Por Alcira Argumedo
14 de noviembre de 2019

El golpe contra Evo Morales se enmarca en un contexto internacional donde distintos factores indican que Estados Unidos está perdiendo la disputa hegemónica con el bloque chino-ruso en términos económicos, geopolíticos y tecnológicos. Sin ignorar el carácter despótico de su sistema político, bajo toda evidencia la dirección política de la globalización neoliberal ejercida por China, con un importante papel del Estado y guiada por una planificación con objetivos de corto, mediano y largo plazo, ha sido mucho más efectiva que la globalización en Occidente, liderada por las leyes del mercado y el protagonismo exclusivo de corporaciones, bancos y capitales financieros especulativos.
14 de noviembre de 2019

El golpe contra Evo Morales se enmarca en un contexto internacional donde distintos factores indican que Estados Unidos está perdiendo la disputa hegemónica con el bloque chino-ruso en términos económicos, geopolíticos y tecnológicos. Sin ignorar el carácter despótico de su sistema político, bajo toda evidencia la dirección política de la globalización neoliberal ejercida por China, con un importante papel del Estado y guiada por una planificación con objetivos de corto, mediano y largo plazo, ha sido mucho más efectiva que la globalización en Occidente, liderada por las leyes del mercado y el protagonismo exclusivo de corporaciones, bancos y capitales financieros especulativos.


