Empleo de tanques y aviones en el este de Ucrania es un nuevo crimen de Kiev
Tema de actualidad: Arreglo de la crisis en Ucrania
Empleo de tanques y aviones en el este de Ucrania es un nuevo crimen de Kiev
Empleo de tanques y aviones en el este de Ucrania es un nuevo crimen de Kiev
© AP Photo/Sergei Grits
12:39 17/04/2014
Moscú, 17 abr (Nóvosti).
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El presidente ruso, Vladímir Putin, dijo hoy que el empleo de tanques y aviones contra la población del este de Ucrania es un grave crimen de las autoridades en Kiev.
"En vez de reconocer que algo va mal en el Estado ucraniano e intentar de dialogar, comenzaron a amenazar con el empleo de la fuerza y llegaron al extremo de enviar tanques y aviones contra la población civil. Es otro crimen muy grave de las autoridades actuales en Kiev", declaró durante una sesión de preguntas y respuestas transmitida en directo por la televisión rusa.
A este respecto, el líder ruso abogó por el diálogo como la única vía posible para dar solución a la crisis ucraniana.
“Sólo mediante el diálogo y procedimientos diplomáticos y no empleando fuerzas armadas, tanques y aviones, será posible restablecer el orden en el país”, dijo Putin.
Recordó que el Gobierno de Kiev habla de la descentralización mientras que los manifestantes del este exigen la federalización.
“Hay que sentarse en la mesa de negociación y comprender de qué se trata, para buscar una solución”, insistió el líder ruso.
Desde marzo pasado, las regiones orientales de Ucrania están sumidas en protestas a favor de la federalización del país. Las autoridades ucranianas anunciaron el inicio de una operación a gran escala con la participación del Ejército.
Los enfrentamientos más violentos entre los manifestantes y los cuerpos armados se produjeron en las ciudades de Slaviansk y Kramatorsk, en la región de Donetsk, donde murieron entre cuatro y once personas, según distintas fuentes.
17 abr 2014
16 abr 2014
Reporteros sin Fronteras, la trampa norteamericana
Reporteros sin Fronteras, la trampa norteamericana
Publicado el 4/12/14 •
SANTIAGO MAYOR / ALAI –
Reporteros sin Fronteras es una Organización No Gubernamental (ONG) fundada en Francia. A pesar de ser utilizada como referencia en muchas partes del mundo para definir qué tan “libre” o no es el periodismo en cada país, su historia y la de su fundador ponen en duda su idoneidad.
Era el año 1985 y Robert Ménard , que por entonces trabajaba como periodista en el canal de televisión France 3-Montpellier, fundaba Reporteros Sin Fronteras (RSF). Así comenzaba la historia de esta organización no gubernamental que busca, según sus principios, “denunciar los ataques a la libertad de prensa” en el mundo.
RSF es hoy una de las principales referencias que toman los medios de prensa occidentales para definir si en un país existe o no “libertad de expresión” en base al ranking anual que realiza la organización. Curiosamente siempre aparecen en los peores puestos aquellas naciones enfrentadas con Estados Unidos en la lucha geopolítica mundial.
El buen amigo Robert
Robert Ménard nació en 1953 en Orán, Argelia, en una familia que había vivido en aquel país desde 1850 cuando este todavía era colonia francesa. Cuando Robert cumplió 9 años Argelia logró la independencia de Francia (1962). Fue entonces que su familia decidió regresar a la metrópoli e ir a vivir a Brusque, en el departamento de Aveyron.
En su juventud Robert inició sus estudios en un seminario con el objetivo de convertirse en sacerdote pero pronto cambió de rumbo. Fue a la Universidad y allí se sumó al partido trotskista Liga Comunista Revolucionaria. Sin embargo, en lo que fue solo el comienzo de su periplo por distintas expresiones políticas, el joven Ménard saltó pronto a las filas del Partido Socialista.
En 1975 y 1976 Ménard creó la radio pirata Radio Pomarède y se convirtió en presidente de l’Asociación para la Liberación des ondes (La Asociación para la liberación de las ondas de radio).
Trabajó de agente de seguros, peón y apicultor antes de llegar al medio que sería su plataforma de despegue: France 3-Montpellier. Allí, la reconocida ONG Médicos Sin Fronteras tenía un programa que inspiró, según sus palabras, la fundación de una entidad similar para los periodistas.
Del periodismo alternativo a la agenda de la Casa Blanca
En 1985 Robert Ménard fundó Reporteros Sin Fronteras y se convirtió en su secretario general. El objetivo inicial de la organización era promover formas de periodismo alternativo y marcar “los desvíos de la prensa en los países ricos como las dificultades para la libertad de prensa en los demás países”, tal como definió Jean-Claude Guillebaud, primer presidente de la asociación.
Sin embargo Guillebaud abandonó rápidamente RSF denunciando el autoritarismo de Ménard y su alejamiento de los objetivos iniciales.
En la década de 1990 la organización comenzó a dar muestras de los verdaderos intereses que representaba. En una entrevista con el periodista colombiano Hernando Calvo Ospina (publicada por Ocean Press en el año 2000 y llamada “El Movimiento Cubano Exilio”), Ménard dijo que RSF estuvo apoyando a los disidentes en Cuba desde septiembre de 1995.
En 1998 el propio secretario general de RSF viajó a La Habana a reclutar periodistas que escribieran para su organización sobre lo que pasaba en la isla. Sin embargo tuvo tanta mala suerte que su primer contacto fue Néstor Baguer, uno de los agentes del servicio secreto cubano que durante años estuvo infiltrado en la disidencia de aquel país. Baguer relató años después, cuando se hizo pública su identidad, que Ménard le ofreció pagarle por artículos publicados contra el gobierno cubano y que durante años le envío dinero y suministros para sus actividades.
Durante el golpe de Estado de abril de 2002 en Venezuela, RSF no denunció la violación de la Constitución venezolana ni la manipulación informativa que realizaron los grandes medios de comunicación. Por el contrario, el 12 de abril (un día después del secuestro del presidente Chávez), difundió la versión de los golpistas: “Recluido en el palacio presidencial, Hugo Chávez firmó su renuncia durante la noche bajo la presión del ejército (…) Inmediatamente después, Pedro Carmona, el presidente de Fedecámaras, anunció que dirigiría un nuevo gobierno de transición. Afirmó que su nombre era el objeto de un consenso de la sociedad civil venezolana y de la comandancia de las fuerzas armadas”.
Siguiendo con su buen historial, un año después, la ONU suspendió la acreditación de RSF luego de que irrumpiera en la apertura anual de la sesión de la Comisión de Derechos Humanos con panfletos insultantes hacia la presidencia de Libia de dicha comisión. También durante 2003 -y un día después del asesinato de dos periodistas en el hotel Palestine de Bagdad durante la guerra de Irak- Robert Ménard dedicó la portada de su página web a la falta de libertad de expresión en Cuba.
Finalizando ese año poco feliz para RSF, en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información bajo la guía de las Naciones Unidas, la organización de Ménard fue declarada no grata al considerar el organismo que la estructura no defendía los principios de la Carta constitucional de la ONU.
Durante los años siguientes la organización reconoció recibir fondos de la National Endowment for Democracy (NED), organismo creado por el gobierno de Ronald Reagan (1981 – 1989) con el fin de promover la agenda de la Casa Blanca en el mundo. También recibe financiación del Center for a Free Cuba, una organización derechista de Miami que busca derrocar al gobierno de La Habana.
En 2008, sin embargo, el padre de la criatura se alejó. En marzo de ese año la UNESCO le retiró a RSF el coauspicio del Día por la libertad de Internet en virtud de sus “propósitos por descalificar a un número determinado de países”. A su vez el Consejo Ejecutivo del organismo internacional validó que se retire a RSF su estatuto de organización asociada. En el curso de los debates de la UNESCO, varios países denunciaron los controvertidos métodos de trabajo empleados por la ONG “que no son compatibles con los valores de la UNESCO en el campo del periodismo” por lo que decidió excluirla de la categoría de asociación. Unos meses después Ménard dejó su cargo para aceptar un contrato millonario del Emirato de Qatar donde iba supuestamente establecer un organismo a favor de los derechos de la prensa.
Finalmente, fracasado el proyecto en el muy democrático Qatar (país dirigido por una monarquía petrolera) Ménard regresó a su país. En 2013 anunció su candidatura para alcalde de Béziers por el partido de derecha De pie la república e inmediatamente sumó el apoyo del Frente Nacional, organización de ultra derecha que fue dirigida varios años por Jean Marie Le Pen.
A pesar de todos estos hechos (y muchos más que exceden la extensión de este artículo) RSF y su ex secretario general, siguen siendo considerados una referencia por buena parte de los principales medios de comunicación del mundo a la hora de hablar de la libertad de prensa. La falta de idoneidad no ha sido un impedimento para que reciba premios de distintas asociaciones y gobiernos.
Informar con responsabilidad implica no copiar y pegar datos sino chequear y garantizar que sean elaborados apropiada y fidedignamente. Mientras RSF manipula la realidad de acuerdo con sus fines y los del país del norte, decenas y centenares de periodistas y medios replican sus informes como si fueran verdades inmaculadas. Esto, tal vez, es lo más preocupante.
@SantiMayor
http://notas.org.ar/reporteros-sin-fronteras-libertad-de-prensa-a-lo-ee-uu/
Publicado el 4/12/14 •
SANTIAGO MAYOR / ALAI –
Reporteros sin Fronteras es una Organización No Gubernamental (ONG) fundada en Francia. A pesar de ser utilizada como referencia en muchas partes del mundo para definir qué tan “libre” o no es el periodismo en cada país, su historia y la de su fundador ponen en duda su idoneidad.
Era el año 1985 y Robert Ménard , que por entonces trabajaba como periodista en el canal de televisión France 3-Montpellier, fundaba Reporteros Sin Fronteras (RSF). Así comenzaba la historia de esta organización no gubernamental que busca, según sus principios, “denunciar los ataques a la libertad de prensa” en el mundo.
RSF es hoy una de las principales referencias que toman los medios de prensa occidentales para definir si en un país existe o no “libertad de expresión” en base al ranking anual que realiza la organización. Curiosamente siempre aparecen en los peores puestos aquellas naciones enfrentadas con Estados Unidos en la lucha geopolítica mundial.
El buen amigo Robert
Robert Ménard nació en 1953 en Orán, Argelia, en una familia que había vivido en aquel país desde 1850 cuando este todavía era colonia francesa. Cuando Robert cumplió 9 años Argelia logró la independencia de Francia (1962). Fue entonces que su familia decidió regresar a la metrópoli e ir a vivir a Brusque, en el departamento de Aveyron.
En su juventud Robert inició sus estudios en un seminario con el objetivo de convertirse en sacerdote pero pronto cambió de rumbo. Fue a la Universidad y allí se sumó al partido trotskista Liga Comunista Revolucionaria. Sin embargo, en lo que fue solo el comienzo de su periplo por distintas expresiones políticas, el joven Ménard saltó pronto a las filas del Partido Socialista.
En 1975 y 1976 Ménard creó la radio pirata Radio Pomarède y se convirtió en presidente de l’Asociación para la Liberación des ondes (La Asociación para la liberación de las ondas de radio).
Trabajó de agente de seguros, peón y apicultor antes de llegar al medio que sería su plataforma de despegue: France 3-Montpellier. Allí, la reconocida ONG Médicos Sin Fronteras tenía un programa que inspiró, según sus palabras, la fundación de una entidad similar para los periodistas.
Del periodismo alternativo a la agenda de la Casa Blanca
En 1985 Robert Ménard fundó Reporteros Sin Fronteras y se convirtió en su secretario general. El objetivo inicial de la organización era promover formas de periodismo alternativo y marcar “los desvíos de la prensa en los países ricos como las dificultades para la libertad de prensa en los demás países”, tal como definió Jean-Claude Guillebaud, primer presidente de la asociación.
Sin embargo Guillebaud abandonó rápidamente RSF denunciando el autoritarismo de Ménard y su alejamiento de los objetivos iniciales.
En la década de 1990 la organización comenzó a dar muestras de los verdaderos intereses que representaba. En una entrevista con el periodista colombiano Hernando Calvo Ospina (publicada por Ocean Press en el año 2000 y llamada “El Movimiento Cubano Exilio”), Ménard dijo que RSF estuvo apoyando a los disidentes en Cuba desde septiembre de 1995.
En 1998 el propio secretario general de RSF viajó a La Habana a reclutar periodistas que escribieran para su organización sobre lo que pasaba en la isla. Sin embargo tuvo tanta mala suerte que su primer contacto fue Néstor Baguer, uno de los agentes del servicio secreto cubano que durante años estuvo infiltrado en la disidencia de aquel país. Baguer relató años después, cuando se hizo pública su identidad, que Ménard le ofreció pagarle por artículos publicados contra el gobierno cubano y que durante años le envío dinero y suministros para sus actividades.
Durante el golpe de Estado de abril de 2002 en Venezuela, RSF no denunció la violación de la Constitución venezolana ni la manipulación informativa que realizaron los grandes medios de comunicación. Por el contrario, el 12 de abril (un día después del secuestro del presidente Chávez), difundió la versión de los golpistas: “Recluido en el palacio presidencial, Hugo Chávez firmó su renuncia durante la noche bajo la presión del ejército (…) Inmediatamente después, Pedro Carmona, el presidente de Fedecámaras, anunció que dirigiría un nuevo gobierno de transición. Afirmó que su nombre era el objeto de un consenso de la sociedad civil venezolana y de la comandancia de las fuerzas armadas”.
Siguiendo con su buen historial, un año después, la ONU suspendió la acreditación de RSF luego de que irrumpiera en la apertura anual de la sesión de la Comisión de Derechos Humanos con panfletos insultantes hacia la presidencia de Libia de dicha comisión. También durante 2003 -y un día después del asesinato de dos periodistas en el hotel Palestine de Bagdad durante la guerra de Irak- Robert Ménard dedicó la portada de su página web a la falta de libertad de expresión en Cuba.
Finalizando ese año poco feliz para RSF, en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información bajo la guía de las Naciones Unidas, la organización de Ménard fue declarada no grata al considerar el organismo que la estructura no defendía los principios de la Carta constitucional de la ONU.
Durante los años siguientes la organización reconoció recibir fondos de la National Endowment for Democracy (NED), organismo creado por el gobierno de Ronald Reagan (1981 – 1989) con el fin de promover la agenda de la Casa Blanca en el mundo. También recibe financiación del Center for a Free Cuba, una organización derechista de Miami que busca derrocar al gobierno de La Habana.
En 2008, sin embargo, el padre de la criatura se alejó. En marzo de ese año la UNESCO le retiró a RSF el coauspicio del Día por la libertad de Internet en virtud de sus “propósitos por descalificar a un número determinado de países”. A su vez el Consejo Ejecutivo del organismo internacional validó que se retire a RSF su estatuto de organización asociada. En el curso de los debates de la UNESCO, varios países denunciaron los controvertidos métodos de trabajo empleados por la ONG “que no son compatibles con los valores de la UNESCO en el campo del periodismo” por lo que decidió excluirla de la categoría de asociación. Unos meses después Ménard dejó su cargo para aceptar un contrato millonario del Emirato de Qatar donde iba supuestamente establecer un organismo a favor de los derechos de la prensa.
Finalmente, fracasado el proyecto en el muy democrático Qatar (país dirigido por una monarquía petrolera) Ménard regresó a su país. En 2013 anunció su candidatura para alcalde de Béziers por el partido de derecha De pie la república e inmediatamente sumó el apoyo del Frente Nacional, organización de ultra derecha que fue dirigida varios años por Jean Marie Le Pen.
A pesar de todos estos hechos (y muchos más que exceden la extensión de este artículo) RSF y su ex secretario general, siguen siendo considerados una referencia por buena parte de los principales medios de comunicación del mundo a la hora de hablar de la libertad de prensa. La falta de idoneidad no ha sido un impedimento para que reciba premios de distintas asociaciones y gobiernos.
Informar con responsabilidad implica no copiar y pegar datos sino chequear y garantizar que sean elaborados apropiada y fidedignamente. Mientras RSF manipula la realidad de acuerdo con sus fines y los del país del norte, decenas y centenares de periodistas y medios replican sus informes como si fueran verdades inmaculadas. Esto, tal vez, es lo más preocupante.
@SantiMayor
http://notas.org.ar/reporteros-sin-fronteras-libertad-de-prensa-a-lo-ee-uu/
Economista profetiza el colapso inminente del dólar
Economista profetiza el colapso inminente del dólar
JAMES RICKARDS
RT – Un colapso inminente del dólar debido a “la actitud parasitaria de los banqueros”, apoyada por la política no convencional de la Reserva Federal de Estados Unidos: esto profetiza un financista experimentado de Wall Street.
James G. Rickards, economista y financista con una experiencia de 35 años en los mercados de capitales en Wall Street, ha publicado un libro con el elocuente título La muerte del dinero: El próximo colapso del sistema monetario internacional.
Y es que para Rickards, el sistema monetario actual, basado en el dólar, podría colapsar y un nuevo sistema podría reemplazarlo.
En su libro, Rickards sostiene que la moneda estadounidense podría colapsar a causa de la actual política monetaria no convencional del Sistema de Reserva Federal, que prevé la compra de los bonos de los billones de dólares en el marco del programa de flexibilización cuantitativa.
El financista afirma que con estos métodos la agencia está apoyando “un sector financiero parasitario” que tras la crisis financiera de 2008 debería haber sido en parte nacionalizado y en parte liquidado. La inyección monetaria, dice Rickards, crea riesgos de burbujas en el mercado de valores y de que los gerentes de los bancos en quiebra sigan recibiendo honorarios desorbitados.
“La actitud parasitaria de los banqueros, que es el resultado de una transición en su fase cultural, representa una característica completa de un colapso inminente de la sociedad”, escribe el economista. Y es lo que va a condenar la moneda estadounidense al fracaso.
“La Reserva Federal de EE.UU. no es consciente de que la impresión de dinero puede ser un proceso irreversible. En algún momento se perderá la confianza en el dinero, y no hay manera de recuperarla”, asegura.
Entonces, un sistema completamente nuevo podría surgir en su lugar. Aquí Rickards hace una referencia a la opinión de Paul Volcker, exdirector de la Reserva Federal, que consiste en que la confianza es “una condición clave para que la moneda de EE.UU. se mantenga como la moneda de reserva mundial dominante”.
Otro argumento de Rickards consiste en que China, Rusia u otros países podrían estar dispuestos a asumir una pérdida de su dinero si eso significa acabar con el dominio del dólar estadounidense como moneda de reserva.
“Las guerras financieras son el futuro de las guerras”. Lucharán “en un espacio de batalla ampliado que incluye acciones, bonos, divisas, materias primas y derivados”, afirma.
El analista ve un peligro en que los fondos de cobertura de Rusia y China empiecen a deshacerse de los dólares y bonos estadounidenses, provocando así una crisis en EE.UU. Sin embargo, algunos expertos no comparten esta preocupación.
Por ejemplo, John Aziz, un columnista de The Week, no descarta por completo la posibilidad de este escenario pero argumenta que Rusia y China no arriesgarían sus propios mercados financieros, ya que todos están interrelacionados.
Resumiendo, el asesor financiero de Wall Street cree en que el fin del dólar en calidad de moneda de reserva dominante mundial es inminente, y que las políticas que está realizando la Reserva Nacional de EE.UU. solo fomentan el colapso
JAMES RICKARDS
RT – Un colapso inminente del dólar debido a “la actitud parasitaria de los banqueros”, apoyada por la política no convencional de la Reserva Federal de Estados Unidos: esto profetiza un financista experimentado de Wall Street.
James G. Rickards, economista y financista con una experiencia de 35 años en los mercados de capitales en Wall Street, ha publicado un libro con el elocuente título La muerte del dinero: El próximo colapso del sistema monetario internacional.
Y es que para Rickards, el sistema monetario actual, basado en el dólar, podría colapsar y un nuevo sistema podría reemplazarlo.
En su libro, Rickards sostiene que la moneda estadounidense podría colapsar a causa de la actual política monetaria no convencional del Sistema de Reserva Federal, que prevé la compra de los bonos de los billones de dólares en el marco del programa de flexibilización cuantitativa.
El financista afirma que con estos métodos la agencia está apoyando “un sector financiero parasitario” que tras la crisis financiera de 2008 debería haber sido en parte nacionalizado y en parte liquidado. La inyección monetaria, dice Rickards, crea riesgos de burbujas en el mercado de valores y de que los gerentes de los bancos en quiebra sigan recibiendo honorarios desorbitados.
“La actitud parasitaria de los banqueros, que es el resultado de una transición en su fase cultural, representa una característica completa de un colapso inminente de la sociedad”, escribe el economista. Y es lo que va a condenar la moneda estadounidense al fracaso.
“La Reserva Federal de EE.UU. no es consciente de que la impresión de dinero puede ser un proceso irreversible. En algún momento se perderá la confianza en el dinero, y no hay manera de recuperarla”, asegura.
Entonces, un sistema completamente nuevo podría surgir en su lugar. Aquí Rickards hace una referencia a la opinión de Paul Volcker, exdirector de la Reserva Federal, que consiste en que la confianza es “una condición clave para que la moneda de EE.UU. se mantenga como la moneda de reserva mundial dominante”.
Otro argumento de Rickards consiste en que China, Rusia u otros países podrían estar dispuestos a asumir una pérdida de su dinero si eso significa acabar con el dominio del dólar estadounidense como moneda de reserva.
“Las guerras financieras son el futuro de las guerras”. Lucharán “en un espacio de batalla ampliado que incluye acciones, bonos, divisas, materias primas y derivados”, afirma.
El analista ve un peligro en que los fondos de cobertura de Rusia y China empiecen a deshacerse de los dólares y bonos estadounidenses, provocando así una crisis en EE.UU. Sin embargo, algunos expertos no comparten esta preocupación.
Por ejemplo, John Aziz, un columnista de The Week, no descarta por completo la posibilidad de este escenario pero argumenta que Rusia y China no arriesgarían sus propios mercados financieros, ya que todos están interrelacionados.
Resumiendo, el asesor financiero de Wall Street cree en que el fin del dólar en calidad de moneda de reserva dominante mundial es inminente, y que las políticas que está realizando la Reserva Nacional de EE.UU. solo fomentan el colapso
La guerra mediática por el control del mundo
La guerra mediática por el control del mundo
Si no están prevenidos ante los medios de comunicación, los harán amar al opresor y odiar al oprimido (Malcolm X, 1925-1965).
VICKY PELAEZ –
Los medios de comunicación corporativos globalizados han dejado toda la sutileza y sofisticación en la presentación de la desinformación y han emprendido una guerra mediática abierta contra todos los países que se atreven a buscar los caminos alternativos de desarrollo socioeconómico que no coincide con el neoliberalismo impuesto por los Estados Unidos.
El nuevo modus operandi de la prensa globalizada lo muestra el reciente artículo del reportero de la NBC News, Jim Maceda publicado bajo el título “Tour of Ukranian Russian border, finds non signs of military buildup” (El viaje a lo largo de la frontera entre Ucrania y Rusia muestra que no hay signos de movimientos de tropas (rusas)”. Sin embargo, al día siguiente la NBC News cambió el titular del mismo artículo anunciando: “No signs of Russian troops withdrawal from Ucranian border” (No hay signos de la salida de las tropas rusas de la frontera con Ucrania).
Lo mismo sucede con la presentación de las noticias sobre Venezuela. La semana pasada la Oficina de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Venezuela emitió un comunicado en que “saluda el esfuerzo que se viene realizando en el marco de las conferencias nacionales y regionales de paz y el anuncio hecho por el Sr. Presidente Nicolás Maduro sobre la creación del Consejo Nacional de Derechos Humanos”. También la ONU felicitó al presidente por sus esfuerzos para promover la paz en el país y rechazó “cualquier hecho violento, la destrucción de la propiedad pública y privada y el obstáculo a la libre circulación de ciudadanos”. Por supuesto, la prensa globalizada no vio ni escuchó, peor aún acalló el hecho siguiendo el memorándum del 23 de enero pasado del presidente Obama que señalaba que “incitando la violencia popular podría ayudar a sacar al presidente Maduro del poder”.
El mensaje no puede ser más claro para los medios de comunicación globalizados que se volcaron a presentar durante estos últimos dos meses la violencia en Venezuela como la lucha por la democracia para acabar con la “dictadura del gobierno”. Inclusive se elaboró en Washington “El Plan Estratégico para Venezuela” suponiendo que la crisis en las calles facilitará la intervención de Norteamérica y de las fuerzas de la OTAN con el apoyo de Colombia. Para dar un mayor estímulo a la oposición y a hacer más eficaz la guerra mediática, la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense aprobó el 4 de marzo pasado la Resolución 488 (R488) por 393 votos y uno en contra en apoyo “del pueblo de Venezuela que protesta pacíficamente en defensa de la democracia y contra el crimen exhortando el fin de la actual violencia”.
Lo que están ocultando los medios de comunicación globalizados son las pérdidas por los daños causados al país por los manifestantes opositores que superan ya 10,000 millones de dólares, según los datos del equipo económico del gobierno. En el estado Lara estos “manifestantes pacíficos” trataron de quemar a médicos cubanos rociándolos de gasolina en los consultorios donde atienden a millares de personas cada mes. En el estado de Táchira atacaron las instalaciones de la Universidad nacional Experimental de las Fuerzas Armadas afectando a más de 5,600 estudiantes. Frente a estos hechos vandálicos la prensa globalizada está guardando un profundo silencio o simplemente están señalando al gobierno como el responsable de la violencia. Y esta información la están propagando día a día los periodistas al servicio de los globalizadores como parte de la guerra mediática, usando mensajes repetitivos para crear una imagen completamente distorsionada de la crisis en Venezuela y ocultando el hecho que los disturbios se producen solamente en 18 de las 335 municipalidades del país.
Lo mismo está sufriendo Siria desde el marzo de 2011 cuando se inició la propagación de noticias internacionales capciosas para preparar a la audiencia mundial para una posible agresión o invasión en contra del país. Los laboratorios de desinformación y a la vez del terrorismo fueron establecidos bajo la tutela de la CIA y la DIA (la Agencia de Inteligencia del Pentágono) en Turquía, Jordania y Chipre creando una red de periodistas, intelectuales asalariados y cadenas de medios de comunicación para propagar “la noticia mentira” permanentemente para confundir la opinión pública mundial. El canal qatarí Al-Jazeera, alguna vez un medio alternativo, se convirtió con la ayuda de la CIA en uno de los centros de la guerra mediática contra el gobierno legítimo de Siria encabezado por el presidente Bashar Al-Assad quien ya en 2003 fue declarado el “enemigo de los EE.UU. al negarse a prestar su territorio a las fuerzas militares de EE.UU. para bombardear a Irak.
La frustración que tuvo Washington al no permitir Rusia el cambio de régimen en Siria y al observar el inicio del acercamiento de Irán a Rusia y posteriormente sentirse incapaz de prevenir el retorno de Crimea a los brazos de Moscú, produjo gran irritación en el gobierno de Obama cuyo resultado fue la intensificación de la guerra mediática contra el liderazgo de Putin, esperando el apoyo de la oposición rusa y la elaboración de las sanciones económicas contra este país. Estados Unidos estaba preparándose para este proceso desde 2012 cuando inició una campaña mediática contra los medios de comunicación rusos debido al aumento de la información alternativa en contraste a la desinformación globalizada elaborada por Washington y su aliado incondicional Bruselas.
Parece que la irritación de Washington con Moscú ha cegado la capacidad analítica de los “iluminados” al elaborar las sanciones que en realidad afectan más los intereses norteamericanos que los rusos. Inclusive los líderes estadounidenses ofrecen, sin darse cuenta, cierta ventaja ideológica a Moscú a pesar de que los dos países hablan el mismo idioma capitalista. Lo interesante y lo que es nuevo a la vez, es que las sanciones contra algunas personalidades rusas que tienen prohibido entrar en la UE y poseer bienes allí no las declara la primera superpotencia del mundo, sino su incondicional satélite, la Unión Europea. Así en esta lista absurda aparece el director general de la recién formada agencia internacional “Rossiya Segodnya”, el conocido presentador de televisión, Dmitriy Kiseliov. Resultó que este hombre ha sido el único periodista afectado por las sanciones. Cualquier estudioso de propaganda diría que la selección de un periodista para el castigo produciría un efecto contradictorio a lo deseado por sus autores pues hace crecer al personaje y al medio de comunicación que él representa. También muestra la inseguridad de los castigadores.
Tanto la Unión Europea como sus curadores en Washington están perdiendo la guerra de la información que ellos han desatado contra Venezuela, Siria, Irán y Rusia. Y lo curioso de todo esto que recientemente Washington amenazó con sanciones a la misma Unión Europea por atreverse a declarar como una necesidad urgente crear su propia red de comunicación electrónica independiente de los Estados Unidos para proteger la privacidad de los europeos. Actualmente más del 70 por ciento del tráfico electrónico en Europa pasa a través de Norteamérica y en el caso del otro satélite estadounidense, Canadá, el 90 por ciento. Lo mismo sucede con América Latina y Rusia. Así Washington asegura su hegemonía en el fluido y diseminación de la información a nivel global acomodándola a sus propios intereses nacionales.
Los que se atreven dentro de los Estados Unidos a investigar, buscar fuentes alternativas de la información o simplemente se dedican al periodismo informativo, “están intimidados y perseguidos por atreverse a exponer el alcance de las actividades secretas del gobierno”, según la abogada italiana y representante de la Asociación Internacional de Juristas Demócratas (AIJD), Micól Savia. Esta jurista afirmó que en su afán de encontrar las fuentes de la información clasificada publicada por la prensa, “el gobierno llegó a registrar las comunicaciones y movimientos de reporteros”.
Para confirmar este hecho citó el caso del periodista independiente colaborador de “The Guardian” y “Vanity Fair, Berret Brown “quien se enfrentó a una acusación que podía suponerle 105 años de cárcel por haber publicado un hipervínculo a una serie de documentos confidenciales de la agencia privada de inteligencia Stratfor, ¨hackeado por “Anonymous”. Brown estuvo en prisión más de un año y posteriormente le fue impuesta la prohibición a él y sus abogados de hablar de su caso con la prensa”. Casi lo mismo está sucediendo en Europa. El Reino Unido, que siempre se ha caracterizado por una legislación muy avanzada en materia de la libertad de prensa, está experimentando una regresión en este campo. Como ejemplo Micól Savia quien citó las presiones que ejerció el gobierno británico sobre el diario “The Guardian” para impedir la publicación de los documentos relativos al programa de vigilancia masiva por parte de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EEUU y su homóloga británica GCHQ y sus órdenes de destruir discos duros de documentos entregados por Edward Snowden. Lo que finalmente “The Guardian” tuvo que cumplir.
Tomando en cuenta todo lo que está pasando en los Estados Unidos y la Unión Europea respecto a la veracidad de la información y la libertad de prensa, podemos dar la razón al director de la agencia Rossia Segodnia, Dmitriy Kiseliov quien sostiene que “actualmente hemos invertido los papeles. Rusia se apuesta por la libertad de expresión, mientras que el Occidente ya no lo hace. Se han producido cambios tectónicos en la civilización. En Rusia se puede abordar cualquier tema, existen canales de televisión, radios y periódicos para todos los gustos y no se bloquea el acceso al internet. No hay ninguna obra literaria prohibida. Se publica todo, a excepción de lo que está directamente proscrito por la Constitución”. Resulta que inclusive se conocen los nombres de opositores, como Serguey Parjomenko, Alexey Navalniy, Valeriya Novodvorkaya que aconsejaron al departamento de Estado y a la Comisión Europea sobre las personalidades rusas que deben ser prohibidas de entrar en el territorio de la Unión Europea.
Parece que tanto Washington como Bruselas, lanzando amenazas a todo el mundo que cuestiona sus intentos de imponer su control global diseminando una burda desinformación, no se dan cuenta de que su hegemonía informativa se ha acabado. Actualmente existen varias agencias informativas alternativas como Prensa Latina, TeleSur, HispanTV, Chinese Central Television (CCTV), Russia Today (RT), Russia Segodnia, Press TV, Red Voltaire, Al-Manar, Halak TV entre muchas otras que están desafiando a los medios de comunicación corporativos globalizados con el propósito de romper el monopolio informativo anglo sajón.
Dijo alguna vez el escritor belga Paul Carvel refiriéndose a los medios de comunicación globalizados que “la televisión te lava el cerebro y el internet te elimina toda la resistencia del pasado”. La prensa alternativa tiene que tomar todo esto en cuenta para que su televisión aporte el conocimiento y el internet conecte el presente con el pasado y el futuro. Hace bastante tiempo Gabriel García Márquez hablando del periodismo afirmó que “el periodismo es el mejor oficio del mundo y que es una pasión insaciable que solo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad”. Solamente así las noticias y la verdad se convierten en la misma cosa.
Si no están prevenidos ante los medios de comunicación, los harán amar al opresor y odiar al oprimido (Malcolm X, 1925-1965).
VICKY PELAEZ –
Los medios de comunicación corporativos globalizados han dejado toda la sutileza y sofisticación en la presentación de la desinformación y han emprendido una guerra mediática abierta contra todos los países que se atreven a buscar los caminos alternativos de desarrollo socioeconómico que no coincide con el neoliberalismo impuesto por los Estados Unidos.
El nuevo modus operandi de la prensa globalizada lo muestra el reciente artículo del reportero de la NBC News, Jim Maceda publicado bajo el título “Tour of Ukranian Russian border, finds non signs of military buildup” (El viaje a lo largo de la frontera entre Ucrania y Rusia muestra que no hay signos de movimientos de tropas (rusas)”. Sin embargo, al día siguiente la NBC News cambió el titular del mismo artículo anunciando: “No signs of Russian troops withdrawal from Ucranian border” (No hay signos de la salida de las tropas rusas de la frontera con Ucrania).
Lo mismo sucede con la presentación de las noticias sobre Venezuela. La semana pasada la Oficina de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Venezuela emitió un comunicado en que “saluda el esfuerzo que se viene realizando en el marco de las conferencias nacionales y regionales de paz y el anuncio hecho por el Sr. Presidente Nicolás Maduro sobre la creación del Consejo Nacional de Derechos Humanos”. También la ONU felicitó al presidente por sus esfuerzos para promover la paz en el país y rechazó “cualquier hecho violento, la destrucción de la propiedad pública y privada y el obstáculo a la libre circulación de ciudadanos”. Por supuesto, la prensa globalizada no vio ni escuchó, peor aún acalló el hecho siguiendo el memorándum del 23 de enero pasado del presidente Obama que señalaba que “incitando la violencia popular podría ayudar a sacar al presidente Maduro del poder”.
El mensaje no puede ser más claro para los medios de comunicación globalizados que se volcaron a presentar durante estos últimos dos meses la violencia en Venezuela como la lucha por la democracia para acabar con la “dictadura del gobierno”. Inclusive se elaboró en Washington “El Plan Estratégico para Venezuela” suponiendo que la crisis en las calles facilitará la intervención de Norteamérica y de las fuerzas de la OTAN con el apoyo de Colombia. Para dar un mayor estímulo a la oposición y a hacer más eficaz la guerra mediática, la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense aprobó el 4 de marzo pasado la Resolución 488 (R488) por 393 votos y uno en contra en apoyo “del pueblo de Venezuela que protesta pacíficamente en defensa de la democracia y contra el crimen exhortando el fin de la actual violencia”.
Lo que están ocultando los medios de comunicación globalizados son las pérdidas por los daños causados al país por los manifestantes opositores que superan ya 10,000 millones de dólares, según los datos del equipo económico del gobierno. En el estado Lara estos “manifestantes pacíficos” trataron de quemar a médicos cubanos rociándolos de gasolina en los consultorios donde atienden a millares de personas cada mes. En el estado de Táchira atacaron las instalaciones de la Universidad nacional Experimental de las Fuerzas Armadas afectando a más de 5,600 estudiantes. Frente a estos hechos vandálicos la prensa globalizada está guardando un profundo silencio o simplemente están señalando al gobierno como el responsable de la violencia. Y esta información la están propagando día a día los periodistas al servicio de los globalizadores como parte de la guerra mediática, usando mensajes repetitivos para crear una imagen completamente distorsionada de la crisis en Venezuela y ocultando el hecho que los disturbios se producen solamente en 18 de las 335 municipalidades del país.
Lo mismo está sufriendo Siria desde el marzo de 2011 cuando se inició la propagación de noticias internacionales capciosas para preparar a la audiencia mundial para una posible agresión o invasión en contra del país. Los laboratorios de desinformación y a la vez del terrorismo fueron establecidos bajo la tutela de la CIA y la DIA (la Agencia de Inteligencia del Pentágono) en Turquía, Jordania y Chipre creando una red de periodistas, intelectuales asalariados y cadenas de medios de comunicación para propagar “la noticia mentira” permanentemente para confundir la opinión pública mundial. El canal qatarí Al-Jazeera, alguna vez un medio alternativo, se convirtió con la ayuda de la CIA en uno de los centros de la guerra mediática contra el gobierno legítimo de Siria encabezado por el presidente Bashar Al-Assad quien ya en 2003 fue declarado el “enemigo de los EE.UU. al negarse a prestar su territorio a las fuerzas militares de EE.UU. para bombardear a Irak.
La frustración que tuvo Washington al no permitir Rusia el cambio de régimen en Siria y al observar el inicio del acercamiento de Irán a Rusia y posteriormente sentirse incapaz de prevenir el retorno de Crimea a los brazos de Moscú, produjo gran irritación en el gobierno de Obama cuyo resultado fue la intensificación de la guerra mediática contra el liderazgo de Putin, esperando el apoyo de la oposición rusa y la elaboración de las sanciones económicas contra este país. Estados Unidos estaba preparándose para este proceso desde 2012 cuando inició una campaña mediática contra los medios de comunicación rusos debido al aumento de la información alternativa en contraste a la desinformación globalizada elaborada por Washington y su aliado incondicional Bruselas.
Parece que la irritación de Washington con Moscú ha cegado la capacidad analítica de los “iluminados” al elaborar las sanciones que en realidad afectan más los intereses norteamericanos que los rusos. Inclusive los líderes estadounidenses ofrecen, sin darse cuenta, cierta ventaja ideológica a Moscú a pesar de que los dos países hablan el mismo idioma capitalista. Lo interesante y lo que es nuevo a la vez, es que las sanciones contra algunas personalidades rusas que tienen prohibido entrar en la UE y poseer bienes allí no las declara la primera superpotencia del mundo, sino su incondicional satélite, la Unión Europea. Así en esta lista absurda aparece el director general de la recién formada agencia internacional “Rossiya Segodnya”, el conocido presentador de televisión, Dmitriy Kiseliov. Resultó que este hombre ha sido el único periodista afectado por las sanciones. Cualquier estudioso de propaganda diría que la selección de un periodista para el castigo produciría un efecto contradictorio a lo deseado por sus autores pues hace crecer al personaje y al medio de comunicación que él representa. También muestra la inseguridad de los castigadores.
Tanto la Unión Europea como sus curadores en Washington están perdiendo la guerra de la información que ellos han desatado contra Venezuela, Siria, Irán y Rusia. Y lo curioso de todo esto que recientemente Washington amenazó con sanciones a la misma Unión Europea por atreverse a declarar como una necesidad urgente crear su propia red de comunicación electrónica independiente de los Estados Unidos para proteger la privacidad de los europeos. Actualmente más del 70 por ciento del tráfico electrónico en Europa pasa a través de Norteamérica y en el caso del otro satélite estadounidense, Canadá, el 90 por ciento. Lo mismo sucede con América Latina y Rusia. Así Washington asegura su hegemonía en el fluido y diseminación de la información a nivel global acomodándola a sus propios intereses nacionales.
Los que se atreven dentro de los Estados Unidos a investigar, buscar fuentes alternativas de la información o simplemente se dedican al periodismo informativo, “están intimidados y perseguidos por atreverse a exponer el alcance de las actividades secretas del gobierno”, según la abogada italiana y representante de la Asociación Internacional de Juristas Demócratas (AIJD), Micól Savia. Esta jurista afirmó que en su afán de encontrar las fuentes de la información clasificada publicada por la prensa, “el gobierno llegó a registrar las comunicaciones y movimientos de reporteros”.
Para confirmar este hecho citó el caso del periodista independiente colaborador de “The Guardian” y “Vanity Fair, Berret Brown “quien se enfrentó a una acusación que podía suponerle 105 años de cárcel por haber publicado un hipervínculo a una serie de documentos confidenciales de la agencia privada de inteligencia Stratfor, ¨hackeado por “Anonymous”. Brown estuvo en prisión más de un año y posteriormente le fue impuesta la prohibición a él y sus abogados de hablar de su caso con la prensa”. Casi lo mismo está sucediendo en Europa. El Reino Unido, que siempre se ha caracterizado por una legislación muy avanzada en materia de la libertad de prensa, está experimentando una regresión en este campo. Como ejemplo Micól Savia quien citó las presiones que ejerció el gobierno británico sobre el diario “The Guardian” para impedir la publicación de los documentos relativos al programa de vigilancia masiva por parte de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EEUU y su homóloga británica GCHQ y sus órdenes de destruir discos duros de documentos entregados por Edward Snowden. Lo que finalmente “The Guardian” tuvo que cumplir.
Tomando en cuenta todo lo que está pasando en los Estados Unidos y la Unión Europea respecto a la veracidad de la información y la libertad de prensa, podemos dar la razón al director de la agencia Rossia Segodnia, Dmitriy Kiseliov quien sostiene que “actualmente hemos invertido los papeles. Rusia se apuesta por la libertad de expresión, mientras que el Occidente ya no lo hace. Se han producido cambios tectónicos en la civilización. En Rusia se puede abordar cualquier tema, existen canales de televisión, radios y periódicos para todos los gustos y no se bloquea el acceso al internet. No hay ninguna obra literaria prohibida. Se publica todo, a excepción de lo que está directamente proscrito por la Constitución”. Resulta que inclusive se conocen los nombres de opositores, como Serguey Parjomenko, Alexey Navalniy, Valeriya Novodvorkaya que aconsejaron al departamento de Estado y a la Comisión Europea sobre las personalidades rusas que deben ser prohibidas de entrar en el territorio de la Unión Europea.
Parece que tanto Washington como Bruselas, lanzando amenazas a todo el mundo que cuestiona sus intentos de imponer su control global diseminando una burda desinformación, no se dan cuenta de que su hegemonía informativa se ha acabado. Actualmente existen varias agencias informativas alternativas como Prensa Latina, TeleSur, HispanTV, Chinese Central Television (CCTV), Russia Today (RT), Russia Segodnia, Press TV, Red Voltaire, Al-Manar, Halak TV entre muchas otras que están desafiando a los medios de comunicación corporativos globalizados con el propósito de romper el monopolio informativo anglo sajón.
Dijo alguna vez el escritor belga Paul Carvel refiriéndose a los medios de comunicación globalizados que “la televisión te lava el cerebro y el internet te elimina toda la resistencia del pasado”. La prensa alternativa tiene que tomar todo esto en cuenta para que su televisión aporte el conocimiento y el internet conecte el presente con el pasado y el futuro. Hace bastante tiempo Gabriel García Márquez hablando del periodismo afirmó que “el periodismo es el mejor oficio del mundo y que es una pasión insaciable que solo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad”. Solamente así las noticias y la verdad se convierten en la misma cosa.
El actual jefe de seguridad de Ucrania trabajó para la CIA
El actual jefe de seguridad de Ucrania trabajó para la CIA
Publicado el 4/15/14
El actual jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania, Valentín Naliváichenko, en el cargo tras el Golpe de Estado fascista, fue reclutado por la CIA hace varios años, afirmó el exjefe del Servicio de Seguridad de Ucrania, Alexánder Yakimenko.
Según esta información, Naliváichenko fue contratado durante su mandato como cónsul general de la Embajada de Ucrania en EEUU y mantuvo los contactos con la inteligencia de EEUU después de dejar el servicio diplomático, los cuales se estrecharon entre 2006 y 2010, período cuando por primera vez dirigió el Servicio de Seguridad de Ucrania, informa Itar-Tass.
Como explica Yakimenko, los vínculos entre la CIA, por una parte, y Naliváichenko y otros líderes de los órganos de fuerza de Ucrania, por la otra, explica el gran impacto que en la actualidad tienen las agencias de inteligencia de Estados Unidos sobre los acontecimientos en Ucrania.
El propio Yakimenko, quien dirigió el Servicio de Seguridad desde enero del 2013, y durante el Golpe de Estado de este febrero fue perseguido por el nuevo Gobierno, se vio obligado a abandonar el territorio de Ucrania.
El presidente depuesto de Ucrania, Víktor Yanukóvich, también reconoce las huellas de la CIA en los acontecimientos de febrero. Según Yanukóvich, EEUU “tiene su parte de responsabilidad en el desencadenamiento de una guerra civil en Ucrania e interfiere groseramente en lo sucedido, indicando lo que hay que hacer”. En particular, el presidente depuesto acusó al director de la CIA, John Brennan, de “autorizar el uso de la armas” y “provocar el derramamiento de sangre en Ucrania”.
Confirman viaje secreto del director de la CIA a Kiev
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, ha confirmado que el director de la CIA, John Brennan, visitó Kiev el pasado fin de semana y se reunió con los líderes del Gobierno autoproclamado de Ucrania.
La confirmación oficial llega después de los informes difundidos por los medios de comunicación rusos, que ya avisaron sobre el viaje de Brennan, mientras que la prensa tanto estadounidense como ucraniana callaba sobre el hecho.
Carney precisó que la visita formaba parte de una gira por varios países europeos que realiza el director de la agencia estadounidense.
El presidente Víktor Yanukóvich, alejado del poder por el Euromaidán, acusó al director de la CIA, John Brennan, de “autorizar el uso de la armas” y “provocar el derramamiento de sangre en Ucrania”.
Una fuente cercana a los órganos de seguridad de Ucrania comunicó a RIA Novosti que el sábado Brennan viajó a Kiev, donde se reunió con funcionarios de seguridad antes de que el Ministerio ucraniano del Interior anunciara el inicio de la operación especial contra los partidarios de la federalización que protestan en el este del país.
“A Kiev llegó el director de la CIA, que se reunió con el ministro del Interior de Ucrania, Arsén Avákov y el presidente de la Rada Suprema de Ucrania, Alexánder Turchínov”, precisó la fuente.
Diputados del Parlamento de Ucrania comentaropn la visita de Brennan a Kiev. Según Vladímir Gólub, legislador por el Partido Comunista ucraniano: “No me sorprende en absoluto, pues es completamente obvio que mientras en los años anteriores el señor Valentín Naliváichenko encabezó el Servicio de Seguridad de Ucrania, fue más bien una unidad de la CIA que el servicio secreto de un país independiente. Es algo de lo que hoy se habla abiertamente en el Parlamento, y no tiendo a pensar que es falso”, dijo el diputado a esta agencia.
Por su parte, el colega ruso de Gólub, Nikolái Kovaliov, exdirector del Servicio Federal de Seguridad de Rusia y hoy miembro del Comité de Seguridad de la Duma de Estado, subrayó al mismo tiempo que hay informaciones sobre la participación de mercenarios en los acontecimientos en Ucrania, en particular procedentes de EEUU, ya que, en opinión del legislador ruso, la crisis ucraniana no puede dejar de interesar a la Inteligencia norteamericana.
Recordó que la misión de la CIA no consiste en preparar opciones de fuerza, sino en recopilar información, objetivo que puede lograr perfectamente “el enorme personal de espionaje que probablemente existe en la embajada de EEUU” en Kiev.
Esta mañana, el titular del Interior en funciones, Arsén Avákov, anunció a través de su Facebook el comienzo de una operación especial en Slaviansk con participación de “unidades de todas las fuerzas de seguridad del país”. Según diversas fuentes, el número de muertos por el asalto varía entre uno y tres, y tambi8én hay una decena de heridos.
Testigos informaron también de la llegada a la ciudad de unos 150 milicianos del grupo ultranacionalista Pravy Sektor (Sector de Derechas). Su líder Dmitri Yarosh, buscado por Rusia por haber combatido contra su Ejército en Chechenia, ordenó la víspera la “movilización total” de las estructuras del movimiento debido a las manifestaciones a favor de la federalización en el este del país.
RT / RIA Novosti
RT
Publicado el 4/15/14
El actual jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania, Valentín Naliváichenko, en el cargo tras el Golpe de Estado fascista, fue reclutado por la CIA hace varios años, afirmó el exjefe del Servicio de Seguridad de Ucrania, Alexánder Yakimenko.
Según esta información, Naliváichenko fue contratado durante su mandato como cónsul general de la Embajada de Ucrania en EEUU y mantuvo los contactos con la inteligencia de EEUU después de dejar el servicio diplomático, los cuales se estrecharon entre 2006 y 2010, período cuando por primera vez dirigió el Servicio de Seguridad de Ucrania, informa Itar-Tass.
Como explica Yakimenko, los vínculos entre la CIA, por una parte, y Naliváichenko y otros líderes de los órganos de fuerza de Ucrania, por la otra, explica el gran impacto que en la actualidad tienen las agencias de inteligencia de Estados Unidos sobre los acontecimientos en Ucrania.
El propio Yakimenko, quien dirigió el Servicio de Seguridad desde enero del 2013, y durante el Golpe de Estado de este febrero fue perseguido por el nuevo Gobierno, se vio obligado a abandonar el territorio de Ucrania.
El presidente depuesto de Ucrania, Víktor Yanukóvich, también reconoce las huellas de la CIA en los acontecimientos de febrero. Según Yanukóvich, EEUU “tiene su parte de responsabilidad en el desencadenamiento de una guerra civil en Ucrania e interfiere groseramente en lo sucedido, indicando lo que hay que hacer”. En particular, el presidente depuesto acusó al director de la CIA, John Brennan, de “autorizar el uso de la armas” y “provocar el derramamiento de sangre en Ucrania”.
Confirman viaje secreto del director de la CIA a Kiev
El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, ha confirmado que el director de la CIA, John Brennan, visitó Kiev el pasado fin de semana y se reunió con los líderes del Gobierno autoproclamado de Ucrania.
La confirmación oficial llega después de los informes difundidos por los medios de comunicación rusos, que ya avisaron sobre el viaje de Brennan, mientras que la prensa tanto estadounidense como ucraniana callaba sobre el hecho.
Carney precisó que la visita formaba parte de una gira por varios países europeos que realiza el director de la agencia estadounidense.
El presidente Víktor Yanukóvich, alejado del poder por el Euromaidán, acusó al director de la CIA, John Brennan, de “autorizar el uso de la armas” y “provocar el derramamiento de sangre en Ucrania”.
Una fuente cercana a los órganos de seguridad de Ucrania comunicó a RIA Novosti que el sábado Brennan viajó a Kiev, donde se reunió con funcionarios de seguridad antes de que el Ministerio ucraniano del Interior anunciara el inicio de la operación especial contra los partidarios de la federalización que protestan en el este del país.
“A Kiev llegó el director de la CIA, que se reunió con el ministro del Interior de Ucrania, Arsén Avákov y el presidente de la Rada Suprema de Ucrania, Alexánder Turchínov”, precisó la fuente.
Diputados del Parlamento de Ucrania comentaropn la visita de Brennan a Kiev. Según Vladímir Gólub, legislador por el Partido Comunista ucraniano: “No me sorprende en absoluto, pues es completamente obvio que mientras en los años anteriores el señor Valentín Naliváichenko encabezó el Servicio de Seguridad de Ucrania, fue más bien una unidad de la CIA que el servicio secreto de un país independiente. Es algo de lo que hoy se habla abiertamente en el Parlamento, y no tiendo a pensar que es falso”, dijo el diputado a esta agencia.
Por su parte, el colega ruso de Gólub, Nikolái Kovaliov, exdirector del Servicio Federal de Seguridad de Rusia y hoy miembro del Comité de Seguridad de la Duma de Estado, subrayó al mismo tiempo que hay informaciones sobre la participación de mercenarios en los acontecimientos en Ucrania, en particular procedentes de EEUU, ya que, en opinión del legislador ruso, la crisis ucraniana no puede dejar de interesar a la Inteligencia norteamericana.
Recordó que la misión de la CIA no consiste en preparar opciones de fuerza, sino en recopilar información, objetivo que puede lograr perfectamente “el enorme personal de espionaje que probablemente existe en la embajada de EEUU” en Kiev.
Esta mañana, el titular del Interior en funciones, Arsén Avákov, anunció a través de su Facebook el comienzo de una operación especial en Slaviansk con participación de “unidades de todas las fuerzas de seguridad del país”. Según diversas fuentes, el número de muertos por el asalto varía entre uno y tres, y tambi8én hay una decena de heridos.
Testigos informaron también de la llegada a la ciudad de unos 150 milicianos del grupo ultranacionalista Pravy Sektor (Sector de Derechas). Su líder Dmitri Yarosh, buscado por Rusia por haber combatido contra su Ejército en Chechenia, ordenó la víspera la “movilización total” de las estructuras del movimiento debido a las manifestaciones a favor de la federalización en el este del país.
RT / RIA Novosti
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