23 mar 2015

Netanyahu no es creíble


Los vaivenes públicos del líder israelí sobre el Estado palestino señalan un claro oportunismo

EL PAÍS 

MAR 2015

El primer ministro israelí no ha perdido un minuto para desdecirse de su aparentemente rotundo no preelectoral a la idea de un Estado palestino. La aceptación ahora de esa posibilidad, que él apoyó por vez primera en 2009, no la hace más verosímil que el martes pasado. Netanyahu, consumado estratega, sabe simplemente que gobernar no es lo mismo que hacer campaña y que la estabilidad de Israel depende del amparo de EE UU, pese a la recíproca animadversión con Barack Obama.
Israel ante el Consejo de Seguridad ha resultado sin duda decisivo en esa marcha atrás. Netanyahu afirma ahora que se mantiene abierto a la idea de dos Estados, pero que no se dan las condiciones regionales para impulsarla. La realidad es que el líder israelí no parece haber creído en ello; tampoco en 2009. Su desdén por la causa palestina y el expansionismo de los asentamientos de colonos en Cisjordania desmienten la retórica. A su vez, la amenaza de Obama de reformular su estrategia y hacer vulnerable a Israel en la ONU tiene pocos visos de convertirse en política, aun cuando eventuales resquicios pudieran ser aprovechados por los palestinos. Washington deja claro que mantiene intacta su cooperación con Jerusalén en los cruciales terrenos militar, de seguridad e inteligencia. Un Oriente Próximo incendiado, con los palestinos divididos y sin liderazgo efectivo, en el que Siria se desintegra y Líbano se tambalea, con el Estado Islámico cabalgando en Irak, Yemen o Libia, parece un escenario poco propicio para el desenganche estadounidense, por leve que fuera. Incluso con un acuerdo nuclear con Irán de por medio.

Pese a su claro triunfo, Netanyahu inaugura una etapa de incertidumbre para su país. El desafío central de Israel ante el mundo son los palestinos, y una parte importante de la sociedad israelí quiere preservar un Estado democrático y con futuro; algo incompatible con la situación de millones de palestinos en Cisjordania. El complejo Gobierno que Netanyahu se dispone a formar va a hacer frente a un creciente aislamiento internacional. Ese será uno de los precios de su victoria. Los israelíes se han acostumbrado a vivir en una burbuja asentada sobre la tensión y la ocupación de territorios. La presión de la comunidad internacional debe servir de palanca para cambiar una situación inadmisible.

El sol se pone en la ‘isla del tesoro’


Los escándalos del ‘Luxleaks’, la lista Falciani o la Banca de Andorra aceleraran medidas para combatir los refugios fiscales, pero los resultados tardarán en llegar

JESÚS SÉRVULO GONZÁLEZ 
Madrid 



Un guardia de seguridad junto a la entrada de la filial del HSBC en Ginebra, Suiza. / G. C. (BLOOMBERG)

En los fabulosos años veinte del siglo pasado las grandes fortunas francesas huyeron despavoridas a Suiza ante el aumento fulgurante de los impuestos —el marginal de la renta alcanzó el 74% en 1924— y la inestabilidad política que concluyó en la Gran Guerra. Años antes los bancos suizos ya se habían agrupado en la Asociación Suiza de Banqueros, que desde entonces actúa como una especie de cartel.

Los paraísos fiscales tienen su origen en el nacimiento del capitalismo: el momento en que los títulos de propiedad sobre la tierra son sustituidos a principios del siglo pasado por títulos de valores, acciones, bonos... Hasta entonces nunca había sido tan fácil trasladar la riqueza de un país a otro y ocultar parte de ella al fisco, según relata Gabriel Zucman en La Riqueza oculta de las naciones: investigación sobre los paraísos fiscales.

Entre 1920 y 1938, las fortunas extranjeras gestionadas por los bancos con sede en Ginebra y Berna se multiplicaron por diez. Al calor de este próspero negocio se desarrollaron los bancos de Andorra, Mónaco o Luxemburgo. Desde entonces la actividad financiera de Suiza no hizo más que prosperar.

Hasta que en los años ochenta con la liberalización de los mercados financieros británicos nacieron la City y otras plazas financieras como Hong Kong, Singapur o Bahamas. Al albur de estos centros de negocios surgieron territorios o jurisdicciones off-shore como las Islas Vírgenes Británicas, Islas Cayman, Jersey, Guernsey o Gibraltar que blindaban a sus bancos con un velo de opacidad.

Zucman, profesor de la London Schcool of Economics, asegura que "gran parte de los bancos domiciliados en Singapur o las Islas Caiman no son otra cosa que filiales de establecimientos helvéticos que se instalaron allí para captar clientes". Estos refugios fiscales daban cobijo a las fortunas de los países desarrollados que eludían los impuestos pero también escondían grandes capitales de dinero negro procedente de actividades ilegales.

La OCDE lidera desde 2009 la cruzada contra los refugios fiscales

La crisis financiera que asoló el mundo en 2008 —disparó la deuda pública de los países y obligó a los Gobiernos a subir impuestos para alimentar a los desnutridos ingresos públicos mientras las grandes fortunas se mantenían seguras en sus islas del tesoro— abrió un nuevo frente contra los paraísos fiscales. En aquella época los gobernantes se daban más prisa en pronunciar frases grandilocuentes para acabar contra estas prácticas que en poner en marcha medidas para combatirlas.

El G20 y la OCDE, la organización de países más industrializados, se pusieron al frente de la cruzada contra los territorios off-shore. En 2009 aprobaron un acuerdo de intercambio automático de información entre países. Si un estado firmaba al menos 12 acuerdos de estos salía de la lista negra de la OCDE. Estos acuerdos eran muy laxos y estaban cuajados de boquetes. Actualmente este organismo ha quitado la etiqueta de paraíso fiscal a la treintena de estados que había catalogado como tal. Es decir, que para las organizaciones internacionales no existen lugares con nula o muy baja tributación y con una alta opacidad financiera. Así, por ejemplo desde 2009 Suiza no es catalogada como paraíso fiscal. Su Gobierno se esfuerza ahora por desligarse de este término y poco a poco comienza a compartir parte de su información financiera.

Sin embargo, un nuevo fenómeno ha impulsado los trabajos de la OCDE. La proliferación de noticias —y la presión de la opinión pública— en las que multinacionales se sirven de paraísos fiscales para eludir impuestos —Google, Apple, Microsoft, Starbucks...— llevó a este organismo internacional a lanzar el plan BEPS (erosión de bases imponibles y traslado de beneficios). Este proyecto, en el que participan medio centenar de países, aspira a que las grandes corporaciones paguen impuestos donde se genere su actividad. En este marco ya se han alcanzado algunos acuerdos como que las grandes compañías tendrán que detallar a partir de 2017 su contabilidad por países para mostrar donde generan valor añadido para que los países donde operan puedan gravar lo que generan en cada sitio.

El intercambio de información financiera será obligatorio en 2017

En noviembre del año pasado 54 países también firmaron en Berlín un acuerdo para el intercambio de información de cuentas bancarias a partir de 2017. "Aunque se firmen acuerdos hay países que se agarran a la letra pequeña y después ponen muchísimos problemas y trabas para dar la información que se le requiere", explica José María Peláez, inspector de Hacienda.

Bruselas también ha reaccionado a estos casos. Desde 2016 obligará a los Estados miembros a informar sobre los pactos fiscales que mantienen con las corporaciones para que paguen menos impuestos así como los acuerdos de precios de transferencia —los que se fijan para operaciones entre empresas del mismo grupo y que permite trasladar beneficios de un país a otro—.

Pero los escándalos conocidos durante los últimos meses como el Luxleaks —el caso que destapó que Luxemburgo mantenía más de 400 acuerdos con multinacionales, Amazon, Disney o Ikea, para que redujeran su factura fiscal—, la lista Falciani —el informático del HSBC que difundió las cuentas secretas de clientes de este banco en Suiza—, y el más reciente de la Banca privada de Andorra —la intervención de esta entidad por blanqueo de capitales— han dejado en evidencia los avances.

En este sentido, hay que distinguir entre los avances que dan las organizaciones internacionales, lideradas por EE UU, para que las multinacionales dejen de usar los paraísos fiscales para pagar menos al fisco, y el coladero para que el dinero negro de actividades ilícitas o de la corrupción se oculte en estas jurisdicciones para blanquearlo. En estos casos los avances de la OCDE y el G20 resultan tan poco efectivos como barrer en la playa. Y aunque el sol se ponga en el paraíso volverá a salir al día siguiente.

AJUSTE, DEVALUACION Y HUIDA DE CAPITALES ESPECULATIVOS


Fuga a la brasileña

El real acumula una fuerte depreciación en lo que va del año. Crisis económica y política agudizan la inestabilidad del mercado cambiario. La estrategia ortodoxa está profundizando la recesión brasileña.
 Por Cristian Carrillo

El real alcanzó esta semana su menor valor en doce años. La moneda brasileña se ubicó a 3,23 por dólar el viernes, en un contexto económico y político delicado para la administración de Dilma Rousseff. La recesión con niveles de inflación por encima de sus metas convive con escándalos de corrupción en obra pública vinculados con la petrolera estatal Petrobras, lo que dificulta al gobierno brasileño conseguir el apoyo necesario para poner en práctica el plan de ajuste anunciado para revertir su déficit presupuestario. Este cóctel se completa con una importante fuga de capitales, como reflejo de la apreciación del dólar a nivel global, la cual no está siendo compensada por la cuenta corriente ante la caída de los precios de los commodities. La política de apertura de la cuenta capital a los fondos golondrina permitió un ingreso de fondos en el período 2002-2010, que fortaleció su stock de reservas más que por la cuenta corriente. El ritmo de salida de estos fondos de corto plazo será el que determine este año la magnitud de la recesión y de la devaluación.
La apertura irrestricta al ingreso de capitales es un reclamo insistente de los actores del mercado argentino, quienes utilizaban la Bolsa paulista como ejemplo del potencial de inversiones al que podría aspirar el país si levantara sus controles. Sin embargo, los controles al ingreso y salida de fondos de corto plazo, mediante un esquema de encajes, están permitiendo al país aislarse de la fuga de capitales.
“Durante las dos presidencias de Luiz Inácio Lula da Silva se observó un notable despegue de las exportaciones de Brasil gracias al boom de los commodities. Pero fue más notable aún la entrada de capitales, que se acentuó cuando las calificadoras de riesgo le otorgaron la nota de investment grade”, explica el economista Ramiro Castiñeira. La apertura brasileña explicó que el país pasara de una leve salida de capitales en 2004-2005 a tener un ingreso de casi 200.000 millones de dólares en 2007, equivalente a 6,5 por ciento de su PIB. El ingreso de capitales catapultó la demanda agregada, la economía y las importaciones. “Rápidamente Brasil transformó un modesto superávit en la cuenta corriente del balance de pagos en un déficit por más de 100.000 millones de dólares”, agrega el economista.
Hasta 2012 el ingreso de capitales fue superior al déficit en cuenta corriente del balance de pagos, permitiendo a Brasil un constante incremento de las reservas en el Banco Central, que se multiplicaron por diez en una década, al pasar de 35 mil millones en 2001 a más de 350.000 en 2011. Este ingreso provocó una fuerte apreciación del real, generando un atraso cambiario que ahogó su industria hasta llevar al actual estancamiento económico. El año pasado la economía brasileña no creció, perdió su superávit comercial y fiscal primario. El déficit de cuenta corriente fue de 4,2 por ciento del PIB y el rojo fiscal, de 6 por ciento.
La probable suba de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal para mediados de año, que fortalecerá al dólar, conllevó a una huida de los fondos hacia el mercado estadounidense, en lo que denominan proceso de flight to quality (vuelo hacia la calidad). Por su parte, la apreciación de la moneda estadounidense retrajo los precios de todos los commodities, lo que favorece a economías centrales que importan materias primas y perjudica a las exportadoras. Más de 60 por ciento de las exportaciones de Brasil son materias primas y sus derivados. Los complejos minero, sojero y petrolero explican el 40 por ciento. Todos esos productos registran caídas de precios de dos dígitos en el último año. El menor ingreso de capitales en Brasil explica la devaluación del real, que asciende al 15 por ciento en lo que va de marzo y acumula una caída del 40 respecto de un año, ya que apenas alcanzan para compensar el déficit corriente. La respuesta del gabinete de Rousseff es más ortodoxia, ajuste presupuestario y suba de la tasa de interés.

ARGENTINA : La clase media en su laberinto

¿Por qué las clases medias (o por lo menos algunos sectores de las clases medias) tienden a ser autodestructivas? ¿Por qué suelen apoyar proyectos políticos que son contradictorios a sus intereses? ¿Por qué, en una palabra, son funcionales a aquellos que la quieren eliminar, que la quieren empobrecer? Estas cuestiones son centrales en el análisis del comportamiento político de las clases sociales.



Las denominadas clases medias ―como su propio nombre lo indica― podrían definirse como una categoría social intermedia entre las élites oligárquicas y burguesas y las clases populares o trabajadoras. Forman parte de ellas individuos de muy diversa posición: profesionales acomodados, propietarios de medios de producción pequeños y medianos, comerciantes, rentistas e intelectuales, entre otras tantas categorías. Tal heterogeneidad, desde ciertos puntos de vista, podría ser contradictoria con un carácter de clase social y debería discutirse con más profundidad. No obstante, aquí se pretende hablar de comportamientos políticos y, para ello, es suficiente la definición más amplia y superficial, que es la aquí propuesta: un sector intermediario entre los dominantes y los subalternos.

Esas clases medias tan heterogéneas ―precisamente por serlo― tienen intereses muy diversos, es cierto. No quieren, ni pueden querer, lo mismo el mediano industrial y el rentista, desde luego, pero todos tienen en común que su éxito está íntimamente relacionado a la suerte de las clases populares. Las clases medias en el capitalismo dependen de una demanda y de un consumo en constante aumento. Y esto es lo que suelen perder de vista a la hora de buscarse representación política y proyecto de país.

En el año 2001, durante el auge de la crisis económica, social y política, las clases medias estuvieron en peligro de extinción. Con más del 50% de la población por debajo de la línea de pobreza, se concentró como nunca la riqueza en pocas manos. El consumo popular se redujo al trueque y los comerciantes no tenían a quién vender, la industria nacional había muerto. El rico nunca compra en los almacenes de barrio y además prefiere lo importado. Las clases populares se morían de hambre y las clases medias, en consecuencia, se fueron al tacho.

Ha pasado más de una década desde entonces. Los gobiernos populares han logrado reactivar la economía con el aumento de la demanda por parte de las clases trabajadoras y las clases medias florecieron: expandieron sus negocios y abrieron nuevos; aumentaron inversiones y ganancias, produjeron y vendieron como nunca sus mercancías; la demanda por servicios y educación creció otro tanto, beneficiando también a los profesionales e intelectuales; volvió también la renta y así todos los sectores medios se vieron beneficiados. Pero poco más de una década después, algunos parecen haber perdido de vista el proceso y piden volver al pasado.

Hay en Caseros un vecino comerciante, propietario de una rotisería de barrio. En los últimos diez años viene contratando personal tanto para la cocina como para el despacho. Nunca vendió tantas pizzas, milanesas y empanadas como en la última década y como resultado de esto se ha comprado recientemente su tercer automóvil, una camioneta Volkswagen Amarok cero kilómetro que, de tan grande, no le entraba a la cochera. Porque la cochera le resultó chica, aprovechó para ampliar y mejorar toda la casa, en lo que invirtió unas cuantas decenas de miles de pesos. Todos los hijos de este vecino comerciante, que son cuatro, o están estudiando o ya son profesionales egresados de universidades públicas. La rotisería cierra durante todo el mes de enero (sí, el vecino se puede tomar 30 días de vacaciones de su propio negocio) para que propietario pueda irse a la Costa Atlántica con toda su familia.

Aquí está la paradoja: este comerciante es cacerolero, discute con pasión y suele protestar enérgicamente contra las políticas sociales de redistribución de ingreso (asignaciones universales, familiares). Considera que esas políticas solo sirven para “mantener vagos”. Tiene su negocio en un barrio popular, a pocas cuadras del famoso Ejército de los Andes/Fuerte Apache, pero no logra comprender que el dinero de los “vagos” termina ingresando a su caja, puesto que son ellos, los “cabezas” que “tienen hijos para cobrar la asignación”, los que consumen sus productos. La oligarquía y la burguesía no frecuentan su rotisería, pero el vecino ya ha declarado que vota a Mauricio Macri, “por la excelente gestión que realizó en la Ciudad de Buenos Aires”.

¿Por qué esto es así? Ciertamente hay un componente de mediocridad, por el que algunos individuos de las clases medias miden su éxito no por el progreso que puedan alcanzar, sino por el fracaso de los demás. Ya dijimos en este espacio que el mediocre no mide su éxito por lo que logra conquistar, sino más bien por el fracaso de los que socialmente están por debajo suyo. Además existe mucha manipulación mediática, que abstrae la realidad y crea una paralela, en la que un individuo puede estar muy bien y tener, a la vez, la falsa impresión de que el país está muy mal. Lo dijo Cristina hoy, en El Calafate: “Los medios te aíslan a vos de tu realidad y cuando miras el mundo a tu alrededor, no existe.”

Los argentinos y los americanos de clase media en general deben empezar a vivir la realidad real y a construir desde allí, porque la realidad virtual de los medios de comunicación dominantes es una invitación a retroceder a un pasado que ellos mismos necesitan dejar bien atrás.

http://www.labatallacultural.org/2015/03/las-clases-medias-en-su-laberinto.html

22 mar 2015

El hombre que se fugó de la ESMA

Relató las torturas y los asesinatos que había visto en su cautiverio

A Horacio Maggio lo secuestraron en febrero de 1977. Fue el único hombre que logró escapar de la ESMA, el 17 de marzo de 1978, en el descuido de un guardia, cuando los dos habían salido a hacer un trámite. Una vez afuera, hizo una carta pública en la que denunció los crímenes y mencionó a 23 represores por sus nombres o apodos. Lo buscaron y lo acribillaron siete meses después. Su cuerpo fue exhibido a los detenidos-desaparecidos.


Foto: Infojus Noticias.


Entre el 10 y el 12 de abril de 1978, en su casa de Caseros, “El Nariz” garabateó: “El que suscribe, Horacio Domingo Maggio, argentino, con Documento Nacional de Identidad N° 6.308.359, ex delegado general, miembro de la Comisión Gremial Interna del Banco Provincial de Santa Fe, Caja Central, se dirige a ustedes a efectos de relatarles mi amarga experiencia que tuve en calidad de secuestrado por la Marina Argentina”. El hombre sentado a la máquina de escribir no era cualquier hombre: hacía 23 días que era el primer –y hasta el momento- único prófugo de la ESMA. La Marina lo buscaba por todas partes. En el despacho urgente que preparaba, relataría al mundo las torturas y los asesinatos que había visto y sabido en su cautiverio de un año y un mes en el infierno. Con el tiempo, se convirtió en el primer testimonio público que contó un centro clandestino por dentro y los hombres que lo manajaban.

“Las condiciones en las que desarrollábamos nuestras vidas son dignas de la época anterior a la Asamblea del Año XIII. Estábamos o están acostados (no se lee) horas del día sobre un colchón en el piso, separados éstos, por tabiques de madera aglomerada, en celdas de hasta cuatro personas. A todos nos colocaban grilletes en las piernas, capucha o anteojito, que no nos permitiera ver, además de estar el lugar poblado de ratas”. Maggio detalló que regularmente él y unas 150 personas más habían sido sometidas al suplicio de la picana eléctrica y el submarino.

En la denuncia había señalamientos concretos, además, de víctimas y de asesinos. Como el caso de Léonie Duquet y Alice Domon, las monjas francesas que habían sido entregadas por el capitán Alfredo Astiz, y con quienes Maggio habló y vio muy lastimadas. Norma Arrostito, la dirigente montonera, quién resistió “estoicamente” durante un año la presión psíquica y física de los oficiales de marina. “El 15 de enero, en modo poco claro se desmaya, luego que se le coloca una inyección, y fallece”, escribió. También vio, semi inválida por un balazo, a la joven sueca Dagmar Hagelin. También mencionó a 23 represores por nombres o apodos.

Maggio escribió la carta a mano, pero hizo varias copias a máquina y en papel carbónico. En cada una de ellas, fue cambiando el destinatario: al embajador de Francia, al consejero de prensa de la embajada francesa, al embajador de los Estados Unidos, Raúl Castro, a monseñor Raúl Primatesta, a monseñor Vicente Zaspe, a monseñor Juan Carlos Aramburu, a la Conferencia Episcopal Argentina, a la agencia France Press, al periodista Richard Boudreaux de Associated Press, a las agencias nacionales, sindicatos y comisiones internas, periodistas, políticos, y a la propia Junta Militar, como dos años antes lo había hecho Rodolfo Walsh.

La carta no tuvo el impacto que merecía tamaña revelación. Pero el “Nariz” no se quedó quieto: el 27 de abril pactó una larga entrevista al subdirector de la Associated Press, Richard Boudreaux, ante quien reiteró las atrocidades que había ventilado epistolarmente. Se publicó antes del Mundial ’78, y fue un duro golpe para el poder inquisitorial.

Durante su cautiverio en la ESMA, Maggio logró hacer dos inscripciones en una viga de Capucha.

La caída

Maggio fue secuestrado el 15 de febrero de 1977, mientras caminaba por la avenida Rivadavia, a una cuadra de Plaza Flores. Cuando la patota se le echó encima, tenía una vida hecha y otra por delante: con sólo 29 años tenía un matrimonio con Norma Valentinuzzi, una profesora de expresión corporal, una hija de dos años, María Eva, y un hijo de cuatro, Juan Facundo. Maggio militaba en Montoneros –había comenzado en las Fuerzas Armadas Revolucionarias-, además de su rol combativo como delegado gremial.

Tal vez por eso, no era la primera vez que las Fuerzas Armadas tocaban a su familia. Su casa en Santa Fe había sido allanada en el verano de 1975, y el “Nariz” había vuelto a la casa saqueada disfrazado, aprovechando los corsos, para recuperar papeles. A su suegra, Elsa Valentinuzzi, y su cuñada Marta, las habían arrestado un fin de semana sin darles explicaciones. Lo que siguió fue peor: su hermano Roque Maggio fue asesinado en Rosario el verano de 1977. Roque venía huyendo de la muerte: su esposa María Adriana Esper había sido ejecutada en Córdoba un año antes.

Cuando Horacio cayó en manos de los marinos, aún sin entender bien lo que había pasado, Valentinuzzi decidió que lo mejor era irse. El destino fue Guaruja, una isla remota en Santos, Brasil.



La fuga

El 17 de marzo de 1978, los marinos mandaron a Maggio a enviar unos sobres fuera de la ESMA, acompañado de un guardia. El “Nariz” apeló a su astucia, y logró que el marino lo dejara sólo. Las versiones son dos y difieren levemente: una, que le pidió permiso para ir al baño y logró evadirse. La segunda, que lo convenció de iniciar el trámite mientras el guardia buscaba dónde estacionar.

“Mi papá logró fugarse de la ESMA y se fue a vivir con nosotros a Caseros”, dijo su hija María, querellante y testigo del tramo de la causa judicial de la ESMA que está cerca de terminar. “Esa misma noche, en Santa Fe, se presentaron dos o tres personas en el domicilio de mi abuela paterna para decirle que querían hablar con ella de mi papá, que había cometido un grave error”.

Unos días después, Maggio se sentó a redactar la carta en la que denunció sus trece meses en el inframundo. Allí contó las sucesivas formas que los marinos tenían de matar, anticipando “los vuelos de la muerte”: acribillados en un auto, luego incendiado y abandonado en la ruta Panamericana; ahorcados en la ESMA, dopados con “somníferos” y arrojados al río.

Desde teléfonos públicos, llamó al chupadero y les presagió a sus verdugos un nuevo Nüremberg para ellos. El 4 de octubre de 1978, un pelotón del Ejército lo arrinconó en una obra de construcción. Lo acribillaron mientras el “Nariz” repelía el ataque con los escombros que tenía a mano. Su cuerpo masacrado fue exhibido por el jefe de la Escuela, Jorge “El Tigre” Acosta.

-El que lo imite va a terminar como él- dijo el represor a los secuestrados.

Norma y los niños salieron al segundo y largo exilio a Perú, a Ecuador, México, Cuba y España. El 11 de septiembre de 1979, en la misma casa de Caseros, Norma fue secuestrada. Hay pistas de su presencia en Campo de Mayo, en 1980. Muchos años después, en 2008, un grupo de antropólogos descubrieron dos escrituras de Maggio en una viga metálica de la “Pecera”, en el casino de oficiales de la ESMA. Se alcanzaba a leer su nombre, borroneado por el tiempo, y dos fechas: “27/12/77” y ”3/3/78”. Su rastro había quedado fuera y dentro de la ESMA.

Fotos de la marcas en la ESMA: Gentileza del Equipo de Conservación de la Coordinación General de Sitios de Memoria pertenecientes a la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación.

LB/RA
http://www.infojusnoticias.gov.ar/nacionales/el-detenido-que-se-fugo-de-la-esma-y-denuncio-las-desapariciones-7909.html