30 ago 2015

El poder de veto y el viejo país

Por Rafael Correa, presidente de Ecuador

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Después de más de ocho años de estabilidad y progreso, especialmente nuestros jóvenes tienden a olvidar lo que era el viejo país: un Ecuador sin proyecto nacional, inmovilizado por los grupos fácticos con poder de veto, desde la supuesta izquierda radical y siempre violenta, hasta la derecha bancaria, pasando por supuestos gremios empresariales.
No importaba quién ganara en las elecciones y cuál programa fuese votado en las urnas. Frente al fraccionamiento del poder, “ellos” decidían qué era lo que se podía hacer o no.
¿Cómo se ‘procesaban’ estos conflictos? Con la entrega de nuestros colegios al MPD, de la educación bilingüe a Pachakutik y Conaie, Banco Central y Superintendencia a ciertos grandes bancos, permitiendo a los medios de comunicación su impunidad y privilegios, con ministros impuestos por las cámaras de producción. En definitiva, el reparto de la Patria cual botín entre piratas.
Así se generaba un ‘statu quo’ que complacía a todos estos poderes fácticos, pero que tenía al país entre los más atrasados de América Latina. Esta perversa situación fue pulverizada por la Revolución Ciudadana, irrumpiendo con un proyecto nacional con inmenso apoyo popular, y que los de siempre llaman “autoritarismo” y “concentración de poderes”.
El cambio de las relaciones de poder en favor de las grandes mayorías y en detrimento de pocos pero poderosos grupos es lo que mejor define a nuestra Revolución. Se trata de la transformación de un estado aparente, representando tan solo los intereses de ciertos sectores, en un estado integral, representando el bien común, la razón de ser de la autoridad política.
Aprovechando un año difícil y la restauración conservadora a nivel regional y mundial, estas fuerzas derrotadas una y otra vez en las urnas quieren reconstituirse. Saben que no podrán gobernar porque son absolutamente disímiles y fraccionadas, pero quieren recuperar su poder de veto. Esa es la explicación de las últimas marchas y “demostraciones” de fuerza.
Estamos ante un desafío como el 30S. Ahora o nunca el Ecuador da un salto cualitativo hacia una verdadera democracia, hacia un verdadero estado de derecho, donde ningún grupo, por importante que se crea, pueda imponer su agenda política si no ha ganado en las urnas. De fracasar en esta prueba, el país volverá a ser rehén eterno de los grupos que no proponen, tan solo imponen.
La amoralidad de ciertos actores niega hasta lo evidente. Las protestas estuvieron llenas de violencia, y graves delitos, incluidos secuestros, torturas y tentativas de asesinatos. Hoy nuevamente intentan la “justicia del tumulto”, es decir, con marchas y acciones de fuerza, dejar los graves delitos cometidos sin sanción ni responsabilidades.
Si queremos seguir adelante como país, nadie puede estar por encima de la ley. Esta es una prueba decisiva de la fortaleza de las instituciones de la Patria.
Este es un gobierno fuerte, sabremos resistir, pero es un error pensar que se trata de nombres o personas. El problema de fondo es el poder perdido por los grupos de siempre, así usen poncho o corbata ejecutiva.
El dilema es volver al viejo país del poder de veto, o seguir gobernando en función del bien común, siempre con la opción preferencial por los más pobres.

Cambiar de nombres y de estrategias

Diario La Jornada, México

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Aunos días de su tercer Informe de gobierno, el presidente Enrique Peña Nieto anunció ayer una decena de enroques, entradas y salidas en su equipo de gobierno, entre los que destacan el arribo del ex canciller José Antonio Meade a la Secretaría de Desarrollo Social; la llegada de la hasta ayer titular de esa dependencia, Rosario Robles, a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, en sustitución de Jesús Murillo Karam; el nombramiento de José Calzada Rovirosa –ex gobernador de Querétaro– como titular de la Secretaría de Agricultura, en remplazo de Enrique Martínez; la designación de Aurelio Nuño, quien se desempeñaba como jefe de la Oficina de la Presidencia, al frente de la Secretaría de Educación Pública; los nombramientos de Claudia Ruiz Massieu, Enrique de la Madrid y Rafael Pacchiano en las secretarías de Relaciones Exteriores, Turismo y Medio Ambiente, respectivamente, así como la destitución de Monte Alejandro Rubido como Comisionado Nacional de Seguridad y el nombramiento, en su lugar, de Renato Sales.
Con independencia de las dinámicas particulares, los cálculos y reacomodos políticos específicos a que hayan obedecido estos cambios en el equipo presidencial, es significativo que todos se produzcan en el contexto de una administración federal que, tras la aprobación de las reformas de cuño neoliberal en el marco del Pacto por México, no ha dejado de desgastarse en forma prematura, en buena medida por su escasa capacidad de reacción frente a las crisis que vive el país en varios frentes, particularmente el económico, el social, el de la seguridad pública, el de los derechos humanos y el de la transparencia.
Por desgracia, no hay señales de que el actual gobierno pretenda, con la referida reformulación del equipo gobernante, reconsiderar las políticas y estilos de gobierno que lo han caracterizado y que son causa principalísima de su deterioro; por lo contrario, los relevos dados a conocer ayer parecen una estrategia cosmética y de control de daños como lo fueron, en su momento, la destitución de Humberto Benítez Treviño como procurador federal del Consumidor y la salida de Jesús Murillo Karam de la Procuraduría General de la República.
Al igual que entonces, en las designaciones de ayer no puede apreciarse una voluntad por modificar el rumbo de la conducción política, económica y social de la nación: significativamente, el común denominador tras los relevos referidos ha sido la promesa de dar continuidad a los programas y acciones de gobierno en curso –como la llamada reforma educativa y la Cruzada contra el Hambre– sin importar que se encuentren desacreditados y sean vistos como generadores de conflictos con importantes sectores de la población.
Semejante falta de voluntad para ajustar el rumbo de acción no contribuye al necesario relanzamiento de un gobierno que, a menos de la mitad de su mandato, experimenta pérdida de credibilidad y capacidad de comunicación ante el conjunto de sus interlocutores, tanto en el ámbito nacional como internacional.
La situación nacional presente, recorrida por factores de alarma tanto endógenos y exógenos, requiere de una reformulación profunda del programa de gobierno que incluya, como primer paso, un cambio en la política económica adoptada hasta ahora y cuyos efectos están a la vista: debilidad estructural de la economía, crecimiento de la pobreza, deterioro del poder adquisitivo de la población y dependencia creciente respecto de los ciclos económicos del exterior. Es razonable pensar que si no exhibe una voluntad efectiva de modificar su rumbo actual y de renunciar a prácticas que han demostrado su inoperancia, la actual administración seguirá en proceso de erosión institucional que no augura nada bueno ni para ella misma ni para el país.

Tensión bilateral: Maduro ordenó extender el cierre de la frontera y Santos viaja a la zona limítrofe

El Presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció este viernes que a partir de la cinco de la mañana de este sábado será cerrada la frontera con Colombia en los municipios Lobatera, Ayacucho, García de Hevia y Panamericano, del estado Táchira.

Tensión bilateral: Maduro ordenó extender el cierre de la frontera y Santos viaja a la zona limítrofe




Estos municipios conforman la segunda zona especial de atención que el Gobierno venezolano ha establecido para restablecer la paz y la seguridad en la zona fronteriza, en la que operan mafias paramilitares colombianas y grupos vinculados al contrabando de extracción de gasolina, alimentos y medicinas desde Venezuela hacia Colombia.
Al hacer el anuncio, el Primer Mandatario manifestó que esta medida tiene como objetivo combatir con mayor impacto el paramilitarismo, la criminalidad y el contrabando que ha ocasionado daños a la economía del país.
“Para limpiar de paramilitarismo, criminalidad, bachaquerismo, secuestro y narcotráfico, es que he decidido cerrar la frontera de la zona número dos en el estado Táchira en los municipios de Lobatera, Ayacucho, García de Hevia y Panamericano”, aseveró Maduro desde el Palacio de Miraflores, Caracas, donde recibió a venezolanos y colombianos que marcharon por la paz y en rechazo del paramilitarismo.
Durante la actividad, transmitida en cadena de radio y televisión, el Jefe de Estado también anunció la movilización de 3.000 integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) que emprenderán la búsqueda de paramilitares para su captura.
En Táchira, específicamente en la población de San Antonio del Táchira, el pasado 19 de agosto se registraron ataques paramilitares en los que resultaron heridos tres soldados de la Fanb mientras realizaban funciones contra el contrabando de extracción.
Ante estos hechos, el presidente Maduro decidió cerrar la frontera en los municipios Bolívar, Ureña, Junín, Libertad, Independencia y Rafael urdaneta, ubicados en la zona fronteriza con Colombia, hasta tanto se restituyan los derechos sociales y económicos de esas poblaciones.
“No voy a permitir que se sigan metiendo las bandas paramilitares a secuestrar, a cobrar vacuna y a atacar a nuestra Fuerza Armada. Tengo el derecho y tengo el deber constitucional de proteger la tierra y el pueblo de Venezuela”, expresó el Presidente.
En ese sentido, pidió el apoyo de los venezolanos y colombianos que apuestan al restablecimiento de relaciones de paz, respeto y solidaridad entre gobiernos de países hermanos.
“Ya basta, fuera del paramilitarismo de Venezuela. Unión cívico militar”, llamó.

Santos viaja este sábado a Cúcuta, en medio de crisis con Venezuela

El presidente Juan Manuel Santos viaja este sábado a Cúcuta, epicentro de la crisis fronteriza con Venezuela, en medio de la tensión bilateral tras la expulsión masiva de colombianos por el gobierno de Nicolás Maduro.
“El presidente Santos estará hoy en Cúcuta”, informó la Presidencia, indicando que el mandatario visitará uno de los albergues acondicionados para recibir a los cientos de colombianos deportados en los últimos días o llegados al país huyendo de Venezuela por temor a serlo.
Santos, quien ya estuvo el miércoles pasado en Cúcuta conociendo de cerca el drama de los expulsados, muchos separados de sus hijos o deportados “con lo puesto”, aseguró que con Venezuela “no es una situación fácil”.
“Nosotros siempre hemos tenido unas norma de conducta: conducir nuestras relaciones internacionales con firmeza, pero con diálogo y diplomacia”, dijo el mandatario a última hora del viernes. “Eso hemos querido hacer y eso seguiremos haciendo. Y estamos ahora concentrados en atender en la parte humanitaria que ha generado esta situación”, agregó al clausurar el VII congreso de la Asociación Colombiana de Comisionistas de Bolsa (Asobolsa).
La tensión diplomática entre Bogotá y Caracas comenzó el 19 de agosto con el cierre de algunos pasos fronterizos por Maduro tras un ataque de desconocidos a militares venezolanos, ocurrido días atrás en medio de una operación anticontrabando en el fronterizo estado venezolano de Táchira y que Maduro atribuyó a “paramilitares colombianos”.
La crisis se profundizó el jueves pasado, cuando ambos países llamaron a consultas a sus embajadores en medio de las denuncias de violaciones de derechos humanos de los damnificados. Además de las deportaciones, que ya superan el millar de personas, se estima que otros 5.000 a 6.000 colombianos han huido de Venezuela por temor a ser expulsados, separados de sus seres queridos y sin poder llevarse sus pertenencias.

29 ago 2015

ONU estimó que 300 mil refugiados ingresaron a Europa y 2.500 murieron en el intento

El Mediterráneo, principal acceso


El número de inmigrantes y refugiados que han atravesado el mar Mediterráneo en lo que va de año para llegar a Europa superó ya el umbral de los 300.000, pero muchos no lograron terminar la travesía con vida: se estima en 2.500 el número de muertos o desaparecidos.













El dato, anunciado en Ginebra por el Alto Comisariato de la ONU para los Refugiados (ACNUR), es alarmante, y no incluye el balance aún no confirmado de las personas fallecidas en la última tragedia, ayer frente a las costas de Libia.

El total de más de 300.000 llegadas registradas desde el inicio de 2015, de las cuales casi 200.000 a Grecia y 110.000 a Italia, supone "un fuerte aumento respecto al año pasado, cuando unas 219.000 personas atravesaron el Mediterráneo durante todo
el 2014", subrayó la portavoz del ACNUR, Melissa Fleming.

El año pasado, los muertos o desaparecidos en el mismo mar fueron unos 3.500.

"Pese a los esfuerzos de la operación europea de búsqueda y rescate, que en el último año salvó decenas de miles de vidas, el Mediterráneo sigue siendo, con los cerca de 2.500 muertos, la ruta más mortal para refugiados e inmigrantes", dijo Fleming.

Y el modo en el que los traficantes de seres humanos hacinan a las personas es la causa de la muerte. Según el testimonio de un sobreviviente a bordo de una barcaza socorrido frente a las costas libias el miércoles -indicó la portavoz-, los contrabandistas se hacían pagar para permitir a los pasajeros salir de la bodega para respirar.

"No queríamos estar en la bodega, pero nos obligaron pegándonos con bastones", les contó Adbel, un sudanés de 25 años.

Otro superviviente, Madhi, un cirujano traumatólogo de Bagdad, relató haber pagado 3.000 euros para que su esposa y su hijo de 2 años pudiesen estar en el puente superior. 

Los equipos de rescate encontraron 51 personas muertas sofocadas en la bodega del barco.

ACNUR subrayó que muchas de las personas que llegan por mar al sur de Europa, en particular a Grecia, provienen de países sacudidos por violencia y conflictos, como Siria, Irak y Afganistán, y todos necesitan protección internacional.

Además, "aunque los números son aplastantes para países individuales, ya sobrecargados, como Grecia, la ex República Yugoslavia de Macedonia, Hungría, Serbia o Alemania, son cifras que en cambio se pueden gestionar a través de respuestas
conjuntas y coordinadas a nivel europeo".

"Todos los países europeos y la UE deben actuar juntos para responder a la creciente emergencia y demostrar responsabilidad y solidaridad", dijo la vocero del ACNUR.

EL PRESIDENTE DE GRECIA CONVOCO A ELECCIONES PARA EL 20 DE SEPTIEMBRE


Disuelven el Congreso y llaman a votar

Las elecciones anticipadas se hicieron necesarias tras la dimisión, hace nueve días, del primer ministro Alexis Tsipras, en el marco de una severa crisis política desatada al interior de su partido y de la coalición gobernante.

El presidente de Grecia, Prokopis Pavlopulos, disolvió ayer el Parlamento y convocó a elecciones anticipadas para el próximo 20 de septiembre, horas después de que jurara en su cargo el equipo ministerial que integrará el gobierno provisional encargado de gobernar el país hasta los comicios.
El Parlamento que surja de las elecciones se constituirá el 1º de octubre, de acuerdo con el decreto firmado por Pavlopulos.
Las elecciones anticipadas se hicieron necesarias tras la dimisión, hace nueve días, del primer ministro Alexis Tsipras, en el marco de una severa crisis política desatada al interior de su partido y de la coalición gobernante tras obtener el primer desembolso del tercer rescate para Grecia. Tsipras justificó su decisión en la necesidad de pedir un nuevo mandato al pueblo tras el cambio de rumbo que dio el gobierno de Syriza y de cara a aplicar con el apoyo popular los acuerdos alcanzados con las instituciones, que incluyen un nuevo y severo ajuste.
La disidencia interna dentro de su partido y en las filas de su grupo parlamentario –donde más de 40 diputados le negaron el respaldo en la votación del tercer rescate– fueron el detonante de estas elecciones anticipadas. Uno de los resultados de esta fractura interna fue la fundación de un nuevo partido, Unidad Popular (UP), dirigido por el ex ministro de Energía Panayotis Lafazanis. La oposición de derecha y el nuevo partido Unidad Popular, formado por los 25 diputados disidentes de Syriza, deseaban que los comicios fueran una semana después para tener más tiempo para la campaña electoral.
La campaña electoral va a ser una de las más cortas de la democracia griega y, con 23 días, sólo supera en dos jornadas a la celebrada en 1996.
Poco antes de disolver el Parlamento, Pavlopulos tomó juramento al nuevo equipo de 10 ministros que gobernarán de forma transitoria junto a la presidenta de la Corte Suprema y ahora primera ministra interina, Vasiliki Thanou, que ya tomó posesión de su cargo. El nombramiento de un gobierno interino es necesario en Grecia cuando la disolución del Parlamento se produce como consecuencia de la dimisión de un primer ministro.
Una encuesta publicada ayer por el periódico Efimerida ton Syntakton registra que los griegos quieren seguir apostando por Syriza y que un 23 por ciento de los electores daría su apoyo al actual partido en el poder, frente al 19,5 por ciento que respaldaría a los conservadores de Nueva Democracia (ND).
En tanto, UP, la formación creada a partir de la escisión de Syriza, sólo contaría con la simpatía del 3,5 por ciento de los votos, frente al 2 por ciento que conseguirían los Independientes.
El 64 por ciento de los consultados cree que la decisión de Tsipras de dimitir para buscar un nuevo mandato en elecciones anticipadas fue “equivocada”, mientras que el 68 por ciento está de acuerdo en que Grecia debe permanecer en el euro a cualquier precio, incluso si eso significa más austeridad.
Un tercio de los que apoyaron al partido de Tsipras en las elecciones de enero que lo llevaron al poder ahora se muestran dubitativos de si volverán a votarlo, según el periódico. Además, según el sondeo, hay un 25,5 por ciento de indecisos, lo que supone el mayor bloque.
En declaraciones a la edición del rotativo digital Avgi, el hasta ahora primer ministro Tsipras dio por comenzada la “gran batalla electoral”.
“El pueblo griego dará un mandato fuerte para el presente y el futuro. Grecia no puede volver atrás y no lo va a hacer, solo marchará hacia adelante”, dijo Tsipras.
Los griegos votarán así por tercera vez en este movido año, en el que el país tuvo que aceptar más austeridad a cambio de un tercer plan de ayuda de hasta 86.000 millones de euros. Estos comicios son además el quinto sufragio en seis años en un país duramente afectado por la crisis, con una tasa de desempleo superior al 25 por ciento.
Las nuevas medidas económicas, entre ellas un aumento del IVA, fueron precisamente las que motivaron la escisión en Syriza. El líder de la nueva formación de los disidentes, Lafazanis, repitió en los últimos días que no excluía una salida de Grecia de la zona euro. Tsipras espera que la renovación de los 300 escaños del Parlamento le permita reafirmar su base.
La cartera de Finanzas recayó en George Chouliarakis, principal negociador de Grecia para la puesta en marcha del tercer plan de ayuda en Bruselas.
Durante el traspaso de poderes con su predecesor Eucleides Tsakalotos, el nuevo ministro subrayó que “el objetivo principal” del gobierno interino es “no perder el tiempo”. “Hay que avanzar para consolidar la economía griega lo antes posible y restablecer la confianza”, afirmó.
De la misma forma, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, recordó, en una carta de felicitación dirigida a la nueva primera ministra griega, “la necesitad de realizar reformas a tiempo para garantizar el éxito del programa” firmado entre Atenas y Bruselas.