ACORRALADO
Cayó el jefe de la banda de golpistas
Cunha optó ayer por el tono heroico al expresar su “orgullo” de haber comandado la destitución de la presidenta Dilma Rousseff. Hay muchas razones que explican la renuncia y un sinfín de especulaciones sobre lo que vendrá.
Cunha y su larga sombra de sospechas de corrupción y de haber conspirado contra Dilma porque no lo protegió.
Por Darío Pignotti
Página/12 En Brasil
Desde Brasilia
Cayó el “Boss”. Eduardo Cunha, conductor del golpe parlamentario en curso contra Dilma Rousseff, presentó ayer su renuncia a la presidencia de la Cámara de Diputados en el Salón Verde del Congreso, rodeado por seguidores entre los que había algunos de camisa y corbatas negras.