Por Jaime Iturri Salmón
28 de junio de 2022

El comandante de la policía, general Jhonny Aguilera, explicando la investigación.. Imagen: Diario La Razón, Santa Cruz, Bolivia
El asesinato de tres uniformados ligados a la policía boliviana ha desnudado una compleja maraña de relaciones familiares entre el narcotráfico y la derecha boliviana que van incluso hasta la expresidenta de facto Jeanine Añez. Cuando los policías llegaron a La Bendita, la hacienda de Misael Nallar, encontraron un pequeño zoológico habitado por sesenta animales entre los que se hallaban tres pumas, una especie en peligro de extinción en el país. Pero además descubrió un depósito de armas de guerra de grueso calibre y nada menos que 37 cuatriciclos cuadratrack y teryx.
El asesinato de tres uniformados ligados a la policía boliviana ha desnudado una compleja maraña de relaciones familiares entre el narcotráfico y la derecha boliviana que van incluso hasta la expresidenta de facto Jeanine Añez. Cuando los policías llegaron a La Bendita, la hacienda de Misael Nallar, encontraron un pequeño zoológico habitado por sesenta animales entre los que se hallaban tres pumas, una especie en peligro de extinción en el país. Pero además descubrió un depósito de armas de guerra de grueso calibre y nada menos que 37 cuatriciclos cuadratrack y teryx.



