31 ago 2014

EL SOCIALISMO NO SE HA IDO AL LIMBO

29/08/2014


LEONARDO BOFF

En memoria del lider socialista Eduardo Campo, candadato a la Presidencia de Brasil, muerto en un accidente aereo.
Nuestra generación ha visto caer dos muros aparentemente indestructibles: el muro de Berlín en 1989 y el muro de Wall Street en 2008. Con el muro de Berlín se derrumbó el socialismo que existía realmente, marcado por el estatismo, el autoritarismo y la violación de los derechos humanos. Con el muro de Wall Street, se deslegitimó el neoliberalismo como ideología política y el capitalismo como modo de producción, con su arrogancia, su acumulación ilimitada (greed ist good = la ganancia es buena), al precio de la devastación de la naturaleza y de la explotación de las personas.
Se presentaban como dos visiones de futuro y dos formas de habitar el planeta, incapaces ahora de darnos esperanza y de reorganizar una convivencia planetaria en la cual puedan caber todos y que asegure las bases naturales que sustentan la vida en grado avanzado de erosión.
En este contexto resurgen, ya sean las propuestas vencidas en el pasado pero que pueden tener ahora posibilidad de realización (Boaventura de Souza Santos), tales como la democracia comunitaria y el “buen vivir” de los andinos, ya sean las del socialismo originario, pensado como una forma avanzada de democracia.
El capitalismo realmente existente (la sociedad de mercado) lo descarto de antemano, porque es tan nefasto que de continuar con su lógica devastadora puede liquidar la vida humana sobre el planeta. Hoy funciona solo para una pequeña minoría: 737 grupos económico-financieros controlan el 80% de las corporaciones transnacionales y, dentro de ellos, 147 grupos controlan el 40% de la economía mundial (según datos del famoso Instituto Tecnológico Suizo), o los 85 más ricos que acumulan el equivalente de lo que ganan 3.057 millones de pobres del mundo (Informe de Oxfam Intermón de 2014). Tal perversidad no puede prometer nada para la humanidad sino depauperación creciente, hambre crónica, sufrimiento atroz, muerte prematura y, en el límite, el armagedón de la especie humana.
El socialismo, asumido en Brasil por varios partidos, particularmente el PSB del lamentado Eduardo Campos, tiene algunas oportunidades. Sabemos que su nacimiento se encuentra entre activistas cristianos, críticos de los excesos del capitalismo salvaje, como Saint-Simon, Proudon y Fourier, que se inspiraron en los valores evangélicos y en lo que se llamó «La Gran Experiencia» que fueron los 150 años de la república comunista cristiana de los guaranís (1610-1768). La economía era colectivista, primero para las necesidades presentes y futuras y el resto para la comercialización.
Un jesuita suizo Clovis Lugon (1907-1991) expuso apasionadamente el intento en su famoso libro: “La república guaraní: los jesuitas en el poder” (Paz y Tierra 1968). Un procurador de la república, el brasilero Luiz Francisco Fernandez de Souza (*1962) escribió un libro de mil páginas: “El socialismo: una utopía cristiana”. Personalmente vive los ideales que predica: hizo voto de pobreza, se viste sencillísimamente y va al trabajo en un viejo Volkswagen escarabajo.
Los fundadores del socialismo (Marx pretendió darles un carácter científico contra los otros a los que llamaba utópicos) nunca entendieron el socialismo como simple contraposición al capitalismo, sino como la realización de los ideales proclamados por la revolución burguesa: la libertad, la dignidad del ciudadano, su derecho al libre desarrollo y la participación en la construcción de la vida colectiva y democrática. Gramsci y Rosa de Luxemburgo veían el socialismo como la realización plena de la democracia.
La pregunta básica de Marx (abstrayendo la construcción teórico-ideológica discutible que creó alrededor de eso) era: ¿por qué la sociedad burguesa no consigue realizar para todos los ideales que proclama? Produce lo contrario de lo que quiere. La economía política debería satisfacer las demandas humanas (comer, vestir, vivir, instruirse, comunicarse etc.), pero en realidad atiende a las necesidades del mercado, en gran parte inducidas artificialmente y su objetivo es el lucro creciente.
Para Marx la no consecución de los ideales de la revolución burguesa no se debe a la mala voluntad de los individuos o de los grupos sociales. Es consecuencia inevitable del modo de producción capitalista. Este se basa en la apropiación privada de los medios de producción (capital tierras, tecnología etc) y en la subordinación del trabajo a los intereses del capital. Tal lógica desgarra la sociedad en clases, con intereses antagónicos, repercutiendo en todo: en la política, en el derecho, en la educación etc.
En el orden capitalista, las personas tienden fácilmente, lo quieran o no, a volverse inhumanas y estructuralmente «egoístas», pues cada cual se siente urgido a cuidar primero de sus intereses y solamente después de los intereses colectivos.
¿Cual es la salida pensada por Marx y seguidores? Vamos a cambiar de modo de producción. En lugar de la propiedad privada, vamos a introducir la propiedad social. Pero cuidado, advierte Marx, el cambio del modo de producción todavía no es la solución. No garantiza la nueva sociedad, solo ofrece posibilidades de desarrollo de los individuos, que ya no serían medios y objetos sino fines y sujetos solidarios en la construcción de un mundo con verdadero rostro humano. Incluso con estas condiciones previas, las personas tienen que querer vivir según las nuevas relaciones, de lo contrario, no surgirá la nueva sociedad. Dice todavía más: «la historia no hace nada; es el ser humano concreto y vivo el que hace todo…; la historia no es otra cosa que la actividad de los seres humanos buscando sus propios objetivos».
Mi valoración es: iremos hacia una crisis ecológico-social de tal magnitud que, o asumimos el socialismo con modo humanístico o no tendremos como sobrevivir.
http://leonardoboff.wordpress.com/
Traducción de MJ Gavito Milano

¿Arde París?

JOSEP BORRELL / 

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JOSEP BORRELL  – La crisis del Gobierno socialista francés coincide con el aniversario de la liberación de París (25 de agosto de 1944). Hace 70 años los aliados temían que la ciudad sufriese la misma trágica suerte que Varsovia (¿Arde París?, título de una famosa película). Afortunadamente, ni la sublevación de los combatientes del interior ni la capacidad destructiva de los alemanes en retirada tuvieron la misma fuerza y París quedó intacto. Pero el socialismo francés no saldrá indemne de esta crisis, que tendrá graves consecuencias sobre la crisis del euro y la construcción europea.
Arnaud Montebourg, el ya exministro de Economía que, con sus críticas a la política de François Hollande y Manuel Valls, ha provocado la formación de un nuevo Gobierno, se califica también de «combatiente del interior» por haber querido cambiar desde dentro del Gobierno francés una política dictada por Alemania que arrastra a Europa hacia una espiral deflacionaria. Los datos económicos conocidos este mes de agosto -crecimiento cero en la eurozona, con caída en Alemania, Italia de nuevo en recesión, Francia estancada y una inflación próxima a cero- han sido la gota que desborda el vaso del rechazo a esas políticas de austeridad fiscal y de restricción monetaria que desde hace tiempo han sido criticadas por organismos como el FMI o la OCDE, nada sospechosos de ser portavoces de la izquierda.
Así, el Gobierno que formó Valls, fuertemente apoyado en la pareja Montebourg-Hamon (este, ministro de Educación) tras el desastre de las elecciones municipales, y que debía ser un «Gobierno de combate destinado a durar unido», no habrá aguantado ni cinco meses. Todo un récord en Francia. También es la primera vez que discrepancias individuales de ministros dan lugar al cambio de todo un Gobierno. Son indicadores de la gravedad del momento y de la ruptura del frágil consenso entre las alas derecha e izquierda del socialismo francés. Está por ver con qué mayoría parlamentaria cuenta Valls cuando haya que votar la confianza del nuevo Gobierno. Hollande debe confiar en que los socialistas no se disparen un tiro al pie, porque negársela equivaldría a disolver el Parlamento e ir a unas elecciones que serían una debacle para ellos.
Es difícil no estar de acuerdo con Montebourg cuando advierte de que la reducción acelerada y simultánea de los déficits públicos agrava el paro, imposibilita recuperar los equilibrios públicos y no reduce la ratio de endeudamiento porque reduce el crecimiento. Y de que se está creando el caldo de cultivo de extremismos y populismos que acabarán destruyendo la idea de Europa. Su demanda de soluciones alternativas a las que impone la derecha alemana que apoya a Merkel es también pertinente. Pasan por un mejor equilibrio entre la reducción de los déficits y el apoyo a las empresas para ganar competitividad y a las familias consumidoras para mantener la demanda y el crecimiento. Y por una política monetaria que combine mejor el control de la inflación y el apoyo al crecimiento y el empleo. Cuando Mario Draghi reprocha a Matteo Renzi que no vaya más deprisa en sus reformas, el primer ministro italiano tiene razón al replicarle que si hiciese bien su papel de banquero central y mantuviese la inflación cerca del 2%, o si, como todos los bancos centrales del mundo, interviniera en los mercados de activos públicos y privados, haría más fácil la solución a la crisis.
El debate sobre la política económica francesa se ha presentado de forma caricaturesca como entre un socialismo de la oferta basado en ganar competitividad y el más clásico socialismo de demanda. Pero la oferta y la demanda no son categorías políticas, sino conceptos económicos cuya adecuada combinación no es un problema ideológico sino de eficacia económica. Y, como defendía el economista y diputado socialista francés Pierre-Alain Muet mucho antes de la espantada de Montebourg, no se sale de una recesión (cuya gravedad se ha subestimado en Europa) con una política solo de oferta. Hollande no puede reconocer que son las políticas de austeridad las que han hundido a Europa en la recesión y a la vez basar su política nacional únicamente en medidas de aumento de la oferta. ¿Es razonable acordar 40.000 millones de euros para reducciones fiscales a las empresas, en un contexto de reducción del déficit, sin evaluar adecuadamente la eficacia relativa sobre el empleo de esos apoyos fiscales y de los 50.000 millones de reducción de gasto necesarios para financiarlos? Muet recordaba que el coste de las políticas de oferta decididas por Valls duplica los 20.000 millones de las 60 propuestas del programa electoral de Hollande. Por encima de las peculiaridades de cada país, el debate y la crisis en Francia son de enorme importancia para toda Europa, porque a todos nos afectan y porque el problema solo tiene una solución europea.

Vivienda sindical: la Justicia penal citará a Castillo, Abdala y Polgar


FISCALÍA QUIERE ACLARAR VINCULACIÓN DEL BANCO HIPOTECARIO CON EL PLAN
El subsecretario de Economía, Jorge Polgar, el vicepresidente del Frente Amplio, Juan Castillo, y el coordinador del Pit-Cnt, Marcelo Abdala, fueron citados por la Justicia penal por una denuncia vinculada al plan de vivienda sindical.

PABLO MELENDREZdom ago 31 2014





Abdala y Castillo firmaron acuerdo entre el Pit-Cnt y el BHU. Foto: A.Colmegna.

A fines de julio la empresa Walltech S.A., propiedad del magnate ecuatoriano Isidro Romero Carbo, presentó una denuncia penal por una estafa de US$ 150.000 contra un gestor vinculado al Plan de Vivienda Sindical del Pit-Cnt. Se trataba de la tercera denuncia penal contra el mismo privado, quien tenía contratos firmados con el encargado del plan, el dirigente sindical Eduardo Burgos.

En los últimos días, la fiscal Sandra Boragno pidió a la jueza Fanny Canessa las citaciones de Polgar, Castillo y Abdala. La magistrada fijó las audiencias para mediados de septiembre.

El 1° de septiembre de 2011, el Banco Hipotecario del Uruguay y el Pit-Cnt firmaron un convenio para que la institución estatal participara del financiamiento para la adquisición de viviendas comprendidas en el Plan de Vivienda Sindical. Los créditos serían otorgados "en forma individual". Polgar en calidad de presidente del Banco Hipotecario, mientras que Castillo y Abdala lo hicieron en nombre del Pit-Cnt.
Lo primero que quiere despejar la Justicia es la vinculación del Banco Hipotecario con el Plan de Vivienda Sindical.

Según el convenio en poder de El País, la financiación de la construcción corría por cuenta del promotor privado. Luego, el BHU realizaría el análisis y la precalificación de los posibles sujetos de crédito. "Una vez realizada la precalificación, el promotor privado procede a construir las viviendas de acuerdo al cronograma acordado con el Pit-Cnt. El BHU realiza la tasación de la vivienda y la calificación definitiva de los sujetos de crédito. Cuando las viviendas estén en condiciones de hipotecarse, el BHU aprobará y otorgará los créditos solicitados por los beneficiarios (para pagarle a los promotores privados) y a los 30 días comienza a pagar las cuotas". El convenio era por un año pero se prorroga automáticamente.

La fiscalía también solicitó al Pit-Cnt que envíe al juzgado el informe sobre la investigación del Plan de Vivienda Sindical que realizó el año pasado, luego de que se conocieron las denuncias en la Justicia.

Ese informe consideró que Burgos, que firmó contratos sin autorización del secretariado de la central, cometió "errores".

La denunciante en este caso, Walltech, una multinacional con presencia en España, Ecuador y México, ingresó al negocio de las viviendas sindicales en 2012, cuando firmó con una sociedad anónima un acuerdo para proveer el sistema constructivo para 4.000 viviendas. Esa sociedad anónima tenía, a su vez, un contrato con el Pit-Cnt firmado por Burgos que la autorizaba a gestionar tal cantidad de unidades.

El abogado de la empresa, Jorge Pereira Shurmann, dijo a El País que los gestores recibieron US$ 150.000, pero el negocio nunca prosperó.

Sobre los mismos gestores hay otras dos denuncias penales presentadas por empresarios uruguayos. Entre 2011 y 2013, los privados actuaron en representación de al menos tres sociedades anónimas que oficiaban como promotoras, cada una de ellas tenía un contrato con el Pit-Cnt firmado por Burgos, quien decía representar a la central de trabajadores.

No obstante, a fines de 2013, cuando salieron a luz las irregularidades y denuncias, el Pit-Cnt formó una comisión investigadora y concluyó que Burgos no tenía facultades para conceder ninguno de esos contratos, que además los integrantes del Secretariado desconocían. Las tres denuncias coinciden en señalar que las presuntas maniobras no podrían haberse ejecutado sin los contratos del Pit-Cnt que avalaban a los gestores para negociar viviendas y le daban un viso de credibilidad al negocio.

Conciliación.

Por otra parte, en el marco de una demanda civil presentada por una empresaria de Rocha, el Secretariado del Pit-Cnt resolvió el pasado martes que los 37 gremios que fueron citados a una audiencia de conciliación deben presentarse. La mayoría de ellos dirá que desconoce los detalles del Plan de Vivienda Sindical. La empresaria reclama a la central obrera y los privados la suma de US$ 2.850.000.

“La orden fue que cuando muriera alguno, no apareciera”


GILBERTO VÁZQUEZ – CORONEL RETIRADO entrevista de María José Frías

 Coronel (r) Gilberto Vazquez con y sin peluca de los servicios de inteligencia

“La orden fue que cuando muriera alguno, no apareciera”
El coronel (r) Gilberto Vázquez aseguró que la decisión de desaparecer gente durante la dictadura respondió a “razones económicas” y que la tortura era “útil” y “necesaria”. Un día antes de que la Justicia inicie las citaciones a militares por su participación en torturas, Vázquez dijo a Ultimas Noticias que “no había más remedio” que recurrir a ese método de interrogación y admitió que “con algunos se nos fue la mano”. Con una condena de 25 años que cumple en la cárcel de Domingo Arena, el militar afirmó que los uruguayos que retornaron desde Argentina en el “primer vuelo” no fueron “rescatados” por “cuestiones humanitarias” sino porque “eran fuente de información”. Calificó la muerte de María Claudia García como un “daño colateral” y dijo estar “orgulloso” de haber participado en la dictadura.
Por María José Frías
-¿Por qué empezó la tortura?
-Era útil. Cambió la cosa porque la realidad era que al principio no se podía prender a nadie. Una vez agarramos a una mujer que tenía una pistola. Cuando llegó al juez le dijo: “Me la pusieron”. Nosotros sabíamos a cara de perro de leyes militares pero no de leyes civiles. Al final, los culpables éramos nosotros. Así no podíamos hacer nada. Después se nos escaparon los tupamaros de Punta Carretas y la sensación de derrota fue total. No se podía con aquella gente, no había forma.
-¿Y torturarlos los detuvo?
-Claro. Cuando los empezamos a cascar y los tipos entraron a hablar, ellos nos enseñaron cómo funcionaba el MLN (Movimiento de Liberación Nacional) y dónde estaba cada uno. En un año se vinieron abajo. Pasamos de estar achicados a achicarlos a ellos. Andaban a los saltos. Agarrábamos a uno y el tipo ya llegaba al cuartel pensando: “Acá me van a hacer pelota”. Entonces muchos llegaban y decían: “Vamos a hablar bien” y no precisaba mucha tortura.
-Pero igual los torturaban…
-Sí. Se hacía lo que hiciera falta para tener la información porque del otro lado estaba la vida de nuestros soldados y la paz de la República. Se vivía en un estado de inquietud permanente.
-¿Cómo torturaban?
-Nosotros antes de aplicar la tortura entera, nos dábamos unos choques eléctricos. Nos metíamos picana para ver lo que era y no es tanta cosa. Lo que pasa es que era entre nosotros. Uno sabe que no lo van a matar pero cuando es el enemigo, la cosa cambia radicalmente. Uno no va a traicionar las ideas y los compañeros por un dolorcito, pero cuando la cosa viene de que lo van a matar, cambia.
Igual se ha hecho una historia negra de que además se robaba y se violaba y no era así. Nosotros no permitíamos que esas cosas pasaran. Si pasaba, iba preso.
-Pero no solo se denunciaron torturas, también se denunciaron violaciones.
_No. No se permitía ni reírse. Era algo doloroso, triste y lamentable. A uno torturar le pesa en la conciencia toda la vida pero no había más remedio. Terminaron en el psicólogo los torturados y los torturadores porque es llegar al último nivel de violencia. La guerra es brutal.
-¿Torturadores fueron todos? ¿Esto abarcó a todas las Fuerzas Armadas?
-Yo no le voy a decir quiénes, ni cómo, ni dónde pero parece que tienen listas de cientos de tipos (la Justicia). Lo que pasa es que a todos les tocaba algo que tenía que ver. De repente le tocaba estar preparando soldados, o haciendo la comida para los que iban a combatir. Es como hacer un informativo. Uno pone la cara pero atrás hay un montón de gente que colabora. La guerra es obediencia y por las buenas o las malas, el mando se impone. Cada uno hacía su parte.
-¿Por qué desaparecieron gente?
-Fueron casos mínimos. No se mataba a nadie. En Chile los mataban, en Argentina el sistema era hacer desaparecer. Acá está (José) Mujica presidente, el Ñato (Eleuterio Fernández Huidobro) senador, (Eduardo) Bonomi de ministro. Acá fueron veinte. Con algunos se nos fue la mano y otros eran tipos enfermos, que de repente llegaban y sin tocarlos, les daba un infarto. El tema fue que entre miles de tipos, alguno se quedaba. Ese desaparecía.
-¿Por qué no devolvían los cuerpos?
-Al principio se entregaban. Después los altos mandos nos explicaron que el país tenía un drama económico. El petróleo había subido, la carne había bajado a la mitad, lo mismo pasaba con la lana. El problema económico era tremendo y el país se salvaba por el turismo y se necesitaba dar una sensación de tranquilidad para favorecer la inversión. ¿Quién va a invertir en el Congo? Entonces, la orden fue que cuando muriera alguno, no apareciera. Eso vino de arriba. Fue por razones económicas y parecía razonable.
-Usted actuó también en Argentina, ¿ahí que hizo?
-Estuve allá. Yo traje a una muchacha en un avión de línea. Nos vinimos en Pluna sin ningún drama. Era Pilar Nores Montedónico. Acá la tuvimos un tiempito y la largamos.
-¿Y los del primero y el segundo vuelo?
-El segundo vuelo es un invento. Yo nunca supe nada. En el primero los trajimos porque allá los iban a matar. Los salvamos, no por cuestiones humanitarias sino porque para nosotros eran fuente de información importante. Nos servían, pero nos trajo terribles problemas con Argentina porque el sistema de ellos era otro.
-Más allá de lo que les hicieron a los adultos, ¿por qué robaron niños?
-Acá no lo hicimos. Eso fue en Argentina.
-Acá se quedaron con Macarena Gelman, por ejemplo…
-Eso fue una cosa rara. Cuando nosotros teníamos a un argentino, se lo dábamos a ellos porque les podía servir como fuente de información y nos traíamos a los uruguayos pero traerse a una argentina para acá, no tiene la menor lógica.
-¿Y por qué lo hicieron?
-Cosas que pasan en la guerra. Son daños colaterales, como cuando tiramos para matar en un lado y uno se tara o le erra y encaja un bombazo en una escuela. Son cosas que salen del objetivo militar. Nunca pude entender para qué la trajeron.
-¿Dónde está ella? ¿La incluyeron en la Operación Zanahoria?
-Ni idea porque yo no estaba. No lo hubiera permitido porque esas cosas no se hacían. Yo me enteré cuando ya estaba retirado y no tuvo sentido que fuera por la niña porque en el Consejo del Niño hay niños a patadas.
-¿A qué atribuye que hayan terminado presos después de haber pasado veinte años sin que fueran juzgados por estos delitos?
-A una venganza del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), que fueron los que tuvieron más desaparecidos en Argentina. Los tipos fueron a la guerra con la mujer y niños chicos. Encima la embarazaban y la metían en el baile, una cosa que a un militar no se le pasa por la cabeza. Mi mujer no sabe nada de nada, y mis hijos menos. Nosotros con los tupa tuvimos contacto hasta que nos metieron presos y siempre quedó claro que ellos no guardan rencor. Los tupa no hicieron denuncias, las denuncias son las del PVP y parte del PCU.
-¿Usted se arrepiente de lo que pasó?
-No, al contrario. Yo estoy orgulloso de haber podido participar en la salvación del país. ¿Se imagina lo que hubiera sido un Uruguay comunista en medio de la guerra fría? ¿Vio lo que pasó en Vietnam? Acá hubiera sido espantoso. Era una cuestión práctica.
-Y de haber torturado y desaparecido gente, ¿tampoco se arrepiente?
-No había más remedio. Lo otro era permitir que me siguieran matando los soldados y por omisión, hubiera sido cómplice. Ni muerto. Yo tengo en mi celda las fotos de los camaradas muertos y viene gente joven del Ejército y no saben quiénes son. En cambio, por los que murieron del otro lado han hecho calles y plazas y son héroes nacionales. Yo no iba a dejar que los siguieran matando aunque me tuviera que embarrar las manos hasta la manija. Me dolía en el alma y me sigue doliendo pero no había otra. Lamentablemente la vida tiene una parte de guerra, violencia y brutalidad. Cuando a uno le toca, tiene que elegir el mal menor. O los reventaba a palos o dejaba que siguieran matando a mis camaradas. Hicimos las cosas lo mejor que pudimos. Algunas cosas lamentables, las tuvimos que hacer. Fue como cuando un cirujano tiene que amputar una pierna porque con la gangrena, la persona se muere. No corta la pierna porque le guste. Había que hacerlo. Nosotros salvamos al país y estamos orgullosos.
UN CONFLICTO EVITADO CON EL MLN EN 1993
El coronel (r) Gilberto Vázquez dijo a Ultimas Noticias que el contacto de los ex represores con las principales figuras del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) se mantuvo hasta que terminaron presos. Agregó que en el año 1993, ambas partes evitaron un nuevo enfrentamiento al investigar en conjunto el asesinato de Ronald Escarzella, un ex tupamaro asesinado en Rocha el 23 de abril de ese año.
“Cuando pasó eso me llamó el Ñato (Eleuterio Fernández Huidobro) y me dijo: ‘La información que tenemos es que es del lado de ustedes’. Yo le contesté que si era del lado nuestro, le rompía los dientes y le pedí que no se metieran porque si nos mataban a uno, la cosa no paraba más. Al final se arregló porque se vio que no venía del lado militar y nos evitamos un segundo enfrentamiento porque esas cosas empiezan y no se sabe cuándo paran”.
Aclaró que el intercambio se mantuvo con el MLN pero no con el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), a cuya “venganza” atribuyó los procesamientos de militares. “Son distintos. Los anarquistas son bravísimos”, afirmó. A modo de ejemplo, aseguró que “no dejaban entrar profesionales en la organización para que no se aburguesara. Entonces lo llevan a (Sergio) Molaguero, lo atan con alambre y lo lastiman y no tenían un médico para curarlo. Lo curaba Jorge Vázquez (subsecretario del Interior) con alcohol iodado, pero no era que lo quisieran torturar. Era que no tenían médico. Los tupas tenían médicos por todos lados”.
MIRANDA Y CHÁVEZ SOSA APARECIERON
PORQUE LA “LIMPIEZA” NO FUE “PERFECTA”
-Ya está preso y no pierde nada si dice la verdad. ¿Dónde están los desaparecidos?
-No están. Vino la Operación Zanahoria. A fines de 1984 se desenterraron los que había, se quemaron y se tiraron las cenizas a un arroyo, creo que en Manga. No hay nada. Lo saben en las Fuerzas Armadas, en el MLN y en el Partido Comunista.
-¿Pero aparecieron los cuerpos de Miranda y Chávez Sosa?
-Porque en la limpieza, alguno quedó. Como todas las cosas, nunca es perfecto. No hay más. Los reclamos son por desaparecidos en Argentina, que tenían otro sistema. Ahí desaparecían.
-¿Quién ordenó la Operación Zanahoria?
-La orden la dio el general Washington Varela, que era el director del Servicio de Información y era el que sabía los detalles. Ahora está muerto. Éramos amigos y en aquel momento me dijo que era una decisión política porque había gente que ya estaba muy cerca y entre los militares algunos querían seguir y volver a la democracia. Había políticos muy próximos a la gente que quería volver a la democracia.
-¿Qué pidieron los políticos, según lo que le dijo Varela?
-Me dijo que la idea era salir con todo limpio y el tema de los desaparecidos era el más complicado. Todavía es difícil, porque es complicado ver a la familia esperando que pueda volver un hijo. Es espantoso pero no hay más que decir. En la Operación Zanahoria se sacó todo lo que estaba enterrado y ya no hay más.
-¿Usted participó personalmente en los desenterramientos?
-No, porque yo estaba en Estados Unidos haciendo un curso, pero no era un secreto. Esas cosas se conversaban entre los camaradas. Yo era teniente coronel en aquella época y me pareció razonable.
“TODO ESTO YA FUE NEGOCIADO CON EL GOBIERNO”
-¿No ha pensado en dar alguna información de lo que se reclama para ver si puede mejorar su situación?
-Es que esto ya fue negociado. Para el gobierno esto no es un tema de Justicia. Es un negocio. Al principio nos dijeron: “Si aparece algo de la Gelman (María Claudia García), el fiscal tranca las cosas, desactiva el caso y el presidente (Tabaré Vázquez) hace un discurso para decir que se da vuelta la página y esto se terminó”. El tema fue que en el lugar que marcaron no estaba la Gelman y ahí volvió a empezar la cosa.
No sé si estuvo en la Operación Zanahoria porque eso fue todo compartimentado. Nadie conoce los detalles y además pasó hace treinta años. La mayoría están muertos.
-¿Quién les hizo la oferta desde el gobierno? ¿Quién habló con usted?
-El comandante en jefe del Ejército, que al principio fue (Ángel) Bertolotti y después (Carlos) Díaz. Él me dijo: “Lo quieren preso sí o sí. Son ocho años y hay que hacerse cargo del caso Soba”. Uno de los camaradas que estaba ahí, dijo: “Yo estuve en miles de operativos, ¿me tengo que hacer cargo de alguien que no se quién es?”. Y además ocho años a nuestra edad, es como perpetua.
Así se empezó a generar un espíritu de resistencia, que ahora florece de nuevo porque ahora no se negocia.
-Usted dice que negociaron, pero los metieron presos igual…
-Claro, pero con comodidades y en la Fuerza Aérea, por ejemplo, no fue nadie. Lo que pasa es que cambiaron los que hicieron el negocio. No está (el comandante Enrique) Bonelli y no está Tabaré y la cosa cambió.
CONTRARIO A LA CADUCIDAD
El coronel (r) Gilberto Vázquez es contrario a la Ley de Caducidad y asegura que siempre se opuso. “A mí nunca me gustó. No estaba de acuerdo. Siempre dije que si cometí errores, me tenían que juzgar porque a cada error, le corresponde una sanción”. Sin embargo, está convencido que aún sin Ley de Caducidad, no debió terminar en la cárcel porque aunque admite las torturas y las desapariciones, no se siente culpable. “Creo que no merezco estar preso. Di lo mejor de mí mismo, hice lo mejor que pude, asumí responsabilidades”, argumentó. Por otra parte, señaló que la realidad que viven los militares procesados por violaciones a los derechos humanos constituye “una fantasía, una payasada” porque Domingo Arena “no es una cárcel. Acá estamos como en un geriátrico”.
FUENTE : WWW.ULTIMASNOTICIAS.COM.UY

"El rey de la soja", participará en el ciclo de charlas que brindará el candidato a la Presidencia por el Frente Amplio


El empresario argentino Gustavo Grobocopatel, considerado en su país como "el rey de la soja", participará en el ciclo de charlas que brindará el candidato a la Presidencia por el Frente Amplio, Tabaré Vázquez, "Uruguayx+".

De la primera conferencia, que se realizará el próximo lunes en el auditorio de Antel también participará el ingeniero Nicolás Jodal, CEO de GeneXus Internacional.
Esta será la primera de cuatro charlas que abordarán temáticas vinculadas a producción, innovación, ciencia y tecnología.




Por Claudio Lowy * La modelización del sistema agrario de producción transgénica que propone Gustavo Grobocopatel en su nota “Proteínas como arma de negociación con el mundo” (http://www.clarin.com/opinion/Proteinas-arma-negociacion-mundo_0_311368927.html), que publicó Clarín el jueves 5 de agosto, y que refuerza en notas posteriores en Página/12, está construida sobre la minimización, el ocultamiento y la tergiversación de daños ambientales, sociales y económicos. Algunas de las afirmaciones que propone el empresario para mirar el sistema agrario de producción de soja transgénica son:

- “Lo más importante es que la soja no sólo no compite con los productos de valor agregado sino que puede ser su aliada natural y principal.”

- “Si el mundo necesita soja y sus derivados, se los podríamos dar a cambio de que también nos compren otros productos. Si no tenemos soja es muy probable que no tengamos cómo negociar la colocación de los otros productos, sean del origen que sean.”

- “Las proteínas pueden ser nuestra mejor arma de negociación ante el mundo.” Y propone juntarnos en esta estrategia con Brasil y el resto de los países del sur de América.

- “Agricultura familiar” es sinónimo de vivir sin dignidad.

- Los beneficios de la agricultura están distribuidos en la sociedad.

- Gracias a la siembra directa no estamos desertificando más; el glifosato es el menos malo de los herbicidas y no pasa a las napas porque se destruye al tocar el suelo.

Estas y otras contenidas en sus escritos tergiversan y/o ocultan que:1. La soja sí compite con otros productos. Desplazó, entre otras, a la actividad tambera, las pasturas y los cultivos de algodón. Y pone en riesgo nuestra soberanía alimentaria.

2. Se privilegia la demanda del mercado internacional, dificultando la satisfacción de la demanda del mercado interno, con la consiguiente presión sobre los precios.

3. Se destruye la capacidad de producir alimentos sanos y diversos en el campo argentino. En superficies que ocupan hasta el borde mismo de los pueblos, impide que en esos territorios se cultive para abastecer a esas mismas poblaciones. Se destruyen los bosques y la capacidad productiva de los suelos. Y obliga a los productores a depender de un sistema que los degrada a ellos y a su ambiente.

4. Los agroquímicos aplicados generan enfermedades que incluso causan la muerte entre los trabajadores rurales y las poblaciones afectadas.

5. Se concentra el ingreso en poquísimas personas, dejando a muchos en la pobreza y en la indigencia.

6. Las personas que viven en las zonas rurales y en las pequeñas poblaciones deben migrar hacia las villas miseria de las grandes ciudades, degradando su calidad de vida y agravando los desequilibrios poblacionales y ambientales.

7. Las alteraciones y riesgos de daños irreversibles de los transgénicos en la biodiversidad y la evolución biológica. Así como los daños y riesgos de los alimentos transgénicos vinculados también con la falta de información adecuada al consumidor.

8. La necesidad de aplicar fertilizantes y plaguicidas en cantidades y concentraciones cada vez mayores.

9. La destrucción de nuestros ecosistemas y la erosión de la biodiversidad, afectando los procesos ecológicos esenciales, el ciclo del agua, de los nutrientes, del dióxido de carbono, el flujo energético y las cadenas tróficas, sin los cuales la vida que conocemos y su evolución no es posible.

10. Genera un sistema ineficiente y/o corrupto de control y certificación de agroquímicos y de agroalimentos, que aprueban productos que no deberían ser aprobados y envían al mercado alimentos que no son sanos, presionados precisamente por el sistema empresario que los produce.

11. El desarrollo y consolidación de este sistema empondera a la empresa Monsanto y similares en nuestro país, tan cuestionadas y cuestionables desde todo punto de vista.

12. El sistema de monocultivo transgénico es ambientalmente insostenible. Tienen una concepción minera, extractivista de la capacidad productiva del suelo, al que tratan como un recurso no renovable que agotan. Buscan sustituir los procesos que renuevan naturalmente su capacidad productiva mediante la reposición agroquímica de su fertilidad, lo que es altamente ineficiente. Pretenden reemplazar el equilibrio biológico que limita naturalmente las plagas animales y vegetales con pesticidas, lo que genera la aparición de plagas resistentes, obligando a la aplicación de cada vez mayor cantidad de productos cada vez más tóxicos.

13. Que el sistema de producción agrícola dominante y su cadena de valor son el principal generador de gases de efecto invernadero y, consecuentemente, el principal responsable del cambio climático.

El modelo Grobo propone, explícitamente, la creación de un sistema económico sustentado en la venta de soja y sus derivados. Y toda la sociedad sustentada en la buena voluntad y eficiencia de los productores sojeros. Explicita que todas las otras producciones no podrían competir por sí solas en el mercado mundial, ni ahora ni en el futuro; lo que es en sí mismo una expresión de soberbia superlativa.

El sistema económico y social se sometería así a un autoritarismo productivo y la estratificación de clases sociales. Además, basar la inserción en el comercio internacional en el desarrollo de un solo producto, con el cual saldríamos a presionar al mundo, es una propuesta casi hilarante si no fuera por las consecuencias que traería y el poder del sector social que representa quien la enuncia. En especial después del episodio de limitación de importación de aceite de soja por parte de China, a través de una medida paraarancelaria orientada hacia el aceite de soja de origen argentino.

Los promotores del sistema sojero califican de cavernarios a los que se oponen a él, cuando en realidad los retrógrados son ellos, ya que llevan a su mínima expresión a ecosistemas diversos, que demoraron a veces miles de millones de años en evolucionar y desarrollarse. Y destruyen su diversidad y sus procesos ecológicos en pocos años. Diversidad, procesos ecológicos y ecosistemas de los cuales dependemos todos, y sin los cuales la sociedad tampoco es viable

* Ingeniero forestal (UNLP). Master en Desarrollo Humano Sostenible, ecolowy@yahoo.com.ar


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