Danza con bobos
Por Carlos Alberto Rozanski
22 de febrero de 2025

. Imagen: Redes sociales
El Gobierno de Javier Milei es un fenómeno criminal complejo. Es el resultado de una remake entre los emperadores romanos más crueles y delirantes -Calígula y Nerón por caso-, el nazifascismo clásico y las nuevas corrientes supremacistas blancas. En ese sentido, en apariciones públicas, el presidente se definió a sí mismo como enviado de Dios (Arón) para interpretar el mensaje de quien calificó como “tartamudo” (Moisés) encarnado, según él, en su hermana Karina. Igualmente, se describió como «blanco y rubio de ojos celestes» [sic] y macho: «No voy a pedir perdón por tener pene» [sic] (1).
El Gobierno de Javier Milei es un fenómeno criminal complejo. Es el resultado de una remake entre los emperadores romanos más crueles y delirantes -Calígula y Nerón por caso-, el nazifascismo clásico y las nuevas corrientes supremacistas blancas. En ese sentido, en apariciones públicas, el presidente se definió a sí mismo como enviado de Dios (Arón) para interpretar el mensaje de quien calificó como “tartamudo” (Moisés) encarnado, según él, en su hermana Karina. Igualmente, se describió como «blanco y rubio de ojos celestes» [sic] y macho: «No voy a pedir perdón por tener pene» [sic] (1).


