8 feb 2026

EL OTRO GRAN NEGOCIADO

URUGUAY: UN CONTRATO A MEDIDA
El fallo del TCA: “El fin de un cepo ilegal y el triunfo del interés general” 

por la Dra. Silvia Etchebarne Vivian

MONTEVIDEO (Uypress)-
07.02.2026



Foto: TCP / Daniel Rodríguez / adhocFOTOS


La abogada Silvia Etchebarne Vivian compartió en la red social X sus opiniones sobre el fallo del Tribunal de Lo Contencioso Administrativo (TCA) sobre el fin del monopolio de Terminal Cuenca del Plata (TCP) en el Puerto de Montevideo, que por su claridad compartimos con nuestros lectores.

La reciente sentencia del Tribunal de Lo Contencioso Administrativo (TCA) respecto a los Decretos 114/2021 y 115/2021 no es, bajo ningún concepto, un triunfo para quienes diseñaron y defendieron el acuerdo con la empresa belga Katoen Natie. Por el contrario, es una enmienda técnica severa que desmantela el corazón de un blindaje monopólico que pretendía hipotecar la soberanía portuaria de Uruguay hasta el año 2081.

Resulta lamentable observar a los responsables de aquel acuerdo comparecer ante la opinión pública con un triunfalismo que ignora la realidad jurídica. Como bien señala con su habitual lucidez Arturo Pérez-Reverte, hay una clase de impostura que no solo comete el error, sino que tiene la insolencia de "festejar el naufragio como si fuera una regata ganada". Es la victoria de la retórica sobre la vergüenza.

Mirando la conferencia de prensa de las autoridades del gobierno anterior, resulta inevitable recordar lo que Perez-Revetre define con precisión quirúrgica: "Vivimos en un tiempo donde la palabra dada no vale nada y donde el mediocre, cuando es sorprendido en su falta, no baja la cabeza, sino que sale al balcón a reclamar el aplauso". Es esa "arrogancia del ignorante o la soberbia del cínico"la que les permite presentar como un triunfo lo que en realidad es una cachetada jurídica a su gestión

El TCA ha sido tajante al declarar nula la Cláusula 3.5.4. El Estado uruguayo no puede "atar sus propias manos" ni renunciar a su potestad regulatoria. Aquella cláusula no era una herramienta de eficiencia, era una renuncia de soberanía en favor de un privado. Al anularla, el Tribunal ha ratificado que:

* El Estado recupera la libertad absoluta para otorgar nuevas concesiones o permisos sin pedir permiso a TCP.

* Se eliminan los condicionamientos arbitrarios que supeditaban la competencia a la voluntad de la empresa instalada (el absurdo requisito de superar el 85% de capacidad operativa).

El retorno a la Ley de Puertos de 1992


Lo que ha hecho el TCA es rescatar el espíritu de la Ley N.º 17.243 y el principio de libre competencia. La pretensión de "blindar" una operativa por 60 años mediante un decreto que violaba la jerarquía legal era un atropello técnico. Hoy, TCP mantiene una "prioridad" -condicionada a inversiones que, dicho sea de paso, presentan atrasos significativos sin sanciones a la vista-, pero ha perdido la exclusividad blindada.

La defensa del Interés General

El acuerdo ahora desmantelado en su cláusula clave no solo ignoraba el bolsillo de los ciudadanos y los costos logísticos del país, sino que también olvidaba a los trabajadores y la transparencia del mercado. Un mercado monopolizado de forma sagaz no es un mercado eficiente; es un mercado cautivo y sino pregúntenle al Banco Mundial, que nos puso entre los 25 peores puertos del mundo.

Conclusión

Celebrar que el máximo órgano de justicia administrativa te diga que firmaste una cláusula ilegal es un insulto a la inteligencia de los uruguayos. Hemos recuperado la capacidad de decidir sobre nuestro principal activo logístico.

El Puerto de Montevideo vuelve a ser de todos los uruguayos y no de un contrato redactado a espaldas del interés general en la intimidad de los gabin.etes como señaló el Dr. Gonzalez Lapeyre.

La casa esta en orden

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias