13 dic 2014

Italia vive jornada de huelga general contra las reformas laborales de Matteo Renzi

RECETAS NEOLIBERALES

Con el desempleo en niveles récord y tasas de desocupación juvenil superiores a un 40 %, los sindicatos afirman que el peso de las reformas y recortes de gastos son injustos para los trabajadores, por lo que no podrán contribuir a reactivar el crecimiento.


12 diciembre 2014 |

Foto: Reuters
Foto: Reuters
Italia enfrenta una huelga nacional convocada por dos grandes sindicatos y una serie de manifestaciones contra los planes del primer ministro Matteo Renzi, de reformar la legislación laboral y hacer más fácil a las empresas despedir a trabajadores.
Renzi, quien enfrenta la resistencia de sindicatos y de algunos miembros del Partido Democrático, al que pertenece, prometió que seguirá impulsando las reformas en la titubeante economía italiana, que se dirige a un tercer año consecutivo de contracción.
El objetivo de la huelga va en contra de la llamada “Ley de Empleos” impulsada por Renzi, que apunta a flexibilizar las restricciones para despedir empleados cuando las empresas enfrentan un mal período y debilita el derecho a protestar contra exoneraciones que no se ajusten a la ley.
El Gobierno tiene que cambiar sus políticas sobre empleo“, dijo Susanna Camusso, jefa del mayor sindicato de Italia, CGIL.
En momentos en que existe una creciente presión para que Italia cumpla con sus metas de déficit y deuda de la Unión Europea, los pasos dados por Renzi están siendo muy seguidos por sus pares de la Unión Europea.
La Ley de Empleos es parte de un paquete de medidas prometidas para reactivar a la economía de Italia, cuyos ciudadanos tuvieron en el 2013 menos poder adquisitivo en promedio que lo que tuvieron a comienzos de siglo.
(Tomado de Telesur)

Secreto, vigilancia y censura, el triunfo de la propaganda

¿Por qué ha sucumbido una parte tan grande del periodismo ante la propaganda? ¿Por qué la censura y la distorsión se han convertido en una práctica estándar? ¿Por qué es la BBC un vocero del poder rapaz? ¿Por qué engañan a sus lectores el New York Times y el Washington Post?

Cvh
JOHN PILGER / COUNTERPUNCH 
¿Por qué no se enseña a los jóvenes periodistas a comprender los propósitos de los medios y a cuestionar las pretensiones y las malas intenciones de la falsa objetividad? ¿Y por qué no se les enseña que la esencia de una parte tan importante de lo que se llama medios dominantes no es información, sino poder?
Se trata de cuestiones urgentes. El mundo enfrenta la perspectiva de una gran guerra, tal vez una guerra nuclear, con EE.UU. determinado a aislar y provocar a Rusia y eventualmente a China. La verdad está siendo puesta cabeza abajo y al revés por los periodistas, incluyendo aquellos que promovieron las mentiras que llevaron al baño de sangre en Irak en 2003.
Los tiempos en los que vivimos son tan peligrosos y están tan distorsionados en la percepción pública que la propaganda ya no es, como la llamó Edward Bernays, un “gobierno invisible”. Es el gobierno. Dirige directamente sin temor a contradicción y su principal objetivo es conquistarnos: conquistar nuestro sentido del mundo, nuestra capacidad de separar la verdad de las mentiras.
La era de la información es realmente la era de los medios. A través de los medios se hace la guerra, se ejecuta la censura, se imparten la retribución y la diversión, una cadena de montale surrealista de clichés obedientes y suposiciones falsas.
Este poder de crear una nueva “realidad” se ha hecho durante mucho tiempo. Hace 45 años, un libro titulado The Greening of America causó sensación. En la portada estaban las palabras: “Viene una revolución. No será como las revoluciones del pasado. Se originará con el individuo”.
Yo era corresponsal en EE.UU. en la época y recuerdo la elevación del autor al estatus de gurú, era un joven académico de Yale, Charles Reich. Su mensaje era que decir la verdad y la acción política habían fracasado y que solo la “cultura” y la introspección podían cambiar el mundo.
En pocos años, impulsado por las fuerzas del lucro, el culto del “yoismo” había casi agobiado nuestro sentido de la acción conjunta, nuestro sentido de la justicia social y del internacionalismo.
La clase, el género y la raza fueron separados. Lo personal era lo político y los medios eran el mensaje.
Después de la Guerra Fría, la fabricación de nuevas “amenazas” completó la desorientación política de aquellos que 20 años antes habrían formado una vehemente oposición.
En 2003, filmé una entrevista en Washington con Charles Lewis, el distinguido periodista de investigación estadounidense. Discutimos sobre la invasión de Irak de unos meses antes. Le pregunté, “¿Qué habría pasado si los medios más libres en el mundo hubieran cuestionado seriamente a George Bush y Donald Rumsfeld e investigado sus afirmaciones, en lugar de transmitir lo que resultó ser burda propaganda?”
Respondió que si nosotros, los periodistas, hubiésemos cumplido nuestra tarea “hay una probabilidad muy, muy buena de que no habríamos iniciado la guerra en Irak”.
Es una declaración inquietante y apoyada por otros famosos periodistas a los que hice la misma pregunta. Dan Rather, anteriormente de CBS, me dio la misma respuesta. David Rose del Observer e importantes periodistas y productores en la BBC, que prefirieron no ser nombrados, me dieron la misma respuesta.
En otras palabras, si los periodistas hubieran cumplido su tarea, si hubiesen cuestionado e investigado la propaganda en lugar de amplificarla, cientos de miles de hombres, mujeres y niños estarían todavía vivos; y millones de personas no habrían huido de sus casas; la guerra sectaria entre suníes y chiíes podría no haber estallado y el infame Estado Islámico podría no existir actualmente.
Incluso ahora, a pesar de los millones de personas que salieron a las calles en señal de protesta, la mayoría del público en los países occidentales tiene poca idea de la magnitud del crimen cometido por nuestros gobiernos en Irak. Incluso menos saben que en los 12 años antes de la invasión los gobiernos de EE.UU. y Gran Bretaña iniciaron un holocausto al negar a la población civil de Irak los medios para subsistir.
Son las palabras del alto funcionario británico responsable de las sanciones en Irak en la década de los 90, un sitio medieval que causó las muertes de medio millón de niños de menos de cinco años, informó Unicef. El nombre del funcionario es Carne Ross. En el Foreign Office [Ministerio de Exteriores] en Londres, era conocido como “míster Irak”. Actualmente, es un revelador de la verdad de cómo engañan los gobiernos y de cómo los periodistas están dispuestos a propagar el engaño. “Entregábamos a los periodistas información falsa de inteligencia modificada”, me dijo, “o los excluíamos”.
El principal denunciante, durante este terrible y silencioso período fue Denis Halliday. Entonces Secretario General Adjunto de las Naciones Unidas y alto funcionario de la ONU en Irak, Halliday prefirió renunciar antes de implementar políticas que describió como genocidas. Calcula que las sanciones mataron a más de un millón de iraquíes.
Lo que entonces sucedió a Halliday es instructivo. Fue borrado. O fue vilipendiado. En el programa Newsnight de la BBC, el presentador Jeremy Paxman le gritó: “¿No es usted otra cosa que un apólogo de Sadam Hussein?” The Guardian recientemente describió esto como uno de los “momentos memorables” de Paxman. La semana pasada, Paxman firmó un contrato de un millón de libras por escribir un libro.
Los siervos de la supresión han hecho buen trabajo. Consideremos los efectos. En 2013, un sondeo de ComRes estableció que una mayoría del público británico creía que la cantidad de víctimas en Irak era menos de 10.000, una fracción mínima de la verdad. Una pista de sangre que lleva de Irak a Londres ha sido borrada casi por completo.
Se dice que Rupert Murdoch es el padrino de la mafia de los medios, y nadie debe dudar del aumento del poder de sus periódicos, 127 en total, con una circulación combinada de 40 millones, y su red Fox. Pero la influencia del imperio de Murdoch no es mayor que su reflejo en los medios en general.
La propaganda más efectiva no en encuentra en el Sun o en Fox News, sino tras un halo liberal. Cuando The NewYork Times publicó afirmaciones de que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva, se creyó en su falsa evidencia, porque no era Fox News, era el New York Times.
Lo mismo vale para el Washington Post y el Guardian, que han desempeñado un papel crítico en el condicionamiento de sus lectores para que acepten una nueva y peligrosa guerra fría. Los tres periódicos liberales han distorsionado los sucesos de Ucrania como un acto maligno de Rusia cuando, en realidad el golpe dirigido por los fascistas en Ucrania fue obra de EE.UU., con la ayuda de Alemania y de la OTAN.
Esta inversión de la realidad es tan dominante que el cerco militar de Washington y la intimidación de Rusia no son contenciosos. Ni siquiera constituyen noticias, sino que se suprimen tras una campaña de calumnias y temor del tipo con el que crecí durante la Guerra Fría.
Una vez más el imperio del mal nos persigue, dirigido por otro Stalin o, perversamente, por un nuevo Hitler. Nombra tu demonio y dale con todo.
La supresión de la verdad sobre Ucrania es uno de los apagones noticiosos más completos que pueda recordar. La mayor concentración militar occidental en el Cáucaso y Europa occidental desde la Segunda Guerra Mundial es suprimida. La ayuda secreta de Washington a Kiev y sus brigadas neonazis responsables de crímenes de guerra contra la población de Ucrania oriental es suprimida. La evidencia que contradice la propaganda de que Rusia fue responsable del derribo de un avión comercial malasio es suprimida.
Y de nuevo, medios supuestamente liberales son los censores. Sin citar ningún hecho, ninguna evidencia, un periodista identificó a un dirigente prorruso en Ucrania como el hombre que derribó el avión. Ese hombre, escribió, era conocido como “El Demonio”. Era un hombre temible que atemorizó al periodista. Esa fue la evidencia.
Muchos en los medios occidentales se han esforzado por presentar a la población étnica rusa de Ucrania como forasteros en su propio país, casi nunca como ucranios que buscaban una federación dentro de Ucrania y como ciudadanos ucranios que resistían a un golpe orquestado en el extranjero contra su gobierno elegido.
Lo que tiene que decir el presidente ruso no cuenta; es un villano de pantomima a quien se puede ultrajar impunemente. Un general estadounidense que dirige la OTAN y sale directamente de Dr. Strangelove –un General Breedlove– habla rutinariamente de invasiones rusas sin una pizca de evidencia visual. Su personificación del General Jack D. Ripper de Stanley Kubrick es absolutamente perfecta.
40.000 rusos se estaban concentrando en la frontera, según Breedlove. Fue suficiente para el New York Times, el Washington Post y el Observer, este último se distinguió previamente con mentiras y patrañas que respaldaron la invasión de Irak de Blair, como reveló su antiguo periodista, David Rose.
Es casi el ambiente alegre de una reunión de clase. Los tamborileros del Washington Post son los mismos editorialistas que declararon que la existencia de las armas de destrucción masiva de Sadam era un “hecho indiscutible”.
“Si os preguntáis”, escribió Robert Parry, “cómo podría caer el mundo a ciegas en la tercera guerra mundial, como cayó en la primera hace un siglo, todo lo tenéis que hacer es considerar la locura que ha envuelto prácticamente a toda la estructura política/mediática de EE.UU. respecto a Ucrania en la que una falsa narrativa de sombreros blancos contra sombreros negros se impuso rápidamente y se ha mostrado resistente a los hechos o a la razón”.
Parry, el periodista que reveló Irán-Contra, es uno de los pocos que investigan el rol central de los medios en este “juego de pollos”, como lo calificó el ministro ruso de Exteriores. ¿Pero es un juego? Mientras escribo estas líneas, el Congreso de EE.UU. vota la Resolución 758 que, en pocas palabras, dice: “Preparémonos para la guerra contra Rusia”.
En el Siglo XIX, el escritor Alexander Herzen describió el liberalismo secular como “la última religión, aunque su iglesia no es del otro mundo sino de éste”. Hoy ese derecho divino es mucho más violento y peligroso que cualquier cosa que genere el mundo musulmán, aunque tal vez su mayor triunfo sea la ilusión de información libre y abierta.
En las noticias se hacen desaparecer países enteros. Arabia Saudí, la fuente de extremismo y terror respaldado por Occidente no interesa, excepto cuando hace bajar el precio del petróleo. Yemen ha sufrido doce años de ataques de drones estadounidenses. ¿Quién lo sabe? ¿A quién le importa?
En 2009, la Universidad del Oeste de Inglaterra publicó los resultados de un estudio decenal de la cobertura de Venezuela en la BBC. De 304 informes transmitidos, solo tres mencionaron alguna de las políticas positivas introducidas por el gobierno de Hugo Chávez. El mayor programa de alfabetización de la historia de la humanidad apenas mereció una referencia pasajera.
En Europa y EE.UU., millones de lectores y televidentes no saben casi nada de los notables y vigorizantes cambios implementados en Latinoamérica, muchos de ellos inspirados por Chávez. Como la BBC, los informes del New York Times, el Washington Post, el Guardian y el resto de los respetables medios occidentales se destacaron por su mala fe. Se burlaron de Chávez hasta en su lecho de muerte. ¿Cómo se explica algo semejante, me pregunto, en las escuelas de periodismo?
¿Por qué millones de personas en Gran Bretaña son persuadidas de que es necesario un castigo colectivo llamado “austeridad”?
Después del crac económico de 2008 quedó al descubierto un sistema podrido. Durante la fracción de un segundo los bancos fueron alineados como delincuentes con obligaciones hacia el público que habían traicionado.
Pero a los pocos meses –aparte de unas pocas piedras lanzadas por excesivas “bonificaciones” corporativas”– el mensaje cambió. Las fotos de archivo policial de banqueros culpables desaparecieron de los tabloides y algo llamado “austeridad” se convirtió en el agobio de millones de personas de a pie. ¿Ha habido alguna vez un engaño tan descarado?
Actualmente muchas de las premisas de vida civilizada en Gran Bretaña se están desmantelando con el fin de pagar una deuda fraudulenta, la deuda de unos delincuentes. Se dice que los recortes por la “austeridad” ascienden a 83.000 millones de libras esterlinas. Es casi exactamente la suma de impuestos evitados por los mismos bancos y por corporaciones como Amazon y por News UK de Murdoch. Además, los bancos deshonestos reciben un subsidio anual de 100.000 millones de libras en seguro gratuito y garantías, una cifra que financiaría todo el Servicio Nacional de Salud.
La crisis económica es pura propaganda. Las políticas extremas rigen ahora Gran Bretaña, EE.UU., gran parte de Europa, Canadá y Australia. ¿Quién defiende a la mayoría? ¿Quién cuenta su historia? ¿Quién hace constar la realidad? ¿No es lo que supuestamente deben hacer los periodistas?
En 1977 Carl Bernstein, famoso por el Watergate, reveló que más de 400 periodistas y ejecutivos de las noticias trabajaban para la CIA. Incluye a periodistas del New York Times, Time y las redes de televisión. En 1991, Richard Norton Taylor del Guardian reveló algo similar en este país.
Nada de esto es necesario en la actualidad. Dudo de que alguien pagase al Washington Post y a muchos otros medios noticiosos para que acusaran a Edward Snowden de ayuda al terrorismo. Dudo que de alguien pague a los que rutinariamente calumnian a Julian Assange, aunque muchas otras recompensas pueden ser cuantiosas.
Tengo claro que la razón principal por la que Assange ha atraído tanto veneno, rencor y celos es que WikiLeaks arrancó la careta de una elite política corrupta sostenida en pie por los periodistas. Al anunciar una extraordinaria era de revelaciones, Assange se hizo de enemigos al iluminar y avergonzar a los guardavallas de los medios, no solo en el periódico que publicó y se apropió de su gran revelación. Se convirtió no solo en un objetivo, sino en un ganso de oro.
Lucrativos negocios con libros y cintas de Hollywood se hicieron y carreras en los medios fueron lanzadas o estimuladas apoyándose en WikiLeaks y su fundador. Hubo gente que ganó mucho dinero mientras WikiLeaks lucha por sobrevivir.
Nada de esto se mencionó en Estocolmo el 1º de diciembre cuando el editor del Guardian, Alan Rusbridger, compartió con Edward Snowden el Premio Nobel alternativo de la Paz. Lo chocante en este evento fue que Assange y WikiLeaks no fueron mencionados. No existían. Eran no-gente.
Nadie habló por el hombre que había marcado nuevos rumbos en la denuncia digital y que entregó al Guardian una de las noticias más sensacionales de la historia. Además, fueron Assange y su equipo de WikiLeaks quienes efectiva –y brillantemente– rescataron a Edward Snowden y lo condujeron a la seguridad. Ni una palabra.
Lo que hizo que esa censura por omisión fuera tan irónica, impactante y afrentosa fue que la ceremonia se realizó en el Parlamento sueco, cuyo cobarde silencio en el caso de Assange se ha coludido con un grotesco error judicial en Estocolmo.
“Cuando la verdad es reemplazada por el silencio”, dijo el disidente soviético Yevtushenko, “el silencio es una mentira”.
Este tipo de silencio es el que debemos romper los periodistas. Tenemos que mirar al espejo. Tenemos que hacer rendir cuentas a medios que no rinden cuentas a nadie, que sirven al poder y a una psicosis que amenaza con la guerra mundial.
En el Siglo XVIII, Edmund Burke describió el papel de la prensa como el Cuarto Poder que controla a los poderosos. ¿Fue verdad algún día? Ciertamente ya no vale. Lo que necesitamos es un Quinto Poder: un periodismo que controle, analice y se oponga a la propaganda y enseñe a los jóvenes a ser agentes del pueblo, no del poder. Necesitamos lo que los rusos llamaron perestroika, una insurrección de conocimiento subyugado. Lo llamaría verdadero periodismo.
Hace 100 años desde la Primera Guerra Mundial, los periodistas han sido recompensados y honrados por su silencio y colusión. En el clímax de la matanza, el primer ministro británico David Lloyd George dijo en confianza a C.P. Scott, editor del Manchester Guardian: “Si la gente realmente conociera [la verdad] la guerra se pararía mañana, pero por supuesto no la conocen y no pueden conocerla”.
Es hora de que la sepan.
Este fue el discurso de John Pilger en el Simposio Logan, “Construyendo una alianza contra el secreto, la vigilancia y la censura”, organizado por el Centro para el Periodismo de Investigación, en Londres, 5-7 de diciembre de 2014. Contacto: www.johnpilger.com

Fracasa plan del "rap crítico" contra gobierno cubano

INICIATIVAS DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO DE EE.UU.


La creación de una red social para la isla o el reclutamiento de raperos críticos con el gobierno de Raúl Castro, programados por el Departamento de Estado estadounidense para provocar cambios en Cuba terminaron en fiascos con posibles consecuencias políticas indeseadas.
LA HABANAsáb dic 13 2014
La noticia de que la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID), dependiente del Departamento de Estado, trató de promover a raperos y otros músicos críticos no ha tardado en ser portada de los medios oficialistas en Cuba.
En lo que va de año, son varios ya los programas de USAID en Cuba destapados por la agencia de noticias estadounidense Associated Press (AP): ahí está ZunZuneo, un "Twitter cubano" a través de mensajes de texto que de iniciales noticias inocuas sobre deporte o espectáculos pretendía evolucionar a un contenido político. O el uso de jóvenes latinoamericanos que, bajo tapaderas como talleres para prevención de enfermedades, tenían la labor de "identificar a actores sociales que pudieran impulsar un cambio social" en Cuba.

Revelaciones.

Según la última revelación de AP, entre 2008 y 2012 USAID promovió también a través de subcontratas y de promotores musicales el reclutamiento entre otros de Aldo y los Aldeanos, un grupo de rap con letras críticas con el gobierno cubano muy conocido entre los jóvenes de la isla, pero con poca proyección por su postura política.
El objetivo era "ayudar a la juventud cubana a romper el bloqueo informativo" mediante el movimiento hip hop de la isla y crear "redes juveniles para el cambio social", de acuerdo con los documentos a los que tuvo acceso la agencia.
Para ello, también trataron de conseguir el apoyo a los músicos que promovían de artistas de fama internacional como el colombiano Juanes, o los trovadores cubanos Silvio Rodríguez o Pablo Milanés, a quienes sin embargo no se reveló el origen estadounidense del patrocinio.
Del ZunZuneo al rap, estos programas tienen varios puntos en común: todos estuvieron financiados por USAID, que está bajo el ala del Departamento de Estado, pero fueron implementados a través de terceros, como la agencia Creative Associates International, que aparece tanto en el proyecto de los músicos como en el del falso Twitter cubano.
ZunZuneo nunca llegó a buen puerto, y tampoco el proyecto de captación de raperos parece haber tenido el eco buscado, más que nada porque las sospechas de las autoridades cubanas fueron crecientes y empezaron a hacer investigaciones y hasta arrestos.

Se desploma el precio del petróleo


RETROCEDIÓ A NIVELES QUE NO SE REGISTRABAN DESDE EL AÑO 2009

El derrumbe de los precios del petróleo, provocado por una abundante oferta, no estimulará el apetito mundial por el oro negro debido al incierto crecimiento económico, según informes difundidos ayer por la Agencia Internacional de Energía (AIE).




Se prevé que la producción global disminuya levemente en 2015. Foto: AFP


PARÍS Y ROMA  AFP, ANSA Y EFE
sáb dic 13 2014


"El crecimiento de la demanda (de crudo) debería fortalecerse en 2015, con respecto a 2014, pero esta aceleración parece más modesta que lo previsto anteriormente, debido al ritmo cada vez más incierto de la reactivación económica mundial", explicó la AIE en su informe mensual publicado ayer.

El consumo de petróleo aumentará en 900.000 barriles diarios el año que viene y alcanzará los 93,3 millones de barriles por día (mbd), en comparación con los 93,6 mbd previstos anteriormente, detalla la AIE en su informe. La AIE mantiene en 92,4 mbd su previsión de demanda para 2014.

La cotización del petróleo ha caído más del 40% desde junio, y terminó la sesión del jueves por debajo de la barrera psicológica de los 60 dólares el barril, por primera vez desde mediados de julio de 2009 en Nueva York. El barril de Brent para entrega en enero, cotizado en Londres, acabó en un nuevo mínimo, a 63,68 dólares. El precio del crudo seguía cayendo ayer al inicio de las sesiones.

A ello hay que añadir, además, la supresión de las subvenciones públicas a los productos petroleros en algunos países y la subida del dólar, que encarece la compra en divisa local, así como la débil progresión de los salarios en los países desarrollados de la Organización de Cooperación y de Desarrollo Económicos (OCDE).

"El impacto negativo de la caída de los precios del petróleo en las economías de los países exportadores debería contrarrestar, o incluso superar, el efecto estimulante que pudiera tener para los países importadores de oro negro, en un contexto de crecimiento económico y de inflación bajos", estima esta agencia radicada en París y creada por la OCDE.
Más perjudicados.

Venezuela y Rusia se ven especialmente perjudicadas porque la caída de sus ingresos petroleros afecta a sus finanzas y como consecuencia del consumo interno.

La propia Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), a la que pertenece Venezuela pero no Rusia, ya rebajó el miércoles sus previsiones de demanda mundial de crudo para este año y para el siguiente. A finales de noviembre, este cártel había decidido mantener su techo de producción en 30 mbd, pese al deseo de algunos de sus países miembros —Venezuela entre ellos— de reducir la oferta para permitir una recuperación de las cotizaciones.

En un año, la oferta petrolera mundial ha aumentado en 2,1 mbd, gracias en especial a la producción de esquisto en Estados Unidos. Ello le permite a los países no OPEP tener un crecimiento récord de su oferta, de 1,9 mbd para este año.

La consecuencia es que la presión a la baja sobre los precios va a persistir, según AlphaValue. Esta oficina de investigación prevé un barril a 50 dólares a principios de 2015, ya que la producción en Estados Unidos seguirá "batiendo récords semana tras semana".
Las bolsas.


Las Bolsas europeas vivieron su peor semana en dos años y medio, arrastradas por alertas sobre Grecia y Rusia y fundamentalmente el desplome del precio del petróleo. El impacto se sintió en todas las grandes plazas del Viejo Continente. El Euro Stoxx global se derrumbó un 2,93%, mientras que el indicador Dax alemán perdió 2,72% y el Cac francés, un 2,77%. Tampoco se ha librado del colapso el Footsie londinense, que ha retrocedido un 2,29%.

Las ventas han golpeado de lleno al Ibex del mercado español, que ha perdido un 2,75% ayer y un 6,93% en la semana. También en Milán la rueda cayó y su índice selectivo FTSE MIB marcó un 3,13% en negativo. En tanto, Wall Street ampliaba ayer las pérdidas del inicio de la jornada y hacia la media sesión el Dow Jones, su principal indicador, retrocedió con fuerza un 1,28 %.

Ese índice, que agrupa a treinta de las mayores firmas cotizadas de Estados Unidos, bajaba 224,89 puntos hasta las 17.371,45 unidades, mientras que el selectivo S&P 500 retrocedía un 1,01 % (-20,64 puntos) hasta los 2.014,69 puntos.

Por su parte, el índice compuesto del mercado Nasdaq, en el que cotizan algunas de las mayores tecnológicas del mundo, se situaba en 4.681,31 unidades. Desde los primeros minutos de las contrataciones los operadores en el parqué neoyorquino se decantaban por las ventas pendientes de los precios del petróleo, con el barril de Texas cotizando por debajo de los 58 dólares.
Ganadores y perdedores con la baja del petróleo


Beneficiados.

El más beneficiado en todo el mundo con la baja del crudo resulta ser China, el mayor importador de petróleo del mundo. China importa unos cinco millones de barriles al día; por ende de la mano de la caída del precio, registró en noviembre pasado un superávit comercial de US$ 54.700 millones. Según indicó a la agencia económica Bloomberg Lu Ting, jefe del departamento de China del Bank of America en Hong Kong, el gobierno chino podrá disfrutar de este estímulo durante bastante tiempo. “Dada la tendencia actual del precio petrolero, este superávit comercial de China va a continuar durante meses”, señaló Lu Ting.

Para países que importan petróleo, como los centroamericanos o Chile, la caída de los precios es una gran noticia. América Latina acumula las segundas reservas de hidrocarburos del mundo. Chile es quizás uno de los mayores beneficiarios, ya que depende en buena medida de la producción de cobre, que requiere un alto consumo de energía. “El impacto para un gran importador de petróleo como Chile es muy muy significativo”, según James McKeigue.

Bolivia, que mantiene un programa de subsidios al consumo energético, podrá al menos reducir sus gastos por este concepto. Y por supuesto están los países de Centroamérica y del Caribe, en su mayoría pequeñas economías importadoras de petróleo, y que por lo tanto también se beneficiarán. Una bendición para unos, pero también un verdadero dolor de cabeza para algunas de las economías más importantes de la región.
Perjudicados.


Entre los perdedores a nivel de América Latina están principalmente Venezuela, México, Brasil, Colombia, Argentina y Ecuador, pero el impacto en sus economías varía dependiendo de su manejo macroeconómico y de cuán importante es el petróleo en su producción general. Venezuela es de lejos el mayor perdedor, particularmente si la tendencia a la baja persiste.

El país sudamericano tiene las mayores reservas probadas del mundo y, según cifras del gobierno estadounidense, produce unos 2,4 millones de barriles por día. Pero prácticamente no exporta ninguna otra cosa que no sea petróleo. Las cifras hablan por sí solas: el petróleo constituye más de un 90% de sus exportaciones y cerca de un 50% de los ingresos fiscales. Según dijo a BBC Mundo el analista James McKeigue, director de la publicación británica LatAm Investor, “las razones por las que Venezuela es el más afectado, no es sólo por el peso del petróleo en su economía en general, sino por el mal manejo económico”.

“Hay otros países como Noruega que también dependen en buena medida del petróleo pero ponen dinero en reserva en un fondo soberano cuando los precios están en alza, para contrarrestar el impacto cuando los precios bajan. Ese no es el caso de Venezuela”, señaló. Asdrúbal Oliveros, director de la firma venezolana Ecoanalítica, resalta que, si esa tendencia a la baja persiste, Venezuela va a tener serios problemas para cumplir con sus compromisos como el pago de bonos a los acreedores internacionales y la deuda de la estatal Pdvsa. El impacto sobre Ecuador será también significativo, ya que el 60% de sus exportaciones provienen del petróleo.


La caída de precios del petróleo es un "plan a largo plazo de la élite transnacional"



RT


La caída drástica de los precios del crudo es parte de un plan a largo plazo de la élite transnacional para integrar en el nuevo orden mundial a los países que se resisten a perder su soberanía, Rusia incluida, según el analista Takis Fotopoulos.


La cotización del petróleo Brent –la marca de referencia en los mercados europeos– ha marcado este lunes un nuevo mínimo histórico: 66,19 dólares por barril. Según el pronóstico del banco estadounidense Morgan Stanley, citado por la cadena CNBC, en 2015 los precios del petróleo seguirán cayendo y en el segundo trimestre podrían llegar hasta los 43 dólares por barril, recuperándose sólo hasta los 48 dólares en el tercer trimestre y llegar apenas a los 80 dólares en 2018.

Los precios del petróleo son un arma altamente eficaz de la guerra económica

"Los precios del petróleo son un arma altamente eficaz de la guerra económica (…) Es usada por la élite transnacional (la red de las élites basada mayormente en los países del G-7 que administran el Nuevo Orden Mundial de la globalización neoliberal) para subordinar a Rusia y hacer integrar en ese nuevo orden a cualquier país que aún se resista, como Venezuela o Irán", sostiene el analista Takis Fotopoulos, en un artículo que acaba de publicar en el periódico ruso 'Pravda' y en la página web del centro canadiense de investigación de globalización 'Global Research'.

Esta caída es "inducida" y "forma parte de un plan a largo plazo", que además incluye sanciones económicas y el bloqueo de nuevos proyectos destinados a facilitar la distribución, agrega Fotopoulos. Para EE.UU., en cambio, los precios bajos de energía podrían ayudar a estimular el crecimiento hasta el 3,5% el año que viene, en vez del 3,1% pronosticado en octubre, estima el analista. Con lo cual, según el experto, no es sorprendente que Arabia Saudita, uno de los líderes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y aliado tradicional de Washington, se haya opuesto en la cumbre de Viena a la reducción de la cuota de producción para regular el mercado.

Ya en la época de preglobalización, Occidente usaba a Arabia Saudita como un instrumento útil para luchar contra la influencia soviética, así como contra el socialismo panárabe. En la época de la globalización, la élite transnacional la utiliza para combatir a cualquier nación que se resista a la abolición de su soberanía, comenta Fotopoulos. Asimismo destaca que el objetivo es conseguir una severa recesión económica en todos estos países, Rusia incluida, y provocar "revoluciones de terciopelo" acompañadas, posiblemente, también por cambios de regímenes.

TODO EN NOMBRE DE LA LIBERTAD

La CIA pagó 80 millones a psicólogos privados para que torturaran a sus prisioneros

Las torturas cometidas durante la era Bush fueron más brutales y extendidas de lo que el Gobierno de EEUU había informado. La alimentación por vía rectal o la asfixia simulada formaban parte de estas prácticas

PÚBLICO / AGENCIAS 


La Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA, por sus siglas en inglés) encargó a una empresa privada de psicólogos que torturara a sus prisioneros para conseguir información sobre los planes terroristas, según un informe del Senado de EEUU sobre las actividades de la agencia bajo el Gobierno del presidente George W. Bush.
La CIA pagó 80 millones de dólares por esta subcontratación de sus actos de tortura. Además, el programa de "interrogatorio intensificado" fue "mucho más brutal" de lo que la agencia informó y no logró obtener información que desbaratara amenazas, según mostró un informe del Senado estadounidense dado a conocer este martes.
El texto afirma que la CIA engañó a los políticos y al público respecto al programa, que empezó a desarrollarse a partir de los ataques terroristas de 2001. El informe se publicó tras una investigación de cinco años de la Comisión de Inteligencia del Senado sobre el programa, que buscaba lograr información sobre la red al Qaeda y otros presos que estaban encarcelados en unidades de detención alrededor del mundo.
El documento examina la detención secreta de 119 personas fuera de EEUU"Este documento examina la detención secreta de la CIA fuera del país de al menos 119 individuos y el uso de técnicas de interrogatorios coercitivas, en algunos casos prácticándose la tortura", dijo la jefa de la comisión, Dianne Feinstein.
La CIA y muchos altos funcionarios gubernamentales de Estados Unidos han dicho que el programa era eficaz y que impidió varios complots terroristas. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ha admitido que las duras técnicas utilizadas no ayudaron a luchar contra el terrorismo.

"No podemos dejar nunca saber al mundo qué os hemos hecho"

El documento recoge como la Agencia Central de Inteligencia estadounidense usó amenazas sexuales para interrogar a sospechosos de terrorismo detenidos en cárceles secretas e incide en que no fue efectivo y nunca produjo información que llevara a desbaratar complots inminentes, según un informe de la Comisión de Inteligencia del Senado dado a conocer el martes.
El informe dijo que la CIA engañó a los políticos y a la opinión pública sobre el programa, buena parte del cual fue desarrollado, operado y llevado adelante con asesoramiento de dos contratistas externos. "Uno de los interrogadores le dijo a otro detenido que nunca irían a juicio porque 'no podemos dejar nunca saber al mundo qué os hemos hecho'", relata el informe, que también detalla como "agentes de la CIA amenazaron al menos a tres detenidos con hacer daño a sus familias, incluyendo a los hijos de un detenido y amenazando con abusar sexualmente de la madre de otro, y 'rajarle la garganta a su madre'".
El informe del Senado describe asimismo la asfixia simulada practicada al reconocido como cerebro del 11-S, Khalid Shaikh Mohammed, así como a otros detenidos, definidos como "series de ahogamientos" que en muchas ocasiones les producían vómitos.
El informe detalla la muerte por hipotermia de un hombre torturado en 2002Otros ejemplos específicos de brutalidad en los interrogatorios de la CIA citados en el informe incluyen la muerte por hipotermia en noviembre de 2002 de un hombre que fue mantenido parcialmente desnudo y encadenado al suelo de cemento de una prisión secreta de la CIA.
A algunos prisioneros se los mantuvo sin dormir durante 180 horas, a veces con las manos atadas sobre la cabeza, y se les practicó "alimentación e hidratación por vía rectal" sin ninguna documentación médica para realizar el procedimiento. 

La ONU pide "llevar ante la Justicia" a los implicados en las torturas

El relator especial de Naciones Unidas contra el Terrorismo y para los Derechos Humanos, Ben Emmerson, ha instado a "llevar ante la Justicia" a los implicados en las torturas descritas en el informe que la Comisión de Inteligencia del Senado de Estados Unidos ha publicado este martes sobre el programa de interrogatorios de la CIA.
Emmerson ha considerado que "el informe difundido esta tarde confirma la sospecha de la comunidad internacional de que hubo una política orquestado a alto nivel dentro de la Administración de George W. Bush que permitió cometer sistemáticamente crímenes y violaciones del Derecho Humanitario".
"Estados Unidos está legalmente obligado a llevar a los responsables ante la Justicia""El Derecho Internacional prohíbe dar inmunidad a los funcionarios que han participado en torturas, lo cual no incluye solamente a los autores, sino también a los altos cargos del Gobierno estadounidense que concibieron, planearon y autorizaron estos crímenes", ha recordado.
En esa línea ha subrayado que "Estados Unidos está legalmente obligado a llevar a los responsables ante la Justicia", ya que es uno de los firmantes de la Convención contra la Tortura y contra las Desapariciones Forzosas, "que obligan a perseguir estos actos cuando haya evidencias suficientes".
Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW) también han reclamado que los responsables de las "torturas" llevadas a cabo por parte de la CIA sean llevados ante la justicia. En un comunicado, Amnistía ha considerado que el informe es "un duro recordatorio de la actual impunidad por las muchas abominables violaciones de los Derechos Humanos perpetradas en nombre de la 'seguridad nacional".