3 may 2015

"Los sudafricanos le fallaron a Mandela"

"Muchos procesos poscoloniales mantienen la misma estructura del Estado opresor que los precedió", dice.

03 de Mayo de 2015

Ashad Sentongo, especialista en conflictos étnicos

Boyanovsky Bazán


En Argentina - Ashad Sentongo fue invitado por el Centro Internacional para la Promoción de DD HH, de Baltasar Garzón - Foto: mariano martino

Con más de 20 años de experiencia de trabajo por la paz y la resolución de conflictos en su país, Uganda, una amplia formación académica y la dirección de los Programas de África del Instituto Auschwitz por la Paz y la Reconciliación, Ashad Sentongo ofrece una mirada esclarecedora sobre las crisis sociales y políticas en el continente africano. El principal desafío, dice este especialista en conflictos étnicos, es lo que llama la "descolonización de la memoria" en los pueblos que han sido subyugados por el colonialismo y que hoy presentan problemas complejos como en Sudáfrica, donde dice que la agenda del movimiento anti-apartheid "se quedó a mitad de camino". Sentongo fue uno de los invitados del seminario Tramas del Genocidio y de los Crímenes de Guerra, que organizó la semana pasada en Buenos Aires el Centro Inernacional para la Promoción de los Derechos Humanos, dirigido por el juez español Baltasar Garzón.
"El proceso del colonialismo y la naturaleza estructural del Estado poscolonial, especialmente en África, produjo condiciones que dieron lugar a genocidios", dijo Sentongo a Tiempo. El ugandés menciona el concepto de "etnologización", una mirada etnocentrista que supone la base de conflicto entre pueblos ancestrales que no encuentran la forma de adaptarse y aceptarse mutuamente. A eso agrega que "los procesos de colonialismo continuaron tras la independencia, con iguales políticas adoptadas para construir una estructura estatal marcada por la discriminación y la disparidad entre grupos diferentes".

–¿De qué forma que se da esa continuidad?
–Tal como dice (el académico ugandés, director del Instituto Makerere de Investigación Social, MISR) Mahmud Mamdani en su libro Ciudadanos y Sujetos, "la naturaleza del Estado poscolonial en África fue una herencia del Estado colonial". En otras palabras, aunque los líderes cambiaron desde el colonialismo, continuó ese concepto en el nuevo Estado.
–¿Incluso en los nativos?
–Claro. El tejido social fue reclutado desde algunos grupos étnicos y redes comunitarias, y otros fueron discriminados, tal como había sido organizado el sistema colonial. Y por supuesto esto generó mucho descontento entre quienes quedaron fuera. Todas las guerras civiles que se produjeron fueron movilizadas por cuestiones étnicas. En el Estado colonial, los nativos y los colonos estaban en clases diferentes, pero el Estado poscolonial adoptó una estructura similar. Estas son condiciones que producen los elementos del genocidio. Discriminación, clasificación… una vez que has sido discriminado y clasificado como un marginal, tu próximo paso será organizarte para luchar.
–¿Cuál sería un ejemplo?
–Hablemos del caso de Ruanda. El Estado colonial fue organizado con el poder de dominación sobre una minoría, los hutus. Y cuando el poder pasó a sus manos, esa minoría se aseguró de retenerlo a expensas de la inclusión de todos, y la negociación entre dos grupos étnicos que podían coexistir. El resultado de la discriminación contra los hutus llevó a la comunidad hutu a organizarse para destruir a los tutsis. Por eso descolonizar la memoria es deconstruir paradigmas, modelos mentales que los pueblos sostienen contra otros. Ahora, esto requiere de un montón de procesos sociales, pero también estructurales: educación, reformas económicas, políticas nacionales.
–¿Existen en África grupos étnicos y tribales que conviven dentro de los límites de una nación que no necesariamente los representa?
–Sí, África es una sociedad altamente "etnologizada". En Uganda hay cerca de 52 grupos étnicos. Todos tienen culturas diferentes, lenguas o dialectos diferentes y por lo tanto los procesos culturales y sociales de estas tribus o grupos étnicos son diferentes. Fue una falla no haber tenido una conversación con estos grupos para ver cómo podrían coexistir en un Estado unificado. En Tanzania se logró tender un puente comunicacional con la lengua suahili. Pero en otros países como Uganda es difícil. Nigeria tiene más de 100 grupos étnicos, Kenia más de 50. Y la naturaleza del Estado es unitaria, poder y control centralizado, pero todos esos grupos étnicos se consideran a sí mismos como un cuasi Estado. El pueblo está tan dividido entre tantos grupos que es muy fácil para uno sentirse discriminado y organizarse contra otros, por la lengua, el territorio, por luchas ancestrales. Incluso en Ruanda, donde la lengua y la cultura es la misma, en la lucha entre hutus y tutsis se apeló a razones históricas.
–¿Cómo se enmarcan en este contexto los recientes hechos de xenofobia en Sudáfrica?
–En mi opinión, es un fracaso del movimiento anti-apartheid, porque cuando llegaron al poder fallaron en continuar con esa agenda de igualdad, oportunidades, hermandad. No hubo una educación masiva sobre cómo vivir en la Sudáfrica post apartheid. Desprenderse de la idea de la resistencia y pasar a otro estado. La segunda, fue un fracaso en el gobierno para expandir oportunidades, para comprometer al pueblo en forma productiva. Lo que está pasando ahora es un resultado de ese fracaso. Los niveles educativos en la comunidad negra son muy bajos, también los niveles de empleo, no hay oportunidades. Ahora, todos los países tienen extranjeros, no se puede decir que los inmigrantes llegan para quitarte el trabajo, a menos que estés transfiriendo tus propios fracasos a otras personas. Estás transfiriendo tus debilidades. Esto indica que la agenda de liberación de Sudáfrica se perdió en el camino.
–¿Qué responsabilidad le cabe a Nelson Mandela en ese fracaso?
–Él cumplió su rol. Es como dice Shakespeare: "El mundo es un escenario." Usted llega al escenario, hace su parte y se va, es como el teatro. Cada uno tiene su parte, pero la obra la constituyen diferentes partes. Mandela cumplió con creces su rol, pero la gente que se hizo cargo de su agenda le falló. Porque la población negra sigue sin liberarse intelectual y psicológicamente.

La liberación de la mente

"A pesar de que el poder cambió de manos de blancos a negros, estos no están de liberados mentalmente. El modelo mental no fue liberado, permaneció en la era del apartheid", explicó Sentongo en la entrevista con Tiempo.
Como ejemplo concreto de este sistema de pensamiento, el ugandés contó una anécdota de cuando vivió en Sudáfrica, entre 1993 y 1998, donde este mes se produjo una violenta ola de xenofobia contra inmigrantes de países vecinos como Mozambique, Zimbaue y Malaui. "En varias ocasiones –relata Sentongo– asistí a la situación en que mis colegas me presentaban como 'nuestro amigo que viene de África'. ¿Entiende lo que esto significa? Ellos no se veían como africanos. Esto me pasó a mí, en 1998. Nadie puede decir que los líderes africanos no vieron que esto pasaría. Ellos sabían que eso estaba ahí y lo que se venía, y no hicieron nada al respecto", lamenta. Para Sentongo, el hecho de que hoy los sudafricanos le den la espalda a ciudadanos de países que se entregaron para apoyar su lucha contra el apartheid, significa que "no están liberados intelectualmente".

http://tiempo.infonews.com/nota/151630/los-sudafricanos-le-fallaron-a-mandela

El buitre Elliott admite que "perdió" con la emisión del Bonar 2024

Entrevista a uno de sus directores en Bloomberg TV

Jay Newman aseguró que "no estamos ningún paso más cerca" de cobrar. Además, afirmó que están dispuestos a no cobrar un dólar al momento de la firma de un acuerdo y que piensan en una solución para todos los holdout.
Genaro Grasso


Debilidades - Elliott Management, que dirige Paul Singer, comienza a bajar sus pretensiones y acepta aspectos que antes no estaban en su agenda.

Puede que les cueste reconocerlo, pero el objetivo central del fallo del juez Thomas Griesa que beneficia a los fondos buitre Elliott Management, que dirige el magnate Paul Singer, y Aurelius Capital Management era aislar a la Argentina de los mercados financieros. Esa meta se perdió luego de las emisiones de Bonar 2024 y de la Obligación Negociable YPF. Esta realidad toma más calibre cuando quien lo asegura es uno de los directores de Elliott, Jay Newman. En una entrevista con Bloomberg TV reconoció que "con la suscripción de los títulos los holdouts perdimos", y no descartó que un candidato fiel al gobierno gane las elecciones presidenciales octubre.
Según explicó Newman, "fue una pérdida para nosotros porque no estamos ningún paso más cerca de llegar a una negociación". Cuando fue consultado sobre qué tipo de ventaja habían perdido los fondos buitre de cara a un acuerdo, evitó sonar derrotista y opinó que "cada vez que la Argentina tiene un hueco legal para explotar, les da lo que llamo falso sentido de optimismo respecto de las perspectivas de que pueden evitar para siempre lidiar con los acreedores. Esto es completamente irreal." Newman advierte, así, contra un "exceso de optimismo" en la Argentina ya que dado que el país tiene la opción de acudir al mercado de capitales, puede evitar llegar a un acuerdo con los fondos buitre, lo que pone a los holdouts en una posición más débil.
En junio de 2014, con la cláusula RUFO vigente y la amenaza del aislamiento financiero, los fondos buitre podían exigir el pago del 100% (capital, intereses y punitorios) en efectivo y en un pago. Luego, ofrecieron un pago con parte en dólares y parte en bonos a largo plazo. Pero ahora, que la Argentina demostró estar conectada a los mercados financieros, la guerra de desgaste cambió. "Nosotros instruimos al mediador Daniel Pollack para que hablara con los abogados de Argentina, diciendo que nos sentaríamos sin condiciones previas y que la estructura que nosotros pensamos no necesita ningún pago adelantado en efectivo", señaló Newman. De esta manera, aceptarán que el gobierno nacional no deposite un solo dólar en el momento del acuerdo.
Newman también dejó claro que los fondos buitre están dispuestos a aceptar uno de los principios esgrimidos por el Ministerio de Economía, el de negociar con todos los holdouts, y no sólo con los buitres. "Los dueños del 98% de los bonos en default que litigan entran en un pequeño cuarto. Es un grupo chico y muy cohesionado. Pensamos en una solución con todos los me too porque también somos me too", explicó Newman.
No obstante, el representante del fondo buitre evitó hablar de quitas a los más de U$S 1600 millones de deuda que le otorgó el fallo de Griesa. Según Axel Kicillof, en las rondas de negociaciones, Elliott sólo había aceptado un 15% de descuento, cuando el fondo había comprado los bonos en default en 2008 con una rebaja del 90% y los bonistas del canje aceptaron cobrar el 35% del valor nominal de sus bonos.
Según los fondos buitre, los resultados del Bonar 2024 no fueron sólo malos para Elliott. Newman especificó que esta transacción es lo opuesto a una win-win (donde todos ganan). "Fue una pérdida para la Argentina porque tuvo que emitir deuda al 9% cuando sus vecinos la emiten al 5%, lo que les costará cientos de millones de dólares por ese bono. Todo este problema se está incrementando. Los pagos de interés en los bonos defaulteados (los de los holdouts y los del canje) se siguen acumulando."
Al mismo tiempo, atacó a los bancos que, según los buitres, colaboraron con la Argentina para colocar los títulos del Bonar 2024 en el exterior. "Fue una pérdida para el Deutsche Bank, que es una institución que intenta sacarse de encima las malas operaciones y sin embargo está colaborando en una transacción que es secreta y clandestina, de la que ningún otro banco quiere ser parte, y que el juez Thomas Griesa y nosotros, los acreedores, queremos saber de qué se trata", sentenció Newman, en lo que más que un hecho fáctico (el banco no tuvo problemas en la supuesta operatoria) resulta una amenaza hacia quienes ayuden a la Argentina durante las emisiones de títulos en dólares, aunque sean bajo Ley Argentina.
Para los fondos buitre, el último as en la manga que poseen es la sentencia del juez Griesa. "El fallo, que pasó la Corte de Distrito, la Cámara de Apelaciones y la Corte Suprema es una medida que asegura que ellos no puedan pagar a otros bonistas a menos que se les pague a los que se mantuvieron en default. Yo creo que el juez se va a mostrar muy interesado en defender su fallo", explicó Newman, confiado de que para tal objetivo bloquearía todo intento de pago o de emisión de deuda.
Por lo tanto, el representante de los buitres afirmó que "presentamos el caso de la emisión del Bonar 2024 al juez Griesa, que estuvo extremadamente interesado en saber lo que estaba pasando. Por eso nos garantizó un Discovery de Argentina y del Deutsche Bank, que está en proceso, y lo que puedo contar ahora es que es muy interesante."
Elliott Management, por lo tanto, busca que operaciones como la realizada por la Argentina sean consideradas ilegales por el juez neoyorquino, intentando arrinconar así a la República Argentina.
Newman también fue consultado por el optimismo del mercado, reflejado en las cotizaciones sobre la par (por encima del valor original) de los bonos. Sostuvo que "entre junio y julio de 2014 decían 'Argentina nunca irá al default, llegarán a un acuerdo', y al final eligieron defaultear. En diciembre creyeron que iban a arreglar cuando venciera la RUFO, pero estamos al segundo trimestre y no lo han hecho. Ahora piensan que el futuro gobierno va a arreglar, pero Kicillof dijo que 'no pateamos problemas porque el futuro gobierno seremos nosotros'." Newman sufre con la posibilidad de que ninguno de los candidatos opositores triunfe en octubre. «

Suba de reservas

En las últimas dos semanas las reservas internacionales del Banco Central pasaron de U$S 31.419 millones a U$S 33.901 millones, con un incremento de U$S 2482 millones, un 7,9 por ciento. Esto se debió a la gran aceptación de las licitaciones del Bonar 2024 y del Bono YPF.
En el caso del Bonar 2024, el Ministerio de Economía, había lanzado un aviso de suscripción por U$S 500 millones, pero finalmente terminó tomando deuda por U$S 1416 millones, con una oferta insatisfecha de los inversores por otros U$S 400 millones más, por lo que los deseos de invertir en la Argentina superaron toda expectativa y necesidad de divisas del gobierno.
Por otro lado, el bono de YPF estaba estipulado por un total de U$S 500 millones, pero de igual manera llegó a una suscripción de U$S 1500 millones. Según fuentes de YPF, esto alcanza para cumplir con todos los requerimientos de inversión de la empresa para 2015. Además, estos dos títulos sumaron a las reservas U$S 3000 millones, de los cuales una parte se utilizó para los pagos de importaciones de energía y del sector industrial.

Italia rescata a 5.800 inmigrantes en aguas del Mediterráneo

La oleada de inmigrantes hacia el sur de Europa desde la costa libia continúa

PABLO ORDAZ Roma 3 MAY 2015



La Guardia Costera italiana rescata a 220 inmigrantes en el Mediterráneo. / AFP

El éxodo continúa, imparable, a pesar de la dureza del desierto, la crueldad de las mafias en Libia o la posibilidad cierta de naufragar y morir en el Mediterráneo. Apenas dos semanas después de la tragedia que costó la vida a cientos de personas en el Canal de Sicilia, los datos que aporta la Marina Militar italiana vuelven a reflejar toda la crudeza del drama: solo durante la jornada del sábado fueron rescatadas 3.690 personas, casi tantas como la cifra récord de los últimos años que el pasado 12 de abril se situó en 3.791. Durante la jornada del domingo, la cifra subió a 5.800 rescatados y 10 fallecidos. Pero, al margen de unas estadísticas siempre aproximadas -¿cuántos viejos pesqueros o lanchas neumáticas desaparecen bajo el agua sin dejar rastro?-, los datos aportados por las autoridades italianas confirman que, a las puertas del buen tiempo, los esfuerzos de Europa por evitar la pérdida de vidas frente a sus costas deberán multiplicarse.

Italia, mientras tanto, sigue haciendo su parte. Prácticamente a cada hora, la Marina Militar informa de nuevos rescates. Si el sábado fueron 3.690 los inmigrantes procedentes de África auxiliados por los barcos italianos -en especial por la fragata Bersagliere (778) y por la patrullera Vega (675)-, durante la jornada del domingo las operaciones de rescate se siguieron produciendo frente a las costas de Libia. Las comunicaciones que llegan de alta mar son auténticos partes de guerra.

A la una de la tarde, la nave Bettica informaba de que estaba intentando socorrer a dos embarcaciones cargadas de “numerosos inmigrantes” que se encontraban en dificultades. Poco después, lograba subir a la nave, de 88 metros de eslora, a los 94 hombres y las dos mujeres que trataban de alcanzar Europa a bordo de una lancha neumática. Dos horas después, también lograban salvar a los 311 inmigrantes (237 hombres, 58 mujeres y 16 menores) que viajaban apretujados en una patera. De forma simultánea, un helicóptero de la nave Borsini, desplegada asimismo en la zona por la Marina Militar, avistaba otra lanchas neumáticas en dificultades. La Borsini, gemela de la Bettica, logró llegar al lugar y rescatar a 78 personas, pero su equipo médico no pudo hacer nada por salvar la vida a dos de los náufragos. Poco tiempo después, ya avanzada la tarde, otro helicóptero de otra nave italiana, en este caso la Foscari, daba el aviso de que una lancha neumática con numerosas personas a bordo se estaba desinflando… La jornada del domingo se saldó con la muerte de 10 personas, siete de ellas asfixiadas entre los cientos de inmigrantes de uno de los barcos y otras tres ahogadas. Se habían lanzado al agua para intentar alcanzar a nado un mercante que le ofrecía ayuda.

Es una historia infinita, que vuelve a ver la luz cuando la cifra de muertos o rescatados es suficientemente grande para hacerse un hueco entre las noticias, y que otras veces sigue su curso callado, pero no menos dramático. Al tiempo que algunas naves de socorro siguen en alta mar, otras se dirigen a tierra para repartir por Italia a los rescatados, que tendrán que esperar alrededor de un año a que se les conceda el asilo o se les expulse. Es el caso de los más de 3.000 que siempre pueblan el centro de Mineo, en Catania. Si, por el contrario, son llevados a algún centro de la península, como sucederá hoy cuando la nave Bersagliere arribe a Reggio Calabria, algunos de ellos –las estadísticas estiman que un 70%- intentarán seguir su camino en solitario para encontrar a sus familias en los países del norte. Por el momento, Europa no reserva muchas más alternativas a los que escapan de África huyendo de la guerra y la miseria: o cadáveres en el Mediterráneo, o reclusos en centros que parecen cárceles, o fantasmas sin derechos vagando por las ciudades.

Colombia: En la mira, las actuaciones ilegales de la DEA

 Durante sus ocho años como directora de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), Michelle Leonhart, había logrado sortear varias polémicas derivadas de su férrea oposición a la decisión de algunos estados de despenalizar el uso medicinal o recreativo de la mariguana.
 el 5/02/15


PROCESO.COM.MX /Apro –

El pasado 21 de abril, sin embargo, Leonhart anunció su dimisión del cargo, y no por una controversia doméstica, sino por la manera complaciente en que condujo una investigación sobre el irregular comportamiento de agentes de la DEA en Colombia, que recibieron regalos de paramilitares involucrados en el narcotráfico y participaron en fiestas pagadas por la mafia en las que hubo prostitutas y mucho alcohol.

El caso, que fue revelado en diferentes informes del Departamento de Justicia y el Congreso estadounidenses en el transcurso del último mes, involucra al menos a 10 agentes de la DEA destacados en Colombia que aceptaron obsequios como fusiles AK-47 –uno de los cuales fue incluso ingresado a la embajada de Estados Unidos en Bogotá–, y que realizaron las bacanales financiadas por narcotraficantes en departamentos contratados por Washington para uso de sus funcionarios.

De acuerdo con las investigaciones de la Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Justicia y de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, las irregularidades y presuntas conductas ilícitas de los agentes de la DEA no fueron casos asilados sino que ocurrieron en forma sistemática entre el 2001 y el 2009.

La agencia antidrogas está acusada por los investigadores y congresistas de ocultar información y de imponer sanciones “ridículas” a los involucrados: entre uno y 10 días de suspensión. Existe además el riesgo de que los agentes hayan compartido información de seguridad nacional con los narcos con los que parrandearon.
Todo esto llevó a legisladores demócratas y republicanos a expresar que habían “perdido la confianza” en Leonhart, lo que precipitó su dimisión, la cual se hará efectiva en los próximos días de mediados de mayo.

En Colombia, el gobierno ha reaccionado con cautela. El director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino, ha dicho que esperará un reporte de las autoridades estadunidenses para identificar a algunos uniformados colombianos que estarían comprometidos en esos hechos y ejecutar las sanciones disciplinarias y penales que correspondan.

En el Congreso colombiano el caso ha sido motivo de indignación. Legisladores de varios partidos se preguntan hasta dónde debe llegar el marco que regula la actuación de los agentes de la DEA en este país y cómo es que estos extranjeros que están aquí para ayudar a combatir a los carteles de las drogas acaban conviviendo con narcotraficantes que les obsequian costosos regalos, fiestas y servicios de prostitutas.

A rendir cuentas


El senador del izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA), Iván Cepeda, dice a Apro que Colombia debe realizar una investigación a fondo de la actuación de la DEA en el país y para ello convocará en los próximos días a una audiencia de “control político” a los ministros del Interior, Juan Fernando Cristo; de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín, así como al director de la Policía Nacional.

“El problema es que la llamada guerra contra las drogas se ha convertido en una lucha sin reglas, con total inobservancia del derecho internacional y del derecho interno. La DEA ha tenido como uno de sus métodos aliarse con un cártel para combatir a otro y eso ha terminado en una especie de connivencia profundamente corrosiva desde el punto de vista ético e institucional”, afirma el integrante de la Comisión Segunda del Senado, que se encarga de asuntos de política externa, defensa nacional y fuerza pública.

Cepeda afirma que desde la época del Cártel de Medellín y su jefe, Pablo Escobar, las agencias estadunidenses, y la DEA en particular, tomaron la decisión de aliarse con los comandantes paramilitares Fidel y Carlos Castaño y con el Cártel de Cali, para acabar con el capo del narcotráfico, que fue abatido en 1993.

Después combatieron al Cártel de Cali mediante un pacto con el Cártel del Norte del Valle.

“Lo que hay es una administración de los cárteles de las drogas mediante este método. Y todas estas alianzas no sólo no han resuelto el problema del narcotráfico sino que lo han hecho cada vez más diverso, más multiforme y más corrosivo de la institucionalidad. Esto ha corrompido a la Policía, a las Fuerzas Militares y a muchas autoridades a nivel local y regional”, sostiene el senador.

De hecho, una de las fuentes de la investigación de la OIG sobre las fiestas de los agentes de la DEA en Colombia fue el mayor retirado de la Policía Nacional Carlos Andrés Mesa Carrillo, quien acabó implicado con el narcotráfico y juzgado por ese delito en Estados Unidos tras formar parte de una unidad especial de élite integrada por policías colombianos y agentes estadounidenses.

Cepeda indica que el debate legislativo al que convocará deberá servir para revisar el estatus de los agentes de la DEA en el país, sus funciones y el marco legal que reglamenta su trabajo.

“Aquí es necesario un cambio radical de política y también de normatividad”, señala.

De acuerdo con fuentes judiciales, es una práctica común que los agentes de la DEA en Colombia porten armas, incluso de alto poder, y que participen en forma directa en operativos antidroga aun cuando la ley colombiana lo prohíbe.

“No sólo hay una tolerancia a este tipo de actuaciones sino que es algo que nuestra Policía ve como normal”, señala un exfiscal consultado por este semanario.

El senador del gobernante Partido de la U, Mauricio Lizcano, señala que Colombia ha visto a la DEA como un aliado que le ayudó a combatir el narcotráfico en momentos muy álgidos, cuando el Cártel de Medellín desafió al Estado y este carecía de una institucionalidad fuerte para dar una respuesta.

“Hay, digamos, un agradecimiento a la ayuda que nos ha prestado Estados Unidos, pero creo que nuestros países han adquirido mayoría de edad y que estos escándalos nos hacen perder fe y dañan la imagen de la DEA”, indica.

Lizcano considera que es pertinente que el Congreso colombiano tome cartas en el asunto.

La senadora del Partido Verde, Claudia López, señala que debe hacerse una investigación rigurosa sobre las irregularidades y presuntos delitos que cometieron los agentes de la DEA.

“Este es un caso de corrupción y abuso que nos demuestra que los funcionarios estadounidenses en Colombia hacen lo que se les da la gana porque tienen inmunidad. Y desde luego, Colombia debe levantar esa inmunidad. Es un incentivo perverso que se presta a abusos y que debería quitarse del todo”, afirma la legisladora

Guerra ajena’

Precisamente, en septiembre pasado, el escritor y periodista Germán Castro Caycedo lanzó el libro Nuestra guerra ajena, una documentada investigación sobre la injerencia de Estados Unidos en Colombia a través de la lucha contra el narcotráfico y los múltiples abusos que cometen no sólo sus agentes sino miles de mercenarios o “contratistas” que operan con empresas de seguridad estadounidenses involucradas en la estrategia antidrogas.

El autor sostiene que es muy importante que el Congreso colombiano investigue la actuación de los de la DEA y que ponga límites a la impunidad de sus agentes y de cientos de mercenarios estadounidenses que operan en este país.

Castro Caycedo dice que a finales de la década pasada había entre 3 mil 500 y 4 mil mercenarios en el marco de la estrategia antidrogas y antiguerrillera conocida como Plan Colombia. “Muchos de ellos ingresan sin visa, sin pasaporte, sin ningún control, y ese descontrol es el mismo que impera en el caso de los agentes de la DEA. Este es el absoluto panorama de la indignidad”, agrega. De hecho, el debate al que convocará Cepeda será también para tratar este tema.

Como una prueba “ominosa” de impunidad, Castro Caycedo menciona las 54 violaciones de menores de edad que cometieron soldados y mercenarios estadounidenses en las inmediaciones de la base militar de Melgar (75 kilómetros al suroeste de Bogotá) entre el 2003 y el 2007, sin que ninguno de esos delitos haya podido ser perseguido por la justicia de este país.

Otro escándalo de agentes de la DEA en Colombia que estalló en el 2006 acabó archivado a pesar de su gravedad. En ese entonces, el abogado del Departamento de Justicia Thomas Kent denunció que efectivos de esa agencia destinados a Colombia eran pagados por narcotraficantes para suministrar información clasificada. También afirmó que incluso eran responsables de la muerte de informantes.

Descontrol

El exdirector de Inteligencia de la Policía Nacional general Jairo Delgado, señala que luego de tres décadas de cooperación entre las autoridades colombianas y la DEA es probable que se hayan flexibilizado los marcos normativos por el nivel de confianza que han logrado.

“En el caso de las fiestas sexuales no tenemos claridad, y por eso es elemental que se haga una investigación. Aquí se está hablando de que participaron miembros de la Policía colombiana y eso se tiene que aclarar”, añade el general retirado y director de análisis del Observatorio de Política y Estrategia de América Latina (OPEAL).

Señala que otro factor que hay que investigar es si este tipo de conductas fueron propiciadas por la estrategia estadounidense de negociar con narcotraficantes colombianos a cambio de información y delaciones. “Tenemos que ver si eso generó espacios de corrupción que no fueron suficientemente controlados”, puntualiza.

Al general también le llama la atención que el nuevo escándalo de la DEA surja después de otro que protagonizaron agentes del Servicio Secreto con prostitutas en Cartagena, en el 2012, en vísperas de la VI Cumbre de las Américas en esa ciudad del caribe colombiano. Ese episodio y fallas en el esquema de seguridad del presidente Barack Obama provocaron la renuncia, el año pasado, de la directora del Servicio Secreto, Julia Pierson.

“Podemos estar frente a casos que salen a la luz por problemas internos entre las diferentes agencias de seguridad de Estados Unidos, el Servicio Secreto, la DEA y la ATF (la agencia de control de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego)”, dice.

Finalmente, el profesor de la Universidad Nacional y experto en seguridad, Pablo Reyes, considera que la DEA “históricamente ha manejado una doble moral, pues se conocen sus vínculos con los diferentes cárteles de la droga en Latinoamérica que dicen combatir, con los colombianos y con los mexicanos. Sus actuaciones al margen de los ordenamientos jurídicos de nuestros países no son algo nuevo. Siempre ha sido así”.

París, blanco del espionaje de EE.UU. y Alemania

 SEGUN REVELARON VARIOS MEDIOS ALEMANES, BERLIN COLABORO CON LA AGENCIA DE SEGURIDAD NORTEAMERICANA NSA

Antes Merkel aparecía como una víctima, pero ahora es sospechada de ser cómplice de un sistema que intenta conseguir informaciones secretas de países y empresas de enemigos y también de aliados. Francia pidió las aclaraciones del caso.


 Por Eduardo Febbro

Desde París
Merkel (der.) está en el medio del escándalo del espionaje montado por los servicios secretos de Obama con apoyo de los alemanes.
Imagen: AFP.
“Espiar entre amigos no está bien.” La célebre frase que pronunció Angela Merkel cuando, en octubre de 2013, los documentos filtrados por el ex analista de la CIA y la NSA Edward Snowden revelaron que Estados Unidos espiaba a Alemania –hasta el teléfono celular de la canciller alemana– ahora se vuelve contra ella. Según el diario alemán Süddeutsche Zeitung y los canales de televisión NDR y WDR, los servicios secretos alemanes, BND (Servicio Federal de Inteligencia, Bundesnachrichtendienst), colaboraron profusamente con la Agencia de Seguridad norteamericana, la NSA. El diario escribe que, con la complicidad tácita del gobierno alemán, “los servicios secretos alemanes espiaron a altos funcionarios del ministerio francés de Relaciones Exteriores, del palacio presidencial del Elíseo y de la Comisión Europea”.
El espionaje a cuenta de la NSA y piloteado por el BND se organizó desde una base situada en la ciudad alemana de Bad Aibling, en Baviera. Una fuente citada por Süddeutsche Zeitung precisa que “el centro de esas actividades es el espionaje político de los vecinos europeos y de las instituciones de la Unión Europea”. París, que ha sido el principal blanco del espionaje, ha reaccionado con discreción. Francia indicó que estaba en “estrecho contacto” con Berlín para obtener “aclaraciones”. Lo cierto es que este caso da vuelta el estatuto de Alemania. En octubre de 2013, el diario británico The Guardian descubrió que 35 dirigentes políticos del planeta habían sido espiados por los servicios secretos norteamericanos. Hasta ahora, y al igual que esos dirigentes, Berlín aparecía como una víctima del espionaje de Estados Unidos. En cambio, el escándalo viene a probar que Merkel no es tal víctima, sino cómplice del sistema. Además, los componentes de esta trama de aliados y al mismo tiempo espías muestran hasta qué punto los Estados se encuentran bajo la permanente lupa del espionaje estadounidense.
Las informaciones suministradas por el diario Süddeutsche Zeitung y los canales NDR y WDR constituyen de hecho el segundo capítulo que implica a Alemania en una activa estrategia de espionaje, a la vez industrial y político, de sus vecinos de la Unión y en asociación con los Estados Unidos. Si, como lo prueban los documentos de Süddeutsche Zeitung, el eje de este capítulo es político, hace unos diez días el diario Bild sacó a la superficie otra información del mismo corte pero con otro blanco: según Bild y siempre en colaboración con la NSA, Alemania espió a partir de 2005 a varios grupos industriales europeos, concretamente EADS (hoy Airbus) y Eurocopter (hoy Airbus Helicopters). Los norteamericanos le suministraron a Berlín un útil informático que se conoce como “selectores”. El dispositivo contenía los datos telefónicos, las direcciones IP de las computadoras y direcciones de correo electrónico mediante los cuales el BND espió a empresas europeas y dirigentes políticos. El grupo aeronáutico europeo Airbus manifestó su “inquietud” e indicó que iba a presentar una querella judicial por espionaje industrial.
Bild responsabiliza directamente a Merkel. La publicación sostiene que, entre 2008 y 2010, en el curso de su primer mandato, la canciller alemana fue informada de lo que ocurría pero que, para no molestar a Washington y enturbiar con ello la colaboración en la lucha contra el terrorismo dejó que todo siguiera igual. Más aún, la prensa alemana indicó que los mismos miembros de los servicios secretos alemanes se dieron cuenta en un momento de que los “selectores” suministrados por la NSA no estaban en conformidad con los términos legales de los acuerdos de cooperación entre Estados Unidos y Alemania. Sin embargo, continuaron con el trabajo. Cabe recordar que en 2002, poco después de los atentados del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas, Berlín decidió establecer una estrecha colaboración entre sus servicios secretos y los norteamericanos. En nombre de la lucha contra el terrorismo, el BND y la NSA firmaron entonces un acuerdo de cooperación. Las víctimas elegidas en esta fase fueron empresas estratégicas de Europa. Un total de 40.000 “selectores” habrían estado en pleno funcionamiento durante estos años.
En su edición del 2 de mayo, el semanario Der Spiegel completa parte de la información que atañe al espionaje político. El semanario afirma que los servicios secretos alemanes “borraron” 12.000 pedidos que emanaban de la NSA para interceptar las comunicaciones de un grupo consistente de dirigentes europeos. Un sólido manto de discreción cubre por el momento las reacciones oficiales en las capitales europeas concernidas, principalmente Francia y Bruselas, sede de la Comisión Europea, el órgano director de la Unión. Sólo la oposición política francesa y miembros del ala izquierda exigieron que se convocara al embajador alemán en Francia. En Bélgica, el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, dijo: “No sé lo que pasó. Esto tendría que ser solucionado por las autoridades alemanes, incluso las parlamentarias, y luego veremos”.
El impacto es distinto en Alemania, donde el gobierno de Merkel está acusado por la oposición de haber mentido cuando, el pasado 14 de abril, afirmó que no estaba al corriente de ningún espionaje económico montado por el BND y la NSA. Thomas de Maizière, un hombre muy cercano a Merkel, actual ministro de Interior y, en los años del espionaje más activo, ministro de la Cancillería, es hoy la cabeza emergente del escándalo. Maizière tuvo a su cargo en la Cancillería la tutela de los servicios secretos y no pudo ignorar lo que se tramaba entre los servicios de uno y otro lado del Atlántico. Interrogado a mediados de abril por una comisión parlamentaria que investiga estos deslices de la curiosidad entre aliados, Thomas de Maizière dijo que ningún departamento bajo su autoridad, ni la NSA, habían estado realizando espionaje económico, industrial o político en otros países. Su respuesta tiene todo el color de la mentira. El diario sensacionalista Bild publicó un retrato del ministro con una nariz igual a la de Pinocho. La trama se dirige ahora hacia lo más secreto y ello explica en parte las tímidas reacciones oficiales: las empresa espiadas presionan a Alemania para que se les informe sobre qué informaciones le fueron entregadas a Estados Unidos.
El caso alemán deja también una enorme interrogante: ¿cuántos “selectores” la NSA desparramó por el mundo? No se trata de un mero asuntito de complicidad negativa entre amigos europeos. Los otros Estados del mundo, en especial en América latina, harían bien en investigar qué aliados dobles han instalado esos “sectores” para espiar empresas, bancos y dirigentes políticos de toda Latinoamérica. Resulta por demás cínico corroborar que el Consejo de Europa promovió la primera convención internacional sobre la seguridad informática y que es en el seno de la misma Europa donde se despliegan las tramas más desleales.