6 jun 2015

FIFA-Gate: AFIP amplió la denuncia que vincula a fondos buitre con Torneos y DirecTV

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) amplió este viernes su denuncia penal y puso en conocimiento de la Justicia la presunta vinculación existente entre fondos buitre con las empresas DirecTV y Torneos, en el marco de la investigación por evasión tributaria, asociación ilícita fiscal y lavado de dinero en torno al caso de corrupción en la FIFA.













El organismo fiscal informó que la ampliación de denuncia en el Juzgado Penal Tributario 2, a cargo del magistrado Diego García Berro presenta las vinculaciones existentes entre Torneos y Competencias S.A. y Directv Latin America Llc, DLJ Off Shore Partners III, Alejandro Burzaco, Esteban Nofal, Nofal Sports Holding SA.

La AFIP había denunciado por evasión tributaria, asociación ilícita fiscal y lavado de dinero a Burzaco, Hugo Jinkis y Mariano Jinkis como así también a las firmas Torneos y Competencias SA y a Full Play SA.

Para el organismo, en la página web de Nasdaq.com consta las vinculaciones con fondos buitre de los grupos Vanguard Group Inc, State Street Corp, Blackrock Fund Advisors, Blackrock Institutional Trust Corp NA, Capital Reserch Global INV y Northern Trust Corp.

De acuerdo a la denuncia, "estos grupos son socios del fondo de inversión Elliott Management Corporation, perteneciente al magnate Paul Singer, y asimismo participan en el capital de la empresa Hess Corporation, cuyo presidente habría sido nombrado a instancias de Singer".

"El fondo Elliott Management y los fondos de inversión asociados a éste están realizando maniobras bursátiles para obtener beneficios extraordinarios, que han puesto a la Argentina en una situación inédita a nivel internacional, amenazando la estabilidad de todo el sistema financiero mundial", afirmó la AFIP.

Griesa avala reclamo de los "me too" por u$s 5.200 millones

El juez de Nueva York, Thomas Griesa, falló a favor del pedido de los bonistas que no entraron al canje, conocidos como "me too", y les permitió ser incluidos en el litigio que enfrenta Argentina con los fondos buitre.




La decisión de Griesa dio vía libre a las "36 acciones" adicionales que se presentaron en la audiencia pública celebrada el pasado viernes en su juzgado, al considerar que "han satisfecho" lo requerido para obtener la aceptación a su pedido de ser sumadas a la causa bajo el mandato de la cláusula "pari passu".

La suma de los reclamos ascendería a 5.200 millones de dólares, según detalló en dicha audiencia el abogado defensor de Argentina, Carmine Boccuzzi.

El letrado del fondo buitre NML, Robert Cohen, quien actuó allí en representación de todos los demandantes, dijo que estas acciones condensan a más de 500 inversores con título en default.

Este nuevo fallo traza una cifra definitiva al reclamo judicial de los buitres contra la Argentina. En Gobierno esperaban una decisión de este tipo, que va en sintonía con las anteriores tomadas por el magistrado. 

En tanto, a través de un comunicado, el Ministerio de Economía consideró que con este nuevo fallo, "Griesa avala la nueva extorsión buitre bajo el disfraz de los "me too"" y confirmó que apelará la decisión.

"El juez Griesa dictó otra lamentable sentencia en favor de los acreedores holdout, que se sumaron al reclamo original de los fondos buitre, pidiendo el dictado de una nueva sentencia pari passu a su favor", afirmó la cartera que dirige Kicillof.

Desde el ministerio, explicaron que "estos demandantes, denominados "me too", buscan obtener la misma orden pari passu que obtuvieron NML y otros fondos buitre en la corte del Juez Griesa con anterioridad. Sin embargo, la mayoría de estos "me too" no son nuevos litigantes. Tal como lo anticipó la República Argentina, estos demandantes son los mismos fondos buitre que ya obtuvieron una orden similar en el pasado, pero que ahora se disfrazan en nuevas causas como "me too", con el objetivo de generar más presión y la pretensión de multiplicar la estratosférica ganancia que les ofrece el Juez Griesa".

Además, consideraron que "con esta sentencia queda demostrado una vez más que Griesa comprende poco del caso en cuestión; que las medidas pari passu, como tantas veces lo advirtió la Argentina, no sólo no son la solución al conflicto, sino que incluso la agravan, ya que le otorgan mayor poder extorsivo para que los fondos buitre intentan emplear contra la República. Lejos de ayudar, esta nueva aberración jurídica, hace imposible, que en la práctica, se llegue una verdadera solución al conflicto".

El pasado 29 de mayo, Griesa había evitado tomar una decisión sobre el pedido formulado por los "me too" para ser considerados dentro de la causa que Argentina enfrenta con los fondos buitre, y llamó a todas las partes en conflicto a sentarse a negociar con el mediador designado, Daniel Pollack, para alcanzar un acuerdo.

Días atrás, en una entrevista con Ámbito Financiero, el ministro Axel Kicillof aseguraba que lo "reconfortaba saber que se va cumpliendo paso a paso lo que había planteado la Argentina en 2014, con referentes locales e internacionales que trataban de generar un clima de presión en que la Argentina no tenía otra posibilidad que pagar". 

El titular de la cartera económica explicó: "La primera premisa: la Argentina no está en esa situación porque no negocia o no paga. Al contrario, la Argentina negoció con el 93% de los bonistas. La condición para ser buitre es que quede muy poquito sin resolver. Segunda premisa: decían que con u$s 1.600 millones se arreglaba este problema. Pasaron por alto que era exactamente lo que decía la Argentina: los "me too". No eran 1.600 millones el problema, era de 23.000 millones los que iban a venir a reclamar los demás si se le pagaba a Singer. Tercer punto: tema Pollack. Griesa decía, es tan fácil arreglar esto que vayan y negocien. Forzó una situación en la que tuve que sentarme con Pollack y los representantes de los buitres donde quedó claro que los que no querían negociar eran ellos. Piden una enormidad en base a sentencias, no a cuestiones económicas y financieras. Pregunté: ¿Por qué estoy negociando sólo con estas personas y no con todos los que tienen bonos de aquel default del Gobierno de la Alianza? No se puede pagarle a uno porque tendremos millones de buitres. A las pruebas me remito: están en el juzgado de Griesa los "me too", que vienen a reclamar lo mismo que Singer. En la cola está de nuevo Singer". 

A su vez, afirmó que la estrategia oficial de negociar con todos los holdouts juntos al mismo tiempo "es un punto que le da fortaleza a la posición argentina. Si uno tiene 100 personas reclamando lo mismo, no se puede negociar con el más malo de todos, porque ese acuerdo, si llega a salir, es proyectar el peor de los escenarios a todos los demás".

"Hay muy pocos que están reclamando algo tan absurdo como lo que reclama Singer con el concurso de Griesa. El que prohíbe esto es el propio Griesa, es el principal obstáculo para resolver ese puchito del 7% No hace más que hacer eco de la estrategia de Singer", agregó

ZELMAR MICHELINI (H) HABLO DE LA DESAPARICION DE SU PADRE, EN UN TRIBUNAL ITALIANO

Testigo del Cóndor en Roma
En el juicio contra militares y civiles latinoamericanos, Michelini habló de su padre y de cómo fue secuestrado y asesinado, estando él mismo en la habitación del hotel Liberty de Buenos Aires cuando los militares llegaron y se lo llevaron.
 Por Elena Llorente

Desde Roma
“Es importante para mí haber venido a Roma para este juicio. También mi padre vino a la capital italiana en 1974 para declarar ante el Tribunal Russell, que se ocupó de la situación en América latina. En esa ocasión él expuso el caso de Uruguay que había sufrido el golpe de Estado pocos meses antes. El discurso fue muy elogiado y tuvo mucho impacto. Fue la primera gran denuncia por el caso uruguayo que hasta ese momento había sido opacado por lo que ocurría en Chile”, contó el periodista uruguayo Zelmar Michelini a Página/12, luego de haber sido interrogado ayer como testigo en el juicio contra militares y civiles latinoamericanos implicados en el plan de eliminación de opositores políticos conocido como Cóndor.
Michelini es hijo del reconocido periodista y político del mismo nombre, fundador del Frente Amplio de Uruguay y que fuera asesinado en Buenos Aires en 1974. Ayer Michelini hijo fue interrogado durante dos horas y media por los jueces y fiscales de Roma. En la sala del tribunal de la cárcel de Rebbibia, donde se está llevando a cabo el proceso aunque el caso de su padre no está incluido en este juicio, Michelini habló largamente de su padre y de cómo fue secuestrado y asesinado, estando él mismo en la habitación del hotel Liberty de Buenos Aires cuando los militares llegaron y se lo llevaron. En realidad Michelini aparece como testigo por el caso de Daniel Banfi, otro uruguayo sobre cuya desaparición su padre investigó. “Los fiscales me pidieron que hablara de mi llegada a Buenos Aires en 1974 y de la situación de mi padre. Me preguntaron detalladamente sobre la responsabilidad de las autoridades uruguayas, sobre el Consena, el Consejo de Seguridad Nacional y sobre la responsabilidad de Juan Carlos Blanco, ministro de Relaciones Exteriores durante los militares”, explicó. También habló de Jorge Néstor Troccoli, exponente de la marina uruguaya que actualmente vive en Italia con ciudadanía italiana.
Entre todos los acusados en la causa Banfi, Blanco es uno de los pocos que quedan con vida. Está preso en Uruguay, condenado a 20 años por el caso de la maestra Elena Quintero. Fue condenado también a 31 años por el golpe de Estado y está a la espera de la condena definitiva por el caso Michelini. Son 16 los militares y civiles procesados en este proceso Cóndor.
“Yo tenía 18 años y viví con mi padre en el hotel Liberty, en una pieza chiquita con dos camas. Tres de mis hermanas y sus esposos ya vivían en Buenos Aires, pero en sus casas –dijo además–. La primera cosa que mi padre me dijo cuando llegué a Buenos Aires fue la de tener cuidado porque había policía por todos lados. A veces hasta se instalaban policías dentro del hotel. En otras ocasiones salíamos y veíamos que nos seguían. Yo estaba con él el día que llegaron los militares al hotel y se lo llevaron. Con uno de mis hermanos fuimos a hacer una denuncia en Uruguay, pero los militares no quisieron aceptarla aduciendo que ellos no tenían nada que ver.”
Junto a Zelmar Michelini, que es un reconocido periodista de la Agencia France Presse y vive en París, fueron interrogados en estos días otros testigos uruguayos, entre ellos Aurora Meloni, viuda del desaparecido Daniel Banfi que, en septiembre de 1974, junto a otros cuatro compatriotas, fue secuestrado en Buenos Aires y apareció asesinado en Montevideo. “El clima se había complicado en Buenos Aires después de la muerte de Perón el 1º de julio de 1974. Cuando secuestraron a Banfi, Aurora Meloni le pide ayuda a mi padre. Y mi padre le dice y me confirma que Campos Hermida, un policía uruguayo que estaba operando en Buenos Aires, está detrás del asesinato de Banfi. Yo a Banfi no lo conocía, pero mi padre conocía a parte de su familia. Por esta razón soy testigo en este juicio”, añadió.
–¿Por qué el caso de su padre no fue incluido en este proceso Cóndor?
–Mi padre no tenía nacionalidad italiana ni era de origen italiano porque mis antepasados eran originarios de Trento, que si bien ahora es italiana, cuando nació mi tatarabuelo pertenecía al imperio austríaco.
–¿Cuáles son sus expectativas sobre este proceso?
–Este juicio me parece muy importante porque la instrucción fue muy larga (desde 1999), pero permitió un gran acopio de materiales. Lo importante es: cuanto más se juzguen y se condenen los delitos de lesa humanidad, tanto mejor.
–¿Cree que habrá justicia?
–Hace unos cuantos años que estamos pidiendo justicia. Pero yo soy optimista. La parte punitiva de los juicios que hacemos, puede quedar un poco en la nada porque dentro de algunos años al 80 u 85 por ciento de los justiciables se lo habrá llevado el tiempo. Pero más allá de lo punitivo están los principios, la reivindicación histórica y que quede, por ejemplo en la jurisprudencia uruguaya, que los crímenes de lesa humanidad no prescriben, ya que en Uruguay se argumenta que la desaparición forzada no es un delito de lesa humanidad porque Uruguay reconoció los delitos de lesa humanidad recién en 1995. Por ejemplo, cuando los nazis fueron juzgados en Nuremberg, lo fueron en base a una figura jurídica que no existía cuando ellos cometieron los crímenes. Pero los crímenes eran tan monstruosos que se aceptó juzgarlos de esa manera.
En este juicio por el Plan Cóndor –que costó la vida a miles de personas– son juzgados desde el 12 de febrero militares y civiles de Chile, Perú, Bolivia, 16 de ellos de Uruguay, acusados de la desaparición de 23 ciudadanos de origen italiano en Argentina, Paraguay y Brasil.

La globalización como delito

 ARGENTINA

La comisión bicameral del Congreso que investiga la fuga de divisas, a partir de las revelaciones del caso HSBC, busca encontrar las claves sistémicas del mecanismo de evasión, para poder legislar en favor de una regulación más eficiente.

 Por Raúl Dellatorre
En paralelo a ese trabajo parlamentario a nivel local, saltó a escala mundial el escándalo de los sobornos en la Federación Internacional de Fútbol (FIFA). Hay un vínculo estrecho entre ambos hechos, aunque a simple vista no aparezca, porque en la prensa argentina tuvo gran trascendencia el listado de nombres de dirigentes acusados, investigados y hasta de los sospechados. Pero poco o nada se ha dicho de los bancos involucrados, que posibilitaron las millonarias transferencias de divisas que constituyen el cuerpo del delito. En el texto de la acusación presentada por la fiscalía de Estados Unidos, a cargo de Loretta Lynch, aparecen mencionados más de una docena de bancos que intervinieron facilitando las maniobras de soborno. Entre ellos, los primeros rankeados en el sistema bancario estadounidense: JP Morgan Chase, Citigroup, Bank of America, Barclays y, una vez más, HSBC.
El dato no fue pasado por alto por la AFIP, que solicitó a la Justicia norteamericana información sobre los movimientos de dinero en ese banco de los empresarios argentinos involucrados (Alejandro Burzaco, Hugo y Mariano Jinkis). Pero el nexo entre el megaescándalo FIFA y lo que se investiga en Argentina a nivel parlamentario tiene otro aspecto mucho más relevante. Y es que abre el interrogante sobre si estas conductas delictivas por parte de los bancos son desvíos de su actividad normal o, en cambio, han pasado a ser parte constitutiva de su actividad normal y, particularmente, una de las más rentables.
Estados Unidos, con una tradición bancaria mucho más afiatada que Argentina, cuenta con una legislación que los más críticos califican de absolutamente permisiva con los bancos, y los más moderados tildarían de laxa. De hecho, la ruidosa acusación y pedido de captura para 12 dirigentes y empresarios del fútbol que agitó el Departamento de Justicia de Estados Unidos no le imputa delito alguno a los bancos que transfirieron más de 150 millones de dólares en coimas, sin siquiera informar a los organismos reguladores sobre “operaciones sospechosas”. Kelly T. Curie, fiscal del Distrito Este de Nueva York, actuante en el caso, manifestó ante la consulta: “Parte de nuestra investigación se dirige a la conducta de las instituciones financieras, y a analizar si acaso éstas conocían el hecho de que estaban ayudando a lavar el pago de estos sobornos”, según publicaron medios estadounidenses. Demasiada candidez como para creerle.
Otros medios se preguntaban sobre si la fiscal Loretta Lynch, que conmovió al mundo económico y deportivo cuando hizo pública la acusación y pedidos de captura, mantendría la misma firmeza frente a banqueros que aparecieran involucrados. Quien respondió a la pregunta fue el economista y periodista estadounidense James Henry, coordinador regional además de la Red por la Justicia Fiscal (Tax Justice Network, TJN), quien recordó que Lynch estuvo involucrada en el acuerdo alcanzado entre las autoridades de Estados Unidos y el HSBC en 2012, cuando el banco reconoció su culpa y canceló con una millonaria multa el pecado de haber lavado durante años, a través de su filial en México, las fortunas de los carteles de la droga de ese país. En opinión de Henry, aquello fue “una cachetada” a las aspiraciones de justicia, ante lo cual descree que la actual fiscal estrella vaya a tener una actitud que no sea “acomodaticia” frente a los bancos.
Una investigación citada por el propio Henry, que fuera realizada para TJN, reseña los delitos corporativos cometidos por los 22 principales bancos del mundo entre 1998 y 2015 que merecieran alguna sanción. Computa en ese estudio 255 hechos sancionados por 14 tipos distintos de delito. Algunos, resonantes, como los recientes acuerdos de manipulación de la Libor (tasa interbancaria de Londres, tomada como referencia para ajustes de contratos), o de cotización de monedas en los mercados de cambios. Otros, vinculados a lavado de dinero, sobornos, fraudes hipotecarios, etc. Por esos 255 hechos, los 22 grandes bancos recibieron 650 multas, un promedio de casi 30 por cada institución en 17 años. Y debieron pagar un monto global de 246 mil millones de dólares (una media de más de 11 mil millones de dólares por entidad). Las cifras parecen fabulosas y, sin embargo, los bancos no cambiaron su conducta.
La legislación norteamericana permite que quien comete un delito económico, si reconoce su culpa, puede acceder a acordar el monto de una multa a pagar y extingue la causa penal. Es decir, nadie va preso. pero tampoco pierde otros derechos. Los mayores bancos del país, ya mencionados, han admitido su culpa en múltiples delitos económicos, inclusive la cartelización en el mercado de cambios o financieros con millonarios perjuicios para el resto de la economía. Por la manipulación de la Libor aceptaron pagar 5890 millones de dólares. De ese total, al JP Morgan le correspondieron 900 millones. ¿Qué impacto tuvo sobre su situación económica? Puede medirse considerando que esa penalidad representó poco más del 3 por ciento de sus ingresos netos en el último año. En ese mismo período, el valor de mercado de su acción se incrementó en 20 por ciento. El CEO de la compañía no sólo no debió enfrentar ninguna causa penal, sino que seguramente vio incrementados sus honorarios por el bonus ligado a los resultados y a la valorización bursátil.
En opinión de James Henry, las conductas delictivas de estos bancos pueden practicarse durante un período de 5 o 6 años antes de salir a la luz y concluir en el reconocimiento de una multa. Para entonces, la ganancia acumulada será más que suficiente para cubrir el pago de la penalidad. “Es un tipo de delito muy rentable, no hay razón para que dejen de hacerlo”, respondió el experto en una reciente entrevista.
Justamente, JP Morgan es otro de los bancos que tiene una causa pendiente en la Justicia argentina por fuga de divisas y presunta evasión, en la que facilitó la salida de activos a más de 480 clientes. El caso se conoció porque quien tenía a su cargo la operación, se autoinculpó ante los tribunales locales en 2008. Hernán Arbizu, por entonces vicepresidente de la filial local, todavía está esperando ser citado a una declaración ampliatoria. En cambio, al comisión bicameral ya lo pudo escuchar y seguramente obtuvo información esclarecedora sobre los mecanismos de fuga de divisas a través de la banca privada.
Alguna vez, alguien mencionó que los bancos son instituciones demasiado grandes e importantes como para condenarlos, quitarles la licencia o enviar a prisión a sus principales directivos. La historia argentina no registra muchas multas millonarias a los bancos, pero la nueva legislación que se busca generar a partir del trabajo de la comisión bicameral pretende más de lo que lograron las multas en Estados Unidos: cambiar el comportamiento de los bancos. Argentina sufrió las consecuencias de la fuga durante los últimos siete años, al menos, promovida, facilitada y organizada por los propios bancos. Esa fuga provocó una escasez de divisas que obligó a retacear dólares para importación, afectando el nivel de actividad interno; atravesar un prolongado período de inestabilidad financiera que aumentó el costo de los créditos internos y se tradujo en aumentos “preventivos” de precios. Y hasta pesó como una amenaza sobre el propio sistema político. Daños demasiado grandes e importantes como para no condenarlos, para así evitar su repetición.

Comisión de la Verdad

El primer paso en la justicia con las víctimas del conflicto armado colombiano

Comisión de la Verdad, el primer paso en la justicia con las víctimas del conflicto armado colombiano

Un acuerdo de verdad

Un año después de que el Gobierno y las Farc se pusieran de acuerdo en los principios que regirían la discusión del quinto punto de la agenda, referente a la satisfacción de los derechos de las víctimas, se vio humo blanco en la mesa de diálogos de paz de Cuba. Las partes concretaron la creación de “la comisión para el esclarecimiento de la verdad, la convivencia y la no repetición”, estrategia que constituye el primer gran acuerdo en esta materia, clave para el fin de la guerra.
El documento, de nueve páginas, se dio a conocer en uno de los salones de protocolo del Palacio de Convenciones de La Habana. La lectura la hicieron los delegados de los países garantes: Rodolfo Benítez (Cuba) y Dag Nylander (Noruega). El texto pone en claro la naturaleza, el mandato, los objetivos y los mecanismos de conformación, entre otros asuntos, de dicha comisión. El primer aspecto que debe ser resaltado es que ésta sólo empezará a ejercer una vez se firme el acuerdo final para el fin del conflicto.
“El Gobierno Nacional y las Farc hemos alcanzado un acuerdo para que se ponga en marcha, una vez firmado el Acuerdo Final, la comisión para el esclarecimiento de la verdad, la convivencia y la no repetición, que será un mecanismo independiente e imparcial de carácter extrajudicial. La comisión hará parte del sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición que se ha de acordar en la mesa para satisfacer los derechos de las víctimas, terminar el conflicto y alcanzar la paz”, detalla el texto.
De igual forma, las partes advierten que este acuerdo por la comisión de la verdad no puede darse completamente por cerrado, pues está sujeto al resto de mecanismos que la mesa de diálogos acuerde para el fin del conflicto armado, y además, porque aún quedan algunos asuntos por precisar sobre su funcionamiento. Sin embargo, para las partes es claro que tendrá tres objetivos fundamentales.
El primero es contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido con motivo de la existencia del conflicto armado, ofreciendo una explicación amplia sobre su complejidad; el segundo es el reconocimiento, tanto de las víctimas como de las responsabilidades colectivas e individuales, de quienes tuvieron participación directa e indirecta en la confrontación; y el tercero, promover la convivencia en los territorios.
“El éxito de la comisión dependerá del compromiso de todos los sectores de la sociedad con el proceso de construcción de la verdad y del reconocimiento de responsabilidades por parte de quienes de manera directa e indirecta participaron en el conflicto. Por eso, tanto el Gobierno como las Farc se comprometen a contribuir de manera decidida al esclarecimiento de la verdad sobre todo lo ocurrido en el conflicto, incluyendo las graves violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH”, dice el acuerdo.
De igual manera, las partes pactaron trece criterios orientadores del trabajo de la comisión, entre los que se destacan la centralidad en las víctimas, la imparcialidad, el carácter transitorio, la participación activa de la sociedad, el enfoque territorial, diferencial y de género, las garantías para los comisionados, el potencial reconciliador de la comisión, la metodología de equilibrio y contraste de información y la naturaleza extrajudicial de dicha medida.
El mandato trazado por los negociadores está discriminado en diez subpuntos que buscan que de este ejercicio se desprenda un reconocimiento cabal de lo sucedido, de los responsables y de los afectados. Por ejemplo, pretende el esclarecimiento de graves violaciones a los derechos humanos y al DIH cometidas por los distintos actores del conflicto, poniendo especial énfasis en aquellas que han tenido un carácter masivo o sistemático.
El marco temporal que ocupará la comisión se ajustará a la duración del conflicto y podrá buscar sus orígenes y marcos en los trabajos elaborados por la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, que entregó sus textos en diciembre pasado. Entre sus funciones estará investigar lo ocurrido en la larga confrontación, crear audiencias públicas con víctimas y distintos sectores sociales, concebir actos públicos de reconocimiento de la responsabilidad y ofrecimiento de perdón, elaborar un informe final que contenga conclusiones y recomendaciones y buscar mecanismos de difusión.
Las Farc y el Gobierno acordaron que la comisión estará integrada por once miembros, seleccionados por un comité tras postulación de la ciudadanía. Dicho comité estará integrado por nueve personas, seis escogidas por las partes y tres que representarán autoridades u organizaciones acordadas por la mesa de conversaciones. El comité tendrá tres meses, a partir del cierre de las postulaciones, para elegir los integrantes, que para ello necesitarán el apoyo de las dos terceras partes.
Finalmente, se pactó que la comisión tendrá una duración de tres años, con el compromiso del Estado y las Farc de aportar a la construcción de la verdad y al reconocimiento de sus responsabilidades. Igualmente, el acuerdo incluyó la preocupación por multiplicar esfuerzos en la búsqueda de personas desaparecidas y concluyó con la insistente frase de que el centro de la mesa de diálogos es la satisfacción de los derechos de las víctimas.

Farc celebran Comisión de la Verdad pero rechazan normas penales unilaterales

Los negociadores de la guerrilla de las Farc celebraron este jueves la creación de la Comisión de la Verdad como mecanismo de “justicia y reparación”, pero reiteraron su rechazo a normas penales “diseñadas para un solo destinatario” y presentadas “unilateralmente” por el Gobierno.
El Gobierno de Colombia y la guerrilla anunciaron en el cierre del ciclo 37 de los diálogos de paz en La Habana su decisión de poner en marcha una Comisión de la Verdad, una vez firmado un acuerdo definitivo de paz, que será un mecanismo “independiente e imparcial de carácter extrajudicial”.
“Nos congratulamos de haber alcanzado un acuerdo de creación de una comisión de esclarecimiento de la verdad, que es parte de un sistema integral de verdad, justicia, reparación y no repetición que está por cerrarse”, señaló la guerrilla en un comunicado leído por el jefe negociador Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”.
Para el buen funcionamiento de esa comisión, la guerrilla reiteró su reclamo para que se abran los archivos para “conocer la verdad pura y limpia, las causas y la identidad con nombres y apellidos, de los máximos responsables” del conflicto armado.
“Necesitamos como el aire para respirar, la paz, y para construir nuestra reconciliación sobre la roca de la no repetición y del nunca más”, subrayó.
El grupo insurgente señaló que, llegado el momento de enjuiciar los delitos cometidos durante más de cinco décadas de conflicto armado, “jamás se podrá equiparar el derecho a la rebelión con el terrorismo de Estado”.
También insistieron en que la guerrilla rechaza “normas penales diseñadas para un solo destinatario -derecho penal del enemigo- presentadas unilateralmente por el Gobierno ante el Congreso y la Corte Constitucional sin tener en cuenta en absoluto la opinión de sus interlocutores de paz en la Mesa” de negociación.
Defendieron que la guerrilla, cuando se alzó en armas “motivada por el altruismo y la solidaridad humana”, ejerció un derecho “natural y universal: el de la rebelión contra un régimen injusto”.
“Porque la transición debe ser hacia la justicia social y la democracia, proponemos mecanismos de verdad, justicia y reparación derivados de un acuerdo político entre las partes y que tenga en cuenta la historia del conflicto y sus responsabilidades”, añadieron sobre la misión de esa comisión.

La Comisión de la Verdad no es para justificar los crímenes: Humberto de la Calle

Desde La Habana, Cuba, el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, indicó que la Comisión de la Verdad servirá para abrir espacios en las regiones con el fin de que las víctimas sean reconocidas a través del esclarecimiento de las violaciones a los Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario.
El acuerdo fue divulgado al cierre del ciclo 37 de los diálogos de paz este jueves.
Sin embargo, aclaró que la Comisión “no es para justificar los crímenes” ni para abonar un camino hacia la impunidad, puesto que la verdad que allí se esclarezca “no mata a la justicia”.
Además, su puesta en marcha será realidad una vez firmado el acuerdo final y con las Farc sin armas. 
“El esclarecimiento de la verdad es una pieza fundamental de un sistema más amplio que incluirá también medidas judiciales. Cosa distinta es que como ha insistido el Presidente de la República, cualquier tratamiento penal especial deberá estar condicionado a la contribución al esclarecimiento de la verdad”, advirtió De la Calle.
Además, explicó que el organismo surge como respuesta a solicitudes hechas por víctimas, y manifestadas en las visitas de las cinco delegaciones que participaron en la mesa de conversaciones, por lo que promoverá la convivencia en los territorios y sectores sociales.
“El componente territorial de la Comisión es fundamental. La idea es que la Comisión pueda crear espacios a nivel regional, a nivel local, con el fin de que se oigan todas las voces, sin importar que tan disímiles sean”, detalló el Gobierno.
En materia de participación, dijo que priorizarán a quienes han sufrido el conflicto de manera directa, aunque también podrán participar quienes cometieron crímenes durante el conflicto para reconocer su responsabilidad, pedir perdón y ofrecer explicaciones sobre los actos realizados.
“Esta Comisión que hoy creamos no es una Comisión del Gobierno ni una de las Farc. No es una Comisión pactada para que cada parte se apropie de un pedazo de la verdad. No es para canjear impunidades. Es una Comisión para los colombianos. Es independiente. Es transparente”, concluyó De la Calle. 
Como lo enuncia el acuerdo conjunto, el mecanismo de selección de los miembros de la Comisión “será imparcial, con el fin de asegurarles a los colombianos que esta tarea quedará en manos de personas con las más altas condiciones y que la misma sólo funcionará por un tiempo limitado de tres años”.
“También queremos, y esto es de fondo, superar la idea de que la mejor manera de vivir es ser víctima. Una sociedad victimizada permanentemente, es una sociedad enferma”, reiteró De la Calle.