«TENDENCIAS DEL ORIENTE»
La confrontación mundial después de Siria y Ucrania
Por Ghaleb Kandil, Pierre Khalaf
Lo sucedido en Ucrania es un golpe de Estado preparado por los servicios de inteligencia occidentales para modificar los nuevos equilibrios mundiales, que amenazan la hegemonía unilateral de Estados Unidos.
El objetivo es poner a prueba las posibilidades de limitar el ascenso de Rusia como fuerza capaz de competir con Estados Unidos, de dirigir una alianza en pleno desarrollo económico y de defender el proyecto de implantación de nuevas reglas del juego en la escena mundial. Esas reglas se basarían en una asociación justa y equilibrada en la que participarían las potencias emergentes, o sea Rusia, Irán, China, la India, Sudáfrica, Brasil y otros países.
La visión estratégica estadounidense, que consistía en utilizar la supremacía militar, económica y tecnológica para impedir el surgimiento de una potencia competidora, data de hace un cuarto de siglo. Esa visión, desarrollada en un informe del Consejo de Seguridad Nacional, fue ampliamente analizada y comentada por el importante investigador francés Alain Joxe en su libro L’Amérique mercenaire, donde el autor evoca la arrogancia de la guerra desatada para castigar Estados, gobiernos y movimientos hostiles a la hegemonía mundial de Estados Unidos.
Efectivamente, la invasión desatada contra Irak en 2003 fue considerada por numerosos analistas como una exhibición de fuerza destinada a intimidar a los adversarios basándose en una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, organización que los estrategas estadounidenses querían destruir, para reemplazarla por la OTAN como estructura destinada a dirigir el mundo.
Hay que recordar que, en aquel contexto, los adversarios de Estados Unidos evitaron la confrontación. Sólo Siria, partiendo de sus principios nacionalistas árabes, se opuso a la invasión desatada contra Irak y a los planes que Washington había trazado para la región y para el mundo. Junto a Irán y la Resistencia, Damasco se opuso a 3 grandes guerras que Washington desató –a través del ejército israelí– contra el Líbano y Gaza.
La nueva agresión colonialista estadounidense contra Siria, iniciada hace 3 años, se estrelló contra la determinación de la dirigencia siria, de su ejército y de amplios sectores de la población, que cerraron filas bajo la dirección del presidente Bachar al-Assad. Esa voluntad de resistencia es lo que ha permitido a Rusia, Irán y los países del grupo BRICS establecer nuevas ecuaciones mundiales, obligando así a Washington a renunciar a su proyecto de agresión militar directa contra Siria, a negociar con Irán y a reconocer el papel de este último país en la escena regional. Esas nuevas ecuaciones han podido consolidarse gracias a la participación del Hezbollah en los combates contra los mercenarios takfiristas enviados a Siria desde 60 países, lo cual reconoció el rey Abdallah de Jordania el pasado sábado.
Todos esos acontecimientos han obligado a Estados Unidos a regresar a una asociación internacional y al Consejo de Seguridad de la ONU, ahora bajo las condiciones del veto chino-ruso que dificulta los planes estadounidenses. Debido a la determinación de Rusia, de Irán y de China, Estados Unidos no ha logrado imponer su visión de una asociación bajo su propia dirección.
Es en ese contexto que comenzó la aplicación del plan de provocación y de agresión directa contra Rusia, como medio de atar las manos a la potencia imperial creándole preocupaciones en su propio traspatio. Ese complot provocó una respuesta rusa de la misma envergadura: la anexión de Crimea a raíz de un referéndum popular. Esa rápida reacción hizo fracasar el plan estadounidense, cuyo objetivo era doblegar a Moscú e imponer la lógica de Washington de creación de una asociación mundial bajo su dirección.
La crisis ucraniana abre el camino a una confrontación a escala mundial, en el marco de una nueva guerra fría, ante la arrogancia de Estados Unidos, país que arrastra en su estela a una Europa débil y dividida, sobre todo porque los intereses nacionales de Alemania divergen de los de muchos de sus socios europeos.
Ahora que Rusia hizo prevalecer sus intereses nacionales ante el plan de Estados Unidos, el Occidente colonialista prosigue sus provocaciones a través de sanciones y de sus nuevos intentos de penetrar en la esfera de influencia de Rusia, tratando de ampliar la OTAN a otras repúblicas ex soviéticas.
Ante esa posición agresiva, el presidente ruso Vladimir Putin, con el respaldo de la aplastante mayoría de la opinión pública rusa y rusoparlante, ha puesto en ejecución su plan estratégico de reunificación de la Rusia histórica, según el importante discurso que pronunció ante la Duma. Eso significa que el imperio ruso está decidido a enfrentarse a Occidente hasta que este último se decida a retroceder y aceptar las reglas de la nueva asociación internacional equilibrada que propone Moscú.
La Rusia histórica va más allá de las fronteras de la antigua Unión Soviética y abarca todos los Estados eslavos y ortodoxos de Europa. Los expertos europeos saben que Rusia también mira hacia Grecia.
El éxito de Rusia pasa obligatoriamente por la continuación de su apoyo a Siria y el fortalecimiento de su alianza con ese Estado, cuya resistencia ante los planes occidentales ha permitido a Moscú la adopción de posiciones sólidas y firmes ante Estados Unidos y sus aliados.
Son numerosos los medios y opciones que Rusia puede utilizar en su confrontación con Occidente y van desde el uso de su poderío económico y las ventajas demográficas que representa la presencia de millones de rusos en las repúblicas de la antigua Unión Soviética hasta la formación –con sus socios del grupo BRICS– de un frente económico, político y estratégico, dotando a ese conjunto de Estados de una estructura bancaria capaz de hacer frente a la hegemonía estadounidense.
Y si bien el equilibrio nuclear constituye una garantía de que se evite el enfrentamiento directo entre Rusia y Estados Unidos, no pueden excluirse las guerras regionales en las que las grandes potencias se enfrentan a través de sus aliados. Eso es lo que está ocurriendo en Siria desde hace 3 años y es una posibilidad que puede extenderse a otras regiones.
Hechos
Citando fuentes militares, el diario An-Nahar reporta que el ejército israelí ha enviado refuerzos al Golán y subraya que, a pesar de todo lo que acontece en la región, el enfrentamiento con el Hezbollah sigue siendo la mayor preocupación de Israel. El diario agrega que desde que el Hezbollah se sumó a los combates junto al régimen sirio, la situación a lo largo de la línea azul parece menos estable que antes. Israel teme, según las mismas fuentes, que el Hezbollah aproveche la situación en Siria para conseguir misiles de largo alcance.
El diario Al-Akhbar escribe que, como consecuencia de la salida a la luz del día del diferendo entre Arabia Saudita y Qatar y la decisión de Riad de inscribir organizaciones islamistas como al-Qaeda, el Frente al-Nusra y el EIIL [Emirato Islámico en Irak y el Levante] en su lista de organizaciones terroristas, los islamistas de Trípoli [norte del Líbano] se han tragado la lengua y se encuentran en un estado de confusión tan grande que la mayoría de ellos se niegan a comentar el asunto en público, en espera de que se decante la situación.
Ghaleb Kandil
Pierre Khalaf
Fuente
New Orient News
1 abr 2014
India hace patente el cambio en el equilibrio mundial con su apoyo a Rusia
India hace patente el cambio en el equilibrio mundial con su apoyo a Rusia
© RT / Reuters
La negativa de la India a apoyar la reacción de Occidente sobre la unión de Crimea a Rusia indica que el país asiático aboga por un orden mundial multipolar y da una señal a EE.UU. de que Nueva Deli "no busca cobijo bajo su 'paraguas de seguridad'".
Las autoridades indias no han apoyado el uso de sanciones contra Rusia por parte de Occidente en relación con la situación en torno de Ucrania. A pesar de que la India no ha expresado oficialmente su posición sobre la unión de Crimea a Rusia, el país asiático "en principio no apoya las sanciones", según informó el canal indio NDTV, citando fuentes gubernamentales de Nueva Deli.
La semana pasada Shivshankar Menon, asesor de Seguridad Nacional del primer ministro indio, dijo que Rusia tiene "intereses legítimos en Ucrania."
"Las declaraciones de Nueva Deli sobre el respeto de los 'intereses legítimos' de Rusia en Crimea son un golpe inesperado a la actual política de EE.UU., destinada a establecer vínculos más estrechos con la India. (…) La India era considerada por EE.UU. como un contrapeso a la pujante China y uno de los puntos de referencia del orden internacional liderado por EE.UU.", escriben en su artículo en el diario 'The Diplomat' Andrew J. Stravers, posgraduado de la Universidad de Texas en Austin, y Peter Harris, doctorando en el mismo centro.
Los autores subrayan que desde los tiempos de la Unión Soviética los vínculos entre Rusia y la India han ido aumentando en el campo de la colaboración económica, militar y cultural, y que el propio pueblo indio "nunca ha dejado de recelar" de los poderes colonizadores. Además, las relaciones entre la India y EE.UU. siempre han estado marcadas por el escollo que supone el apoyo de Washington a Pakistán, país con el que la India mantiene disputas territoriales.
"Washington ya ha recibido una advertencia: la solidaridad con los intereses rusos en Crimea expresada por la India debe servir de llamada de alerta a los funcionarios estadounidenses de que un jugador importante en el escenario mundial les dio la espalda", escriben.
Al desaprobar las sanciones contra Rusia, la India, según escribe el editor del diario 'The Economic Times', TK Arun, marca bien claro que sus intereses van más allá de los marcos de amistad y solidaridad con un antiguo socio. Al ser la India, como China, un país que "no busca lugar bajo la sombra del vasto 'paraguas de seguridad' de EE.UU., muestra que está interesada en un orden mundial multipolar".
"El apoyo a Rusia está en consonancia con el orden mundial que busca la India, y no con ninguna otra circunstancia", escribe.
Según subrayan varios expertos, mientras Europa y EE.UU. están llevando a cabo una política de aislamiento contra Rusia, se nota un acercamiento estratégico con países como China y la India, que van ganando peso en la arena internacional y tienen el potencial de cambiar el equilibrio mundial.
Europa y EE.UU. se niegan a reconocer el acuerdo de reunificación que Rusia, Crimea y Sebastopol firmaron el 18 de marzo, según el cual la república y la ciudad federal se han reunido en calidad de nuevos territorios de la Federación de Rusia. Occidente ya ha congelado los activos de varios bancos rusos en el extranjero y ha prohibido emitir visados a una lista de ciudadanos rusos. Por su parte, el Ministerio de Exteriores ruso ha recalcado en varias ocasiones que hablar con Rusia en el lenguaje de las sanciones es inapropiado y contraproducente.
Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/123786-india-cambio-equilibrio-mundial-rusia-eeuu
30 mar 2014
La deconstrucción acelerada del sistema occidental unipolar
CHARASSE / La deconstrucción acelerada del sistema occidental unipolar
Publicado el 3/30/14
PIERRE CHARASSE* / LA JORNADA –La crisis de Ucrania ha puesto en evidencia la magnitud de la manipulación de las opiniones occidentales por los grandes medios de comunicación televisivos, como CNN, Foxnews, Euronews, Televisa, y la mayoría de la prensa escrita alimentada por las agencias noticiosas.
La manera en que el público occidental está desinformado es impresionante, pese a que hay abundante información disponible en Internet.
Es muy preocupante que muchos ciudadanos del mundo se dejen llevar por una rusofobia jamás vista, ni en los peores momentos de la guerra fría. La imagen que nos da la maquinaria mediática es que los rusos son unos bárbaros atrasados frente a los civilizados occidentales. El importantísimo discurso de Vladimir Putin el 18 de marzo, después del referendo en Crimea, fue prácticamente boicoteado en todos los medios. En cambio, se dieron amplios espacios a las reacciones occidentales. Naturalmente, todas negativas. En este discurso, Putin explicó detalladamente que la crisis en Ucrania no fue provocada por Rusia y presentó con mucha racionalidad la posición rusa y los intereses legítimos estratégicos de su país en la era posconflicto ideológico.
Humillada por el trato que le dio Occidente a partir de 1989, Rusia despertó con Putin y empezó a reanudar una política de gran potencia buscando reconstruir posiciones en la línea histórica tradicional de la Rusia zarista y después de la Unión Soviética. La geografía determina muchas veces la estrategia. Rusia, después de haber perdido gran parte de sus territorios históricos según la fórmula de Putin y de su población rusa y no rusa, se fijó como gran proyecto nacional, patriótico, recuperar su estatuto de superpotencia, de actor global, asegurando en primer lugar la seguridad de sus fronteras terrestres y marítimas.
Es precisamente lo que quiere impedir Occidente, en su visión unipolar del mundo. Como buenos ajedrecistas, Putin y su equipo tienen varias jugadas anticipadas, basadas en un conocimiento profundo de la historia, la realidad del mundo y las aspiraciones de gran parte de las poblaciones de los territorios anteriormente controlados por la ex Unión Soviética. Él conoce a la perfección las divisiones de la Unión Europea, sus debilidades, la capacidad real militar de la OTAN y el estado de las opiniones públicas occidentales, poco deseosas de aumentar los gastos militares en un periodo de recesión económica. A diferencia de la Comisión Europea, cuyo proyecto coincide con el de Estados Unidos de consolidar un bloque euroatlántico político-económico-militar, los ciudadanos europeos no quieren ampliar más la UE al este ni admitir a Ucrania, Georgia ni a ningún otro país ex soviético como nuevos socios.
Con sus gesticulaciones y amenazas de sanciones la UE, siguiendo servilmente a Washington, demuestra la impotencia en que se encuentra para castigar seriamente a Rusia. Su peso real no está a la altura de sus ambiciones ingenuas de moldear el mundo a su imagen. El gobierno ruso, muy reactivo y astuto, aplica respuestas graduales, poniendo en ridículo la medidas punitivas occidentales. Putin, soberbio, se dio el lujo de anunciar que iba a abrir una cuenta en la Rossiya Bank, de Nueva York. Él todavía no habla de limitar el suministro de gas a Europa del oeste, conservando esta carta en su manga por si acaso, pero obliga a los occidentales a pensar en una reorganización total de sus fuentes de energía, lo que tardará años en concretarse.
Aprovechando los errores y divisiones de Occidente, Rusia está en posición de fuerza. Putin goza de una popularidad extraordinaria en su país y en las comunidades rusas de las naciones vecinas. Seguramente, su servicios de inteligencia tienen informaciones de primera mano sobre las fuerzas en presencia en toda la zona ex soviética. Su aparato diplomático le da sólidos argumentos para arrebatar a los países occidentales el monopolio de la interpretación del derecho internacional, en particular sobre la autodeterminación de los pueblos. Como era de esperarse, Putin se refirió al caso de Kosovo para evidenciar la incoherencia de los occidentales y su papel en la desestabilización y guerra de los Balcanes.
Inmediatamente, las vociferaciones occidentales bajaron de tono y en la cumbre del 24 de marzo en La Haya el G-7 decidió no excluir a Rusia de este grupo, como se ufanaba pocos días antes, sino de no participar en la cumbre de Sochi, dejando así la posibilidad de reactivar en cualquier momento el G-8, foro privilegiado de diálogo con Rusia creado a petición del G-7 en 1994. Moscú no pide nada. Los occidentales tendrán que hacer el primer paso. Fue una primera reculada del G-7. Secunda reculada de la OTAN, Obama fue muy claro al afirmar que no habría ninguna intervención militar occidental para ayudar a Ucrania, solamente una promesa de cooperación militar para reconstruir el potencial militar ucranio, compuesto en gran medida por material soviético obsoleto. Van a tardar años en levantar un nuevo ejército, y ¿quién va a pagar? No se sabe con certeza en qué estado están las fuerzas ucranias.
Moscú invitó a los militares que lo desearan, herederos del Ejército Rojo, a incorporarse al ejército ruso. La flota de Ucrania pasó totalmente a control ruso. Tercer retroceso de Estados Unidos: se habla de conversaciones secretas muy adelantadas entre Washington y Moscú para imponer a Ucrania una nueva constitución, aprovechar las elecciones del 25 de mayo para establecer un gobierno plural sin los extremistas neonazis, llegar a un acuerdo de finlandización o neutralización de Ucrania impidiendo su ingreso a la OTAN, pero permitiendo acuerdos económicos tanto con la UE como con Rusia. De paso, Moscú y Washington pondrían a la UE fuera de la jugada dejando a la dos superpotencias en un tête-à-tête excluyente. Con estas garantías Moscú podría dejar de alentar el separatismo de otras provincias ucranias o de Transnistria (provincia de Moldavia poblada de rusos), cumpliendo así el compromiso de respeto de las fronteras europeas y ofreciendo a Obama una salida decorosa. La jugada de Putin es magistral.
El G-7 no calculó que tomando medidas para aislar a Rusia, a parte de aplicarse a sí mismo castigos sadomasoquistas según la fórmula del ex canciller francés Hubert Védrine, estaba acelerando un proceso muy profundo de recomposición del mundo en favor de un bloque no occidental liderado por China y Rusia reunidos en el grupo de los BRICS. En reacción al comunicado del G-7 del 24 de marzo los cancilleres de los BRICS, también reunidos en La Haya, expresaron su rechazo inmediato a cualquier medida de aislamiento a Rusia, aprovechando de paso su reunión para condenar el espionaje estadunidense a sus líderes y exigir a Estados Unidos que ratifique la nueva repartición de los derechos de voto en el FMI como primer paso de un orden mundial más equitativo. El G-7 no esperaba una reacción tan contundente y rápida de los BRICS. En la práctica esto quiere decir que el grupo de los 20, del cual el G-7 y los BRICS son los dos pilares, podría pasar por un momento de crisis antes de su próxima cumbre en Brisbane, Australia (15 y 16 de noviembre), sobre todo si el G-7 persiste en querer excluir a Rusia. Es casi seguro que una mayoría de países del G-20 condenará las sanciones a Rusia, aislando así al G-7. En su comunicado, los cancilleres de los BRICS consideran que definir quién es miembro del G-20 y para qué sirve es una decisión de todos los miembros del grupo en un pie de igualdad y que ningún integrante puede unilateralmente determinar su naturaleza y carácter. Los BRICS llaman a resolver la crisis actual, en el marco de Naciones Unidas, de manera calmada y de alto nivel abandonando el lenguaje hostil, las sanciones y contra sanciones. Bofetada con guante blanco. El G-7 está avisado que tendrá que hacer muchas concesiones para conservar algo de influencia en el G-20. Se puso en un callejón sin salida.
En los próximos meses se perfilan dos acontecimientos fundamentales.
Uno es la visita de Vladimir Putin a China en mayo. Los dos gigantes están a punto de firmar un convenio energético de gran alcance que va a cambiar a profundidad el marcado energético mundial estratégica y financieramente. Las compraventas se harían no más en dólares, sino en las monedas nacionales de cada país. Rusia no tendrá ningún problema para exportar sus recursos naturales si Europa del oeste cambia de proveedor. En el mismo movimiento de acercamiento, China y Rusia están desarrollando una cooperación industrial par la producción del cazabombardero Sukhoi 25.
El otro hecho es que en la próxima cumbre de los BRICS, que tendrá lugar en Brasil en julio después del mundial de futbol, se podría acelerar el lanzamiento del Banco de Desarrollo, decidido en 2012, en reacción a la falta de voluntad de los países del G-7 de cambiar las reglas del juego en el FMI y el Banco Mundial para dar más peso a los países emergentes y a sus monedas al lado del dólar en las transacciones internacionales.
Finalmente, otros factores poco comentados por los medios occidentales revelan que en el terreno militar la interdependencia entre oeste y Rusia es también una realidad. Desde 2002, Rusia aceptó cooperar con la OTAN en Afganistán para facilitar la logística de las tropas occidentales. A petición de la OTAN, Moscú autorizó el tránsito por el territorio ruso de mercancías no letales para las tropas de la International Security Assistance Force (ISAF) por vía aérea, terrestre, entre Duchambé (Tajikistán), Uzbekistán y Estonia, vía una plataforma multimodal en Ulianovsk, Siberia. Se trata de abastecer un ejército de varios miles de hombres (o sea, toneladas de cerveza, vinos, camemberts, hamburguesas, lechugas, indispensables par mantener en alto la moral de las tropas) transportados por aviones rusos civiles, ya que las fuerzas aéreas europeas no tienen los aviones de carga necesarios para sostener un despliegue militar de tal envergadura.
El acuerdo de la OTAN y Rusia de octubre de 2012 profundiza esa cooperación, indispensable para los occidentales, y decide la presencia de un importante destacamento ruso con 40 helicópteros en territorio afgano, donde capacitan al personal afgano principalmente para la lucha contra el narcotráfico. Pero Rusia se negó a dejar pasar por su territorio el material pesado de la OTAN repatriado en Europa, lo que obligó a la ISAF a utilizar una ruta aérea (Kabul-Emiratos Árabes Unidos) y marítima hasta los puertos occidentales, multiplicando así por cuatro el costo de la retirada. Es el precio a pagar para evitar los asaltos a los convoyes por los talibanes entre Kabul y el puerto de Karachi. Para el gobierno ruso la intervención de la OTAN fue un fracaso, pero su retirada precipitada de Afganistán antes de finales de año va a generar caos que puede afectar su seguridad y desencadenar un nuevo brote de terrorismo.
Rusia tiene también muchos contratos de armamento con países europeos. El más importante es la fabricación de dos buques portahelicópteros en los astilleros franceses por un monto de mil 300 millones de euros, ya pagados por Rusia. Si se cancela el contrato, las consecuencias serán miles de empleos perdidos en Francia, el rembolso de los montos pagados más multas por incumplimiento de los contratos. Sin hablar de algo muy importante en el mercado del armamento: la pérdida de confianza en el proveedor, que podría afectar la industria armamentista francesa, como subrayó el ministro ruso de Defensa.
No hay que olvidar tampoco que sin la intervención de Rusia los países occidentales no habrían logrado un acuerdo con Irán sobre el tema de la proliferación nuclear ni con Siria sobre el desarme químico.
Estos son los hechos que no comentan los medios occidentales. La realidad es que, por su arrogancia, torpeza y desconocimiento de la historia, el bloque occidental está precipitando la deconstrucción sistémica del mundo unipolar, ofreciendo en bandeja a Rusia y China una oportunidad única para fortalecer un nuevo bloque con el apoyo de India, África del sur y Brasil, y probablemente de muchas otras naciones. El cambio estaba en marcha, pero a un paso lento y gradual. Ahora todo se acelera y la interdependencia cambia todas las reglas de la globalización.
En cuanto al G-20 de Brisbane, será interesante ver cómo se posiciona México después de las cumbres del G-7 en Bruselas (en junio) y la de los BRICS en Brasil (julio). La situación va a evolucionar muy rápidamente y va a exigir mucha agilidad diplomática. Si el G-7 persiste en su actitud de aislar a Rusia, el G-20 podría desintegrarse. México, atrapado en las redes del TLCAN y del TPP, tendría entonces que escoger entre zozobrar con el Titanic occidental o adoptar una línea autónoma, conforme a sus intereses de potencia regional con vocación mundial, acercándose a los BRICS.
* Asociado del Centro Tepoztlán Víctor Urquidi AC.
http://www.contrainjerencia.com/
Publicado el 3/30/14
PIERRE CHARASSE* / LA JORNADA –La crisis de Ucrania ha puesto en evidencia la magnitud de la manipulación de las opiniones occidentales por los grandes medios de comunicación televisivos, como CNN, Foxnews, Euronews, Televisa, y la mayoría de la prensa escrita alimentada por las agencias noticiosas.
La manera en que el público occidental está desinformado es impresionante, pese a que hay abundante información disponible en Internet.
Es muy preocupante que muchos ciudadanos del mundo se dejen llevar por una rusofobia jamás vista, ni en los peores momentos de la guerra fría. La imagen que nos da la maquinaria mediática es que los rusos son unos bárbaros atrasados frente a los civilizados occidentales. El importantísimo discurso de Vladimir Putin el 18 de marzo, después del referendo en Crimea, fue prácticamente boicoteado en todos los medios. En cambio, se dieron amplios espacios a las reacciones occidentales. Naturalmente, todas negativas. En este discurso, Putin explicó detalladamente que la crisis en Ucrania no fue provocada por Rusia y presentó con mucha racionalidad la posición rusa y los intereses legítimos estratégicos de su país en la era posconflicto ideológico.
Humillada por el trato que le dio Occidente a partir de 1989, Rusia despertó con Putin y empezó a reanudar una política de gran potencia buscando reconstruir posiciones en la línea histórica tradicional de la Rusia zarista y después de la Unión Soviética. La geografía determina muchas veces la estrategia. Rusia, después de haber perdido gran parte de sus territorios históricos según la fórmula de Putin y de su población rusa y no rusa, se fijó como gran proyecto nacional, patriótico, recuperar su estatuto de superpotencia, de actor global, asegurando en primer lugar la seguridad de sus fronteras terrestres y marítimas.
Es precisamente lo que quiere impedir Occidente, en su visión unipolar del mundo. Como buenos ajedrecistas, Putin y su equipo tienen varias jugadas anticipadas, basadas en un conocimiento profundo de la historia, la realidad del mundo y las aspiraciones de gran parte de las poblaciones de los territorios anteriormente controlados por la ex Unión Soviética. Él conoce a la perfección las divisiones de la Unión Europea, sus debilidades, la capacidad real militar de la OTAN y el estado de las opiniones públicas occidentales, poco deseosas de aumentar los gastos militares en un periodo de recesión económica. A diferencia de la Comisión Europea, cuyo proyecto coincide con el de Estados Unidos de consolidar un bloque euroatlántico político-económico-militar, los ciudadanos europeos no quieren ampliar más la UE al este ni admitir a Ucrania, Georgia ni a ningún otro país ex soviético como nuevos socios.
Con sus gesticulaciones y amenazas de sanciones la UE, siguiendo servilmente a Washington, demuestra la impotencia en que se encuentra para castigar seriamente a Rusia. Su peso real no está a la altura de sus ambiciones ingenuas de moldear el mundo a su imagen. El gobierno ruso, muy reactivo y astuto, aplica respuestas graduales, poniendo en ridículo la medidas punitivas occidentales. Putin, soberbio, se dio el lujo de anunciar que iba a abrir una cuenta en la Rossiya Bank, de Nueva York. Él todavía no habla de limitar el suministro de gas a Europa del oeste, conservando esta carta en su manga por si acaso, pero obliga a los occidentales a pensar en una reorganización total de sus fuentes de energía, lo que tardará años en concretarse.
Aprovechando los errores y divisiones de Occidente, Rusia está en posición de fuerza. Putin goza de una popularidad extraordinaria en su país y en las comunidades rusas de las naciones vecinas. Seguramente, su servicios de inteligencia tienen informaciones de primera mano sobre las fuerzas en presencia en toda la zona ex soviética. Su aparato diplomático le da sólidos argumentos para arrebatar a los países occidentales el monopolio de la interpretación del derecho internacional, en particular sobre la autodeterminación de los pueblos. Como era de esperarse, Putin se refirió al caso de Kosovo para evidenciar la incoherencia de los occidentales y su papel en la desestabilización y guerra de los Balcanes.
Inmediatamente, las vociferaciones occidentales bajaron de tono y en la cumbre del 24 de marzo en La Haya el G-7 decidió no excluir a Rusia de este grupo, como se ufanaba pocos días antes, sino de no participar en la cumbre de Sochi, dejando así la posibilidad de reactivar en cualquier momento el G-8, foro privilegiado de diálogo con Rusia creado a petición del G-7 en 1994. Moscú no pide nada. Los occidentales tendrán que hacer el primer paso. Fue una primera reculada del G-7. Secunda reculada de la OTAN, Obama fue muy claro al afirmar que no habría ninguna intervención militar occidental para ayudar a Ucrania, solamente una promesa de cooperación militar para reconstruir el potencial militar ucranio, compuesto en gran medida por material soviético obsoleto. Van a tardar años en levantar un nuevo ejército, y ¿quién va a pagar? No se sabe con certeza en qué estado están las fuerzas ucranias.
Moscú invitó a los militares que lo desearan, herederos del Ejército Rojo, a incorporarse al ejército ruso. La flota de Ucrania pasó totalmente a control ruso. Tercer retroceso de Estados Unidos: se habla de conversaciones secretas muy adelantadas entre Washington y Moscú para imponer a Ucrania una nueva constitución, aprovechar las elecciones del 25 de mayo para establecer un gobierno plural sin los extremistas neonazis, llegar a un acuerdo de finlandización o neutralización de Ucrania impidiendo su ingreso a la OTAN, pero permitiendo acuerdos económicos tanto con la UE como con Rusia. De paso, Moscú y Washington pondrían a la UE fuera de la jugada dejando a la dos superpotencias en un tête-à-tête excluyente. Con estas garantías Moscú podría dejar de alentar el separatismo de otras provincias ucranias o de Transnistria (provincia de Moldavia poblada de rusos), cumpliendo así el compromiso de respeto de las fronteras europeas y ofreciendo a Obama una salida decorosa. La jugada de Putin es magistral.
El G-7 no calculó que tomando medidas para aislar a Rusia, a parte de aplicarse a sí mismo castigos sadomasoquistas según la fórmula del ex canciller francés Hubert Védrine, estaba acelerando un proceso muy profundo de recomposición del mundo en favor de un bloque no occidental liderado por China y Rusia reunidos en el grupo de los BRICS. En reacción al comunicado del G-7 del 24 de marzo los cancilleres de los BRICS, también reunidos en La Haya, expresaron su rechazo inmediato a cualquier medida de aislamiento a Rusia, aprovechando de paso su reunión para condenar el espionaje estadunidense a sus líderes y exigir a Estados Unidos que ratifique la nueva repartición de los derechos de voto en el FMI como primer paso de un orden mundial más equitativo. El G-7 no esperaba una reacción tan contundente y rápida de los BRICS. En la práctica esto quiere decir que el grupo de los 20, del cual el G-7 y los BRICS son los dos pilares, podría pasar por un momento de crisis antes de su próxima cumbre en Brisbane, Australia (15 y 16 de noviembre), sobre todo si el G-7 persiste en querer excluir a Rusia. Es casi seguro que una mayoría de países del G-20 condenará las sanciones a Rusia, aislando así al G-7. En su comunicado, los cancilleres de los BRICS consideran que definir quién es miembro del G-20 y para qué sirve es una decisión de todos los miembros del grupo en un pie de igualdad y que ningún integrante puede unilateralmente determinar su naturaleza y carácter. Los BRICS llaman a resolver la crisis actual, en el marco de Naciones Unidas, de manera calmada y de alto nivel abandonando el lenguaje hostil, las sanciones y contra sanciones. Bofetada con guante blanco. El G-7 está avisado que tendrá que hacer muchas concesiones para conservar algo de influencia en el G-20. Se puso en un callejón sin salida.
En los próximos meses se perfilan dos acontecimientos fundamentales.
Uno es la visita de Vladimir Putin a China en mayo. Los dos gigantes están a punto de firmar un convenio energético de gran alcance que va a cambiar a profundidad el marcado energético mundial estratégica y financieramente. Las compraventas se harían no más en dólares, sino en las monedas nacionales de cada país. Rusia no tendrá ningún problema para exportar sus recursos naturales si Europa del oeste cambia de proveedor. En el mismo movimiento de acercamiento, China y Rusia están desarrollando una cooperación industrial par la producción del cazabombardero Sukhoi 25.
El otro hecho es que en la próxima cumbre de los BRICS, que tendrá lugar en Brasil en julio después del mundial de futbol, se podría acelerar el lanzamiento del Banco de Desarrollo, decidido en 2012, en reacción a la falta de voluntad de los países del G-7 de cambiar las reglas del juego en el FMI y el Banco Mundial para dar más peso a los países emergentes y a sus monedas al lado del dólar en las transacciones internacionales.
Finalmente, otros factores poco comentados por los medios occidentales revelan que en el terreno militar la interdependencia entre oeste y Rusia es también una realidad. Desde 2002, Rusia aceptó cooperar con la OTAN en Afganistán para facilitar la logística de las tropas occidentales. A petición de la OTAN, Moscú autorizó el tránsito por el territorio ruso de mercancías no letales para las tropas de la International Security Assistance Force (ISAF) por vía aérea, terrestre, entre Duchambé (Tajikistán), Uzbekistán y Estonia, vía una plataforma multimodal en Ulianovsk, Siberia. Se trata de abastecer un ejército de varios miles de hombres (o sea, toneladas de cerveza, vinos, camemberts, hamburguesas, lechugas, indispensables par mantener en alto la moral de las tropas) transportados por aviones rusos civiles, ya que las fuerzas aéreas europeas no tienen los aviones de carga necesarios para sostener un despliegue militar de tal envergadura.
El acuerdo de la OTAN y Rusia de octubre de 2012 profundiza esa cooperación, indispensable para los occidentales, y decide la presencia de un importante destacamento ruso con 40 helicópteros en territorio afgano, donde capacitan al personal afgano principalmente para la lucha contra el narcotráfico. Pero Rusia se negó a dejar pasar por su territorio el material pesado de la OTAN repatriado en Europa, lo que obligó a la ISAF a utilizar una ruta aérea (Kabul-Emiratos Árabes Unidos) y marítima hasta los puertos occidentales, multiplicando así por cuatro el costo de la retirada. Es el precio a pagar para evitar los asaltos a los convoyes por los talibanes entre Kabul y el puerto de Karachi. Para el gobierno ruso la intervención de la OTAN fue un fracaso, pero su retirada precipitada de Afganistán antes de finales de año va a generar caos que puede afectar su seguridad y desencadenar un nuevo brote de terrorismo.
Rusia tiene también muchos contratos de armamento con países europeos. El más importante es la fabricación de dos buques portahelicópteros en los astilleros franceses por un monto de mil 300 millones de euros, ya pagados por Rusia. Si se cancela el contrato, las consecuencias serán miles de empleos perdidos en Francia, el rembolso de los montos pagados más multas por incumplimiento de los contratos. Sin hablar de algo muy importante en el mercado del armamento: la pérdida de confianza en el proveedor, que podría afectar la industria armamentista francesa, como subrayó el ministro ruso de Defensa.
No hay que olvidar tampoco que sin la intervención de Rusia los países occidentales no habrían logrado un acuerdo con Irán sobre el tema de la proliferación nuclear ni con Siria sobre el desarme químico.
Estos son los hechos que no comentan los medios occidentales. La realidad es que, por su arrogancia, torpeza y desconocimiento de la historia, el bloque occidental está precipitando la deconstrucción sistémica del mundo unipolar, ofreciendo en bandeja a Rusia y China una oportunidad única para fortalecer un nuevo bloque con el apoyo de India, África del sur y Brasil, y probablemente de muchas otras naciones. El cambio estaba en marcha, pero a un paso lento y gradual. Ahora todo se acelera y la interdependencia cambia todas las reglas de la globalización.
En cuanto al G-20 de Brisbane, será interesante ver cómo se posiciona México después de las cumbres del G-7 en Bruselas (en junio) y la de los BRICS en Brasil (julio). La situación va a evolucionar muy rápidamente y va a exigir mucha agilidad diplomática. Si el G-7 persiste en su actitud de aislar a Rusia, el G-20 podría desintegrarse. México, atrapado en las redes del TLCAN y del TPP, tendría entonces que escoger entre zozobrar con el Titanic occidental o adoptar una línea autónoma, conforme a sus intereses de potencia regional con vocación mundial, acercándose a los BRICS.
* Asociado del Centro Tepoztlán Víctor Urquidi AC.
http://www.contrainjerencia.com/
La agenda secreta de Ashton y Nuland
La agenda secreta de Ashton y Nuland
Publicado el 3/27/14 •
WAYNE MASDEN
VOLTAIRENET.ORG – Ya se ha convertido en un ritual que siempre funciona. Cada vez que Washington quiere cambiar un régimen, aparecen misteriosos francotiradores que disparan a la vez contra fuerzas gubernamentales y contra manifestantes de la oposición. Y después desaparecen sin dejar rastro. Así sucedió en Siria, en Ucrania y en Venezuela. En Siria, el resultado de los acontecimientos de Deraa fue que una parte de la población pasó un año sublevada contra el gobierno. En Venezuela, los forenses demostraron que los asesinos abatieron personas de ambos bandos y las protestas han ido extinguiéndose. En Ucrania, las conversaciones telefónicas interceptadas y las reacciones que su publicación ha suscitado ya no dejan espacio para las dudas, estima Wayne Madsen.
A raíz de la revelación al gran público de las conversaciones telefónicas [sobre Ucrania] recientemente interceptadas, se ha levantado una esquina del velo sobre los designios secretos para Ucrania de dos de las figuras femeninas que hacen de mascarones de proa de la política exterior de Occidente: Victoria Nuland, secretaria de Estado estadounidense a cargo de asuntos europeos y euroasiáticos, y Catherine Ashton, representante oficial de la Unión Europea y en otros tiempos propagandista de primera línea de la campaña por el desarme nuclear impulsada por Gran Bretaña.
Catherine Ashton, cuya conversación telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores de Estonia Urmas Paet fue la segunda que se divulgó desde el inicio del año, ostenta desde el 1º de diciembre de 2009 el rimbombante título de Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Ya tenía anteriormente, desde 1999, año de su ascenso a la Cámara de los Lores, el risible y muy feudal título de baronesa Ashton de Upholland.
Los admiradores de Lady Ashton sobredimensionan sus méritos. Un video grabado en la sede la Unión Europea en Bruselas la muestra, en el ejercicio de sus funciones de ministra de Relaciones Exteriores de la UE, completamente fuera de sí porque ni ella, ni Robert Cooper –su enviado británico en los Balcanes– tenían la menor idea de qué cara podía tener Tomislav Nikolic –el presidente de Serbia–, cuando sólo les faltaban unos pocos minutos para tener que recibirlo en la ceremonia de bienvenida organizada expresamente para él.
Catherine Ashton está casada con Peter Kellner, ex periodista británico miembro de la dirección del instituto de sondeos YouGov. Esta empresa vive no sólo de la realización de sondeos políticos y electorales sino que también alimenta el suspense en la prensa de la farándula con sondeos de opinión de pronósticos sobre quién será el nuevo ídolo en cada etapa de los concursos que proponen programas de televisión tan estúpidos como Pop Idol y X-Factor.
En su conversación del 26 de febrero con la baronea Ashton, el ministro de Relaciones Exteriores de Estonia, Urmas Paet, le comunica que, según una fuente creíble, manifestantes y policías ucranianos fueron abatidos por los mismos francotiradores [1]. Paet había estado en Kiev el 25 de febrero, durante los violentos enfrentamientos entre manifestantes y policías en la plaza Maidan. Ahora resulta evidente que francotiradores y otros provocadores, incluyendo bandas neonazis y mercenarios extranjeros a las órdenes de la oposición política ucraniana, exacerbaron los hechos de violencia.
En la conversación grabada, Paet revela a Ashton que una médico ucraniana, la doctora Olga Bogomolets, importante figura de la sociedad civil, le hizo saber, durante su estancia en Kiev, que las balas que abatieron manifestantes y policías provenían de las mismas armas y que la oposición estaba encubriendo a los asesinos. La Dra. Bogomolets no es miembro de la corte de Viktor Yanukovich, el presidente ahora en exilio, sino que fue médico personal de Viktor Yuchenko, el presidente instalado por la «revolución naranja»; fue subsidiada por Radio Liberty, financiada por George Soros y la CIA y llamó a sus estudiantes de medicina a participar en las manifestaciones de la plaza Maidan. Esta es la Dra. Bogomolets que le dijo a Paet que las balas que mataron indistintamente manifestantes y policías salieron de las mismas armas y que la mano de la oposición estaba detrás de los ataques. Es importante señalar también que la Dra. Bogomolets rechazó la proposición –de la oposición– de participar en el nuevo gobierno como ministra delegada a cargo de asuntos humanitarios.
Según lo que puede oírse en la llamada telefónica interceptada –al parecer– por agentes de los servicios de seguridad ucranianos (SB) aún fieles a Yanukovich, la señora Ashton dice haberse quedado atónita cuando Paet le anuncia que todo parece indicar que la oposición ucraniana orquestó la masacre de más de 70 de sus propios partidarios, cifra a la que habría que agregar los policías abatidos. La lluvia de balas desatada por los misteriosos francotiradores no es otra cosa que una operación false flag [bajo bandera falsa] montada por la oposición y por sus padrinos de Occidente para suscitar simpatía y respaldo de parte de la opinión pública.
Veamos el diálogo entre el ministro de Relaciones Exteriores de Estonia y la jefa de la diplomacia de la Unión Europea:
Paet: «Todas las pruebas muestran que las personas de ambos bandos abatidas por los francotiradores, los policías y la gente que estaban en la calle, eran los mismos francotiradores quienes los mataban, a los de ambos bandos… Ella [la Dra. Bogomolets] me mostró también fotos. Me dijo que, como médico, ella podía decirme que era la misma firma, el mismo tipo de balas… y es muy inquietante que ahora los de la nueva coalición no quieran investigar qué fue lo que pasó exactamente. Por lo tanto, en este momento, es cada vez más evidente para todo el mundo que no es Yanukovich quien está detrás de los francotiradores apostados en los techos. Era alguien de la nueva coalición.»
Ashton: «Yo pienso que tenemos, efectivamente, que investigar. Quiero decir… No me habían hablado de esta historia. Es muy interesante… ¡Vaya…!»
Paet: «Así que era muy preocupante ver todo eso circulando y cobrar importancia. Eso ya desacredita la nueva coalición.»
Al responder a Paet, Ashton se esfuerza seguidamente por levantar dudas sobre la información que han recogido la Dra. Bogomolets y él mismo, información que muestra que la oposición estaba detrás de los disparos contra manifestantes y policías. Ashton defiende a los diputados de la oposición implicados en las protestas, se expresa contra los médicos y declara, refiriéndose a los dirigentes de las protestas:
Ashton: «Ellos tienen que ocuparse de eso también. Pero su tarea es exigir la aplicación de cambios profundos y hacer funcionar el parlamento [Rada]. Si no funciona el parlamento es el caos total lo que les espera. Así que podemos pensar que un manifestante, que un médico, es alguien que cuenta, que cuenta mucho. Pero no son responsables políticos. Y, de una u otra manera, esa gente va a tener que acostumbrarse a la situación en las próximas semanas.»
Fundamentalmente, lo que Ashton le dice a Paet es que, como militante y médico, la Dra. Bogomolets no debe andar criticando las decisiones políticas maquiavélicas de la oposición parlamentaria ucraniana dirigida por el trío Klichko–Yatseniuk–Tiagnibok (o sea el boxeador, el veterano del Banco Mundial y el jefe de los neonazis del partido Svoboda).
En otras palabras, la señora Ashton estima que un boxeador, un tecnócrata del Banco Mundial y un matón nazi están más calificados para decidir el destino de Ucrania que una mujer científica preocupada por aclarar el papel de la oposición en la masacre perpetrada contra los manifestantes de su propio bando, utilizados como carne de cañón, y el asesinato de los policías que trataban de restablecer el orden público.
En cuanto se reveló esta conversación entre la señora Ashton y el señor Paet, los grandes medios de prensa que controlan la información en Occidente pusieron en duda su autencidad. Para ello recurrieron a todos sus sarcasmos y lemas anticonspiracionistas habituales.
Pero los servicios del ministro de Relaciones Exteriores de Estonia confirmaron la autenticidad de la grabación en una nota de prensa que indica:
«La conversación entre el ministro de Relaciones Exteriores Urmas Paet y la responsable de Relaciones Exteriores de la Unión Europea Catherine Ashton divulgada hoy en Internet es auténtica.
Se trata de un intercambio telefónico. Esas palabras fueron intercambiadas por Urmas Paet y Catherine Ashton, el 26 de febrero, después de un viaje a Ucrania del ministro estoniano de Relaciones Exteriores, inmediatamente después de la interrupción de los hechos violentos.
El ministro de Relaciones Exteriores Urmas Paet informa sobre los comentarios que emitió en las reuniones del día anterior y expresa sus preocupaciones sobre la situación en desarrollo.
El señor Paet ha señalado que le parece “totalmente deplorable que esta intercepción [de su entrevista telefónica] se haya producido”.»
Es evidente, desde el primer momento, que los hechos registrados en Ucrania fueron planificados por provocadores, agitadores, expertos en «revoluciones de colores» sacados de las gavetas del Departamento de Estado estadounidense, de la CIA, del MI6 británico y de la Unión Europea.
La hoja de ruta de Catherine Ashton viene a completar la de Victoria Nuland, también inoportunamente revelada por otra intercepción telefónica en enero de 2013 [2]. El intercambio telefónico entre Victoria Nuland y el embajador de Estados Unidos en Ucrania Geoffrey Pyatt reveló que la administración Obama ya estaba decidiendo quiénes iban a recibir las carteras en el futuro gobierno ucraniano mientras que la señora Catherine Ashton y Jeffrey Feltman, su doble ideológico y subsecretario general adjunto de la ONU, todavía aparentaban interesarse por la búsqueda de una solución negociada de la crisis con Yanukovich, el presidente ucraniano electo democráticamente.
La señora Nuland, que en la conversación telefónica se expresaba a favor de poner a Yatseniuk a la cabeza del futuro gobierno, manifestó la importancia que para ella tiene la cooperación con sus homólogos europeos con un sonoro «¡Que le den por el culo a la Unión Europea!».
Antes de esa frase, Nuland acababa de decirle a Pyatt que Estados Unidos alcanzaría sus objetivos con el respaldo previamente negociado y planificado de la delegación de la ONU. Feltman [3], quien dirigía esa delegación, arrastraba en su estela al secretario general de la ONU Ban Ki-moon, a quien los periodistas de su país designan como «la inatrapable anguila», sobrenombre que se ganó en su época de ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, y al diplomático Robert Serry, enviado especial de la ONU en Ucrania.
Durante esa misma conversación interceptada, la señora Victoria Nuland expresaba además su gran confianza en Robert Serry, ex embajador de Dinamarca en Ucrania, nacido en Calcuta y con un nombre más bien inhabitual para un danés. Cuando actuaba como coordinador especial de la ONU para el proceso de paz en el Medio Oriente, Robert Serry acostumbraba a deplorar lo que llamaba «actitudes parciales y discriminatorias» hacia Israel en el recinto de las Naciones Unidas. Por supuesto, ese lenguaje no podía dejar de atraerle los favores de Nuland y de Feltman, bien conocidos ambos por su doble adhesión a los intereses de Israel y de Estados Unidos.
Está claro que ni la conversación de Catherine Ashton ni la de Victoria Nuland debían haber llegado nunca a oídos de la opinión pública. Sin embargo, gracias a agentes leales y eficaces de los servicios de seguridad ucranianos, el mundo conoce ahora la perfidia de estas dos señoras que recorren alegremente un camino que puede acabar para Europa –e incluso para el mundo entero– en un espantoso incendio.
Wayne Madsen
Fuente
Strategic Culture Foundation
Publicado el 3/27/14 •
WAYNE MASDEN
VOLTAIRENET.ORG – Ya se ha convertido en un ritual que siempre funciona. Cada vez que Washington quiere cambiar un régimen, aparecen misteriosos francotiradores que disparan a la vez contra fuerzas gubernamentales y contra manifestantes de la oposición. Y después desaparecen sin dejar rastro. Así sucedió en Siria, en Ucrania y en Venezuela. En Siria, el resultado de los acontecimientos de Deraa fue que una parte de la población pasó un año sublevada contra el gobierno. En Venezuela, los forenses demostraron que los asesinos abatieron personas de ambos bandos y las protestas han ido extinguiéndose. En Ucrania, las conversaciones telefónicas interceptadas y las reacciones que su publicación ha suscitado ya no dejan espacio para las dudas, estima Wayne Madsen.
A raíz de la revelación al gran público de las conversaciones telefónicas [sobre Ucrania] recientemente interceptadas, se ha levantado una esquina del velo sobre los designios secretos para Ucrania de dos de las figuras femeninas que hacen de mascarones de proa de la política exterior de Occidente: Victoria Nuland, secretaria de Estado estadounidense a cargo de asuntos europeos y euroasiáticos, y Catherine Ashton, representante oficial de la Unión Europea y en otros tiempos propagandista de primera línea de la campaña por el desarme nuclear impulsada por Gran Bretaña.
Catherine Ashton, cuya conversación telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores de Estonia Urmas Paet fue la segunda que se divulgó desde el inicio del año, ostenta desde el 1º de diciembre de 2009 el rimbombante título de Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Ya tenía anteriormente, desde 1999, año de su ascenso a la Cámara de los Lores, el risible y muy feudal título de baronesa Ashton de Upholland.
Los admiradores de Lady Ashton sobredimensionan sus méritos. Un video grabado en la sede la Unión Europea en Bruselas la muestra, en el ejercicio de sus funciones de ministra de Relaciones Exteriores de la UE, completamente fuera de sí porque ni ella, ni Robert Cooper –su enviado británico en los Balcanes– tenían la menor idea de qué cara podía tener Tomislav Nikolic –el presidente de Serbia–, cuando sólo les faltaban unos pocos minutos para tener que recibirlo en la ceremonia de bienvenida organizada expresamente para él.
Catherine Ashton está casada con Peter Kellner, ex periodista británico miembro de la dirección del instituto de sondeos YouGov. Esta empresa vive no sólo de la realización de sondeos políticos y electorales sino que también alimenta el suspense en la prensa de la farándula con sondeos de opinión de pronósticos sobre quién será el nuevo ídolo en cada etapa de los concursos que proponen programas de televisión tan estúpidos como Pop Idol y X-Factor.
En su conversación del 26 de febrero con la baronea Ashton, el ministro de Relaciones Exteriores de Estonia, Urmas Paet, le comunica que, según una fuente creíble, manifestantes y policías ucranianos fueron abatidos por los mismos francotiradores [1]. Paet había estado en Kiev el 25 de febrero, durante los violentos enfrentamientos entre manifestantes y policías en la plaza Maidan. Ahora resulta evidente que francotiradores y otros provocadores, incluyendo bandas neonazis y mercenarios extranjeros a las órdenes de la oposición política ucraniana, exacerbaron los hechos de violencia.
En la conversación grabada, Paet revela a Ashton que una médico ucraniana, la doctora Olga Bogomolets, importante figura de la sociedad civil, le hizo saber, durante su estancia en Kiev, que las balas que abatieron manifestantes y policías provenían de las mismas armas y que la oposición estaba encubriendo a los asesinos. La Dra. Bogomolets no es miembro de la corte de Viktor Yanukovich, el presidente ahora en exilio, sino que fue médico personal de Viktor Yuchenko, el presidente instalado por la «revolución naranja»; fue subsidiada por Radio Liberty, financiada por George Soros y la CIA y llamó a sus estudiantes de medicina a participar en las manifestaciones de la plaza Maidan. Esta es la Dra. Bogomolets que le dijo a Paet que las balas que mataron indistintamente manifestantes y policías salieron de las mismas armas y que la mano de la oposición estaba detrás de los ataques. Es importante señalar también que la Dra. Bogomolets rechazó la proposición –de la oposición– de participar en el nuevo gobierno como ministra delegada a cargo de asuntos humanitarios.
Según lo que puede oírse en la llamada telefónica interceptada –al parecer– por agentes de los servicios de seguridad ucranianos (SB) aún fieles a Yanukovich, la señora Ashton dice haberse quedado atónita cuando Paet le anuncia que todo parece indicar que la oposición ucraniana orquestó la masacre de más de 70 de sus propios partidarios, cifra a la que habría que agregar los policías abatidos. La lluvia de balas desatada por los misteriosos francotiradores no es otra cosa que una operación false flag [bajo bandera falsa] montada por la oposición y por sus padrinos de Occidente para suscitar simpatía y respaldo de parte de la opinión pública.
Veamos el diálogo entre el ministro de Relaciones Exteriores de Estonia y la jefa de la diplomacia de la Unión Europea:
Paet: «Todas las pruebas muestran que las personas de ambos bandos abatidas por los francotiradores, los policías y la gente que estaban en la calle, eran los mismos francotiradores quienes los mataban, a los de ambos bandos… Ella [la Dra. Bogomolets] me mostró también fotos. Me dijo que, como médico, ella podía decirme que era la misma firma, el mismo tipo de balas… y es muy inquietante que ahora los de la nueva coalición no quieran investigar qué fue lo que pasó exactamente. Por lo tanto, en este momento, es cada vez más evidente para todo el mundo que no es Yanukovich quien está detrás de los francotiradores apostados en los techos. Era alguien de la nueva coalición.»
Ashton: «Yo pienso que tenemos, efectivamente, que investigar. Quiero decir… No me habían hablado de esta historia. Es muy interesante… ¡Vaya…!»
Paet: «Así que era muy preocupante ver todo eso circulando y cobrar importancia. Eso ya desacredita la nueva coalición.»
Al responder a Paet, Ashton se esfuerza seguidamente por levantar dudas sobre la información que han recogido la Dra. Bogomolets y él mismo, información que muestra que la oposición estaba detrás de los disparos contra manifestantes y policías. Ashton defiende a los diputados de la oposición implicados en las protestas, se expresa contra los médicos y declara, refiriéndose a los dirigentes de las protestas:
Ashton: «Ellos tienen que ocuparse de eso también. Pero su tarea es exigir la aplicación de cambios profundos y hacer funcionar el parlamento [Rada]. Si no funciona el parlamento es el caos total lo que les espera. Así que podemos pensar que un manifestante, que un médico, es alguien que cuenta, que cuenta mucho. Pero no son responsables políticos. Y, de una u otra manera, esa gente va a tener que acostumbrarse a la situación en las próximas semanas.»
Fundamentalmente, lo que Ashton le dice a Paet es que, como militante y médico, la Dra. Bogomolets no debe andar criticando las decisiones políticas maquiavélicas de la oposición parlamentaria ucraniana dirigida por el trío Klichko–Yatseniuk–Tiagnibok (o sea el boxeador, el veterano del Banco Mundial y el jefe de los neonazis del partido Svoboda).
En otras palabras, la señora Ashton estima que un boxeador, un tecnócrata del Banco Mundial y un matón nazi están más calificados para decidir el destino de Ucrania que una mujer científica preocupada por aclarar el papel de la oposición en la masacre perpetrada contra los manifestantes de su propio bando, utilizados como carne de cañón, y el asesinato de los policías que trataban de restablecer el orden público.
En cuanto se reveló esta conversación entre la señora Ashton y el señor Paet, los grandes medios de prensa que controlan la información en Occidente pusieron en duda su autencidad. Para ello recurrieron a todos sus sarcasmos y lemas anticonspiracionistas habituales.
Pero los servicios del ministro de Relaciones Exteriores de Estonia confirmaron la autenticidad de la grabación en una nota de prensa que indica:
«La conversación entre el ministro de Relaciones Exteriores Urmas Paet y la responsable de Relaciones Exteriores de la Unión Europea Catherine Ashton divulgada hoy en Internet es auténtica.
Se trata de un intercambio telefónico. Esas palabras fueron intercambiadas por Urmas Paet y Catherine Ashton, el 26 de febrero, después de un viaje a Ucrania del ministro estoniano de Relaciones Exteriores, inmediatamente después de la interrupción de los hechos violentos.
El ministro de Relaciones Exteriores Urmas Paet informa sobre los comentarios que emitió en las reuniones del día anterior y expresa sus preocupaciones sobre la situación en desarrollo.
El señor Paet ha señalado que le parece “totalmente deplorable que esta intercepción [de su entrevista telefónica] se haya producido”.»
Es evidente, desde el primer momento, que los hechos registrados en Ucrania fueron planificados por provocadores, agitadores, expertos en «revoluciones de colores» sacados de las gavetas del Departamento de Estado estadounidense, de la CIA, del MI6 británico y de la Unión Europea.
La hoja de ruta de Catherine Ashton viene a completar la de Victoria Nuland, también inoportunamente revelada por otra intercepción telefónica en enero de 2013 [2]. El intercambio telefónico entre Victoria Nuland y el embajador de Estados Unidos en Ucrania Geoffrey Pyatt reveló que la administración Obama ya estaba decidiendo quiénes iban a recibir las carteras en el futuro gobierno ucraniano mientras que la señora Catherine Ashton y Jeffrey Feltman, su doble ideológico y subsecretario general adjunto de la ONU, todavía aparentaban interesarse por la búsqueda de una solución negociada de la crisis con Yanukovich, el presidente ucraniano electo democráticamente.
La señora Nuland, que en la conversación telefónica se expresaba a favor de poner a Yatseniuk a la cabeza del futuro gobierno, manifestó la importancia que para ella tiene la cooperación con sus homólogos europeos con un sonoro «¡Que le den por el culo a la Unión Europea!».
Antes de esa frase, Nuland acababa de decirle a Pyatt que Estados Unidos alcanzaría sus objetivos con el respaldo previamente negociado y planificado de la delegación de la ONU. Feltman [3], quien dirigía esa delegación, arrastraba en su estela al secretario general de la ONU Ban Ki-moon, a quien los periodistas de su país designan como «la inatrapable anguila», sobrenombre que se ganó en su época de ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur, y al diplomático Robert Serry, enviado especial de la ONU en Ucrania.
Durante esa misma conversación interceptada, la señora Victoria Nuland expresaba además su gran confianza en Robert Serry, ex embajador de Dinamarca en Ucrania, nacido en Calcuta y con un nombre más bien inhabitual para un danés. Cuando actuaba como coordinador especial de la ONU para el proceso de paz en el Medio Oriente, Robert Serry acostumbraba a deplorar lo que llamaba «actitudes parciales y discriminatorias» hacia Israel en el recinto de las Naciones Unidas. Por supuesto, ese lenguaje no podía dejar de atraerle los favores de Nuland y de Feltman, bien conocidos ambos por su doble adhesión a los intereses de Israel y de Estados Unidos.
Está claro que ni la conversación de Catherine Ashton ni la de Victoria Nuland debían haber llegado nunca a oídos de la opinión pública. Sin embargo, gracias a agentes leales y eficaces de los servicios de seguridad ucranianos, el mundo conoce ahora la perfidia de estas dos señoras que recorren alegremente un camino que puede acabar para Europa –e incluso para el mundo entero– en un espantoso incendio.
Wayne Madsen
Fuente
Strategic Culture Foundation
La nueva Ley de Inversión Extranjera en Cuba romperá con el bloqueo fuera de EE.UU.
"La nueva Ley de Inversión Extranjera en Cuba romperá con el bloqueo fuera de EE.UU."
Publicado: 29 mar 2014
© REUTERS Desmond Boylan
El Parlamento de Cuba ha aprobado una nueva Ley de Inversión Extranjera con el objetivo de atraer capital tras 52 años de un asedio comercial por parte de Washington que ni los propios ciudadanos estadounidenses apoyan.
La nueva ley reduce del 30% al 15% los impuestos sobre las ganancias de los inversores extranjeros y ofrece mayor protección legal. Para la mayoría de ellos se establecerá también una moratoria tributaria para un período ocho años. De esta manera Cuba busca eludir el enorme efecto negativo del bloqueo por parte de EE.UU., un cerco que de cesar dispararía el desarrollo de la economía isleña, creen los expertos.
"El sector de negocios está muy disminuido por las trabas, las presiones y las prohibiciones de comercio con Cuba, pero es cierto también que después de la crisis económica, parece que algunos países se han dado cuenta de que es una cosa totalmente ilógica, falta de sentido no comerciar con un país que tiene ciertas potencialidades", opina el periodista Pedro Hernández Soto. "El bloqueo es obsoleto, es un recurso de la guerra fría, nadie gana con el bloqueo a Cuba, absolutamente nadie", agrega.
Y para no perder sino ganar, muchos ya se preparan para un eventual cese del bloqueo. El ejemplo es el gran proyecto empresarial de Marina en el balneario cubano de Varadero, una instalación proyectada para atender el flujo de turistas y yates una vez se derrumbe el muro entre La Habana y Washington.
La prensa ya ha publicado visitas de delegaciones belgas, de empresarios franceses, ahora viene una delegación importante de empresarios brasileños
Y Cuba está lista para ofrecer a EE.UU. también su sabor más auténtico. "Havanista es el mismo ron de 7 años que se vende, la única diferencia es la etiqueta, es una nueva marca que pertenece a Havana Club. Es el mismo ron con el mismo sabor, el mismo aroma, la misma producción... El propósito de lanzar Havanista fue destinarlo al mercado de EE.UU, porque por el embargo no podemos vender Havana Club allá, entonces una vez que se elimine ese embargo, se podrá vender Havanista", explica Grethel Perdomo, jefa del departamento comercial del Museo del ron.
Así, el más emblemático de los rones cubanos, aunque con el nombre cambiado, está listo para conquistar el mercado estadounidense, que consume el 40% de la producción de estas bebidas y en el que los directivos de la empresa ronera consideran que, solamente a corto plazo, podrían vender un millón de cajas.
Los expertos coinciden en que las relaciones comerciales reactivadas y nuevos flujos de dinero sanearían la economía isleña. Algo que las autoridades cubanas también pretenden lograr con la introducción de la actualizada Ley de Inversión Extranjera que proporciona muchas bonificaciones a los inversores foráneos.
"La nueva Ley de Inversión Extranjera va a romper prácticamente con la situación del bloqueo fuera de los EE.UU. La prensa ya ha publicado visitas de delegaciones belgas, de empresarios franceses, ahora viene una delegación importante de empresarios brasileños", insiste Pedro Hernández Soto.
Por supuesto, la idea de negociar con Cuba es tan atractiva que, pese a todas las dificultades, ni siquiera en Norteamérica pudieron ignorarla.
Creo que es un momento emocionante para comerciar e invertir en Cuba
Los beneficios que traería el fin del bloqueo económico para ambas naciones son indiscutibles. Según cifras de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos, se estima que las pérdidas para el país norteamericano en el comercio con Cuba alcanzan hasta los 1.200 millones de dólares anuales, un importante mercado por desarrollar.
Para Gary Silversmith, presidente de Inversiones P&L, Cuba representa una enorme oportunidad comercial. Resalta que el mayor motor económico es la industria del turismo, en la que los estadounidenses no tienen virtualmente ninguna participación. Los proveedores de la industria vacacional están ansiosos por entrar en el mercado y esperan que los cambios en la legislación cubana también proporcionen mejores condiciones para la inversión extranjera.
"Creo que es un momento emocionante para comerciar e invertir en Cuba, ya que considero que estamos muy cerca de desarrollar nuevamente una cultura vibrante y un intercambio económico entre ambos países que ha existido históricamente y que no hay razón para que no siga existiendo hoy", afirma el empresario.
No son solo empresarios, sino también ciudadanos estadounidenses los que apoyan la medida. Un estudio del Consejo Atlántico plantea que un 56% de la población estadounidense está de acuerdo con la normalización de las relaciones con la nación caribeña y más del 60% de los norteamericanos apoya que aumenten las empresas que hacen negocios con Cuba. Muchos factores parecen indicar que los días del embargo están contados.
Texto completo en: http://actualidad.rt.com/economia/view/123740-negociar-cuba-actractivo-eeuu-pudieron-ignorarla
Publicado: 29 mar 2014
© REUTERS Desmond Boylan
El Parlamento de Cuba ha aprobado una nueva Ley de Inversión Extranjera con el objetivo de atraer capital tras 52 años de un asedio comercial por parte de Washington que ni los propios ciudadanos estadounidenses apoyan.
La nueva ley reduce del 30% al 15% los impuestos sobre las ganancias de los inversores extranjeros y ofrece mayor protección legal. Para la mayoría de ellos se establecerá también una moratoria tributaria para un período ocho años. De esta manera Cuba busca eludir el enorme efecto negativo del bloqueo por parte de EE.UU., un cerco que de cesar dispararía el desarrollo de la economía isleña, creen los expertos.
"El sector de negocios está muy disminuido por las trabas, las presiones y las prohibiciones de comercio con Cuba, pero es cierto también que después de la crisis económica, parece que algunos países se han dado cuenta de que es una cosa totalmente ilógica, falta de sentido no comerciar con un país que tiene ciertas potencialidades", opina el periodista Pedro Hernández Soto. "El bloqueo es obsoleto, es un recurso de la guerra fría, nadie gana con el bloqueo a Cuba, absolutamente nadie", agrega.
Y para no perder sino ganar, muchos ya se preparan para un eventual cese del bloqueo. El ejemplo es el gran proyecto empresarial de Marina en el balneario cubano de Varadero, una instalación proyectada para atender el flujo de turistas y yates una vez se derrumbe el muro entre La Habana y Washington.
La prensa ya ha publicado visitas de delegaciones belgas, de empresarios franceses, ahora viene una delegación importante de empresarios brasileños
Y Cuba está lista para ofrecer a EE.UU. también su sabor más auténtico. "Havanista es el mismo ron de 7 años que se vende, la única diferencia es la etiqueta, es una nueva marca que pertenece a Havana Club. Es el mismo ron con el mismo sabor, el mismo aroma, la misma producción... El propósito de lanzar Havanista fue destinarlo al mercado de EE.UU, porque por el embargo no podemos vender Havana Club allá, entonces una vez que se elimine ese embargo, se podrá vender Havanista", explica Grethel Perdomo, jefa del departamento comercial del Museo del ron.
Así, el más emblemático de los rones cubanos, aunque con el nombre cambiado, está listo para conquistar el mercado estadounidense, que consume el 40% de la producción de estas bebidas y en el que los directivos de la empresa ronera consideran que, solamente a corto plazo, podrían vender un millón de cajas.
Los expertos coinciden en que las relaciones comerciales reactivadas y nuevos flujos de dinero sanearían la economía isleña. Algo que las autoridades cubanas también pretenden lograr con la introducción de la actualizada Ley de Inversión Extranjera que proporciona muchas bonificaciones a los inversores foráneos.
"La nueva Ley de Inversión Extranjera va a romper prácticamente con la situación del bloqueo fuera de los EE.UU. La prensa ya ha publicado visitas de delegaciones belgas, de empresarios franceses, ahora viene una delegación importante de empresarios brasileños", insiste Pedro Hernández Soto.
Por supuesto, la idea de negociar con Cuba es tan atractiva que, pese a todas las dificultades, ni siquiera en Norteamérica pudieron ignorarla.
Creo que es un momento emocionante para comerciar e invertir en Cuba
Los beneficios que traería el fin del bloqueo económico para ambas naciones son indiscutibles. Según cifras de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos, se estima que las pérdidas para el país norteamericano en el comercio con Cuba alcanzan hasta los 1.200 millones de dólares anuales, un importante mercado por desarrollar.
Para Gary Silversmith, presidente de Inversiones P&L, Cuba representa una enorme oportunidad comercial. Resalta que el mayor motor económico es la industria del turismo, en la que los estadounidenses no tienen virtualmente ninguna participación. Los proveedores de la industria vacacional están ansiosos por entrar en el mercado y esperan que los cambios en la legislación cubana también proporcionen mejores condiciones para la inversión extranjera.
"Creo que es un momento emocionante para comerciar e invertir en Cuba, ya que considero que estamos muy cerca de desarrollar nuevamente una cultura vibrante y un intercambio económico entre ambos países que ha existido históricamente y que no hay razón para que no siga existiendo hoy", afirma el empresario.
No son solo empresarios, sino también ciudadanos estadounidenses los que apoyan la medida. Un estudio del Consejo Atlántico plantea que un 56% de la población estadounidense está de acuerdo con la normalización de las relaciones con la nación caribeña y más del 60% de los norteamericanos apoya que aumenten las empresas que hacen negocios con Cuba. Muchos factores parecen indicar que los días del embargo están contados.
Texto completo en: http://actualidad.rt.com/economia/view/123740-negociar-cuba-actractivo-eeuu-pudieron-ignorarla
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)