1 nov 2015

China, Corea y Japón aparcan sus diferencias en favor de la economía

Los líderes, reunidos por primera vez en tres años, acuerdan normalizar el diálogo

Los primeros ministros Abe (izquierda) y Li flanquean a la presidenta Park. / LEE JONG-HOON (AP)
Los líderes de China, Corea del Sur y Japón dejaron a un lado las hostilidades políticas de los últimos años y acordaron normalizar los lazos entre los tres países, muy conectados económicamente pero con numerosas tensiones políticas. La presidenta surcoreana, Park Geun-hye; el primer ministro japonés, Shinzo Abe, y el primer ministro chino, Li Keqiang, acordaron un documento de mínimos en el que abogan por garantizar la paz en la región e impulsar sus intercambios económicos en forma de un Tratado de Libre Comercio a tres bandas.
"Compartimos la opinión de que la cooperación trilateral está completamente restaurada tras esta cumbre", asegura el comunicado firmado por los tres líderes al final del encuentro en Seúl, informa France Presse. Park, en una rueda de prensa conjunta con Abe y Li, calificó la reunión de "histórica" y puso de relieve la voluntad de las tres partes de expandir la cooperación económica "para impulsar de nuevo el crecimiento".
Los tres lo necesitan. China crece a sus tasas más bajas del último cuarto de siglo, Japón está al borde de su enésima recesión técnica de los últimos años y Corea del Sur sufre enormemente los bandazos de sus dos mayores vecinos. El texto final prometió acelerar las conversaciones para que fructifique un acuerdo de libre comercio entre los tres. Seúl y Pekín firmaron hace pocos meses el suyo, mientras que Japón acaba de unirse a la Alianza Transpacífica, donde no están ni China ni Corea del Sur.
Es la primera vez que los jefes de Gobierno de estas tres naciones se reúnen desde 2012. Ese año, coincidiendo con la llegada al poder de Park y Abe (Li lo haría de forma oficial a principios de 2013) las relaciones entre Japón y sus dos vecinos se deterioraron debido a un aumento de la tensión por los conflictos territoriales y las heridas de la II Guerra Mundial. Tras la reunión, los tres líderes se comprometieron a recuperar el carácter anual de este encuentro, cuya edición en 2016 se celebrará en Japón.
Pekín mantiene una disputa con Tokio sobre la soberanía del archipiélago de las Diaoyu/Senkaku (situado en el mar de la China Oriental), mientras que Japón también reclama las islas de Takeshima, que están bajo jurisdicción surcoreana desde 1952. Las nefastas consecuencias del colonialismo japonés durante la Guerra, como la matanza de Nankín en China o el uso de mujeres coreanas como esclavas sexuales por parte del Ejército nipón, han resurgido en los últimos años por el auge del nacionalismo en los tres países.
El documento firmado este domingo pasa de puntillas por todas estas diferencias. Sí incluye la importancia de normalizar los lazos y encarar el futuro "enfrentándose al pasado", una clara advertencia a la administración Abe, que considera que el país ya ha pedido suficiente perdón por las atrocidades que cometió hace 70 años y cuya reforma constitucional que da más poder el Ejército provoca recelos tanto en Seúl como en Pekín.
También hubo un mensaje claro hacia otro de sus vecinos: Corea del Norte. "Nos oponemos a cualquier acción que pueda causar tensión en la península coreana o violar las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU", indicó el texto. "Nuestro interés es la estabilidad de la península norcoreana y mantenemos nuestro objetivo de desnuclearizar Corea del Norte", aseguró Park. En este sentido, abogaron por el restablecimiento de las conversaciones a seis bandas -los tres países firmantes, Corea del Norte, Estados Unidos y Rusia-, paralizadas desde 2009

El partido de Erdogan recupera la mayoría absoluta en Turquía

Con el 99% de los votos escrutados, el islamista AKP logra el 50% de apoyos. La apelación al voto del miedo y la amenaza de inestabilidad económica han reforzado al Gobierno
JUAN CARLOS SANZ Estambul 1 NOV 2015


Erdogan tras votar en Estambul (Turquía). / H. M. (AP) /REUTERS

El partido del presidente Recep Tayyip Erdogan le torció este domingo el brazo a los sondeos en Turquía para recuperar en las urnas la mayoría absoluta, con cerca del 50% de los votos, que había perdido cinco meses antes, cuando sumó un 40% de los sufragios. Para dar la sorpresa, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista y conservador) no ha vacilado en apelar al voto del miedo y agitar ante los ciudadanos la amenaza de la inestabilidad económica por el fracaso en la formación de un Ejecutivo de coalición tras los comicios de junio. La ruptura, en julio, del alto el fuego que mantenía desde hace dos años la guerrilla del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) también ha contribuido a reforzar entre los votantes la opción por un Gobierno fuerte.

Ni ellos mismos se lo esperaban. Los dirigentes del AKP consultados en la recta final de la campaña se mostraban partidarios de forjar una gran coalición con el Partido Republicano del Pueblo (CHP, laico y socialdemócrata), ya que veían muy lejana la posibilidad de superar el 47% de los votos que asigna la mayoría de 276 escaños en una Cámara de 550 diputados.

Los responsables del CHP de Kemal Kiliçdaroglu, que se vieron estancados en el 25% de los sufragios, descartaban anoche cualquier opción de pacto con el AKP, cuyo grupo parlamentario tendrá, con el 99% de las papeletas escrutadas, 316 diputados (49,4% de los votos)

El cabeza de lista del partido islamista, el jefe de Gobierno saliente y exministro de Exteriores Ahmet Davutoglu, se limitó a tuitear en su cuenta oficial el pío “Alhamdulilá! [¡Alabado sea Dios!]”, con el que los musulmanes suelen celebrar la superación de las dificultades, antes de lanzar desde su bastión en Konya (centro de Anatolia) los clásicos mensajes a la unidad nacional de los ganadores en las urnas.

El AKP ha contenido el avance de su principal rival laico pero también se ha hecho con buena parte de los votos de sectores religiosos del Partido de Acción Nacionalista (MHP, ultraderecha) que ha caído en apenas cinco meses del 16% al 12% de los votos.

Más dramático aún fue el recuento para los nacionalistas kurdos de Partido Democrático del Pueblo (HDP), que con el 10,7% de los sufragios a escala nacional, se mantuvo hasta el final en el filo de la navaja del umbral del 10%, por debajo del cual la vigente Constitución excluye la posibilidad de contar con representación parlamentaria.

El resurgir de la violencia del PKK ha pasado factura al partido de Selahattin Demirtas, el joven dirigente prokurdo que había intentado ampliar su base electoral entre sectores de la izquierda en Turquía identificados con Syriza, en Grecia, o Podemos, en España. El doble atentado suicida atribuido al Estado Islámico que causó 102 muertos el pasado 10 de octubre en Ankara también ha hecho tomar conciencia a muchos electores de la implicación de Turquía en la guerra en Siria, donde sus Fuerza Armadas han lanzado en los últimos meses bombardeos aéreos y de artillería contra posiciones yihadistas.

Los turcos parecieron escuchar este domingo la voz de Erdogan al depositar su voto en el distrito de Camilla, en la parte asiática de Estambul. “Es la opción que más beneficia a la estabilidad de la nación”, respondió el presidente turco al ser preguntado si esperaba la elección de un Gobierno con mayoría absoluta. La participación alcanzó el 85,8% del censo, prácticamente igual a la de los comicios del pasado junio, en una jornada electoral que se desarrolló sin apenas incidentes.

El presidente turco aspira a reformar la Constitución para que se otorguen poderes ejecutivos al jefe del Estado, según el modelo que rige en Francia desde 1958. En la actualidad sus funciones se ven limitadas a la moderación de la pugna entre los partidos y la promulgación de las leyes, con un relativo derecho de veto.

El AKP, sin embargo, no contará por ahora con la mayoría cualificada de 330 escaños (las tres quintas partes de la Gran Asamblea de Ankara) para poder someter directamente a referéndum de los ciudadanos la enmienda constitucional sobre la ampliación del poder del presidente.
Un país polarizado

El mapa electoral de Turquía mostraba anoche la polarización que divide a su sociedad en los últimos años de mandato del AKP, con una gran mancha naranja (el color del partido islamista de Erdogan) en la mayoría de las provincias turcas, incluidas Estambul y Ankara, y con porcentajes de voto de hasta el 75% en feudos como Konya.

Unas pocas circunscripciones en las costas del Egeo siguen siendo fieles a los principios laicos del CHP, con la ciudad de Esmirna a la cabeza, mientras la región del sureste de Anatolia se mantiene bajo el control abrumador del nacionalismo kurdo.

La deriva que adopte el partido de Erdogan mostrará en los próximos días si Turquía avanza hacia un proceso de reconciliación nacional mediante la elaboración por consenso de una nueva Constitución, o se dirige hacia un sultanato de factobajo el mando de Erdogan, el líder que más poder ha acumulado en la historia reciente del país.

La represión de las protestas juveniles, como las del parque de Gezi de Estambul en 2013, el acoso a la prensa disidente y la creciente imposición de valores islámicos al conjunto de la sociedad hacen temer que Turquía seguirá aún años estancada a las puertas de la UE.

EEUU – CHINA. Washington lanza la Operación Libertad de Navegación en el Mar de China Meridional

La Operación Libertad de Navegación (FONOPS) de EEUU podría provocar una reacción más intensa de lo que Washington espera.
El martes 27 de octubre EEUU lanzó la Operación Libertad de navegación, liderada por el destructor de misiles guiados USS Lassen que entró a las 12 millas náuticas alrededor de una de las islas artificiales de China en el Mar de China Meridional. El hecho de que EEUU lleve a cabo esta operación justo después de la visita del presidente de China a Washington, es considerada como una humillación al propio presidente Xi Jinping. Los medios chinos advierten que “habrá problemas” si los EEUU no se dan cuenta de las capacidades militares que ha adquirido China y continúan actuando con sus “antiguas costumbres”.No subestimen la determinación de Xi Jinping en el Mar del Sur de China
Montserrat Mestre01/11/2015

Destructores de EEUU en el Mar de China Meridional

MU CHUNSHAN / THE DIPLOMAT
Traducción Montserrat Mestre

El martes 27 de octubre por la mañana, hora local, el destructor de misiles guiados USS Lassen entró en las aguas cercanas a una de las islas artificiales de China en el Mar de China Meridional. A las pocas horas, esta acción provocó una enorme reacción negativa en China. El Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Defensa de China emitieron declaraciones con duras críticas. El viceministro de Relaciones Exteriores de China, Zhang Yesui, convocó al embajador estadounidense Max Baucus para transmitirle el descontento de China. Esta serie de acciones se acercan a los niveles más extremos de protesta que el Ministerio de Relaciones Exteriores de China haya demostrado hacia otros países.

De hecho, la respuesta a las maniobras del USS Lassen de los medios de comunicación chinos y de los internautas por igual es similar a las reacciones después de dos de las peores crisis en las relaciones entre Estados Unidos y China: los bombardeos de la embajada china en Belgrado en 1999, y la colisión de un avión estadounidense EP-3 con un avión de combate chino F-8 en 2001.

Hay tres puntos de vista que se expresan mayoritariamente

Uno, es que esta acción del ejército de Estados Unidos es una grave provocación hacia China. El motivo que se percibe es que Estados Unidos no va a admitir el hecho de la creación de una isla artificial china en el Mar de China Meridional, ni las necesidades territoriales que podrían venir con esos proyectos.

El segundo punto de vista es que EEUU quiere humillar a China, en momentos en que el despliegue militar del Ejército Popular en el Mar Meridional de China aún no es perfecto. La meta percibida aquí es demostrar a Japón, Filipinas, y otros aliados de Estados Unidos en Asia que Washington puede controlar suficientemente al país local más poderoso.

El tercer punto de vista sostiene que la Operación Libertad de Navegación de EEUU es en realidad una reacción de Washington a la fuerte resistencia rusa en el caso de Siria y otros puntos calientes geopolíticos. Debido a que Moscú ha dado jaque a los EEUU en el partido de ajedrez global, el ejército estadounidense se dirigió a la región de Asia-Pacífico a ejercitar sus músculos.

Hay algo de verdad en cada una de estas explicaciones. Lo que tengo claro de la respuesta inmediata por parte de Pekín es que China no quiere en absoluto ver un conflicto con las fuerzas estadounidenses en el Mar de China Meridional. Dicho esto, hay un aumento de probabilidades de que China intensifique sus preparativos para el conflicto, ya que China recela más que nunca de la intervención de Estados Unidos en el Mar del Sur de China.

En particular, el hecho de que Estados Unidos lleve a cabo esta operación justo después que el presidente de China, Xi Jinping, terminara su visita a los EEUU ha dejado en entredicho a los medios de comunicación chinos que anteriormente exaltaban el éxito de la cumbre entre Estados Unidos y China. En realidad, puede decirse que el propio Xi ha sido humillado.

Los EEUU no deben subestimar la determinación de Xi (y de la dirección colectiva) para salvaguardar los derechos marítimos de China. De lo contrario, un error de cálculo podría conducir a la guerra, lo que perjudicaría los intereses más vitales de Washington en la región Asia-Pacífico. Para entender a Xi, los EEUU deben comprender algunos puntos esenciales.

Xi es un “príncipe”

Ha habido muchos análisis detallados de estilo de gobierno de Xi en medios de comunicación occidentales y académicos. Esencialmente, Xi está creando una “nueva normalidad” de la política así como de la economía de China. Esta política de “nueva normalidad” está diseñada para maximizar la eficiencia del gobierno y significa necesariamente romper las viejas reglas. Además, a partir de los acuerdos alcanzados con el equipo que lideró las reformas económicas, Xi pone su sello personal en todo.

Xi mismo es el hijo de un ex viceprimer ministro. Su formación como la un “príncipe” diferencia a Xi no sólo de los funcionarios electos en Occidente, sino también de los líderes tecnócratas de China. La mayor diferencia es la fusión del Partido y el Estado como una “familia”. Este sentimiento hace a Xi y a otros miembros de su grupo interpretar cualquier provocación hacia China como una oposición directa al Partido, y por lo tanto una amenaza a sus familias. Como resultado de ello, la respuesta del Príncipe a los desafíos externos será feroz. El enfoque sobre las relaciones exteriores de China en la era Xi, ya ha transmitido esta impresión. Por lo tanto hay más probabilidades que con sus predecesores, que Xi dé una fuerte respuesta al patrullaje estadounidense.

El Sistema de Defensa Nacional de China está mejorando

Mientras tanto, las herramientas de que dispone Xi están creciendo. En los dos años desde que Xi se convirtió en el máximo líder, la reforma militar se ha convertido en una palabra clave en China. Los objetivos de Xi son claros y se pueden resumir en tres puntos: el ejército debe escuchar a los mandos del partido, ser capaz de ganar las guerras, y tener un buen método de trabajo. Todos los cambios recientes y las acciones del Ejército Popular, ya sea internas o externas, implican estas tres metas, desde la creación de la Comisión Nacional de Seguridad en 2013 para la declaración de una zona de identificación de defensa aérea más tarde, ese mismo año. Incluso el programa de China de construcción de islas en el Mar de China Meridional, así como de sus patrullas en el Mar Oriental de China, han planteado claramente la capacidad del Ejército Popular para reaccionar ante contingencias y defender la seguridad nacional.

Como Xi implementó profundas reformas en el ejército chino, con el aumento de las capacidades del Ejército Popular, aumentan las posibilidades de que China use la fuerza externamente. Si los EEUU no prestan atención a los cambios militares ocurridos en China bajo el liderazgo de Xi, y continúan tratando a China de acuerdo a las prácticas establecidas en los últimos 10 años, habrá problemas. Sobre todo si los EEUU continúan con su “antigua costumbre ” de las operaciones de vigilancia cerca de los mares de China, o incluso intencionalmente suscitan una crisis, la posibilidad de un conflicto militar entre China y los EEUU puede ser bastante alta.

No hay una vuelta atrás de China en el Mar de China Meridional

Por último, los EEUU deben tener absolutamente claro un punto: El Mar del Sur de China ya se ha convertido en uno de los intereses fundamentales de China. Para decirlo de otra manera, el Mar del Sur de China se ha unido a Taiwán, Xinjiang y Tíbet como áreas en las que China no puede renunciar o ceder.

Así el desarrollo de China en el Mar de China Meridional continuará, a pesar de la insatisfacción de Estados Unidos o de su interferencia. Para China, ésta es una parte necesaria para convertirse en una potencia marítima después de décadas de desarrollo económico y fortalecimiento del poder nacional, es una evolución natural, no es algo que se pueda detener. En la respuesta de EEUU a la política de China en el Mar de China Meridional, Washington debe tener en cuenta que este cambio en la postura de China es parte de una tendencia histórica natural e incluso inevitable.

Pero el desarrollo de China en del Mar de China Meridional no significa que usará la fuerza para cambiar el status quo. Es por eso que los nuevos líderes de China han construido islas en lugar de recurrir a medios militares.

El objetivo final de las acciones de China es asegurar que sus intereses fundamentales nunca más serán pisoteados por los países vecinos y que especialmente no sea así bajo el gobierno de Xi. A pesar de que muchos de los territorios y los arrecifes históricamente reclamados por China están controlados por naciones del sudeste asiático, que también reclaman la soberanía sobre estos territorios, China no ha utilizado la fuerza para recuperar estas posiciones. La recuperación de tierras y la construcción de una isla en el Mar Meridional de China, por parte de China, no ha dado lugar a la incautación de las posiciones controladas por los países vecinos. Más bien, sólo se ha consolidado el control de China sobre una zona que ya ocupa, evitando que sea incautada por otros en el futuro. En ese sentido, el status quo básico no ha cambiado.

Las políticas de China en el Mar de China Meridional, son en última instancia defensivas, aunque Occidente no reconoce este hecho. Sin embargo, una percepción de amenaza a la soberanía de China necesariamente provocará una respuesta feroz.

http://thediplomat.com/2015/10/dont-underestimate-xi-jinpings-resolve-in-the-south-china-sea/

http://pajarorojo.com.ar/?p=19337

Mesié Tabaré y el Estado Islamico

MIRADA 

ARAM AHARONIAN 

01/11/2015

Tabaré Vázquez, quien fue electo presidente uruguayo por el izquierdista Frente Amplio, no para de sorprender asus compatriotas y al resto de América latina. En su reciente visita a París, el mandatario uruguayo se comprometió desde el Elíseo a que Uruguay actuará con “seriedad” en el Consejo de Seguridad de la ONU, al que se integrará en breve, y que “apoyará a Francia en la búsqueda de la paz internacional”. A nadie se le había ocurrido que Francia buscaba eso en sus devaneos neocoloniales.

El presidente francés, François Hollande, apenas sonrió, y reconoció a su contraparte su contribución a las llamadas misiones de paz de la ONU, que son en realidad disfraces de la intervención militar de tropas estadounidenses, europeas y mercenarias en terceros países, para apropiarse de sus recursos e imponer sus intereses y políticas.

La otra fulgurante figurita del nuevo gobierno uruguayo, el canciller Nin Novoa, ya había anunciado, tras su reunión con su par galo, que su país apoya la conformación de una “brigada de confrontación” con el Estado Islámico (EI).

En Montevideo, la información causó entre sorpresa e indignación. La posibilidad de que Uruguay apoye la conformación de una coalición internacional de países contra el EI encabezada por Estados Unidos causó conmoción en la ciudadanía y un gran impacto en los ministerios de Defensa e Interior y en el Parlamento también.

Este giro en la política exterior pone a Uruguay de espaldas a sus vecinos y más cerca de países como Francia, Estados Unidos e Israel, en una jugada donde, según la prensa uruguaya, tiene mucho que ver el número tres del Palacio Santos (sede del ministerio de Relaciones Exteriores en Montevideo), Bernardo Greiver
La designación de este último fue calificada por Nin como “una señal” hacia Israel.

“Parece un disparate mayúsculo”, escribió el diputado del Movimiento de Participación Popular Daniel Caggiani en su cuenta de Twitter. Tradicionalmente, al igual que todas las naciones latinoamericana, Uruguay suele sostener en los foros internacionales el principio de “solución pacífica de las controversias”.

Ésta es una violación flagrante de este principio por parte de dos figuras que, contra el mandato expreso del Frente Amplio, quisieron negociar el acuerdo TISA –más allá de un TLC– con EE.UU., maniobra que fue abortada por la fuerte oposición de los movimientos sociales, entre ellos, la central unitaria de trabajadores PIT-CNT y el mismo Plenario del Frente Amplio.

La preocupación está vinculada a la propia seguridad interna del país, señala La diara. En momentos en que la política exterior pasará a ocupar un lugar de enorme exposición internacional, varios actores del gobierno entienden que declaraciones como las de Nin ubican al país (en términos militares, el más débil de todos los que integrarán a partir de enero el Consejo de Seguridad) a la cabeza de las naciones enemigas de EI.

Y recuerdan, de paso, los efectos desastrosos que este tipo de gestualidades produjeron del otro lado del charco, en Argentina, cuando en 1991 el entonces presidente Carlos Menem se embanderó con Estados Unidos en la Guerra del Golfo. Menem, que envió dos naves a la guerra, como si fuera un paseo que devengaría réditos económicos y políticos al país, terminó trasladando a Buenos Aires el teatro de operaciones entre árabes e israelíes.

Nombre de indio, corazón colonizado.

http://www.miradasalsur.com.ar/2015/11/01/revista/mirada-mesie-tabare-y-el-ei/

La banca griega tiene un agujero de 14.400 millones, más del 8% del PIB

El BCE reclama a las cuatro mayores entidades que tengan listos sus planes de recapitalización el próximo viernes

CLAUDI PÉREZ Bruselas 31 OCT 2015

Exterior de Alpha Bank en Atenas (Grecia). / ARIS MESSINIS (AFP)

La incertidumbre política, con meses de duras negociaciones que provocaron millonarias salidas de depósitos, un corralito y una nueva recaída en la recesión antes de acordar el tercer rescate europeo, ha dejado una profunda cicatriz en el sistema financiero griego. El Banco Central Europeo (BCE) anunció este sábado que el agujero de capital en los cuatro grandes bancos helenos asciende a 14.400 millones de euros. Se trata de una cifra enorme —en torno a un 8% del PIB griego— pero considerablemente menor de lo que se pensaba en verano: Atenas y la troika reservaron entonces 25.000 de los 86.000 millones del rescate para la banca.

Barrida por un viento de desastre desde 2010, Grecia empieza a asomar la cabeza tras la fenomenal incertidumbre que siguió a la llegada de Syriza al poder, en enero de este año, a la que siguió una ardua negociación que acabó con un tercer rescate asociado a exigentes condiciones. Atenas aún necesita que un buen puñado de cosas salgan a la perfección. El BCE despejó este sábado una incógnita clave: las cuatro grandes entidades griegas (Banco del Pireo, BNG, Alpha y Eurobank) necesitan prácticamente de inmediato 14.400 millones, después de las salidas de depósitos, el corralito y la vuelta a la recesión que provocó la inestabilidad asociada a las negociaciones entre Grecia y los socios del euro. Los analistas estiman que los bancos pueden levantar en los mercados en torno a 5.000 millones; el resto de la factura correrá a cargo del rescate.



La cifra final es enorme: 14.400 millones es algo más del 8% del PIB de Grecia. Pero a la vez esos números son muy inferiores a los 25.000 millones que dejaron aparcados para los bancos la troika y Atenas cuando pactaron el salvavidas griego, en julio.

El BCE ha sometido al sector financiero griego a un exhaustivo chequeo. En el escenario más adverso —una caída del PIB del 7% hasta 2017—, las grandes entidades necesitan esos 14.400 millones, que se elevan a 15.400 millones si se contabilizan los fondos que necesita una quinta entidad, Attica Bank, según el Banco de Grecia. En el escenario base (caída del PIB del 3,5% hasta 2016), el agujero sería de 4.400 millones.

El tiempo apremia. El BCE exige a las entidades que presenten sus planes para reforzar su capital el próximo viernes. El Parlamento griego debe aprobar hoy la ley de recapitalización bancaria. El problema bancario tiene que estar completamente resuelto antes del 31 de diciembre. De lo contrario, a Grecia se le aplicarían las nuevas reglas europeas relativas a los rescates financieros, que obligan a aplicar quitas a los accionistas, acreedores e incluso depositantes de los bancos si hay ayudas públicas de por medio.



El jaleo en Grecia dista mucho de haberse acabado. La recesión es menos profunda de lo previsto, los controles de capital se levantan paulatinamente y la banca está menos tocada de lo que parecía. Pero Atenas depende del primer examen de la troika, que tendría que estar listo en unas semanas, para obtener los fondos que necesita imperiosamente para no asfixiarse. Y sobre todo, para acceder a la reestructuración de la deuda, que daría a Grecia un sensacional balón de oxígeno.

La Comisión Europea y el Gobierno de Alexis Tsipras saludaron el examen del BCE como un paso en la buena dirección para recuperar la maltrecha confianza en Grecia. Pero las tripas de ese chequeo dejan alguna señal preocupante: la morosidad —los créditos con impagos de al menos 90 días— afecta a deudas por importe de 107.000 millones, más del 60% del PIB. El Ejecutivo asegura que lleva bien encaminadas el 90% de las medidas que exige el rescate; Bruselas habla de apenas el 30%. Faltan leyes espinosas, con una subida del IVA educativo o la normativa de desahucios, y en breve entrarán en vigor las rebajas de pensiones acordadas con la troika. A Tsipras le queda un camino complicado por delante. Todo sería algo más fácil si los bancos vuelven a la normalidad, las ayudas llegan en tiempo y forma y Grecia se quita una parte de la deuda con la prometida reestructuración. Pero para eso hay que cumplir todas y cada una de las exigencias de los acreedores.