Por Manuel Ruiz Rico, Público
27 de enero de 2020

La senadora republicana Lisa Murkowski antes del inicio del juicio político a Trump en el Senado. Imagen: EFE
Los movimientos de cuatro senadores republicanos pueden complicar el juicio político contra Donald Trump al abrir el proceso a nuevas pruebas y testigos del entorno del presidente.
Atado y bien atado. Así ha estado el juicio político al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde que fuera lanzado por los demócratas en septiembre desde la Cámara de los Representantes. Tras la investigación previa, el impeachment llegó el pasado martes al Senado, donde los republicanos tienen mayoría, así que parecía que el partido se jugaría en campo propio para Trump, en terreno seguro. Sin embargo, varios senadores republicanos están moviéndose entre bambalinas para complicarle el proceso al presidente.

