30 oct 2015

La Eurocámara votó proteger a Snowden

 LOS PARLAMENTARIOS SOSTIENEN QUE LA UE NO HIZO LO SUFICIENTE PARA BLINDAR LOS DATOS DE LOS CIUDADANOS

Los eurodiputados clasificaron a Snowden como “defensor de los DD.HH.” y votaron “evitar su extradición o devolución a un tercer país en reconocimiento de su status como informante sobre los peligros de la vigilancia masiva”.


La Eurocámara les pidió a los países miembros de la Unión Europea (UE) que liberaran de cualquier cargo penal al ex empleado de la agencia de seguridad estadounidense NSA, Edward Snowden. El pronunciamiento, que tuvo lugar en Estrasburgo, considera además que la UE no hizo esfuerzos suficientes para salvaguardar los derechos de los ciudadanos comunitarios, a raíz del programa de espionaje masivo de Estados Unidos. Por este motivo, urgió a la Comisión Europea (CE) a garantizar que todas las transferencias de datos a ese país sean debidamente protegidas.
El vocero del Parlamento Europeo (PE), Juame Duch, explicó que a través de una resolución, que fue aprobada con 342 votos a favor, 274 en contra y 29 abstenciones, los eurodiputados instaron a los 28 Estados de la UE a abandonar cualquier persecución de Snowden. “Debemos proporcionarle protección y así evitar su extradición o devolución a un tercer país en reconocimiento de su status como informante sobre los peligros de la vigilancia masiva”, señaló el portavoz. “Los legisladores comunitarios calificaron a Snowden como un defensor internacional de los derechos humanos”, dijo.
Pese a la contundencia de la votación, la resolución no tiene fuerza legal y es de limitado efecto práctico para Snowden. La decisión de conceder asilo político al ex analista de sistemas de la NSA sigue siendo una decisión individual de los gobiernos europeos y, hasta ahora, ninguno lo ha hecho. Uno de los legisladores que votaron a favor, el alemán Jan Philipp Albretch, opinó que la resolución debería aumentar la presión sobre los gobiernos nacionales. “La aprobación está pidiendo a los gobiernos de los Estados miembros que pongan fin a todas las acusaciones y para prevenir cualquier extradición a un tercero”, dijo, según reprodujo el periódico The New York Times. “Es una llamada muy clara que simplemente no puede ser ignorada por los gobiernos”. Albretch, que forma parte del bloque político Los Verdes, señaló además que el estrecho margen en la votación reflejó la división entre los progresistas, es decir, el ala parlamentaria favorable a las libertades civiles y los centristas, es decir, conservadores.
Por su parte, el fundador del Centro Europeo para los Derechos Constitucionales y Humanos, Wolfang Kaleck, elogió la resolución. “Es un paso en mora e instamos a los Estados miembros a actuar ahora para aplicar la resolución”.
El ex contratista de la Inteligencia estadounidense dio a conocer en 2013 datos que demostraban que la agencia de seguridad nacional de su país había espiado masivamente a ciudadanos norteamericanos, de la UE e incluso las comunicaciones de líderes aliados de Washington, como la canciller alemana, Angela Merkel. Tras las revelaciones, la NSA solicitó al Departamento de Justicia de los Estados Unidos una “investigación criminal” sobre las acciones de Snowden. En julio de 2013, el “topo” de la NSA pidió asilo temporal en Rusia, país que acepó la solicitud y afirmó que no entregaría al analista a la Justicia estadounidense, “entre otras razones, por la ausencia de un acuerdo en materia de extradición y por el riesgo de que sea condenado a muerte”.
Por otra parte, el PE saludó además la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE que anuló el acuerdo de transferencias de datos entre la Unión y los Estados Unidos, conocido como Puerto Seguro, ya que consideraron que dicho pacto no cuenta con un nivel adecuado de protección de información. A raíz de la sentencia, los eurodiputados pidieron a la CE que tome las medidas necesarias para garantizar que todos los datos personales transferidos a Estados unidos estén sujetos a un nivel eficaz de protección equivalente al que se garantiza en la UE. “El PE invita a la CE a reflexionar inmediatamente sobre alternativas al acuerdo con Washington y sobre el impacto de cualquier otro instrumento de transferencia de datos personales a Estados Unidos”, dice el texto publicado por los parlamentarios. La resolución también reitera el llamamiento de la Eurocámara para que se suspenda el Programa de Seguimiento de la Financiación del Terrorismo (TFTP) con EE.UU.
En general, los eurodiputados consideran la respuesta de la Comisión al PE sobre el asunto del espionaje masivo altamente inadecuada dado el alcance de las revelaciones. También mostraron preocupación por recientes legislaciones en algunos Estados miembros que amplían las capacidades de vigilancia de agencias de Inteligencia, incluido Francia, Reino Unido y Holanda. “Son alarmantes las revelaciones de espionaje de telecomunicaciones y del tráfico en Internet dentro de la UE por la agencia de Inteligencia BND en cooperación con la NSA”, expresaron los parlamentarios europeos en el escrito.
Por último, la resolución pide una estrategia comunitaria a favor de una mayor independencia de las tecnologías de la información y la privacidad en la red, y subraya la necesidad de que se garantice una supervisión democrática importante de las actividades de inteligencia y se restaure la confianza con Estados Unidos.

ARGENTINA: LOS NUEVOS GANADORES

LAS ACCIONES DE LA CONSTRUCTORA DE NICOLAS CAPUTO, EL MAYOR CONTRATISTA DEL GOBIERNO PORTEÑO, SUBIERON 60 POR CIENTO DESDE EL DOMINGO

Los negocios del amigo de Macri son furor en la Bolsa

El resultado de las elecciones disparó la cotización de un grupo de acciones. Las que más subieron fueron las de Caputo.En el año ganó 225 por ciento
 Por Cristian Carrillo

En medio de una jornada negativa para la Bolsa porteña, las acciones de la constructora Caputo, vinculada con la obra pública del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, mantiene su raid alcista. Los papeles de esa compañía registraron una ganancia de 3,4 por ciento, lo que eleva la escalada desde las elecciones del domingo pasado a un resultado inédito de 60,4 por ciento en sólo cuatro ruedas bursátiles. La posibilidad que se abrió para Mauricio Macri de conducir al país, a partir de la instancia de ballottage, potenció la cotización de la empresa propiedad de Nicolás Caputo, amigo del actual jefe de Gobierno porteño desde la escuela secundaria. Lo mismo sucedió con las acciones de los bancos, apuntaladas por compras de oportunidad a la espera de una menor regulación del sistema financiero y mayor nivel de endeudamiento. Sin embargo, la suba en este segmento se mantuvo lejos de la escalada de Caputo, que en el año ganó 225 por ciento, la mayor diferencia entre los más de 70 papeles que negocia el mercado financiero.
El resultado de los comicios del domingo pasado, que reforzó las chances para el candidato opositor, fue celebrado por fondos de inversión, que impulsaron una ola de compras de acciones de empresas vinculadas con el sector financiero y energético. Estas últimas, ante la especulación de un aumento en las tarifas. Por su parte, los papeles bancarios se vieron beneficiados por la expectativa de una mayor desregulación del sistema financiero y del nivel de endeudamiento, lo que les permitiría abultar todavía más sus ganancias.
Pero más allá del apoyo del establishment financiero a un candidato afín a los mercados, en las últimas horas quedó en evidencia las expectativas de los inversores a la continuidad de un capitalismo de amigos. Las acciones de la compañía Caputo, una de las constructoras más grandes del país y cuyo propietario es íntimo amigo y socio político de Macri, se alzaron en la primera rueda de la semana con un alza de 19,5 por ciento. En los días siguientes se afianzó esa escalada: 7,4, 20,9 y 3,4 por ciento, respectivamente. La capitalización bursátil de la empresa venía con una excelente racha, que se fue reforzando con picos en enero y agosto, con precios de 9,20 y 9,10 pesos; este último coincidente con la victoria del PRO en la Ciudad. Haberse quedado con la administración de la provincia de Buenos Aires, junto con la Ciudad, fue un importante aliciente para los inversores que esperan se mantenga la excelente evolución de la empresa de Caputo.

Compañeros de juego

Nicolás Caputo es presidente del Grupo que integran compañías como SES, Mirgor y Sadesa. Es íntimo amigo de Macri desde el colegio secundario. Fue a quien se le confió el traslado del dinero para el rescate del jefe de Gobierno porteño cuando fue secuestrado en 1991. En el transcurso de su amistad compartieron la sociedad de algunas compañías. Nicky, como lo nombran dentro del macrismo, es actualmente vicepresidente del PRO y principal asesor de su amigo Macri. Desde ese lugar de privilegio accedió en los últimos años a obras en Capital Federal por casi 1400 millones de pesos, de los cuales 61 millones fueron en carácter de contratos de urgencia, un mecanismo similar al que se utilizó en los acuerdos firmados con el ex candidato a diputado por ese mismo espacio político, Fernando Niembro.
Previo a las elecciones y luego de que estallara el escándalo con el periodista Niembro, Macri había buscado despegarse de Caputo. En declaraciones radiales aseguró que cuando asumió en el gobierno porteño le solicitó a su amigo que no participara más de las licitaciones públicas. También sostuvo que Nicky aceptó. Sin embargo, obtuvo nuevos acuerdos de obra pública y muchos todavía se mantienen vigentes bajo la modalidad de contratos de urgencia. Sólo en abril de este año obtuvo la licitación por 400 millones de pesos para hacerse cargo del mantenimiento edilicio de la red de hospitales.
Se mantienen en ejecución los contratos con Mantelectric Icicsa, en la cual SES SA tiene una participación del 40 por ciento, y para el Servicio de Mantenimiento Integral de Espacios Verdes, que entró en vigencia 1º de abril pasado. También obtuvo el contrato de Servicio de Mantenimiento Integral del microcentro de la Ciudad y el mantenimiento del corredor Metrobus Juan B. Justo, ambos para el Ministerio de Desarrollo Urbano del Gobierno de la Ciudad. Junto con Planobra tiene una participación de 50 por ciento cada empresa en ambos contratos.
Esta ventaja le permitió, al 30 de junio pasado –último dato informado a la Bolsa– comunicar una ganancia neta 42.835.615 pesos, luego de deducir 14.233.195 en concepto de Impuesto a las Ganancias. La utilidad neta obtenida es un 128 por ciento superior respecto de la obtenida en el mismo período del ejercicio anterior. Esa suba apuntaló el precio de las acciones, aunque no tanto como el resultado del domingo, que prometería más obra pública para Nicky.

Macri, Capriles, Neves y el avance conservador en América Latina

Por Julia de TittoEl viraje conservador que atraviesa la política argentina está enmarcado en una situación continental.




Gobiernos progresistas y de izquierda se ven atacados -y condicionados- por distintas expresiones de los sectores de poder. Hay dos casos paradigmáticos para analizar este fenómeno en relación a la situación argentina, que encuentra también asidero en otras naciones: Brasil y Venezuela.

Brasil

La semana pasada la oposición brasilera presentó un nuevo pedido de juicio político a la presidenta Dilma Rousseff. Es el número 27 que recibe Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados, desde inicios de 2015.

Atravesado por casos de casos de corrupción, una situación económica muy compleja, una oposición envalentonada y varias grandes movilizaciones en el último tiempo pidiendo la renuncia de Dilma, el país carioca se encuentra en crisis a varios niveles.

Dentro de la propia alianza de gobierno incluso, fracciones del Partido del Movimiento Democrático (PMDB) juegan para un lado y otro. Cunha, el presidente del Senado, Renan Calheiro, y el vicepresidente de la Nación, Michel Temer, forman parte de la oposición desde adentro del propio gobierno.

Más allá de los detalles de la actualidad brasilera, vale mencionar que el proyecto de inclusión social neodesarrollista impulsado por el PT y desarrollado por los dos gobiernos de Lula Da Silva y el primer mandato de Dilma, al ser reelecta en diciembre del año pasado se empezó a hacer insostenible y, por presiones e incapacidad de pensar un proyecto alternativo, avanzar sobre poderes económicos y optar por empoderar construcciones populares, se volcó a un programa de ajuste, expresado en la Agenda Brasil y el nombramiento del ultraliberal Joaquim Levy al frente de la cartera de Economía.

En las elecciones de 2014, el líder opositor del Partido Socialdemócrata (PSDB), Aécio Neves obtuvo el 48% en ballotage y estuvo muy cerca de arrebatarle al PT la presidencia. La campaña de Neves estuvo centrada en la crítica a la situación económica (inflación, falta de inversión, etc.) y en la denuncia a casos de corrupción. Un férreo defensor de la autonomía del Banco Central y de la alianza entre capitales privados y estatales, en la actualidad afirma que Dilma Roussef “quebró al país para ganar la reelección” y que “su política económica incompetente” ha llevado a la recesión de Brasil.

El apoyo de Marina Silva -ex candidata presidencial por el Partido Socialista (PSB) y ex integrante del PT- a la candidatura de Neves fue percibida y construida por los medios como “clave” para el triunfo de Neves en el ballotage. Su postura explícita de mantenimiento de los avances sociales alcanzados en la última década empalmaba con el discurso de Neves de reforma económica y fiscal para expresar el descontento creciente con el gobierno de Dilma. Pero no fue suficiente para derrotarla en las urnas.

Rousseff, entonces, asumió un nuevo gobierno condicionada por derecha, conviviendo con y siendo atacada por ella. Ganó las elecciones, sí, pero su gestión de diciembre a esta parte está abocada a malabarear la crisis económica con medidas clásicas de ajuste fiscal que incluso rozan los recortes a la inversión en planes de inclusión social que fueron el sustento del poder del PT como gobierno de centroizquierda en la región.

La desesperación actual por que el Mercosur firme un acuerdo comercial con la Unión Europea, a su vez, da indicios de cuál es la salida que pretende el otrora partido de izquierda más grande del continente para resolver el complejo momento económico. Las propias entidades empresarias de Brasil respaldan a la presidenta ante los intentos de destituirla. No necesitan que la reemplacen por derecha, necesitan que el propio PT termine de cavar su fosa y que con él se destierre de Brasil la posibilidad de un gobierno para las mayorías. Las incapacidades e involuntades del PT están siendo también su límite.

Venezuela

Hay centenares de diferencias entre los procesos políticos y sociales de Brasil y Venezuela. En la República Bolivariana, sin ir más lejos, está planteada la transición hacia el Socialismo del Siglo XXI y el rol de la estructura estatal -e incluso de nuevas formas estatales como el sistema de Comunas- están orientadas hacia ese horizonte.

Venezuela está en el centro de los intereses imperialistas. Sin ir más lejos, el propio gobierno de Barack Obama lanzó un decreto en el que encuentra a la nación bolivariana como una “amenaza a la seguridad”.
Además, la situación en la frontera con Colombia -aliado estratégico en la región para Estados Unidos- está al rojo vivo y el conflicto con Guyana -que quiere extraer petróleo del mar de la región del Esequibo, en conflicto de soberanía con Venezuela hace décadas- no parece calmar.

Azotada desde el exterior, en territorio venezolano la derecha expresada en la Mesa por la Unidad Democrática (MUD), una coalición opositora, pone buena parte de sus fichas en las elecciones legislativas de diciembre, en las que intentará hacerse con la mayoría del parlamento. Pero no solo a nivel institucional actúa: movilizaciones callejeras, guerra económica, especulación y contrabando forman parte de su estrategia de “golpe suave” con la que intentan condicionar y limitar al proceso bolivariano.

Pero la respuesta de Maduro y la revolución no es la misma que la de Dilma. El gobierno en los últimos meses lanzó una dura ofensiva contra la guerra económica, los paramilitares que actúan en el territorio venezolano y la escasez de productos, uno de los mayores males que azotan al país, por la acción de los contrabandistas y especuladores. La semana pasada lanzó incluso un plan económico de siete puntos centrales con los cuales busca darle una estocada a la derecha y los intentos de destruir lo construido desde el primer gobierno de Hugo Chávez.

La oposición venezolana, encabezada por Henrique Capriles, gobernador del Estado Miranda, discursivamente ya en la última elección presidencial, en 2013, tuvo que acomodarse y plantear que en su hipotético gobierno se sostendrían algunas de las Misiones sociales del gobierno chavista.
Ante pueblos participativos y politizados, la derecha tiene que adaptar su discurso para aumentar su base social.

No es nada casual que Macri tenga como bandera la libertad de Leopoldo López, ni que Capriles lo haya felicitado por la elección del domingo.

Se podría extender muchísimo más el análisis, pero algunos de estos elementos bastan para pensar la actualidad argentina y los desafíos que tanto Daniel Scioli como Mauricio Macri tendrán de cara al ballotage y a un futuro gobierno. ¿Hará Daniel, como Dilma, y aceptará ser la cara visible de un ajuste económico y social en beneficio de los empresarios? ¿Seguirá profundizando Macri, como Capriles y de la mano de su asesor de imagen Jaime Durán Barba, la estrategia de “apoyamos lo bueno, criticamos lo malo” de los gobiernos kirchneristas? ¿Reverá Scioli al gabinete anunciado que tanta crítica le generó?

Las nuevas derechas latinoamericanas, ya no accediendo al poder tras golpes de Estado sino como alternativas de gobierno dentro de las reglas democráticas, son un fenómeno que habrá que seguir desmenuzando. Emir Sader se preguntaba: “¿Qué es lo que quiere la derecha latinoamericana, que se empeña tanto, valiéndose de todo lo que posee -del monopolio privado de los medios de comunicación, del terrorismo económico, de reiteradas denuncias vacías, de presiones internacionales- para intentar retornar al gobierno?”.

Y agregaba también, pensando en Argentina, Brasil y Venezuela, pero también en Ecuador, Chile, Uruguay y en la región en general: “Es evidente que lo único que la derecha latinoamericana tiene claro es que quiere desalojar a las fuerzas progresistas del gobierno, para abrir camino a las grandes fuerzas del poder económico y mediático”.

Resumen Latinoamericano

De los golpes de Estado a la lucha contra la corrupción. Nueva estrategia imperial

ELECCIONES EN GUATEMALA

Como era previsible y ya lo venían indicando las encuestas previas, el candidato Jimmy Morales se alzó con la victoria en las elecciones presidenciales de Guatemala este 25 de octubre. Lo primero que podría indicarse es: “¡más de lo mismo!”.

UYPRESS (Por Marcelo Colussi) — 




Jimmy Morales, presidente electo de Guatemala

"Más de lo mismo" en varios sentidos: Morales no representa el más mínimo cambio, ni siquiera cosmético, en relación a la situación estructural de fondo en el país: pobreza extrema -79% de la población pobre, según los nuevos patrones de medición del Banco Mundial-, país dependiente y marcado por un salvaje y depredador capitalismo extractivo, violencia e impunidad como constante en todas las relaciones sociales, racismo contra los pueblos originarios en grado sumo. Nada, absolutamente de esto nada cambia con el nuevo presidente. Su propuesta, en realidad, es una falta de propuesta. Y aunque parezca paradójico, dadas las condiciones generales imperantes, eso es lo que le permitió ganar las elecciones (sobre lo cual ahondaremos más adelante).

Es "más de lo mismo" también, porque tras de su figura (mediáticamente bien posicionada, dado que es un actor profesional, un comunicador en el más cabal sentido de la palabra) se encuentran sectores de los más reaccionarios del ejército que viven aún en la lógica de la Guerra Fría, algunos de ellos ligados a los llamados "poderes ocultos" (léase: estructuras mafiosas que persisten en la administración del Estado, como la recientemente denunciada de La Línea). O sea que la tan preconizada "lucha contra la corrupción" que pareció barrer el país estos últimos meses, se descubre como un espectáculo mediático sin consecuencias reales en las verdaderas estructuras de poder. Dicho de otro modo: con Jimmy Morales en la presidencia las mafias enquistadas y los poderes paralelos no terminarán. Es decir: sigue todo más o menos igual (su vicepresidente, por ejemplo, es el artífice del más grande robo en el Seguro Social de la Universidad de San Carlos, de la que fue rector). Todo sigue igual, parece.

Y "más de lo mismo" igualmente porque Washington, y la ideología dominante en forma global, se salen con la suya, pues el mensaje de entronización a esta glorificada "democracia" se sigue imponiendo. La realización de elecciones "limpias y transparentes" pareciera el camino obligado para todo el mundo; no transitarlo -según esa ideología hegemónica- es continuar en el atraso, en el oscurantismo. Democracia representativa (libre mercado mediante), según ese paradigma, es la solución frente al autoritarismo estatizante, frente al populismo y a las ofertas de "retorno al pasado filo-comunista".

Sin embargo una lectura crítica de esta segunda vuelta, pero más aún de las circunstancias en que se llegó a la misma con las movilizaciones ocurridas desde abril en adelante, puede indicar algo preocupante: la tan cacareada lucha contra la corrupción... ¡es una nueva arma de dominación de la estrategia imperial de Estados Unidos!

¿Por qué decir eso? Porque la realidad lo permite ver. ¿Por qué gana este comediante puesto a político? Como dato altamente curioso es que, contrario a lo que sectores de izquierda y progresistas impulsaban durante las movilizaciones llamando al voto nulo o a la abstención, la primera vuelta del 6 de septiembre mostró la mayor participación desde el retorno a la democracia en 1986: 71% de los empadronados asistieron a un centro de votación.

Gana Jimmy Morales porque desde hace meses se viene gestando un discurso -comunicacionalmente bien estudiado, presentado en forma entradora y agresiva- contra la corrupción sobre el que pudo/supo montarse el actor de marras. No hay, ni por cerca, ninguna intención positiva en los reales factores de poder, de acometer una lucha franca contra esta lacra que es la corrupción. Por el contrario, con un manejo artero de las circunstancias, cada vez se insiste más en que el estado calamitoso de las poblaciones (cosa totalmente cierta) se debe no a determinantes estructurales sino a "malas prácticas" de los funcionarios de turno. De esa manera el sistema en su conjunto queda libre de cuestionamientos, y se encuentra un adecuado chivo expiatorio, una salida decorosa: "estamos mal porque los políticos son corruptos y se roban todo".

El mensaje no es nuevo, sin dudas. En muy buena medida ese imaginario recorre la cultura política de todos los países latinoamericanos. Lo destacable ahora es la forma en que se lo está implementando. Y no es otra que la estrategia de la Casa Blanca quien la impulsa.

Se ha dicho en varias ocasiones que, una vez más -al igual que en casos anteriores: experimentos biomédicos, desaparición forzada de personas como mecanismo de la guerra irregular, ahora el combate a la corrupción en tanto artificio político para la distracción- Guatemala sirve como laboratorio de ensayo a los planes de Washington. Lo cierto es que todo indicaría que de los golpes de Estado sangrientos que marcaron la historia política de la región latinoamericana durante el siglo XX, ahora se ha pasado a los "golpes suaves".

Hay nuevos "monstruos mediático-ideológicos" a combatir, siempre ideados por la fuerza dominante en la región: ayer el "comunismo internacional" y sus cabezas de playa pagadas por "el oro de Moscú". Hoy: el narcotráfico, la violencia ciudadana (pandillas, bravas bravas). Y ahora, más recientemente y con una fuerza nada despreciable: la corrupción.

Muy loable sería un combate frontal contra esta lacra humana que es la corrupción, la hipocresía del doble discurso, la infamia (¿será posible eliminarla de nuestra dinámica cotidiana? ¿El "Hombre nuevo" del socialismo lo logrará? Quede la interrogante planteada, sabiendo que no es eso el objetivo a desarrollar en este breve e impreciso opúsculo). Muy loable, sin dudas, pero vemos que estas declaraciones politiqueras que inundan el panorama mediático no pasan jamás de eso: declaraciones pomposas.

En Guatemala, como parte de un plan bien urdido, desde principios del año 2015 el Ejecutivo estadounidense comenzó un ataque sistemático: la corrupción fue posicionándose como principal problema nacional, y el vicepresidente de la Casa Blanca, Joseph Biden, llegó al país a "poner las cosas en orden": dejando en claro muy enfáticamente que no se vería ni siquiera en una recepción oficial con la entonces vicepresidenta Roxana Baldetti, ícono por antonomasia de la degradada y deshonrosa corrupción dominante. De hecho, trajo un mensaje claro para el presidente Pérez Molina: a Guatemala y a los otros dos países del Triángulo Norte de Centroamérica (Honduras y El Salvador) no se le podría conceder el Plan para la Prosperidad (cuantiosos fondos destinados a "mejorar" la situación socioeconómica interna) si no se iniciaba un combate frontal contra esa corrupción. El mecanismo obligado para ello fue la permanencia de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala -CICIG- y su necesaria irradiación a los otros dos países. El mensaje fue claro y terminante: no más corrupción gubernamental, porque eso es la causa de las penurias de la población.

Para ratificarlo, el embajador estadounidense en estas tierras, Todd Robinson, viajó a una retirada comunidad de un empobrecido departamento: Izabal, y en una precaria y deteriorada escuela primaria -montaje muy efectista, muy sensiblero- declaró que el estado calamitoso de ese centro educativo se debía a la corrupción gubernamental existente.

El guión estaba escrito: la corrupción debía enfrentarse a muerte, así como se hace con el "terrorismo" en Medio Oriente y el Asia Central (casualmente siempre en países en cuyo subsuelo... hay petróleo. ¡Qué coincidencia!). Y la CICIG, en Guatemala, era el instrumento idóneo para esa lucha. Si bien el por entonces presidente Pérez Molina intentó negarse en un principio a la renovación de su mandato, la pulseada fue ganada ampliamente por la potencia dominante: la CICIG continuó y el binomio presidencial terminó tras las rejas, destapándose la bomba periodística del caso La Línea (mafia dedicada al desfalco aduanero liderada por los primeros mandatarios).

Ese destape, aparecido en los medios de comunicación el 16 de abril pasado a partir de la denuncia realizada por la CICIG y el Ministerio Público (con datos de inteligencia suministrados por la DEA), motivó la indignación ciudadana y las movilizaciones que por espacio de cuatro meses llenaron la Plaza de la Constitución los sábados por la tarde. La corrupción pasó a ser nueva "plaga bíblica", y presidente y vicepresidenta se transformaron en el enemigo público número uno.

Salvando las distancias, así como décadas atrás el "comunismo apátrida y ateo" era el enemigo a vencer (consigna que levantaron -¿o siguen levantando?- quienes hoy secundan a Jimmy Morales), hoy lo es la corrupción. Lo cierto es que el anterior mandatario y su segunda hoy guardan prisión, pero la corrupción sigue siendo el pan nuestro de cada día. Los empresarios importadores que se beneficiaban de esta banda delincuencial que defraudaba en las aduanas, no aparecen. Se habló de una cincuentena de empresarios, por supuesto de poca monta en términos económicos; en todo caso, comerciantes -de origen asiático muchos de ellos- que venden mercaderías a precios populares en sectores populares. El alto empresariado está más allá de esto.

¿Por qué gana la presidencia este comediante metido a político, sin recorrido en estas lides de la política profesional, sin programa partidario, con un discurso centrado casi exclusivamente en que "él no es lo mismo que los otros corruptos"? Gana porque esa prédica anticorrupción ha calado hondo, quizá demasiado hondo en la conciencia de la población. A partir de un bombardeo incesante que muestra las penurias de la genta ligadas a los desfalcos de los funcionarios y nunca a las condiciones estructurales de la sociedad, se ha ido creando la matriz mediática por la cual la pobreza y el malestar general son consecuencia de la corrupción de los gobernantes. "¿Para qué pagar impuestos si se los roban todo?" no es infrecuente escuchar por allí. Que el 2% de la población sea propietario del 80% de la tierra cultivable, que el salario básico cubra apenas la mitad de la canasta básica, y que el mismo en un 80% de los casos en el campo y en un 50% en la ciudad ni siquiera se cobre, que la distancia entre los más poseedores y los más desposeídos es de las más marcadas en todo el mundo, que casi una cuarta parte de la población es aún analfabeta total, que los sectores más dinámicos de la economía están centrados en la agro-exportación (que necesita fundamentalmente brazos -¿analfabetas?- para la producción) o en las finanzas, lavado de activos en muchos casos, todo eso nunca es presentado como la causa real del atraso comparativo del país ni de la consecuente pobreza de las grandes mayorías.

El mensaje del embajador Robinson en la escuela Salvador Efraín Vides Lemus, ubicada en Santo Tomás de Castilla, Puerto Barrios, departamento de Izabal, fue más que elocuente: "Podemos ver los resultados de la corrupción aquí en esta escuela: no tienen suficientes aulas para la gente, para los estudiantes" (...) "Toca al gobierno y a la gente de Guatemala luchar cada día contra la corrupción". Ponderando la CICIG y su gran cruzada anticorrupción, el mismo diplomático anticipó que la gente en Honduras y en El Salvador también está molesta contra este "cáncer", y que también allí se implementarían comisiones internacionales para luchar contra "tamaño flagelo".

¿Guión ya trazado? Seguramente.

Es posible concluir eso porque todos los gobiernos "molestos" para la lógica imperial van recibiendo ahora acusaciones de corruptos: Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, Nicaragua. La fórmula funciona, sin dudas. Funciona porque definitivamente hay corrupción, y mucha, en cada una de esas administraciones; atacarlas, por tanto, es fácil. En cualquiera de estas propuestas medianamente socialdemócratas, donde la ética sigue siendo asignatura pendiente, es muy fácil encontrar hechos corruptos. Así, toda esa "pseudo-izquierda" es golpeada por la "transparencia democrática" que preconiza el imperio. Dilma Roussef o Cristina Fernández tuvieron como principales contendientes políticos las denuncias contra hechos corruptos de sus gobiernos. Sin dudas, la estrategia funciona para la Casa Blanca, porque le permite las llamadas "revoluciones suaves" (roll back, procesos de reversión de gobernantes "molestos" sin necesidad de golpes de Estado cruentos, tal como sucedió por ejemplo en Europa del Este, o en algunos países árabes).

¿Pero por qué en Guatemala, con un gobierno claramente de derecha como era el de Otto Pérez Molina, también se puso en marcha esa estrategia? Porque 1) el nivel de corrupción allí alcanzado era demasiado alto y eso podía tornar "ingobernable" la situación (la gente podría estallar alguna vez); 2) porque el Plan para la Prosperidad debe tener garantizado que ninguna mafia gubernamental rapiñará los recursos invertidos (Pérez Molina y Baldetti, por ejemplo, no daban esa seguridad. (1.000 millones de dólares iniciales aportados por Estados Unidos, pudiendo llegar la inversión a 15.000 millones para los 5 años de su duración, financiado por Washington, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, supuestamente para desarrollar la región centroamericana, pero en realidad siendo una avanzada para inversiones privadas y explotación de recursos naturales), y 3) porque de continuar las mafias en el poder, por ejemplo si hubiera seguido en carrera presidencial Manuel Baldizón, no estaba asegurado para la lógica estadounidense que no entrarían los capitales chinos y rusos (en Guatemala ya entraron estos últimos en el negocio de la minería, y con Baldizón entrarían abiertamente los chinos). Para Washington eso es perder terreno en su tradicional y natural patio trasero, por tanto inadmisible.

Considerando todo lo anterior, puede verse cómo esa prédica contra la corrupción puede servir mucho más para los proyectos geoestratégicos de los capitales estadounidenses que dictaduras impresentables, a un menor costo económico y político y sin derramamiento de sangre (lo cual puede crear reacciones como los movimientos armados, o explosiones populares inmanejables).

No hay lucha real contra la corrupción, porque el capitalismo actual, en su fase de globalización financiera, es por naturaleza corrupto. La lucha es por seguir asegurando el traspatio de la potencia imperial, y en el caso puntual de Guatemala esconde la lucha entre facciones del capital nacional: los tradiciones "dueños de la finca" contra los nuevos ricos ascendidos a la sombra del Estado contrainsurgente de estas últimas décadas. Está claro que en este momento las mafias (contrabandistas, narcotraficantes, crimen organizado) recibieron un fuerte cachetazo (Pérez Molina y Baldetti presos). Pero eso no significa que desaparecieron. El circuito financiero se sigue alimentando de esas economías "no muy santas" (Guatemala, de hecho, es una de las importantes plazas de lavado de activos a nivel mundial: paraíso fiscal, dicho en otros términos. Es decir: la corrupción es consustancial al sistema).

Como toda guerra justificada con algún demonio del momento (comunismo internacional liderado por la URSS, terrorismo islámico, narcotráfico y crimen organizado desbocados), ahora la corrupción sirve a esa estrategia: es la "plaga bíblica" puesta en la cresta de la ola mediática.

La jugada parece exitosa, dado que posibilita acciones ciudadanas "limpias", encuadradas en la ideología de la democracia occidental, acciones no violentas que desestabilicen el sistema, "respetables", "civilizadas". ¿Quién puede avalar racionalmente la corrupción? Por supuesto que la corrupción indigna, enfurece, subleva incluso. De ahí que las movilizaciones que se pretende encender son especialmente eso: no violentas, "ciudadanas y democráticas", marcadas por la ideología clasemediera, urbanas, teniendo sí algo que perder (los que se sienten y verdaderamente son "explotados [que] no tienen nada que perder, más que sus cadenas", se dijo por ahí). El objetivo con el combate anti-corrupción no es cambiar nada de raíz sino simplemente quitar funcionarios públicos corruptos. Es decir: una intervención quirúrgica bien hecha. El círculo se cierra a la perfección: cambiar algo para que no cambie nada.

Con el triunfo de Jimmy Morales puede verse todo esto en forma elocuente: con una prédica anti-política, repitiendo hasta el cansancio que él, actor, no es "uno más de esos políticos que se roban todo", ahora llega a la presidencia. ¿Algo cambió? Absolutamente nada. Pero la sensación de la población votante es que ahora hay algo nuevo, fresco, que no carga con los vicios del pasado. El esquema parece que puede ser utilizado en cualquier país de la región: la corrupción es una plaga bíblica que sirve para denunciar a los gritos, muy democrática y civilizadamente, aquello que la Casa Blanca necesite acometer y modificar. ¿Será cierto que lo de Guatemala es un laboratorio para la creación de nuevas CICIG por allí?

Lo interesante es que esas movilizaciones habidas en Guatemala abrieron la posibilidad de una ciudadanía que puede ir más allá del gatopardismo del combate puntual contra la corrupción. Ahora el desafío de lograr ese ir más allá está puesto sobre la mesa. Habrá que ver si el campo popular puede aprovecharlo.

Publicado en: www.utopiarossa.blogspot.com

Uruguay :Ley de Responsabilidad Penal Empresarial es constitucional, afirma la SCJ


imagen del contenido Ley de Responsabilidad Penal Empresarial es constitucional, afirma la SCJ

LITIGIO


29.10.2015

MONTEVIDEO (Uypress) -El órgano de justicia rechazó un recurso de inconstitucionalidad presentado por una maderera de Durazno en su primer fallo sobre las cuestiones de fondo de la normativa.

Un trabajador accidentado en una maderera de Durazno presentó una denuncia contra los responsables de la firma y los empresarios, al ser indagados bajo la ley de responsabilidad penal empresarial, presentaron ante la Justicia un recurso alegando que la norma viola los principios de legalidad y seguridad jurídica previstos en los artículos 10 y 72 de la Constitución.
Según publica El Observador, a 16 meses de aprobada esta normativa, la Suprema Corte de Justicia se expidió en este caso, por primera vez, sobre las "cuestiones de fondo" de esta normativa y rechazó el recurso de inconstitucionalidad.
El fallo fue aprobado cuatro a uno y explica que "más allá de lo cuestionable que pueda entenderse la norma impugnada por la generalidad de las conductas que tipifica como delitos, no puede imputarse que contravengan disposiciones de orden superior".
En el mismo sentido, agrega que la ley de responsabilidad penal del empleador "resulta adecuada a los preceptos contenidos en nuestra Carta Magna, en tanto no obstante su generalidad, reúne los elementos esenciales que le son exigibles a todo tipo penal, a saber: sujeto activo, bien jurídico protegido, conducta típica y la pena".
Además agrega que resulta "por demás razonable que sea el empleador o aquella persona que ejerza el poder de dirección en la empresa quien deba, necesariamente, conocer la normativa legal y reglamentaria que le impone salvaguardar la vida y la integridad física de los trabajadores que tiene a su cargo".
"No se exige que el empleador evite toda lesión o muerte, sino que controle, en la medida exigida normativamente, las eventuales fuentes de riesgo que están en su ámbito de dominio", dice el fallo. Por eso, la sentencia afirma que "no resulta cierto" que "los sujetos activos del delito no se encuentren claramente especificados", agrega el documento al que accedió el matutino.
La única magistrada que votó en contra fue Sylvia de Camilli, ministra del Tribunal de Apelaciones Laboral de 4° Turno -ingresó para pronunciarse en este caso tras la jubilación de Jorge Ruibal-, porque entiende que el artículo primero de la ley genera "un problema gravísimo de incertidumbre" y por tanto, a su juicio, viola el principio constitucional de legalidad.
eb