14 ene 2014

PROCESADO:EL REPRESOR DE AUTOMOTORES ORLETTI CESAR “PINO” ENCISO

Un Pino procesado
En noviembre fue extraditado desde Brasil, donde se había escapado a fines de la década del ’80. Sólo podrá ser juzgado por cuatro casos de desapariciones.


El ex agente de inteligencia César Alejandro Enciso, alias “Pino”, era yerno del general Otto Carlos Paladino, jefe de la SIDE durante el terrorismo de Estado. Trabajó con su suegro en el centro clandestino que tenía a su cargo: Automotores Orletti, donde secuestró y torturó junto con otros agentes de inteligencia, de la Triple A y del ejército uruguayo. Enciso fue extraditado en noviembre desde Brasil y ahora fue procesado por el juez federal Daniel Rafecas.

El ex agente fue requerido para juzgarlo por la privación ilegal de la libertad y tormentos a unas 40 víctimas, delitos calificados como de lesa humanidad y, por lo tanto, imprescriptibles. Pero como Brasil no reconoce este principio que rige en materia internacional, sólo permitió el juzgamiento de Enciso por los secuestros de cuatro de esas víctimas que permanecen desaparecidas y se considera que el delito se sigue cometiendo. Se trata de Gerardo Francisco Gatti, Julio César Rodríguez, Manuela Santucho y Cristina Navajas, quienes fueron vistos con vida en el centro clandestino de detención de Automotores Orletti.

Manuela Santucho y Nélida Navajas –mujer de Julio Santucho– fueron secuestradas el 13 de julio de 1976 en un departamento de la calle Warnes, en la ciudad de Buenos Aires. Navajas estaba embarazada. Ambas fueron llevadas a Orletti, donde las torturaron. Unos días después, Manuela fue obligada a leer la noticia del asesinato de su hermano Mario Roberto, líder del PRT-ERP, y escuchar cómo torturaban hasta la muerte a otro de sus hermanos, Carlos.

Gerardo Gatti era un conocido dirigente sindical uruguayo que fue secuestrado en Buenos Aires y llevado a Orletti. Julio César Rodríguez también era uruguayo.

Enciso, que actualmente está detenido en Marcos Paz, vivió desde fines de los ’80 en Brasil con una identidad falsa. Además de Rafecas, la Justicia italiana quería juzgarlo por los crímenes cometidos en Orletti, pero Brasil sólo admitió que viniera a la Argentina y redujo su acusación a cuatro casos. Pino intentó evitar su extradición pidiendo que se lo considerara “refugiado”, pero su reclamo no prosperó.

Orletti era base de operaciones del Plan Cóndor, la colaboración represiva entre dictaduras del Cono Sur, y funcionó en el barrio porteño de Floresta entre mayo y noviembre de 1976 bajo dependencia de la SIDE y el liderazgo de Aníbal Gordon.

Los sobrevivientes relataron que las víctimas generalmente estaban en la planta inferior o garaje, donde los mantenían tabicados y atados. Allí se escuchaban gritos de la planta superior, donde funcionaba el cuarto de tortura. Uno de los métodos crueles utilizados por los represores del centro regenteado por la SIDE consistía en que los secuestrados eran esposados y colgados de un gancho hasta que los pies quedaban a unos 20 o 30 centímetros del piso y en ese estado se les aplicaba electricidad en el cuerpo.

Algunas de las víctimas de Orletti fueron halladas en tambores de cemento. Al procesar a varios represores de ese centro, Rafecas señaló al respecto: “El proceso de la deshumanización, que comenzaba con la captura y continuaba en el campo de detención y tortura, tuvo en estos casos un final que difícilmente pueda ser superado desde la perspectiva de la eliminación de todo vestigio de condición humana para con los cautivos: hay que caer en la cuenta de que personas con las que compartimos una misma cultura, una misma civilización, ejecutaron de un disparo en la cabeza a hombres y mujeres que estaban a su merced; luego se procuraron tambores, arena y cemento; luego, no sin esfuerzo, y seguramente de propia mano, colocaron los cadáveres en los tambores, los rellenaron, los sellaron, llevaron con sus brazos la carga de restos humanos hasta los camiones y finalmente arrojaron los tambores al río”. Por esos hechos ya fueron condenados, entre otros, Eduardo Cabanillas, Eduardo Ruffo y Raúl Guglielminetti.

Mirar la película completa

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Opinion

Por Jorge Rivas *

Las imágenes son diversas y contradictorias: record de consumo de energía eléctrica, cortes de luz, de agua, aumento del consumo social, inflación, crecimiento económico, y así podríamos seguir, señalando contradicciones. Me parece, sin embargo, que lo peor que podemos hacer es sacar de contexto cada uno de estos datos y verlos aisladamente. Así, nos hacemos una composición de la realidad parcial, y por lo tanto distorsionada.

Quedarse con la foto de los cortes de luz para desacreditar el proyecto es sencillamente una torpeza. Hacerlo con la foto de las estadísticas de la OEA, que demuestran que la Argentina es el país de América latina que más ha achicado la brecha de desigualdad social en la última década, y sostener por lo tanto que todo anda de maravillas, sería una ingenuidad, en la mejor de las hipótesis. Y en cualquiera de los dos casos, la mirada sería sesgada.

Por eso es importante ver la película completa, teniendo claro de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde vamos. Esto último es central, ya que mantener firme el rumbo del proyecto de transformación nos va a permitir no caer en los desalientos que suelen producirnos las contradicciones y los claroscuros con los que nos topamos en nuestra marcha.

En ese sentido, sería tan necio negar lo mucho que se ha avanzado en estos últimos diez años como lo sería negar que el camino que nos falta es aun más largo que el que ya se ha recorrido. También se debe saber que cuanto más profundicemos el proyecto, mayores serán las resistencias de los sectores de privilegio, que van percibiendo cómo cotidianamente pierden incidencia en el poder político.

La profundización del proyecto consistiría precisamente en ir superando esas contradicciones con las que nos topamos cotidianamente. Para ello, necesitamos ensanchar los límites que nos impone la democracia formal, la que es propuesta por los grupos dominantes sólo como un conjunto de reglas del juego, vacías de todo contenido social.

De ahí que el rol de la izquierda consista en militar por seguir ampliando derechos para nuestro pueblo, en particular para nuestro pueblo pobre, sin caer en la mentira institucional de que para avanzar en democracia de lo que se requiere es de consenso, sin confrontación. Esa es la gran trampa que pretenden imponernos desde los centros del poder económico concentrado, para preservar el orden conservador liberal.

La única manera de superar las contradicciones que a veces nos desalientan, entonces, es seguir avanzando, y eso implica confrontar para conquistar nuevos derechos, lo que a su vez exige mejorar nuestra masa crítica ensanchando el campo popular.

Desde las corporaciones mediáticas nos bombardean cotidianamente con imágenes de una realidad sesgada. Ellos pretenden que cambiemos el rumbo, y no van a abandonar ese propósito. Vayamos sabiendo que la construcción de una sociedad justa no se logrará precisamente mediante el consenso con ellos.

* Diputado nacional, Confederación Socialista-FpV.


13 ene 2014

Investigan el vínculo de Julio Novo con una red internacional de narcotráfico

San Isidro
Investigan el vínculo de Julio Novo con una
red internacional de narcotráfico
El cuestionado funcionario, factótum del pacto secreto entre intendentes, policías y fiscales, está en su peor hora. La justicia federal lo tiene en la mira por encubrir los crímenes de tres colombianos. El fin de una vaca sagrada de la familia judicial

Ricardo Ragendorfer-Tiempo Argentino 5/1/14

La noticia –publicada el 31 de diciembre por Tiempo Argentino– no mereció la debida atención del espíritu público, pese a sus imprevisibles consecuencias políticas y judiciales. Lo cierto es que en la historia delictiva argentina no hay antecedente alguno de un episodio semejante: el súbito allanamiento de una fiscalía general; en este caso, la de San Isidro, en virtud de una grave denuncia contra su titular, Julio Novo –presentada nada menos que por un subordinado suyo, el fiscal Luis Angelini– por ofrecer tranquilidad a una red internacional de narcotráfico al sabotear la pesquisa sobre los crímenes de tres colombianos en el Gran Buenos Aires.

La irrupción policial –ordenada por la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado– alcanzó los despachos de los fiscales generales adjuntos Eduardo Vaiani y Rodrigo Caro.
Hubo otra requisa simultánea en la fiscalía descentralizada de San Fernando –en donde Angelini tenía su oficina antes de ser apartado– y una "visita de cortesía" a la Procuración de la Suprema Corte provincial, a cargo de la doctora duhaldista María del Carmen Falbo, quien a último momento esquivó el escarnio de una revisación forzosa con la entrega voluntaria de la documentación requerida.

A esta altura, no deja de sorprender que las sangrientas secuelas de una interna en el corazón del grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia propiciaran la peor desventura de Novo, una de las vacas sagradas de la familia judicial, y no sin herir en el norte bonaerense el pacto secreto entre intendentes, policías y fiscales.

ADIÓS A LAS ARMAS

Una de sus más recientes apariciones públicas ocurrió en julio de 2013, durante un acto del Frente Renovador en San Isidro. En esa oportunidad, el líder del espacio, Sergio Massa, tuvo una frase de elogio para su persona: "El fiscal general hace muy bien su trabajo." Novo, entonces, sonrió con humildad. Antes fue efusivamente abrazado por un candidato a concejal por el distrito; era Juan Carlos Rebollo, un antiguo dignatario de la Maldita Policía de Eduardo Duhalde sospechado de haber integrado el personal de un campo de exterminio durante la última dictadura.
También aplaudía a rabiar un sujeto de ojos rasgados y kilos de más; no era otro que el comisario retirado Ángel Casafuz, quien años atrás había sido jefe de Delitos Complejos y Narcocriminalidad de la Bonaerense. Su presencia remitía a una vieja historia.

En los corrillos de la mazorca provincial aseguran que en la mañana del 3 de junio de 2002, Casafuz recibió una llamada telefónica. Se dice que desde el otro lado de la línea estaba nada menos que el fiscal general de San Isidro.
El doctor Novo, un hombre con fama de duro e implacable, no había comenzado ese lunes de la mejor manera. Al parecer, mientras todavía tomaba los últimos sorbos de café y su esposa se disponía a llevar a los chicos al colegio, irrumpieron tres ladrones en su hogar, ubicado en la calle Catamarca al 600, de Acassuso. Sólo los dichos del fiscal consignan esa cantidad de intrusos
. Otra versión señala que había un solo delincuente. El caso es que este ahora yacía en el suelo con tres balazos en la espalda. Y Novo empuñaba una pistola aún humeante. Al parecer, el muerto estaba desarmado. Los vecinos aseguran que, antes de llegar la policía, acudió al domicilio en cuestión un hombre de ojos rasgados y kilos de más. Curiosamente, en el expediente –instruido por una subordinada de Novo, la doctora Alejandra Dotti– quedaría asentado que, junto al cadáver del ladrón, había "un revólver calibre 32".

En 2009, 13 fiscales de San Isidro impulsaron un pedido de jury para Novo, a quien describían como un "psicópata perverso".
Lo acusaban de arbitrariedad, filtración de datos reservados, trabas burocráticas, parcialidad, y malos tratos. Finalmente, la doctora Falbo archivó el expediente.

Por aquellos días, su intromisión en el caso por el asesinato de María Marta García Belsunce era notable. En esa ocasión, Novo interpuso desde su cargo un cúmulo de obstáculos para entorpecer la pesquisa. Desde el envío de allegados suyos para retirar partes del expediente hasta remplazar al fiscal Diego Molina Pico por otro, para luego reponerlo al iniciarse el primer juicio, pero con tres fiscales adjuntos que en realidad estaban alineados con la defensa.

En resumidas cuentas, la gran contribución de Novo a la justicia provincial consistió en consolidar un sistema que a los fiscales les exige mano dura, condenas sin pruebas, acusar por las dudas. Y con un férreo control sobre ellos. Un control cifrado en el hostigamiento, en coacciones de toda índole. Para así desalentar a quienes tuvieran la osadía de meter un palo en la rueda abocada a la fabricación de culpables en escala mayorista.

Sus desvelos punitivos encajan con los de Massa, cuya plataforma incluye el endurecimiento penal, la flexibilidad de las garantías procesales y la saturación de cámaras en las calles.
Tales iniciativas cuentan con el aval de otros intendentes alineados con él. Todos ellos (Humberto Zuccaro, en Pilar; Luis Andreotti, en San Fernando; Gustavo Posse, en San Isidro, y Jorge Macri, en Vicente López) controlan con destreza desde sus respectivos municipios los índices de la violencia urbana a través de una encomiable convivencia con el Ministerio Público y los uniformados. En este punto cobra relevancia la figura de Novo, un gerenciador de esa cofradía

En paralelo, sin embargo, Novo tiene numerosos pedidos de juicio político por estorbar causas por narcotráfico y ajustes de cuentas en el marco de dicha actividad.
En definitiva, el fiscal general influiría negativamente en el esclarecimiento de los delitos para los que Massa propone aumentar las penas. No obstante, el intendente de Tigre insiste: "Novo hace muy bien su trabajo."

MUERTE A LA COLOMBIANA

El 24 de julio de 2008 se produjo la ejecución casi quirúrgica de dos narcos colombianos en el estacionamiento del shopping Unicenter de Martínez. Se trataba de Jorge Quintero Gartner y Héctor Edison Duque Ceballos, alias "El Tetudo". Pertenecían a un cártel de drogas conocido como Grupo Cordillera, encabezado por el paramilitar Carlos María Jiménez, actualmente preso en Medellín.
Siete meses después, otro colombiano vinculado al mismo cártel, Juan Galvis Ramírez, fue enviado por un sicario al Mas Allá, frente a una tienda de artículos náuticos en San Isidro. Las alevosas maniobras del doctor Novo para entorpecer la pesquisa dieron forma a la denuncia penal del fiscal Angelini en su contra.

La primera causa era tramitada por el fiscal Diego Grau; la otra, por Angelini. Al principio, Grau se reunió con fiscales de Mercedes y La Matanza por investigaciones conexas; pero el adjunto de Novo –Marcelo Vaiani– le ordenó que abandonara el encuentro y acudiera a su despacho para impartirle directivas sobre la forma de llevar estadísticas.
Novo luego abortó un pedido de allanamiento en la empresa de los hermanos Gustavo y Eduardo Juliá, encarcelados dos años después por narcotráfico en España.
A continuación, el fiscal general apartó a Grau de la pesquisa por lo del Unicenter, relegándolo sin fundamentos a tareas menores.
En su reemplazo, Novo nombró en forma verbal a Angelini, pero sin proveerle ni siquiera un escritorio. Al mismo tiempo, le asignó la fiscalía de San Fernando con un plazo perentorio de 120 días para que finalizara las 1000 causas tramitadas allí.
A partir de entonces, las intromisiones de los adjuntos Vaiani y Rodrigo Caro se plasmaron en torpezas programadas –como el extravío de importantes pruebas– y otras zancadillas.
Pero también en un insistente monitoreo de la pesquisa para saber si involucraba a otras personas. La frutilla del postre consistió en frustrar un viaje de Grau y Angelini a Colombia para entrevistar a testigos y funcionarios, además de acceder a documentos judiciales, por lo que los fiscales de ese país esperaron vanamente en el aeropuerto a sus colegas argentinos. La excusa esbozada al respecto fue una desinteligencia entre la Procuración y la Fiscalía General.

Un interrogante sobrevuela esta historia como un fantasma apenas disimulado: ¿qué poderosas razones tuvo el fiscal general de San Isidro para encubrir con tal ahínco a los sicarios de aquellas tres ejecuciones y, desde luego, a sus mandantes?
En la respuesta, desde luego, se desliza un enigma mayor: la posible subordinación del doctor Novo a ciertos poderes ocultos del narcotráfico internacional.
La jueza Arroyo Salgado tiene la última palabra.

Massa - La pata política

"El fiscal general hace muy bien su trabajo", expresó el intendente de Tigre en su campaña

URUGUAY : LA UTOPÍA ES POSIBLE




LA UTOPÍA ES POSIBLE

Publicado el 28/12/2013 – La República

Enrique Ortega Salinas

Tengo mucho que agradecer a Tabaré. En primer lugar, haberme liberado de la dictadura de los fumadores que nos echaban sin pudor el humo en la cara.

Lo aplaudo por enfrentarse a una multinacional cuasimafiosa a la cual sólo le interesa acumular dinero sobre una montaña de cadáveres.
Me emociona que al recorrer escuelas y liceos para brindar mis conferencias los alumnos ya sepan quién soy porque buscaron mi nombre en sus ceibalitas y que pueda mostrarles imágenes en pantalla gigante gracias a otra faceta del Plan Ceibal poco difundida y que también permite ofrecer video conferencias.

Me cae bien porque tiene facilidad para caer bien. Tiene todo para llevarnos a un cómodo tercer triunfo; pero me dolió cuando vetó la ley del aborto y cuando sostuvo que los Estados Unidos ya no son tan imperialistas como antes. No me gustó que su gabinete fuera copado por montevideanos en desmedro de muchos valiosos compañeros del interior; un ninguneo que se ha reiterado en el gobierno actual, como si fuera justo que uno de 19 departamentos gobierne a todo un país.

Constanza es, sencillamente, brillante; pero sin dinero ni estructura representa para mí el camino difícil, ya que frente al carismático líder se han alineado la casi totalidad de los grupos del Frente. Las encuestas me dicen que lo más inteligente es seguir el rumbo de la mayoría. Medio país no sabe quién es; pero aún así, la última encuesta de Cifra le daba un 12 % que como arranque no está nada mal. En el Congreso, casi un 26 % de los participantes le dio su apoyo y en las redes, gana por arrase.

Apoyar a Constanza no es fácil ¿Por qué y para qué hacerlo?

1. Porque es la manera de fortalecer un espacio nuevo que oxigenará al Frente Amplio y reivindicará sus raíces.

2. Porque es la manera de fortalecer el surgimiento de nuevas figuras cuando la renovación generacional es una deuda pendiente del Frente Amplio. La mayoría de los fundadores del Frente continúan en los primeros planos, no porque no haya gente de menos edad con capacidad, sino porque no se les deja asomar la cabeza. Llegó el momento en que los “históricos” de esta fuerza legendaria den paso a quienes vienen pidiendo cancha.

3. Porque la visión en materia de política internacional de Constanza es más latinoamericanista, más allegada a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina y Brasil, más allá de todas las dificultades a resolver con nuestros vecinos.

4. Porque sus críticas son tan necesarias como la autocrítica que mil veces he reclamado en vano al Frente Amplio. Nos hicimos los distraídos con el voto en blanco en Montevideo y nos hicimos los distraídos con el 20 % de votos en blanco en el Congreso. Hemos perdido votos y militantes y pocos se atreven a estudiar el motivo y expresarlo. Afortunadamente, hay alguien que no tiene miedo.

Que sea mujer me importa poco. En realidad, nada. Yo no decido mi voto por el sexo ni por el color de la piel, sino por las ideas, la capacidad, la valentía, la ética y la coherencia, y de esto Constanza tiene de sobra.

Veo a diario a muchos militantes desacatando la decisión de su sector y creo que muchas agrupaciones lamentarán no haber permitido la libertad de acción. El mismo encargado de medios e integrante del Ejecutivo del MPP, Carlos Otero, ha reconocido la deserción que sufren varios sectores. Constanza ha inyectado entusiasmo donde había desencanto.

No olvido que Tabaré nos sacó de la ruina, del saqueo y la corrupción. Incluso, después de la interna, apoyaremos todos a quien corresponda. Sin embargo, voy a elegir el camino difícil. Nadie dijo que el camino de la revolución fuera el más fácil. Voy a intentar fortalecer esta opción que representa el futuro. Tenemos dos candidatos imbatibles; el triunfo no es la cuestión.

La cuestión es si nos plantamos o no frente a los sectores socialdemócratas con una alternativa socialista o claudicamos, como hizo la Concertación chilena o el PSOE, ante el status quo implantado por la derecha durante siglos. El tema no es ganar, sino para qué.

Déjenme creer que la utopía es posible. Déjenme poner del lado de quien está en indiscutible desventaja. Déjenme contarles que cuando busqué independientes de inmediato surgieron como hongos tras la lluvia; elegimos representantes, fuimos al despacho más pequeño y humilde del Palacio Legislativo y le dijimos lo que miles y miles de compatriotas están repitiendo con alegría por todas partes, dentro y fuera del país, de tal modo que se ha convertido en slogan: Constanza, no estás sola.

12 ene 2014

Sobre Ernesto Guevara, el Che, 50 verdades

Sobre Ernesto Guevara, el Che, 50 verdades
ENE 11
Publicado por Raúl Antonio Capote
Por: Salim Lamrani

Tomado de: Lo cierto sin censura




El “guerrillero heroico” cubano-argentino perdura en la memoria colectiva como símbolo de resistencia a la opresión.

1. Ernesto Guevara nació el 14 de junio de 1928 en Rosario, Argentina, en el seno de una familia de cinco hijos. Sus padres Ernesto Guevara Lynch y Celia de la Serna forman parte de la clase acomodada y aristocrática.

2. Con dos años, el joven Guevara sufre su primera crisis de asma, enfermedad que lo acompañaría toda su vida y forjaría su voluntad a toda prueba. Su familia se instala en Córdoba y luego en Alta Gracia donde el clima es más propicio. Guevara pasaría 17 años de su vida allí, hasta 1947.

3. Lector ávido, Guevara devora los libros desde su más temprana edad y se apasiona por la filosofía, particularmente social.

4. En 1948, empieza una carrera de medicina en la Universidad de Buenos Aires. Se graduaría en 1953.

5. En 1950, Guevara realiza su primer viaje en motocicleta por el norte de Argentina y visita las regiones más pobres. Recorre en total 4.500 kilómetros y la miseria que golpea a su pueblo lo impacta mucho. Al respecto, escribe: “No me nutro con las mismas formas que los turistas. […] El alma [del pueblo] está reflejada en los enfermos de los hospitales”.

6. Un año más tarde, recorre la costa atlántica de América del Sur a bordo de un barco petrolero de la compañía nacional argentina que lo recluta como personal médico.

7. De enero a julio de 1952, con 24 años, Guevara realiza su primer viaje internacional en motocicleta con su amigo Alberto Granado. Visitan Chile, Perú, Colombia y Venezuela. En mayo de 1952, en Lima, Guevara conoce al doctor Hugo Pesce, dirigente del Partido Comunista de Perú y discípulo de José Carlos Mariátegui, que trabaja en un leprosería. Este encuentro así como los meses que pasarían en la institución médica se revelarían decisivos y orientarían su destino futuro de lucha a favor de los oprimidos. Durante este viaje, Guevara descubre la miseria y la explotación de los pueblos latinoamericanos, particularmente por las multinacionales estadounidenses.

8. En julio de 1953, tras graduarse de médico, Guevara realiza un nuevo viaje por América Latina con su amigo Carlos Ferrer. En Bolivia descubre el proceso radical que lanzó el Movimiento Nacionalista Revolucionario en 1952.

9. El 24 de diciembre de 1953 llega a Guatemala, que dirigía entonces el presidente reformador Jacobo Arbenz. Estaría nueve meses viviendo allí en condiciones económicas difíciles.

10. En Guatemala, Guevara traba amistad con Antonio “Ñico” López, exilado cubano que participó en el ataque al cuartel Moncada que lanzó Fidel Castro el 26 de julio de 1953. López sería quien daría el apodo de “Che” a Guevara, en referencia a la interjección típicamente argentina usada por el joven médico.

11. Guevara llega a Guatemala con un pensamiento político bien definido como lo muestra una carta que escribe a su tía Beatriz el 10 de diciembre de 1953: “Tuve la oportunidad de pasar por los dominios de la United Fruit, convenciéndome una vez más de lo terribles que son estos pulpos. He jurado ante una estampa del viejo y llorado camarada Stalin no descansar hasta ver aniquilados estos pulpos capitalistas. En Guatemala me perfeccionaré y lograré lo que me falta para ser un revolucionario auténtico… Tu sobrino, el de la salud de hierro, el estómago vacío y la luciente fe en el porvenir socialista”.

12. Guevara asiste al golpe de Estado que organizan la CIA y el coronel Castillo Armas en junio de 1954 que bombardean la capital. Integra las brigadas juveniles comunistas que organizan la resistencia y piden en vano armas al Gobierno. El Estado Mayor del Ejército apoya al golpista y exige la salida de Arbenz, quien es derrocado en julio de 1954.

13. Guevara saca las lecciones del golpe de Estado contra Arbenz en una carta a su madre: “La traición sigue siendo patriotismo del ejército, y una vez más se prueba el aforismo que indica la liquidación del ejército como el verdadero principio de la democracia”.

14. Tras refugiarse en la embajada de Argentina, consigue en septiembre de 1954 un salvoconducto para ir a México, donde viviría dos años. Trabaja como fotógrafo y médico y logra sobrevivir a duras penas. Poco después de su llegada, vuelve a encontrar a su amigo cubano López que lo invita a juntarse con los otros sobrevivientes del Moncada.

15. En 1955, Guevara conoce a Raúl Castro, recién salido de la cárcel, con el cual traba amistad. Poco después, lo presenta a Fidel Castro. Éste recuerda: “El Che era de aquellos por quienes todo el mundo sentía inmediatamente afecto, a causa de su sencillez, de su carácter, de su naturalidad, de su espíritu de camaradería, de su personalidad, de su originalidad. No necesitamos mucho tiempo para ponernos de acuerdo y aceptarle en nuestra expedición. […] Cuando nosotros nos encontramos con el Che, ya era un revolucionario formado; además, un gran talento, una gran inteligencia, una gran capacidad teórica”. A Fidel Castro también lo impacta el carácter del argentino: “El Che padecía de asma. Ahí estaba el Popocatépetl, un volcán que se halla en las inmediaciones de México, y él todos los fines de semana trataba de subir el Popocatépetl. Preparaba su equipo —es alta la montaña, 5.482 metros, de nieves perpetuas—, iniciaba el ascenso, hacía un enorme esfuerzo y no llegaba a la cima. El asma obstaculizaba sus intentos. A la semana siguiente intentaba de nuevo subir el «Popo» —como le decía él— y no llegaba. Nunca llegaba arriba, y nunca llegó a la cima del Popocatépetl. Pero volvía a intentar de nuevo subir, y se habría pasado toda la vida intentando subir el Popocatépetl, hacía un esfuerzo heroico, aunque nunca alcanzara aquella cumbre. Usted ve el carácter. Da idea de la fortaleza espiritual, de su constancia”.

16. La personalidad de Fidel Castro también asombra a Guevara. En una carta a sus padres, escribe: “Trabé amistad con Raúl Castro, el hermano menor de Fidel. El me presentó al jefe del Movimiento cuando ya estaban planeando la invasión a Cuba. [...] Charlé con Fidel toda una noche. Y al amanecer ya era el médico de su futura expedición. […] Fidel me impresionó como un hombre extraordinario […].Tenía una fe excepcional […] Compartí su optimismo”. Che pide entonces a Fidel Castro que le permita ir a pelear en Argentina, una vez que triunfase la Revolución en Cuba.

17. El 2 de diciembre de 1956, Guevara desembarca en Cuba con los revolucionarios liderados por Fidel Castro. El ejército los espera a su llegada y logra dispersarlos.

18. Guevara se distingue desde el inicio por su audacia y sus capacidades de líder. Fidel Castro recuerda los primeros momentos: “Sobrevino el primer combate victorioso y Che fue soldado ya de nuestra tropa y, a la vez, era todavía el médico; sobrevino el segundo combate victorioso y el Che ya no solo fue soldado, sino que fue el más distinguido de los soldados en ese combate, realizando por primera vez una de aquellas proezas singulares que lo caracterizaban en todas las acciones. […] Esa era una de sus características esenciales: la disposición inmediata, instantánea, a ofrecerse para realizar la misión más peligrosa. Y aquello, naturalmente, suscitaba la admiración, la doble admiración hacia aquel compañero que luchaba junto a nosotros, que no había nacido en esta tierra, que era un hombre de ideas profundas, que era un hombre en cuya mente bullían sueños de lucha en otras partes del continente y, sin embargo, aquel altruismo, aquel desinterés, aquella disposición a hacer siempre lo más difícil, a arriesgar su vida constantemente”.

19. Fidel Castro decide nombrarlo comandante en julio de 1957 y Guevara toma la cabeza de la segunda Columna llamada “Columna n°4” para engañar al enemigo sobre el número de guerrilleros. Guevara es el primero en conseguir ese grado, mucho antes que Raúl Castro.

20. Implacable con los traidores, los asesinos, los ladrones y los violadores a quienes aplica la pena capital, en cambio, Guevara se muestra generoso con los soldados enemigos hechos presos a quienes da la más grande atención, así como con los heridos. Guevara relata un episodio al respecto: “Cuando tomamos por asalto el primer camión, encontramos a dos soldados muertos y a un herido que en su agonía parecía seguir luchando. Fue rematado sin que se le diera la posibilidad de rendirse, algo que no podía hacer pues estaba medio inconsciente. Este acto de vandalismo lo realizó un combatiente cuya familia fue aniquilada por el ejército de Batista. Le reproché violentamente su acto sin darme cuenta que me escuchaba otro soldado herido. Se había escondido debajo de las mantas y se había quedado en la plataforma del camión sin moverse. Al oír eso y las excusas que pronunció nuestro compañero, el soldado enemigo señaló su presencia y pidió que no lo mataran; una bala le había fracturado la pierna y se había quedado al lado del camino mientras los combates continuaban en los otros dos camiones. Cada vez que pasaba un combatiente a su lado, el hombre gritaba: “¡No me maten, no me maten, el Che dijo que no se mataba a los presos!”.

21. En 1958, Fidel Castro decide nombrar al Che a la cabeza de la Escuela Militar recién creada para formar a los futuros guerrilleros, con el fin de protegerlo de su carácter demasiado temerario: “Che era un insuperable soldado; Che era un insuperable jefe; Che era, desde el punto militar, un hombre extraordinariamente capaz, extraordinariamente valeroso, extraordinariamente agresivo. Si como guerrillero tenía un talón de Aquiles, ese talón de Aquiles era su excesiva agresividad, era su absoluto desprecio al peligro”.

22. En junio de 1958, Guevara forma la Columna n°8 con los nuevas reclutas para hacer frente a la ofensiva final que lanzó Batista un mes antes mandando a 10.000 soldados a la Sierra Maestra para aplastar a la guerrilla.

23. El 31 de agosto de 1958, tras el fracaso militar de la dictadura, Fidel Castro lanza la contraofensiva con el fin de extender la guerrilla a todo el país y ordena al Che y a Camilo Cienfuegos dirigirse hacia la capital. El periplo de más de 500 kilómetros pone a la tropa a difícil prueba, acosada por las inclemencias de la naturaleza y por el ejército gubernamental. En una carta a Fidel Castro, Cienfuegos cuenta los sufrimientos padecidos durante la odisea: en 31 días de caminata, sólo comen once veces, entre otras cosas “una yegua cruda sin sal”. “Sólo los insultos y las amenazas de todo tipo lograban el avance de esta masa agotada”.

24. En la zona de Villa Clara, el Che crea el “Pelotón Suicida” integrado por guerrilleros aguerridos, encargados de las misiones más difíciles: “El ‘Pelotón Suicida’ era un ejemplo de la moral revolucionaria y se componía sólo de voluntarios seleccionados. Sin embargo, cada vez que moría un hombre –y eso ocurría en cada combate– en el momento de designación del nuevo aspirante, los que no fueron seleccionados ofrecían escenas de dolor que iban hasta los llantos. Era curioso ver a los jóvenes guerreros […] mostrar su juventud dejando correr algunas lágrimas, por no tener el honor de estar en primera línea de combate de muerte”.

25. El 28 de diciembre de 1958, Guevara lanza el ataque contra la ciudad de Santa Clara, último bastión del régimen antes de La Habana, reforzado por tropas diez veces superiores al número de guerrilleros que no superaban los 300 hombres. La batalla termina con la captura del tren blindado que vino de la capital con los refuerzos. No obstante, los rebeldes pagan un alto precio. Guevara brinda un testimonio al respecto: “Recuerdo un episodio que era revelador del espíritu de nuestra fuerza en esos días finales. Yo había reprendido a un soldado que se había quedado dormido en pleno combate y me respondió que lo había desarmado pues se le había escapado un tiro. Le contesté con mi tono seco habitual: ‘Consigue otro fusil y ve desarmado en primera línea de combate… si es que eres capaz de hacerlo’. En Santa Clara, mientras yo estaba reconfortando a los heridos, un moribundo me tocó la mano y me dijo: ‘¿Se acuerda de mí, Comandante? Usted me mandó a conseguir un arma en Remedio… aquí está’. Se trataba del [mismo] combatiente […], feliz de haber demostrado su valentía. Así es nuestro Ejército Rebelde”.

26. Al enterarse de la caída de Santa Clara en manos de los rebeldes, Batista decide huir en la noche del 1 de enero de 1959 hacia la República Dominicana. Fidel Castro ordena al Che y a Cienfuegos dirigirse hacia La Habana y tomar control de los cuarteles de Columbia y la Cabaña.

27. Durante los primeros meses de 1959, Guevara se encarga de los tribunales revolucionarios que juzgan los crímenes cometidos durante la dictadura militar. Cerca de 1.000 personas pasan por la “justicia expeditiva” y cerca de 500 son fusiladas. A guisa de comparación, durante la “Depuración Francesa” tras la Segunda Guerra Mundial, cerca de un millón de personas fueron arrestadas y cerca de 100.000 fueron condenadas. Hubo 10.000 ejecuciones, de ellas 9.000 extrajudiciales.

28. En febrero de 1959, el Presidente Manuel Urrutia declara a Ernesto Guevara ciudadano cubano por los servicios rendidos a la nación.

29. Guevara desempeña un papel clave en la creación del Instituto Nacional de Reforma Agraria y en la elaboración de la Ley de Reforma Agraria promulgada en mayo de 1959. Según él, “el guerrillero es, fundamentalmente, y antes que nada, un revolucionario agrario. Interpreta los deseos de la gran masa campesina de ser dueña de la tierra, dueña de los medios de producción, de sus animales, de todo aquello por lo que ha luchado durante años”.

30. En 1959, Guevara es nombrado Ministro de Industria y luego Presidente del Banco Nacional y firma los billetes con su apodo “Che”, para mostrar su desprecio hacia el dinero y las riquezas materiales. Procede a la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía del país.

31. En 1960, durante el Primer Congreso de Juventudes Latinoamericanas, Guevara desarrolla el concepto del “hombre nuevo socialista” que privilegiaría el interés general sobre las aspiraciones personales. Insiste en la importancia del trabajo voluntario, una “escuela creadora de conciencia”, y da ejemplo todos los fines de semana trabajando voluntariamente en las fábricas, los cañaverales y los puertos. También, realiza una gira por el bloque socialista y China y firma numerosos acuerdos comerciales.

32. Feroz detractor de la coexistencia pacífica elaborada por Estados Unidos y la Unión Soviética tras la crisis de octubre de de 1962, Guevara multiplica la ayuda a los movimientos revolucionarios en América Latina y en el mundo en nombre de la solidaridad internacionalista. Su sueño es desatar una guerra insurreccional en Argentina.

33. En 1964, Che renuncia a sus cargos en el Gobierno revolucionario para reiniciar la lucha armada en América del Sur. Como no estaban reunidas las condiciones, Fidel Castro le propone ir a África, al Congo, donde la CIA asesinó a Patricio Lumumba tres años antes. Situado en el centro de África, con fronteras con nueve países, el Congo podía ser el foco revolucionario que se expandiría a todo el continente.

34. En 1965, Guevara escribe la famosa carta de despedida a Fidel Castro en la cual renuncia definitivamente a sus cargos y a la nacionalidad cubana y declara su voluntad de hacer la revolución en otras tierras. La carta se haría pública en octubre de 1965 en el Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba.

35. En abril de 1965, Guevara llega a Tanzania, retaguardia de los revolucionarios congoleños. La presencia del líder argentino en el campo de batalla suscita la preocupación de los jefes de la rebelión congoleña por las implicaciones internacionales. Del mismo modo, mientras aquéllos pasaban la mayor parte del tiempo en Dar es Salaam, en Tanzania, Guevara les recuerda con su presencia que un jefe debe estar entre sus hombres en primera línea de combate. La experiencia congoleña que duraría nueve meses sería un “fracaso, según el Che, a causa de las luchas internas, la falta de disciplina entre los insurrectos y la decisión unilateral de Tanzania de dejar de suministrar a los rebeldes. En una Carta al Presidente Julius Nyerere, Guevara expresa su incomprensión y su disgusto: “Cuba ofreció ayuda sujeta a la aprobación de Tanzania, ésta aceptó y la ayuda se hizo efectiva. Era sin condiciones ni límites de tiempo. Comprendemos las dificultades de Tanzania hoy, pero no estamos de acuerdo con sus planteamientos. Cuba no retrocede de sus compromisos ni puede aceptar una fuga vergonzosa dejando al hermano en desgracia a merced de los mercenarios”.

36. Tras una estancia en Praga, Guevara regresa secretamente a Cuba donde decide ir a Bolivia, entonces bajo el yugo de la dictadura del general René Barrientos. El objetivo es lanzar un movimiento insurreccional que se expandiría por toda América del Sur.

37. El 7 de noviembre de 1966, Guevara empieza la redacción de su diario de Bolivia. En total 47 combatientes, entre ellos 16 cubanos, componen el Ejército de Liberación Nacional de Bolivia y ocupan la zona montañosa del sureste del país, cerca del río Ñancahuazú.

38. En marzo de 1967, el arresto de dos desertores pone en alerta al régimen militar que solicita la ayuda de Estados Unidos para capturar a Guevara y a sus hombres. El mismo mes empiezan los combates entre la guerrilla y el ejército boliviano, el cual inflige severas bajas a la tropa de insurrectos.

39. El 20 de abril de 1967, el ejército arresta a Regis Debray y a Ciro Bustos, dos miembros de la red de apoyo a la guerrilla. Ambos son sometidos a torturas y brindan información que permite al régimen localizar a los revolucionarios.

40. Mario Monje, secretario general del Partido Comunista de Bolivia, en vez de brindar una ayuda logística y humana prevista a la tropa, abandona a Guevara y a los guerrilleros a su suerte.

41. Lejos de resignarse, Guevara lanza su famoso “Mensaje a los pueblos del mundo” y exhorta a los revolucionarios a “crear dos, tres, muchos Vietnam”.

42. En agosto de 1967, el ejército aniquila a la columna n°2 y Guevara se encuentra solo con una veintena de combatientes a la cabeza de la columna n°1.

43. El 7 de octubre de 1967, Guevara se encuentra cerca de La Higuera con 16 combatientes y redacta su última reflexión en su diario, tras “once meses” de lucha.

44. El 8 de octubre de 1967, el ejército sorprende a la tropa en la Quebrada del Churo. Para permitir que se escapen los heridos, Che decide afrontar al ejército con los pocos hombres válidos. Tras varias horas de combate, Guevara, herido en una pierna, es capturado por el ejército que lo lleva a una escuela de La Higuera. Sólo cinco guerrilleros sobrevivirían y lograrían refugiarse en Chile.

45. El 9 de octubre, el dictador Barrientos, siguiendo las órdenes de la CIA, ordena la ejecución del Che. El coronel boliviano Miguel Ayoroa, quien participó en la captura del Che, brinda su testimonio: “Uno de los hombres de la CIA era Félix Rodríguez, un cubano exiliado, que entró en la escuelita al grito de “¿Tú sabes quién soy yo?”. El Che lo miró con asco y le contestó: “Sí, un traidor”, y le escupió la cara”.

46. Félix Rodríguez contaría más tarde: “Mandé [al sargento] Terán que efectuara la orden. Le dije que debía dispararle bajo el cuello ya que así podríamos probar que había sido muerto en combate. Terán pidió un fusil y entró a la sala con dos soldados. Cuando escuché los disparos anoté en mi cuaderno 1:10 pm, 9 de octubre de 1967”.

47. El sargento Mario Terán contaría su experiencia en 1977 a la revista francesa Paris-Match: “Dudé 40 minutos antes de ejecutar la orden. Me fui a ver al coronel Pérez con la esperanza de que la hubiera anulado. Pero el coronel se puso furioso. Así es que fui. Ése fue el peor momento de mi vida. Cuando llegué, el Che estaba sentado en un banco. Al verme dijo: ‘Usted ha venido a matarme’. Yo me sentí cohibido y bajé la cabeza sin responder. Entonces me preguntó: ‘¿Qué han dicho los otros?’. Le respondí que no habían dicho nada y él contestó: ‘¡Eran unos valientes!’. Yo no me atreví a disparar. En ese momento vi al Che grande, muy grande, enorme. Sus ojos brillaban intensamente. Sentía que se echaba encima y cuando me miró fijamente, me dio un mareo. Pensé que con un movimiento rápido el Che podría quitarme el arma. ‘¡Póngase sereno —me dijo— y apunte bien! ¡Va a matar a un hombre!’. Entonces di un paso atrás, hacia el umbral de la puerta, cerré los ojos y disparé la primera ráfaga. El Che, con las piernas destrozadas, cayó al suelo, se contorsionó y empezó a regar muchísima sangre. Yo recobré el ánimo y disparé la segunda ráfaga, que lo alcanzó en un brazo, en el hombro y en el corazón. Ya estaba muerto”.

48. En 1997, los restos del Che y de sus compañeros de lucha son trasladados a Cuba donde descansan en el Memorial Ernesto Guevara de la ciudad de Santa Clara.

49. Dotado de una gran inteligencia, Guevara dejó muchos escritos y una filosofía política llamada Guevarismo. Según Fidel Castro, “Che era un hombre de pensamiento profundo, de inteligencia visionaria, un hombre de profunda cultura. Es decir que reunía en su persona al hombre de ideas y al hombre de acción […]. El pensamiento político y revolucionario del Che tendrá un valor permanente en el proceso revolucionario cubano y en el proceso revolucionario en América Latina”.

50. Guevara queda en la memoria colectiva de los pueblos como el defensor de los oprimidos, el que se indignó ante las injusticias, el símbolo del desinterés y el hombre que tomó las armas en nombre del interés superior de los condenados de la tierra.