31 oct 2015

Un avión ruso se estrella con 224 personas a bordo en el Sinaí egipcio

El aparato, totalmente destruido, volaba de Sharm el Sheij a San Petersburgo

Imagen de un avión similar al accidentado. / AIRBUS A321
Un avión de pasajeros ruso con 224 personas a bordo se ha estrellado este sábado en la península egipcia del Sinaí, informó el primer ministro egipcio, Sherif Ismail. El Ministerio egipcio de Aviación Civil señaló que aviones militares han localizado los restos del aparato al sur de la localidad de Al Arish, adonde se dirigen 45 ambulancias. El avión, un Airbus A-321, está completamente destrozado y lo más probable es que hayan muerto la mayoría de pasajeros, indicó a Reuters una fuente de la seguridad egipcia en el lugar del hallazgo.
No hay indicaciones de que el aparato haya sido derribado, informaron a Reuters fuentes de la seguridad egipcia sobre una zona con presencia de milicianos islamistas y del Estado Islámico. El avión cayó en un área montañosa y el mal tiempo ha dificultado a los equipos de rescate la llegada al lugar. Los supervivientes y los cadáveres serán trasladados a la capital, El Cairo.
El Ministerio de Aviación de Egipto señaló que el avión estaba operado por la aerolínea rusa Kogalymavia. Había salido de Sharm El Sheij -el destino favorito en Egipto de los turistas rusos- a las 5:51 hora local (03:51 GMT) con destino el aeropuerto Púlkovo de la segunda ciudad rusa, San Petersburgo, donde debía aterrizar poco después del mediodía. Una fuente destacada de la aviación rusa indicó a la agencia RIA que tenía a bordo 200 pasajeros adultos, 17 niños y siete miembros de la tripulación.
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El Ministerio egipcio de Aviación Civil precisó que el avión se desplazaba a una altitud de 31.000 pies cuando desapareció de las pantallas de los radares. Sergei Lzvolsky, de Rosaviatsia, la agencia estatal de aviación rusa, afirmó por su parte que el aparato no hizo contacto, como estaba previsto, con los controladores aéreos en Chipre y "desde entonces el avión no ha hecho contacto y no ha aparecido en los radares".  
El primer ministro egipcio ha formado un comité de crisis para lidiar con el accidente, señala un comunicado de su oficina.

EL ESTADO URUGUAYO PRODUCIRA ENTRE SEIS Y OCHO TONELADAS DE MARIHUANA POR AÑO


Preparando el terreno para cultivar

En el marco de la legalización del cannabis, el gobierno de ese país estima que deberá atender la demanda de unos 160 mil consumidores. El precio de la marihuana en las farmacias será de 1,4 dólar el gramo. Ya hay 3100 cultivadores domésticos registrados.

El gobierno uruguayo apunta a lograr una producción de entre seis y ocho toneladas de marihuana por año, para satisfacer una demanda estimada en 160 mil consumidores que podrán eludir por primera vez en su historia el mercado clandestino y comprar la materia prima en cualquier farmacia de barrio, a un valor de 1,40 dólares el gramo. El secretario general de la Junta Nacional de Drogas del Uruguay, Milton Romani, sostuvo que ya está casi todo listo para el lanzamiento de un modelo inédito de regulación estatal de un producto al que denomina “cannabis charrúa”, porque se trata de una variedad autóctona. Romani sostuvo que para el lanzamiento de la etapa de comercialización sólo falta “afinar el software para registro y retiro en farmacias”, y definir qué empresas se encargarán de la distribución en los comercios.
Se trata de la puesta en marcha de la ley aprobada en Uruguay a fines de 2013, que entre otras disposiciones habilita al Estado a otorgar licencias de producción de marihuana para ser comercializada en farmacias a usuarios registrados. Dos empresas fueron seleccionadas por licitación a comienzos de octubre para producir la marihuana.
“Tenemos la semilla cuya exploración y variedad genética son originales del Uruguay. Es ‘cannabis charrúa’”, remarcó Romani. El funcionario precisó que el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca) otorgó licencias “para plantar hasta cuatro toneladas anuales y la perspectiva es de llegar a seis u ocho toneladas anuales para cubrir la demanda que potencialmente tiene el mercado”. Precisó que el mercado estimado es de unos “160.000 uruguayos que consumen frecuente o habitualmente cannabis”.
Desde que fue planteada por el ex presidente José Mujica, la ley de regulación del cannabis fue presentada como un “experimento”. Romani reafirmó esa tesitura y puntualizó que por tratarse de un modelo inédito en el mundo sigue y seguirá estando “a prueba”. El funcionario informó que van “paso a paso viendo qué podemos cubrir”.
Señaló que las dos empresas encargadas de la producción “comienzan con dos toneladas cada una (al año) y a medida que vaya afianzándose el sistema vamos a ir llamando a otra licitación o admitiendo que estas mismas empresas puedan producir más”, hasta llegar a los volúmenes que estiman necesarios para cubrir la demanda del mercado.
Romani insistió en que se trata de “una ingeniería que está a prueba” y que se puede ir “modificando” con el tiempo. La ley uruguaya prevé otros dos mecanismos de acceso a marihuana legal: el llamado “autocultivo” o cultivo de plantas para consumo propio, con un máximo de seis por persona, y los clubes cannábicos, que producen en forma cooperativa para miembros registrados, con un máximo de 99 plantas por núcleo.
El funcionario uruguayo explicó que en la actualidad existen 3100 cultivadores domésticos registrados, 15 clubes en trámite de habilitación y dos ya habilitados. “Lo más importante para nosotros es que los usuarios de cannabis adhieran al sistema (...) por precio, por calidad, por confiabilidad, por accesibilidad, por seguridad”, porque quien consume no debe recurrir a una “boca” de venta del narcotráfico sino a una “farmacia” con todo el apoyo legal. En el caso específico de quienes utilizarán la droga producida bajo control del Estado, deben acudir a un registro, previo a iniciar el consumo por esa vía.
Al referirse al turismo cannábico, Romani explicó que “uno de los objetivos de la ley es secuestrar este mercado del narcotráfico”. Respecto de los mecanismos de seguridad previstos, destacó que el terreno en el que se producirá la hierba será custodiado por efectivos policiales, además de exigir a las empresas la provisión de seguridad adicional. Sostuvo que la decisión de producir una variedad específica permite la “trazabilidad” o seguimiento de la droga.
“Podemos hacer el seguimiento de cualquier fuga que haya del mercado regulado”, enfatizó el funcionario. Además, “no hay posibilidad, a través de este sistema, de turismo cannábico”, puesto que sólo consumidores registrados podrán acceder a la droga en farmacias y para ello se necesita ser uruguayo o ser residente por dos años. Un turista no puede comprar la droga sin infringir la ley.
Aunque la legislación no persigue fines de recaudación, Romani señaló de todos modos que el erario recibirá entre un 10 y un 13 por ciento de lo producido por la comercialización de marihuana en farmacias, más ingresos por licencias otorgadas a las empresas productoras. Además, pronosticó que Uruguay se beneficiará por el uso de cannabis con fines medicinales y por el cultivo de cáñamo industrial.
“Ya estamos recibiendo ofertas” e “intentando formar médicos para que receten cannabis medicinal”, comentó. Al mismo tiempo, el funcionario vaticinó que el cultivo de cáñamo industrial –con aplicaciones en sectores como vestimenta o construcción– podría ser el inicio de una nueva industria para el país.

LOS BUITRES YA TIENEN CANDIDATO

 EL MAGISTRADO ESTADOUNIDENSE CONVALIDO UN RECLAMO MILLONARIO DE LOS LITIGANTES DENOMINADOS “ME TOO”

Griesa jugó de nuevo a favor de los buitres

La decisión eleva el monto que debería desembolsar el país para arreglar con los holdouts de 1700 a 8000 millones de dólares. La cifra puede crecer aún más porque los beneficiados son sólo una porción de los que no ingresaron al canje.
 Por Tomás Lukin

Demoró algunos días más de lo esperado, pero el magistrado neoyorquino Thomas Griesa se mantuvo coherente y concedió ayer el pedido del grupo de litigantes buitres denominados “me too” (“yo también”, en inglés). Los acreedores que participaron de la audiencia del miércoles en los tribunales del Distrito Sur de Manhattan accedieron así a una medida cautelar idéntica a la que obtuvieron los fondos buitre originales el año pasado. La decisión del juez estadounidense eleva el monto que debería desembolsar el país para desbloquear el mecanismo de pago de la deuda externa argentina de 1700 hasta aproximadamente 8000 millones de dólares. La medida que abulta el reclamo buitre no tiene implicancias materiales concretas ya que el mecanismo de pago de la deuda externa permanece bloqueado. “La decisión del juez después de la audiencia del miércoles demuestra que tuvimos razón al afirmar que la orden original era una trampa. Argentina hizo lo correcto al no ceder y pagarles lo que reclamaban los buitres originales”, explicaron a Página/12 desde Economía. Los “me too” son tan solo una porción del 7,6 por ciento de acreedores que no ingresaron al canje. Desde ayer esos inversores litigantes poseen una orden del juez de Nueva York afirmando que el mecanismo de pago de los vencimientos de la deuda externa argentina estará bloqueado hasta que ellos cobren el ciento por ciento más intereses de sus acreencias. Siguiendo la aritmética planteada por el juez en el caso inicial los nuevos demandantes presentaron títulos con un valor nominal aproximado de 1500 millones de dólares y reclaman cobrar el cuádruple: 6150 millones de dólares en efectivo. A esa cifra se le suma la demanda original donde los buitres presentaron bonos por 420 millones de dólares que al aplicar la “fórmula Griesa” rondan hoy los 1700 millones.
“Como ya dijimos, cumplir con la orden pari passu del juez Griesa, como reclamaba Mauricio Macri, no solucionaba el problema ya que vinieron ‘otros’ a exigir la misma extravagancia. Hay que alcanzar una solución justa, equitativa y sustentable con la totalidad de los tenedores de bonos que no participaron de la reestructuración”, señalaron en Economía. El candidato a presidente de Cambiemos había declarado en junio de 2014 que el tema se solucionaba pagando los 1700 millones que entonces exigía Griesa. “Ahora hay que ir, sentarse en el tribunal de Griesa y lo que él termine diciendo hay que hacerlo. Sino, entramos en default. Tenemos que ir y pagar y si hay que pagar al contado se pagará al contado”, declaró entonces Macri.
Quienes ayer obtuvieron la bendición del juez son 49 fondos e individuos (inicialmente eran 51 pero hay dos que todavía no solicitaron la medida cautelar) entre los cuales figuran los mismos buitres de la demanda original. En la causa que avanzó ayer, NML Capital, Aurelius y Blue Angel presentaron ante el juzgado títulos de la deuda argentina todavía en default con los cuales no habían iniciado acciones legales. Los guardaban agazapados a la espera de novedades. De hecho, nada indica que los títulos judicializados hasta el momento representen la totalidad de sus acreencias.
Los asesores legales del Palacio de Hacienda consideran que las medidas pari passu no sólo no ofrecen una solución al prolongado conflicto sino que lo agravan, ya que le otorgaron mayor poder extorsivo a los fondos buitre. “La corte permitió que los demandantes amplíen un resultado injusto, perjudicando aún más a los acreedores legítimos de Argentina, y exacerbando esta prolongada disputa”, indicaron desde Economía.
A diferencia de otras oportunidades donde la segunda instancia rechazó escuchar el planteo de los abogados de Cleary, Gotlieb, Steen & Hamilton porque no había novedades, la flamante orden de Griesa sí podrá ser disputada ante la Corte de Apelaciones. Esa instancia judicial revirtió las últimas tres decisiones del magistrado cuestionadas por el país en causas satélites.
En el equipo económico reconocen que las posibilidades de éxito son limitadas. Si ese hipotético escenario se concreta, la sentencia pari passu inicial que es idéntica a la confirmada ayer también podría cuestionarse. Una presentación de los escritos advirtiendo sobre las consecuencias sistémicas del fallo, el primer paso formal, llegará en las próximas semanas. En cambio, la resolución del planteo no tendrá lugar sino hasta comienzos de 2016, cuando las riendas de la disputa con los buitres esté a cargo de un nuevo gobierno.
La mayoría de esos planteos fueron refutados por Griesa a lo largo del fallo de catorce páginas. En el escrito, al que accedió este diario, desestima que cumplir con su decisión ponga en riesgo las reservas del Banco Central, lamenta que no se haya avanzado en las conversaciones conducidas por el negociador Daniel Pollack, descarta que los acreedores genuinos que aceptaron el canje se vean afectados, y considera que el país está en “default”. Incluso, sostiene que sus decisiones no ponen en riesgo las futuras reestructuraciones de deuda alrededor del mundo ya que este tipo de casos son improbables y, citando a un juez de segunda instancia, recuerda que Argentina es un “deudor recalcitrante”.

Argentina: un balotaje crucial para América Latina


Por Atilio Boron







El resultado de las elecciones del pasado domingo no fue un rayo en un día sereno. Un difuso pero penetrante malestar social se había ido instalando en la sociedad al compás de la crisis general del capitalismo, las restricciones económicas que impone a la Argentina el agotamiento del boom de las commodities y la tenaz ofensiva mediática encaminada a desestabilizar al gobierno. Era, por lo tanto, apenas cuestión de tiempo que esta situación se expresara en el terreno electoral. Ya las PASO (elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) celebradas el 9 de Agosto habían sido una voz de alarma, pero no fue escuchada y analizada por el oficialismo con la rigurosidad requerida por las circunstancias. Prevaleció una actitud que para utilizar un término benévolo podríamos calificar como “negacionista”, gracias a la cual la autocrítica y la posibilidad de introducir correctivos estuvieron ausentes, con las consecuencias que hoy estamos lamentando.

Me ceñiré, en este breve análisis, a algunos aspectos más relacionados con la estrategia y la táctica de la lucha política adoptadas por el Frente para la Victoria en los últimos meses. Dejo para otro momento la realización de un balance de la experiencia kirchnerista en su integralidad y con sus múltiples contradicciones: asignación universal por hijo y concentración empresarial; extensión del régimen jubilatorio y regresividad tributaria; desarrollo científico y tecnológico (ARSAT I y II, etcétera) y sojización de la agricultura; orientación latinoamericanista de la política exterior y extranjerización de la economía. Algo he dicho al respecto en el pasado y no viene al caso reiterarlo en esta ocasión. Volveré sobre este tema en un escrito futuro, sin el apremio del momento actual. Tampoco me referiré, por ejemplo, a cuestiones que remiten a un arco temporal que trasciende la actual coyuntura electoral, como por ejemplo la llamativa ineptitud para construir un sujeto político y hacer de “Unidos y Organizados” una verdadera fuerza plural y frentista y no un cascarón vacío cuya única misión fue apoyar, sin ninguna eficacia práctica, las medidas del gobierno. O a la asombrosa incapacidad para preparar, al cabo de doce años de gobierno, un liderazgo de recambio que no fuera Daniel Scioli, un político nacido del riñón del menemismo. O a la suicida actitud, seguida hasta hace unos pocos meses, de descalificar y hasta ridiculizar a quien, al final del camino, era el único candidato con el que contaba el kirchnerismo a la hora de enfrentar la riesgosa sucesión presidencial. Es decir, se vapuleó a una figura, contra la cual no se ahorraron ninguna clase de ofensas y humillaciones, sin percibir, en la alegre ofuscación de los cortesanos del poder, que era la única carta con la que contaban y que poco después deberían vergonzosamente aferrarse a ella, cual clavo ardiente, en una desesperada tentativa por salvar “el proyecto”. Dejo a la imaginación de los lectores la calificación de esta actitud.

Más cercano en el tiempo se cometieron varios errores de estrategia política de incalculables proyecciones: para comenzar, la decisión de no apoyar a Martín Lousteau en el balotaje por la jefatura de gobierno de la ciudad de Buenos Aires en contra de Horacio Rodríguez Larreta, el delfín de quien hoy aparece como el probable verdugo del kirchnerismo. De haberse actuado de esa manera, dejando de lado un absurdo fundamentalismo, el macrismo habría perdido la ciudad de Buenos Aires y se le habría propinado un golpe -si no mortal, al menos demoledor- a la candidatura presidencial de Mauricio Macri. Esta ofuscación del FPV, de la cual participaron desde la Casa Rosada hasta el último militante, fue una bendición para la derecha ya que le permitió nada menos que conservar en su poder a la ciudad de Buenos Aires y salvar el futuro de su principal espada política. Pocos casos de miopía política pueden igualarse a este.

Pero la carrera de errores no se detuvo allí. Con la intención de salvaguardar la pureza ideológica de la fórmula kirchnerista, y ante la desconfianza suscitada por Daniel Scioli y su sinuosa trayectoria política no se tuvo mejor idea que proponer como candidato a vicepresidente a Carlos Zannini. Al optar por el Secretario Legal y Técnico de la Presidencia se configuró una fórmula “kirchnerista pura”, buena para aplacar la ansiedad de los propios pero absolutamente incapaz de captar un solo voto por fuera del universo político del kirchnerismo. Esta decisión pasó olímpicamente por alto todo lo que enseñan los manuales de la sociología electoral, que dicen que para obtener una mayoría hay que presentar una oferta política capaz de atraer la voluntad no sólo de los ya convencidos -el núcleo duro de una fuerza partidaria- sino también de quienes podrían ser atraídos por otras razones: rechazo a las fuerzas anti-kirchneristas, cálculo oportunista o tendencia a “votar a ganador”, entre muchas otras. Pero la fórmula Scioli-Zannini cerraba todas estas puertas, como se comprobó el pasado domingo y se quedaba enclaustrada en el voto kirchnerista, importante para insuficiente para obtener la diferencia que hubiera evitado el temido balotaje.

A lo anterior se agregó otro yerro inexplicable: el empecinamiento en proponer como candidato a la gobernación de la crucial provincia de Buenos Aires, que con casi el 38 % del padrón nacional es la madre de todas las batallas políticas en la Argentina, al Jefe de Gabinete de Ministros de la Presidenta Cristina Fernández, Aníbal Fernández. Este fue víctima de una tenaz e inmoral campaña de desprestigio que lo convirtió en el personaje con mayor imagen negativa de la provincia. Pese a ello se insistió tercamente en una candidatura que solo representaba a los propios y que perdía por completo de vista el complejo panorama electoral de la provincia. El resultado fue una derrota inapelable a manos de una candidata opositora, María Eugenia Vidal, que carecía por completo de experiencia en ese distrito ya que se había desempeñado en los últimos ocho años como Vice Jefa de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, acompañando a Mauricio Macri. Justo es reconocer que en esta derrota existen responsabilidades concurrentes: la mala imagen de Fernández se articuló con la pobre gestión de Scioli en la provincia. Si esta hubiera sido algo mejor Vidal no podría haberse alzado con la gobernación. Por ejemplo, si en lugar de dotar a la provincia con los tan publicitados 85.000 nuevos policías el gobernador saliente hubiera designado una cifra igual de nuevos maestros seguramente otro habría sido el resultado. En todo caso, cuesta entender las razones del tan pernicioso como costoso empecinamiento en sostener una candidatura como la de Fernández en esas circunstancias.

Por último, en este breve racconto, otro error fue la decisión de hacer que Scioli desplegase una campaña en la cual fuera lo más parecido posible a Cristina y cuyo eje central fuese la cerrada defensa de la gestión presidencial, sin ninguna proyección a futuro. Contra quienes proponían como slogan el cambio -de ahí el nombre de la alianza derechista: “Cambiemos”- o quien como Macri demagógicamente exaltaba la “revolución de la alegría”, Scioli aparecía como un político triste y titubeante, a la defensiva, e históricamente maltratado por la presidenta y su entorno, debilitado por las críticas recibidas desde la Casa Rosada, la Cámpora, Carta Abierta y con un libreto que lo condenaba a posicionarse como un acérrimo defensor del “proyecto”, sin la menor posibilidad de aludir a todo lo que faltaba hacer en el mismo, como una reforma tributaria integral, la estatización del comercio exterior y la implementación de una heterodoxa política antiinflacionaria que evitase la licuación de una parte nada desdeñable de la cuantiosa inversión social del gobierno de Cristina Fernández. Los resultados están a la vista.

Habría otras cuestiones por señalar, como el faltazo ante el debate con los otros candidatos presidenciales, que lo disminuyó aún más antes los ojos de la opinión pública y el oportunista anuncio, hecho sobre la hora, de duplicar el piso salarial para el impuesto a las ganancias, algo que el gobierno nacional tendría que haber hecho hace mucho. En todo caso, parecería que ciertos cambios habidos en la estructura social argentina y en el clima cultural imperante en el país, fuertemente semantizados por el terrorismo mediático lanzado por la derecha; cambios producidos precisamente por las políticas de inclusión social del gobierno de CF, no operaron en la dirección de otorgarle mayor sustentabilidad al proyecto sino todo lo contrario, en línea con tendencias ya observadas en países como Brasil, Bolivia, Ecuador y Venezuela y que es incomprensible que hubieran sido pasadas por alto en la Argentina. No necesariamente los sectores populares que mejoran su situación socioeconómica y cultural gracias a la acción de los gobiernos progresistas y de izquierda luego lo recompensan con su voto, y en la Argentina del pasado domingo esto fue muy elocuente. Hace tiempo que hemos venido advirtiendo que, ante la ausencia de una sistemática labor concientizadora y de formación ideológica –la célebre “batalla de ideas” de Fidel- el boom de consumo no crea hegemonía política sino que termina engrosando las filas de los partidos de la derecha.

Dado lo anterior, revertir lo ocurrido en la primera vuelta electoral aparece como una empresa muy difícil aunque no imposible. Habrá que intentarlo, para evitar que la Argentina sea la punta de lanza de un proceso que, ahora sí, podría ser el inicio del “fin de ciclo” progresista en la región, algo que hasta hace unos pocos días parecía poco probable. De hecho, si el candidato del kirchnerismo es derrotado en el balotaje sería la primera vez que un gobierno progresista o de izquierda es vencido en las urnas desde el triunfo inaugural de Hugo Chávez en diciembre de 1998. Hasta ahora, todos esos gobiernos fueron ratificados en las urnas y sería lamentable que la Argentina rompiera con esa positiva tendencia. Tenemos una responsabilidad regional de la cual no podemos sustraernos: una victoria de Macri sería un golpe mortal para la UNASUR, la CELAC y el mismo Mercosur. Además, la Argentina se realinearía incondicionalmente con el imperio y este redoblaría su ofensiva en contra de los gobiernos bolivarianos, cada vez más privados de apoyos externos. Como latinoamericano y marxista no puedo ser indiferente ante la amenaza que representa un eventual gobierno de Macri que se uniría de inmediato a Álvaro Uribe, José M. Aznar y sus mentores norteamericanos en su pertinaz cruzada para erradicar de la faz de la tierra al chavismo, a los gobiernos de Evo y Correa y para propiciar el “cambio de régimen” en Cuba. Es decir, para liquidar definitivamente todo rastro de antiimperialismo en América Latina. Nadie situado genuinamente en la izquierda política podría contemplar distraídamente esta posibilidad ni dejar de hacerse cargo de enfrentarla con todas sus fuerzas. Desgraciadamente, llegados a este punto, no tenemos mejores opciones que la de apoyar al FPV para aventar el riesgo de un mal mayor, sabiendo empero que si lográsemos triunfar en este empeño tendríamos que darnos de inmediato a la tarea de construir una verdadera alternativa política de izquierda porque el kirchnerismo, con sus aciertos, sus errores y sus limitaciones ideológicas, no lo es y no puede serlo.

¿Podrá Scioli doblegar a su contrincante en el balotaje? Dependerá de cómo diseñe su estrategia de campaña para estas semanas. Los dos debates con Macri pueden ser la llave del triunfo, si es capaz de pasar a la ofensiva y demostrar que tras la vaguedad discursiva de su oponente se esconde un brutal programa de ajuste. Pero no le bastará con eso. Tendrá también que dejar de circunscribir su discurso a la defensa de la obra del kirchnerismo (algo para lo cual la presidenta Cristina Fernández no necesita ayuda porque lo hace infinitamente mejor que él), definir nuevas prioridades y salir con propuestas concretas en materia económica, social, cultural e internacional que le permitan persuadir a la opinión pública que podrá ser el presidente que comience a hacer todo aquello que el kirchnerismo, en otros momentos, reconocía que aún restaba por hacer y no hizo. Y que lo diga con convicción, sin pedirle permiso a nadie ni esperar la palmadita afectuosa de la Casa Rosada. Es una tarea difícil pero no imposible. Enfrente suyo no tiene a un De Gaulle o un Churchill sino a un insulso producto de un astuto marketing político, apoyado por el aparato publicitario de la derecha imperial. Difícil, repito, pero lejos de ser imposible. Ojalá que le vaya bien porque, aunque algunos se empeñen en negarlo, en este balotaje también se juega el futuro de los procesos emancipatorios y de las luchas antiimperialistas en América Latina.

Atilio Boron. Politólogo y sociólogo argentino.

Blog Atilio Boron

Investigadora uruguaya desarrolla un biorreactor para degradar agroquímicos en aguas contaminadas

Una interesante experiencia se está desarrollando en la Escuela Agraria de Fray Bentos a iniciativa de la Udelar, UTU y el LATU




Allí se instaló el primer “lecho biológico” con innovación uruguaya para la descontaminación de sitios altamente impactados por los pesticidas. La experiencia se aplicará en principio entre productores de Río Negro, sobre la base de un proyecto financiado por el Banco Mundial.

Se trata del resultado de los estudios de postgrado de la licenciada Anisleidy Rivero Machado, iniciativa que fue financiada por el fondo “María Viñas”. El proyecto permite minimizar el impacto de la agricultura extensiva y el uso intensivo de agroquímicos, que cambió en los últimos años el escenario ambiental del país.

“Es un proyecto de muchos años de trabajo sobre una idea desarrollada entre el LATU y la Facultad de Química, que están preocupados por encontrar una solución a un problema medioambiental como la contaminación de los cuerpos de agua con agroquímicos. Estuvimos buscando bibliografía internacional y vimos que el uso de camas biológicas como un biorreactor sólido, para eliminar estos compuestos, podía ser una vía de solución. Empezamos a usar un modelo sueco, en el que se usan implementos muy baratos como afrechillo, turba y tierra. Esos componentes se mezclan con un hongo”, informó Rivero a El País.

Explicó que este proceso, a nivel científico, se conoce como biorremediación, para restaurar ambientes afectados. “Los compuestos llegan hasta dióxido de carbono y agua con la ayuda de un hongo que hemos aislado de podredumbre blanca de la madera en bosques de eucalipto. Nosotros vamos a hacer que ese hongo sea responsable de la biotransformación y será nuestro aporte a la innovación”, explicó la estudiante y funcionaria del LATU, que cuenta para el trabajo de campo con el apoyo de profesores y estudiantes del curso de tecnólogo ambiental que se dicta en UTU.

Estos hongos poseen poderosos sistemas enzimáticos que pueden descomponer moléculas de reconocida toxicidad, que no serían fácilmente degradadas, empleando otro tipo de tecnologías. Compuestos como endosulfán (insecticida y acaricida organoclorado, altamente tóxico) y el clorpirifos (insecticida organofosforado), cuyos metabolitos de degradación tóxicos poseen en el ambiente una vida media de meses a varios años y por efecto de la lluvia y erosión, pueden diseminarse hasta las corrientes de agua. Con este método, son degradados en cuestión de días.
¿Qué son?

Los biobeds o lechos biológicos son biorreactores diseñados de forma muy económica para degradar pesticidas persistentes rápidamente, impidiendo su diseminación al medio ambiente. Es una herramienta muy empleada en Europa para tratar focos donde se pueden generar altos niveles de contaminación, como es el caso de las zonas de carga y descarga de las máquinas que aplican agroquímicos y el lavado de la maquinaria empleada con este tipo de concentrados.

“La idea es usar una especie de camas para que el triple lavado, los enjuagues o las diluciones preparadas, o el uso del enjuague de las mochilas que usan los productores, sean vertidos y se transforme el agroquímico por el hongo. Teniendo en cuenta que una gota del compuesto activo, según estudios científicos, puede llegar a contaminar hasta 10.000 metros cúbicos de agua, estamos ante una problemática que tenemos que tener muy en cuenta”, destacó Rivero.

La salud de los humanos ante el abuso de los agroquímicos

“Esto sobre lo que estamos trabajando es una forma segura y de bajo costo que permite gestionar desechos peligrosos de agroquímicos, que de otra manera pueden diseminarse a los suelos y las aguas, con los consiguientes riesgos de contaminación difusa. Cuando los agroquímicos no son usados conscientemente, porque mas no quiere decir que es mejor, pueden entrar en las cadenas tróficas y afectar la salud de los seres humanos, los animales y el medio ambiente en general. Por eso es importante controlar las fuentes donde la contaminación puede ser más aguda, porque se puede llegar a combatir”, explicó a El País la responsable del proyecto.

Anisleidy Rivero indicó que los trabajos se encuentran en su fase final. “Es fácil hacer el reactor y lo único que precisamos es reproducir el hongo en un cantidad significativa. Tenemos armado todo el sistema y la idea es empezar a trabajar con los productores de Río Negro sobre la base de un proyecto financiado por el Banco Mundial”, agregó.

El suelo se contamina de diversas formas: cuando se rompen tanques de almacenamiento subterráneo, cuando se aplican pesticidas, por filtraciones del alcantarillado y pozos ciegos, o por acumulación directa de productos industriales o radioactivos. En Uruguay, el uso de los pesticidas ha tenido un peligroso avance en los últimos años con el desarrollo de la agricultura.

El País