Por Emir Sader
15 de marzo de 2021

Nos despertamos de repente con la clara sensación de que nada volverá a ser como antes. Todos se sienten obligados a redefinirse en torno a Lula y su discurso. Algunos para reafirmar su esperanza renacida. Otros para expresar simpatía, incluso cuando expresan sus diferencias. Otros se vieron obligados a manifestar su oposición, buscando soluciones mágicas que pudieran aparecer, desesperadamente, como alternativas. Lula siempre estuvo ahí.



