25 sept 2015

La CIA invierte en el periodismo

El Poynter Institute, importantísimo instituto de formación de periodistas, acaba de anunciar la creación de una red mundial de verificación de hechos (fact-Checking) en la que participarían 64 organizaciones de todo el mundo.

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VOLTAIRENET.ORG – 
El creador del Poynter Institute es el magnate estadounidense de la prensa, Nelson Poynter. Los estudios se desarrollan bajo la dirección de un patrón de la prensa –el dueño del Tampa Bay Times– e incluyen la posibilidad de que este personaje contrate a los alumnos más obedientes.
El financiamiento de la nueva red de verificación de hechos proviene del fundador de E-Bay, Pierre Omidyar [1] y de la National Endowment for Democracy (NED), organización supuestamente no gubernamental creada durante la guerra fría por Estados Unidos, Reino Unido y Australia para prolongar –más o menos legalmente– las acciones ilegales de la CIA y sus aliados [2].
La dirección de la International Fact-Checking Network (IFCN) estará en manos de Alexios Mantzarlis (ver foto), ex colaborador del ex primer ministro italiano Mario Monti.
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[1] «Doble juego del multimillonario Pierre Omidyar», Red Voltaire, 3 de marzo de 2014.
[2] «La NED, vitrina legal de la CIA», por Thierry Meyssan, Оdnako (Rusia), Red Voltaire, 11 de octobre 2010.

URUGUAY: Notas del pasado reciente

A CUENTA DE MÁS???

El “caso Amodio” trae a colación la parte tercera de un artículo que circuló por algunos blogs el pasado año que titulé “Las raíces del Progresismo”.

Curiosamente no todos publicaron esta parte (3ª) que subtitulé “Algunos agentes del sistema” que al final decía:

“Por hoy una disgregación final sobre uno de los "peones" del sistema

En 1972 el MLN era duramente golpeado. En la zona oeste de Montevideo, particularmente en el Cerro, La Teja y el Paso de la Arena se estaba desarrollando una estrategia de resistencia popular similar a la interrumpida en 1970 en la zona industrial de Maroñas - Unión (cuero, textil y FUNSA) que tanto había contribuido al repliegue de la fallida operación PANDO

Este trabajo político -que algún día contaré con mayores detalles como experiencia de lucha popular unitaria- implicaba el trabajo con algunos militares. En el cuartel de La Paloma (Artillería Nº 1) contábamos con un grupo de militares patriotas pertenecientes a la corriente de 1815, al MLN y al PCU. El responsable político por el MLN era Jorge Candán Grajales y en su ausencia, la dirección política de la zona que integré.

El contacto diario era un joven oficial: "Andresito". Un día (abril - mayo del 72') me dice que habían detenido al dirigente bancario Víctor Semproni y que estaba colaborando abiertamente

Nuestra tarea consistía en comunicar a quienes correspondiera y evacuar lo que estuviera al alcance antes de que llegaran las "Fuerzas Conjuntas" y así evitar más detenciones

Su colaboración llegó al extremo de salir vestido de uniforme manejando vehículos militares para detener compañeros

La famosa amputación por los golpes recibidos fue producto de una malformación con característica maligna y realizada en una intervención con todas las garantías técnicas, las que correspondían a un colaborador con categoría de "especial", en el Hospital Militar

Ante tal situación decidimos plantearle al Cro. "Andresito" analizar la posibilidad de generarle condiciones de fuga lo que fue aceptado y realizado.

Estando ya fuera del cuartel reingresó y siguió colaborando

Tuvieron que buscarle ocupación y pasó a ser oficialmente, desde entonces y libre, agente asalariado de los servicios de información e inteligencia de la dictadura

Hoy, las columnas de luz de Montevideo, lucen carteles con deseos de Feliz Año con la promoción de este sujeto al senado 2014 con la Lista 6009

¡¡Cosas veredes Sancho!!”

Agrego ahora (23/9/2015): dentro de las filas del MLN (Tupamaros) no fue el único que colaboró con la represión saliendo de los cuarteles vestido de militar para detener Compañeros

Siguiendo el hilo de las declaraciones de Amodio ya deberían citar a Donato Gabriel Marrero Avero (Mauro “el hombre del paraguas”) –a quien también mencionaron por igual motivo Mauricio Rosencof y Líber Seregni- o a Mario Arquímedes Píriz Budes (Tino). Y cuando digo CITAR estoy reclamando que sean llamados por la Justicia como debería hacerse con todos los torturadores

Lamentablemente no son las únicas perlas de este collar…

La carta del confeso torturador Cnel. (r) Orosmán Pereyra a la Senadora Lucía Topolansky abre otra brecha en la misma dirección

Entonces, para concluir esta nota; la no votación del Diputado Semproni en la legislatura pasada por la anulación de la ley de la Pretensión Punitiva del Estado o ley de Caducidad no fue un problema de legitimidad o no del proyecto y las inadmisibles condicionantes que esgrime hoy “votan más recursos para los militares o no voto tal o cual artículo del Presupuesto” no son solo problemas políticos

Simplemente: está cumpliendo con su deber

Ninguna fuerza política debe o puede admitir tales desacatos

Más grave aun tratándose de un enemigo-infiltrado

Agradeciendo la publicación les saluda atentamente

Asdrúbal Pereira Cabrera

C.I. 3.513.909-0

- postaporteñ@ 1473 - 2015-09-23

EL CERCO A BLATTER

Fue destituido el 17 de septiembre
FIFA entregó a Justicia suiza acceso a los mails de Valcke


Jerome Valcke fue secretario general de la FIFA hasta el 17 de septiembre.
La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) permitió finalmente a la justicia suiza el acceso a los emails del suspendido secretario general, y mano derecha del presidente Joseph Blatter, Jerome Valcke, informó la Fiscalía General helvética.

"La Fiscalía General tendrá acceso a los emails de Valcke tal como fue solicitado", ratificó el portavoz del órgano judicial Andre Marty.

Más temprano, fuentes de la fiscalía habían informado que la FIFAsólo estaba dispuesta a entregar la información bajo "una serie de condiciones".

"La fiscalía federal todavía no tiene acceso a los correos del señor Valcke", afirmó a dpa la portavoz del Ministerio Público Anna Wegelin, sin precisar cuáles eran las exigencias del ente rector del fútbol mundial.

Valcke, que era el número dos del presidente de la FIFA, Blatter,fue revelado de forma fulminante de sus tareas el 17 de septiembre tras ser acusado de haber lucrado con la venta de entradas mundialistas en el mercado negro. El francés negó todos los cargos.

El fiscal jefe de Suiza, Michael Lauber, pidió a la FIFA que le permitiera analizar la correspondencia electrónica de Valcke en el marco de sus investigaciones sobre presunta corrupción en la concesión de los Mundiales de Rusia 2018 y Qatar 2022.

Al mismo tiempo, Blatter publicó en su columna en la revista oficial "FIFA Weekly" que está dispuesto a colaborar plenamente con la justicia en el esclarecimiento del escándalo de corrupción que sacude al ente rector.

"La FIFA apoya las acciones de las autoridades estadounidense y suiza y seguirá haciéndolo, no importa lo al fondo que lleguen esas investigaciones", escribió el suizo en el texto que aparecerá el viernes.

"Este es el difícil camino que debemos recorrer si nos tomamos en serio el cambio", añadió el dirigente de 79 años, que dejará su puesto en el Congreso extraordinario agendado para el 26 de febrero.

"(La FIFA) debe mostrar que entendemos la severidad de esta situación y que estamos listos para dar los pasos correctos para solucionarlo", completó Blatter.

MEXICO :Statu quo, narcotráfico y guerra sucia

La noche del 26 de septiembre de 2014, una nueva atrocidad fue cometida por el Estado mexicano: la represión contra jóvenes estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa. De esa acción, resultaron 6 personas asesinadas, 20 heridos y 43 desaparecidos forzados, un hecho que ha provocado la indignación mundial.

La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad y la editorial Ocean Sur acaban de publicar en Mexico “Ayotzinapa: Un grito desde la humanidad”. Aquí les ofrecemos el texto escrito por Hernando Calvo Ospina, quien nos cuenta cómo en México se reproduce la utilización de paramilitares y narcotraficantes como parte de la guerra sucia estatal, estrategia desarrollada por las fuerzas especiales francesas durante la guerra colonial en Indochina, en Vietnam por las estadounidenses y posteriormente en Colombia.
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REBELION 
Humillada por la guerrilla, Francia aceptó retirarse de Vietnam en 1954. Pero Estados Unidos no estaba dispuesto a que el «comu­nismo» se apoderara del sudeste asiático. Entonces se aceleró el traspaso de operaciones militares, principalmente las clandestinas.
Esencial fue multiplicar la formación de fuerzas paramilitares tribales en Laos, Birmania y Vietnam. Estas fueron denominadas Unidades de Reconocimiento Provincial (URP). Su especialidad fueron la guerra de guerrillas y la tortura.
Cuando más demostraron la capacidad de destrucción fue durante la Campaña de Pacificación Acelerada, conocida como el Programa Fénix, dirigida por un equipo especial estadouni­dense. Desde 1967 las lanzaron a sembrar el terror entre la pobla­ción civil, con el objetivo se destruir la infraestructura logística y de apoyo rebelde. Los médicos y profesores, principalmente del campo, fueron objetivo codiciado. Fénix duró unos cuatro años y dejó casi 40 000 asesinados, mujeres y niños incluidos.
Como el Congreso en Washington tenía prohibido ese tipo de operaciones «sucias», con el visto bueno de los presidentes Eisen­hower, Kennedy, Johnson y Nixon, los expertos del Pentágono y la CIA utilizaron una fuente alterna de financiamiento siguiendo el ejemplo dejado por los servicios especiales franceses: el tráfico de opio y heroína.
Las calles de Europa y Estados Unidos se llenaron de estas dro­gas, y con el dinero de su venta se hicieron las acciones clandes­tinas del terror. Continuaron siendo moda cuando el presidente Nixon, que apoyaba la agresión a Vietnam, declaró hipócritamente la guerra al comercio internacional de heroína. La prensa le creyó e hizo creer.
II
Unos años después, el presidente Ronald Reagan consideró al narcotráfico como el enemigo princi­pal de la seguridad de su país y le declaró la guerra. La mediati­zación universal fue enorme y hacia Colombia se dirigieron casi todos reflectores de culpabilidad.
Acababa de triunfar la Revolución Sandinista en Nicaragua (julio de 1979), a la cual Reagan también declaró problema de seguridad nacional. Dos «guerras» que se cruzaron.
A Colombia llegaron algunos «expertos», particularmente de la CIA y la DEA, con la pretendida tarea de ayudar a capturar traficantes y cargamentos de cocaína. Periodistas de todos los rincones del mundo desembarcaron, por cientos, en ocho años de la tal guerra reaganiana.
Mientras Nicaragua era rodeada por una fuerza mercenaria que se conocería como la Contra, la que entrababa a Nicaragua para sembrar el terror entre la población civil. Esta había sido creada en la Casa Blanca. Como el Congreso se negó a que se financiaran sus necesidades militares, Reagan dis­puso que se hiciera como fuera. George Bush padre, vicepresidente y «zar» antidrogas y antiterrorismo, se puso al frente de ello.
En 1986 una Comisión del Senado, encabezada por quien es hoy el Secretario de Estado, John Kerry, dejó en claro que Bush y el Consejo Nacional de Seguridad formaron una sociedad entre la CIA y los «coqueros» colombianos. Salía la droga desde Colom­bia hasta Centroamérica y luego se transportaba hasta aeropuer­tos militares en la Florida. Puesta en la calle, sus ganancias servían para armar a la Contra. A los colombianos se les permitía entrar sus cargamentos y adquirir armas.
Se puede afirmar que sin la guerra sucia antisandinista ese grupo de colombianos, que hasta esos momentos dependía de los grandes traficantes estadounidenses, no hubiera logrado tener tanto poder en tan poco tiempo.
III
Coincidencialmente, el paramilitarismo como estrategia nacional contrainsurgente nació en Colombia apenas iniciando la década de los ochenta. Su embrión habían sido las «auto­defensas». Estas fueron organizadas a partir de lo aconsejado en 1962 por una misión militar estadounidense, como método para acabar con grupos de campesinos liberales y comunistas que exi­gían pan y tierra. Faltaban dos años para que nacieran las guerri­llas, pero el fantasma de la Revolución Cubana rondaba y había que acabarlo.
El paramilitarismo fue encargado de las acciones de guerra sucia para que las Fuerzas Armadas no aparecieran tan implicadas en ella, y entidades como Amnistía Internacional o la ONU no siguieran señalándolas como responsables. El dinero para subvencionarlo no fue un problema porque estaba al alcance de la mano: el narcotráfico.
La gruesa cortina de humo que ayudó a levantar la casi totali­dad de medios informativos en el mundo distorsionó la realidad: no se combatió al narcotráfico, porque éste era un aliado para la guerra al “comunismo”.
En Colombia los paramilitares se convirtieron en parte esenciales del terrorismo de Estado, ese que no combate a las guerrillas pero sí asesina a todo aquel que se opone o critica el statu quo , o es conside­rado apoyo de las guerrillas. Especialmente vaciaron de campesinos las regiones ricas en recursos estratégicos y se apoderaron de ellas, o las entregaron a caciques políticos, militares, gamonales y trasnacionales. Ha existido una violenta reforma agraria al revés. En treinta años son casi un millón de asesinados y desaparecidos a base de horribles matanzas, y seis millones de desplazados. Y casi nadie lo sabe. Es una barbarie, como pocas en la historia de la humanidad, la que han cometido los narco-paramilitares, planificada desde las altas instancias del poder político, económico y militar. En Bogotá y Washington.
Washington y Bogotá han sabido que sin el narco-paramilita­rismo la guerrilla estuviera a las puertas del poder.
Desde hace unos veinte años el paramilitarismo es el máximo «cártel» productor y exportador de cocaína del mundo. De vez en cuando quitan del camino a capos que ya estorban por mala imagen, o a los narcos que no responden a los intereses. Y de esto hacen una sensacional noticia para mostrar que se está en guerra contra la droga.
IV
Pablo Escobar cayó en desgracia ante los estadounidenses cuando se negó a continuar la entrega de cocaína para la Contra; además empezó a exigir a la élite colombiana el poder político que merecía su poder económico. Lo hicieron el peor de los peores, cuando la realidad rápidamente demostró que eran otros narcos los podero­sos y peores asesinos.
Se narra que el general Oscar Naranjo lo buscó hasta matarlo. Y sí: fueron sus hombres quienes lo persiguieron y lo acorralaron, muy en particular un grupo, ese no pertenecía a la policía, ni a las Fuerzas Armadas, ni a la CIA o la DEA: eran narcotraficantes. Viejos aliados en la conformación del terrorismo de Estado. Con ellos, Naranjo, la CIA y la DEA planificaban cada paso de la cace­ría. Hasta que los capos llamaron al general, a la presidencia de la República, a la CIA y la DEA para contarles que habían matado a Escobar. Así Naranjo fue promovido a héroe. Después, él mismo negoció con ellos su entrega a bajo precio. Y el general quedó como si hubiera acabado con los cárteles de la droga. Luego Estados Unidos le dio el título de «mejor policía del mundo», sin mencionar que él respondía más a la CIA y la DEA que al presidente colombiano. Ni que era uno de los responsables de la estrategia de terror que se impuso al pueblo colombiano.
V
Retirados, el general Naranjo y muchos otros policías y militares fueron contratados en varios países para aprovechar su «vasta» experiencia. Siempre bajo la falsa bandera que todo puede y per­mite: luchar contra bandas del crimen organizado, en particular narcotraficantes.
Pocos cuestionaron la real capacidad de estos «expertos», pues cualquiera puede constatar que el narcotráfico y el narco- paramili­tarismo en Colombia han llegado a tener un crecimiento y poder no antes conocidos. Casi nadie levantó la voz para decir que la policía y las Fuerzas Armadas colombianas están catalogadas como de las más corruptas, represivas y sanguinarias del mundo por la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.
En junio de 2012 Naranjo fue contratado en México, por suge­rencia o presión de Washington. También fueron llegando otros oficiales colombianos para encargarse de formar a 7 000 policías.
¿Simple casualidad? Cuando se dio la masacre de los estudian­tes en Ayotzinapa ya se estaba denunciando el surgimiento de policías comunitarias, autodefensas y paramilitares. Se da en ellas una mezcla de civiles, fuerzas del orden y narcotraficantes… muy al estilo colombiano.
¿Simple casualidad? La atroz forma en que se asesinó y des­apareció a los estudiantes ha sido típica del narco- paramilitarismo colombiano.
Se sabe que la situación de pobreza está convirtiendo a México en una olla a presión con el hueco tapado. Y los narcos son aliados estratégicos para tratar de contener la explosión social por medio del terror.
México y Washington repiten que están en guerra contra los narcotraficantes mexicanos. Aunque ese discurso se repite desde los años de las guerras del sudeste asiático, en especial por Washington, parece que siempre surte efecto como cortina de humo…
Hernando Calvo Ospina. Periodista y escritor. Colaborador de Le Monde diplomatique.

El legado político de Hugo Chávez

Hugo Chávez siempre consideró a la Revolución Bolivariana como un proceso continuo, en dos sentidos

JAMES PETRAS / REBELION 
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1) la revolución contemporánea era una continuación de la lucha histórica por la liberación nacional liderada por Simón Bolívar a principios del siglo XIX;
2) la revolución política nacional iniciada con su elección en 1998 debía, por necesidad, avanzar hacia una transformación socialista.
Chávez comprendía que el poder político involucraba algo más que ganar elecciones y entrar al palacio presidencial; el objetivo político estratégico era la transformación del estado neocolonial para avanzar en la revolución de liberación nacional, que en Venezuela significaba crear una nación independiente. En un Estado petrolero, liberación nacional significaba tomar el control total de la industria petrolera y redistribuir los ingresos entre la mayoría de los trabajadores. Para Chávez la revolución nacionalista era un paso necesario para avanzar hacia la revolución socialista. Para Chávez, la nacionalización de las industrias estratégicas era un paso hacia la socialización de la economía -la descentralización del control que pasó a manos de los consejos comunales. Para Chávez, o la revolución avanzaba de lo político y económico hacia una transformación social, cultural y ética o la revolución se estancaría, se revertiría y sería derrotada.
Ante cada crisis de peso -el golpe de Estado de 2002, el paro patronal de 2003, el referéndum de 2004, la década de amenazas militares y sabotajes desde Washington y Bogotá- Chávez respondió con la radicalización de la revolución, movilizando las masas e internacionalizando la revolución.
Ante cada punto de la confrontación de clases, Chávez jamás retrocedió; en lugar de transigir con la burguesía, intensificó los esfuerzos para elevar el nivel de conciencia nacional y socialista de las masas.
Chávez libró la lucha en dos frentes:
1) contra el enemigo externo -el imperialismo estadounidense, el Estado terrorista colombiano y la clase capitalista venezolana;
2) contra el enemigo interno, aquellos líderes y funcionarios del Estado bolivariano y del PSUV que formaban parte del legado rentista y estaban involucrados en la corrupción, que abusaban del poder y no respondían a las demandas populares. Chávez declaró la guerra contra la burocracia y contra la conciliación con la burguesía.
Chávez pensaba que la capacidad de resistencia frente a los “enemigos externos” dependía de los movimientos de masa organizados y concientes. Chávez detestaba a los líderes burocráticos, incompetentes y corruptos que querían impedir el avance de la revolución. Esos funcionarios intentan paralizar el avance del poder popular, marginalizar los consejos comunales, concentrar el poder en manos de la élite burocrática para negociar un acuerdo con el imperialismo y la burguesía nacional que deje intactos las instituciones básicas y los privilegios de la sociedad capitalista.
El legado político esencial de Chávez es la noción de que la relación dialéctica entre enemigos externos e internos de la revolución continua exige la profundización del nivel de conciencia espiritual, cultural y político a través de la radicalización de la lucha de clases y de la acción audaz de las masas.
Enfrentado al sabotaje capitalista de la economía, Chávez declaró la necesidad de nacionalizar todas las industrias principales. Enfrentado a las maniobras financieras fraudulentas del sector privado y de funcionarios públicos, Chávez exigió la socialización del sistema bancario.
Enfrentado al bloqueo imperial, Chávez buscó nuevos aliados internacionales: profundizó los lazos con nacionalistas de América Latina, el mundo islámico, Rusia y China.
Hoy, Venezuela enfrenta su mayor crisis desde la elección de Chávez. El presidente Maduro tiene dos opciones: seguir el camino trazado por Chávez, el camino de la revolución continua; o elegir el camino de la reconciliación, la capitulación y la derrota.
Chávez identificó los cinco objetivos históricos interrelacionados del pueblo venezolano en el camino hacia la revolución. Estableció el marco nacional, colocó al socialismo en la agenda inmediata, promovió la unidad de América del Sur, participó en la creación de un mundo multipolar y llevó a primer plano el tema del cambio climático.
Los avances del presidente Chávez están en peligro mortal hoy frente a los ataques de los enemigos internos y externos. Durante los próximos meses, la continuación y concreción de los objetivos históricos de Chávez está en manos de los sectores de avanzada de las masas revolucionarias.