No hay relato que ayude a la derecha francesa. Fillon, que ganó las primarias con la narrativa de un incorruptible declarado, ahora está envuelto en el “Penelope gate”, que amenaza con sacarlo de la carrera presidencial. A su ex jefe, Sarkozy, se lo investiga por la financiación ilegal de la campaña 2012.
Por Eduardo Febbro08 de febrero de 2017
Pagina12 | En Francia

Sarkozy hubiera querido reconquistar el poder, pero perdió la interna y su situación judicial se complicó. (Imagen: AFP)
A la derecha francesa se le cayó la posverdad sobre la cabeza. Su candidato para las elecciones presidenciales de abril y mayo de este año, el católico y ultra liberal ex primer ministro François Fillon, está empantanado en el escándalo conocido como Penelope Gate que implica a su esposa y a dos de sus hijos.
