Serán al menos seis los presos de Guantánamo que llegarán a Uruguay como refugiados
28 marzo, 2014 Uruguay
El ministro del Interior Eduardo Bonomi declaró al diario español El País que serian al menos seis los presos Guantánamo que vendrían con carácter de refugiados a Uruguay.
“El estatuto lo otorga ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados) en ese caso y es el responsable de la situación de los refugiados”, explicó el ministro al rotativo español.
“Cuando Uruguay les pueda otorgar el salvoconducto son ciudadanos libres, no van a tener las condiciones de Guantánamo o similares, son hombres libres con derecho a integrarse a nuestra sociedad”, afirmó Bonomi.
El jerarca señaló que “Uruguay aportará trabajo, aprendizaje del idioma, y todo lo necesario para su integración social”.
“Cuando Uruguay les pueda otorgar el salvoconducto son ciudadanos libres, no van a tener las condiciones de Guantánamo o similares, son hombres libres con derecho a integrarse a nuestra sociedad”, agregó Bonomi.
Por otra parte Bonomi reiteró que “en Uruguay desde 1985 han pedido refugio más de 400 personas, en este momento hay 200. En este momento hay gente proveniente de la guerrilla colombiana y hay gente proveniente de los paramilitares colombianos. Se les ha dado refugio y no han generado ningún problema”.
La semana pasada el presidente José Mujica reveló que Uruguay viene negociando con el gobierno de Estados Unidos, para dar asilo a presos acusados de actividades terroristas y vínculos con Al-Qaeda.
http://www.elpais.com.uy/informacion/serian-seis-presos-guantanamo-que.html
29 mar 2014
ONU exige a EEUU que detenga espionaje, torturas y matanzas
ONU exige a EEUU que detenga espionaje, torturas y matanzas
Publicado el 3/28/14
El Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hizo un llamado a la Administración del presidente estadounidense, Barack Obama, a castigar a los responsables de torturas, frenar el espionaje gubernamental y revisar su política de uso de drones (sistema aéreo no tripulado).
Los ataques con vehículos no tripulados causaron múltiples víctimas mortales entre civiles, y con la recolección ilimitada de datos se ha violado el derecho a la privacidad, relató el informe del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
“Mucho depende de la falta de transparencia y control”, dijo Walter Kaelin, abogado suizo integrante del grupo de 18 expertos independientes del Consejo que evaluaron la situación de los derechos humanos en EE.UU., durante la presentación del informe.
En cuanto a los drones, el documento dice que Washington debe presentar más datos sobre los criterios que sigue para establecer su concepto de amenaza inminente. EE.UU. necesita “revisar su postura acerca de la justificación legal del uso de la fuerza mortal de los drones”, investigar posibles abusos y compensar a las familias de las víctimas, según el texto.
Sobre el espionaje a gran escala de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por su sigla en inglés), que escandaliza a la comunidad mundial desde el año pasado, el informe dice que cualquier acto de vigilancia debe realizarse dentro de los límites legales.
“Si la vigilancia es necesaria, debe realizarse siguiendo los principios de la legalidad. Es necesaria una ley muy detallada que contenga salvaguardias para las personas sometidas a vigilancia”, dijo Kaelin.
El órgano instó a que se castiguen todos los que ordenaron o ejercieron asesinatos, torturas y secuestros secretos durante la presidencia de Gerorge W. Bush y a que se cumpla la promesa de cerrar el centro de detención de Guantánamo.
teleSUR- RT/ df-MM
Publicado el 3/28/14
El Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), hizo un llamado a la Administración del presidente estadounidense, Barack Obama, a castigar a los responsables de torturas, frenar el espionaje gubernamental y revisar su política de uso de drones (sistema aéreo no tripulado).
Los ataques con vehículos no tripulados causaron múltiples víctimas mortales entre civiles, y con la recolección ilimitada de datos se ha violado el derecho a la privacidad, relató el informe del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
“Mucho depende de la falta de transparencia y control”, dijo Walter Kaelin, abogado suizo integrante del grupo de 18 expertos independientes del Consejo que evaluaron la situación de los derechos humanos en EE.UU., durante la presentación del informe.
En cuanto a los drones, el documento dice que Washington debe presentar más datos sobre los criterios que sigue para establecer su concepto de amenaza inminente. EE.UU. necesita “revisar su postura acerca de la justificación legal del uso de la fuerza mortal de los drones”, investigar posibles abusos y compensar a las familias de las víctimas, según el texto.
Sobre el espionaje a gran escala de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por su sigla en inglés), que escandaliza a la comunidad mundial desde el año pasado, el informe dice que cualquier acto de vigilancia debe realizarse dentro de los límites legales.
“Si la vigilancia es necesaria, debe realizarse siguiendo los principios de la legalidad. Es necesaria una ley muy detallada que contenga salvaguardias para las personas sometidas a vigilancia”, dijo Kaelin.
El órgano instó a que se castiguen todos los que ordenaron o ejercieron asesinatos, torturas y secuestros secretos durante la presidencia de Gerorge W. Bush y a que se cumpla la promesa de cerrar el centro de detención de Guantánamo.
teleSUR- RT/ df-MM
Chile: medidas básicas, ergo subversivas
Chile: medidas básicas, ergo subversivas
Por Ricardo Farrú
La economía dice en su esencia que “existen necesidades ilimitadas versus bienes limitados” por lo que el papel de esta ciencia social es resolver el conflicto, buscando la mejor manera de dejar medio contentos y medio amargados a todos.
Aclarado este punto, yo les propongo a los Nuevos Mayoríos algunas cosas simples para equilibrar la balanza bajo la óptica del último informe OCDE que reiterativamente nos sitúa entre los países con peor distribución del ingreso a nivel mundial.
1. Reforma tributaria, que es indispensable para financiar el resto de las medidas de cualquier especie:
1. Dejar el impuesto a las empresas en el nivel actual.
2. Subir radicalmente los impuestos a las personas por tramos llegando a 60 % en los grupos de más altos ingresos, dejando fuera de pago a los grupos de bajos ingresos y que la clase media pague mucho menos que los ABC1.
3. Llevar el royalty minero a lo menos al 30 % en el caso de no poder nacionalizar las empresas.
4. Mejorar tributación al comercio internacional de servicios, actualmente casi inexistente.
5. Eliminar el impuesto específico a los combustibles.
6. Eliminar el IVA a los libros y a la salud.
7. Subir el IVA a los suntuarios a lo menos al 40%.
2. Reforma educacional
1. Des municipalizar la educación pública, quedando ésta bajo la supervisión directa del Mineduc.
2. Eliminar el copago a los colegios subvencionados, bajo la simple premisa que los colegios o son públicos o son privados. Toda la plata de los copagos se debe destinar a tener colegios 100% públicos de buena infraestructura y mejor calidad educacional.
3. Altas exigencias académicas a los profesores públicos y sueldos de muy buen nivel que impidan que estos anden de un lado para otro y que les permitan concentrarse en un solo colegio, definiendo un estatuto docente que asegure calidad de la educación y estimule labor educativa.
4. Elevar el nivel de la investigación científica y humanista financiada mayoritariamente por el estado, ya que de otra manera nunca saldremos de ser un país productor y exportador de rocas cupríferas, pescaditos, vinito y rollitos de madera, mientras compramos todo lo tecnológico, creando varios polos de desarrollo de valor agregado, aunque el primer invento llegue en 20 años más.
3. Materias primas y servicios básicos
1. Renacionalizar y re-estatizar el cobre, el agua, la electricidad, puertos y el transporte público.
2. Rehacer las líneas férreas que nos permitan volver a tener una red de trenes que descongestionen las carreteras de autos, buses y camiones, de manera más limpia y barata.
3. Dotar a las ciudades de grandes extensiones de metro y tranvías, con estacionamientos subterráneos dotados de terminales que conecten de manera directa a estos medios de transporte, ya que en Chile no tenemos manera de bajarnos del auto debido a sistemas deficientes, caros e inoperantes para movilizarnos de un lugar a otro.
4. Eliminar definitivamente el 10 % del cobre a las FFAA y con buena parte de esos monstruosos montos financiar el transporte o la educación.
4. Salud y jubilación
1. Volver al sistema de reparto equitativo en las jubilaciones con una institucionalidad estatal de primer nivel, permitiendo eso sí, las AFP privadas con todo su absurdo e inequidad para aquellos que quieran malgastar sus ahorros y su vejez.
2. Nada de hospitales públicos concesionados, lo público es público y nada de meter privados que vengan a secar las ubres estatales.
3.Los médicos deben ganar lo mismo que en el sector privado para evitar los doctores taxis y la moledera de carne que significa cumplir con una cantidad dada de pacientes vistos por horas, lo que está produciendo cada vez más negligencias médicas en cualquier clínica privada u hospital público.
4. Generarles ventajas tributarias a los médicos del sistema público de salud.
5. Los hospitales públicos deben ser de primer nivel y con tecnología y especialistas de punta, que, reitero, serán financiados con la reforma tributaria.
6. Fortalecer FONASA, que atiende al 80% de los chilenos, convirtiéndolo en un modelo estatal de salud digno de ser imitado.
5. Otros
1. No volver a dar nunca más un bono en este país, ellos son la mejor manera de no arreglar nunca los problemas estructurales, porque a la señora Juanita se le arregla un mes, pero no la vida.
2. Cambiar la Constitución, eliminar el binominal, dar voto a chilenos en el extranjero, suprimir el multirut y fortalecer el sindicalismo pero no subir el número de inoperantes caros en el Congreso Nacional,
3. Generar poder efectivo regional y descentralizar de una vez por todas nuestro país
4. Volver a creer en un país laico y sin intervención de la iglesia en los asuntos diarios, permitiendo el matrimonio sin distinción de sexo, el aborto terapéutico y la educación sexual sin trancas, por ejemplo.
5. Eliminar el pago del transporte escolar público, léase Metro y Transantiago.
6. Eliminar el pago de transporte público para la tercera edad, quizás fijando un piso etario.
La verdad es que esta lista se puede alargar bastante, pero con estas simples cosas podríamos empezar a hacer de Chile un país desarrollado, más igualitario y mucho más culto y productivo, aunque me asisten severas dudas que en el ADN de la Nueva Mayoría y la Alianza exista la voluntad de hacer estos cambios profundos en nuestra sociedad.
Por Ricardo Farrú*
* Director del periódico Elpilin.cl
Por Ricardo Farrú
La economía dice en su esencia que “existen necesidades ilimitadas versus bienes limitados” por lo que el papel de esta ciencia social es resolver el conflicto, buscando la mejor manera de dejar medio contentos y medio amargados a todos.
Aclarado este punto, yo les propongo a los Nuevos Mayoríos algunas cosas simples para equilibrar la balanza bajo la óptica del último informe OCDE que reiterativamente nos sitúa entre los países con peor distribución del ingreso a nivel mundial.
1. Reforma tributaria, que es indispensable para financiar el resto de las medidas de cualquier especie:
1. Dejar el impuesto a las empresas en el nivel actual.
2. Subir radicalmente los impuestos a las personas por tramos llegando a 60 % en los grupos de más altos ingresos, dejando fuera de pago a los grupos de bajos ingresos y que la clase media pague mucho menos que los ABC1.
3. Llevar el royalty minero a lo menos al 30 % en el caso de no poder nacionalizar las empresas.
4. Mejorar tributación al comercio internacional de servicios, actualmente casi inexistente.
5. Eliminar el impuesto específico a los combustibles.
6. Eliminar el IVA a los libros y a la salud.
7. Subir el IVA a los suntuarios a lo menos al 40%.
2. Reforma educacional
1. Des municipalizar la educación pública, quedando ésta bajo la supervisión directa del Mineduc.
2. Eliminar el copago a los colegios subvencionados, bajo la simple premisa que los colegios o son públicos o son privados. Toda la plata de los copagos se debe destinar a tener colegios 100% públicos de buena infraestructura y mejor calidad educacional.
3. Altas exigencias académicas a los profesores públicos y sueldos de muy buen nivel que impidan que estos anden de un lado para otro y que les permitan concentrarse en un solo colegio, definiendo un estatuto docente que asegure calidad de la educación y estimule labor educativa.
4. Elevar el nivel de la investigación científica y humanista financiada mayoritariamente por el estado, ya que de otra manera nunca saldremos de ser un país productor y exportador de rocas cupríferas, pescaditos, vinito y rollitos de madera, mientras compramos todo lo tecnológico, creando varios polos de desarrollo de valor agregado, aunque el primer invento llegue en 20 años más.
3. Materias primas y servicios básicos
1. Renacionalizar y re-estatizar el cobre, el agua, la electricidad, puertos y el transporte público.
2. Rehacer las líneas férreas que nos permitan volver a tener una red de trenes que descongestionen las carreteras de autos, buses y camiones, de manera más limpia y barata.
3. Dotar a las ciudades de grandes extensiones de metro y tranvías, con estacionamientos subterráneos dotados de terminales que conecten de manera directa a estos medios de transporte, ya que en Chile no tenemos manera de bajarnos del auto debido a sistemas deficientes, caros e inoperantes para movilizarnos de un lugar a otro.
4. Eliminar definitivamente el 10 % del cobre a las FFAA y con buena parte de esos monstruosos montos financiar el transporte o la educación.
4. Salud y jubilación
1. Volver al sistema de reparto equitativo en las jubilaciones con una institucionalidad estatal de primer nivel, permitiendo eso sí, las AFP privadas con todo su absurdo e inequidad para aquellos que quieran malgastar sus ahorros y su vejez.
2. Nada de hospitales públicos concesionados, lo público es público y nada de meter privados que vengan a secar las ubres estatales.
3.Los médicos deben ganar lo mismo que en el sector privado para evitar los doctores taxis y la moledera de carne que significa cumplir con una cantidad dada de pacientes vistos por horas, lo que está produciendo cada vez más negligencias médicas en cualquier clínica privada u hospital público.
4. Generarles ventajas tributarias a los médicos del sistema público de salud.
5. Los hospitales públicos deben ser de primer nivel y con tecnología y especialistas de punta, que, reitero, serán financiados con la reforma tributaria.
6. Fortalecer FONASA, que atiende al 80% de los chilenos, convirtiéndolo en un modelo estatal de salud digno de ser imitado.
5. Otros
1. No volver a dar nunca más un bono en este país, ellos son la mejor manera de no arreglar nunca los problemas estructurales, porque a la señora Juanita se le arregla un mes, pero no la vida.
2. Cambiar la Constitución, eliminar el binominal, dar voto a chilenos en el extranjero, suprimir el multirut y fortalecer el sindicalismo pero no subir el número de inoperantes caros en el Congreso Nacional,
3. Generar poder efectivo regional y descentralizar de una vez por todas nuestro país
4. Volver a creer en un país laico y sin intervención de la iglesia en los asuntos diarios, permitiendo el matrimonio sin distinción de sexo, el aborto terapéutico y la educación sexual sin trancas, por ejemplo.
5. Eliminar el pago del transporte escolar público, léase Metro y Transantiago.
6. Eliminar el pago de transporte público para la tercera edad, quizás fijando un piso etario.
La verdad es que esta lista se puede alargar bastante, pero con estas simples cosas podríamos empezar a hacer de Chile un país desarrollado, más igualitario y mucho más culto y productivo, aunque me asisten severas dudas que en el ADN de la Nueva Mayoría y la Alianza exista la voluntad de hacer estos cambios profundos en nuestra sociedad.
Por Ricardo Farrú*
* Director del periódico Elpilin.cl
Venezuela: la ultraderecha en plena escalada terrorista
Venezuela: la ultraderecha en plena escalada terrorista
Publicado el 3/28/14
TERRORISMO FASE 2
INSURGENTE.COM – Dos acciones terroristas marcaron la nueva fase de la ultraderecha venezolana en los últimos días: envenenar el agua en Mérida con gasoil y quemar dos puntos del parque nacional Waraira Repano.
El primer hecho ocurrió el pasado domingo en la planta de agua Bourgin, situada en el estado Mérida, donde vaciaron 100 litros de gasoil y pusieron en peligro la vida de más 180.000 habitantes de esta entidad, lo que representa el 80% de la población.
El segundo acto terrorista fue en horas de la tarde de este lunes al incendiar dos puntos del Parque Nacional Waraira Repano, que quemó unas 100 hectáreas del también conocido como pulmón vegetal de Caracas.
En el caso del acueducto de Mérida, que surte del vital a casi toda la población, las últimas evaluaciones técnicas especializadas confirmaron la presencia de combustible en el agua procesada para consumo humano.
Gasoil, aceite y grasas fueron parte de las sustancias nocivas utilizadas para intentar generar un casos en el país y cumplir con la agenda que estos grupos se han planteado durante más de un mes de acciones violentas: intentar desestabilizar, por la vía del terrorismo, a todo el país y al Gobierno del presidente de la República, Nicolás Maduro, electo por la mayoría del pueblo en las últimas elecciones.
“A todas luces se trata de una acción macabra y premeditada. Accedieron a nuestras tuberías, las que están antes de la planta de tratamiento, perforaron la tubería y debieron verter más de 100 litros del presunto gasoil. ¿Qué iba a pasar a los merideños si el agua contaminada hubiera llegado a sus hogares? ¿Qué efectos iba a generar esto en el pueblo merideño?”, señaló este martes el ministro para el Ambiente, Miguel Leonardo Rodríguez.
Por su parte, en el Parque Nacional Waraira Repano, cuya superficie es de 82.192 hectáreas entre Distrito Capital, Vargas y Miranda, y donde se mantienen alrededor 25 kilómetros de cortafuegos que tienen como función evitar que se propaguen incendios forestales, se perpetró el ataque terrorista con la provocación de dos incendios.
Los incendios fueron causados a muy pocas distancia de las líneas 1 y 2 del sistema eléctrico Tacoa-Boyacá, que funciona en la ciudad capital.
“De la forma en que ocurre el hecho nos hace suponer que fue provocado, primero porque existen dos elementos en Caracas que reciben la línea de transmisión del Waraira Repano. Primero se produjo un incendio en el Marqués a las 6:00 de la tarde y pudimos controlarlo, y luego otro que se produjo aquí en la Cota Mil (Waraira Repano) en la noche. Los incendios fueron localizados en dos sitios, donde están las únicas subestaciones 230 del Sistema Eléctrico Nacional” explicó el ministro para Energía Eléctrica, Jesse Chacón.
Estos ataques a la estatal Aguas de Mérida y al Sistema Eléctrico Nacional se suman a otras arremetidas de grupos terroristas que han perpetrado acciones vandálicas contra escuelas, institutos universitarios, infraestructuras turísticas y de transporte en el contexto de una agenda desestabilizadora que impulsa un golpe de Estado en el país. Como parte de esta arremetida, 36 personas han muerto entre ellas civiles y efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado
Publicado el 3/28/14
TERRORISMO FASE 2
INSURGENTE.COM – Dos acciones terroristas marcaron la nueva fase de la ultraderecha venezolana en los últimos días: envenenar el agua en Mérida con gasoil y quemar dos puntos del parque nacional Waraira Repano.
El primer hecho ocurrió el pasado domingo en la planta de agua Bourgin, situada en el estado Mérida, donde vaciaron 100 litros de gasoil y pusieron en peligro la vida de más 180.000 habitantes de esta entidad, lo que representa el 80% de la población.
El segundo acto terrorista fue en horas de la tarde de este lunes al incendiar dos puntos del Parque Nacional Waraira Repano, que quemó unas 100 hectáreas del también conocido como pulmón vegetal de Caracas.
En el caso del acueducto de Mérida, que surte del vital a casi toda la población, las últimas evaluaciones técnicas especializadas confirmaron la presencia de combustible en el agua procesada para consumo humano.
Gasoil, aceite y grasas fueron parte de las sustancias nocivas utilizadas para intentar generar un casos en el país y cumplir con la agenda que estos grupos se han planteado durante más de un mes de acciones violentas: intentar desestabilizar, por la vía del terrorismo, a todo el país y al Gobierno del presidente de la República, Nicolás Maduro, electo por la mayoría del pueblo en las últimas elecciones.
“A todas luces se trata de una acción macabra y premeditada. Accedieron a nuestras tuberías, las que están antes de la planta de tratamiento, perforaron la tubería y debieron verter más de 100 litros del presunto gasoil. ¿Qué iba a pasar a los merideños si el agua contaminada hubiera llegado a sus hogares? ¿Qué efectos iba a generar esto en el pueblo merideño?”, señaló este martes el ministro para el Ambiente, Miguel Leonardo Rodríguez.
Por su parte, en el Parque Nacional Waraira Repano, cuya superficie es de 82.192 hectáreas entre Distrito Capital, Vargas y Miranda, y donde se mantienen alrededor 25 kilómetros de cortafuegos que tienen como función evitar que se propaguen incendios forestales, se perpetró el ataque terrorista con la provocación de dos incendios.
Los incendios fueron causados a muy pocas distancia de las líneas 1 y 2 del sistema eléctrico Tacoa-Boyacá, que funciona en la ciudad capital.
“De la forma en que ocurre el hecho nos hace suponer que fue provocado, primero porque existen dos elementos en Caracas que reciben la línea de transmisión del Waraira Repano. Primero se produjo un incendio en el Marqués a las 6:00 de la tarde y pudimos controlarlo, y luego otro que se produjo aquí en la Cota Mil (Waraira Repano) en la noche. Los incendios fueron localizados en dos sitios, donde están las únicas subestaciones 230 del Sistema Eléctrico Nacional” explicó el ministro para Energía Eléctrica, Jesse Chacón.
Estos ataques a la estatal Aguas de Mérida y al Sistema Eléctrico Nacional se suman a otras arremetidas de grupos terroristas que han perpetrado acciones vandálicas contra escuelas, institutos universitarios, infraestructuras turísticas y de transporte en el contexto de una agenda desestabilizadora que impulsa un golpe de Estado en el país. Como parte de esta arremetida, 36 personas han muerto entre ellas civiles y efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado
28 mar 2014
Las dos lógicas del Imperio
Las dos lógicas del Imperio
Reseña para Estudios Avanzados de
Luiz Alberto Moniz Bandeira,
La Segunda Guerra Fría, Río de Janeiro:
Civilização Brasileira, 2013. Enero de 2014.
Durante algún tiempo se creyó que la globalización significaba el fin de los estados-nación; en realidad era una etapa del desarrollo capitalista en el cual todo el globo terráqueo se estaba cubriendo por la unidad político-territorial que le es propia: el estado-nación o país. El “fin de los estados-nación” era sólo la expresión ideológica del Imperio Americano, de su hegemonía en el plano de las ideas políticas que, con el colapso de la Unión Soviética, había llegado a su auge en la década de 1990.
Se pensó también que las relaciones internacionales serían ahora presididas por el “soft power” americano – por la transferencia hacia el resto del mundo de los ideales del Estado de derecho y de la democracia, de los cuales los Estados Unidos serían la materialización en la tierra; en realidad, en la década siguiente quedó claro que el “hard power” presidió las guerras e intervenciones en Afganistán, en Irak, en Libia, en Somalia, al mismo tiempo en que su supuesto portador se distanciaba cada vez más de estos ideales: suspendía la garantía de los derechos civiles en su propio suelo, y convertía a la democracia americana ya no más en un ejemplo positivo para el resto del mundo, sino en una indicación de cuanto se puede deteriorar la calidad de la democracia cuando la sociedad pierde sus valores y su capacidad de combinar conflicto con cohesión.
Al mismo tiempo que los Estados Unidos veían desgastada su hegemonía, China experimentaba un desarrollo económico sin precedentes en la historia, y se tornaba la segunda potencia mundial, y Rusia, que en los años 1990, sometida al “Oeste”, entró en el más grave proceso de desorganización y retroceso económico del que tengo conocimiento, a partir del comienzo de los años 2000 se reorganiza políticamente y se recupera en el plano económico. Y los demás países asiáticos dinámicos, especialmente la India, continúan creciendo aceleradamente y llevando a cabo el catching up – lo que significaba menos poder para los Estados Unidos.
Desde el siglo XIX los Estados Unidos tuvieron como “destino manifiesto” controlar mediante el ejemplo y el poder económico al resto del mundo. En los años 1990 este destino pareció materializarse, y los Estados Unidos procuran asumir su papel de “Hegemon” – el nombre que sus ideólogos dan a su “misión” imperial: establecer el orden liberal y democrático en el mundo, garantizando así la “pax americana” – una paz muy relativa, porque era el propio Imperio que la transformaba en letra muerta y, por esto, se convertía para el resto del mundo, no en un guardián de su seguridad, sino en la fuente principal de su inseguridad. Podemos hablar de Imperio Americano, pero más apropiado es hablar de Imperio Occidental, o simplemente de Imperio o de Occidente, porque los Estados Unidos están aliados a las demás potencias occidentales entre las que se encuentran países como Gran Bretaña y Francia, dueños de un vasto pasado imperial. Es este Occidente que busca atender a sus intereses o ejercer su lógica sobre los demás países – los países en desarrollo – usando como instrumentos su poder económico, su poder militar, la teoría económica liberal o neoclásica, el financiamiento de los déficits en cuenta corriente a los cuales someten a los países en desarrollo; y el uso de todo su inmenso aparato ideológico, en especial su universidad, su cine y algunas de sus ONGs.
La dominación imperial moderna obedece a dos lógicas: la lógica militar de la seguridad nacional y la lógica económica de la ocupación de los mercados. Son lógicas antiguas, que existen desde que, en los siglos XVI y XVII, comenzaron a definirse los primeros estados-nación. La lógica de la seguridad nacional fue durante mucho tiempo la más importante, porque los grandes estados-nación estaban siempre amenazando unos u otros de guerra y haciendo alianzas ofensivas y defensivas para materializar o evitar la guerra. Como la guerra se hacía con los vecinos, la teoría o, más precisamente, la estrategia de las relaciones internacionales se confundía con la geopolítica. La seguridad nacional estaba directamente asociada a la geografía o a las fronteras nacionales, y se expresaba en la garantía y ampliación de estas fronteras, y en el acceso por parte del país a las materias primas y a las rutas del comercio. Su objeto era principalmente los otros países ricos, aunque también involucrase a los países en desarrollo. Suponía que la guerra entre las grandes potencias era siempre una posibilidad concreta – una suposición realista que permitía que cada país convirtiese en públicas sus políticas orientadas hacia la seguridad natural.
Sin embargo, la lógica económica de los Imperios es más compleja y menos clara para los pueblos dominados. Durante mucho tiempo tuvo un área de intersección grande con la lógica de la seguridad nacional porque se manifestaba a través de la explotación de recursos naturales estratégicos. Pero es esencialmente la lógica de la ocupación de los mercados internos de los países en desarrollo. El mercado interno es el activo fundamental de cada estado-nación, es la demanda con que cuentan sus empresas, y, por lo tanto, es la base sólida sobre la cual se asienta su desarrollo. Pero por esto mismo es un activo inmensamente codiciado por el Imperio.
La ocupación de los mercados internos de los países en desarrollo por parte de los países ricos se realiza de dos maneras: por el intercambio desigual (el cambio de bienes y servicios de alto valor agregado per capita por bienes y servicios de bajo valor agregado per capita) y por las inversiones de las empresas multinacionales volcadas hacia su mercado interno, que, en realidad, poco contribuyen para el desarrollo económico en la medida en que las entradas de capitales a las que están asociadas implican la sobrevaluación a largo plazo del tipo cambio y una alta tasa de sustitución del ahorro interno por el externo.
Es dentro de este marco general que Luiz Alberto Moniz Bandeira escribió su último libro, La Segunda Guerra Fría – un amplio análisis de la geopolítica americana con especial énfasis hacia el Medio Oriente, Asia Central y el Norte de África, aunque también se interese por toda Eurasia cuyo heartland está situado en Asia Central constituida por Kazajistán, Armenia, Georgia, Azerbaiyán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán y Siberia Occidental. Esta región es estratégica, no sólo porque está dotada de grandes reservas de petróleo y de gas natural, sino también debido a su ubicación central entre Europa, China e India. Para sir Halford John Mackinder, en una conferencia pronunciada a comienzos del siglo XX en Londres, el país que controlase Asia Central estaría en condiciones de proyectar su poder en toda Eurasia.
Gran parte de esta reunión estaba bajo el poder del Imperio Ruso, pero, como era esencialmente una región dominada por la fe musulmana, la Unión Soviética nunca logró integrarla, a pesar de todos sus esfuerzos. Por lo tanto, cuando la Unión Soviética entró en descomposición, las naciones dominadas pasaron a ser estados-nación independientes. Y se convirtieron inmediatamente en uno de los objetos básicos de la política americana de ocupación de mercados.
Más precisamente, ya en la administración Carter (1977-1981), su gran estratega internacional, Zbigniew Brzezinski, reconocía que la contienda entre los Estados Unidos y la Unión Soviética no era entre dos naciones, sino entre dos Imperios. Pero había un problema, parte de la Unión Soviética estaba ubicada en Asia Central, mientras que los Estados Unidos estaban muy lejos, en una condición estratégica privilegiada por estar defendidos por dos grandes océanos, pero en una posición que dificultaba su influencia en Asia y, más ampliamente, sobre Eurasia constituida por Europa y Asia. De acuerdo a lo que nos cuenta Moniz Bandeira en su notable libro, “Brzezinski indujo al presidente James E. Carter a abrir un tercer front de la Guerra Fría, instigando contra Moscú a los pueblos islámicos de Asia Central” (p.33) Brzezinski creía que la guerra santa (Yihad) contra los soviéticos que se habían instalado en 1979 en Afganistán abría la oportunidad de la intervención americana en nombre de los derechos humanos y de la democracia.
(Version parcial)
*Luiz Carlos Bresser Pereira; economista y cientista político brasileño
Traducido para LA ONDA DIGITAL por Cristina Iriarte
La ONDA digital
Reseña para Estudios Avanzados de
Luiz Alberto Moniz Bandeira,
La Segunda Guerra Fría, Río de Janeiro:
Civilização Brasileira, 2013. Enero de 2014.
Durante algún tiempo se creyó que la globalización significaba el fin de los estados-nación; en realidad era una etapa del desarrollo capitalista en el cual todo el globo terráqueo se estaba cubriendo por la unidad político-territorial que le es propia: el estado-nación o país. El “fin de los estados-nación” era sólo la expresión ideológica del Imperio Americano, de su hegemonía en el plano de las ideas políticas que, con el colapso de la Unión Soviética, había llegado a su auge en la década de 1990.
Se pensó también que las relaciones internacionales serían ahora presididas por el “soft power” americano – por la transferencia hacia el resto del mundo de los ideales del Estado de derecho y de la democracia, de los cuales los Estados Unidos serían la materialización en la tierra; en realidad, en la década siguiente quedó claro que el “hard power” presidió las guerras e intervenciones en Afganistán, en Irak, en Libia, en Somalia, al mismo tiempo en que su supuesto portador se distanciaba cada vez más de estos ideales: suspendía la garantía de los derechos civiles en su propio suelo, y convertía a la democracia americana ya no más en un ejemplo positivo para el resto del mundo, sino en una indicación de cuanto se puede deteriorar la calidad de la democracia cuando la sociedad pierde sus valores y su capacidad de combinar conflicto con cohesión.
Al mismo tiempo que los Estados Unidos veían desgastada su hegemonía, China experimentaba un desarrollo económico sin precedentes en la historia, y se tornaba la segunda potencia mundial, y Rusia, que en los años 1990, sometida al “Oeste”, entró en el más grave proceso de desorganización y retroceso económico del que tengo conocimiento, a partir del comienzo de los años 2000 se reorganiza políticamente y se recupera en el plano económico. Y los demás países asiáticos dinámicos, especialmente la India, continúan creciendo aceleradamente y llevando a cabo el catching up – lo que significaba menos poder para los Estados Unidos.
Desde el siglo XIX los Estados Unidos tuvieron como “destino manifiesto” controlar mediante el ejemplo y el poder económico al resto del mundo. En los años 1990 este destino pareció materializarse, y los Estados Unidos procuran asumir su papel de “Hegemon” – el nombre que sus ideólogos dan a su “misión” imperial: establecer el orden liberal y democrático en el mundo, garantizando así la “pax americana” – una paz muy relativa, porque era el propio Imperio que la transformaba en letra muerta y, por esto, se convertía para el resto del mundo, no en un guardián de su seguridad, sino en la fuente principal de su inseguridad. Podemos hablar de Imperio Americano, pero más apropiado es hablar de Imperio Occidental, o simplemente de Imperio o de Occidente, porque los Estados Unidos están aliados a las demás potencias occidentales entre las que se encuentran países como Gran Bretaña y Francia, dueños de un vasto pasado imperial. Es este Occidente que busca atender a sus intereses o ejercer su lógica sobre los demás países – los países en desarrollo – usando como instrumentos su poder económico, su poder militar, la teoría económica liberal o neoclásica, el financiamiento de los déficits en cuenta corriente a los cuales someten a los países en desarrollo; y el uso de todo su inmenso aparato ideológico, en especial su universidad, su cine y algunas de sus ONGs.
La dominación imperial moderna obedece a dos lógicas: la lógica militar de la seguridad nacional y la lógica económica de la ocupación de los mercados. Son lógicas antiguas, que existen desde que, en los siglos XVI y XVII, comenzaron a definirse los primeros estados-nación. La lógica de la seguridad nacional fue durante mucho tiempo la más importante, porque los grandes estados-nación estaban siempre amenazando unos u otros de guerra y haciendo alianzas ofensivas y defensivas para materializar o evitar la guerra. Como la guerra se hacía con los vecinos, la teoría o, más precisamente, la estrategia de las relaciones internacionales se confundía con la geopolítica. La seguridad nacional estaba directamente asociada a la geografía o a las fronteras nacionales, y se expresaba en la garantía y ampliación de estas fronteras, y en el acceso por parte del país a las materias primas y a las rutas del comercio. Su objeto era principalmente los otros países ricos, aunque también involucrase a los países en desarrollo. Suponía que la guerra entre las grandes potencias era siempre una posibilidad concreta – una suposición realista que permitía que cada país convirtiese en públicas sus políticas orientadas hacia la seguridad natural.
Sin embargo, la lógica económica de los Imperios es más compleja y menos clara para los pueblos dominados. Durante mucho tiempo tuvo un área de intersección grande con la lógica de la seguridad nacional porque se manifestaba a través de la explotación de recursos naturales estratégicos. Pero es esencialmente la lógica de la ocupación de los mercados internos de los países en desarrollo. El mercado interno es el activo fundamental de cada estado-nación, es la demanda con que cuentan sus empresas, y, por lo tanto, es la base sólida sobre la cual se asienta su desarrollo. Pero por esto mismo es un activo inmensamente codiciado por el Imperio.
La ocupación de los mercados internos de los países en desarrollo por parte de los países ricos se realiza de dos maneras: por el intercambio desigual (el cambio de bienes y servicios de alto valor agregado per capita por bienes y servicios de bajo valor agregado per capita) y por las inversiones de las empresas multinacionales volcadas hacia su mercado interno, que, en realidad, poco contribuyen para el desarrollo económico en la medida en que las entradas de capitales a las que están asociadas implican la sobrevaluación a largo plazo del tipo cambio y una alta tasa de sustitución del ahorro interno por el externo.
Es dentro de este marco general que Luiz Alberto Moniz Bandeira escribió su último libro, La Segunda Guerra Fría – un amplio análisis de la geopolítica americana con especial énfasis hacia el Medio Oriente, Asia Central y el Norte de África, aunque también se interese por toda Eurasia cuyo heartland está situado en Asia Central constituida por Kazajistán, Armenia, Georgia, Azerbaiyán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistán y Siberia Occidental. Esta región es estratégica, no sólo porque está dotada de grandes reservas de petróleo y de gas natural, sino también debido a su ubicación central entre Europa, China e India. Para sir Halford John Mackinder, en una conferencia pronunciada a comienzos del siglo XX en Londres, el país que controlase Asia Central estaría en condiciones de proyectar su poder en toda Eurasia.
Gran parte de esta reunión estaba bajo el poder del Imperio Ruso, pero, como era esencialmente una región dominada por la fe musulmana, la Unión Soviética nunca logró integrarla, a pesar de todos sus esfuerzos. Por lo tanto, cuando la Unión Soviética entró en descomposición, las naciones dominadas pasaron a ser estados-nación independientes. Y se convirtieron inmediatamente en uno de los objetos básicos de la política americana de ocupación de mercados.
Más precisamente, ya en la administración Carter (1977-1981), su gran estratega internacional, Zbigniew Brzezinski, reconocía que la contienda entre los Estados Unidos y la Unión Soviética no era entre dos naciones, sino entre dos Imperios. Pero había un problema, parte de la Unión Soviética estaba ubicada en Asia Central, mientras que los Estados Unidos estaban muy lejos, en una condición estratégica privilegiada por estar defendidos por dos grandes océanos, pero en una posición que dificultaba su influencia en Asia y, más ampliamente, sobre Eurasia constituida por Europa y Asia. De acuerdo a lo que nos cuenta Moniz Bandeira en su notable libro, “Brzezinski indujo al presidente James E. Carter a abrir un tercer front de la Guerra Fría, instigando contra Moscú a los pueblos islámicos de Asia Central” (p.33) Brzezinski creía que la guerra santa (Yihad) contra los soviéticos que se habían instalado en 1979 en Afganistán abría la oportunidad de la intervención americana en nombre de los derechos humanos y de la democracia.
(Version parcial)
*Luiz Carlos Bresser Pereira; economista y cientista político brasileño
Traducido para LA ONDA DIGITAL por Cristina Iriarte
La ONDA digital
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