12 oct 2015

12 de octubre, una herida abierta por 523 años


El 12 de octubre marca la irrupción violenta de la avidez europea (capitalista) en el mundo, llevándose por delante –religión católica mediante– toda forma de resistencia que se le opusiera, y haciendo de su cultura la única válida y legítima, la presunta “civilización”. Lo demás fue condenado al estatuto de barbarie.

Marcelo Colussi
11/10/2015




Hace 523 años el grito proferido por Rodrigo de Triana la madrugada de un 12 de octubre desde su puesto de vigía en el palo mayor de la Pinta informando de la tierra avistada, cambiaría dramáticamente el curso de la historia. Sus repercusiones siguen estando presentes: son, sin más, el cimiento de nuestro mundo actual. Puede decirse sin temor a equivocarnos que el amanecer de ese día comenzó el verdadero proceso de globalización, completado hace unas décadas con la caída del campo socialista con su grito triunfal de “terminó la historia”, siendo al mismo tiempo el ocaso de las civilizaciones americanas originarias.

Más de cinco siglos han pasado desde aquel entonces, y la deuda pendiente no parece llegar a su fin. En un sentido, esa deuda es impagable. ¿Por qué?

El “descubrimiento” de América –eufemísticamente llamado “encuentro de dos mundos”– (lo que, más que encuentro, fue “encontronazo”)–, o lo que con más precisión podemos llamar “el inicio del mundo moderno capitalista”, es un hecho de una trascendencia sin par en la historia de la Humanidad: inaugura un escenario novedoso que sienta las bases para la universalización de la cultura del imperio dominante, ya a escala planetaria en aquel entonces, mucho más solidificado en la actualidad, cinco siglos después, con la entrada triunfal de las tecnologías de la comunicación e información que vuelven al planeta una verdadera aldea global. El imperio dominante del siglo XVI era el incipiente –pero ya avasallador– capitalismo europeo (representado en ese momento por la España imperial y la Gran Bretaña que se empezaba a industrializar). “Modo de vida occidental”, podría llamarse ahora, o libre empresa, o economía de mercado. La llegada de los europeos a tierra americana y su posterior conquista fue la savia vital que alimentó la expansión del capitalismo.


Estas circunstancias de la historia colocan ese encuentro de civilizaciones en la perspectiva de una relación absoluta y radicalmente desigual; en términos estrictos fue más que un “encuentro”: fue el sojuzgamiento (sanguinario) de una sobre otra. Fue, en principio, una invasión militar, seguida luego de un avasallamiento cultural. Hubo vencedores y vencidos, sin lugar a dudas, por lo que la idea de “encuentro” es demasiado débil, ingenua en el mejor de los casos. ¡O hipócrita!

El 12 de octubre marca la irrupción violenta de la avidez europea (capitalista) en el mundo, llevándose por delante –religión católica mediante– toda forma de resistencia que se le opusiera, y haciendo de su cultura la única válida y legítima, la presunta “civilización”. Lo demás fue condenado al estatuto de barbarie. En tal sentido, entonces, lo que se produce en ese lejano 1492 es, con más exactitud, un encontronazo monumental, sangriento, despiadado. Por cierto, salen mejores parados del mismo los que detentaban la más desarrollada tecnología militar. Y para el caso, fueron los españoles. Al día de hoy, esa relación no ha cambiado en lo fundamental, y de la espada y la cruz pasamos a la dependencia tecnológica y a las impagables deudas externas de nuestros países.

Han pasado 523 años desde aquel grito, y ningún habitante originario del continente americano se siente “descubierto”. En realidad no hay nada que festejar el 12 de octubre, no hay “día de la raza” o “día de la hispanidad” que venga a cuento. Hay una historia forjada a sangre y fuego, sigue habiendo una herida abierta, y fundamentalmente hay una deuda no saldada. ¿Quién la va a pagar? ¿Es posible pagarla?

Por otro lado: ¿qué “raza”? La historia la escriben los que ganan, por lo que ese encontronazo de civilizaciones fue contado por los vencedores –los españoles, para el caso, luego los anglosajones en relación a América del Norte– en la forma de “hazaña”, de “gesta gloriosa”. Los pueblos americanos no tienen la misma versión. No digamos la población negra de África, que más tarde fue transplantada al continente “descubierto” en calidad de mano de obra esclava. ¿Cuál es la proeza en todo ello? Si a alguien benefició todo esto, seguro que no fue ni a los africanos ni a los americanos.

Pero hay algo bien importante: el triunfo de la conquista fue muy grande, y los latinoamericanos seguimos sufriendo hoy “complejo de inferioridad”. No es infrecuente ver en cualquier ciudad latinoamericana, o incluso en sus regiones rurales, a algún ciudadano (hombre o mujer) de aspecto aindiado, moreno, en definitiva: no-blanco desde el punto de vista fenotípico, con el cabello teñido de rubio. En esta sufrida región del mundo, para ambientar un programa cultural radial o televisivo, en principio a cualquiera se le podría ocurrir usar música llamada “clásica” (música académica europea de los siglos XVII, XVIII o XIX) y no, seguramente, cumbia o ranchera. Y si se trata de organizar una cena de lujo muy probablemente cualquier habitante latinoamericano pensaría en ofrecer langosta, algún plato con un complicado nombre en francés –aunque no se sepa bien qué es–, lasagna quizá… pero seguro que no arepa, humita ni indio viejo. Y por supuesto, para ir “bien”vestido, un varón debe llevar saco y corbata y una mujer tacones altos con joyas y mucho perfume; sería de “mal gusto” presentarse en güipil o con chaqueta de colores típicos como el actual presidente de Bolivia, Evo Morales.


Los palacios gubernamentales, aún rodeados de palmeras y bajo abrasadores soles tropicales, deben tener muchas columnas jónicas y dóricas con amplias escalinatas de mármol como los de los “hombres blancos” del norte, y la juventud “chic” canta en inglés. ¡¿Cómo habría de tararear una canción en guaraní o en mapuche?! Y en diciembre, ¡por supuesto!, los malls (también se puede decir shopping centers) se llenan de pinos plásticos y nieve artificial con un viejo barbudo vestido con trajes de piel (que nunca se sabe de qué se ríe…) y que viaja en trineo (¿trineo para la nieve en nuestros países?). Y si pensamos en pirámides fabulosas, pensamos en las de Egipto, olvidando que en Mesoamérica hay otras tan fantásticas como aquéllas (la más grande del mundo, por cierto, está en Guatemala: El Mirador). Dato marginal: la civilización maya llegó al concepto de número cero hace más de mil años, cuando en Europa se perseguían brujas por herejía. ¿Por qué lo latinoamericano no es “civilizado”? ¿Maldición de Malinche? Ah, por cierto: la”civilizada” Europa aún mantiene reyes. Sí, sí: monarcas, majestades, ¡parásitos que viven lujosamente sin trabajar! ¿Civilización?

Mucho tiempo ha pasado desde la llegada de los europeos al “Nuevo Mundo”; la historia siguió su paso, y de aquel momento inaugural del capitalismo hoy tenemos un Norte desarrollado, opulento, y un Sur que se debate en la pobreza y la dependencia. Por cierto que mucho ha cambiado el mundo en estos más de cinco siglos. Que “la rueda de la historia haya avanzado” es una cuestión abierta que llama a la discusión; para las grandes civilizaciones como la inca, la azteca, la maya, no parece que este “descubrimiento” haya tenido grandes beneficios. Para el capitalismo europeo, fue toral: consistió en su acumulación originaria, su empuje inicial. Sin la conquista de América no podría haber habido capitalismo europeo.

Hoy, 523 años después del grito que comenzaba a cambiar la historia, los pueblos americanos (hay quien los llama “precolombinos”… ¿Antes de Colón? ¿No suena ostentoso eso: antes de Colón no había historia?), no se han recuperado aún del trauma que significó la llegada “del hombre blanco”; de grandes civilizaciones, tan o más desarrollados que los europeos, pasaron a ser mano de obra casi esclava, destruyéndoseles buena parte de su rico acervo cultural, condenados a grupos subalternos. Las empleadas domésticas y los trabajos más mal pagados en cualquier punto de América no lo hacen los blancos.

¿Cómo limpiar esa afrenta histórica?

La historia siguió su curso; la historia oficial, aquella que cuentan los ganadores, intentó borrar esas grandes culturas transformando a sus miembros en ciudadanos de países inventados en estos últimos siglos: los incas pasaron a ser peruanos, los mayas guatemaltecos, los aymarás bolivianos, los aztecas mexicanos, los guaraníes paraguayos, los mapuches chilenos, etc. Las tierras saqueadas en la conquista, los recursos robados y enviados a España –que terminaron enriqueciendo a la emergente industria europea–, los miles y miles de vidas de amerindios segadas, la humillación a que se sometió a los pueblos americanos, la postración histórica a la que se les condenó y de la que hoy, como Tercer Mundo, cuesta tanto remontar… ¿se puede resarcir? ¿Quién lo va a pagar? ¿Cómo? La entrega del Premio Nobel de la Paz a la dirigente maya-quiché Rigoberta Menchú el día del 500 aniversario del inicio de la conquista es un buen gesto, pero no basta.

El 12 de octubre, más que día de festejo (¿qué festejar?) debería ser un día de vergüenza humana.

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Irak bombardeó un convoy en el que viajaba el máximo líder del Estado Islámico

Hubo al menos 15 muertos

Las fuerzas iraquíes bombardearon hoy un convoy en el que supuestamente viajaba el líder del grupo extremista Estado Islámico (EI), Abu Bakr al Bagdadi, en la provincia occidental de Al Anbar, según informó el Ejército de ese país. 

Abu Bakr al Bagdadi.














Un comunicado de la Comandancia de Operaciones Militares iraquí informó que el Ejército del país, en colaboración con la Célula de los Halcones de los servicios secretos, atacó el convoy, en el que creen que viajaba Al Bagdadi. En el ataque, sostuvo el texto, murieron importantes dirigentes de la organización islamista radical.

"De acuerdo a informaciones precisas de los servicios secretos y con la participación de la Fuerza Aérea iraquí, se logró efectuar una heroica operación contra el convoy del criminal terrorista Al Bagdadi", aseguró el comunicado, citado por la agencia de noticias EFE.

Asimismo, explicó que el bombardeo se produjo cuando la caravana de vehículos yihadistas viajaba por la zona de Al Karabela para participar de una reunión de líderes del EI, por lo que también fue atacado el lugar de la cita, donde murieron y resultaron heridos varios dirigentes del grupo.

"Todavía se desconoce el estado de salud del criminal Al Bagdadi, que tuvo que ser trasladado en un vehículo", señaló el texto y agregó que más tarde se difundirá la lista con los nombres de los dirigentes muertos en el ataque.

Una fuente de seguridad de Al Anbar informó a EFE que al menos quince yihadistas del EI, entre ellos varios líderes, perdieron la vida en ese ataque, en el que también resultaron heridas veinte personas.

La fuente añadió que hasta ahora se desconoce si Al Bagdadi resultó muerto o herido.

Las tropas iraquíes libran una cruenta batalla con el EI para tratar de recuperar el control de la provincia de Al Anbar, después de que el grupo conquistara su capital el pasado mayo.

Desde junio de 2014, el EI controla la ciudad de Mosul, la más importante del norte de Irak, y desde entonces avanzaron a otras zonas de ese país y de Siria.

Stiglitz llamó a "reescribir reglas del mercado"

El premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, realizó un llamado a "reescribir la reglas del mercado", con una mayor participación del Estado en la economía, para canalizar el ahorro financiero hacia el desarrollo sostenido, entre otras propuestas.













Stiglitz, premio Nobel de Economía 2001, participó en el Seminario "Reformas Estructurales, desigualdad y crecimiento" en el marco de la cumbre de la Asamblea Anual conjunta del FMI y Banco Mundial. 

El economista, que celebró en Lima la votación de Naciones Unidas de nueve principios "como un importante paso" para frenar el accionar de los fondos buitre, consideró que para el desarrollo de los países y para bajar la desigualdad, tanto en países centrales como en vía de desarrollo, requiere un fuerte rol del Estado.

Dijo que si bien "en muchos países es mala palabra aumentar impuesto, creo que se deberían aumentar impuestos en EEUU; a nadie le gusta pagar, pero si uno quiere inversiones en infraestructura, tecnología y demás son bienes comunes, son bienes públicos", lanzó el Nobel, que el viernes ultimo mantuvo un encuentro con el ministro de Economía, Axel Kicillof, donde dialogaron sobre los logros alcanzados en torno a marcos legales para las deudas de países.

En segundo lugar, opinó que quizá sea necesario crear otros marcos legales económicos para que los países en desarrollo obtengan valor de los recursos naturales. Hoy países como en África, donde reciben sólo una fracción de esos recursos".

Además, realizó un llamado a canalizar el ahorro financiero hacia el sector productivo, de la mano del sector público. "Hay muchísimo ahorro;.el problema reside que el sector privado financiero tiene la mira muy corta, nunca invierten a largo plazo, no invierten en la gente, tienen una mentalidad a corto plazo", dijo.

Y lanzó: "tenemos que cambiar la manera en que se maneja economía en Estados Unidos, no sólo para se aumenten ahorros sino que se empleen de manera más productiva".

Opinó que la desigualdad es un decisión de cómo estructuremos le economía y la sociedad, y esto significa que para reducirla, las reglas del juego tienen que cambiar.

Puso como ejemplo de lo anterior la respuesta dada frente a crisis por países como Grecia y España, que eligieron un modelo que golpea al empleo, sobre todo los de los jóvenes.

Las políticas de ajuste, "son políticas que se impusieron en estos países y dieron como resultado estos niveles sobre desigualdad", disparó.
Las reformas más eficientes para conseguir equidad dependerá de la etapa de desarrollo de cada país. "En el marco general tenemos que reescribir las reglas del mercado que suponen decisiones políticas y económicas", dijo el Nobel.

Por último, Stiglitz opinó que los empleados deben participar en decisiones claves de la compañía, donde la mujer tenga un rol igualitario y se cuiden las condiciones laborales, como un transporte adecuado para desplazamiento al centro laboral.

CABEZA DE TURCO

LA INVESTIGACION DEL DOBLE ATENTADO EN ANKARA SE ENFOCA EN LA PISTA JIHADISTA

Turquía apunta al Estado Islámico

Según la policía, los explosivos utilizados son similares a los usados en el ataque suicida del 20 de julio en Suruç, muy cerca de la frontera con Siria, que mató a 33 activistas pro kurdos y fue atribuido al EI.

Miles de personas homenajearon a las 95 víctimas del peor atentado de la historia de Turquía, perpetrado el sábado contra una manifestación pacifista en Ankara, y acusaron al poder de alimentar la tensión social a tres semanas de las elecciones legislativas. Ningún grupo se adjudicó la matanza por el momento. Tampoco hubo detenciones. Las primeras investigaciones apuntan a la autoría del Estado Islámico (EI). Según la policía, los explosivo utilizados, TNT, son similares a los usados en el ataque suicida del 20 de julio en Suruç, muy cerca de la frontera con Siria, que mató a 33 activistas pro kurdos y fue atribuido a los jihadistas.
El primer ministro Ahmet Davutoglu dijo el sábado que existen fuertes indicios de que la doble explosión, frente a la principal estación de trenes de la capital turca, fue obra de dos suicidas. En un primer momento el gobierno sospechó también del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y del Frente Revolucionario por la Liberación del Pueblo (DHKP-C), de extrema izquierda.
Cerca del lugar de las explosiones, miles de personas fueron convocadas por sindicatos, ONG y partidos prokurdos que llamaron a la protesta del sábado. Los manifestantes acudieron a homenajear a las víctimas y a denunciar la responsabilidad del presidente Recep Tayyip Erdogan en el ataque, a gritos de “gobierno renuncia” y “Erdogan asesino”. “Yo soy una madre de familia y estoy preocupada por mis hijos”, declaró Zahide. “Me manifiesto por mis hijos, y por nuestro futuro. Cada vez que hay muertos, yo también muero un poco”, agregó la obrera en medio de la muchedumbre.
Los participantes de la movilización en la capital acusaron al presidente y a su gobierno de mantener vínculos con los jihadistas del EI, y de haber tomado la decisión de no garantizar debidamente la seguridad de la manifestación de anteayer.
“Nuestros corazones sangran pero no actuaremos con espíritu de venganza ni de odio”, aseguró Selahattin Demirtas, líder de la principal formación pro kurda del país, el Partido Democrático del Pueblo (HDP), uno de los convocantes de la marcha. Esperamos al 1 de noviembre, fecha de las legislativas anticipadas, y entonces empezaremos a trabajar para derrocar al dictador, sostuvo. Demirtas manifestó desde la tribuna que, según su partido, hubo 128 muertos en la doble explosión. Según el balance del gobierno murieron 95 personas y 507 resultaron heridas, de las cuales 65 se encuentran en cuidados intensivos.
El presidente Erdogan apunta al HDP de ser cómplice de los terroristas del PKK, grupo ilegal en Turquía que ha prometido aniquilar a sus adversarios. El 20 de julio, 33 militantes de la causa kurda murieron en Suruç, cerca de la frontera siria, en un atentado atribuido al EI. El PKK acusó al gobierno de Ankara de colaborar con los jihadistas para hacer frente común contra los kurdos. Valiéndose de ese argumento, los rebeldes reanudaron sus ataques contra la policía y el ejército, provocando las represalias de las fuerzas turcas. Dos militares turcos murieron ayer en un enfrentamiento con rebeldes kurdos.
Davutoglu ordenó tres días de luto nacional, y en todo el país, las banderas ondearon a media asta. Ayer se celebraron los primeros funerales.
Llegaron desde los cuatro rincones de Turquía para recoger los cuerpos de sus seres queridos. Frente a la morgue, los familiares de las víctimas del atentado de Ankara afrontaban el duelo con pena, rabia e incredulidad. Sólo el trajín regular de los coches fúnebres rompía el silencio. Debajo de tiendas, sentados en alfombras o en mantas, cientos de hombres y mujeres de todas las edades esperaron, entre lágrimas, bajo una fina lluvia, a que les entregaran los restos de sus seres queridos. La multitud aplaudió tímidamente cada vez que se acercaban los coches fúnebres. Los que intentaban gritar consignas eran acallados por los demás.
“Ya no es momento para banderas o consignas”, explicó una mujer de 23 años, que pidió no ser identificada. “En el sur o en el sureste de Turquía estamos acostumbrados a los muertos, a los mártires, pero aquí no”, expresó entre lágrimas. “Esta vez mataron a cerca de cien personas en el centro de la capital ¿se dan cuenta?”, preguntó la joven, con impotencia.
“Todos habían venido a defender la paz”, afirmó con voz entrecortada Umit, que perdió a su hermana. “No hemos podido recuperar los cuerpos”, se lamentó el joven, que criticó la lentitud de los forenses. Umit acusó a la policía de haber utilizado gases lacrimógenos y de haberlos golpeado mientras intentaban ayudar a los heridos fuera de la estación de Ankara.
“Vi cómo volaban brazos encima de nuestras cabezas. Delante mío vi un cuerpo volar diez metros sobre mí. Había cadáveres, cadáveres por todos lados”, contó emocionada Safiye, una mujer de 50 años que apenas podía mantenerse en pie.
El ataque de Ankara pone al máximo la tensión en el país a veinte días de los comicios legislativos, elecciones en las que Erdogan espera recuperar la iniciativa política tras haber perdido la mayoría absoluta de que gozaba en el Parlamento, desde hacía 13 años, en junio. Los comicios tendrán lugar tres meses después de reanudarse el conflicto armado entre las fuerzas turcas y los rebeldes kurdos, contra lo cual iban a manifestarse las víctimas del atentado de Ankara. El presidente islamo-conservador Erdogan condenó el ataque y canceló una visita prevista a Turkmenistán, aunque desde el atentado no ha hablado todavía en público.

El narcotráfico y los militares

El fenómeno de la violencia y la inseguridad asociado a la droga ha llegado a la Argentina. Los orígenes de este negocio ilegal y gran parte de sus beneficiarios se encuentran y actúan fuera de nuestras fronteras, aunque siempre tienen socios nacionales. Por ello mismo, estamos ante una problemática que no solo afecta a nuestro país sino que constituye un fenómeno de estructura y alcance global.


 Por Nilda Garré *

En nuestra sociedad, existe una instalada percepción de que las fuerzas de seguridad y en menor grado la justicia, están siendo sobrepasadas por la capacidad corruptora y el poder de fuego, más conocida como la estrategia de “plata o plomo”, del crimen organizado. La primera y natural reacción es que el Estado responda con más eficiencia y mayores capacidades para neutralizar los deplorables efectos de esta actividad delictiva. En esto, todos estamos de acuerdo.
Sin embargo, en el ámbito de la campaña electoral, los oportunistas en busca de votos que adoptan el discurso de “mano dura”, con total ignorancia sobre el tema, vienen planteado la opción más fácil, la que demostraría más energía para enfrentar el problema: involucrar a los militares en el combate al narcotráfico.
Salvando las distancias, es la misma lógica que algunos usaron en los 70 para pedir que los militares conduzcan la “lucha contra la subversión”. Es pretender vender a la gente el engañoso argumento de que hay que usar a los militares “que están en los cuarteles sin hacer nada” para controlar a los narcos que asuelan las calles matando gente y drogando a la juventud. El concebir a los militares como respuesta al problema es plenamente equivocado porque pretende que una institución con la misión, el adiestramiento y el equipamiento para la guerra en defensa de la Nación ante amenazas o agresiones de otros estados, se dedique a una actividad policial, que implica investigar ciudadanos y organizaciones dentro del país, tener dominio de inteligencia criminal, vigilar y detener personas, temas para los cuales las FFAA no están preparadas y actividades que la ley les prohíbe hacer.
Pero, atento que las leyes se pueden cambiar, hay que subrayar algo por demás importante: por su propia naturaleza, función y capacitación, no existe precedente en el que los militares hayan ganado una guerra contra las drogas. En Colombia, sólo en el período más violento de la guerra contra el narcotráfico hubo 52000 muertos. Cuando México involucró a más de 40000 militares en su guerra a las drogas a partir de 2006 tuvieron un resultado de más de 45000 muertes violentas relacionadas con esa lucha. Similares consecuencias se observan en Honduras o Guatemala y hablemos de Afganistán, que después de la intervención y de la ocupación militar pasó a ser el principal productor y exportador mundial de heroína. En todos estos ejemplos la militarización del combate a las drogas ha sido un fracaso con gravísimos costos. Está demostrado que el peor error es declarar una guerra convencional a un enemigo invisible con capacidad de infiltrarse en las propias estructuras del Estado.
II Con ánimos de traer sentido común y realismo al debate, conviene poner sobre el tapete algunos puntos que quedan por fuera de los discursos de campaña y son importantes como insumo para la reflexión del ciudadano/a, no del votante, porque las elecciones y los discursos de candidatos pasan, pero los problemas de la ciudadanía quedan.
1. Seguridad y Defensa. No hay Ninguna Fórmula Perfecta.
No existe ningún modelo perfecto que prescriba el alcance y relación entre seguridad y defensa al que todos debiéramos adherir. De hecho en los ordenamientos legales de los países del continente existen grandes diferencias. Por ejemplo, hay estados del Caribe y Centroamérica en donde directamente no existen las Fuerzas Armadas como tales y son las fuerzas de seguridad quienes cumplen misiones en el ámbito de la defensa. En otros más cercanos como Colombia, prácticamente no hay división: la policía es parte del Ministerio de Defensa. Lo que sí es relevante es que en cada esquema nacional la relación seguridad y defensa responde a las realidades y necesidades de cada contexto y es el resultado de decisiones políticas y legales adoptadas en el marco de la soberanía de cada país.
En Argentina las leyes de Seguridad y de Defensa, aprobadas con amplios consensos, establecen una clara distancia y división de responsables y jurisdicciones. Las razones por las cuales los militares argentinos tienen vedado realizar tareas de seguridad pública o inteligencia son obvias. Cuando lo hicieron, esas actividades no funcionaron en beneficio de la seguridad ciudadana, la institución se corrompió y se erosionaron las capacidades de las FFAA para su misión principal que es la defensa del territorio, su población y la soberanía de la Nación.
2. No Podemos Volver Atrás a Mitad del Camino de la Reforma en Defensa.
Estamos a medio camino en la implementación de la reforma estructural más profunda de la política e instituciones de la defensa. Esto implicó haber asumido la conducción política de la defensa y de su instrumento militar que son las Fuerzas Armadas, la eliminación de hipótesis de conflictos con países hermanos, la nueva doctrina de la conjuntez y la metodología de planeamiento estratégico por capacidades. Estos fueron cambios fundamentales por los cuales nuestro país ha logrado un liderazgo internacional y especialmente regional. Culminar esta etapa es clave para pasar a la siguiente que tiene mucho más que ver con opciones tácticooperacionales como el redespliegue territorial y la adquisición de nuevos sistemas y equipamiento militar.
En ese marco, pretender cambiar el rol de las FFAA para que reemplacen a las de seguridad es equivocado y retrocede en el camino de las inconclusas reformas que tanto nos han costado, y que pretende solo efectos inmediatos para un problema que se debe abordar de forma integral con perspectivas de salud pública, de inclusión social y de seguridad pública. Todo lo anterior no significa tampoco un purismo principista indiferente al avance de la droga mientras metemos cadenas a las puertas de los cuarteles. La ley actual es muy clara en el sentido de que en situaciones de crisis se puede acceder al apoyo logístico que pueden brindar las FFAA. Pero debe existir un verdadero estado de emergencia y el empleo de las fuerzas militares debe tener fecha de inicio y una fecha de culminación. Nadie niega que los militares puedan tener equipamiento útil para el apoyo técnico como elementos de transporte o radares. De hecho operativos como el Escudo Norte I y II tratan de propiciar ese apoyo pero reiteremos, en situaciones temporales y hasta que las fuerzas de seguridad puedan adquirir sus propias capacidades y medios a tales efectos.
3. Necesitamos una Política Nacional Integral de Prevención y Control en el Marco de una Estrategia Regional de Cooperación.
En este artículo no se pretende explicitar en detalle una política sino contribuir al debate con la seriedad que implica plantear las cosas reales y no lo que la gente asustada quiere escuchar porque cree y le hacen creer que es la solución. En este sentido es necesario considerar algunos aspectos que demandan adoptar decisiones políticas, legales, económicas y sociales.
Necesitamos antes que nada un buen diagnóstico. Sin ello nunca sabremos la verdadera magnitud de la problemática y la consiguiente identificación de las prioridades que definirán las políticas de atención. En segundo lugar, debemos tener una verdadera estrategia nacional e integral en materia de políticas de seguridad ciudadana y lucha contra el crimen organizado en todas sus manifestaciones, en especial droga, trata, armas y lavado, que esto debe incluir indefectiblemente modalidades que involucren coordinadamente las acciones preventivas y punitivas de los poderes locales, provinciales y nacional, acompañados por la inteligencia criminal y los órganos de investigación y administración de justicia. La participación ciudadana en la prevención y contención de los efectos de la droga y la trata es asimismo tan clave como policías en las calles, gendarmes en las fronteras y agentes estatales confiscando fondos y bienes mal habidos.
Políticas parciales punitivas de lo “visible” no solo no resuelven el problema sino que a veces generan otros nuevos. La represión al consumidor y al pequeño “dealer” vendedor, si es aislada de los otros componentes de una política integral, es una medida demostradamente condenada al fracaso, no solo porque se ataca al eslabón más débil y más fácil de reemplazar de la cadena, sino porque genera a su vez otros problemas estructurales como embudos judiciales y sobrepoblación en cárceles que se transforman en universidades del crimen. Los EEUU declararon a través del Presidente Nixon su guerra a las drogas hace más de 40 años. Hoy con menos del 5 por ciento de la población global el país tiene casi 2,5 millones de presos por drogas, casi todos ellos consumidores pequeños y vendedores. Esta cifra representa más del 25 por ciento de la población encarcelada a nivel mundial. Y sin embargo sigue manteniendo el triste record de ser el primer país consumidor de drogas. Un caso opuesto es Portugal, que hace diez años descriminalizó la venta de bajo nivel y el uso de todas las drogas ilícitas. Desde entonces disminuyó en un 50 por ciento el número de adictos de sustancias duras y drogas intravenosas así como la violencia relacionada con ellas. Es importante también observar lo que sucede en esta materia en Uruguay. Y también el informe de la famosa Comisión Global de Políticas de Drogas, conformada por altos dignatarios como Kofi Annan, ex presidentes como Clinton, Cardozo, Gaviria, etc., que concluyó con recomendaciones como “Terminar con la criminalización, la marginalización y la estigmatización de las personas que usan drogas pero que no hacen ningún daño a otros” y alentó a los gobiernos a que experimenten con modelos de regulación legal de las drogas. El ex presidente colombiano César Gaviria agregó: “No podemos ignorar por más tiempo hasta qué punto la violencia, el crimen y la corrupción relacionados con las drogas en América Latina son los resultados de las fallidas políticas de guerra a las drogas,”. Este informe es un insumo para el debate sobre drogas en la Sesión Especial de la Asamblea de Naciones Unidas el próximo año.
El cocodrilo depredador del narcotráfico no nada en la droga sino en la verde agua del dinero. Controlar los cuantiosos fondos del crimen organizado que entran a través del lavado al mercado financiero legal es la política más eficaz para generar “inseguridad jurídica” al negocio del narcotráfico. Es sacarle el agua al cocodrilo, y es el mejor remedio para que busquen huir a otros lugares. Esto implica que busquemos nuevas, mayores y más eficientes normas de regulación y control a las entidades financieras y los bancos, y a las industrias presas fáciles del lavado como las de hotelería, turismo, construcción, juegos de azar, etc. Medidas de este tipo tienen un altísimo efecto disuasivo a la penetración del crimen organizado.
Otro aspecto de alta importancia es resolver el problema de la coordinación internacional, comenzando en nuestra propia región. Las fronteras se han convertido en obstáculos para las autoridades nacionales y en verdaderos puentes de conexión del crimen organizado transnacional. La solución debe pasar tarde o temprano por agrandar la jurisdicción por sobre las fronteras a través de la conformación de un esquema regional de control de delitos como el tráfico o la trata, especialmente en materia de inteligencia criminal. Esto es posible plantearlo hoy en el marco de la integración subregional que estamos avanzando bajo el paraguas de Unasur.
Ser realista no es vencer “prejuicios” del pasado respecto a los militares, como pretenden algunos políticos, analistas y candidatos. Ser realistas en esta materia es propiciar la mejoría mediante el fortalecimiento de las instituciones de seguridad encargadas por ley de brindar precisamente eso: seguridad ciudadana. Estos candidatos y partidos presionados por el nerviosismo de la derrota electoral, adoptan la conducta de quienes solo tienen un martillo: todos los problemas lucen como clavos; y los militares son un martillo fácil de agarrar.
La violencia y la inseguridad son problemas de la seguridad y no de la defensa. La política de lucha contra el narcotráfico no debe separar el control de la prevención, con ejes de acción transversales y operacionales entre lo local y lo nacional y cooperación efectiva entre lo nacional y lo regional. Ojalá logremos una estrategia nacional que podamos mostrar y compartir con otros países en la Sesión Especial sobre drogas de las Naciones Unidas en el 2016.
* Embajadora ante la OEA.