5 jul 2015

¿Qué son hoy la derecha y la izquierda?

Opinion

 Por Edgardo Mocca

Durante lo que Hobsbawm llamó siglo XX corto, el período histórico que va desde 1914 con el estallido de la Primera Guerra Mundial a la caída del Muro de Berlín en 1989, derechas e izquierdas fueron el nombre de la lucha entre dos sistemas sociales: el capitalismo y el socialismo. Ciertamente, en el cuadrante izquierdo no tardaron en surgir profundas divergencias ideológicas sobre lo que había que entender por socialismo; la ruptura ente socialdemócratas y comunistas, que se produce al comienzo del siglo corto, tendrá el signo de la discusión sobre la Revolución Rusa, particularmente sobre la relación entre socialismo y democracia. Unas décadas después, la consolidación del Estado de Bienestar europeo como una forma de “capitalismo social”, relativamente satisfactorio para las demandas de grandes masas de trabajadores, constituiría la matriz práctica de la socialdemocracia. Habría desde entonces una derecha liberal pro-capitalista, una izquierda revolucionaria anticapitalista y, en el medio, una izquierda reformista y gradualista que llegaría al socialismo a través del perfeccionamiento de las instituciones de la democracia en el capitalismo. Esta última corriente llegó a fundirse en la práctica con sectores liberales que comprendían la necesidad de construir un capitalismo más sensible.
La cartografía tuvo en ese período una extraordinaria potencia explicativa. Servía como mapa cognitivo para pensar todos los acontecimientos mundiales, aun cuando algunos de los más importantes y más trágicos, como la Segunda Guerra, encontrara derechas e izquierdas unidas contra el eje nazifascista. La experiencia de los “amplios frentes antifascistas” podría ser considerada como un antecedente doctrinario de cierta coalición actual entre republicanos de derecha y de izquierda contra el populismo sudamericano, a no ser porque no hay en la nueva unidad nada que se parezca a una crítica y mucho menos a una praxis que cuestione al capitalismo. Izquierda y derecha fueron en esos años un dispositivo para la interpretación del mundo y una materialidad política expresada en las dos grandes potencias mundiales de la época, Estados Unidos y la Unión Soviética. Sin embargo, la diversidad político-cultural del mundo no podía ser reducida a lo que sin duda era la disputa central. Uno de los grandes temas no resueltos por ese paradigma interpretativo, entonces ni ahora, es la cuestión nacional. El capitalismo, el más internacionalista de los sistemas que conoce la historia es, al mismo tiempo, un régimen creador y multiplicador de las desigualdades entre las naciones. Las más importantes resistencias anticapitalistas del siglo corto tuvieron un signo nacional-popular que solamente en algunos casos históricos (China, Vietnam, Cuba, entre otros) fue captado políticamente por las izquierdas. En muchos casos, las formaciones clásicas de la izquierda (tanto las reformistas como las revolucionarias) miraron con ojos de desconfianza a los nacionalismos, hasta el punto de confluir con las fuerzas “democráticas” de las oligarquías que los combatían. Es en gran parte por eso que en muchos países de América latina la díada derecha-izquierda no representa fielmente los conflictos históricos reales de la nación; Argentina es claramente un ejemplo de eso.
Ahora bien, en 1989 el mapa cognitivo sufrió un duro golpe. En un lapso de pocos meses lo que había sido, aun cuando criticado y hasta execrado por muchos, el soporte material de la interpretación de izquierda del mundo, desaparecía de la historia sin dejar huellas. Con él desaparecía también la idea de la alternativa entre sistemas. Ciertamente la socialdemocracia europea no sufrió exactamente el mismo cimbronazo, pero con el panorama que da el cuarto de siglo transcurrido desde entonces, estamos en condiciones de decir que los viejos nombres no son más que referencias honrosas para prácticas políticas en declive: ¿qué queda hoy de la vieja socialdemocracia europea aparte de los nombres que designan a las burocracias que actúan en su nombre? Nadie puede negar el tremendo efecto destructivo que la reconfiguración del mundo en los años noventa trajo a las izquierdas. El principal de esos efectos fue el de escindir el universo de las izquierdas entre un ala que aceptaba “hacer política” aceptando todas las nuevas reglas del canon neoliberal, y otra ala que se refugiaba en las viejas y sacrosantas verdades y se resignaba a una vida políticamente marginal. Fue la época de oro de los “progresismos” y las “centroizquierdas” que pugnaban vanamente por establecer una línea de sentido entre los sueños libertarios del socialismo y las novedosas “terceras vías” con su carga de aceptación de la reconfiguración neoliberal de sus sociedades bajo la exigencia de pulcritud republicana y sensibilidad social en su aplicación. La tradición de izquierda pasó a ser una de las múltiples vías de acceso al mundo ideológico del neoliberalismo.
Triunfante en el mundo académico y hegemónico en el mundo intelectual el canon del progresismo neoliberal entró en crisis en el terreno político. Lo conmovieron las crisis. La de nuestro país primero, por más que quisiera ser interpretada como una anomalía con raíces en nuestro “atraso institucional”. Y hoy la de Europa. ¿Qué piensa el neoliberalismo de izquierda argentino sobre la situación en Grecia? De lo poco que se sabe se desprende que defienden el “orden europeo” y desconfían de las “aventuras populistas”; apoyan a Capriles en Venezuela, al PSOE en España y consideran la defensa de las instituciones (el FMI y la troika entre ellas) como la madre de todas las batallas. ¿No existe más entonces la izquierda? ¿No hay una huella de sentido entre las viejas luchas obreras y populares que se libraron en su nombre y los conflictos políticos actuales?
Hay, tal vez, una agonía de la izquierda. Agonía en el sentido de la lucha entre lo que muere y lo que renace de nuevas formas. Por lo pronto vivimos una aguda crisis civilizatoria que no es ajena a los viejos y gloriosos dogmas que justificaron a la izquierda del siglo pasado. Es una crisis del capitalismo. No la definen así solamente las capillas sobrevivientes de la ortodoxia comunista. Desde economistas académicamente prestigiosos hasta el papa Francisco nos están hablando de una aceleración del tiempo histórico, de una acentuación de los procesos críticos del capitalismo. De un proceso de destrucción del planeta en el doble sentido de su sustentabilidad ambiental y de las condiciones sociales de la existencia humana. El colonialismo, la financiarización de la economía, la mercantilización del mundo, el consumismo desaforado, la persecución racial y nacional, la extorsión sistemática de la democracia por parte de los poderes fácticos del capital son, entre muchos otros, signos de un tiempo de profunda crisis y de grandes mutaciones. No es extraño que en este tiempo haya renacido y crecido una vieja y a la vez siempre nueva tradición política. Llamarla simplemente “izquierda” tiene el peligro de convocar fantasmas añejos de división y encono. Pero negar la influencia de una memoria popular e intelectual construida con ese nombre sería una injusticia.
La derecha también se renueva, también crece, también se desprende de viejas verdades doctrinarias y aprende a convivir con el nuevo universo de demandas populares. En la Argentina ha formado –por primera vez desde que el radicalismo derrotara al conservadurismo en 1916– un partido político electoralmente competitivo. Han contribuido a sincerar el sistema de alternativas políticas. Su interpretación de la realidad argentina en términos de “república o populismo”, que tiene ilustres antecedentes en la historia reciente y no tan reciente del país, ha terminado por hegemonizar el discurso de quienes quieren cambiar drásticamente el curso político. Una hegemonía que se ha plasmado a la perfección –ironía de la historia– en la incorporación del radicalismo como proveedor de sustento territorial al proyecto político del macrismo. Como lo demuestra el agudo trabajo recientemente publicado de Gabriel Vommaro sobre el PRO, se trata de una derecha pragmática dispuesta a renunciar o relativizar sus dogmas, con tal de establecer un nuevo diálogo con la sociedad argentina. Una derecha que cree que la política tiene que asumir los valores y la metodología de la empresa privada y combinarla con una política social inteligente. Una fuerza que convoca a la utopía de una sociedad justa construida sobre la base de la competencia meritocrática: una utopía, hay que decirlo, con un marcado sesgo de clase, hostil a toda lucha por la igualdad social.
Podría decirse que las izquierdas y las derechas existen en la Argentina aunque hayan mutado con los cambios del país y del mundo. Hay quien cree que el rumbo nacional tiene que ser el regreso a la normalidad: a la supervisión del FMI y las relaciones carnales con el militarismo intervencionista de los Estados Unidos, a la fórmula mágica de la acumulación del dinero en el polo del privilegio para esperar el goteo de esa prosperidad hacia los sectores populares . Hay, por otro lado quienes apuestan a un mundo en proceso de transformación, a un cambio de época. Y los que hacen esta apuesta están construyendo una nueva familia. Una familia plural, contradictoria y conflictiva que tiene en su interior muchas memorias diferentes, la de las diferentes formas de socialismo, las del nacionalismo, el indigenismo y el cristianismo popular, entre ellas. Es una familia que empieza a tomar forma en el país y en el plano regiona y mundial. No tiene centros rectores ni etiquetas ideológicas, crece con las experiencias de lucha y de cambios. Y tiene, en el día de hoy, un desafío central, nada menos que en la cuna de la civilización moderna, en Grecia.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-276421-2015-07-05.html

Alianza del Pacífico: hoy cierra la cumbre presidencial y anuncian entrada en vigor del Acuerdo Marco para el 20 de julio

Los presidentes de la Alianza del Pacífico tiene previsto suscribir hoy la Declaración de Paracas con los acuerdos y compromisos adoptados durante la X Cumbre del bloque económico regional que se realiza en este balneario ubicado a 250 kilómetro al sur de Lima

Alianza del Pacífico: hoy cierra la cumbre presidencial y anuncian entrada en vigor del Acuerdo Marco para el 20 de julio




La ceremonia se llevará a cabo hacia el mediodía. Participarán los mandatarios de Chile, Michelle Bachelet; de México, Enrique Peña Nieto; y de Perú, Ollanta Humala; no asistirá Juan Manuel Santos de Colombia, debido a que anticipó su retorno por los atentados terroristas ocurridos en Bogotá.
La jornada de la última fecha de la cumbre empezará en horas de la mañana (08:30) con reuniones bilaterales entre los presidentes y organismos internacionales; luego seguirá una reunión privada entre los jefes de Estado.
Junto con la firma de la Declaración de Paracas tendrá lugar también la suscripción del protocolo modificatorio y las palabras de clausura del Presidente Ollanta Humala.
Posterior a ello se desarrollará una reunión con el Consejo Empresarial de la Alianza del Pacífico y se brindará un mensaje final a los medios de prensa.
La despedida de los jefes de Estado participantes será en la Base Aérea N° 51 de Pisco.

La Alianza del Pacífico entrará en vigencia el próximo 20 de julio

El bloque comercial de la Alianza del Pacífico, cuyo PIB conjunto constituye la octava economía del mundo, avanzará este viernes en su consolidación y evaluará la eventual inclusión de nuevos miembros, cuando sus presidentes se reúnan en, Paracas, Perú.
Los gobernantes de México, Perú y Chile inauguraron en la noche del jueves de manera adelantada la X cumbre del bloque, que busca “definir la proyección de la Alianza”, según explicó la cancillería peruana. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, tuvo que regresar al país por los problemas de orden público.
“Tenemos cuatro países percibidos a nivel mundial con un gran potencial y un gran presente que se están integrando cada vez más. Como bloque, somos más que las partes”, dijo el ministro de Economía peruano, Alonso Segura.
Asimismo, la ministra de Comercio Exterior y Turismo de Perú, Magali Silva, expresó que el Acuerdo del Pacífico, que se creó en Lima en abril de 2011, ha concitado la atención de decenas de países de América, Asia y Europa, que han presentado solicitudes para adherirse como miembros activos.
Señaló que se trata de un mecanismo de integración profunda tanto económica como comercial que promueve acciones coordinadas.
Los cuatro países integrantes, precisó, con 216 millones de habitantes, son de forma conjunta la séptima economía exportadora.
Logros de la Alianza
Según la ministra de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Cecilia Álvarez, durante el último año la Alianza del Pacífico registró importantes avances, entre los cuales se destacan la consolidación como ente jurídico, el afianzamiento de su relación con terceros países y organismos internacionales; y la concreción de diferentes proyectos en materias como telecomunicaciones, comercio electrónico, promoción del comercio agrícola, mejora y cooperación regulatoria y facilitación del tránsito migratorio de personas de negocios.
“En la Alianza, los grupos técnicos han avanzado en la operabilidad de las ventanillas de comercio exterior, en la definición de una hoja de ruta en materia de integración financiera y han logrado resultados tales como la firma del acuerdo sobre intercambio de información migratoria, la entrega de 656 becas en cuatro convocatorias; el intercambio de buenas prácticas en materia consular y migratoria; el inicio de los programas de voluntariado juvenil y de vacaciones y trabajo; y la realización de la II macrorrueda de Turismo y la III macrorrueda de Negocios”, destacó la funcionaria.
Agregó que en relación con la institucionalidad de la Alianza se debe tener en cuenta que el acuerdo marco que le da vida a la organización entrará en vigencia el próximo 20 de julio, tras la declaración de exequibilidad por parte de la Corte Constitucional de Colombia el pasado 15 de abril.
También fue aprobado por el Congreso de la República el protocolo comercial, el cual se encuentra en estudio de constitucionalidad y se firmaron persos memorandos de entendimiento y otros instrumentos entre actores y entidades de los cuatro países.
La puesta en marcha del acuerdo marco y de su protocolo adicional, instrumento concebido para la liberalización de bienes, servicios y capitales, elimina el 92 % de los aranceles y el restante 8% lo hará de forma gradual. Así, entre los cuatro países no existirán barreras arancelarias y tampoco es necesaria una visa para el tránsito de sus ciudadanos.
El bloque cuenta con 32 países observadores, entre los que se encuentran China, Estados Unidos y Francia y, según la canciller peruana, Ana María Sánchez, se espera la inclusión de 10 más. Además, dos centroamericanos buscan ser miembros plenos. “Panamá y Costa Rica están muy próximos, lo están pidiendo y tienen condiciones para lograrlo: ambos tienen acuerdos comerciales con EE.UU.”, dijeron.
La Alianza recibirá un impulso a partir de la entrada en vigor este 20 de julio del Acuerdo Marco de la Alianza, suscrito en 2012 en Chile.

4 jul 2015

CHANTAJE Y AMENAZAS CONTRA EL NO

Europa advierte a Grecia que si vota "No" se va a "debilitar dramáticamente"














La posición en las negociaciones de Grecia "se debilitaría dramáticamente" si la mayoría de ciudadanos vota el "no" en el referendo del domingo sobre las reformas propuestas por los acreedores, advirtió el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. 

"Si los griegos votan "no", habrán hecho todo menos reforzar la posición de Grecia en la negociación", insistió Juncker en un acto en su país, Luxemburgo, que este trimestre preside la Unión Europea.   

"Aun cuando ganara el "sí", afrontaría dificultades en las negociaciones", agregó el político conservador, en una rueda de prensa sobre el inicio de la presidencia rotatoria luxemburguesa de la Unión Europea (UE).

Cuestionado sobre si pese a que el resultado de la consulta fuera eventualmente negativo, aún estaría dispuesto a recomendar entablar negociaciones con Grecia, el presidente del Ejecutivo comunitario recordó que el programa anterior de respaldo a Grecia "llegó a su final" sin acuerdo y que "no hay negociaciones en marcha".

Juncker, que compareció en una rueda de prensa junto al primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, consideró que "todas las presidencias (de turno de la UE) son difíciles, pero ésta lo es particularmente vista la amplitud de los problemas que tenemos ante nosotros".

Bettel destacó por su parte que en los últimos días en los que se produjeron diferentes reuniones de líderes comunitarios en Bruselas tuvo ocasión de hablar con el primer ministro heleno, Alexis Tsipras, aunque éste "no mencionó nada sobre un referendo".

"Es la posición de Grecia en Europa, el futuro de Europa" lo que está en juego con esa consulta, según el primer ministro luxemburgués, que indicó que a su juicio "el referendo tendrá consecuencias porque habrá que respetar la voluntad de los griegos".

"No podremos decir que se han equivocado, les corresponde a ellos hacer una elección, pero tienen que saber lo que votan", consideró.

En su opinión, el plazo para la convocatoria de esta consulta "no ha sido el ideal", ya que "se tiene que poder preparar una campaña y que unos y otros argumenten. Pero la elección será respetada".

El pasado miércoles los ministros de Economía y Finanzas de la zona del euro (Eurogrupo) rechazaron a negociar un nuevo rescate para Grecia hasta que se conozca el resultado del referendo convocado para el 5 de julio, pese a que Atenas sigue mostrando voluntad por cerrar un acuerdo con las instituciones internacionales.

Orgullo y vergüenza

Cuando los recibió de vuelta, derrotados, en Washington, a los que habían quedado de la banda de los 1500 mercenarios que Estados Unidos había enviado para intentar invadir Cuba, a John Kennedy le dieron una bandera cubana que el grupo había llevado en su aventura. Kennedy la guardó y les prometió que se las devolvería en La Habana, en una “Cuba democrática”.

 Por Emir Sader
Kennedy había heredado la aventura de la invasión de Playa Girón de su antecesor, Dwight D. Eisenhower. Fue un proyecto paralelo a la ruptura de relaciones con Cuba, después de que otros intentos de ahogar a la Isla hubieran fracasado.
Cuando Cuba apeló a la URSS como alternativa a la suspensión de compra de la zafra cubana, quedó la posibilidad de la ruptura de relaciones, creyendo que sería el golpe final al nuevo régimen. El bloqueo económico empezaba en ese momento.
Los funcionarios norteamericanos se retiraron del inmenso edificio en el Malecón habanero, de arquitectura bien al estilo norteamericano, el edificio más alto da la ciudad, donde desde del último piso, según la leyenda, se podía ver Miami. Yo estuve muchos años después en el edificio, cuando abrigaba una representación de EE.UU. para relaciones informales con Cuba, en reunión con el más progresista y más importante diplomático norteamericano en Cuba, Wayne Smith.
Entrar era como entrar en el territorio de los EE.UU., con todos los mecanismos de control de un aeropuerto, así como el mismo tipo de personal de vigilancia. Wayne me desmintió que se pudiera ver Miami desde el ultimo piso. Pero tuve esa extraña sensación de estar dentro de un bunker en pleno Malecón habanero. A la salida, en un gran cartel iluminado, aguarda a cualquiera la famosa frase de Fidel: “Señores imperialistas, prepotentes y arrogantes: No les tenemos absolutamente ningún miedo”, para confirmarnos que del lado de afuera nos espera la siempre acogedora La Habana.
En ese edificio volverá a flamear la bandera norteamericana el 20 de julio. Wayne se acuerda todavía cuando, en abril de 1971, salió con el último empleado de la embajada, con enorme tristeza, sin saber cuándo volvería a Cuba. Volvió como encargado de Negocios durante la presidencia de Jimmy Carter, cuando pude encontrarme con él.
En contrapartida, el mismo día 20 de julio, en el viejo caserón de Washington que había sido embajada cubana en la capital de EE.UU. desde los tiempos de Batista, antes de la victoria de la Revolución, será izada nuevamente la bandera de Cuba. En 2013 pude estar en una recepción en ese caserón que, a su vez, se parece a los viejos caserones de la elite cubana, en la zona de la 5ta Avenida, en La Habana.
Obama dijo que la bandera norteamericana será izada “con orgullo” en Cuba. Habría sido entregada a los mercenarios a los que Kennedy había prometido obsequiar la bandera cubana, quizá con orgullo. Pero la bandera de los EE.UU. vuelve a flamear en una Cuba revolucionaria, nueve presidentes norteamericanos después, 54 años después de que la bandera norteamericana fuera removida de la embajada, 54 años después de iniciado el bloqueo económico, fracasado, conforme las mismas confesiones de Obama, en su discurso para anunciar la reanudación de las relaciones diplomáticas con Cuba.
Es, por lo tanto, con vergüenza, derrotados, y no con orgullo, que vuelven a Cuba. La bandera cubana, a su vez, vuelve victoriosa a Washington. Bandera –un rubí, 5 franjas y una estrella– de un país que no se abatió frente al bloqueo de más de medio siglo, del intento de invasión de Playa Girón, de la crisis de 1962, de tantos intentos de sabotaje y de asesinar a Fidel.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-276327-2015-07-04.html

GRAN BRETAÑA ENDURECE LA REPRESION DEL JIHADISMO INGLES

Mano dura para adoctrinadores
Cameron ha prometido una “respuesta integral” (full spectrum), que abarcará escuelas, universidades, el Servicio Nacional de Salud y los municipios en un intento de asfixiar las fuentes de reclutamiento de Estado Islámico.
 Por Marcelo Justo

Desde Londres
Encabezado por la reina Isabel II y el primer ministro David Cameron, el Reino Unido hizo un minuto de silencio ayer al mediodía en memoria de los 38 muertos en el atentado terrorista en Túnez, 30 de los cuales eran británicos. Oficinas, negocios, clubes, bares, el campeonato de tenis en Wimbledon y, tan lejos como cerca, británicos y tunecinos en la playa de Sousse donde ocurrió la masacre se unieron a las 12 campanadas del Big Ben en un país conmocionado por el peor atentado contra civiles desde el ataque al transporte público en 2005.
Cameron ha prometido una “respuesta integral” (full spectrum), que abarcará escuelas, universidades, el Servicio Nacional de Salud y los municipios en un intento de asfixiar las fuentes de reclutamiento de Estado Islámico y evitar un atentado en el Reino Unido. Los municipios tendrán que supervisar el uso de sus instalaciones para actividades sociales y el uso de Internet para neutralizar posibles lugares de adoctrinamiento. Las escuelas y universidades añadirán como obligación adicional en la supervisión de sus alumnos la prevención de actividades de captación y reclutamiento de “organizaciones radicales”.
La misma definición de “organizaciones radicales” se ha ampliado para incluir a grupos terroristas y unas no muy claramente definidas “organizaciones extremistas no violentas”. Estas organizaciones “no violentas” no serían perseguidas por sus actos sino por ideas que las fuerzas de seguridad pudieran considerar “extremistas”. En la práctica se trata de una inmensa zona gris de potencial represión política. ¿Es extremismo oponerse a la ayuda militar británica a Irak o a la política de Israel en la Franja de Gaza?
La definición del Ministerio del Interior de extremismo es amplia. “La oposición vocal o activa a los valores fundamentales británicos que incluyen la democracia, el estado de derecho, la libertad individual y el respeto mutuo y la tolerancia de distintas creencias y credos. También consideramos el llamado a matar a miembros de nuestras fuerzas armadas como extremista”.
Una tarea de los centros educativos en esta “respuesta integral” será precisamente la divulgación de los “valores británicos”. No está claro por qué estos valores que señala el Ministerio del Interior son específicamente “británicos” ni tampoco si se modificarán los programas de estudio para incluir materias que ayuden a su “transmisión”. El martes Cameron se mostró confiado en que estos valores, a los que agregó la libre empresa, “pueden ofrecer a nuestros jóvenes mucha más esperanza que ser parte de un culto asesino que oprime a las mujeres, asesina a los homosexuales y crea horror en todo el mundo”.
En el terreno militar la “respuesta total” de Cameron tiene problemas más graves. El gobierno forma parte de la “coalición” de 14 países que operan vuelos militares sobre las fuerzas de Estado Islámico en Irak, aunque en la práctica Estados Unidos sea el responsable de la inmensa mayoría de los operativos aéreos. El jueves en la Cámara de los Comunes el ministro de Defensa, Michael Fallon, indicó que el Parlamento debería reconsiderar la posibilidad de extender estos operativos a Siria.
En agosto de 2013, el laborismo bloqueó en la Cámara de los Comunes la autorización que buscaba Cameron para realizar operativos aéreos contra Siria luego de que se acusara al gobierno de Assad de usar armas químicas. El asesinato a mansalva de turistas británicos en Túnez ha cambiado las cosas. El laborismo indicó este jueves que analizará seriamente la propuesta, pero no se espera que haya una votación en la Cámara de los Comunes hasta que la oposición elija su nuevo líder en septiembre.
Los críticos señalan que muchas de estas medidas no son más que un reciclaje de aspectos ya existentes de la política gubernamental con un nuevo nombre burocrático. En Londres, el director del Royal United Service Institute (RUSI), Malcolm Chalmers, indicó que no se entendía qué quería decir el primer ministro cuando hablaba de una respuesta de “amplio espectro”.
La extensión de la campaña a Siria tampoco pareció convencer a los analistas de este instituto que tiene casi dos siglos de vida. “Esto puede servir para satisfacer la necesidad de ‘hacer algo’ en respuesta a lo sucedido en Túnez, aunque al mismo tiempo debilite nuestra presencia en Irak”. El problema, según el análisis de RUSI, es más grave. “La cuestión en Siria no se arregla con bombas. A Siria le falta una fuerza militar en el terreno que pueda erradicar a Ejército Islámico con mayor entrenamiento, equipamiento y apoyo aéreo a los rebeldes sirios. Esto inevitablemente intensificará el contacto de los rebeldes con Assad. No creemos que este enfoque sea aprobado por el Parlamento”, señala el documento.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-276330-2015-07-04.html