13 oct 2014

La pareja que bailaba entre cadáveres

El alcalde de Iguala y su esposa, buscados en México por la desaparición de 43 estudiantes, sembraron el terror bajo la sombra del narco

José Luis Abarca y su esposa, María de los Ángeles Pineda. / ALEJANDRINO GONZALEZ (AP)
Nicolás Mendoza Villa lo recordaría meses después por escrito en una notaría de la Ciudad de México. A las seis de la tarde del 31 de mayo de 2013, el ingeniero Arturo Hernández Cardona y él vieron cómo dos sicarios empezaban a cavar la que iba a ser su fosa. Ambos estaban presos en un paraje desconocido de Guerrero. Un día antes, les habían secuestrado, pistola en mano, en la carretera hacia Tuxpan junto a otros compañeros de la Unidad Popular, un movimiento de defensa de los derechos de los campesinos. Durante horas les habían torturado con un látigo de alambre. El peor parado había sido su líder, Hernández Cardona. Ya de noche llegaron al lugar dos hombres bien conocidos. Andaban tranquilos y con una cerveza Barrilito en la mano. Eran el alcalde Iguala, José Luis Abarca Velázquez, y su jefe de policía, Felipe Flórez Vázquez. El regidor, con quien Hernández Cardona había mantenido agrias disputas, la última, dos días antes en su despacho municipal, se adelantó unos pasos y ordenó que torturaran otra vez a su adversario político.
—¡Ya que tanto estás chingando, me voy a dar el gusto de matarte!, gritó el alcalde
—"¡Me voy a dar el gusto de matarte!", gritó el alcalde
Acto seguido, su jefe de policía levantó al ingeniero del suelo y, siempre según esta versión ante notario, lo arrastró unos diez metros hasta la recién terminada fosa. Ahí, el alcalde de Iguala le disparó primero a la cara, luego al pecho. El cadáver quedó al descubierto, mientras el cielo oscuro de Guerrero se rompía y empezaba a llover. Otros dos dirigentes deUnidad Popular fueron asesinados.
El hombre que asegura haber visto todo esto y pudo escapar para contarlo fue Nicolás Mendoza Villa, chófer del ingeniero asesinado. Mendoza prestó testimonio ante notario, la esposa del ingeniero presentó denuncia, la prensa aireó el caso y algunos conocidos políticos mexicanos exigieron responsabilidades. La Procuraduría respondió acumulando ocho tomos de diligencias. Pero, como tantas veces sucede en México, nada ocurrió. El alcalde de Iguala siguió gobernando como antes, inaugurando centros comerciales y posando alegre con sus camisas ceñidas y desabotonadas hasta la mitad del pecho. Unas fotos almibaradas donde siempre aparece su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa. “Desde entonces reina el miedo en Iguala”, afirma Sofía Mendoza Martínez, concejal del PRD y viuda de Hernández Cardona; una de las pocas personas capaces de romper el círculo del terror y acusar al alcalde mucho antes de que se convirtiese en el hombre más buscado de México por la matanza de seis personas y la desaparición de 43 estudiantes de magisterio en un oscuro enfrentamiento con la policía y el narcoel 26 de septiembre.
El paradero de Abarca es un misterio. Los investigadores dan por hecho que ha abandonado Iguala y dejado atrás los frutos de una misteriosa escalada social que, desde su puesto familiar de vendedor de sombreros de paja y huaraches (sandalias), le abrió las puertas a un emporio de propiedades y negocios. Desde esta plataforma saltó a la política en 2012 con apoyo de un exsenador del PRD, y pese a su inexperiencia ganó las elecciones de Iguala. La culminación de un sueño. O de una pesadilla. El municipio, de 130.000 habitantes, es la tercera ciudad de Guerrero, histórica cuna de la bandera mexicana y un enclave estratégico para los movimientos del narco.
En su ascenso le acompañó su esposa, una mujer de carácter duro, cuya cercanía dibuja una sombra oscura. Dos de sus hermanos sirvieron a las órdenes del histórico capo Arturo Beltrán Leyva. Pero tuvieron una carrera corta. Ambos fueron ejecutados en 2009 cuando se quisieron separar del llamado Jefe de Jefes. Un tercer hermano, aún vivo y recientemente detenido, penó por narcotráfico y ahora se presume que es uno de lo cabecillas de los Guerreros Unidos, el sanguinario cartel surgido de las cenizas del imperio de Beltrán Leyva y que controla Iguala. Para culminar la trama familiar, la madre ha sido señalada por los servicios de inteligencia como testaferro del narco.


En una tierra con una tasa de homicidios tres veces mayor que la mexicana y 20 veces la española, las palabras de una mujer con estas credenciales eran escuchadas con mucha atención. A medida que pasaban los meses, su participación en los asuntos políticos, según admiten dirigentes del PRD, fue cada vez mayor, hasta el punto de que ya pensaba postularse como candidata a la alcaldía en 2015. Para ello había logrado ser elegida consejera estatal del PRD y dirigía un organismo municipal, el denominado Desarrollo Integral de la Familia (DIF). Nada parecía capaz de frenarla. O eso era lo que se pensaba hasta la noche del 26 de septiembre. Ese viernes tenía que ser un día grande para ella. Presentaba el informe de actividades del DIF en la plaza de las Tres Garantías, en el zócalo de Iguala, un espacio reservado para las grandes ocasiones. Para muchos suponía el pistoletazo de salida de su carrera electoral.
El acto empezaba a las seis de la tarde, justo a la hora en que dos autobuses procedentes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, un semillero de la izquierda radical mexicana, entraban en el municipio. El grupo, formado por estudiantes de magisterio de 18 a 23 años, acudía a la ciudad a recaudar fondos para sus actividades. La policía municipal estaba esperándoles. Sus enfrentamientos con el alcalde y su esposa eran notorios. Ya después del asesinato del ingeniero Hernández Cardona habían atacado el ayuntamiento y señalado al regidor como culpable. Esa tarde, tras dar vueltas por la ciudad, se dirigieron hacia el zócalo.
Un informe del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) avanzado por El Universal señala que la esposa del alcalde pidió al director de la policía municipal, Felipe Flórez Velázquez, que impidiera la llegada de los jóvenes. La orden, cómo no, fue obedecida. No tardó en darse el primer encontronazo entre los agentes y los normalistas. Hubo gritos y algún enfrentamiento físico. Lo habitual. Los estudiantes se retiraron hacia la estación de autobuses. Allí se apoderaron de tres vehículos para volver a su escuela. Pero a la salida les esperaban los agentes. Esta vez hubo tiros. Los normalistas se defendieron a pedradas y lograron romper el cerco. El alcalde, informado de la algarada, pidió entonces, según el citado informe, un escarmiento. Fue entonces cuando alguien llamó a la muerte. En sucesivos ataques, la policía, con apoyo de sicarios de Guerreros Unidos, inició una salvaje persecución de los jóvenes. A tiros mataron a dos, a otro lo desollaron vivo y le vaciaron las cuencas de los ojos. Tres personas más, entre ellos un chico de 15 años, murieron a balazos al confundir sicarios y agentes un autobús que transportaba a futbolistas de Tercera División con normalistas. Y otros 43 estudiantes fueron secuestrados por los policías y supuestamente entregados a una fracción ultraviolenta de Guerreros Unidos llamada Los Peques. El pánico se apoderó de Iguala. Bares y comercios cerraron sus puertas. Pero de todo ello, el alcalde y su esposa, según su propio testimonio, nada supieron. Ellos acudieron a una fiesta y bailaron juntos rancheras mientras fuera, en una noche sin apenas luna, la barbarie rugía.
Nadie les creyó. Pero tampoco nadie les detuvo. A los dos días de la matanza, tras pedir licencia del cargo y asegurarse mediante un juez federal de que como aforado no podía ser arrestado hasta nueva orden, Abarca y su esposa se esfumaron. Lo mismo hizo el jefe de la Policía Municipal. México, desde entonces, se ha visto cara a cara con la negrura de 43 desaparecidos y unas fosas repletas de cadáveres. Ellos aún siguen libres. Y el asesinato del ingeniero Hernández Cardona, sin culpable.

Evo Morales obtiene la reelección con más del 50% de los votos y un triunfo histórico



El presidente, Evo Morales, ha sido reelecto este 12 de octubre con un 61% de los votos que da al Movimiento Al Socialismo (MAS) el control de la Asamblea Legislativa Plurinacional con dos tercios de los legisladores. Sobre el 94% de los votos escrutados de manera oficial, el segundo más votado es el candidato de Unidad Demócrata, Samuel Doria Medina, con el 24% de los votos.
El mandatario se impone en ocho departamentos a excepción de Beni, en donde gana el candidato de Unidad Demócrata (UD), Samuel Doria Medina, por 49% a 43%. Morales consigue también una victoria importante en Santa Cruz, con el 49% de los sufragios frente al 38% de UD.
En la votación para la Asamblea Legislativa Plurinacional, el MAS obtiene 25 senadores y 86 diputados, entre uninominales, plurinominales y circunscripciones especiales.
La jornada electoral transcurrió en tranquilidad, marcada por algunos incidentes marginales entre seguidores de uno y otro candidato.
Las cifras del conteo oficial muestran que el presidente obtiene un nuevo mandato hasta 2020 con lo justo para gobernar sin que la oposición pueda hacerle frente en las votaciones en la Asamblea.
Según estos datos preliminares, el MAS tendrá 29 de los 36 senadores y 86 de los 130 diputados en la siguiente legislatura. El estudio fue realizado en las nueve capitales, así como en ciudades intermedias y en localidades rurales.
Según el estudio, Morales obtuvo 49% de los votos en Santa Cruz, frente a 38% del aspirante de Unidad Democrática, Samuel Doria Medina. En Pando la votación es 53% frente a 39%.
En los departamentos de la zona andina y en los valles del país, el MAS duplica y hasta triplica la votación de UD. Es el caso de Cochabamba, en donde la diferencia prevista por la encuesta es de 66% a 20%.
En Tarija, sin embargo, es donde el tercero más votado, el candidato del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Jorge Tuto Quiroga, más se aproxima al segundo, que es UD, con porcentajes de 19% y de 26%, respectivamente.

40 AÑOS DESPUÉS




El sábado 16 de agosto falleció en el Hospital Militar el Brig. Gral. Humberto Sena, 79 años. 

Estuvo preso como Mayor de la Fuerza Área durante toda la Dictadura primero en Boiso Lanza, luego en la Base Aérea Nº 1, Cárcel Central y finalmente en Punta Carretas. La razón, el fuerte compromiso con su profesión, 
Constitucionalista, demócrata que se opuso al Golpe de Estado, frenteamplista y comunista. 
Al comienzo de su carrera, durante la estadía en la Base Aérea de Durazno, Humberto conoció a Zulma Evangelisti, se enamoraron, se casaron y formaron una familia con seis hijos.
Zulma, maestra especializada en preescolares, frenteamplista y católica, hoy tiene 82 años y está internada –también- en el Hospital Militar, con una afección respiratoria seria.
A partir de la detención de Humberto comienza el sufrimiento de esta familia que tenía mucho amor,fuertes convicciones y principios que los comprometían con sus semejantes, valores que nos trasmitieron a toda la familia y que les permitieron sobrellevar todas las afrentas que han padecido.
Con su marido preso y a cargo de sus seis hijos (el mayor 16 años y el menor 3), Zulma –jubilada como maestra luego de la Huelga General-, trabajó en lo que pudo y todo lo que pudo como tantos uruguayos que sufrieron la persecución y la pérdida de sus trabajos durante la Dictadura.
A Humberto -al igual que a todos sus camaradas presos- lo someten a Tribunales de Honor y lo degradan, le retiran todos los derechos y beneficios como militar a él y a su familia, la retribución salarial en primer lugar.
Expulsan a Zulma y sus hijos del complejo de apartamentos donde vivían, una Sociedad Civil formada por militares, en Pte. Batlle frente al túnel de 8 de Octubre, el argumento: que no querían vivir con Sena el día que él recobrara su libertad.
Durante los 10 largos años en los que las visitas primero a la Base Aérea Nº1, luego a Cárcel Central y por último a Punta Carretas forman parte de la cotidianidad de la familia, igual que la pelea por la subsistencia y la dignidad; el amor que mantuvieron intacto y demostraron durante toda sus vidas Zulma y Humberto y que trasmitieron a sus hijos fue el sostén de todos.
Luego de recuperada la democracia les restituyen el grado a los militares demócratas que habían sido encarcelados, torturados y deshonrados por la dictadura. Recuperan los derechos como tales y Humberto es ascendido a Brigadier General, una de sus mayores alegrías y orgullo.
Esto no pretende ser una historia de la vida de Humberto, Zulma y sus hijos, apenas unas coordenadas para ubicar el motivo de esta carta: las condiciones en que ocurre la muerte de Humberto.
Durante los últimos dos años tuvo reiteradas internaciones por distintos problemas de salud, siempre en el 5to piso del Hospital Militar, “ala de Jefes”. Este sector, por la jerarquía de los cargos, tiene habitaciones privadas amplias y confortables. Pero allí no están solamente los militares con grado de general que honran la institución y que son ciudadanos libres; en salas contiguas, en el mismo pasillo, están y estuvieron torturadores, violadores, homicidas, secuestradores de niños, criminales como Gavazzo, Ramas, Dalmao, Gilberto Vázquez y otros.
Soy sobrina de Humberto, el sábado 16 de agosto acompañé a mi prima a retirar algunas de las pertenencias de mi tío al 5to piso del Hospital Militar. En la habitación 17 murió mi tío, en la 15 está José Nino Gavazzo. Cuando pasamos frente a su habitación la puerta estaba abierta, allí lo vi, durmiendo la siesta, tenía un piyama azul a cuadros y enroscado en el soporte del suero, un mono violeta (un peluche, tal vez regalo de sus nietos) no tenía suero colocado, simplemente un detalle acogedor de su habitación, ubicada al lado de las de pacientes-ciudadanos con todos sus derechos. Al fondo del pasillo en la cabina de la guardia del Ministerio del Interior que vigila los presos del sector, dormía en su silla un agente.
El mismo sábado 16 cuando dos de mis primos estaban arreglando las cuestiones fúnebres en Martinelli mi esposo y yo estábamos con ellos, el funcionario de Martinelli llama al Comando de la Fuerza Aérea para coordinar los detalles, el entierro iba a ser en el panteón de la fuerza, el militar al otro lado del teléfono, consulta si la familia acepta los “Honores Militares”; luego de conversar entre los cuatro concluimos que sí, aceptábamos, entendimos que se lo merecía y que a él le hubiese gratificado, sufrió mucho la degradación y tuvo una gran alegría cuando les restituyeron el grado, era su profesión... además de los 10 años en prisión por defender la Constitución y el honor de las Fuerzas Armadas.
Durante el velatorio de Humberto, llaman del Comando de la Fuerza Aérea y dicen que no le van a realizar los “Honores Militares” a Sena porque no hay tiempo para preparar la ceremonia.
El Coronel Álvaro Loureiro, Jefe de Relaciones Públicas de la Fuerza Aérea es quien comunica la decisión e intenta explicarla con el argumento de que “por ser fin de semana no cuentan con personal suficiente para completar la dotación necesaria” que requiere el procedimiento.
Le respondemos que no le creemos, que seguramente ni él se podría creer semejante especie. Que es demasiada coincidencia el pasado de mi tío y la casual carencia de personal. Que seguramente deberá explicarlo ante las autoridades correspondientes. 
Como única respuesta a su interlocutor esboza un “le agradezco su sinceridad”. Esta conversación ocurre el domingo 17 a las 8. 25 de la mañana, mientras cerraban el cajón de mi tío para su entierro.
Zulma continúa internada en el Hospital Militar, no se enteró aún que su esposo y compañero de toda la vida –que estaba en el piso de arriba- murió. Dada su condición, los médicos y sus hijos entendieron lo mejor. Hoy, martes 19, la fui a ver y estaba más tranquila “porque Humbertito sabía que ella se estaba recuperando”. También fuimos con mi esposo al 5to piso a retirar otras pertenencias de mi tío que aún quedaban; al pasar por la habitación 15 ahí estaba José Nino Gavazzo, esta vez sentado, leyendo sobre una mesa colocada en el medio de las dos camas de su habitación, con el piyama azul a cuadros. Ambos nos fijamos que su nombre no figuraba en los monitores instalados en los corredores que identifican pacientes y habitación.
¿Los demás oficiales generales en actividad o retiro, que estuvieron presos durante la dictadura o no, van a tener que continuar conviviendo y muriendo al lado de torturadores, violadores y asesinos? 
¿Los que vamos a visitar familiares o amigos, nos vamos a seguir cruzando en los corredores del 5to piso del Hospital Militar con quienes han cometido “Crímenes de Lesa Humanidad” y preguntándonos si será realidad lo que vemos?
¿Las familias, como mis primos, que sufrieron la humillación y el destrato durante tantos años van a tener que seguir escuchando explicaciones como las de Loureiro al lado del cajón de sus muertos?
No son los “honores” lo que me mueven a comunicar esta situación, son las humillaciones hasta el hueso…


Montevideo, 19 de agosto de 2014 Montevideo, 21 de setiembre de 2014

Durante este mes, primero contactamos a un Diputado del Frente Amplio, se interesó en la situación y nos puso en comunicación con el Director General de Secretaría del Ministerio de Defensa, quien escuchó y nos pidió unos días para interiorizarse en el tema. 
Aproximadamente dos semanas después, llama al familiar con el que tenía contacto y le trasmite que en el Comando de la Fuerza Aérea constaba registro que se habían comunicado con uno de los hijos de Sena y le habían ofrecido cambiar el horario del entierro de manera que les posibilitara realizar el protocolo.
Mi primo -al que hace referencia- sostiene que a él no le ofrecieron esa posibilidad, simplemente le dijeron que no podían realizarlo.
Yo, oí parte de la conversación -posterior- que mantuvo el Cnel. Loureiro con mi prima en la que le decía que ellos no habían ofrecido los “honores fúnebres” que lo había hecho el funcionario de Martinelli 
Son varias versiones de una misma situación, manejada telefónicamente, para el lector la verdad no está clara a simple vista.
Los procesos históricos y nuestros tiempos biológicos no van juntos.
Durante los 20 años posteriores a la dictadura - 1985 a 2005- se sostuvo por parte de la derecha, que no existían desaparecidos en nuestro país, que eran fantasías de algunos. Las historias que se tejieron fueron varias, a la sombra de la Ley de Caducidad.
A partir de 2005 -convenio mediante UdelaR-Presidencia- comienza a conocerse la historia de otro modo, se realizan las primeras excavaciones autorizadas y aparecen restos de desaparecidos y asesinados, Ubagesner Chaves Sosa, Fernando Miranda, Julio Castro, existían, no eran fantasías.
En 2010, un proyecto de ley interpretativo de la Constitución que -en los hechos- anulaba los artículos 1º, 3º y 4º de la ley es aprobado por el Parlamento: la Ley N° 18.831, que establece el "restablecimiento para los delitos cometidos en aplicación del terrorismo de Estado hasta el 1º de marzo de 1985", catalogó esos delitos como de “lesa humanidad”
Esto posibilita que además de las desapariciones y asesinatos, la tortura aplicada sistemáticamente, pueda ser considerada delito de “lesa humanidad”, muchas denuncias se han radicado ante el Poder Judicial
En Uruguay la inconstitucionalidad de las leyes es declarada caso a caso y no tiene efectos generales derogatorios, sino que solamente hace inaplicable la ley para el caso respectivo.
José Nino Gavazzo es uno de los primeros detenidos en 2006, acusado de “homicidio muy especialmente agravado”, en su libro “José Nino Gavazzo: Mi testimonio” admite haber aplicado “apremios físicos” como forma de obtener información de los detenidos, muchos de ellos transformados luego en desaparecidos 
Se ha avanzado mucho, sin duda, pero van solamente 8 años en los que la verdad va haciendo su camino y falta mucho aún.
El dolor y la bronca de este último mes me recordó que tal vez sea una buena oportunidad para compartir este regalo que salió dentro de la tapa de un libro desde Cárcel Central en setiembre de 1979, lo envió el General, a través de Humberto y Zulma para una chiquilina de 19 años que lo veía en las “visitas especiales” y le había pedido una foto:
“Te debía una foto, Silvia, desde tiempo atrás y –aunque te parezca raro- ésta es la única que quedaba en casa.-
Creo que no te importará el tamaño y el tiempo transcurrido, sino la intención, que fue y es sincera.-
Por otra parte, lo verdaderamente importante es lo que ocupa, en permanencia, nuestro 
pensamiento y –con todas las limitaciones- nuestra acción: construir la Patria que 
soñamos- Y lo haremos, Silvia, tenlo por seguro, para todos y especialmente para tu hija y parafraseando a Hernández- antes de que ‘el tiempo se ponga amarillo sobre mi 
fotografía´ 
Seregni
En la Cárcel Central, setiembre de 1979”
A 35 años, el papel se puso amarillo, la fotografía no. 
“Construir la Patria que soñamos…”, para todos, para mis hijas, mis nietas, los bisnietos de Humberto y Zulma.
Para que la verdad y la justicia, continúen recorriendo su intrincado camino, no puede haber “marcha atrás”, el logro de comenzar a desterrar la impunidad de nuestra cotidianidad y sus instituciones -sembrada durante 33 años- recién cumple 8 años.


Silvia Sena
1928095-8

40 AÑOS DESPUÉS

El sábado 16 de agosto falleció en el Hospital Militar el Brig. Gral. Humberto Sena, 79 años. Estuvo preso 
como Mayor de la Fuerza Área durante toda la Dictadura primero en Boiso Lanza, luego en la Base Aérea 
Nº 1, Cárcel Central y finalmente en Punta Carretas. La razón, el fuerte compromiso con su profesión, 
constitucionalista, demócrata que se opuso al Golpe de Estado, frenteamplista y comunista. 
Al comienzo de su carrera, durante la estadía en la Base Aérea de Durazno, Humberto conoció a Zulma 
Evangelisti, se enamoraron, se casaron y formaron una familia con seis hijos.
Zulma, maestra especializada en preescolares, frenteamplista y católica, hoy tiene 82 años y está internada 
–también- en el Hospital Militar, con una afección respiratoria seria.
A partir de la detención de Humberto comienza el sufrimiento de esta familia que tenía mucho amor, 
fuertes convicciones y principios que los comprometían con sus semejantes, valores que nos trasmitieron a 
toda la familia y que les permitieron sobrellevar todas las afrentas que han padecido.
Con su marido preso y a cargo de sus seis hijos (el mayor 16 años y el menor 3), Zulma –jubilada como 
maestra luego de la Huelga General-, trabajó en lo que pudo y todo lo que pudo como tantos uruguayos 
que sufrieron la persecución y la pérdida de sus trabajos durante la Dictadura.
A Humberto -al igual que a todos sus camaradas presos- lo someten a Tribunales de Honor y lo degradan, le 
retiran todos los derechos y beneficios como militar a él y a su familia, la retribución salarial en primer 
lugar.
Expulsan a Zulma y sus hijos del complejo de apartamentos donde vivían, una Sociedad Civil formada por 
militares, en Pte. Batlle frente al túnel de 8 de Octubre, el argumento: que no querían vivir con Sena el día 
que él recobrara su libertad.
Durante los 10 largos años en los que las visitas primero a la Base Aérea Nº1, luego a Cárcel Central y por 
último a Punta Carretas forman parte de la cotidianidad de la familia, igual que la pelea por la subsistencia 
y la dignidad; el amor que mantuvieron intacto y demostraron durante toda sus vidas Zulma y Humberto y 
que trasmitieron a sus hijos fue el sostén de todos.
Luego de recuperada la democracia les restituyen el grado a los militares demócratas que habían sido 
encarcelados, torturados y deshonrados por la dictadura. Recuperan los derechos como tales y Humberto 
es ascendido a Brigadier General, una de sus mayores alegrías y orgullo.
Esto no pretende ser una historia de la vida de Humberto, Zulma y sus hijos, apenas unas coordenadas para 
ubicar el motivo de esta carta: las condiciones en que ocurre la muerte de Humberto.
Durante los últimos dos años tuvo reiteradas internaciones por distintos problemas de salud, siempre en el 
5to piso del Hospital Militar, “ala de Jefes”. Este sector, por la jerarquía de los cargos, tiene habitaciones 
privadas amplias y confortables. Pero allí no están solamente los militares con grado de general que 
honran la institución y que son ciudadanos libres; en salas contiguas, en el mismo pasillo, están y 
estuvieron torturadores, violadores, homicidas, secuestradores de niños, criminales como Gavazzo, Ramas, 
Dalmao, Gilberto Vázquez y otros.
Soy sobrina de Humberto, el sábado 16 de agosto acompañé a mi prima a retirar algunas de las 
pertenencias de mi tío al 5to piso del Hospital Militar. En la habitación 17 murió mi tío, en la 15 está José 
Nino Gavazzo. Cuando pasamos frente a su habitación la puerta estaba abierta, allí lo vi, durmiendo la siesta, tenía un piyama azul a cuadros y enroscado en el soporte del suero, un mono violeta (un peluche, tal 
vez regalo de sus nietos) no tenía suero colocado, simplemente un detalle acogedor de su habitación, 
ubicada al lado de las de pacientes-ciudadanos con todos sus derechos. Al fondo del pasillo en la cabina de 
la guardia del Ministerio del Interior que vigila los presos del sector, dormía en su silla un agente.
El mismo sábado 16 cuando dos de mis primos estaban arreglando las cuestiones fúnebres en Martinelli mi 
esposo y yo estábamos con ellos, el funcionario de Martinelli llama al Comando de la Fuerza Aérea para 
coordinar los detalles, el entierro iba a ser en el panteón de la fuerza, el militar al otro lado del teléfono, 
consulta si la familia acepta los “Honores Militares”; luego de conversar entre los cuatro concluimos que sí, 
aceptábamos, entendimos que se lo merecía y que a él le hubiese gratificado, sufrió mucho la degradación 
y tuvo una gran alegría cuando les restituyeron el grado, era su profesión... además de los 10 años en 
prisión por defender la Constitución y el honor de las Fuerzas Armadas.
Durante el velatorio de Humberto, llaman del Comando de la Fuerza Aérea y dicen que no le van a realizar 
los “Honores Militares” a Sena porque no hay tiempo para preparar la ceremonia.
El Coronel Álvaro Loureiro, Jefe de Relaciones Públicas de la Fuerza Aérea es quien comunica la decisión e 
intenta explicarla con el argumento de que “por ser fin de semana no cuentan con personal suficiente para 
completar la dotación necesaria” que requiere el procedimiento. Le respondemos que no le creemos, que 
seguramente ni él se podría creer semejante especie. Que es demasiada coincidencia el pasado de mi tío y 
la casual carencia de personal. Que seguramente deberá explicarlo ante las autoridades correspondientes. 
Como única respuesta a su interlocutor esboza un “le agradezco su sinceridad”. Esta conversación ocurre el 
domingo 17 a las 8. 25 de la mañana, mientras cerraban el cajón de mi tío para su entierro.
Zulma continúa internada en el Hospital Militar, no se enteró aún que su esposo y compañero de toda la 
vida –que estaba en el piso de arriba- murió. Dada su condición, los médicos y sus hijos entendieron lo 
mejor. Hoy, martes 19, la fui a ver y estaba más tranquila “porque Humbertito sabía que ella se estaba 
recuperando”. También fuimos con mi esposo al 5to piso a retirar otras pertenencias de mi tío que aún 
quedaban; al pasar por la habitación 15 ahí estaba José Nino Gavazzo, esta vez sentado, leyendo sobre una 
mesa colocada en el medio de las dos camas de su habitación, con el piyama azul a cuadros. Ambos nos 
fijamos que su nombre no figuraba en los monitores instalados en los corredores que identifican pacientes 
y habitación.
¿Los demás oficiales generales en actividad o retiro, que estuvieron presos durante la dictadura o no, van a 
tener que continuar conviviendo y muriendo al lado de torturadores, violadores y asesinos? 
¿Los que vamos a visitar familiares o amigos, nos vamos a seguir cruzando en los corredores del 5to piso 
del Hospital Militar con quienes han cometido “Crímenes de Lesa Humanidad” y preguntándonos si será 
realidad lo que vemos?
¿Las familias, como mis primos, que sufrieron la humillación y el destrato durante tantos años van a tener 
que seguir escuchando explicaciones como las de Loureiro al lado del cajón de sus muertos?
No son los “honores” lo que me mueven a comunicar esta situación, son las humillaciones hasta el hueso…

Montevideo, 19 de agosto de 2014 Montevideo, 21 de setiembre de 2014

Durante este mes, primero contactamos a un Diputado del Frente Amplio, se interesó en la situación y nos 
puso en comunicación con el Director General de Secretaría del Ministerio de Defensa, quien escuchó y 
nos pidió unos días para interiorizarse en el tema. 
Aproximadamente dos semanas después, llama al familiar con el que tenía contacto y le trasmite que en el 
Comando de la Fuerza Aérea constaba registro que se habían comunicado con uno de los hijos de Sena y le 
habían ofrecido cambiar el horario del entierro de manera que les posibilitara realizar el protocolo.
Mi primo -al que hace referencia- sostiene que a él no le ofrecieron esa posibilidad, simplemente le dijeron 
que no podían realizarlo.
Yo, oí parte de la conversación -posterior- que mantuvo el Cnel. Loureiro con mi prima en la que le decía 
que ellos no habían ofrecido los “honores fúnebres” que lo había hecho el funcionario de Martinelli 
Son varias versiones de una misma situación, manejada telefónicamente, para el lector la verdad no está 
clara a simple vista.
Los procesos históricos y nuestros tiempos biológicos no van juntos.
Durante los 20 años posteriores a la dictadura - 1985 a 2005- se sostuvo por parte de la derecha, que no 
existían desaparecidos en nuestro país, que eran fantasías de algunos. Las historias que se tejieron fueron 
varias, a la sombra de la Ley de Caducidad.
A partir de 2005 -convenio mediante UdelaR-Presidencia- comienza a conocerse la historia de otro modo, 
se realizan las primeras excavaciones autorizadas y aparecen restos de desaparecidos y asesinados, 
Ubagesner Chaves Sosa, Fernando Miranda, Julio Castro, existían, no eran fantasías.
En 2010, un proyecto de ley interpretativo de la Constitución que -en los hechos- anulaba los artículos 1º, 
3º y 4º de la ley es aprobado por el Parlamento: la Ley N° 18.831, que establece el "restablecimiento para 
los delitos cometidos en aplicación del terrorismo de Estado hasta el 1º de marzo de 1985", catalogó esos 
delitos como de “lesa humanidad”
Esto posibilita que además de las desapariciones y asesinatos, la tortura aplicada sistemáticamente, pueda 
ser considerada delito de “lesa humanidad”, muchas denuncias se han radicado ante el Poder Judicial
En Uruguay la inconstitucionalidad de las leyes es declarada caso a caso y no tiene efectos generales 
derogatorios, sino que solamente hace inaplicable la ley para el caso respectivo.
José Nino Gavazzo es uno de los primeros detenidos en 2006, acusado de “homicidio muy especialmente 
agravado”, en su libro “José Nino Gavazzo: Mi testimonio” admite haber aplicado “apremios físicos” como 
forma de obtener información de los detenidos, muchos de ellos transformados luego en desaparecidos 
Se ha avanzado mucho, sin duda, pero van solamente 8 años en los que la verdad va haciendo su camino y 
falta mucho aún.
El dolor y la bronca de este último mes me recordó que tal vez sea una buena oportunidad para compartir 
este regalo que salió dentro de la tapa de un libro desde Cárcel Central en setiembre de 1979, lo envió el 
General, a través de Humberto y Zulma para una chiquilina de 19 años que lo veía en las “visitas 
especiales” y le había pedido una foto:
“Te debía una foto, Silvia, desde tiempo atrás y –aunque te parezca raro- ésta es la única 
que quedaba en casa.-
Creo que no te importará el tamaño y el tiempo transcurrido, sino la intención, que fue y 
es sincera.-
Por otra parte, lo verdaderamente importante es lo que ocupa, en permanencia, nuestro 
pensamiento y –con todas las limitaciones- nuestra acción: construir la Patria que 
soñamos- Y lo haremos, Silvia, tenlo por seguro, para todos y especialmente para tu hija y parafraseando a Hernández- antes de que ‘el tiempo se ponga amarillo sobre mi 
fotografía´ 
Seregni
En la Cárcel Central, setiembre de 1979”
A 35 años, el papel se puso amarillo, la fotografía no. 
“Construir la Patria que soñamos…”, para todos, para mis hijas, mis nietas, los bisnietos de Humberto y 
Zulma.
Para que la verdad y la justicia, continúen recorriendo su intrincado camino, no puede haber “marcha 
atrás”, el logro de comenzar a desterrar la impunidad de nuestra cotidianidad y sus instituciones -sembrada 
durante 33 años- recién cumple 8 años.
                                        

 Silvia Sena
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Brasil: Marina respalda a Neves en balotaje contra Rousseff


La ecologista Marina Silva anunció este domingo su apoyo al candidato socialdemócrata Aecio Neves en Brasil, con el fin de derrotar en el balotaje del 26 de octubre a la actual presidenta y postulante a la reelección Dilma Rousseff.




Publicado el 12/10/2014 -



“Teniendo en cuenta los compromisos asumidos por Aecio Neves, declaro mi voto y mi apoyo a su candidatura. Votaré por Aecio y lo apoyaré”, dijo en conferencia de prensa Silva, quien quedó tercera en la primera vuelta con el 21,3% del total de votos válidos y cuyo respaldo es considerado clave en estos comicios.

Silva había supeditado el apoyo a Neves a que éste aceptara parte de las propuestas clave de su programa, en vez de conceder su respaldo a cambio de cargos políticos, como es tradicional en la política brasileña.

Neves leyó este sábado desde Recife un documento en el que aceptaba parte de las peticiones que le hizo llegar Marina Silva para movilizar a los 22 millones de brasileños (21,3% de los votos válidos) que optaron por ella en los comicios de primera vuelta del 5 de octubre.

“En el documento firmado por Aecio veo una cadena de compromisos históricos (…) Ahora nuevamente estamos en un momento en el que la alternancia de poder hará bien a Brasil (tras 12 años de gobierno del PT), pero con el compromiso con los derechos sociales”, afirmó Silva acompañada por miembros de su partido y por su excompañero de fórmula, el socialista Beto Albuquerque.

Aferrada a su propuesta por el cambio y de crear una “nueva política” en Brasil, Silva ya había excluido la opción de apoyar a su excompañera de partido Dilma Rousseff (Partido de los Trabajadores, izquierda), que venció el pasado domingo en el primer turno de las elecciones.

El anuncio de Silva, que se quedó fuera del balotaje, puede ser trascendental en el duelo de ambos candidatos por presidir Brasil. Rousseff y Neves se encuentran en empate técnico, según las encuestas.

12 oct 2014

Evo Morales gana elección presidencial con 61%

Si este no es el pueblo...


El presidente Evo Morales ganó con 60,5% de los votos las elecciones bolivianas de este domingo, según resultados a boca de urna formulados por una encuestadora privada, difundió la Red ATB.
El primer presidente indígena en Bolivia, que llegó al poder en 2006 y tuvo una dura resistencia en sus primeros años, enfrentó a una oposición fragmentada y disminuida que no logró convertirse en alternativa electoral para disputarle una nueva gestión 2015-2020.

HUGO MOLDIZ 
Evo desmonta ocho mitos de la política boliviana
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Evo Morales es un líder político fuera de serie. La fuerza de su liderazgo, fundada en el protagonismo de los movimientos sociales, se está encargando de romper con varios mitos de la historia de Bolivia, pues nunca, como ahora, se había conocido con tanta certeza y anticipación el nombre del seguro ganador de las elecciones nacionales.
Salvo un acontecimiento de gran magnitud que cambie el rumbo del proceso político abierto políticamente en abril de 2000 y electoralmente en diciembre de 2005 –lo cual es bastante improbable-, el próximo 12 de octubre el líder indígena se alzará con una doble victoria que no registra antecedentes en la abigarrada y convulsa historia boliviana: será el primer presidente que cumple tres mandatos continuos -uno con el viejo estado (en realidad se acortó en un año para adelantar las elecciones y dos (de cinco años cada uno) con el Estado Plurinacional) y en 2020 será el que más años ha ejercido la condición de presidente democrático (14 años).
La primera, que echa por tierra la matriz de opinión imperial y de sus aliados locales que tratan de presentar la idea de un gobierno no democrático, es posible por el carácter originario que tuvo la Asamblea Constituyente, cuya aprobación de la Constitución Política del Estado con un 62% dio paso al inicio de una nueva época, caracterizada por una ampliación de la democracia. El pueblo vota, elije, participa y decide. Hay un tránsito de la democracia formal a la democracia sustantiva, del reconocimiento formal de los derechos a la materialización sustancial de los derechos.
La segunda, producto del proceso político más profundo de la historia Bolivia, muestra un líder fuera de serie que ha superado al líder de la revolución del 52, Víctor Paz Estennsoro, quien acumuló 12 años al frente del país de manera discontinua (1952-56, 1960-64 y 1985-89). Pero no solo lo supera en cantidad de años al frente del Estado a partir de la fuente democrática, sino en la naturaleza del proyecto que impulsa. Esta no es una revolución para instalar en el poder a una protoburguesía, como ocurrió en 1952, sino para constituir un bloque en el poder bajo liderazgo indígena campesino, obrero y popular.
De esta manera, éste ícono de la lucha de los pueblos indígenas y originarios de todo el mundo y que condensa los sueños y las esperanzas de una patria emancipada, está desmontando ocho mitos que acompañaron la teoría y la práctica política en Bolivia.
El primer mito que Evo Morales se ha encargado de desmontar es que la diversidad clasista y nacional-cultural boliviana impide que cualquier candidato obtenga más del 50% mas uno en la primera vuelta. El líder político, después de una exitosa entrada en las elecciones de 2002 –cuando se ubicó en segundo lugar con un 20,9%-, salió victorioso con un 54% en diciembre de 2005 y cuatro años después conquistó el 64% de respaldo, además del 67% que alcanzó en el referéndum revocatorio del 10 de agosto de 2008.

En las elecciones del 12 de octubre, tal como muestra el último estudio de intención de voto publicado el viernes 3, Morales recibe un respaldo de 59 por ciento. Cuando se toman en cuenta los blancos y nulos, y la votación de sectores del área rural donde no llegaron los sondeos, entonces no es aventurado señalar que la #OlaAzul esté en posibilidades de rebasar el promedio del 64%.
De acuerdo a las encuestas que miden la intención de voto desde hace varios meses, el candidato del proceso de cambio se ubica en un 60% promedio, con las posibilidades reales de llegar a un 70%, frente a su inmediato seguidor que el sondeo más optimista le da un máximo de 19%. La ventaja de Morales podría aumentar en los próximos días debido a que una parte de los indecisos, estimados en 10%, vaya a su favor y/o el ultraconservador Tuto Quiroga le quite más puntos al empresario Samuel Doria Medina.
El segundo mito que echa abajo es que el Estado es mal administrador. Morales está demostrando que el Estado en manos de una dirección revolucionaria es un instrumento –además de las otras funciones que cumple- que conducido con honestidad –sin que eso impida la presencia de algunos vivillos- es capaz de administrar eficientemente los bienes comunes para la búsqueda del bien común.
El Estado, de esta manera, no queda subsumido a las fuerzas ciegas de la economía de mercado, que en realidad es un mito pues lo que hace es subsumirse a empresas transnacionales en un modelo neoliberal, sino que con la titularidad de un nuevo bloque en el poder (indígena campesino obrero y popular) queda en función de los intereses de la patria y de la inmensa mayoría de la población.
El tercer mito que el jefe del Estado Plurinacional se encargó de echar abajo es que “la gestión desgasta”. De acuerdo a todos los sondeos de opinión que se han hecho en este su último mandato, Morales se ha mantenido con el promedio de 60% de respaldo a su gestión. Los niveles de aprobación que registran las encuestas de agosto y septiembre superan el 70%. Solo en algunos meses de 2011, cuando se produjo el intento de nivelación del precio de los carburantes y la intervención policial a la marcha indígena, la popularidad descendió a un promedio del 50%. La gente valora las obras que hace, la intensidad del trabajo que despliega y la honestidad que demuestra.
El cuarto mito que desmorona es pensar que Bolivia requiere de los consejos del BM y el FMI para tener un buen modelo económico. Todo lo contrario, al distanciarse de esas recomendaciones Morales ha logrado el comportamiento más exitoso de la historia económica boliviana: el PIB casi se ha quintuplicado (de 6 mil a 32 mil millones de dólares), las exportaciones estancadas en 1.000 millones de dólares al año durante dos décadas de neoliberalismo se han multiplicado por 10, el ritmo de su crecimiento ha ubicado a Bolivia en la segunda economía de la región en 2013 y que anticipa ratificarse este año. Con estos resultados, producto de la política de nacionalizaciones y la aplicación de un modelo que genera excedentes y los redistribuye con distintos mecanismos a la población (provocando un énfasis en la demanda interna), la mayor parte de la población se inclina por mantener la estabilidad política, económica y social.
El quinto mito que se desmonta es que Bolivia necesita de los Estados Unidos y los países del capitalismo central. Lo que hace Evo Morales, después de haber nacionalizado el gobierno y los recursos naturales para beneficio de todos los bolivianos, particularmente para los más necesitados, es confirmar aquel dicho del desaparecido líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz: “no somos dependientes por ser pobres, sino pobres por ser dependientes”. La puesta en marcha de una política exterior soberana y diversificada ha colocado a Bolivia en la vitrina mundial varias veces
En sexto lugar, se ha roto el mito de que “los indios no saben gobernar”. Con ello se ha abierto un proceso de descolonización de las estructuras políticas, materiales y simbólicas que le otorgaban a la “blanquitud” una superioridad sobre la “indianitud”.
El actual proceso de expansión hegemónica hay que entenderlo desde ese punto de partida. Apertura para la incorporación de todos y cohesión del bloque indígena campesino obrero y popular para que mantenga, no sin disputa por otra parte, la dirección de la revolución.
En séptimo lugar, a manera de condensar todo lo anterior, es demostrar que un gobierno de izquierda puede ser eficiente. Atrás queda el prejuicio sobre la participación y el liderazgo estatal. Evo Morales está demostrando que se puede redistribuir la riqueza y hacer obras de envergadura sin poner en riesgo la estabilidad económica del país
Es más, lo que hace el gobierno con bastante inteligencia es lograr un equilibrio entre la eficiencia económica y la eficiencia social, una combinación de dos variables que demuestran que la política es la economía concentrada como diría Lenin. Economía y política no están separadas como defienden los pensadores liberales.
En octavo lugar, quizá de alcance estratégico, es demostrar que un proyecto anti capitalista –el socialismo comunitario para el Vivir Bien- es lo que Bolivia necesita para continuar por el rumbo de la soberanía política y la independencia económica. La experiencia de los últimos nueve años demuestra que el proyecto socialista y comunitario no le quito inmuebles a nadie ni se metió a regir la vida de nadie. Es decir, se destruyó el mito de que el socialismo es malo.
Ahora bien, nada de esto habría sido posible sin la irrupción de los movimientos sociales, particularmente indígena campesino, cuyas primeras victorias empezaron a conquistarse, una tras otra, desde abril de 2000 con la “guerra del agua”, cuyo efecto nacional ni siquiera fue previsto por sus actores. Por eso, la revolución boliviana de ahora, la más profunda de toda la historia, hay que situarla desde principios del siglo XXI.
La protesta, de esta manera, se convirtió en el espacio de construcción del sujeto histórico y de su agenda (programa). La activación de las democracias participativa, directa y comunitaria no solo debilitaron aún más al raquítico estado aparente y su “democracia de pactos”, sino que inauguraron una revolución con perspectiva anti colonial, anti capitalista y anti imperialista.
Entre 2000 y 2014, la revolución ha pasado por distintos momentos –dos gloriosos y uno de construcción de las bases materiales- y ahora ingresa a su momento de expansión hegemónica. Pero, el común denominador de todos esos momentos, antes y durante el gobierno, es el liderazgo del bloque indígena campesino, obrero y popular.
Por tanto, las elecciones del 12 de octubre y la inevitable derrota de la derecha sintentizarán el paso de la revolución boliviana a su momento de expansión hegemónica, fundada en la articulación entre un liderazgo fuerte y vigorosamente constructor con un protagonismo de los movimientos sociales. El proyecto poscapitalista, condensado en el Socialismo comunitario para el Vivir Bien o, como dijera el canciller David Choquehuanca en el Foro de Sao Paulo, el Socialismo por la Vida se abre paso.