María y los dirigentes de la protesta, a los que acusan, con gran cobertura en los medios, de “minoría radical”, “extremistas”, “violentistas”, “enemigos del desarrollo” y hasta de “terroristas”.
Hace un mes, un video grabado durante una de las jornadas de protesta en el poblado rural de Cocachacra, en Islay, puso en evidencia como un policía le colocaba a la fuerza en la mano a un maltrecho manifestante, visiblemente maltratado, que apenas podía sostenerse en pie, un arma punzocortante para inmediatamente acusarlo de haber atacado a los policías con esa arma. Un fotógrafo registró la escena. Al día siguiente, el diario regional Correo de Arequipa colocó en primera plana la foto del detenido con el arma que le habían “sembrado” en la mano bajo un titular en grandes letras que decía: “Así atacaron los antimineros”. El diario pertenece al poderoso grupo mediático El Comercio, que controla cerca del 80 por ciento de la prensa escrita y buena parte de la televisión.
A pesar de la masiva campaña para desacreditar la protesta contra la mina Tía María, una encuesta a nivel nacional realizada por GFK y publicada ayer domingo revela que el 59 por ciento de la población del país cree que los opositores a la mina tienen razón en su protesta y en sus denuncias de que la mina contaminará la zona y afectará las tierras de cultivo. Según este sondeo, el 68 por ciento de los peruanos está a favor de la suspensión definitiva o indefinida del proyecto minero Tía María. Este respaldo a la protesta crece en el sur del país. En la zona donde se pretende instalar la mina, el rechazo de la población al proyecto minero es contundente. Las autoridades locales de la zona respaldan la protesta. El gobierno ha intentado, sin éxito hasta ahora, quebrar ese respaldo bloqueando las cuentas de los municipios del lugar.
El conflicto por la mina Tía María no es de ahora, tiene ya varios años. En 2011, a finales del régimen de Alan García, las protestas contra el proyecto minero dejaron tres muertos. Las protestas sociales contra millonarios proyectos mineros se repiten desde hace años en distintas zonas del país.
La minería, que representa poco más del 50 por ciento de las exportaciones peruanas, es la principal actividad económica del país, pero es también la principal fuente de conflictos sociales por su impacto ambiental y sobre poblaciones campesinas empobrecidas que sufren las consecuencias negativas de esta actividad y no se benefician de la inmensa riqueza que produce. En los cuatro años del actual gobierno, han muerto 64 personas, 61 pobladores y tres policías, durante las protestas sociales, la mayor parte de ellas vinculadas a temas socioambientales relacionados con actividades extractivas, como la minería.

EL GOBIERNO ISLEÑO LES VENDE LICENCIAS DE PESCA A BARCOS DENUNCIADOS POR TRABAJO ESCLAVO


Piratas con licencia de Malvinas

El experto en océanos Milko Schvartzman explica el negocio para Gran Bretaña de vender los permisos sin controlar la depredación del Atlántico Sur, la contaminación de las aguas y la explotación de las tripulaciones.
 Por Diego Martínez

“Inglaterra les da licencias a barcos piratas con prontuarios de pesca ilegal y esclavitud. No ponen observadores a bordo, no cumplen con ninguna regulación laboral, ni ambiental, ni de seguridad. Siguen siendo barcos piratas, con licencia inglesa.” La afirmación pertenece a Milko Schvartzman, quien lleva más de diez años investigando a los pesqueros chinos, coreanos, taiwaneses y españoles que alambran la milla 201, donde termina la zona económica exclusiva argentina, y que se valen de las licencias del gobierno kelper y la logística del puerto de Montevideo para blanquear las capturas que comercializan en la Unión Europea y Asia. Especialista en océanos para Latinoamérica de Greenpeace Internacional hasta hace dos meses, Schvartzman asegura que las condiciones de explotación y trabajo forzoso que aplican las multinacionales de la pesca rigen también para los barcos que con licencias de Malvinas capturan casi mil toneladas de calamares por día.
“El Atlántico Sur occidental es una de las zonas más ricas del planeta”, explica Schvartzman y enumera motivos: recursos ictícolas, plancton, corrientes marinas, biodiversidad. Los 3200 habitantes de Malvinas tienen uno de los PBI más altos del mundo. En 2014 la pesca representó el 34 por ciento de esos ingresos. “Falklands rompe records de captura de pesca total y por especies”, tituló en diciembre MercoPress, un portal de noticias del Atlántico Sur. El jefe del departamento de pesca de las islas, Sasha Arkhipkin, estimó la captura anual en 450 mil toneladas, por encima del record de 1989. La mayor parte, 306 mil toneladas, perteneció a calamar Illex. Se alcanzó ese volumen con 151 pesqueros con licencia británica, precisó (Merco Press, 13-12-14).
Un mapa nocturno del planeta dado a conocer por el Centro Nacional de Datos Geofísicos de la Administración Nacional de los Océanos y la Atmósfera de Estados Unidos y por el Observatorio Terrestre de la NASA permite ver a más de 300 kilómetros de la costa argentina una línea imponente de luces. “Esos pescadores nocturnos están a la caza del Illex argentinus. Los pescadores iluminan el océano con potentes lámparas que atraen el plancton y los peces. El calamar sigue a sus presas hacia la superficie, donde son más fáciles de pescar” (ABC de España, 5-11-13).
Mediante el acceso satelital a la flota, Schvartzman apuntó durante años los nombres de cada barco, la bandera y la compañía. “Identifiqué más de 500. En los últimos dos años vi operar unos 400, de los cuales 150 tienen licencia de Malvinas. Esa concentración no ocurre en ningún lugar del mundo salvo en Asia y tiene que ver con la riqueza de la zona, pero sobre todo con que esa captura es ‘Ilegal, No Reglamentada, No regulada’ (IUU por las siglas en inglés), con bajo costo de obtención. El dato clave es que esos barcos no cumplen ninguna regulación ambiental, ni laboral, ni de seguridad a bordo. Nadie controla, nadie sabe cuánto pescan, cuánto tiran al mar, si tiran aceite o basura, cuánta contaminación producen”, explica.
Una de las certezas de Schvartzman es el alto costo humano del régimen de explotación que reina mar adentro. En febrero nueve hombres se tiraron al mar desde dos barcos taiwaneses. Uno murió, otro está desaparecido y siete fueron rescatados mientras nadaban hacia la costa. The Sunday Times, en una nota titulada “Los esclavos secretos británicos”, informó que la policía de las islas analizaba si las víctimas sufrían alguna forma de explotación y que los oficiales que las interrogaron prefirieron no explicar los motivos invocados para tirarse de los barcos. El artículo que firma George Arbuthnott, periodista especializado en esclavitud moderna, agrega que autoridades de pesca de las islas iban a intervenir ante la empresa taiwanesa, destaca que en 2014 otros tres pescadores taiwaneses cayeron al mar y nunca aparecieron, y que el gobierno kelper analizaba la posibilidad de crear una comisión para que quienes salten de los barcos y lleguen a las islas reciban atención y apoyo (sic).
“El tema se les va de las manos, pero no es nuevo”, aclara Schvartzman y exhibe notas de prensa con antecedentes. “En 2007 dos tripulantes saltaron de un potero taiwanés en Bahía de la Anunciación después de sufrir abusos y maltratos físicos. Esos barcos amarraban en Puerto Argentino para hacer gestiones administrativas, pero como los tipos se escapaban empezaron a hacerlas en Bahía de la Anunciación o directamente en altamar, así no los ven”, explica. “El mismo año desaparecieron dos tripulantes del Jih Da Gan, que en 2005 había sido capturado por Prefectura pescando en la zona económica exclusiva argentina y que en 2013 estaba otra vez operando en Malvinas”, relata. En 2012 siete tripulantes vietnamitas del Sing Jung Yu 8, de Taiwan, saltaron fuera de borda mientras estaba anclado en Puerto Argentino, reportó la South Atlantic Remote Territories Media Association (Sartma.com 12-2-12). El jefe de la policía de Malvinas, Len McGill, afirmó hace un año que desde 1985 hubo 35 reportes de “hombre al agua” (sic), de los que resultaron 89 personas perdidas en el mar: 79 fueron rescatadas con vida y en los otros diez casos sólo recuperaron los cuerpos. Agregó que la policía atendió 122 muertes a bordo de los barcos, “desde asesinatos hasta incendios, hasta gente teniendo ataques de corazón o enfermedades” (Penguin News 2-5-14).
El 26 de febrero último el barco taiwanés Hsiang Fu Chuen desapareció sin dejar rastros, con sus 49 tripulantes indonesios, filipinos, chinos y vietnamitas. Fuentes de la base aeronaval Almirante Zar de Trelew citadas por el diario Jornada informaron que hicieron una búsqueda sin resultados y que al tiempo del último contacto el pesquero estaba a 1300 millas de la costa. Schvartzamn muestra dos fotos del barco tomadas tres años atrás frente a las Malvinas y explica que “operaba bajo licencia británica en 2012 y probablemente también cuando desapareció”.
En 2011 marineros indonesios embarcados en los pesqueros surcoreanos Shin Ji y Oyang 75, que faenaban en aguas neocelandesas, abandonaron el barco alegando maltratos físicos, psicológicos y sexuales por parte de sus superiores, que además no les pagaban. El episodio fue el disparador de denuncias de trabajo forzoso y explotación. La repercusión del caso derivó en investigaciones de los gobiernos de Nueva Zelanda y de Corea del Sur, que confirmaron graves violaciones de derechos humanos, abusos físicos y sexuales, no pago de salarios y falsificación de documentos, pero ningún responsable llegó a ser juzgado por esos delitos (“Forzados a la esclavitud”, estudio de la Universidad de Auckland, Nueva Zelanda, 2013). El registro satelital de uno de esos dos barcos, el Oyang 75, lo ubica a fines de abril saliendo desde Malvinas hacia el Atlántico. “Ese barco, que tenía un observador neocelandés a bordo cuando pescaba con licencia de ese país, fue embargado por el gobierno de Nueva Zelanda por esclavitud y sobrepeso, entre otras causas, y ahora pesca con licencia de Malvinas”, explica Schvartzamn.
“A la Argentina no le pedirían nunca una licencia porque eso implicaría la obligación de tener parte de la tripulación argentina, descargar en puerto argentino, procesar en fábricas argentinas y tener observadores a bordo, regulaciones que se exigen en cualquier país del mundo. Inglaterra lo único que hace es cobrar las licencias, que van de 200 a 300 mil dólares (la cifra no es pública) pero no exige ningún requisito laboral, ambiental o de seguridad, y tiene apenas cinco observadores para 150 barcos”, precisa.
–¿Para qué pagan esa licencia si pueden pescar en aguas internacionales?
–Para blanquear la captura, para decir “pescamos bajo licencia inglesa”. Eso les sirve ante la Unión Europea y Asia, que son quienes les compran. La otra clave está en Uruguay. Esos barcos no tienen acceso a puertos de la Argentina, Chile o Brasil pero pueden operar por el apoyo logístico que obtienen en el puerto de Montevideo, donde todos los años se prenden fuego uno o dos pesqueros. El diez por ciento lleva la captura a Asia, pero la mayoría lo hace en barcos frigoríficos en altamar o en Montevideo, donde les cobran por amarrar y por el blanqueo de la captura, y donde cargan combustible y hacen el mantenimiento mínimo para poder seguir. El Ministerio de Agricultura de Uruguay les permite blanquear la captura y las agencias marítimas se llevan la tajada más grande.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-273944-2015-06-01.html

SIN POLITICAS NEOLIBERALES

Informe de la FAO: América Latina es la primera región del mundo en cumplir con metas de reducción del hambre



América Latina y el Caribe ha dado un enorme paso hacia la erradicación total del hambre al reducir tanto su porcentaje como número total de personas subalimentadas a menos de la mitad, señala el informe El Panorama de la Inseguridad Alimentaria en América Latina y el Caribe, publicado hoy por la FAO.

Según el informe, en 1990-92, América Latina y el Caribe comenzó el desafío de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) con un 14,7% de su población afectada por el hambre: para 2014-16 esta prevalencia ha caído a 5,5%, con lo que la región cumplió la meta del hambre de los ODM.

La región cumplió asimismo con la meta de la Cumbre Mundial de la Alimentación (CMA), al haber reducido el número total de personas subalimentadas a 34,3 millones.

“La historia de éxito de la región se sustenta en la positiva situación macroeconómica durante las dos últimas décadas y el sólido y continuo compromiso político de los países de América Latina y el Caribe con la erradicación del hambre”, explicó Raúl Benítez, Representante Regional de la FAO.

El informe de la FAO señala que los avances regionales se deben principalmente al éxito que han tenido los países del Cono Sur, pero el compromiso con el hambre se puede ver a lo largo de la región: en total, diecisiete países lograron la meta del hambre de los ODM (más que en cualquier otra región del planeta) y once alcanzaron la meta de la CMA.

Benítez destacó que gracias al crecimiento económico, un mayor gasto público en materia social y políticas públicas focalizadas en los más vulnerables, América Latina y el Caribe hoy representa una porción menor del hambre global.

América Latina y el Caribe sube la apuesta: no sólo disminuir sino erradicar el hambre

Según la publicación de la FAO, la región fue pionera en proponer no sólo la disminución sino la erradicación total del hambre a través de la Iniciativa América Latina y el Caribe sin Hambre, que fue refrendada por todos los países de la región a partir del año 2005.

A ella se han sumado múltiples acuerdos que trabajan hacia la misma meta, como Mesoamérica Sin Hambre y el Plan de Erradicación del Hambre y la Pobreza Hugo Chávez Frías en los países de la Alianza Bolivariana por los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y Petrocaribe, además de proyectos y políticas de estado insignes como Hambre Cero en Brasil y la Cruzada Nacional México sin Hambre.

La culminación de este proceso de compromiso político durante las últimas dos décadas fue la adopción por parte de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC -el principal órgano de integración regional– del Plan de Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre, en enero de 2015.

Este plan busca potenciar todas las acciones regionales y ha fijado el año 2025 como el límite para acabar con el hambre. “El Plan CELAC representa un compromiso único en su tipo y puede ser uno de los factores que determinen que la actual generación sea la última en convivir con el hambre,” explicó Benítez.

El Panorama de la FAO destaca que el enfoque de la lucha contra el hambre ha cambiado desde una mirada sectorial a un enfoque transversal e intersectorial. Esto ha permitido responder a las necesidades de la población tanto al corto como mediano plazo, abordando las diversas causas del hambre mediante la participación de todos los actores sociales.

Grandes diferencias entre las subregiones

Aunque la región como un todo ha sido la primera del mundo en haber logrado ambas metas del hambre, el progreso ha sido diferente en cada subregión y a nivel de los países.

América del Sur es la que mayor grado de avance ha logrado tanto en la reducción del número de personas subalimentadas como en su prevalencia. Sin embargo, cabe destacar que el mayor número de personas subalimentadas aún se encuentran en esta subregion, cuya población equivale al 65,9% del total regional.

América Central ha logrado reducir el hambre desde 12,6 millones en 1990-92 a 11,4 millones de personas en 2014-2016, una reducción del 10,7% al 6,6% de la población. Sin embargo, es importante destacar que la reducción del hambre en términos absolutos se ha estancado desde 2013.

El Caribe es la subregión más rezagada: actualmente 7,5 millones de personas sufren hambre en dicha subregion, un escaso avance desde 1990-92, cuando el hambre afectaba a 8,1 millones de caribeños. La proporción se redujo sólo 7,2 puntos porcentuales, desde 27% en 1990-92 a 19,8% en 2014-16.

Esto responde en gran parte a la situación de Haití: dicho país responde por el 75% de la población subalimentada del Caribe y enfrenta la situación más crítica de todo América Latina y el Caribe.

VER: Panorama de la Inseguridad Alimentaria en América Latina y el Caribe 2015

Fuente: CEPAL

Elementos del caso Coulibaly recuerdan el papel de la inteligencia francesa en 1999


ENTREVISTA DE THIERRY MEYSSAN


Varios sitios de la web francesa han realizado investigaciones de calidad sobre diferentes aspectos de los atentados perpetrados en París el 11 de enero de 2015. Uno de ellos, greffiernoir.com, entrevistó a Thierry Meyssan sobre la hipótesis que atribuye esos hechos a una operación organizada por servicios secretos de la OTAN. El entrevistado recuerda los trabajos realizados desde 1999 por la Red Voltaire y los relaciona con los elementos conocidos del caso Coulibaly.


por Thierry Meyssan, Alexis Kropotkine

RED VOLTAIRE | PARIS (FRANCIA) | 29 DE MAYO DE 2015




En la estela del ataque contra el semanario humorístico francés Charlie Hebdo, una extraña circunstancia saca nuevamente a la luz una historia de hace 20 años. Claude Hermant, quien fuera entonces uno de los actores principales de las revelaciones sobre las actividades ilegales del DPS, en Francia y en el extranjero, se ve hoy encarcelado y acusado de tráfico de armas. Se sospecha que este individuo fue el proveedor de parte del armamento que poseía Amedy Coulibaly, el autor de la toma de rehenes realizada en una tienda de productos judíos mientras la policía francesa asediaba a los presuntos autores del ataque contra la redacción de Charlie-Hebdo.
Claude Hermant, quien dirigía desde hace años una estructura paramilitar cercana a los círculos nacionalistas autónomos, ha declarado que el tráfico que hoy se le imputa contaba con la anuencia de las autoridades francesas y que tenía como objetivo garantizar que la Gendarmería francesa lograra infiltrar las redes criminales.

Alexis Kropotkine: Thierry Meyssan, mientras trabajaba en la preparación de un artículo sobre el vínculo entre Hermant y Coulibaly [1], redescubrimos el caso del Departamento de Protección y Seguridad (DPS) del Frente Nacional (FN), en el que usted y la Red Voltairedesempeñaron un papel importante. Eso fue en los años 1990. ¿Puede explicarnos aquello?

Thierry Meyssan: En septiembre de 1996 participé, como secretario nacional del Partido Radical de Izquierda (PRG, siglas en francés), en la creación del Comité Nacional de Vigilancia Contra la Extrema Derecha, estructura que fundamos siguiendo el modelo del Comité de Vigilancia de los Intelectuales Antifascistas, creado por nuestro partido en 1934. El objetivo era reunir semanalmente a los 45 principales partidos políticos, sindicatos, asociaciones y logias masónicas de izquierda para coordinar nuestra respuesta ante el avance del racismo y de la violencia política en Francia. Por supuesto, yo representé a la Red Voltaire.

Pero me di cuenta rápidamente de que la mayoría de los participantes veían la lucha contra el racismo y la violencia política únicamente como un medio de estigmatizar al Frente Nacional [2], que en realidad era para ellos una útil herramienta electoral.

De todas formas decidimos ofrecer al Comité Nacional de Vigilancia una observación extremadamente precisa de las publicaciones clasificadas como de «extrema derecha». Nos suscribimos a unas 50 publicaciones, algunas muy confidenciales, y comenzamos a leer y analizarlas. También asistimos a numerosas manifestaciones y conferencias, siempre tratando de entender a nuestro adversario. Finalmente, entrevistamos a varias personalidades de extrema derecha. Así me di cuenta de que la apelación «extrema derecha» no tenía ningún sentido ya que se utilizaba para designar corrientes de pensamiento muy diferentes entre sí, no necesariamente racistas, ni violentas, ni siquiera de derecha, pero estaban todas excluidas del juego político nacional.

Alexis Kropotkine: ¿Qué resultado arrojó ese trabajo de observación?

Thierry Meyssan: En aquel período varias personas fueron asesinadas por militantes del Frente Nacional. A veces se trataba de peleas entre grupos que pegaban carteles durante una elección o de actos de xenofobia o de homofobia. Estudiando nuestros materiales comprobamos que todas las personas que la justicia consideraba sospechosas de haber cometido aquellos crímenes eran miembros del servicio de seguridad del Frente Nacional, llamado Departamento de Protección y Seguridad (DPS).

Alexis Kropotkine: ¿Cómo estableció usted el vínculo entre el DPS, la Francia-África y los servicios de inteligencia [franceses]?

Thierry Meyssan: Yo trabajaba también con Francois-Xavier Verschave sobre las redes de la Francia-África. Eran los primeros trabajos que se hacían sobre ese tema. Francois-Xavier había comenzado revisando detalladamente los artículos de la prensa nacional. Estaban plagados de errores y aproximaciones pero su estudio nos mostró todo un mundo secreto y sirvió de base a nuestros conocimientos sobre ese tema. Por supuesto, yo me daba cuenta de que los nombres de los mercenarios que trabajaban a favor de los intereses franceses en África eran los de los cuadros del DPS.

Al principio pensé que aquellos mercenarios simplemente eran reclutados entre «la extrema derecha». Posteriormente vi que era un sistema organizado: aquellos hombres alternaban su trabajo en Francia, con el DPS, con otros trabajos que realizaban en el extranjero para los servicios secretos franceses.

Alexis Kropotkine: ¿Cómo se formó esa pasarela entre los servicios secretos franceses y el DPS? ¿Por qué escogieron al FN?

Thierry Meyssan: Mientras trabajaba sobre el Frente Nacional supe que había sido creado por Francois Duprat y Ordre Nouveau [Nuevo Orden] a pedido de Jacques Foccart, a principios de los años 1970. Jean-Marie Le Pen se convirtió en jefe del Frente Nacional sólo después del asesinato de Duprat, en 1978. Duprat también había sido mercenario en África y Jacques Foccart era el jefe de los servicios secretos de la Francia gaullista.

Poco a poco llegué a 3 conclusiones de gran importancia:

El Frente Nacional era una creación de los gaullistas para estabilizar los diferentes grupos excluidos de la vida política nacional (vencidos durante la Segunda Guerra Mundial y perdedores de la descolonización) y reinsertarlos en la vida política.

Desde el momento de su creación, el FN estaba bajo control de los servicios secretos, bajo la mirada vigilante de la presidencia de la República Francesa.

Francois Mitterrand había reactivado el control de la presidencia de la República sobre el Frente Nacional para reintroducir a los líderes históricos de esa organización en la vida política de Francia. Utilizando los fondos secretos [de la presidencia de la República], [Francois Mitterrand] financió la campaña electoral [del FN] para las elecciones europeas de 1984 y modificó el sistema utilizado para el escrutinio en las legislativas en 1986. Pero el comportamiento de los diputados del FN fue tan absurdo e incoherente que el presidente Mitterrand dio marcha atrás. Lo más que pudo hacer después de aquello fue amnistiar a los generales [que habían participado, en 1961, en el putsch] de Argel.

Alexis Kropotkine: ¿Qué relación tenía aquello con las operaciones de los servicios de inteligencia franceses en el exterior?

Thierry Meyssan: Mi visión de las cosas cambió cuando supe del papel de varios miembros del servicio de seguridad del FN en las operaciones secretas de Francia en Chechenia. Oficialmente, aquellos matones de «extrema derecha» habían ido a Rusia para apoyar a los buenos revolucionarios chechenos contra los malos postsoviéticos. En realidad, los servicios secretos franceses se habían infiltrado en el Emirato Islámico de Ichkeria y proporcionado a su jefe, el general Dzhojar Dudayev, un teléfono portátil satelital. Poco después, gracias a ese teléfono satelital, los servicios rusos lograban localizar a Dudayev y liquidarlo con un misil teledirigido. Por consiguiente, las personas que parecían ser matones de extrema derecha en realidad eran agentes franceses al servicio del presidente Francois Mitterrand y colaboraban con los servicios de inteligencia de Vladimir Putin.

Conversando con miembros del DPS, llegué finalmente a la conclusión de este era una creación de los servicios secretos franceses en el seno del FN. Lo cual no estaba relacionado con la intención de reciclar responsables políticos o militares. Fue en ese momento cuando descubrí un plan de creación, por parte del DPS, de un fichero de personalidades que serían neutralizadas en caso de necesidad. Era algo comparable a la preparación de un golpe de Estado. El DPS se había convertido en una herramienta de control político al servicio de la DPSD [Dirección de la Protección y la Seguridad de la Defensa, es el servicio de contraespionaje militar francés], que a su vez obedecía a la red Gladio de la OTAN.

Alexis Kropotkine: ¿Cómo reaccionó el mundo político?

Thierry Meyssan: Con el respaldo y ayuda del PRG solicitamos que se creara una comisión investigadora parlamentaria. La presidencia de la República se oponía resueltamente a ello. Pero, como resultado de un intenso cabildeo de todos los partidos políticos y de la solidez de la documentación que habíamos reunido, Francois Mitterrand dio marcha atrás. El presidente del PRG, Jean-Michel Baylet, presentó al Senado una solicitud de creación de la comisión investigadora pero la que se adoptó fue en definitiva la proposición presentada a la Asamblea Nacional.

Nuestro trabajo fue obstaculizado por la campaña deCharlie Hebdo que pedía la disolución del Frente Nacional y por las numerosas barreras que Jean-Christophe Cambadelis [3] puso a nuestra labor.

Alexis Kropotkine: ¿Por qué Cambadelis obstaculizó el trabajo de ustedes? ¿No era un aliado político? Concretamente, ¿qué maniobras le reprocha usted?

Thierry Meyssan: Jean-Christophe Cambadelis, quien hasta entonces sólo había estado en el Comité de Vigilancia como presidente del «Manifiesto contra el FN», se convertió abruptamente en el representante del Partido Socialista en el seno de ese Comité. Todas las semanas llegaba a las reuniones rodeado de una delegación y cuestionaba todas mis investigaciones dejando entrever que yo era obtusamente contrario al presidente Mitterrand. La mayoría de los miembros del Comité eran socialistas o le debían favores al presidente, y aquello los predisponía en contra mía. A pesar de ello logré convencer al Comité Nacional de Vigilancia y este tomó posición a favor de la Comisión Investigadora parlamentaria. Pero cuando empecé a ponerme en contacto con diputados y senadores, la mayoría me decían que Jean-Christophe Cambadelis había hablado con ellos y que les había dicho que se abstuviesen. Posteriormente supe que el señor Cambadelis había sido formado por Irving Brown, uno de los fundadores del Gladio.

Alexis Kropotkine: ¿Cuáles fueron las conclusiones de la comisión investigadora?

Thierry Meyssan: A medida que avanzaban los trabajos de la Comisión, los diputados se daban cuenta de que yo había descubierto algo muy grave pero que no podían revelar todo aquello. Así que rechazaron mi proposición de realizar un registro en la DPSD –lo cual podían haber hecho porque la ley los autorizaba– cuya sede está a sólo unos minutos a pie del edificio de la Asamblea Nacional.

Así que nunca pudimos llegar al fondo del asunto. Quienes habían urdido el complot no eran los dirigentes del FN, así que sólo podía ser cosa de la presidencia de la República –lo cual parece poco probable– o de un grupo faccioso en el seno de la DPSD, lo cual es plausible.

En el Frente Nacional, Jean-Marie Le Pen comenzó por llevarme a los tribunales, y perdió el proceso. Más tarde acabó dándose cuenta de que lo habían manipulado y comenzó a buscar, entre los que trabajan con él, quién trabajaba para la DPSD. Decidió entonces excluir de su partido a Bruno Megret y cerrar el DPS. El avance del Frente Nacional hizo imposible toda acción de tipo judicial y la Comisión Investigadora se acabó al llegar a esa conclusión.

Alexis Kropotkine: A su modo de ver, ¿la ruptura entre el FN y el MNR [4] no tuvo, por consiguiente, mucho que ver –quizás nada– con el deseo de independencia y de respetabilidad de Bruno Megret?

Thierry Meyssan: Claro que no. La iniciativa fue única y exclusivamente de Jean-Marie Le Pen. Bruno Megret trató de introducirse y después quiso crear otro partido político, el MNR, pero nunca logró existir por sí mismo. Además, no veo cómo un hombre que se rodeaba de racialistas podía esperar alcanzar ningún tipo de respetabilidad.

Alexis Kropotkine: Lo que usted dice me trae a la memoria los clips televisivos de la campaña del MNR. Incluso me parece que Courcelle, el jefe del DPS, se unió de inmediato –junto con sus mejores hombres, como Claude Hermant– al partido de Bruno Megret… Pero, ¿qué tipo de relaciones tuvo usted después con el Frente Nacional?

Thierry Meyssan: Después de eso mantuve relaciones personales amistosas con Jany Le Pen y con Bruno Gollnisch. Pero nunca me acerqué al Frente Nacional, con el cual yo no tenía nada en común. Los artículos de Renaud Dely que afirman que dejé el PRG para unirme al FN son pura difamación.

Durante la campaña electoral de 2007, creí que Jean-Marie Le Pen iba a dar el paso y transformar su partido de perdedores en partido de la nación. Al menos eso es lo que dejaba entrever su discurso de Valmy. Contrariamente a los demás militantes de izquierda, yo considero que Jean-Marie Le Pen sirvió a la República estabilizando a los diferentes grupos arbitrariamente designados como de «extrema derecha». Pienso, por otro lado, que es un hombre que ha mejorado considerablemente. Si usted mira los videos de su época poujadista, verá un hombre inculto, brutal y vulgar. Pero hoy es un hombre culto y reflexivo. Desgraciadamente, al legar su partido a su familia, en vez de permitir que Bruno Gollnisch se convirtiese en su presidente –aunque el entorno de [Gollnisch] es muy malo y este personaje comete a veces excesos poco compatibles con esa función–, no logró completar esa mutación.

Alexis Kropotkine: Ese viejo asunto del DPS sale nuevamente a flote en el contexto de los actos de terrorismo perpetrados en enero. [El diario francés] La Voix du Nord escribe que parte de las armas halladas en manos de Amedy Coulibaly pasaron por las redes de Claude Hermant, precisamente un ex miembro del DPS que se había pasado al MNR. Hasta el momento de su arresto, a fines de enero, Hermant dirigía estructuras paramilitares en los medios nacional-revolucionarios, estructuras que –es importante recordarlo– no tenían ningún vínculo con el FN contemporáneo. Todavía no se conoce el grado de implicación de Claude Hermant y el hombre parece decidido a defenderse. Dice que trabajaba para la autoridad administrativa en el marco de una misión de infiltración y ha divulgado a través de la prensa regional varios emails de la gendarmería que corroboran sus afirmaciones.

Esto nos trae a los atentados contra Charlie Hebdo. A usted se le ha reprochado mucho el haber descartado rápidamente la pista yihadista. ¿Cuál es en este momento la posición de usted sobre los acontecimientos [en París] de los días 7, 8 y 9 de enero [de 2015]?

Thierry Meyssan: Yo nunca he descartado la pista yihadista. Lo que hice fue explicar que quienes ordenaron esa acción no eran islamistas sino probablemente atlantistas. Eso no excluye que puedan ejecutar sus acciones a través de yihadistas sino todo lo contrario.

La idea de la «guerra de civilizaciones» no tiene absolutamente nada que ver con el pensamiento musulmán, cuyo objetivo no es la aniquilación sino la conquista. La «guerra de civilizaciones» y la destrucción apocalíptica sólo existen en las culturas judías y occidentales. Históricamente, ese concepto fue concebido por Bernard Lewis como justificación de una estrategia ofensiva y en el seno del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos y fue presentado después como algo fatalmente inevitable por el propagandista Samuel Hunttington, también miembro del Consejo de Seguridad Nacional [estadounidense].

La dificultad, para los occidentales, está en que ya no logran encarar ese tema de forma razonable. Eso es consecuencia de la propaganda, que no es la ciencia de la mentira sino la del reclutamiento. Cuando aceptamos, por cobardía, adoptar como propias ideas o cosas que sabemos que son falsas, nos vemos arrastrados en una sucesión de mentiras y sin lograr volver atrás.

Alexis Kropotkine: ¿Qué quiere usted decir con eso?

Thierry Meyssan: Por ejemplo, en Francia fingimos haber vivido la Segunda Guerra Mundial cuando la realidad es que el país vivió en paz desde junio de 1940 hasta junio de 1944 y sólo luchaban la Francia libre y la Resistencia. Fingimos creer que el III Reich había planificado la masacre contra los judíos de Europa cuando en realidad su objetivo oficial y público era masacrar a todos los pueblos eslavos y colonizar el este de Europa. Estamos convencidos de haber sido colonialistas y la realidad es que, cada vez que el Pueblo francés fue consultado sobre ese tema, expresó su oposición a ello, etc. Y señalo que sólo estoy citando ejemplos bastante viejos para no ofender.

Pero si usted quiere ejemplos actuales, aquí va uno: fingimos creer que los estadounidenses eligen a su presidente mediante el sufragio universal indirecto, cuando en realidad quienes lo eligen son los delegados de los gobernadores de los diferentes Estados de la Unión. Y por eso no logramos explicar cómo fue que la Corte Suprema [de Estados Unidos] declaró, en el 2000, que no le interesaba saber el resultado del voto popular en La Florida. Fingimos tener «valores comunes» con Estados Unidos cuando en realidad no tenemos ninguno: los franceses somos republicanos y los estadounidenses piensan, por el contrario, que la idea de «interés general» conduce a la dictadura; los franceses somos demócratas y los redactores de la Constitución [estadounidense] no lo eran; nosotros somos universalistas y ellos son supremacistas.

Para volver a su pregunta sobre los atentados de enero [en París], cuando ustedes sacaron a la luz la implicación de antiguos miembros del DPS en el caso Coulibaly, no pude menos que volver a mi hipótesis inicial: ¿Y si esto también fuese una manipulación de los servicios secretos de la OTAN?

Alexis Kropotkine: ¿Por qué se implicaría hoy la OTAN en una operación bajo bandera falsa en el territorio nacional de uno de sus primeros miembros?

Thierry Meyssan: Si usted cree que la OTAN es una alianza defensiva formada para enfrentar la amenaza soviética y que se perennizó, no tiene lógica la manipulación. Pero, por un lado, la OTAN no se formó para enfrentar una amenaza sino para amenazar a la URSS, que se vio entonces obligada a crear el Pacto de Varsovia. Y además la OTAN no ha defendido nunca a ninguno de sus miembros.

Lo que sí hizo la OTAN, por el contrario, fue organizar una campaña terrorista en Serbia y después habló de una respuesta desproporcionada por parte del gobierno de Milosevic para justificar así la destrucción de Yugoslavia; la OTAN afirmó que los talibanes eran corresponsables del 11 de septiembre para justificar la ocupación de Afganistán; la OTAN fabricó testimonios falsos presentados al Consejo de Derechos Humanos en Ginebra para hacer creer que existía una amenaza contra la población libia y derrocar la Yamahirya Árabe Libia, a pesar de que esta última gozaba de un masivo respaldo expresado en manifestaciones populares gigantescas.

Lejos de ser una alianza defensiva, la OTAN es un sistema de relación entre un amo y sus vasallos, lo cual es una violación de la Carta de las Naciones Unidas, que estipula que todos los Estados son soberanos e iguales entre sí. Los historiadores han demostrado que la OTAN ha organizado numerosos atentados y asesinatos en sus países miembros y los trabajos de esos historidores se han visto confirmados por documentos oficiales sacados de los archivos estadounidenses.

Pero esos trabajos son solamente sobre los primeros años de la OTAN, debido a lo difícil que resulta tener acceso a los archivos recientes. En Francia, en 1951, la OTAN experimentó, en el departamento de Gard, con la aplicación de drogas a la población, a espaldas de esta, y más tarde, en 1961-1966, la OTAN financió unos 40 intentos de asesinato contra el presidente Charles De Gaulle, realizados por la OAS [5].

Es muy desagradable pensar que a menudo somos simples piezas de ajedrez en manos de Washington. Pero esa es la realidad, ya comprobada en el pasado y que hoy en día se hace evidente. Por esa razón habría que haber prestado atención cuando Jean-Marie Le Pen dijo que los yihadistas de Charlie Hebdo tenían características de individuos vinculados a los servicios secretos.


Documento: «Commission d’enquête parlementaire sur le DPS: audition de Thierry Meyssan, Yves Frémion et Jean-Claude Ramos» [Comisión Investigadora parlamentaria sobre el DPS: audiencia de Thierry Meyssan, Yves Fremion y Jean-Claude Ramos] (texto en francés), Réseau Voltaire, 3 de marzo de 1999.
Thierry Meyssan
Alexis Kropotkine

[1] «Charlie Hebdo: la connexion Hermant-Coulibaly recèle-t-elle une partie des mystères du 7 janvier?», Alexis Kropotkin, Le Greffier noir, 14 de mayo de 2015.

[2] El Frente Nacional es un partido francés catalogado como de extrema derecha y fundado en 1972. Jean-Marie Le Pen fue su presidente hasta 2011, año en que fue sustituido por su hija Marine Le Pen. Nota de la Red Voltaire.

[3] Jean-Christophe Cambadelis encabeza actualmente el Partido Socialista francés. Nota de la Red Voltaire.

[4] El MNR (Movimiento Nacional Republicano) es un partido francés, clasificado como de extrema derecha, creado en 1999 por Bruno Megret, ex dirigente del FN.

[5] La OAS (Organización del Ejército Secreto) fue una organización terrorista francesa surgida en 1961, supuestamente para luchar contra la independencia de Argelia, y que acabó realizando numerosos atentados contra el entonces presidente de Francia Charles De Gaulle, teóricamente motivada por la decisión de De Gaulle de aceptar la autodeterminación del pueblo argelino. Nota de la Red Voltaire.

Washington y Moscú acuerdan abrir nuevo proceso de paz en Siria

Después del encuentro del secretario de Estado John Kerry con su homólogo ruso Serguei Lavrov en Sochi, el 12 de mayo de 2015; del viaje del 18 de mayo a Moscú de Daniel Rubinstein, enviado especial estadounidense para Siria, y de una conferencia telefónica realizada el 21 de mayo, Estados Unidos y Rusia han llegado a un acuerdo para abrir un nuevo proceso de paz en Siria.

RED VOLTAIRE MAYO DE 2015



Este acuerdo se produce a proposición de Washington y a pesar del acentuado enfriamiento de las relaciones diplomáticas estadounidenses con Moscú que venía registrándose desde hace meses.

Washington y Moscú han decidido proseguir su cooperación sobre la eliminación de las armas químicas en Siria (ambas partes saben perfectamente que Israel y Egipto son los únicos países que aún poseen ese tipo de armamento en la región).

Las dos partes parecen haberse puesto de acuerdo en que el presidente sirio Bachar al-Assad cumplirá su mandato presidencial (de 7 años). Las negociaciones del proceso de paz serían sobre la composición de su gobierno.

La oposición siria está representada en las instancias internacionales por la Coalición Nacional (pro-Qatar) que ha boicoteado las consultas de paz recientemente organizadas por Rusia. Los demás partidos políticos de oposición no actúan actualmente en conjunto.

También se ha decidido conformar otras 2 nuevas instancias en las que se insertaría esta última parte de la oposición:
una Oposición Nacional Siria (independiente) cuya creación tendría lugar los días 8 y 9 de junio, en El Cairo, Egipto,
y una coordinación apadrinada por Arabia Saudita, que vería la luz en junio o julio, en Riad.

Estos 3 grupos de oposición y el gobierno sirio serán invitados a una conferencia de paz a celebrarse este verano en Kazajstán, Estado musulmán y aliado de Rusia.