8 jun 2015

Recaudadores de las campañas de Frei y Bachelet en 2009 y 2013

CORRUPCION GENERALIZADA EN CHILE

Endesa entregó aportes al margen de la ley a Pedro Yaconi y Giorgio Martelli mientras Jorge Rosenblut era presidente de la compañía

por XIMENA PÉREZ E IVÁN WEISSMAN  junio 2015

A Giorgio Martelli, recaudador de la campaña de Bachelet en 2013, se le entregaron, al menos, $50 millones. A Pedro Yaconi, quien cumplió la misma función en la campaña de Eduardo Frei en 2009, se le otorgaron $100 millones. El tema de los aportes ilegales a campañas políticas fue tratado por el directorio de Enersis del 19 de mayo, donde se acordó contratar a un abogado para revisar las implicancias penales para Endesa y Rosenblut. Holding esta revisando lo ocurrido con otras filiales como Chilectra y la fundación. Rosenblut no sólo era presidente de Endesa y antes lo fue por diez años de Chilectra, sino que también fue recaudador de las dos campañas de Bachelet. En la última, su misión fue levantar US$5 millones, a través de cinco empresas.

Mientras Jorge Rosenblut era presidente de Endesa fue mandatado por el directorio para distribuir $509 millones en la campaña presidencial de 2013, en primera y segunda vuelta, así como en las parlamentarias. Se trataba de aportes reservados entregados a través del Servicio Electoral.

Pero esa no fue la única gestión en materia de financiamiento de campañas realizada por el ingeniero civil de la U. de Chile que asumió la presidencia de Endesa el 17 de diciembre de 2009 y se mantuvo en el cargo hasta el 4 de noviembre de 2014, cuando fue designado presidente de Enersis, el holding que controla la generadora Endesa y la distribuidora Chilectra.

Fuentes cercanas al directorio de Endesa y Enersis revelan que, a través de Rosenblut, Endesa entregó un aporte fuera de ley al abogado Pedro Yaconi, recaudador de la campaña de Eduardo Frei en 2009, por al menos $100 millones. No fue posible establecer si Endesa realizó dicho aporte a C2P, sociedad constituida el 11 de marzo de 2003 por Yaconi junto al periodista Gonzalo Mehech, la que aparece facturando $120 millones a Aguas Andinas en 2009, o si el aporte de Endesa fue realizado a través de Rentas, Inversiones, Servicios y Asesorías Limitada (Rinvesa), sociedad de Yaconi y su ex mujer Mónica Urzúa Frei, sobrina de Eduardo Frei, que facturó $30 millones a Soquimich en abril de 2009. Por esta última, Yaconi fue citado a declarar como imputado el 22 de abril después de que Soquimich no pudiera justificar el desembolso.

La primera vuelta de la campaña presidencial de 2009 fue el 13 de diciembre y, tras obtener el segundo lugar, Frei pasó a segunda vuelta el 17 de enero de 2010 –cuando Rosenblut ya era presidente de Endesa– siendo derrotado por Sebastián Piñera.

Endesa también entregó aportes por, al menos, $50 millones a Giorgio Martelli, el autodenominado operador político, recaudador de la campaña de Michelle Bachelet en 2013 y quien, a través de su sociedad Asesorías y Negocios, recibió pagos por $ 480 millones de parte de Soquimich Salar, filial de SQM, Celulosa Arauco y Empresas Copec, del grupo Angelini.
Enersis contrata abogado por implicancias penales para Endesa y Rosenblut

El tema de los aportes ilegales a las campañas políticas fue tratado por el directorio de Enersis a mediados de mayo, donde se dio a conocer el resultado de una auditoría interna de Endesa que fue hecha a pedido del director Enrique Cibié en un directorio en marzo.

A raíz de la auditoría los miembros de la mesa de Enersis acordaron contratar a un abogado para revisar las implicancias penales para Endesa y Rosenblut, quien era presidente de esa compañía, además del impacto contable en los resultados y si habría que rectificar y pagar por servicios no prestados o por servicios que no son del giro.

Enersis decidió, además, revisar lo ocurrido con todas sus filiales y los aportes políticos legales e ilegales, lo que incluye a Chilectra, que Rosenblut presidió entre 1999 y 2009, y la Fundación Huinay, financiada por Endesa y a la que Andrés Zaldívar entregó facturas por $150 millones entre junio de 2008 y el 10 de marzo de 2010, antes de volver a ocupar un escaño en el Senado, y que, según explicó, perseguían regularizar concesiones marítimas.

Fuentes cercanas al directorio de Enersis afirman que lo de la fundación fue una sorpresa y agregan que el pedido a Chilectra es el segundo, ya que quieren asegurarse de que no hay nada que los pueda complicar.

La empresa confirmó a este medio que “dentro del marco general de revisiones habituales que efectúan la compañías del holding, los Directorios de Enersis y Endesa Chile solicitaron en el mes de marzo pasado una revisión particular sobre contrataciones de servicios a personas conexas a Personas Políticamente Expuestas (PEP), la que se encuentra en curso”.

Y agrega: “El Directorio de Endesa Chile, después de contar con toda la información requerida, la analizará y tomará las decisiones que correspondan. Simultáneamente, se ha incorporado hacia el futuro un sistema de control especial sobre relaciones contractuales con PEP.”

El asunto es complejo por donde se lo mire: Endesa es una empresa regulada, sujeta a fijaciones tarifarias, al igual que Chilectra. Los aportes ilegales a campañas son parte de una investigación que comenzó con Penta y derivó a Soquimich, desatando el mayor escándalo político que se recuerde, sin que hasta ahora sea posible establecer la magnitud y consecuencias de la relación entre dinero y política.

Más complejo aún por el doble sombrero de Rosenblut, quien no sólo estuvo al mando de Endesa entre fines de 2009 y fines de 2014, sino que además cumplió el rol de recaudador en las dos campañas de Bachelet. En la primera, en 2005, hizo de cabeza del equipo, al que se sumó el geógrafo Giorgio Martelli; en la segunda, en 2013, colaboró en la recaudación.

Según la información recogida por El Mostrador, Rosenblut habría tenido como meta recaudar US$5 millones, a razón de US$1 millón ($500 millones de la época) por empresa, con un piso de $300 millones, para la última campaña de Bachelet. Lo habría conseguido, de acuerdo a estas mismas versiones, porque cinco compañías respondieron afirmativamente, aunque no todas contribuyeron con el tope. Una de ellas fue Soquimich, gestiones que el propio Rosenblut –en una entrevista publicada por El Mercurio– reconoció haber hecho .

“Me reuní en una oportunidad con el gerente general de Soquimich (Patricio Contesse), cuya única finalidad fue promover un apoyo económico a lo que sería una eventual candidatura de la Nueva Mayoría”, declaró Rosenblut a El Mercurio. Y se apresuró a agregar: “Y no hay nada irregular en eso ni hubo otro encuentro”.

Describió la tarea de recaudar fondos para campañas políticas como “aunar apoyos para la política en una causa que uno cree” y como una actividad “perfectamente legítima, necesaria y bien intencionada”.

Después de la reunión de Rosenblut con Contesse, el encargado de obtener los aportes fue Giorgio Martelli. El modus operandi se repitió en otras empresas. Rosenblut era el encargado de tender los puentes, hablaba en términos generales, siempre muy cuidadoso e imprimiéndole un sentido republicano a la conversación. Dejaba espacio abierto para que la empresa decidiera cómo concretar los aportes y Martelli era quien se ocupaba de los detalles y de la parte operativa. Al menos así lo explican los que participaron en alguna de las reuniones.

Rosenblut no precisó en la entrevista cuánto fue el monto recaudado en Soquimich ni si se reunió con otras compañías con la misma finalidad. Sólo precisó que “en forma circunstancial intenté colaborar, consultando como iniciativa personal, no planificada e informal, la voluntad para disponer de recursos en una eventual campaña presidencial”.

The Clinic reveló hace unos días que el ex presidente de Endesa se habría reunido en abril nuevamente con Contesse, su tercer encuentro en tres años con el ex gerente general de SQM. Tuvo lugar en el Ritz-Carlton y el tema habría sido que haría Contesse en sus declaraciones ante la Fiscalía.

En el mundo político dicen que la posición de Rosenblut es compleja, además de poner en una situación incómoda a su actual pareja, Ximena Rincón, quien luego del cambio de gabinete quedó como ministra del Trabajo. Y cercanos a él dicen que está preocupado.

Este medio llamó en varias ocasiones al ex presidente de Endesa, pero no tuvo respuesta.

LAS REVELACIONES DE WIKILEAKS SOBRE TISA

Borrar lo escrito con TISA

Wikileaks filtró 17 documentos sobre las negociaciones del TISA que revelan serias amenazas a la privacidad para los países firmantes, entre los que se encuentra Uruguay. Se beneficia el comercio sobre las legislaciones locales, según Wiklileaks.

Foto: EFE

Desde que Uruguay anunció sus intenciones de negociar un posible ingreso al TISA (Trade in Services Agreement), un acuerdo global para liberalizar el comercio de los servicios, la polémica se instaló en el sistema político uruguayo.

El PIT-CNT fue el primero en prender la luz de alarma, al asegurar que cuenta con un conjunto de documentos "que dan cuenta de la peligrosidad que tiene para los países con debilidad colocarse en el TISA".

Si bien desde el gobierno se aseguró que Uruguay no está obligado por este acuerdo a ceder en nada que no quiera ceder, otras voces del Frente Amplio también se opusieron.

El secretario general del Partido Socialista, Yerú Pardiñas, dijo a Montevideo Portal que existen dudas sobre el beneficio de este acuerdo para el desarrollo del país y que preocupa el hermetismo en que fueron dadas las negociaciones, antes de que el presidente Tabaré Vázquez encomendara tratarlo con la fuerza política.

En medio de esta discusión, Wikileaks difundió 17 documentos sobre las negociaciones secretas del TISA que dejaron expuestas algunas debilidades de este acuerdo.

Por ejemplo, de acuerdo a los borradores que se están negociando, se desprende que los países pueden tener dificultades para controlar dónde se guarda la base de datos personales de sus ciudadanos o su accesibilidad desde fuera del país.

Estos textos debían permanecer secretos hasta cinco años después de que el TISA entrara en vigencia, informó Forbes, que asegura que este trato para derribar las barreras de comercio entre los países acompaña al TTIP (Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión) y el TPP (Acuerdo de Asociación Transpacífico), otros acuerdos entre países que, por ejemplo, han sido usados por Philip Morris para iniciar acciones legales contra Uruguay. Los críticos de estos tratos aseguran justamente que la legislación se usa para favorecer a las grandes empresas y permitir de esa forma pasar por encima de las legislaciones de cada país.

La privacidad

Los documentos de Wikileaks despiertan serias preocupaciones sobre el TISA y la privacidad. El más reciente borrador plantea que los países firmantes den a los proveedores de servicios financieros extranjeros el mismo trato que a los nacionales.

"Servicios turísticos, de salud y medio ambiente, así como finanzas, telecomunicaciones y transporte, forman parte crucial de la vida cotidiana y los gobiernos las regulan con varios objetivos. Sin embargo, el TISA los trata como transacciones comerciales entre un proveedor y un consumidor", señala uno de los análisis publicados por Wikileaks.

Además, el acuerdo pasaría por encima de regulaciones establecidas por las naciones motivadas por razones culturales, sociales o ambientales, y establecería la facultad de que "tribunales comerciales privados decidieran la forma en que los países regulan las actividades que son fundamentales para el bienestar social", asegura Wikileaks.

Entre las medidas propuestas está el libre tráfico de datos personales -por ejemplo, los de usuarios de la Unión Europea podrían ser usados por Estados Unidos-, una decisión que de acuerdo a Forbes beneficiaría especialmente a grandes empresas como Google o Facebook.

"Ninguna de las Partes podrá prohibir a un proveedor de servicio de otra Parte transferir (acceder, procesar o almacenar) información, incluyendo información personal, dentro o fuera del territorio de esa Parte, donde esa actividad se lleve a cabo en línea con la conducta de negocio del proveedor del servicio", indica uno de los documentos.

Es decir, a la Unión Europea se le prohibiría el requisito de que empresas estadounidenses como Google o Facebook mantengan los datos de ciudadanos europeos dentro de la Unión.

La Electronic Frontier Foundation (EFF) analizó los documentos de Wikileaks y advirtió: "El TISA incluye una prohibición a las leyes que como decíamos requieren que los proveedores de servicio almacenen los datos localmente, lo que algunos países han utilizado como mecanismo de protección de información personal sensible, como los datos sanitarios, de forma que no puedan ser espiados en suelo extranjero".

"Es inapropiado que un acuerdo internacional secreto como TISA elimine estos debates tan importantes", agrega.

La EFF cree que "bloquear leyes nacionales a través de leyes internacionales es algo que debe hacerse con moderación". "De hacerse, debería procederse a través de un proceso transparente que permita a los usuarios tener voz en él. Lo que tenemos aquí es la antítesis total de eso. Las negociaciones a puerta cerrada del TISA están diseñadas para establecer diversas reglas específicas de la tecnología, reglas que atarían a los países en décadas venideras", concluye.

Los documentos completos pueden leerse en https://wikileaks.org/tisa/

LAS ELECCIONES REGIONALES EN MEXICO SUMARON AL DESCREDITO DE LA CLASE POLITICA

TODO VALE

Entre denuncias y violaciones a la ley

Nueve estados del país eligieron gobernador, en 17 renovaron sus congresos locales y en 16 se disputaron 993 alcaldías La elección clave es la de los 500 diputados.
 Por Gerardo Albarrán de Alba

Página/12 En México
Desde México, D. F.
La mayor parte de los comicios intermedios en México transcurrió ayer entre conatos de violencia, denuncias de irregularidades, violaciones flagrantes de la legislación electoral, una afluencia de votantes dispar, según la zona del país (más en el norte, menos en el sur), y el descrédito de la autoridad electoral en el país. Nueve estados del país eligieron gobernador, en 17 renovaron sus congresos locales y en 16 se disputaron 993 alcaldías.
La elección verdaderamente importante es la de los 500 diputados de la LXIII Legislatura (300 por mayoría relativa y 200 por representación proporcional, en función de la votación nacional alcanzada por cada partido político). Actualmente, el PRI tiene 239 diputados federales, es decir, 12 menos de los necesarios para tener mayoría por sí solo, pero es capaz de ganar prácticamente todo lo que se propone con los 23 votos del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), un satélite suyo desde hace lustros. El PAN, luego de perder la Presidencia de la República en 2012 se quedó con apenas 142 diputados, pero sigue sumándose al PRI en las decisiones más controvertibles, alianza que viene desde que administraron la Presidencia de la República con Vicente Fox y con Felipe Calderón. Juntos, PRI y PAN tienen la mayoría calificada, necesaria para promover reformas constitucionales. Por si le hiciera falta, el PRI todavía tiene en reserva los 7 votos de Nueva Alianza que, pese al encarcelamiento de su dirigente vitalicia, Elba Esther Gordillo, por la administración de Peña Nieto, ese partido no tiene empacho en inclinar sus decisiones al mejor postor.
La izquierda cuenta apenas con 88 votos totales entre el PRD (68), el PT (13) y el Movimiento Ciudadano (6), más un independiente que eventualmente les acompaña.
Los resultados preliminares de la elección no se conocían hasta el cierre de esta edición, debido a que el extremo occidental del país está cuatro horas atrás de Buenos Aires. Esta zona del noroeste de México estaba bajo el embate del huracán Blanca, que el sábado llegó a alcanzar categoría 4, pero al medio día de ayer había descendido a tormenta tropical. Aun así, provocó fuertes lluvias y marejadas sobre toda la península de baja California y en los estados de Jalisco, Colima, Sinaloa y Sonora, complicando la jornada electoral en muchas comunidades costeras.
Guerrero y Oaxaca, dos de las zonas más conflictivas y tensas para la jornada electoral, habían instalado al mediodía 79,31 por ciento y 75,11 por ciento de las casillas, respectivamente. Sin embargo la violencia empañó la votación en Tixtla, Guerrero, donde jóvenes encapuchados y armados con palos se llevaron paquetería electoral de la sección 2491, sin resguardo de ninguna autoridad. Al mismo tiempo, padres de familia de alumnos de la escuela Normal de Ayotzinapa y otras personas recorrían las calles de esta comunidad para impedir instalación de casillas. Una hora después, apenas pasadas las 9 de la mañana, ocurre un enfrentamiento en el que intervienen policías comunitarios para separar a los revoltosos. La autoridad electoral local habría cancelado la elección en Tixtla, pero más tarde desmintió el hecho.
En Morelos, dos funcionarios de casilla resultaron con quemaduras durante un ataque en el municipio de Jiutepec. En Guaymas, Sonora, policías estatales y policías municipales se enfrentaron a golpes, luego de ser enviados por sus jefes a patrullar las calles: la policía estatal obedece al gobernador panista Guillermo Padrés, mientras que la policía municipal obedece al alcalde priísta Otto Claussen.
Entre los escándalos del día sobresalió Miguel “El Piojo” Herrera, técnico de la selección mexicana de fútbol, que desde temprano realizó propaganda ilegal para el Partido Verde Ecologista de México (PVEM). Pretextando el partido amistoso que enfrentaría horas más tarde a Brasil, Herrera tuiteó a las 9.04 de la mañana: “Apoyemos a la selección. No dejen de votar, vamos con los verdes”, y media hora después tuiteó el eslogan de campaña del PVME: “Los verdes sí cumplen”. “El Piojo” se convirtió en el técnico nacional luego de su paso por el club América, propiedad de Televisa, la principal cadena de televisión en español del mundo, aliada del PRI, desde donde se construyó la candidatura de Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República hace cuatro años.
Ahora, Miguel Herrera se ganó el repudio generalizado en las redes sociales, donde abundaron mensajes del tipo: “Piojo, la porra te saluda: ¡Chinga tu madre!”, una consigna de los Pumas de la UNAM, acérrimo rival del América, que recurre al insulto más fuerte que existe entre los mexicanos.
Herrera recibió la tibia reprobación del Instituto Nacional Electoral (INE), que extendió a 23 miembros de la farándula de Televisa y algunos otros deportistas que también participaron en esta campaña ilegal. El reproche oficial estuvo a tono con la complacencia con que la autoridad electoral le permitió al PVEM cometer toda clase de irregularidades antes, durante y después de las campañas electorales (sancionables incluso con su cancelación como partido político), con apenas recriminaciones y multas simbólicas.
La impunidad del PVEM alentada por el INE se suma al racismo expreso del presidente del órgano electoral nacional, Lorenzo Córdova, quien se burló de la forma de hablar castellano de un dirigente de pueblos originarios de México, como quedó registrado en la grabación de una llamada telefónica que hizo al secretario ejecutivo del INE el 23 de abril, en horas hábiles y desde un teléfono oficial.
La oposición se ha cansado de exigir que se cancele el registro al Partido Verde Ecologista de México no sólo por su permanente violación de la legislación electoral, sino porque ni es Partido (carece de estructura, militancia e ideología), ni es Ecologista (en 2004 fue documentada la corrupción de su entonces dirigente y senador, Emilio González, vendiendo “su influencia” en 2 millones de dólares para conseguir permisos de construcción en zonas protegidas de Cancún), ni es Verde (fue repudiado en 2009 por el Partido Verde Europeo, que agrupa a 36 partidos políticos de 32 países, y desconocido como parte de la “familia política verde” mundial, por ser la única agrupación política del orbe con ese mote capaz de patrocinar una iniciativa para establecer la pena de muerte), ni es de México (es más bien una franquicia de la familia González Torres, dueños de laboratorios y una importante cadena de farmacias).

Erdogan perdió su mayoría en Turquía

EL PARTIDO ISLAMISTA CONSERVADOR FUE FRENADO EN LAS LEGISLATIVAS


Los resultados echan por tierra el proyecto de reforma de la Constitución con el que Erdogan pretendía reforzar su autoridad. El AKP se alzó con el 41 por ciento de los votos y cosechó 259 bancas.

El partido islamista conservador del presidente turco Recep Tayyip Erdogan perdió la mayoría absoluta en el parlamento, que ostentaba desde hacía 13 años, en las elecciones legislativas de ayer. El Partido de Justicia y del Desarrollo (AKP), en el poder desde 2002, se alzó con el 41 por ciento de los votos y cosechó 259 bancas en diputados, de un total de 550, mientras el partido kurdo HDP (Partido Democrático del Pueblo) alcanzó el 12,5 por ciento de los votos y enviará 78 diputados al Parlamento, según datos difundidos con el 98 por ciento de los sufragios escrutados. Los resultados echan por tierra el proyecto de reforma de la Constitución con el que Erdogan pretendía reforzar su poder. Los dos principales rivales del AKP, el Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata) y el Partido de Acción Nacional (MHP, derecha), obtendrían, respectivamente, un 25,2 por ciento y un 16,5 por ciento de los votos (131 y 82 escaños, respectivamente). La participación en el escrutinio fue del 85 por ciento.
“Hemos logrado una gran victoria. Quienes quieren la libertad, la democracia y la paz ganaron, quienes quieren el autoritarismo, que son arrogantes y se consideran dueños de Turquía, perdieron”, señaló el líder del partido kurdo, Selahattin Demirtas, durante una conferencia de prensa en Estambul. Sirri Sureyya Önder, del mismo partido, dijo ante la prensa que los resultados representan la victoria de la libertad sobre la tiranía, de la paz contra la guerra. El HDP tenía en el Parlamento saliente 29 diputados. Los colegios electorales cerraron a las 17 hora (11 de la Argentina) al término de una jornada marcada por una fuerte participación, a pesar de un atentado con bomba que provocó el viernes dos muertos y más de un centenar de heridos durante un mitin del principal partido kurdo en su feudo de Diyarbakir.
El partido islamista conservador se presentaba por primera vez debilitado ante los electores, víctima del declive de la economía y de las críticas por su giro autoritario. Después de 11 años como primer ministro, Erdogan fue elegido jefe de Estado en agosto pasado y devolvió en teoría las llaves del ejecutivo y del partido a su sucesor, el ex ministro de Relaciones Exteriores Ahmet Davutoglu. Pero, decidido a mantener las riendas del país, milita desde entonces por una presidencialización del régimen y un fortalecimiento de sus poderes. A pesar de las críticas, el jefe de Estado hizo abiertamente campaña por su reforma y su partido, en contra de la Constitución que le impone un estricto deber de neutralidad.
Para lograr su objetivo, Erdogan necesitaba una amplia victoria electoral. Si el AKP hubiera alcanzado los dos tercios (367 bancas) de los 550 diputados necesarios, hubiese estado habilitado para votar en soledad la reforma constitucional que le permitiera reforzar los poderes del jefe del Estado. Si sólo obtenía 330 diputados, podía someterla a referéndum. Si no, sus ambiciones se verían frustradas.
De izquierda, moderno y preocupado por las minorías, el partido kurdo está liderado por un cuarentón carismático, Selahattin Demirtas, que espera aprovechar su papel clave en estas elecciones para ampliar su público tradicional. Los otros dos grandes partidos de oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata) y el Partido de Acción Nacional (MHP, derecha) denunciaron durante la campaña la voluntad de Erdogan de instituir una dictadura constitucional y esperan privar también al AKP de su mayoría absoluta.
“Hemos vivido una campaña perfectamente desigual”, se lamentó el jefe del CHP, Kemal Kiliçdaroglu, al depositar su voto en una urna en Ankara. “Espero que estas elecciones permitan aumentar la democracia y nuestra libertad”, señaló. Más de 400.000 policías y gendarmes fueron desplazados por el territorio turco para asegurar la seguridad de los comicios, según los medios locales. Aunque hay que tomarlos con prudencia, los sondeos sugieren que Erdogan podría perder su apuesta. “La AKP no perdió las elecciones pero Erdogan perdió la esperanza de hacer de Turquía un país de sistema (casi exclusivamente) presidencialista”, comentó el universitario Ahmet Insel.

GENETICA DE LA ALIANZA UCR-PRO-CCL Y DEVALUACION DE MASSA

PRIMARIAS EN ARGENTINA

Buitres y guanacos

Entre el pago a los buitres de Macrì y la rebaja de salarios del cazador de guanacos Lucas Llach, es posible imaginar cómo gobernaría esa alianza PRO-UCR-CCL. Por suerte Carrió se desentiende de la economía, ocupada en defender al renunciante golpeador De Narváez y a la República Perdida. Massa se paraliza ante el vacío sádico de Macrì, que cada día le baja el precio y ya ni gratis lo acepta. La batalla de los republicanos contra la corrupción no cabe en la canasta de Recalde.
 Por Horacio Verbitsky

Dentro de dos semanas, justo cuando se cierre la inscripción de aspirantes a la presidencia de la Nación, se cumplirá un año del fallo de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos que dejó firme la decisión del juez de Wall Street Thomas Griesa a favor de los fondos buitre.
Maurizio Macrì visitaba Israel. Gracias a las seis horas de diferencia estaba bien despierto cuando recibió un llamado desde la radio del Grupo Clarín. Pero no lo parecía: “Habrá que pagar al contado”, opinó. También dijo que lo había hablado con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Sin querer, el diálogo se puso humorístico:
–¿Y qué le dijo Netanyahu?
–Sólo asintió, porque es un hombre de pocas palabras.
En cambio el gobierno mantuvo invariable la propuesta que Cristina comunicó en la celebración rosarina del Día de la Bandera, de “un acuerdo beneficioso e igualitario para el ciento por ciento de los acreedores”. Ni los buitres ni su juez lo aceptaron, la Argentina mantuvo su posición y no sucedió ninguna de las catástrofes vaticinadas por medios, políticos y economistas opositores. Esto fortaleció a los candidatos del FpV que, con matices menores entre ellos, prometen continuar con las mismas políticas de CFK. El viernes, un nuevo fallo de Griesa sumó otros 5400 millones de dólares a la cuenta que la Argentina debería pagar a quienes no renegociaron en 2005 o 2010, una prueba adicional de que el rechazo oficial fue acertado. Hasta ahora, Macrì no dijo esta boca es mía.
El presidente del bloque de diputados bonaerenses de la Coalición Cívica Libertadora, Walter Martello, explicó entonces que quien influyó a Macrì para fijar aquella posición tan instantánea como disparatada fue su amigo de infancia, asesor, testigo de boda y financista, Nicolás Martín Caputo. Para avalarlo, reprodujo una frase significativa del balance que en esos días presentó el Grupo Caputo: “Se aguarda para el 2015 una solución rápida del conflicto con los holdouts que permita revertir la actual tendencia negativa en el nivel de actividad”. Caputo tenía entonces en ejecución una cartera de obras para la Ciudad y la Nación por 1.500 millones de pesos, agregó Martello para que se comprendiera el sentido del consejo. Pero desde que Elisa Carrió sentenció que “Macrì es corrupto pero republicano” y se integró a la alianza que irá a las PASO con la UCR y el PRO, la información ya no está accesible en esa página. Los negocios por encima del interés colectivo, el Estado como gestor de esos beneficios particulares. Nada sorprendente porque así nació la PROpuesta Republicana. Caputo tiene menos éxito con su amigo cuando se trata de decisiones políticas, como el acercamiento que propugna a Sergio Massa.

El talón de Aquiles

Ernesto Sanz anunció que su candidato a vicepresidente será Lucas Llach, quien ya estaba coordinando los equipos técnicos del senador mendocino. La diligente prensa escrita y televisada permitió saber que se trata de uno de los hijos del ex viceministro de Economía de Menem y ex ministro de Educación de De la Rúa, Juan Llach, y que realizó un posgrado en Harvard. También se divulgó que corre descalzo, apoyando el pie en los metatarsianos y no en los talones, pero es tan sofisticado que lo denomina barefoot running. Además supimos que postula como ideal la dieta de hace ocho mil años y que la puso en práctica en un Mesón de Comida Paleolítica bautizado con el ingenioso nombre Como Sapiens, que Llach comparte con Cecilia, hija del diputado de PRO Federico Pinedo. Con los mismos aires del infante Froilán, Llach propuso una carrera “Persiguiendo al guanaco 2015”, hasta que los camélidos cayeran muertos por agotamiento y deshidratación, pero no llegó a realizarla por la sensata prohibición del gobierno de Chubut. Los malditos peronistas, siempre interviniendo desde el Estado en las iniciativas privadas. Además inventó TipType, un teclado virtual para Android y apostó 500 dólares a quien pudiera escribir más rápido en el telefonito. Martín Lousteau puede respirar aliviado de que su colega y amigo no se postule para gobernar la ciudad de Buenos Aires, inagotable incubadora de freaks y nerds, y en cambio se arriesgue a reclamar el voto de bonaerenses, salteños, riojanos y sanjuaninos. El haber elegido a Llach también demuestra que Sanz no se propone capitalizar la extensa estructura partidaria en la competencia con Macrì, sino ponerla a disposición del precandidato neocon. Ni siquiera le molesta la contradicción con su compañero de fórmula sobre temas centrales, como la Asignación Universal por Hijo, que Sanz denigró como promotora del vicio y Llach encomió como el mejor aporte del kirchnerismo.
Lo curioso es la omisión generalizada sobre el pensamiento económico de Llach, y no porque él lo haya ocultado. Por el contrario, lo difundió en dos libros sobre historia económica escritos en colaboración con Pablo Gerchunoff, el jefe de asesores del ministerio de Economía en los gobiernos de Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa. Especialista en privatizaciones, reforma del sector público y del mercado laboral, hace quince años Gerchunoff defendió ante estupefactos diputados radicales y del Frepaso la rebaja de sueldos a 130.000 empleados públicos como única alternativa para no despedir a 30.000. Los radicales no conciben ajustar más que sobre los asalariados, de modo que su horizonte intelectual se limita a la opción binaria entre el hambre y las ganas de comer, siempre ajenos, claro.

El enemigo principal

En Como Sapiens, Llach sostiene que “la agricultura y la domesticación de animales permitieron que aumentara la población. Pero más no siempre es mejor”. Este razonamiento es idéntico al que la oligarquía aplica desde el golpe de 1955, cuando el segundo ministro de Hacienda del dictador Aramburu, Roberto P. Verrier, descubrió que éste era un país espléndido pero le sobraban cinco de sus veinte millones de habitantes, cosa que en 1991 le recordé en una entrevista al padre de Llach, al entonces peronista y hoy radical Javier González Fraga y al ex viceministro radical Adolfo Canitrot, quienes disimulaban con distintas tácticas su afinidad profunda con Verrier. En las seis décadas transcurridas desde la Revolución Fusiladora, la política del mal llamado liberalismo argentino consistió en excluir de la civilización, el consumo y/o los derechos políticos a esa masa bárbara que hoy, si se mantuviera aquella proporción, pasaría de los diez millones. Agrega Llach en Como Sapiens que “la dieta llena de harinas, arroces, azúcares es una alimentación muy diferente a la que nuestro cuerpo está genéticamente preparado para recibir”, basada en carnes, frutas, verduras y frutos del mar. Esta pleitesía al determinismo genético no es traída a colación aquí en forma caprichosa, porque se reitera en los ensayos económicos del candidato. En el segundo de sus libros (Entre la equidad y el crecimiento. Ascenso y caída de la economía argentina, 1880-2002, de 2004) Llach y Gerchunoff afirman que existe un “rasgo genéticamente igualitario de la Argentina”, acentuado “a partir de la inauguración de una democracia auténtica” con el Yrigoyenismo, que contradice las tendencias “más favorables al crecimiento”. Es posible que en plena campaña electoral, Llach no sea tan explícito y delegue las explicaciones en su predecesor en la candidatura vicepresidencial de 2011, González Fraga. La semana pasada, ante una convocatoria de la Unión Industrial, JGF, expuso la discontinuidad con la política económica actual que propone su partido. Para conseguir lo que denominó “un shock de confianza” recomendó “eliminar las retenciones y las trabas al comercio exterior, poniendo fin a los controles de precios”. No hace falta mencionar los salarios para que los entendidos adviertan que esta batería de medidas reduciría su poder adquisitivo en forma drástica. En la misma línea, JGF también planteó el pago a los fondos buitre (con una quita del 50 por ciento, dijo) y la reconciliación con el FMI, con la idea de que así se produciría “un fuerte ingreso de capitales”.

El pecado original

La primera respuesta al planteo de Llach y Gerchunoff la firmó Axel Kicillof, quien entonces sólo era docente e investigador de la UBA e integrante del Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino, que sesionaba en una habitación del estudio jurídico de Héctor Recalde. En un artículo que se publicó en este diario el 5 de septiembre de 2004, dijo que la obra vestía con modernos ropajes las vetustas ideas de José Alfredo Martínez de Hoz y Roberto Cortés Conde, que a la manera de los relatos de la Teología atribuyen todas las desgracias a un pecado original: la abundante tierra y la escasa población, que redundaron en salarios excesivamente altos en el paraíso agroexportador perdido en 1930. Los primeros habitantes se acostumbraron a ese estado de bonanza y convirtieron la equidad en un “valor político prioritario” que fue transmitiéndose de padres a hijos durante más de cien años. Este punto de partida generó una dinámica fatal, porque “para los autores el crecimiento requiere bajos salarios y una completa apertura comercial que permita aprovechar la especialización primaria a escala internacional”. Pero los argentinos, escribió Kicillof, “en lugar de someterse a su natural destino reclamaron obstinadamente altos salarios, lo que sólo pudo lograrse mediante medidas proteccionistas, industrialistas y deficitarias. De esta forma Gerchunoff y Llach sostienen que la búsqueda de equidad se contrapone al crecimiento”. El actual ministro explicó que en los periodos de sobrevaluación de la moneda (como la convertibilidad), el salario medio es alto en dólares pero no implica un elevado nivel de vida para la población. En un anticipo de los debates actuales, Kicillof dijo entonces que Llach y Gerchunoff cargaban la baja creación de empleo, el déficit fiscal crónico y el endeudamiento externo a la debilidad de los gobiernos de Menem y De la Rúa para oponerse a la abominada pasión igualitaria. “El dogma neoliberal según el cual el crecimiento no es compatible con la ‘equidad’ fue desmentido por todas las experiencias de desarrollo mundialmente exitosas. Pero, ciegos ante toda evidencia, y sordos ante todo cuestionamiento de las bases teóricas sobre las que se sustenta, esta afirmación se convirtió en el caballito de batalla de los intereses que a toda costa y en toda circunstancia se oponen al desarrollo industrial y promueven la caída de los salarios”. Para esta concepción, el salario sigue siendo el enemigo principal, ayer, hoy y mañana.
En 2005 otras dos investigadoras de CENDA, Cecilia Nahón y Mariana González (quienes ahora son embajadora en Estados Unidos y Subsecretaria de Coordinación Económica y Mejora de la Competitividad), desmenuzaron en un trabajo académico la obra de Llach y Gerchunoff y la tradición ideológica que la sustenta: “Aquella que celebra melancólicamente el período agroexportador, condena el proceso de industrialización local y justifica como incuestionables y naturales el ajuste regresivo y la liberalización de las últimas décadas. En un momento en que se alzan fuertes críticas hacia las políticas de apertura, liberalización y desindustrialización implementadas desde la dictadura militar, los autores defienden su continuidad. Se trata de un intento de justificar una vez más las eternas recomendaciones de política económica del dogma neoliberal. En lugar de profundizar en el debate acerca de las alternativas reales para el desarrollo de la Argentina, los autores insisten con viejas recetas cuyos resultados están a la vista: treinta años de fiel devoción neoliberal han arrojado al país a la mayor crisis económica, política y social de su historia”. En sus conclusiones, Nahon y González señalan que “la regresiva redistribución del ingreso de los últimos treinta años parece no ser suficiente para los autores: se insinúa que se requería aún más desigualdad para que florecieran los resultados de las acertadas políticas neoliberales. La década del noventa hubiera sido un verdadero éxito si la sociedad hubiera aceptado con sabia resignación una caída aún mayor de los salarios (...) La remanida receta de Gerchunoff y Llach no involucra una disyuntiva entre la equidad y el crecimiento, sino el riesgo de una nueva década pérdida en ambos sentidos. Se trata del eterno retorno de fórmulas ya fracasadas. Hoy, en cambio, es tiempo de planificar el desarrollo económico nacional priorizando la mejora en las condiciones de vida de los trabajadores”. Llach prefiere perseguirlos, descalzo pero con su botellita de agua, hasta que caigan muertos como guanacos por agotamiento y deshidratación.