Por Jorge Elbaum
13 de junio de 2026

EFE. EFE
La guerra, despojada de eufemismos, consiste en quebrar al adversario hasta imponerle la voluntad del vencedor. Gana quien logra dictar condiciones; pierde quien debe aceptarlas. Según ese patrón histórico, los conflictos suelen cerrarse de tres maneras, separadas o combinadas: una resolución militar —con victoria, derrota y eventual capitulación—; un acuerdo de paz negociado, formalizado en un documento diplomático; o un cese indefinido de hostilidades, sin firma ni garantías explícitas.
La guerra, despojada de eufemismos, consiste en quebrar al adversario hasta imponerle la voluntad del vencedor. Gana quien logra dictar condiciones; pierde quien debe aceptarlas. Según ese patrón histórico, los conflictos suelen cerrarse de tres maneras, separadas o combinadas: una resolución militar —con victoria, derrota y eventual capitulación—; un acuerdo de paz negociado, formalizado en un documento diplomático; o un cese indefinido de hostilidades, sin firma ni garantías explícitas.

