9 jun 2015

Lo que no se ve

Lo que nos diferencia de los individuos realmente ricos no son los caprichos extravagantes sino aquello que no se ve: hay unos 21 billones de dólares ocultos en paraísos fiscales. Una riqueza que pertenece a una pequeña elite y no forma parte de las mediciones.


Millones de dólares para unos pocos


Es normal enterarse de noticias o chismes sobre personas muy ricas con caprichos extravagantes. Parecería que ya no se conformaran con coleccionar autos de alta gama y mansiones increíbles con entornos paradisíacos, sino que hasta superan las barreras de la imaginación desafiando a la propia naturaleza.
Han creado islas artificiales extrañas –como un archipiélago con forma de planisferio, en Dubai– y construido ecosistemas privados para tener un lugar donde esquiar o surfear en cualquier época del año. Viajan al espacio, compran parcelas en la Luna, y hasta invierten en estudios científicos para crear su propia réplica para el día después de su muerte –como es el caso de Dmitry Itskov, que pretende vivir para siempre a través de una copia robótica de sí mismo.

Estudios de las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y diversas evaluaciones privadas reconocen que la desigualdad ha aumentado significativamente en los últimos años, pero se quedan cortos en el cálculo.

En 2006 se computaba que el 1 por ciento más rico del planeta poseía un 39,9 por ciento de la riqueza global, mucho más que lo que le tocaba al 95 por ciento de la población mundial. En 2011 se halló que el 10 por ciento más rico tenía el 84 por ciento de la riqueza mientras que la mitad más pobre sólo un 1 por ciento.

La desigualdad ha resultado ser un tema de estudio permanente. Para la nueva estrella de la economía, el francés Thomas Piketty, en su libro El capital en el siglo XXI, la creciente oposición tarde o temprano será “intolerable”, dice, refiriéndose a las ideas de Karl Marx sobre las diferencias de clase. A partir del análisis histórico que abarca desde comienzos de la revolución industrial en el siglo XVIII hasta nuestros días, Piketty afirma que el crecimiento de la desigualdad es inherente al capitalismo, porque la tasa de retorno o rendimiento del capital es superior a la tasa de crecimiento económico.

Según James S Henry, ex economista jefe de la consultora McKinsey y docente del Centro para la Inversión Internacional Sostenible, de la Universidad de Columbia, los cálculos de los organismos mundiales y privados subestiman la verdadera desigualdad. No se trataría de extravagancias que salen expuestas en las revistas de chismes, que en definitiva son bienes declarados a la Impositiva. Lo que nos diferenciaría es aquello que no se ve: “Hay unos 21 billones de dólares ocultos en paraísos fiscales. Esta riqueza está en manos de una pequeña elite y no forma parte de las mediciones”, declaró a Bbc Mundo.

Algunos protectores del neoliberalismo aseguran que no existen las “fugas de capitales” ni los “paraísos fiscales”, ya que el dueño del dinero es libre de elegir dónde guardarlo y hay estados que le ofrecen mejores beneficios que otros. Incluso alegan que el término “paraíso fiscal” proviene de una mala traducción del inglés tax haven (guarida fiscal), confundido con tax heaven (paraíso fiscal).

“No cabe duda de que hay grandes sumas ocultas, pero cuando se trata de tanto dinero uno se pregunta qué se está haciendo con todos estos fondos. Los paraísos fiscales serían mucho más ricos de lo que son”, señaló a la Bbc John Whiting, ex director de política impositiva del Chartered Institute of Taxation, del Reino Unido. Según Whiting, no se cuestiona el concepto de “guarida” o “paraíso” fiscal, sino la cantidad de fondos que se encuentran allí y su circulación descontrolada.

El México que se desangra

Uno no tiene que ser  mexicano para que le duela en la médula lo que está sucediendo en el país hermano, al final de cuentas todos somos hijos de una sola entraña, las fronteras nos fueron impuestas. Guardar silencio ante tanta barbarie es encubrir el genocidio que el Estado está perpetrando contra su propio pueblo. El gobierno de Enrique Peña Nieto  es uno de los más nefastos y sangrientos en la historia del país, títere de una oligarquía asesina, impostora y saqueadora. No es novedad que el  Presidente asesino obedece órdenes enviadas desde la Casa Blanca, la desgracia de México es tener tan cerca al culpable de tantos genocidios  y guerras alrededor del mundo, (y en la misma olla nos vamos Guatemala, Salvador y Honduras) Estados Unidos no quita el dedo del renglón, lo quiere todo.

ILKA OLIVA CORADO, Resumen Latinoamericano/ 08 de Junio 2015.– 
mexico_sangre
Quiere las primaveras, los ríos, quiere la entraña  de la tierra, quiere la vid de un país de riquezas culturales e hijos honestos y aguerridos.  Aquel “México lindo y querido” lo están devastando. Con imposición de concejales, diputados, gobernadores y presidentes,  y con el absoluto control de las fuerzas de seguridad tiranizan al pueblo; lo torturan, lo violan, lo asesinan. Lo entierran en fosas clandestinas. Le sacan  los ojos, le silencian la voz, le sacan las entrañas, lo despellejan,  lo desaparecen sin dejar rastro.
Sin embargo éste resiste, contra toda opresión el pueblo resiste, está en pie de lucha, solo hay que ver  las papeletas de votación de las elecciones resientes. El pueblo respira, cansado pero se oxigena, aún no renuncia, y no lo hará porque a  pesar de tanta afrenta aún tiene dignidad. Allá en aquella lejanía los jornaleros de San Quintín, los docentes en Guerrero, los estudiantes de escuelas públicas en todo el país, las madres de los desaparecidos, los familiares de las víctimas de feminicidios, los que chorrean sangre porque un policía granadero lo agredió para obligarlo a guardar silencio. Los presos políticos; Nestora Salgado, José Miguel Mireles y tantos más.
El gobierno que pretende silenciar las voces de periodistas comprometidos con el país, con su responsabilidad de informar al pueblo sin solapar mentiras, son cientos los asesinados. Esos periodistas honestos como Carmen Aristegui, Lydia Cacho, Sanjuana Martínez, esos intelectuales de la talla de Denise Dresser  que están ahí constantes en su denuncia y con  los análisis a profundidad que evidencian  ante la opinión pública lo nefasto del Estado. A periodistas y analistas que no se venden, que no se rinden ante el miedo y ante la imposición los atacan reduciéndoles el espacio de expresión, haciendo campañas negras que los desacrediten,  pero ellos siguen ahí junto al pueblo, hombro a hombro, como todos los medios independientes, sin importar el tamaño de sus plataformas y el número de lectores, todos unidos  hacen patria y resisten las embestidas.
Esa oligarquía que se rebalsa en estiércol se quiere robar la dignidad del pueblo mexicano, quiere convertirle la sangre en chilate, el valor en miedo y la entereza en deslealtad. Quiere marchitar las vaginas tiernas de las niñas  que sueñan, ahogar en llanto a las madres que han parido plusvalía, quiere poner de rodillas a los hombres robustos que aman la tierra y quitar de la memoria el recuerdo de los ancestros honestos. Quiere arrebatarles la belleza de amar. Quiere desaparecer el canto de los niños que hacen de las calles un carnaval de esperanza. Los obliga  al suicido, a emigrar, a renunciar. Los quiere doblegar para que no sientan, para que no  piensen para que no actúen. Los quiere insensibles y adictos al consumismo que el capitalismo propaga.  Para que no defiendan, para que sean difuntos deambulando en la miseria de un país mancillado.
De ahí las juventudes que se rebelan, las abuelas que gritan, los niños que aún cantan y juegan, de ahí la defensa del amor. De ahí los manifestantes, las pintas callejeras, los enfrentamientos con los bloques policiales que ofenden y golpean. De ahí la defensa de la soberanía. De ahí la poesía que recitan las noches cuando la dignidad llora en la oscuridad. De ahí el amparo de los inmortales. El rocío de las madrugadas que huelen a vid. La parra que aunque quemada retoña una y otra vez.
México se desangra a chorros, pero no es la primera vez, no es la primera traición, no es la primera emboscada. México resiste,  como lo  ha hecho hace tantos siglos, simplemente porque es “lindo y querido.”  La Memoria Histórica clama Revolución. Porque México es México, ¡cabrones! Para cuándo preguntan Pancho Villa, Emiliano Zapata y Las Adelitas.

Movimientos financieros que desestabilizan la economía mundial

Desde la crisis del '30 hasta la actual que se inició en 2008, pasando por otras más pequeñas como la asiática o la del tequila durante los años '90, los mercados financieros propagaron su inestabilidad por el mundo poniendo en evidencia que son un factor de desestabilización de la economía global.


INFOnews
Agustina Taverna


© infonews

Es por eso que reconocidos economistas como Keynes, Tobin y Minsky, entre otros, se dedicaron a estudiar las crisis financieras realizando considerables aportes.

John Maynard Keynes, en su Teoría general del empleo, el interés y el dinero, publicado por primera vez en 1936, expuso la idea de una tasa sobre las transacciones, teniendo como objetivo alinear las acciones de los inversores para que no se diera lugar a las actitudes especulativas ya que se disminuiría la condición líquida del mercado y de esta manera darle mayor estabilidad al mismo.

Su preocupación por los peligros del sistema financiero y los riesgos de la movilidad de flujos de capitales se manifestó en la conferencia de Bretton Woods en 1944, evento que tuvo por objetivo garantizar la estabilidad del tipo de cambio.

La caída de Bretton Woods significó la desaparición de buena parte de las restricciones en la cuenta capital y dio origen a la explosión de un mercado financiero mundial que no para de crecer. En aquel momento James Tobin, premio Nobel de Economía en 1981, propuso una comisión sobre los movimientos especulativos de divisas para potenciar la estabilidad. En palabras de Tobin “arrojar algunos granos de arena en los engranajes de las finanzas internacionales”.

Tobin se asumía discípulo de Keynes, dijo entonces que se basó en sus ideas para recomendar una solución a los movimientos masivos de capitales a través de una tasa sobre las conversiones spot de una moneda en otra, proporcional al tamaño de la transacción. Él decía que no veía otro modo de que las transacciones monetarias no se disfracen de comercio.

Hyman Minsky, economista poskeynesiano, enfocó sus investigaciones en la fragilidad financiera intrínseca de la economía y en la comprensión de las crisis financieras de los países. Minsky se basó en el comportamiento de las empresas.

En una etapa de auge, las empresas incrementan la relación entre deuda y capital propio, hecho que genera una tendencia al aumento de la tasa de interés. Sin controles de capitales los inversores prestan atención al momento de decidir la ubicación de sus portafolios según el nivel de las tasas en las principales plazas. Así inician una situación de fragilidad financiera que deriva finalmente en crisis.

Acabar con el califato del mercado

La discusión entre el gobierno griego y los responsables por las políticas de austeridad en Europa resume los dilemas de la humanidad en el nuevo siglo. De un lado de la mesa, la defensa en contra de la masacre humanitaria que ha sido impuesta al pueblo griego –especialmente a sus sectores mas frágiles: los más pobres, los sidosos, los niños, las mujeres–; del otro, los que responden por los dictámenes del mercado.

 Por Emir Sader
Ya van algunas décadas que se ha impuesto la centralidad del mercado. Se volvió al culto de que la mano invisible de la ley de la oferta y la demanda debiera decidir los destinos de la humanidad.
Ese genial engendro liberal sirve como pretexto para que las personas renuncien a conducir el destino de la humanidad. Bastaría con que cada una buscara satisfacer sus necesidades individuales para que, como por arte de magia, se generara no sólo el progreso sino también una adecuada y justa distribución de la riqueza.
Ese cuento de hadas, que ya había conducido a la humanidad a su peor crisis económica, en 1929, volvió, como en un pase de magia, para reordenar un mundo desviado por intervenciones estatales, derechos, soberanía. La lógica de los mercados por sobre las necesidades de las personas –esto es lo que está en juego en las negociaciones entre el gobierno griego y los que hablan en nombre de la troika–.
¿Puede la humanidad asistir pasivamente a esas negociaciones en que el poder del dinero pretende imponerse sobre lo que el pueblo griego –además de todo lo que ya ha sufrido– necesita? ¿Hasta cuándo algunos gobiernos seguirán pretendiendo hablar en nombre de la humanidad, mientras buscan imponer los intereses del capital especulativo sobre el 99 por ciento de la gente?
Sin embargo, los grandes medios lo muestran como una contraposición entre la racionalidad económica y el despilfarro de la gente. Los de la austeridad hablan como si representaran un modelo de éxito, que ha sacado a sus países de la recesión, con menos pobreza, menos exclusión social, con gobiernos que disfrutan de gran apoyo popular.
Sin embargo, no logran sacar a una de las regiones más ricas del mundo –Europa– de una crisis profunda y prolongada con sus recetas de austeridad y más austeridad. Mientras que gobiernos de América latina, después de sufrir la crisis de la deuda, dictaduras militares y los más radicales gobiernos neoliberales, logran retomar el crecimiento económico, disminuir las desigualdades y conquistar estabilidad política. Es desde ese punto de vista que Grecia resiste a las ofensivas predatorias del capital especulativo.
Lo que Grecia –y todos los países en crisis– necesita no es más austeridad, sino un acuerdo nacional por retomar el desarrollo, con generación de empleo y distribución de renta. Para ello, no tiene que mirar hacia Berlín, sino hacia América latina.
Para acabar con el califato del mercado, antes de que éste termine con lo mejor que construyó Europa –su Estado de bienestar social–.

SE VA A LAVAR A ORIENTE

El HSBC anunció despidos y abandona los mercados de Turquía y Brasil



El banco anunció este martes en un comunicado enviado a la bolsa de de Hong Kong una reestructuración con despidos del 10% de su personal en todo el mundo, la revisión de su futura sede y su ampliación de negocios en el continente asiático.

El nuevo plan estratégico empresarial incluye la reducción de costos en 5.000 millones de dólares, a través de la eliminación de unos 22.000 puestos de trabajo entre otras medidas, y lograr un retorno sobre el patrimonio neto de más del 10 por ciento para 2017.

La entidad justifica el recorte laboral en nuevas medidas puestas en marcha, como la automatización de servicios o la banca digital.

Se trataría de la segunda ronda de despidos llevada a cabo por el HSBC en los últimos cuatro años, ya que en 2011 la compañía anunció una reducción de 30.000 puestos de trabajo.

HSBC formuló el anuncio poco antes de ofrecer una actualización detallada sobre el nuevo plan a los inversores