11 jul 2015

Buitres neoliberales

Desde que han surgido, con la primera elección de Hugo Chávez, en 1998, los buitres –de derecha y de ultraizquierda– empezaron a anunciar el agotamiento de los gobiernos pos-neoliberales. Que no iban a funcionar, que iban a durar poco, que llevarían los países al caos, que dejarían una pesada herencia por su “populismo”, etc. etc.

 Por Emir Sader


Fueron pasando los años y nada de eso ocurrió. Nunca como en estos años de gobiernos posneoliberales –a pesar de las duras herencias recibidas del neoliberalismo– han disminuido tanto las desigualdades, la exclusión social, la pobreza y la miseria. La integración regional, como alternativa a los Tratados de Libre Comercio con los Estados Unidos, nunca ha avanzado tanto como en estos años con la ampliación del Mercosur, la construcción de Unasur, del Banco del Sur, del Consejo Sudamericano de Defensa, de la Celac, entre otros organismos.
Al lado de esos avances, se han intensificado los intercambios económicos regionales, así como los del Sur con el mundo, particularmente con China y con Rusia. La constitución de los Brics, con su Banco de Desarrollo y su fondo de divisas, a su vez, permite que America latina pueda tener alternativas.
Esos gobiernos han logrado superar las recesiones heredadas de los gobiernos neoliberales, han recompuesto sus Estados, recuperado los niveles de formalización de los contratos de trabajo. Latinoamérica se ha afirmado como el gran polo antineoliberal en el mundo, a contramano de las políticas de centralidad del mercado.
Pero cada vez que surgen problemas para dar continuidad a sus políticas, los buitres levantan cabeza –en Ecuador, en Venezuela, en Brasil, en Argentina, en Uruguay, en Bolivia– volviendo a anunciar el fin del “kirchnerismo”, del “lulismo”, del “chavismo”, de Rafael Correa, de Evo Morales, del Frente Amplio. Voces de la derecha tradicional y de la ultraizquierda.
¿Y qué es lo que ofrecen como alternativa? La derecha ofrece su modelo neoliberal. Son candidatos que enarbolan el retorno a esos nefastos gobiernos como alternativa en cada uno de esos países. Como la ultraizquierda no tiene nada que ofrecer salvo palabras, la alternativa a los gobiernos posneoliberales siempre es el retorno de la derecha.
El fin de ciclo pasado se dio con el agotamiento de los gobiernos neoliberales, seguido por la elección de los gobiernos posneoliberales en la región. Si estos gobiernos estuvieran agotados habría, en el horizonte, alternativas de su superación y no solamente de retrocesos. Pero lo que se ve son dificultades internas y externas afectando a esos gobiernos y amenazas de recomposiciones conservadoras, que prometen retorno al modelo agotado del pasado.
Ni la derecha ni la ultraizquierda fueron capaces de construir alternativas a esos gobiernos, cuyas disyuntivas miran siempre hacia el horizonte del futuro, a la superación definitiva del neoliberalismo.

10 jul 2015

Ecuador : rumores de golpe...

Ministro de Defensa reitera el apoyo de las Fuerzas Armadas a Correa
(Ojo con Andrés Páez y los billetes de la National Democracy Institute)

Publicado el 7/10/15




GUSTAVO M. ESPINOZA (*) – En víspera de la llegada a Quito del Papa Francisco y coincidiendo con el aniversario de la Independencia de los Estados Unidos de Norteamérica, el Presidente Rafael Correa aseguró que los gobiernos de la región están “infiltrados” por organizaciones no gubernamentales que se constituyen, ante los ojos de la ciudadanía en “alternativas” verdaderamente antidemocráticas.

“Estamos infiltrados por todos lados -dijo-“ dijo el gobernante del Guayas al tiempo que propuso hablar con la Comunidad de Estados Latinoamericanos –la CELAC- en torno al tema.

El mandatario ecuatoriano indicó que esto respondía a una estrategia financiada por la derecha norteamericana y se orientaba a desestabilizar a gobiernos progresistas de la región.

Abordando el tema, pidió “ser concientes de lo que está sucediendo” en el sub continente y expresó con meridiana claridad que se imponía “una respuesta regional a este proceso de infiltración de organismos no gubernamentales que en realidad son de otros gobiernos de América”.

Correa agregó que estas ONGs pretenden ganar audiencia para establecer políticas públicas, reemplazando a los gobernantes que ganaron elecciones. “Son –dijo- alternativas antidemocráticas e ilegítimas usadas por ciertos Estados contra gobiernos realmente democráticos”.

En todas estas afirmaciones, el Jefe de Estado Ecuatoriano tiene toda la razón. En las teorías conspirativas generadas por la eminencia gris de los “golpes suaves” -Gene Sharp- se precisan pasos programados para alentar estos golpes y generar la caída de estos gobiernos, como ocurrió ya en Honduras y en el Paraguay.

Se busca sin duda el “ablandamiento” induciendo estados de inconformidad en la población, a partir de un trabajo directo sobre la conciencia de las masas. Se busca la deslegitimización de gobiernos democráticamente electos, pero incómodos para las oligarquías nativas y el Imperio. Se alienta, con este fin, campañas en torno a la supuesta “violación de los derechos humanos” y se habla de presuntos “ataques a la libertad de expresión”.

Se busca, de una u otra manera, el calentamiento de la calle para promover un clima de inestabilidad volátil, que pueda escapar al control de las autoridades legalmente establecidas, para provocar así la anarquía, el caos, el desgobierno y aún la caída de los regímenes que no sigan el dictak de Washington

Podría asegurarse que con el resultado de un trabajo sistemático y multifacético, se suma un conjunto de intereses en los que convergen desde las estaciones de la CIA -que funcionan en cada país- hasta los Partidos y Movimientos políticos de orden local o regional que actúan a la sombra de la vieja clase dominante; pasando por las ONGs y otras agencias de sedición y crimen.

La habilidad de esta campaña estriba en el hecho que muchas veces se parapeta tras discursos formales en los que se plantean incluso banderas justas. Esto se hace para ganar “a la causa” a sectores confundidos, políticamente inmaduros o inconscientes, que se dejan ganar por la prèdica demagógica y el engaño,

Ninguno de nuestros países está libre de estas amenazas. Ecuador, tampoco. Hoy se está ensayando allí una estrategia de demolición orientada a deponer el gobierno democrático y constitucional existente. En el caso especifico, un papel determinante lo juega el National Democracy Institute (NDI), cuyos objetivos declarados apuntan a la formación de “nuevos liderazgos” en el espíritu de los “valores” de la sociedad norteamericana. Este organismo tiene aún vida activa en el Ecuador.

Para tener una idea más precisa de lo que allí ocurre debe recordarse que desde el 2006 -fecha de la primera victoria electoral del Presidente Correa- el NDI estuvo financiando a la llamada “izquierda democrática”, y que dos años más tarde financió íntegramente el llamado “Congreso Ideológico” de la ID, que se celebró a fines de abril del 2008.

Para ese efecto, y de manera pública, el NDI hizo entrega de 60,000 dólares americanos a la ID.

No constituye por eso una casualidad que el Presidente de esa institución, Andrés Páez, que, en su momento fuera líder de “Izquierda Democrática”, aparezca como dirigente de los movimiento sediciosos que se implementa, y que asoma con Jaime Nebot -de reconocida vocación ultra reaccionaria- como “cabecilla” de las algaradas que se han tenido lugar en la víspera de la llegada del Papa Francisco a suelo ecuatoriano.

A Páez, sin embargo, se le considera en Ecuador como el causante de la debacle sufrida por Izquierda Democrática en diversas contiendas, razón por la cual fue, apartado de su conducción. Luego se unió a CREO, una entidad fundada por el banquero Guillermo Lasso, también bajo a férula yanqui.

Ambos trabajaron hacia el escenario social, logrando vínculos más o menos estables con algunas organizaciones dirigidas por caudillos inestables y aventureros, como ocurrió con Pachakutik, uno de los organismos indígeas más confrontacionales con el gobierno de Correa.

No son estas las únicas organizaciones que financia el NDI, ni Andrés Páez el único elegido. El juego de las organizaciones norteamericanas radica en alentar caudillismos episódicos y locales, contestatarios al Jefe del Estado Ecuatoriano, a quien simplemente denigran.

Actualmente uno de los “jefes” del NDI es Víctor Rojas, de nacionalidad costarricense, y funcionario de toda confianza del gobierno de los Estados Unidos. Tiene amplísima experiencia y cuenta con voluminosos recursos.

Hay quienes aseguran que este Víctor Rojas actualmente radica en el Perú, y es que, en su momento, fue Director de un proyecto aún más amplio, impulsado por la National Endowment for Democracy (NED), que funcionó originalmente en Centro América con miras de expansión continental.

Desde el 2012 se desempeña como Jefe de la Oficina del NDI en Lima para atender además Bolivia y Ecuador.

Estos temas han interesado mucho a la opinión pública ecuatorial que, con el arribo y la presencia del Papa Francisco, ha tomado aún más conciencia de la necesidad de luchar contra las desigualdades sociales, la discriminación y la inequidad, que caracterizan a los “modelos” que impulsa el neo liberalismo en América Latina.


La lucha, en Ecuador, está planteada y ella requiere de la atención de todos. Hoy, contra el gobierno de Rafael Correa, esos grupos pro-norteamericanos desarrollan una ofensiva violenta que debe ser derrotada.

Ministro de Defensa reitera el apoyo de las Fuerzas Armadas a Correa



ANDES – El ministro de Defensa de Ecuador, Fernando Cordero, reiteró el apoyo de las Fuerzas Armadas (FF.AA.) al gobierno del presidente Rafael Correa y rechazó los rumores que circularon en días pasados en las redes sociales.

En un diálogo con agencias internacionales de noticias, el secretario de Estado señaló que esos rumores respecto al retiro del apoyo militar al Jefe de Estado supuestamente vienen de “personas alquiladas” quienes no serían del país, aunque no precisó nacionalidades.

“Estos días hemos visto a personas extrañas al Ecuador, alquiladas para leer mensajes, para grabar en las redes anónimamente o para hacer videos y querer asustar a la gente”, aseguró.

Recordó que en la Constitución aprobada en 2008 se establece que las FF.AA. y la Policía son instituciones de protección de derechos, libertades y garantías de los ciudadanos.

“No son árbitros de la política como en algún momento se pretendió en algunos países latinoamericanos. En la Constitución se señala que las FF.AA. son obedientes y no deliberantes y que cumplen su misión con estricta sujeción al poder civil y a la Constitución”.

El ministro Cordero enfatizó en que el gobierno actual fue democráticamente elegido y se sostiene en el respaldo dado en las urnas.

“No pensamos que hay que sostener a los gobiernos por la fuerza de las armas o de los militares. Nuestro gobierno se sostiene porque hay un pueblo que confía en él”.

Aceptó que el régimen no se encuentra “vacunado” contra ninguna forma de desestabilización, pero aseguró tener la confianza de que “hay un pueblo que no se va a dejar arrebatar los cambios que han sido de su provecho”.

El secretario de Estado se refirió también a la última manifestación violenta registrada la semana pasada que dejó como saldo a varios policías heridos y aseguró que se trata de “una oposición que ya no tiene escrúpulos, que perdió el norte, la vergüenza y pueden poner su malicia y su maldad en el orden del día de la violencia”.

“Hay gente que quiere que se caiga el gobierno, no saben para qué, pero el odio les ha erosionado no solo la inteligencia, les ha erosionado la posibilidad de convivencia social porque cuando usan la violencia pueden afectar a personas inocentes y no solo al gobiernos”, cuestionó el secretario de Estado.

Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera / http://nuestrabandera.lamula.pe

Banco del BRICS, ¿más de lo mismo o nuevo modelo de desarrollo?


Las cinco economías emergentes que integran el BRICS comenzaron su séptima cumbre este miércoles en Rusia, en la que inaugurarán el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), mientras que 40 organizaciones sociales de todo el mundo exigieron transparencia y democracia al novel organismo financiero.


Por Kanya D'Almeida© 



Los jefes de Estado de Rusia, India y Brasil durante la Cumbre del BRICS en 2014. Crédito: Cuenta oficial de Flickr de Narendra Modi / CC-BY-SA-2.0

NACIONES UNIDAS, 8 jul 2015 (IPS) -


En una carta abierta a los gobiernos del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), las organizaciones no gubernamentales (ONG) también reclamaron que el NBD, cuyo objetivo es financiar la infraestructura y el desarrollo sostenible de los países del Sur, fije estándares sólidos y asegure su cumplimiento.

"En cuanto al tipo de desarrollo que ofrece el banco, aún no tenemos indicios de que el NBD tomará una dirección cualitativamente diferente a la de las instituciones del Consenso de Washington”: Gretchen Gordon.

Con un capital inicial de 100.000 millones de dólares, el NBD nació a raíz de una combinación de circunstancias, incluida la frustración de las cinco potencias emergentes con el Grupo del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), dominados en gran parte por las potencias occidentales.

Según un informe difundido en 2014 por la organización humanitariaOxfam, otro factor que explica la fundación del banco del BRICS fue el gran déficit existente en la cantidad de fondos destinados a los proyectos de infraestructura de los países del Sur en desarrollo.

En ese sentido, la asistencia oficial al desarrollo y la financiación de las instituciones multilaterales solo atendía entre dos y tres por ciento de las necesidades de los países del Sur global, según Oxfam.

Afectada por las sanciones económicas en respuesta a la crisis de Ucrania, Moscú tiene particular interés en poner en marcha al NBD y presiona a las agencias internacionales de calificación para que evalúen la deuda del banco, como un primer paso necesario para que comience sus operaciones.

Incluso sin contar el aporte de Sudáfrica, el último miembro en sumarse al BRICS, los cuatro países restantes acumulan 25 por ciento del producto interno bruto y 41,4 por ciento de la población del planeta, o aproximadamente 3.000 millones de personas.

Además, las fronteras de esos países abarcan una cuarta parte de la superficie terrestre en tres continentes.

Pero aun cuando los cinco jefes de Estado se preparan para ocupar el escenario en la ciudad rusa de Ufa el jueves 9,ciudadanos de sus propios países manifiestan sus dudas de que el organismo financiero naciente sea en verdad una alternativa a los modelos de desarrollo tradicionales liderados por las potencias occidentales.

“El modelo de desarrollo existente en diversos países emergentes y en vías de desarrollo es uno que favorece estrategias centradas en la exportación de materias primas y políticas que son socialmente dañinas y ambientalmente insostenibles provocando mayor inequidad entre (los) países y dentro de ellos “, señaló la carta abierta de las ONG, difundida el martes 7.

“Si el Nuevo Banco de Desarrollo va a romper con esta historia, debe comprometerse con los siguientes cuatro principios: 1) promover el desarrollo para todos, 2) ser transparente y democrático, 3) establecer estándares fuertes y asegurar su cumplimiento, (y) 4) promover el desarrollo sostenible”, añaden los signatarios.

Aunque el “Convenio Constitutivo del NBD tiene un artículo sobre transparencia y rendición de cuentas… hasta el momento no hemos visto ningún indicio de políticas operativas en materia de transparencia o relacionadas con mecanismos de rendición de cuentas”, afirmó Gretchen Gordon, coordinadora de Bank on Human Rights, una red mundial de movimientos sociales, en entrevista con IPS.

“Y, lamentablemente, no hay un diálogo abierto con la sociedad civil al respecto”, agregó.

“En cuanto al tipo de desarrollo que ofrece el banco, aún no tenemos indicios de que el NBD tomará una dirección cualitativamente diferente a la de las instituciones del Consenso de Washington”, expresó Gordon en un correo electrónico.

“Es por eso que los grupos de la sociedad civil en los países del BRICS exigen un proceso participativo y transparente que identifique estrategias y políticas para el NDB que puedan ponerlo en un rumbo diferente y brindar un desarrollo en serio”, destacó.

Una de las principales preocupaciones de las ONG es que el banco del BRICS copie el viejo modelo de desarrollo basado en los “megaproyectos”, que fracasó en la erradicación de la pobreza y en brindar un mayor acceso a los servicios básicos.

Una reciente investigación internacional reveló que en el transcurso de una década aproximadamente 3,4 millones de personas pobres, principalmente de África, América Latina y Asia, fueron desplazadas por megaproyectos financiados por el Banco Mundial y su organismo de préstamos al sector privado, la Corporación Financiera Internacional.

Aunque estos proyectos pretendían fortalecer las redes de transporte, la expansión de las redes eléctricas y la mejora de los sistemas de abastecimiento de agua, terminaron por agravar la pobreza y la desigualdad que padecen millones de personas.

Un informe de la organización Human Rights Watch (HRW) concluyó que la debilidad de las salvaguardias y protocolos del Banco Mundial habilitó la violación de los derechos humanos de quienes se pronunciaron en contra de las consecuencias económicas, sociales y ambientales de los proyectos financiados por la institución financiera.

Con estos antecedentes, las ONG temen que un nuevo banco de desarrollo que opere dentro de este marco fallido contribuya con el ciclo sin fin de violencia y pobreza que caracteriza a la era de los megaproyectos.

Mientras que más de 1.000 millones de personas no tienen acceso a caminos transitables durante todo el año, 783 millones viven sin suministro de agua potable y 1.300 millones no están conectadas a una red eléctrica, no hay duda de que el mundo en desarrollo se beneficiará enormemente de una institución financiera liderada desde el Sur.

Lo que queda por ver es si el NBD dejará atrás el viejo modelo de financiación y establecerá un estándar de desarrollo que sea inclusivo y favorezca a los pobres.
Editado por Kitty Stapp / Traducido por Álvaro Queiruga

"Ha sido un gran éxito la cumbre de los BRICS"

La presidenta de la República Federativa de Brasil, Dilma Vana da Silva Rousseff, ha ofrecido una entrevista exclusiva a RT en la que ha tachado de "un gran éxito" la cumbre de los BRICS, que se celebra esta semana en la ciudad rusa de Ufá. Según la mandataria, "esta séptima cumbre de los BRICS tuvo un resultado excepcional en el marco de nuestras relaciones".



Logros importantes del BRICS

Dilma Rousseff destacó que en el marco de la cumbre se logró "hacer realidad la formación del Banco de Desarrollo del BRICS", así como "nombrar a todos los responsables de su estructura de liderazgo".

Además, los Bancos Centrales de los países del bloque han firmado "un acuerdocontingente de reservas que fortalece una amortización para las crisis financieras". "Creo que ha sido un gran éxito la cumbre de los BRICS, además de haber estado muy bien organizada", señaló la jefa de Estado brasileña.
Brasil, en contra de las sanciones

La presidenta ha hablado además acerca de la política hostil de Occidente hacia Rusia y las sanciones. "En Brasil estamos en contra de cualquier política basada en sanciones. (...) Nosotros no creemos en las sanciones como una solución en ningún caso hipotético", dijo la mandataria.

Rousseff indicó que las sanciones no afectan solo a los Gobiernos, sino "castigan a la población", algo que "no se puede concebir". La líder brasileña mencionó el caso del bloqueo contra Cuba, que duró más de 50 años. "Nunca respetamos tal tipo de bloqueo. Hicimos inversiones en Cuba, financiando el gran puerto de Mariel en Cuba, en aguas profundas (...) Tenemos actitudes que demuestran que somos consecuentes con aquello en que creemos", dijo.
Dificultades económicas

La presidenta afirmó que actualmente su país "está experimentando los efectos de la crisis internacional", pero aseguró que ya "se consiguió pasar por el peor momento".

"La economía brasileña tiene un fundamento sólido. Nos recuperaremos rápido. Nuestros aportes a los BRICS no se ven afectados", afirmó la mandataria.

No hay razón para que Brasil no vuelva a crecer

Rousseff indicó que Brasil tiene una de las menores deudas en relación a su Producto Interno Bruto en comparación con las de otros países. "Brasil tiene una deuda de alrededor del 60%. Las deudas de los países europeos en relación al PIB está alrededor del 100%", puntualizó la política.

Según sus palabras, Brasil tiene 378 billones de dólares de reservas, así que es un país sólido desde el punto de vista macroeconómico sin ninguna burbuja económica. "Nuestro sistema bancario es absolutamente robusto. No hay razón para que Brasil no vuelva a crecer", sostuvo la presidenta.

Democracia es: quien gana más, paga más

En la era neoliberal, como parte de los intentos de descalificación del Estado, se ha desatado una campaña sistemática en contra de pagar impuestos. Total, el Estado despilfarra, alimenta a burócratas inúti­les para la sociedad, es fuente de corrupción, no devuelve a la gente lo que recauda. Pagar impuestos, desde ese punto de vista, es ser extorsionado por el Estado, es entregarle una parte de lo que uno conquista con su propio trabajo.

EMIR SADER / LA JORNADA 
qatar
Además de que el Estado haría mal uso de los recursos que extraiga de las personas, incentivando el que la gente no trabaje y viva de los beneficios de las políticas públicas, subsidiando el consumo de las personas en lugar de impulsarlas a ganar su vida con el sudor de su propia frente.
Generado y fortalecido ese razonamiento, la gente reacciona mecánicamente frente a cualquier impuesto: rechazarlo, con agresividad, con odio, reforzando los mecanismos de defensa frente a una nueva ofensiva del monstruo Leviatán.
Sin embargo, la forma del Estado de obtener recursos para sus políticas es mediante la recaudación, un mecanismo que en lugar de desconcentrar la renta, contribuye para concentrarla más. Porque las estructuras tributarias son socialmente injustas: el que gana más, paga menos; el que gana menos, paga más.
Gran parte de los impuestos son indirectos, es decir, el pobre y el rico pagan lo mismo. Pero las grandes empresas gozan de subsidios y exenciones tributarias de parte del Estado, se valen de la abogacía tributaria para burlar los impuestos, engañan, envían plata a paraísos fiscales (de los que el HSBC de Suiza es sólo un ejemplo). Como resultado, en lugar de redistribuir la renta, la estructura tributaria concentra todavía más la renta en nuestros países.
Pero cada vez que un gobierno –a escala nacional, provincial o de las ciudades– intenta corregir esas deformaciones, se enfrenta a una brutal campaña mediática y política, llevada a cabo por el gran empresariado –el más grande beneficiario de la estructura tributaria actual–, el monopolio de los medios de comunicación, los partidos de derecha y fuerzas que, aun bajo el manto de intereses populares –ONG y otras–, se oponen al Estado y a la búsqueda de recursos de los sectores más pudientes para sus políticas.
La experiencia sobre intentos de hacer aprobar reformas tributarias socialmente justas, donde la gran mayoría de la población sea beneficiaria –sea porque deja de pagar, sea porque pasa a pagar menos–, suelen frustrarse. Ello se da no sólo porque los congresos suelen estar dominados por distintos lobbies vinculados a empresas, a las que no les gusta nunca una justicia tributaria, sino también porque el gran empresariado –al cual le tocaría ser el único sector que pagaría más– aliado a los medios monopolistas, logran movilizar a sectores de clase media, así como incluso de sectores populares, en contra de esas iniciativas. Es decir, sectores que serían beneficiados directamente por una reforma tributaria socialmente justa terminan siendo dirigidos por los grupos que tendrían que pagar más impuestos, para oponerse a una iniciativa que va en la dirección de sus intereses.
Ello ha pasado en varios gobiernos, en distintos niveles y circunstancias, en muchos países, en que los medios de comunicación lideran campañas para defender a los más ricos.
El caso de Ecuador es solamente el más reciente. Dos proyectos de ley del gobierno, uno de elevación de los impuestos a las herencias, otro a la plusvalía, que afectarán a apenas 2 por ciento de la población –los más ricos–, encuentra resistencia en sectores medios y hasta populares, llevados por el engaño y la mentira. Increíble el milagro –o, mejor, la alienación– de sectores medios que van a pagar menos con la nueva estructura tributaria, que va a recaer sobre los más ricos, de salir a defenderlos.
Es un mecanismo alienado que reposa en el prejuicio general de que el Estado actúa contra la gente, contra las personas, contra los individuos. Como si el Estado no fuera responsable por toda la estructura pública de educación y de salud, de que puede disfrutar toda la población. Como si el Estado no fuera encargado de atender a los sectores perjudicados por los mecanismos de concentración de la renta, con políticas sociales que benefician a los sectores más marginalizados y fragilizados.
Pero la ideología individualista y egoísta, que se pregunta siempre: ¿cuánto gano yo?, ¿cuánto voy a perder?, impide a esos sectores hasta darse cuenta de que van a ser beneficiarios de una estructura tributaria más justa.
Se alían entonces sectores del gran empresariado –donde el financiero tiene un papel importante–, de partidos de derecha, de los monopolios privados de los medios de comunicación, que arrastran a sectores de clase media y de algunos sectores populares, así como a grupos de ultraizquierda, para oponerse a reformas tributarias socialmente justas. Se trata de un frente político que, por distintos intereses, se enfrenta a gobiernos populares. Se valen del sentimiento contra los impuestos, forjado cotidianamente por los monopolios privados de los medios, en su campaña de criminalización del Estado, para movilizar a sectores diferenciados en una pelea en que buscan inviabilizar las políticas gubernamentales.
En democracia, el que gana más, debe pagar más. El que gana menos, debe pagar menos, o nada.