En 21/01/2022

Desde la crisis de 2008 el capitalismo global acentuó sus tendencias previas y las magnificó. La financiarización de la economía aceleró su ritmo luego de que los Estados del norte (en particular Estados Unidos) llevaran a cabo los salvatajes multimillonarios a los bancos de inversión que contaban con una parte muy importante de su cartera en subprime. Esta nueva ola de financiarización aceleró el ritmo de crecimiento de nuevas burbujas y apalancó a las nuevas megacorporaciones triunfantes: las hi-tech y las plataformas. El mundo del trabajo continuó su derrotero excluyente de más de un 50% de la población en los países capitalistas del sur, con la acentuación de la deslocalización productiva y nuevos encadenamientos de las cadenas globales de valor en los cuales las posiciones medias siguen siendo ocupadas por los países del norte global, con la excepción de China.

Desde la crisis de 2008 el capitalismo global acentuó sus tendencias previas y las magnificó. La financiarización de la economía aceleró su ritmo luego de que los Estados del norte (en particular Estados Unidos) llevaran a cabo los salvatajes multimillonarios a los bancos de inversión que contaban con una parte muy importante de su cartera en subprime. Esta nueva ola de financiarización aceleró el ritmo de crecimiento de nuevas burbujas y apalancó a las nuevas megacorporaciones triunfantes: las hi-tech y las plataformas. El mundo del trabajo continuó su derrotero excluyente de más de un 50% de la población en los países capitalistas del sur, con la acentuación de la deslocalización productiva y nuevos encadenamientos de las cadenas globales de valor en los cuales las posiciones medias siguen siendo ocupadas por los países del norte global, con la excepción de China.
















Sede de la empresa israelí que comercializa el programa Pegasus, NSO Group, en Herzliya, cerca de Tel Aviv.. Imagen: AFP





















