9 jun 2014

El "pacto de silencio" oculta una fosa común

El "pacto de silencio" oculta una fosa común

9 de junio de 2014
Excavación en fosa común, San Vicente, Cordoba, Argentina. La imagen que ocultan en Uruguay.
Excavación en fosa común, San Vicente, Cordoba, Argentina. La imagen que ocultan en Uruguay.


CRÓNICAS DE 30 AÑOS EN PERIODISMO

Roger RODRIGUEZ

El 15 de marzo de 2002 se confirmó que Simón Riquelo era el muchacho que Rafael Michelini ubicó en Buenos Aires con los datos que surgieron de una investigación periodística que realizábamos para Posdata. La información nos la había dado un represor argentino, miembro de la banda de Aníbal Gordon que aceptó colaborar en la búsqueda. La confirmación de la identidad del hijo de Sara Méndez hizo creíble al informante, que había dicho que todos los uruguayos que en aquel 1976 estaban en el centro clandestino de detención Automotores Orletti de Buenos Aires fueron traídos a Uruguay para su "disposición final".
El 17 de marzo, entonces, publicamos en La República que había existido un "segundo vuelo" y una veintena de uruguayos que creíamos desaparecidos en Argentina, en realidad teníamos que buscarlos en Uruguay. Tres meses después, el 9 de junio (hace hoy exactamente 12 años) publicamos otro informe en La República con una presunción que hoy comprendemos como una certeza: los pasajeros de aquel vuelo no murieron por un exceso en la tortura, sino que fueron ejecutados (del mismo modo que había ocurrido en 1974 con los fusilados de Soca). Y algo peor aún: la dictadura enterró a esos desaparecidos en un cementerio clandestino.
La mayoría de los datos que manejábamos en aquel artículo de 2002 en La República se fueron confirmando, corrigiendo y ampliando en las investigaciones continuadas en los años siguientes. Tres años después, la Fuerza Aérea admitió que había existido aquel vuelo de 5 de octubre de 1976 en el que trajeron a los uruguayos de Orletti. Meses más tarde los cuerpos de los uruguayos desaparecidos comenzaron a aparecer en tumbas clandestinas dentro de unidades militares. Pero todavía falta encontrar los cuerpos de los secuestrados que trajeron en 1976 (como volvieron a hacerlo en 1978).
Esa es la verdadera razón del "pacto de silencio" que los militares mantienen en el tema de los desaparecidos y que no terminan de esclarecer las instituciones de un Estado que, aunque hoy tenga otro gobierno, es el mismo que practicó el terrorismo de Estado en los años del Plan Cóndor. Las Fuerzas Armadas no quieren reconocer que, como en Argentina, El Salvador o Guatemala, en Uruguay también existe una fosa común... Más temprano que tarde vamos a encontrarla.

Roger Rodríguez
(9 de junio de 2014)

Los uruguayos secuestrados en Orletti fueron ejecutados y enterrados en una fosa comun.
Los uruguayos secuestrados en Orletti fueron ejecutados y enterrados en una fosa comun.

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EL "INFORMANTE" QUE PERMITIÓ ENCONTRAR A SIMÓN RIQUELO
CONFIRMA EL ÚLTIMO VUELO DE LOS URUGUAYOS DE ORLETTI

Los militares que participaron en el Plan Cóndor ocultan
la existencia de un cementerio clandestino en el Uruguay

En la noche del 4 al 5 de octubre de 1976 un avión uruguayo partió desde el aeropuerto Jorge Newbery de Buenos Aires. En él fue trasladada una veintena de ciudadanos orientales que estaban detenidos en Automotores Orletti. Todos los "pasajeros" de ese vuelo se mantienen desaparecidos. No fueron arrojados al mar. Estarían en un cementerio clandestino en Uruguay. 

ROGER RODRIGUEZ

El mismo informante que aportó los datos decisivos para encontrar a Simón Riquelo 26 años después de ser separado de su madre, Sara Méndez, confirmó días atrás en Buenos Aires que existió un último vuelo masivo de uruguayos detenidos en Orletti, quienes fueron trasladados a Uruguay por efectivos militares de este país.
La fuente –un ex represor argentino a quien se comprometió reservar su identidad– había adelantado meses atrás que “a los que no murieron en Orletti nosotros los devolvimos. Nosotros no sabíamos que los del primer viaje estaban vivos, así que cuando se cerraba Orletti se planificó otro viaje grande en el que se incluyó a todos los que quedaban, incluso cinco argentinos, para su disposición final”.
En un nuevo contacto, mantenido a mediados de mayo, el informante ratificó y amplió sus dichos y, luego de una larga conversación en la que se analizó caso por caso la detención de uruguayos en Argentina, subrayó: “No me quedan dudas ni confusiones, estoy seguro de ese vuelo, porque fue ese día que (Miguel Angel) Furci se quedó con la chiquita (Mariana Zaffaroni)”.
Las nuevas declaraciones del ex represor sitúan el viaje a principios del mes de octubre de aquel 1976, luego que finalizara una serie de operativos conjuntos contra militantes del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) y antes que el local de Orletti sufriera una de sus “limpiezas”, con el traslado o liberación de algunos detenidos.
Los uruguayos que se encontraban en el avión que partió desde aeroparque habían sido secuestrados en Buenos Aires entre el 23 de setiembre y el 4 de octubre, período en el que se desmantela el denominado “aparato operativo” del PVP.
El traslado se produjo entre la noche del domingo 4 y la madrugada del lunes 5, en un operativo dirigido personalmente por el entonces mayor José “Nino” Gavazzo, quien ese día abandonó Argentina luego de meses de comandar a los efectivos uruguayos en Orletti.

La primera etapa de Orletti

Hasta el 18 de mayo de 1976, cuando fueron secuestrados los ex legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, en Uruguay y en Argentina se había sucedido una serie de detenciones de activistas políticos uruguayos pertenecientes a organizaciones enfrentadas a la dictadura militar.
En Uruguay, varios de estos detenidos permanecieron secuestrados durante meses en unidades militares uruguayas antes de ser “blanqueados” y procesados por la justicia militar.
En Argentina, quienes no aparecieron muertos en las calles de Buenos Aires permanecen en condición de desaparecidos, en algunos casos luego de ser detenidos por hasta 48 horas en un centro clandestino de reclusión (CCD) aún no identificado, y en el que habría sido visto el dirigente comunista Manuel Liberoff.
El 1º de junio de ese año es arrendado y ocupado el local de Automotores Orletti. El informante, consultado nuevamente en Buenos Aires, asegura que Orletti no se ocupó el 11 de mayo como sostienen algunas versiones, sino el mismo día que fue alquilado. “El propietario pidió garantías para arrendar y no entregó las llaves del lugar hasta que el contrato de alquiler fue firmado”, dijo.
Una primera etapa de las operaciones que desde Orletti se realizaron contra uruguayos exiliados en Argentina se inicia con la detención, el 9 de junio, del militante gráfico Gerardo Gatti, principal dirigente del PVP, quien sería rehén en un frustrado intento de extorsión por dos millones de dólares.
Desde entonces se realiza una serie de secuestros por comandos militares y policiales vestidos de civil sobre decenas de uruguayos radicados en Buenos Aires. En su mayoría fueron interrogados y torturados en Automotores Orletti. Dos de ellos fueron sacados del local y ejecutados en represalia por la muerte de un comisario argentino.
Un grupo de 24 uruguayos fue trasladado a Montevideo el 25 de julio en un avión de la empresa Pluna que hizo un secreto viaje “chárter” desde el aeroparque de Buenos Aires. Todos ellos fueron procesados por la justicia militar tres meses más tarde, luego de permanecer, primero, en una cárcel clandestina en Punta Gorda y, luego, en las instalaciones de la entonces sede del Servicio de Información y Defensa (SID) de Bulevar Artigas y Palmar.
Este grupo sería presentado a la prensa el 23 de octubre como un comando subversivo detenido en un chalé del balneario Shangrilá cuando intentaba “invadir” el país. Fueron los únicos sobrevivientes de Orletti quienes, luego de cumplir años de condena, con su testimonio iniciaron las causas judiciales contra los mandos militares en Argentina y Uruguay.
Luego de esa primera etapa, las actividades en Orletti se centraron contra argentinos y exiliados de otros países de la región. El testimonio de José Luis Bertazzo, un argentino que meses más tarde sería liberado al confirmarse que no tenía ninguna militancia política, da cuenta de la detención de chilenos, bolivianos y cubanos que fueron “interrogados” en el lugar y continúan desaparecidos.
En ese período es detenido Marcelo Gelman y su esposa embarazada, María Claudia García de Gelman, quien también fue trasladada a Uruguay donde, luego de permanecer un período en la sede del SID, dio a luz una hija que su abuelo recién logró recuperar el año pasado. María Claudia, según habría dicho el presidente Jorge Batlle al senador Rafael Michelini, fue asesinada. Su cuerpo no ha sido devuelto.
El hijo del poeta Juan Gelman y otros detenidos en esa etapa aparecerían a mediados de octubre –dos días antes que los “subversivos” uruguayos de Shangrilá–, pero dentro de toneles de hierro que habían sido hundidos en el canal de San Fernando, en el delta del Tigre argentino.

Las detenciones de setiembre

En el mes de setiembre de aquel 1976 porteño, otro grupo de uruguayos –en su mayoría parte del “aparato operativo” del PVP– fue detenido por comandos binacionales. Serían ellos los “pasajeros” del vuelo de octubre, quienes tras salir de Argentina tuvieron un destino incierto.
Una cronología de los hechos –elaborada durante años por Sara Méndez y Raúl Olivera y divulgada recientemente por Hugo Cores en su libro “Memorias de Resistencia”– narra esta sucesión de detenciones a través de datos recopilados entre testigos de los operativos y los testimonios de unos pocos sobrevivientes y algunos presos que en Uruguay eran interrogados cada vez que uno de sus compañeros “caía” en Buenos Aires.
El 23 de setiembre fue secuestrado en su domicilio de Buenos Aires, el matrimonio integrado por el uruguayo Juan Miguel Morales Von Pieverling y la paraguaya Josefina Keim Lledo de Morales. Ambos están desaparecidos.
El día 26, en un operativo en el barrio San Marín, se produce una balacera contra la casa que habitaban Roger Julien, Victoria Grisonas de Julien y sus dos hijos Anatole y Victoria. El, según el testimonio del ex represor argentino, murió al ingerir una pastilla de cianuro. Los dos niños fueron encontrados tres meses después en Chile. Ella continúa desaparecida.
El mismo día son detenidos Juan Pablo Errandonea y Raúl Tejera Llovet (ambos siguen desaparecidos), y se realizan sendos procedimientos en las casas de las familias de Adalberto Waldemar Soba Fernández, su esposa María Elena Laguna y sus tres hijos; y de Alberto Cecilio Mechoso Méndez, su mujer Beatriz Inés Castellonese Techera y sus dos hijos. Las mujeres y los niños fueron trasladados a Montevideo un día más tarde, en un vuelo de línea en el que los militares uruguayos José Arab Fernández y José Nino Gavazzo fingieron ser sus maridos. Soba y Mechoso continúan desaparecidos.
El 27, en su casa de Vicente López, son capturados Jorge Zaffaroni, su esposa, María Emilia Islas y la hija de ambos Mariana. Ellos dos permanecen desaparecidos. Mariana Zaffaroni fue encontrada años después en manos del agente del Servicio de Información y Defensa del Estado (SIDE) Miguel Angel Furci.
Un día más tarde, son detenidos en la vía pública Cecilia Trías Hernández y su compañero Washington Cram González. El fue visto por Bertazzo en Orletti. Ambos siguen desaparecidos.
El 30 de setiembre capturan en la calle a Ruben Prieto González, quien permanece desaparecido. Ese día son detenidos Beatriz Victoria Barboza Sánchez y su esposo Francisco Javier Peralta Leonor, de nacionalidad española. Fueron llevados a Orletti, donde Beatriz Barboza pudo ver a los niños Julien, a Grissonas y su hija Mariana y a Josefina Kleim. Barboza y Peralta fueron abandonados en la calle con orden de viajar a Uruguay. Antes de hacerlo llamaron por teléfono a sus familiares. Al llegar a Montevideo vuelven a ser detenidos y trasladados al Batallón de Infantería 13º. Gracias a la comunicación telefónica su familia pudo impedir su desaparición.
El primer día de octubre se produjo otra serie de detenciones de uruguayos en Buenos Aires: Rafael Lezama González, Miguel Angel Moreno Malugani, Carlos Alfredo Rodríguez Mercader, Casimira Carretero Cárdenas, Segundo Chejenian y Graciela Da Silveira de Chejenian. Todos son desaparecidos.
El día 2, también aprehenden a Bernardo Arnone y esa misma tarde, en un bar de la calle Cabildo, son secuestrados Juan Pablo Recagno y Alvaro Nores Montedónico. Arnone y Recagno están desaparecidos. Nores fue trasladado a Montevideo y liberado. La última captura es la de Washington Queiro Uzal, detenido en la vía pública el 4 de octubre.
En sólo once días los comandos de Orletti realizaron 18 procedimientos. De los detenidos, 21 continúan desaparecidos. Todos ellos, y algunos argentinos, habrían viajado en el avión que partió desde aeroparque hacia Montevideo entre el 4 y 5 de octubre, según reveló el informante.
Desde el mes de junio de ese 1976 hasta el vuelo masivo de octubre, otros uruguayos fueron detenidos en Buenos Aires y permanecen desaparecidos, sin embargo, sobre ellos no habría operado el grupo que tuvo como sede Automotores Orletti.
Luego de ese vuelo, Orletti continuó operando por un mes sobre ciudadanos argentinos. El 3 de noviembre, dos detenidos, José Ramón Morales y Graciela Vidaillac, logran fugarse del lugar tras tomar un arma. Denunciaron su existencia en el exterior, lo que habría motivado el cierre del sitio también conocido como “El Jardín” y por la clave “OT 18″.

Motivo de un pacto de silencio

La afirmación de la fuente argentina sobre la existencia de un último vuelo masivo de uruguayos antes del cierre de Orletti coincide con el testimonio de Bertazzo, quien fue liberado ese 7 de octubre y afirma que “los uruguayos se habían ido unos días antes”.
También coincide con la declaración de la fuente, el hecho de que ese lunes 5 en Montevideo fueran liberadas las compañeras de Soba y Mechoso, María Elena Laguna y Beatriz Castellonese con sus respectivos hijos.
Y, fundamentalmente, el testimonio que sobre su traslado y liberación realizó Alvaro Nores, según la cronología realizada por Sara Méndez y Raúl Olivera: “Durante este período (probablemente el domingo o lunes) el mayor Gavazzo me comunicó que él volvía a Montevideo ese día pero que había arreglado para trasladarme a Uruguay. (…) Que él estaba arreglando el traslado, pero que yo no iba a ser trasladado hasta el martes debido a razones que no entendí. El martes a mediodía o durante la tarde fui llevado a un baño en el cual fui desvestido y sostenido debajo de una ducha. Luego me trajeron ropas limpias…”
Nores fue llevado a Uruguay por el entonces teniente primero Maurente y lo recibió en el aeropuerto de Carrasco el teniente Sander del Cuerpo de Coraceros de la Policía. Su liberación, luego de haber sido duramente torturado en Orletti, se debería a un pedido de su hermana María del Pilar, a quien en su libro Hugo Cores señala como “delatora”.
Las hipótesis sobre el destino de los 21 uruguayos que viajaban en el vuelo a Montevideo son pocas.
El informante asegura que el avión que esperaba en la cabecera de la pista lateral de aeroparque partió con todos los uruguayos. La veracidad de sus anteriores declaraciones, que ayudaron a Rafael Michelini a encontrar a Simón Riquelo, permiten suponer que, entonces, el grupo de uruguayos no tuvo “disposición final” en Argentina.
Esto explicaría por qué pese a años de búsqueda los equipos de antropología forense argentinos no han identificado los restos de ninguno de estos uruguayos.
También sería descartable la posibilidad de que estos detenidos de Orletti hayan sido víctimas de un “vuelo de la muerte”. Según una afirmación que un militar uruguayo le habría hecho a miembros de la Comisión para la Paz, Uruguay no tenía aviones del tipo Hércules que permitieran lanzar personas al mar como hicieron los argentinos. “En Uruguay estaban los Fairchild y, si uno le abre su puerta, el avión se cae”, habría ejemplificado.
La única opción, entonces, sería que esos uruguayos de Orletti efectivamente llegaron a Uruguay y aquí tuvieron su “disposición final”.
Una posibilidad que, además, explicaría la razón de fondo de un “pacto de silencio” que se mantiene entre los identificados militares uruguayos que participaron de la coordinación represiva del Plan Cóndor.
Estos militares pudieron mantenerse en la posición de que sólo han “cumplido su deber”, reconocer que alguno “se murió” en los interrogatorios, acusar de las desapariciones a los argentinos y, aún, desafiar con el argumento de que “gracias” a ellos están vivos los 24 que fueron detenidos en Shangrilá y que todos los niños, finalmente, aparecieron.
Todo un alegato que se desmoronaría si, en realidad, el “pacto de silencio” oculta la existencia de un cementerio clandestino en el que yacen los últimos uruguayos que estuvieron en Orletti.

(Diario La República, 09 de junio de 2002)

Rusia dice que no fue informada sobre la suspensión del South Stream por Bulgaria

Rusia dice que no fue informada sobre la suspensión del South Stream por Bulgaria


Moscú, 8 jun (Nóvosti).


Rusia no recibió notificación oficial alguna de Bulgaria sobre la suspensión del proyecto South Stream y prevé discutir el tema con la Comisión Europea el lunes, declaró a esta agencia una portavoz del Ministerio de Energía ruso.
Medios búlgaros comunicaron este domingo que el primer ministro del país, Plamen Oresharski, ordenó suspender las obras en el marco del proyecto para celebrar consultas con la Comisión Europea que con anterioridad exigió pararlas.
“No hemos recibido notificación oficial y mañana vamos a plantear esta cuestión en el encuentro con (el comisario europeo de Energía Günther) Oettinger”, dijo la representante del Ministerio ruso.
El proyecto South Stream es un sistema de gasoductos que transportarán el combustible ruso a países de Europa Central y del Sur a través del mar Negro y evitando el territorio ucraniano.
Desde diciembre de 2013, las negociaciones sobre el proyecto con Moscú corren a cargo de la Comisión Europea que considera que los acuerdos bilaterales de Rusia con los países por cuyo territorio pasará el tránsito –Austria, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, Grecia, Hungría y Serbia– violan la legislación comunitaria.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, advirtió a finales de mayo a Bulgaria, país que debe alojar el primer tramo europeo del gasoducto, de que Bruselas responderá a eventuales infracciones de las leyes comunitarias durante el desarrollo del South Stream.
Con anterioridad, el Gobierno del país balcánico había amenazado con demandar a Bruselas por daños económicos si la UE decide parar las obras del South Stream.
Por su parte, Rusia inició una disputa en la OMC sobre el llamado “tercer paquete energético” que regula el mercado comunitario de energía y en particular prohíbe a los productores de gas ser propietarios de las tuberías que atraviesan el territorio europeo.


Serbia detiene el proyecto South Stream

Serbia se vio obligada a aplazar las obras en el marco del gasoducto South Stream debido a la decisión de Bulgaria de suspender el proyecto, manifestó hoy la ministra serbia de Tráfico, Construcción e Infraestructura, Zorana Mihajlovic.
“Bulgaria es el centro. De este modo, seguiremos parados hasta que finalicen las negociaciones de Bulgaria con Bruselas y de la Unión Europea con Rusia. O hasta que Rusia cambie el itinerario”, indicó la ministra citada por el diario Blitz.
En cualquier caso, agregó, tanto el primer como el segundo guiones suponen “el aplazamiento de las obras en nuestro país”.
El tramo de tubería que debe pasar por el territorio de Serbia tiene una extensión de 422 kilómetros.
Medios búlgaros comunicaron la víspera que el primer ministro del país, Plamen Oresharski, ordenó suspender las obras en el marco del proyecto para celebrar consultas con la Comisión Europea que con anterioridad exigió pararlas.
El proyecto South Stream es un sistema de gasoductos que transportarán el combustible ruso a países de Europa Central y del Sur a través del mar Negro y evitando el territorio ucraniano.
Desde diciembre de 2013, las negociaciones sobre el proyecto con Moscú corren a cargo de la Comisión Europea que considera que los acuerdos bilaterales de Rusia con los países por cuyo territorio pasará el tránsito –Austria, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, Grecia, Hungría y Serbia– violan la legislación comunitaria.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, advirtió a finales de mayo a Bulgaria, país que debe alojar el primer tramo europeo del gasoducto, de que Bruselas responderá a eventuales infracciones de las leyes comunitarias durante el desarrollo del South Stream. 

Las 7 sociedades más secretas de la historia

Las sociedades secretas pueden ser una reliquia de tiempos antiguos, pero todavía tienen el poder de intrigarnos. Estas siete sociedades selectas, según creen algunos, tienen algún vestigio de influencia incluso hoy en día.
Los francmasones 

La masonería se remonta al año 1717, cuando en Londres fue fundada la primera logia masónica (aunque los rumores sobre su existencia ya circulaban desde, por lo menos, un siglo atrás) y existe todavía. Los masones se convirtieron en sinónimo de apretones de manos secretos, rituales estrafalarios y una jerarquía en la que los miembros ascienden a través de varios niveles a medida que adquieren experiencia y respecto dentro de la sociedad. La mayoría de las sociedades secretas modernas se inspiraron en la masonería adoptando sus apretones de manos, palabras-códigos, rituales privados y complejas cadenas de mando, escribe 'The Huffington Post'.

Los iluminados

Pese a que los iluminados originariamente se ramificaron de los masones en 1776, ya desde su inicio se han convertido en el enfoque principal de los teóricos de la conspiración, muchos de los cuales les atribuyen sucesos como la derrota de Napoleón, el asesinato de Kennedy o el triunfo de Barack Obama en las presidenciales. En efecto, no hay ninguna evidencia de que existan todavía, pero eso solo parece aumentar su misterio.

Calavera y Huesos

Tal vez la menos secreta de las sociedades secretas, Calavera y Huesos de la Universidad de Yale (Connecticut, EE.UU.), fue fundada por William Huntington Russell en 1832. La organización cuenta con muchos prominentes jefes de Estado (entre ellos, los presidentes William Howard Taft, George Bush y George H. W. Bush), líderes de la industria y jefes de las agencias secretas entre sus miembros. La sociedad se reúne dos veces a la semana para rituales que se parecen a los masónicos, pero muchos afirman que la sociedad realmente no es más que una fraternidad universitaria glorificada.

Los rosacruces

Fundada a principios del siglo XV por Christian Rosenkreutz, la orden de Rosacruz pretendía usar las prácticas ocultas para lograr una transformación global. Dos siglos más tarde, con la publicación de tres manifiestos ganaron fama. Según creen los teóricos de la conspiración, los rosacruces fundaron a los masones, a los iluminados y al grupo de filósofos de la naturaleza el Colegio Invisible. También los consideran como la fuerza conductora detrás de cada revolución importante en la historia moderna.

El club Bilderberg

En 1954, las figuras más influyentes del mundo se reunieron en un hotel para discutir y planificar la agenda global del siguiente año. Desde entonces, han continuado reuniéndose anualmente, pero el contenido de sus conversaciones se mantiene en un secreto celosamente guardado. Técnicamente, Bilderberg no es una sociedad secreta, pero muchos teóricos de la conspiración se preocupan por la influencia que tienen sus reuniones anuales.

Los sabios de Sion

En 1920 un periódico propiedad de Henry Ford publicó una serie de artículos que reimprimían un documento antisemita llamado 'Los protocolos de los sabios de Sion'. El documento fue rápidamente desacreditado como un engaño, pero esos artículos fueron recogidos en forma de libro titulado 'El judío internacional', que influenció mucho en la expansión mundial del antisemitismo, en particular, en la formación de la ideología nazi. Así, Adolf Hitler fue influenciado por el libro y se apropió de muchas de sus ideas. Los teóricos antisemitas todavía creen que los protocolos eran genuinos y que hubo una conspiración judía para dominar el mundo.

Los Caballeros Templarios

A principios del siglo XII, nueve caballeros hicieron un voto para proteger a los peregrinos que viajaban a través de la Tierra Santa. Más y más caballeros se unieron, y la organización creció acumulando riqueza, fama y poder. En la cultura popular los caballeros asumieron el papel de proveedores de fondos de muchas otras sociedades secretas, así como de guardianes de los tesoros cristianos más sagrados como el Santo Grial o la sangre de Jesucristo. Sin embargo, los miembros de la sociedad fueron finalmente torturados y ejecutados por el rey francés Felipe IV, los señores feudales y la Iglesia católica, con lo que a principios del siglo XIV la organización se disolvió.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/130406-sociedades-m%C3%A1s-secretas-exclusivas-historia

8 jun 2014

Monsanto, la semilla del diablo

Monsanto, la semilla del diablo

esthervivas
ESTHER VIVAS
Escritora y periodista española. Autora de diversos libros sobre movimientos sociales y políticas agrícolas y alimentarias.

“La semilla del diablo”, así fue como el popular presentador del canal estadounidense HBO Bill Maher bautizó, en uno de sus programas y en referencia al debate sobre los Organismos Genéticamente Modificados, a la multinacional Monsanto. ¿Por qué? ¿Se trata de una afirmación exagerada? ¿Qué esconde esta gran empresa de la industria de las semillas? El domingo pasado, precisamente, se celebró la jornada global de lucha contra Monsanto. Miles de personas en todo el planeta se manifestaron contra las políticas de la compañía.
Monsanto es una de las empresas más grandes del mundo y la número uno en semillas transgénicas, el 90% de los cultivos modificados genéticamente en el mundo cuentan con sus rasgos biotecnológicos. Un poder total y absoluto. Asimismo, Monsanto está a la cabeza de la comercialización de semillas, y controla el 26% del mercado. A más distancia, la sigue DuPont-Pioneer, con un 18%, y Syngenta, con un 9%. Solo estas tres empresas dominan más de la mitad, el 53%, de las semillas que se compran y venden a escala mundial. Las diez grandes, controlan el 75% del mercado, según datos del Grupo ETC. Lo que les da un poder enorme a la hora de imponer qué se cultiva y, en consecuencia, qué se come. Una concentración empresarial que ha ido en aumento en los últimos años y que erosiona la seguridad alimentaria.
La avaricia de estas empresas no tiene límites y su objetivo es acabar con variedades de semillas locales y antiguas, aún hoy con un peso muy significativo especialmente en las comunidades rurales de los países del Sur. Unas semillas autóctonas que representan una competencia para las híbridas y transgénicas de las multinacionales, las cuales privatizan la vida, impiden al campesinado obtener sus propias simientes, los convierten en “esclavos” de las compañías privadas, a parte de su negativo impacto medioambiental, con la contaminación de otros cultivos, y en la salud de las personas. Monsanto no ha escatimado recursos para acabar con las semillas campesinas: demandas legales contra agricultores que intentan conservarlas, patentes monopólicas, desarrollo de tecnología de esterilización genética de simientes, etc. Se trata de controlar la esencia de los alimentos, y aumentar así su cuota de negocio.
La introducción en los países del Sur, en particular en aquellos con vastas comunidades campesinas capaces todavía de proveerse de semillas propias, es una prioridad para estas compañías. De este modo, las multinacionales semilleras han intensificado las adquisiciones y alianzas con empresas del sector principalmente en África e India, han apostado por cultivos destinados a los mercados del Sur Global y han promovido políticas para desalentar la reserva de simientes. Monsanto, como reconoce su principal rival DuPont-Pioneer, es el “guardián único” del mercado de semillas, controlando, por ejemplo, el 98% de la comercialización de soja transgénica tolerante a herbicida y el 79% del maíz, como recoge el informe ¿Quién controla los insumos agrícolas?. Lo que le da suficiente poder como para determinar el precio de las simientes con independencia de sus competidores.

De las simientes a los agrotóxicos

Sin embargo, Monsanto no tiene suficiente con controlar las semillas sino que, para cerrar el círculo, busca dominar también aquello que se aplica a su cultivo: los agrotóxicos. Monsanto es la quinta empresa agroquímica mundial y controla el 7% del mercado de insecticidas, herbicidas, fungidas, etc., por detrás de otras empresas, líderes a la vez en el mercado de las simientes, como Syngenta que domina el 23% del negocio de los agrotóxicos, Bayer el 17%, BASF el 12% y Dow Agrosciences casi el 10%. Cinco empresas controlan así el 69% de los pesticidas químicos de síntesis que se aplican a los cultivos a escala mundial. Los mismos que venden al campesinado las semillas híbridas y transgénicas son los que les suministran los pesticidas a aplicar. Negocio redondo.
El impacto medioambiental y en la salud de las personas es dramático. A pesar de que las empresas del sector señalan el carácter “amigable” de estos productos con la naturaleza, la realidad es justo todo lo contrario. Hoy, tras años de suministro del herbicida de Monsanto Roundup Ready, a base de glifosato, que ya en 1976 fue el herbicida más vendido del mundo, según datos de la misma compañía, y que se aplica a las semillas de Monsanto modificadas genéticamente para tolerar dicho herbicida mientras que éste acaba con la maleza, varias son las hierbas que han desarrollado resistencias. Solo en Estados Unidos, se estima que han aparecido unas 130 malezas resistentes a herbicidas en 4,45 millones de hectáreas de cultivos, según datos del Grupo ETC. Lo que ha llevado a un aumento del uso de agrotóxicos, con aplicaciones más frecuentes y dosis más elevadas, para combatirlas, con la consiguiente contaminación ambiental del entorno.
Las denuncias de campesinos y comunidades afectadas por el uso sistemático de pesticidas químicos de síntesis es una constante. En Francia, el Parkinson es incluso considerado una enfermedad laboral agrícola causada por el uso de agrotóxicos, después que el campesino Paul François ganará la batalla judicial contra Monsanto, en el Tribunal de Gran Instancia de Lyon en 2012, y consiguiera demostrar que su herbicida Lasso era responsable de haberlo intoxicado y dejado inválido. Una sentencia histórica, que permitió sentar jurisprudencia. El caso de las Madres de Ituzaingó, un barrio de las afueras de la ciudad argentina de Córdoba, rodeado de campos de soja, en lucha contra las fumigaciones es otro ejemplo. Tras diez años de denuncia, y después de ver como el número de enfermos de cáncer y niños con malformaciones en el barrio no hacía sino aumentar, de cinco mil habitantes dos cientos tenían cáncer, consiguieron demostrar el vínculo entre dichas enfermedades y los agroquímicos aplicados en las plantaciones sojeras de sus alrededores (endosulfán de DuPont y glifosato de Roundup Ready de Monsanto). La Justicia prohibió, gracias a su movilización, fumigar con agrotóxicos cerca de zonas urbanas. Estos son tan solo dos casos de los muchos que podemos encontrar en todo el planeta.
Ahora, los países del Sur son el nuevo objetivo de las empresas de agroquímicos. Mientras que las ventas globales de pesticidas descendieron en los años 2009 y 2010, su uso en los países de la periferia aumentó. En Bangladesh, por ejemplo, la aplicación de pesticidas creció un 328% en la década del 2000, con el consiguiente impacto en la salud de los campesinos. Entre 2004 y 2009, África y Medio Oriente tuvieron el mayor consumo de pesticidas. Y en América Central y del Sur se espera un aumento del consumo en los próximos años. En China, la producción de agroquímicos alcanzó en 2009 dos millones de toneladas, más del doble que en 2005, según recoge el informe ¿Quién controlará la economía verde?. Business as usual.

Una historia de terror

Pero, ¿de dónde surge dicha empresa? Monsanto fue fundada en 1901 por el químico John Francis Queeny, proveniente de la industria farmacéutica. Su historia es la historia de la sacarina y el aspartamo, del PBC, del agente de naranja, de los transgénicos. Todos fabricados, a lo largo de los años, por dicha empresa. Una historia de terror.
Monsanto se constituyó como una empresa química y, en sus orígenes, su producto estrella era la sacarina, que distribuía para la industria alimentaria y, en particular, para Coca-Cola, del que fue uno de sus principales proveedores. Con los años, expandió su negocio a la química industrial, convirtiéndose, en la década de los 20, en uno de los mayores fabricantes de ácido sulfúrico. En 1935, absorbió a la empresa que comercializaba policloruro de bifenilo (PCB), utilizado en los transformadores de la industria eléctrica. En los 40, Monsanto centró su producción en los plásticos y las fibras sintéticas, y, en 1944, comenzó a producir químicos agrícolas como el pesticida DDT. En los 60, junto con otras empresas del sector como Dow Chemical, fue contratada por el gobierno de Estados Unidos para producir el herbicida agente naranja, que fue utilizado en la guerra de Vietnam. En este período, se fusionó, también, con la empresa Searla, descubridora del edulcorante no calórico aspartamo. Monsanto fue productora, asimismo, de la hormona sintética de crecimiento bovino somatotropina bovina. En la década de los 80 y 90, Monsanto apostó por la industria agroquímica y transgénica, hasta llegar a convertirse en la número uno indiscutible de las semillas modificadas genéticamente.
Actualmente, muchos de los productos made by Monsanto han sido prohibidos, como los PCB, el agente naranja o el DDT, acusados de provocar graves daños en la salud humana y el medio ambiente. Solo el agente naranja en la guerra de Vietnam fue responsable de decenas de miles de muertos y mutilados, así como de pequeños nacidos con malformaciones. La somatotropina bovina también está vetada en Canadá, la Unión Europea, Japón, Australia y Nueva Zelanda, a pesar de que se permite en los Estados Unidos. Lo mismo ocurre con el cultivo de transgénicos, omnipresente en Norte América, pero prohibido su cultivo en la mayoría de países europeos, a excepción, por ejemplo, del Estado español.
Monsanto, asimismo, se mueve como pez en el agua en las bambalinas del poder. Wikileaks lo dejó claro cuando filtró más de 900 mensajes que mostraban cómo la administración de Estados Unidos había gastado cuantiosos recursos públicos para promocionar a Monsanto y a los transgénicos en muchísimos países, a través de sus embajadas, su Departamento de Agricultura y su agencia de desarrollo USAID. La estrategia consistía y consiste en conferencias “técnicas” desinformando a periodistas, funcionarios y creadores de opinión, presiones bilaterales para adoptar legislaciones favorables y abrir mercado a las empresas del sector, etc. El gobierno español es en Europa el principal aliado de EEUU en dicha materia.

Plantar cara

Ante tanto despropósito, muchos no callan y plantan cara. Miles son las resistencias contra Monsanto en todo el mundo. El 25 de mayo ha sido declarado jornada de acción global contra dicha compañía y centenares de manifestaciones y acciones de protesta se llevan a cabo ese día alrededor del globo. En 2013 se realizó la primera convocatoria, miles de personas salieron a la calle en varias ciudades de 52 países distintos, desde Hungría hasta Chile pasando por Holanda, Estado español, Bélgica, Francia, Sudáfrica, Estados Unidos, entre otros, para mostrar el profundo rechazo a las políticas de la multinacional. El domingo pasado, día 25, la segunda convocatoria, menos concurrida, se llevó a cabo con acciones en 49 países.
América Latina es, en estos momentos, uno de los principales frentes de lucha contra la compañía. En Chile, la movilización logró, en marzo del 2014, la retirada de la conocida como Ley Monsanto que pretendía facilitar la privatización de las semillas locales y dejarlas a manos de la industria. Otra gran victoria fue en Colombia, un año antes, cuando el masivo paro agrario, en agosto del 2013, logró la suspensión de la Resolución 970, que obligaba a los campesinos a usar exclusivamente semillas privadas, compradas a las empresas del agronegocio, y les impedía guardar las suyas propias. En Argentina, los movimientos sociales están, asimismo, en pie contra otra Ley Monsanto, que pretende aprobarse en el país y subordinar la política nacional de semillas a las exigencias de las empresas transnacionales. Más de cien mil argentinos han firmado ya contra dicha ley en el marco de la campaña No a la Privatización de las Semillas.
En Europa, Monsanto quiere ahora aprovechar la grieta que abren las negociaciones del Tratado de Libre Comercio Unión Europea-Estados Unidos (TTIP) para presionar en función de sus intereses particulares y poder legislar por encima de la voluntad de los países miembros, muchos contrarios a la industria transgénica. Las resistencias en Europa contra el TTIP, esperemos, no se hagan esperar.
Monsanto es la semilla del diablo, sin lugar a dudas.
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Cuba: Premios Nobel envían mensaje a III jornada internacional por los Cinco

Cuba: Premios Nobel envían mensaje a III jornada internacional por los Cinco

Los premios Nobel Rigoberta Menchú, de Gua­temala, y Adolfo Pérez Esquivel, de Argentina, enviaron mensajes de apo­yo a la III Jornada Cinco días por los Cinco, que se celebra en la capital estadounidense.
Esos textos, así como el del teólogo brasileño Frei Betto, fueron leídos este jueves poco antes del inicio de la conferencia Nueva Era en las Relaciones Estados Unidos-Cuba, que sesionará hasta este viernes.
“Más de 250 personas están reunidas ahora mismo aquí”, explicó vía telefónica a Prensa Latina desde la capital norteamericana, Alicia Jrapko, coordinadora del Comité Inter­na­cio­nal por la Libertad de los Cinco.
Jrapko reseñó que ya se incorporaron a la jornada los parlamentarios procedentes de El Salvador, Ecuador y República Dominicana, y se espera el arribo próximamente de las representaciones, entre otras, de Argentina y Brasil.
Comentó que se unió a la lista de personalidades asistentes “el patriota puertorriqueño Rafael Cancel Mi­ran­da” y además es notable la presencia de varios abogados, así como de sindicalistas de Reino Unido, Australia y de Estados Unidos.
“Hay una enorme solidaridad de todas partes del mundo” subrayó Jrapko al especificar que  al encuentro concurren personas provenientes de casi 30 países, entre las que resaltan las regiones de América Latina y el Ca- ribe, sobre todo el cono Sur, y los que han venido desde Canadá.
Del propio territorio estadounidense “hay una buena representación”, desde el punto de vista geográfico, añadió.
Mientras, en cerca de 42 países se reportan acciones de respaldo a la III Jornada.