Sin policía ni espíritu santo. El estado de Espíritu Santo, y sobre todo su capital, Vitoria, hace cinco días que es una tierra sin ley. La llegada del Ejército no impidió que siguiesen los saqueos, los robos y los asesinatos. Una cara del duro ajuste fiscal.
Por Eric Nepomuceno
Desde Río de Janeiro
09 de febrero de 2017
Pagina12 |

La presencia de los primeros 500 militares en las calles no frenó los saqueos, la quema de vehículos y las muertes.
Hasta las seis y media de la tarde de ayer, fueron al menos 90 muertes violentas en el estado de Espírito Santo. La mayoría en la capital, Vitoria, y su periferia. Eso, en cuatro días y medio. En exactas 84 horas. Un asesinato a cada 56 minutos.
