9 jun 2015

Estado Islámico tomó control de la ciudad natal de Khadafi en Libia


La rama libia del califato conquistó una planta de energía en Sirte y avanza sobre el país africano; islamistas y nacionalistas buscan aliarse contra la amenaza terrorista

 
Imagen tomado de un medio yihadista. Foto: AFP

TRÍPOLI.- Fuerzas de Estado Islámico tomaron control de una central eléctrica al oeste de Sirte, según lo informado en las redes sociales por la propia organización terrorista. Hace unas semanas habían logrado hacerse de la base área de Gardabiya, al sur de la ciudad. Las fuerzas y milicias leales al autoproclamado Gobierno de Trípoli, que se retiraron de esta ciudad a orillas del Mediterráneo y a solo 400 kilómetros de su capital.

La central térmica de generación eléctrica abastece a zonas de la región central y occidental del país quedó en manos de los Jihadistas, que además mataron a un miliciano, secuestraron a otros 5 y dejaron 8 heridos, según lo que informó Walid Benguezi, de las fuerzas de Fajer Libia (Amanecer de Libia).

Según responsables del gobierno de Trípoli, el EI se alió con expartidarios del régimen de Muammar Khadafi, originario de allí, para controlar las zonas donde hay campos de petróleo.

UNA CRISIS QUE NO TERMINA

Luego del derrocamiento del sanguinario régimen de Muammar Khadafi, en 2011, las milicias que lo sacaron del poder se enfrentaron unas con otras y el país se sumió en una espiral caótica. El nuevo gobierno, con sede en Tobruk, expresión de la tradición laica y nacionalista, fue deslegitimado por milicias islamistas, que autoproclamaron gobierno en Trípoli, la antigua capital.

Con el gobierno reconocido internacionalmente, al este del país, y el autoproclamado Gobierno de Trípoli, en el oeste, metió la cuña una rama de Estado Islámico, fortalecido por sus victorias en Irak y Siria. Estos días, representantes de ambos gobiernos, islamistas y nacionalistas, se reúnen en Marruecos, con el auspicio de las Naciones Unidas, para formar un gobierno "de unidad nacional". El objetivo: aplacar los múltiples focos de conflicto y hacerle frente a los planes de EI de instaurar una dictadura teocrática en Libia.

El emisario de la ONU, Bernardino León, aseguró hoy que las partes en conflicto en Libia, que se reunieron en Marruecos, respondieron "positivamente" al último proyecto de acuerdo de la ONU para poner fin al caos que vive el país. "Es una primera reacción. Todavía no hemos profundizado con todos los participantes. Pero puedo decir que hay optimismo y muchas esperanzas", añadió.

IRAK Y SIRIA, UN POLVORÍN

Mientras tanto, en Irak y Siria, donde Estado Islámico tiene su bastión principal, continúan las hostilidades.
Los rebeldes sirios opositores al régimen de Bashar al-Assad tomaron una base clave en el sur del país. Tanto desde allí, como desde el norte, los rebeldes refuerzan sus posiciones, con el apoyo estratégico de Arabia Saudita y Turquía, que cuentan a Al-Assad como un enemigo regional.
En Irak, el ejército y las milicias chiítas, avanzan en Baiji, -200 kilómetros al norte de Bagdad- una localidad situada cerca de la mayor refinería del país, codiciada por el EI. El objetivo sigue siendo retomar el control de Mosul, instaurada como capital del califato que lidera Abu Bakr al-Baghdadi.

Agencias AFP, ANSA y EFE.

La historia oscura del estadio Nacional de Santiago: fue la cárcel más grande de la dictadura de Pinochet

Miles de personas pasaron por este centro de detención y tortura; hoy hay sectores que se conservan intactos; la historia de un escenario que pasó de la alegría al llanto

COPA AMÉRICA CHILE 2015
Martes 09 de junio de 2015 | 09:50
Por Tomás Bence | canchallena.com


La tribuna del estadio Nacional de Santiago, con el recuerdo de los días más oscuros.
Foto: LA NACION / Sebastián Rodeiro

Los pasillos del estadio Nacional de Santiago, con el recuerdo de los días más oscuros. 
Foto: LA NACION / Sebastián Rodeiro

SANTIAGO, Chile (De un enviado especial).- Lejos de los festejos, los cantos, los aplausos y los goles, el estadio Nacional de Santiago guarda en el silencio de sus pasillos los gritos, llantos y súplicas de la época más oscura que vivió Chile. El estadio donde juega la selección local fue el principal centro de detención y tortura de la salvaje dictadura de Augusto Pinochet: detenidos, torturados, asesinados, en el mismo lugar donde la selección chilena guarda la ilusión de conseguir el título que todavía le resulta esquivo.

Cuando el 11 de septiembre de 1973 derrocaron a Salvador Allende, comenzó la dictadura de Augusto Pinochet. Utilizaron el estadio de Santiago como la mayor cárcel que alguna dictadura sudamericana haya vivido. Muchos de ellos fueron torturados y otros tantos, asesinados. En el medio de la tribuna, detrás de uno de los arcos, un sector está exclusivamente dedicado al recuerdo. Ese lugar se mantuvo protegido, intocable. Allí abajo de esos viejos asientos que contrastan con el resto del color del estadio, funciona un centro de la memoria. El frío, la humedad y la oscuridad conviven al bajar pocos escalones que separan el campo de juego de los recuerdos más oscuros.

Al descender esos peldaños, primero asoman las fotos, más los nombres de tantos desaparecidos y fusilados. En detalle, las marcas en las paredes: mensajes, fechas, nombres, todo parece recordar. "Un pueblo sin memoria, es un pueblo sin futuro", reza uno de los carteles ubicado sobre las escaleras para subir al campo de juego. Según contaron acanchallena.com quienes se encargan de preservar este lugar, los detenidos dormían en el frío y duro piso de piedra, con excepción de las dependencias habilitadas para mujeres, donde sólo algunas disponían de colchonetas. Durante el día, las personas se la pasaban sentadas en las tribunas del Estadio, mirando al campo de juego. Algunos podían charlar con su vecino o hasta lavar sus ropas. Pero en ese lugar aparecía en escena un temible personaje, "el encapuchado", que reconocía entre los detenidos a los militantes de izquierda, que eran separados del resto de los detenidos y torturados.

El 11 de septiembre del año 2003, 30 años después del golpe de estado, se declaró este sector del Nacional de Santiago Monumento Histórico. Por eso, en las sucesivas remodelaciones que le hicieron al estadio, nunca tocaron ni los viejos tablones de madera ni el sector debajo de la tribuna. Allí resaltan algunas fotos: desde Allende defendiéndose en el Palacio de la Moneda, pasando por imágenes de militares por la calle, hasta los detenidos que eran "paseados" por las tribunas del estadio de Santiago cuando llegaban delegaciones extranjeras. Mostraban que "estaban cuidados y estaban detenidos en buenas condiciones", relataron a canchallena.com.
Una imagen del pasado: los detenidos de la dictadura, en las tribunas del estadio.
Foto: LA NACION / Sebastián Rodeiro

Hay fotos de presos muy reconocidos: Víctor Jara, músico popular, quien pasó por allí detenido, o el periodista norteamericano Charles Horman. Llama la atención una mención a Francisco Chamaco Valdés Muñoz, autor del gol "más triste" de la historia de Chile.

En la eliminatoria al Mundial de 1974, Chile debía jugar el repechaje con la Unión Soviética, programado para días después del golpe de estado de Pinochet, quien había roto las relaciones con el Kremlin, tras el gobierno socialista de Allende. Luego de varios idas y vueltas, con el temor de algunos jugadores de viajar y que sus familias sean detenidas, decidieron jugar en Moscú. El partido terminó 0-0 y se definiría en Santiago. El estadio Nacional, con miles de detenidos, comenzó un "teatro": sacaban a las tribunas a los detenidos para que vean cómo los trataban, pero a medida que se acercaba el día del partido, cada vez eran menos. Entre asesinados, trasladados y otros que se quitaron la vida, finalmente para el día de la revancha, no quedaban detenidos. "Desalojaron el estadio y ese día se llenó de hinchas, miles vinieron a ver el partido", contó a canchallena.com Cecilia Rodríguez, encargada de prensa del estadio.

Los pasillos del estadio Nacional de Santiago, con el recuerdo de los días más oscuros.
Foto: LA NACION / Sebastián Rodeiro

La Unión Soviética, sin embargo, decidió no viajar a jugar. "Por consideraciones morales los deportistas soviéticos no pueden en este momento jugar en el estadio de Santiago, salpicado con la sangre de los patriotas chilenos (...) La Unión Soviética tiene que negarse a participar en el partido en suelo chileno y responsabiliza por el hecho a la administración de la FIFA", explicaba en aquel entonces la Federación. Sin embargo, el partido se jugó igual: los carabineros tocaron el himno, Chile salió a la cancha y el árbitro marcó el inicio del partido. Sin rivales del otro lado del campo de juego, llegaron hasta el arco y Francisco Valdés Muñoz marcó el gol que le dio a Chile la clasificación al Mundial de Alemania en 1974.
Otro recuerdo imborrable, que emparenta el fútbol con la dictadura de Pinochet, es la imagen de Olga Garrido. Es madre de Carlos Caszely, ex jugador de aquella selección de Chile, quien desafió públicamente a Pinochet. Se mostró siempre cercano a Salvador Allende y su madre fue detenida y torturada. Por eso, cuando la selección chilena partía a jugar el Mundial de 1974 a Alemania, en la despedida con Augusto Pinochet, decidió no saludarlo.

Miles de detenidos, asesinados y torturados. Eso fue el estadio de Santiago en la época más difícil que vivió Chile. Hoy se mantiene la memoria y el recuerdo de esas almas. "La historia es nuestra, la hacen los pueblos", una de las últimas frases de Allende aparece escrita en una de las paredes. Mientras tanto, con la página ya dada vuelta, busca recuperar la alegría en el estadio donde su selección quiere conseguir su primer título

http://canchallena.lanacion.com.ar/1800145-la-historia-mas-oscura-del-nacional-de-santiago-fue-la-carcel-mas-grande-de-la-dictadura-de-pinochet

EEUU: Lo que no se mide no se conoce

VIOLENCIA POLICIAL CONTRA AFRODESCENDIENTES

El proverbio del título,lo haya dicho o no Thales de Mileto cuando justificó su medición de la altura de la pirámide de Keops, es un adagio que EE.UU. utiliza en sentido inverso del que se le dio en un principio. Cuando Pitágoras afirmaba en el mismo sentido que “todas las cosas son números” estaba alegando que para conocer, hay que cuantificar.

Juan Luis Berterretche

Pero la élite estadounidense le ha encontrado una aplicación perversa a estas sentencias. Según ellos, lo que se evita de medir con cifras precisas es una gran ayuda para mantener embotados de desinformación a sus ciudadanos y al planeta.

Por eso ni se intentó un cálculo de muertes provocadas por las bombas de racimo lanzadas en la Operación Tormenta del Desierto en 1991. Ni de las muertes de niños iraquíes por las sanciones económicas a Irak durante 1990-2003. Tampoco se contaron las muertes violentas de pobladores de Irak durante la invasión militar de 2003-2011 y en Afganistán hasta la fecha. Menos aún se ha tratado de contabilizar las muertes no-violentas consecuencia de las penurias que estas guerras impusieron a sus pobladores. Ni la cantidad de personas inocentes eliminadas en Pakistán por los drones estadounidenses armados de misiles. Tampoco existen cifras confiables de las “rendiciones extraordinarias” -asesinatos y secuestros- que ejecutaron en complicidad con varios países europeos y asiáticos, en todo el planeta, en la primera década del siglo XXI.

Para demostrar que siguen siendo muy “democráticos” en la aplicación de estas normas, la élite política estadounidense también evita contabilizar las muertes violentas producidas por la policía en su país. La campaña iniciada en EUA por The Guardian US News para llevar un registro federal de todos los incidentes de acción letal policial, ha abierto una caja de pandora respecto a la violencia gubernamental en ese país.

EEUU: Empezando a contar las muertes

Por siglos las comunidades negras en Estados Unidos se han enfrentado a los abusos y a la acción letal injustificada a manos de las llamadas “fuerzas del orden”. Recordemos que la policía estadounidense moderna tuvo su origen en las “patrullas de esclavos” y “vigilias de la noche” que capturaban a las personas que trataban de escapar de la esclavitud. Su linaje no los recomienda.

Según los más recientes datos del FBI, la policía en EUA mata a los negros casi a la misma velocidad -por lo menos dos veces por semana- que se hacía bajo las leyes de segregación racial conocidas como Jim Crow que rigieron en el país desde 1877 a 1965. El último recuento de The Guardian para los primeros cinco meses de 2015, indica que se eliminó un “ciudadano” negro por día /1.

Algo que parece imposible para cualquier democracia más o menos seria, en EUA el impacto verificable de discriminación racial de la policía sobre la vida de los negros sigue siendo en gran parte una incógnita. A pesar de la ley federal que autoriza al fiscal general de Estados Unidos a recoger datos a nivel nacional sobre el uso de la fuerza policial, no hay ninguna base de datos federal de la frecuencia con que la policía mata a civiles, y mucho menos sobre aquellos incidentes en que abusan de su autoridad.

Los asesinatos de Mike Brown, Eric Garner, Mya Salon, Yuvette Henderson, Tamir Rice, Rekia Boyd, Aiyana Stanley-Jones o Tanisha Anderson despertaron indignación desde Ferguson a Baltimore y en algunos casos protestas violentas en sus comunidades que obligaron a la prensa a registrarlos. Pero existen miles de otros casos. Sin una base de datos, la policía continuará a reprimir, abusar, matar y empujar a la gente negra o mulata al sistema de justicia penal, sin ninguna clase de supervisión /2

Una justicia penal contra los pobres y los negros

Loïc Wacquant hace 15 años denunció en Les prisons de la misère la nueva ideología judicial fundada en EUA por “la guerra contra la drogas”. William Bratton, ex jefe de la policía de Nueva York y el padre de la “tolerancia cero” barrió con una frase los resultados de décadas de investigación: “la causa del delito es el mal comportamiento de los individuos y no la consecuencia de condiciones sociales” /3.

Si contamos la cantidad de ejecutivos procesados por el fraude inmobiliario y bancario que desató la crisis mundial 2007-2008 nos daremos cuenta que la “tolerancia cero” estadounidense debería llamarse “intolerancia selectiva” porque los únicos criminalizados de la población fueron los negros y los pobres marginales, un subproletariado del nuevo orden económico neoliberal.

A ellos se aplicó la inflexibilidad de la ley. Uno de los objetivos centrales eran los pequeños revendedores de droga a los que se juzgaba sumariamente y se encarcelaba.

Mientras, los grandes bancos se dedicaban al lavado de dinero de la droga y las instituciones como la a Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) lanzaban el operativo “Rápido y Furioso” en cooperación con algunos vendedores privados de armas, promoviendo la adquisición por compradores minoristas a quienes consideraba proveedores ilegales de los cárteles del narcotráfico mexicano. A más de 2.000 armas vendidas en dicha acción se les “perdió la pista”. En realidad se trataba de una operación de EUA para desestabilizar México a través de la violencia de las bandas del narcotráfico y convertir al país en el corredor de la droga proveniente de Colombia y Perú para abastecer a los toxicómanos estadounidenses.

Minoristas de la droga, mendigos, alcohólicos, vagabundos, prostitutas, autores de grafitis, pero esencialmente jóvenes negros y mulatos y la reducción de la frontera jurídica entre menores y adultos, permitieron penalizar la inseguridad social y sus consecuencias.

Desde 1992 la cantidad de personas detenidas, juzgadas y condenadas no dejó de aumentar mientras se extendía la privatización de la justicia y de los centros de detención. Y para aquellos que aún creen que el Partido Demócrata representa una corriente progresista recordemos que en 8 años de gobierno de Clinton (1992-2000) la población reclusa pasó de 1 millón 429 mil personas a 2 millones. Y con una altísima tasa de encarcelación de jóvenes negros. De manera que la violencia policial que EUA evita cuantificar es un componente funcional a todo ese programa que la élite estadounidense viene imponiendo desde las dos últimas décadas del siglo pasado /4.

Las cuentas claras

Debido a que la transparencia es clave para la rendición de cuentas, no se debe esperar para intervenir que los propios uniformados denuncien los abusos policiales, es lo mismo que garantizarles absoluta impunidad a sus atropellos y crímenes.

De acuerdo con The Guardian “The Counted” -en una traducción literal sería Los Contados, pero también sugiere “los que hemos podido contar”- que es el nombre que han dado a su campaña, la policía mató a 464 personas en los primeros 5 meses de 2015, incluyendo 135 personas de etnia negra. Sus datos muestran que, en el año 2015 hasta ahora, los negros tienen más del doble de probabilidades de ser víctimas de acción letal policial que los blancos, en relación a su porcentaje en la población. Los hombres negros representan alrededor del 6,5% de la población estadounidense, pero son el 29% de los muertos por la policía en lo que va del año.

El 23% de los ejecutados por la policía en operativos de 2015 -102 de las víctimas computadas por The Counted- es de personas desarmadas. En los ciudadanos negros ese porcentaje aumenta a 32% mientras en el caso de blancos desciende al 15%. El 25% de hispanos y latinos eliminados por la violencia policial también estaban desarmados /5.

Y esto no es un problema nuevo. El conteo que The Guardian ha comenzado a hacer nos está indicando que continúa la inseguridad existencial básica para los negros estadounidenses.

Según un reciente análisis del Washington Post, a este ritmo, la policía disparará fatalmente a casi 1.000 personas hasta finales de 2015. El gobierno federal no tiene ninguna manera de confirmar o refutar estos datos, a pesar de que han tenido durante mucho tiempo la autoridad para compilarlo ellos mismos/6.

Para Rashad Robinson en The Guardian “Una base de datos nacional permitirá a los funcionarios federales identificar patrones de mala conducta, frente a las políticas que incentiven la brutalidad policial, e implementar reformas que permitan a los oficiales encargados de hacer cumplir la ley, efectuar su obligación de preservar el respeto a la vida y la dignidad de todos, en sus comunidades.”

También están siendo recogidas las ubicaciones precisas de los incidentes policiales fatales. Desde el lunes 01/06 The Guardian comenzó a publicar un mapa completo de los homicidios policiales por Estado, indicando la población de cada uno de ellos y permitiendo sacar porcentajes. Tiene cifras por etnia y se explicitan las calles registradas en cada incidente. El mapa interactivo ya muestra que la mayor concentración de muertes está en el este de EEUU/7.

Es una campaña que puede obligar a la sociedad estadounidense a evaluar el grado de violencia policial y de racismo que continúa presente en el país y medir la responsabilidad institucional en este estigma.

Notas

1/ Rashad RobinsonThe US government could count those killed by police, but it's chosen not to (El gobierno de Estados Unidos podría contar los muertos por la policía, pero ha optado por no hacerlo)The Guardian 03 06 2015.

http://www.theguardian.com/commentisfree/2015/jun/03/us-government-could-count-killed-by-police-chosen-not-to

2/Gary YoungeThe US can't keep track of how many people its police kill. We're counting because lives matter (Los EUA no pueden mantener un registro de cuantas personas mata su policía. Estamos contando porque las vidas importan) The Guardian 01 06 2015

http://www.theguardian.com/us-news/commentisfree/2015/jun/01/the-counted-keeping-count-police

3/Loïc Wacquant Les prisons de la misère Éditiond Raisons D’Agir 1999

4/David Ladipo El crecimiento del Complejo carcelario-Industrial en Estados Unidos

http://newleftreview.org/static/assets/archive/pdf/es/NLR24108.pdf

5/ Georgia Sand The Guardian Debuts “The Counted” Project to Track Police Killings (The Guardian "El Contado" Proyecto de Seguimiento de Homicidios de la Policía) The Guardian, The Counted 06 06 2015

http://www.copblock.org/128628/guardian-debuts-counted-project-tracking-police-killings/

6/ U.S. police have shot dead 385 people in five months: Washington Post31 05 2015

http://www.reuters.com/article/2015/05/31/us-usa-police-post-idUSKBN0OG01T20150531

7/The most comprehensive map of police Killings ever Produced The Guardian

http://www.theguardian.com/us-news/ng-interactive/2015/jun/01/the-counted-map-us-police-killings

Juan Luis Berterretche es miembro del consejo de redacción y edición de Desacato.info
- postaporteñ@ 1414 - 2015-06-08 

Los dueños del paro (y de grandes riquezas)

ARGENTINA

Propietarios de casas y autos costosos

Haz lo que yo digo...














No sólo son los dueños del paro. Los principales sindicalistas que convocan a la huelga del transporte de este martes también son dueños de enormes riquezas, fastuosas viviendas y costosísimos autos de alta gama. En momentos en que la Argentina se prepara para resignar recursos entre $ 3.000 millones y hasta $ 11.000 millones por una jornada de huelga general, los gremialistas ostentan casas, departamentos, campos, quintas y estancias valoradas en millones de dólares. La mayoría fueron investigados por la Justicia, pero los expedientes quedaron en la nada. Ninguno está obligado a presentar antes sus trabajadores afiliados las declaraciones de bienes ni ganancias.

El camionero Hugo Moyano vive en Barracas. Tiene domicilio legal en la calle San José al 1700, pero se sabe que posee una mansión en Parque Leloir, con espacio para caballeriza, pileta casi olímpica y vigilancia propia las 24 horas. La casa está enquistada en un frondoso bosque natural, que hoy es reserva ecológica, y que le proporciona a Moyano un clima de paz y tranquilidad ante el bullicio de Constitución. Está valuada en u$s 1 millón y la dirección es De Los Baqueanos al 800. Según se informó tiempo atrás, fue adquirida en 2004 por la empresa Dixey, una proveedora de servicios informáticos vinculada al Sindicato de Camioneros. Hoy, la usufructúa su hijo Pablo, imposible de no saber que está allí dentro cuando se estaciona un camión enorme en la puerta.

Su esposa Liliana Zulet, también tendría una propiedad en Parque Leloir, partido de Ituzaingó. La enorme casaquinta tiene una garita de seguridad privada en la esquina y está ubicada en Udaondo al 3200, la única calle asfaltada del parque. Está en venta sin cartel y piden desde hace más de dos años u$s 1,2 millones. Uno de sus anteriores dueños habría sido un importante empresario de la carne. A la espera de alguna oferta que nunca llega, los Moyano construyeron en el terreno lindero un complejo de cabañas pare recibir a familiares y huéspedes.

Sin embargo, Moyano es un hombre con varias ocupaciones y varios domicilios. Este medio pudo acceder a un listado de bienes que se le atribuyen en la Capital Federal, Banfield y Mar del Plata. En la ciudad balnearia le asocian dos propiedades: una en Grecia 2100 y otra en Francia 3400. En el sur bonaerense figura bajo su órbita un caserón en Viamonte 1200. En Buenos Aires tendría departamentos y oficinas en Sánchez de Loria 2100, Quintino Bocayuva 1700, Jujuy 900, 15 de noviembre al 2500, Inclán 3700, Uruguay 600 y en Avenida Montes de Oca 400.

Otro que figura con propiedades millonarias es Roberto Fernández, jefe de los colectiveros. Según las versiones reveladas en 2006, Fernández compartió con su antiguo jefe y exmandamás en la UTA, el fallecido Juan Manuel Palacios, la explotación de un emprendimiento rural llamado "Calema".

Calema S.A. fue el sello que se habría utilizado el colectivero para comprar miles de hectáreas en La Pampa y en localidades como Carlos Casares y Pehuajó. A "Calema" se le atribuye la propiedad de 380 hectáreas de la imponente estancia San Ignacio, ubicada al sur de Henderson, en el partido de Hipólito Yrigoyen, a unos 440 kilómetros del Obelisco. Por esa chacra, la empresa adjudicada a Fernández y a uno de los hijos de Palacios, habría pagado más de u$s 1.100.000.

En 2010 también se supo que "Calema" tendría vínculos con la firma extranjera Vandalia Investments Limited, con domicilio original en Las Bahamas, un paraíso fiscal utilizado para el lavado de dinero y la evasión de impuestos. Lo curioso fue que en la Argentina la empresa offshore dio como domicilio fiscal una casa de la familia de Fernández, donde durante muchos años vivió el colectivero con su mujer, pero que luego le cedió a su propia madre.

El titular de La Fraternidad, Omar Maturano, es otro de los sindicalistas dueños del paro que "vive como un rey". Según se ventiló en los medios, el jefe de los maquinistas ferroviarios vive en un lujoso departamento ubicado en Santa Fe y 9 de Julio y tiene a su disposición una flota de autos de alta gama con choferes valuada en casi $ 2 millones.

El gusto de Maturano por los vehículos importados de excelencia salió a la luz semanas atrás, cuando un periodista lo filmó en la vía pública a punto de subirse a un Audi A5 último modelo color gris plata. Esa máquina vale más de $ 1 millón. El gremialista fue interceptado luego de participar de la reunión donde se fijó la fecha de este paro.

Los registros oficiales también revelan que Matuarno además tiene a su nombre otros dos autos de primera línea. Se trata de la camioneta Audi Q5, valuada en más de $ 720.000 y un Mercedes Benz 250 antiguo, de colección, cotizado en más de $ 100.000.

Entre las propiedades que el conductor de trenes disfruta con su cuarta mujer se destacan una estancia de varias hectáreas en Zárate y otra quinta en San Isidro. El campito en la provincia, al que muchos coinciden en definir como una "chacra con todas las letras", tiene un quincho de 500 metros cuadrados para armar populosos asados con sus colegas.

De Ricardo Cirielli, de la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA) y actual aliado a Moyano, trascendió que posee una casa en el Barrio Altamira, en el municipio de Tigre, valuada en u$s 395.000. La mansión se erige en un lote de más de 1.000 metros cuadrados. Por la ubicación en el country, el dirigente aeronáutico tiene del acceso directo a dos lagunas de cinco hectáreas cada una, donde se puede practicar deportes náuticos al aire libre. A Cirielli también le gustan los autos de alta gama: manejaría una camioneta Nissan Murano de más de $ 600.000.

La OTAN y el G7, ¿las dos caras de la misma moneda?

El analista Bryan MacDonald, secundando las palabras del presidente ruso Vladímir Putin, sostiene que “Rusia tiene mejores cosas que hacer que comenzar una tercera guerra mundial” y que son los activistas neoconservadores belicistas de EE.UU. los que han hecho de Rusia su “bestia negra”. Asimismo, lamenta la ausencia del país en la actual cumbre del G7, la cual tilda de farsa.

Publicado el 6/08/15


RT –

“El presidente Vladímir Putin ha expresado que ‘solo alguien que no esté en sus cabales podría imaginar que Rusia atacará a la OTAN’. Desafortunadamente, hay mucha gente loca que trabaja en la política y en los medios de comunicación occidentales”, afirma el escritor y analista irlandés Bryan MacDonald en RT, donde sostiene que después de que la atención bélica estadounidense se desviara de Oriente Próximo y los Balcanes, “la propaganda a favor de la guerra necesita un nuevo tipo malo para representar al Joker de Batman de EE.UU.”.

“Los activistas neoconservadores ‘probelicistas’ han hecho de Rusia su bestia negra desde que sus sueños en Siria fueron estrangulados en la infancia”, sostiene MacDonald, indicando que para que Washington pueda mantener su enorme gasto militar “tiene que mantener a sus ciudadanos en un estado de alarma alta” ya que, de lo contrario, “podrían insistir en que algunos de los efectivos de las Fuerzas Armadas se desviaran a cosas más productivas”.
La OTAN y el G7, ¿las dos caras de la misma moneda?

“En lugar de un G7 real, tenemos una farsa. Una tertulia dominada por EE.UU. en la que el presidente estadounidense permite que los líderes ‘amigos’ extranjeros le hagan cosquillas en la tripa un par de días. No hay disidencia. Especialmente desde que echaron a Rusia el año pasado; Vladímir Putin fue el único invitado que desafió el consenso”, afirma el analista, añadiendo que si este grupo estuviera basado en el PIB ajustado según el poder adquisitivo, “estaría integrado por EE.UU., China, la India, Japón, Rusia, Alemania y Brasil”.

“El problema para Washington es que este supuesto G7 podría ser un foro de debate real sobre el orden mundial”, indica.

MacDonald afirma respecto a la reunión que “(el primer ministro británico) David Cameron se limitó a repetir los sentimientos de su gurú (el presidente estadounidense Barack Obama)” y que el primer ministro Stephen Harper “prefiere —metafóricamente— besar su anillo y canturrear el mismo himno que su amo del sur”. “¿Nunca se le ocurrió a este trío que resolver sus problemas con Rusia podría ser más fácil si Putin hubiera estado en Baviera?“, critica.

“Mientras tanto, Matteo Renzi se mantuvo bastante tranquilo. Se ha informado ampliamente de que el primer ministro italiano se opone de forma privada a las sanciones de la Unión Europea contra Rusia debido a los efectos sobre la ajustada economía de Italia”, indica.

El G8 se convirtió en G7 cuando Alemania, Canadá, EE.UU., Francia, Italia, Japón y Reino Unido decidieron no acudir a la cumbre de Sochi prevista para junio de 2014 y, en su lugar, se reunieron en Bruselas dejando fuera a Rusia a raíz de la reunificación con la península de Crimea.