Por Leandro GrilleEne 18, 2016

No es necesario ingresar el asunto al Parlamento ni intentar propiciar una solicitud formal del Estado uruguayo que, como miembro pleno de ese desprestigiado organismo puede, naturalmente, elevar sus quejas y reclamos de dimisión cuando lo considere oportuno. Pero no tendría mucho sentido embarcar a nuestro país en una campaña de ese tenor para enmendar un error que es pura y exclusivamente del Frente Amplio. Acá no le cabe responsabilidad a más nadie. Ni a la oposición ni a los medios de comunicación ni a ningún otro actor importante de la política nacional. Almagro como secretario general de la OEA es un horror íntimo del Frente Amplio, un mamarracho de nuestra prosapia.
No es necesario ingresar el asunto al Parlamento ni intentar propiciar una solicitud formal del Estado uruguayo que, como miembro pleno de ese desprestigiado organismo puede, naturalmente, elevar sus quejas y reclamos de dimisión cuando lo considere oportuno. Pero no tendría mucho sentido embarcar a nuestro país en una campaña de ese tenor para enmendar un error que es pura y exclusivamente del Frente Amplio. Acá no le cabe responsabilidad a más nadie. Ni a la oposición ni a los medios de comunicación ni a ningún otro actor importante de la política nacional. Almagro como secretario general de la OEA es un horror íntimo del Frente Amplio, un mamarracho de nuestra prosapia.