17 ago 2014

Los mitos del agronegocio

Por Darío Aranda

ambiente
El informe Hambrientos de Tierra desmiente uno de los mitos publicitados por el agronegocio. “A pesar de sus recursos cada vez más escasos, los pequeños agricultores siguen siendo los principales productores de alimentos del mundo”, detalla el trabajo, y recuerda que los productores de cultivos industriales producen materias primas y “se han olvidado de alimentar a la gente”.
En base a trabajos del Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas, el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), la FAO y el Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación de las Naciones Unidas, detalla que la agricultura campesina produce hasta el 80 por ciento de los alimentos en los países no industrializados. Un ejemplo es Brasil, donde el 84 por ciento de las fincas son pequeñas, controlan el 24 por ciento de la tierra y producen el 69 por ciento de los frijoles, el 59 por ciento de los cerdos, 58 por ciento de la leche de vaca, el 50 por ciento por ciento de los pollos, el 46 por ciento del maíz, el 38 por ciento del café y el 34 por ciento del arroz.
Otras conclusiones son que las fincas pequeñas son técnicamente más productivas que las enormes haciendas agrícolas y que la mayoría del campesinado son mujeres y, no obstante, su contribución no es reconocida y siguen marginadas.

Cuba denuncia en la ONU nuevo plan desestabilizador de EEUU


CUBA
Naciones Unidas, 14 ago (RHC-PL) Cuba solicitó al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, la publicación como documentos oficiales de la Organización de denuncias sobre nuevas acciones subversivas estadounidenses contra la isla, informaron fuentes diplomáticas.
Según una nota de prensa de la Misión Permanente cubana ante la ONU, la solicitud incluye una declaración de la directora general de Estados Unidos de la Cancillería, Josefina Vidal, y un comunicado especial de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP).
Recientemente, medios norteamericanos revelaron otro plan financiado por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) para promover la desestabilización interna en la mayor de las Antillas.
El programa consistía en el empleo de jóvenes latinoamericanos reclutados desde 2009 para incitar a sectores de la juventud cubana a actuar contra el orden constitucional refrendado por el pueblo de la isla.
Vidal y el ALBA-TCP manifestaron en sus pronunciamientos rechazo por la hostilidad anti-cubana de Washington y demandaron el cese de sus acciones injerencistas y subversivas contra la nación caribeña, a la cual somete a un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto hace más de medio siglo.
En la solicitud entregada a Ban, la Misión Permanente precisó que autoridades norteamericanas han reconocido la puesta en marcha del citado plan de desestabilización, un nuevo intento de crear condiciones dirigidas al derrocamiento del orden político, económico y social escogido por el pueblo de Cuba.
Hace apenas tres meses, el país caribeño denunció en la ONU el empleo del programa subversivo ZunZuneo, otra iniciativa de la Usaid revelada también por medios de prensa estadounidenses.
La red social activa hasta 2012 incluyó el establecimiento mediante un servicio de mensajería para celulares de perfiles por sexos, edades, gustos y filiaciones de diversa índole de usuarios cubanos, para ser utilizados con fines políticos.

16 ago 2014

Deuda externa, fondos buitres y criminalidad financiera transfronteriza


Por: Hugo Ruiz Díaz Balbuena











La deuda externa argentina, deuda nula
 
Entre 1976 y 1999, la deuda pública argentina estuvo cifrada en la suma de unos 85 mil millones de dólares. Un verdadero festín de corrupción, robo  y saqueo para el capital financiero internacional y los grupos económicos nacionales subordinados al proyecto político neoliberal. 
 
Como lo demostró fehacientemente en el 2000  la Sentencia llamada Olmos, la deuda externa argentina está intrínsecamente tachada de nulidad y de ilegitimidad. Es un caso típico de Deuda Odiosa. 
 
Sin embargo, a pesar de la claridad y calidad de la sentencia penal del Juez Ballesteros, de la demostración objetiva de la responsabilidad de los grupos económicos nacionales e internacionales, del FMI y del Banco Mundial, la misma no recibió un seguimiento serio ni ninguna aplicación concreta. 
 
Como es sabido, Argentina llegó al colapso institucional-político-económico-financiero en el 2001; un verdadero tsunami que puso al Estado y a los poderes públicos al borde de la descomposición total.  
 
Lo que le alcanza de nuevo hoy a Argentina, no es un problema exclusivamente argentino, limitado a ella. Es un problema mucho más de fondo; es un problema de política internacional de paradigmas de organización internacional, de paradigmas de integración, de paradigmas entre soberanía y subordinación, dependencia o independencia, autodeterminación o satelización.     
El  “fallo” del juez norteamericano Gruiesa a pedido de los fondos buitres, no es una decisión propiamente judicial --aunque se guarden las apariencias jurisdiccionales--, sino un juicio político ideológico  bajo ficción de la aplicación de reglas jurídicas internas. Es un fallo que intenta legitimar un sistema de  criminalidad financiera internacional.  
 
Qué camino tomar?
 
Hoy es Argentina, mañana serán de nuevo Perú, España, Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, República del Congo, Bolivia, Ecuador, Brasil, etc.
 
Es, en el  contexto político en que se da el “fallo”, que Evo Morales expresó su solidaridad con Argentina y rechazó cualquier decisión de tribunales extranjeros que atenten contra la soberanía en la región.  
 
Correctamente afirmó que este “fallo” es un acto de agresión financiera y económica, lo cual vuelve a poner en el tapete el tema de la definición de la agresión económica como medio e instrumento para liquidar proyectos de independencia y de desarrollo autónomo de los pueblos de la región. El realidad, como lo señaló Evo Morales, con este “fallo” la criminalidad financiera transfronteriza y los especuladores no sólo pretenden provocar nuevas crisis financieras en los  países de la región, sino conducir de nuevo hacia proyectos políticos de privatización de empresas públicas rentables y al saqueo de  recursos naturales. 
 
Asimismo, el presidente Mujica observó que el verdadero objetivo de los fondos buitres son los recursos naturales estratégicos argentinos, en particular, el yacimiento de Vaca muerta. Es decir, una nueva entrega de recursos públicos a empresas transnacionales. 
 
El MERCOSUR sentó una postura a favor de Argentina manifestando “su más absoluto rechazo a la actitud de dichos fondos, cuyo accionar obstaculiza el logro de acuerdos definitivos entre deudores y acreedores y pone en riesgo la estabilidad financiera de los países”. Los presidentes agrupados en el MERCOSUR expresaron su “solidaridad y apoyo a la República Argentina en la búsqueda de una solución que no comprometa su desarrollo y el bienestar de su pueblo, en consonancia con sus políticas de desarrollo nacional”. Por su parte la CELAC recordó la Declaración de La Habana, adoptada por la II Cumbre realizada los días 28 y 29 de enero de 2014, en la expresaron la necesidad de   contar con “instrumentos que posibiliten acuerdos razonables y definitivos entre acreedores y deudores soberanos” y que permitan hacer frente a problemas de  sustentabilidad de deuda de forma ordenada.
 
Como vemos, el problema de la deuda externa sigue siendo un problema político-estratégico que puede poner de nuevo en jaque el esfuerzo de integración en toda la región. Aun cuando el problema de Argentina con los fondos buitres haya sido objeto de tratamiento en bloques como MERCOSUR y CELAC, las declaraciones y posiciones asumidas no bastan.  Es un imperativo pasar a la acción con la puesta en marcha de una nueva arquitectura financiera y económica regional y con un mecanismo autónomo de solución de controversias en la región.  
 
Es necesario que un foro como la UNASUR tome medidas concretas contra los actos de corporaciones financieras criminales internacionales como la Elliot y Asociados y contra su cabeza visible Paul Singer y otros responsables.  
Pero la mejor manera de confrontar a esta criminalidad financiera transfronteriza es haciendo funcionar de una vez por todas el BANCO DEL SUR. 
 
Asimismo, más que nunca es de nuevo de actualidad desplegar una campaña continental por el no pago de deudas odiosas, nulas e ilegítimas y por una auditoría minuciosa de la deuda externa con la participación directa de la ciudadanía. Asimismo, es tiempo que los procesos penales contra los responsables de esta situación lleguen a su fin y que sean condenados debidamente, incluyendo a los más altos dirigentes, técnicos y burócratas del FMI y del Banco Mundial. 
 
Hugo Ruíz Díaz
(ex Ministro Asesor de Asuntos Internacionales de la Presidencia, durante el gobierno de Fernando Lugo; actual secretario de relaciones internacionales del Partido Popular Tekojoja y miembro de la Secretaría de Relaciones
Internacionales del Frente Guasu).
http://mateamargo.org.uy/

El piloto que dijo no

Por Roberto López Belloso. 


Al principio fue sólo un rumor. En una ciudad ocupada no se tiene mucho más que eso. Un rumor al que aferrarse. En este caso el rumor decía lo impensable. Que un piloto israelí se había negado a bombardear una escuela en las afueras de Saida, al sur de Líbano. Llevaba las coordenadas claramente anotadas en sus instrucciones, pero al llegar al lugar y hacer contacto visual con su blanco, el piloto, que antes había estudiado para arquitecto, vio que esa planta sólo podía corresponder a una escuela. Dio media vuelta y lanzó sus bombas en el mar. ¿Habría sido así realmente? ¿Puede un piloto comprender desde el aire la planta del edificio que va a destruir? ¿Puede tomar una decisión de ese tipo conociendo las consecuencias que tendría su desobediencia en la rígida escala jerárquica militar? Imposible saberlo. Era apenas un rumor.

En todo caso, a los 8 años no se apela a tecnicismos. A los 8 años, en una ciudad ocupada, el mundo es un lugar peligroso donde el bien y el mal están claramente delimitados. Para prestar oídos a ese rumor se necesitaba una profunda fe en un sustrato común de humanidad, un sustrato tan fuerte y tan elemental como para abarcar incluso al enemigo. A los 8 años Akram Zaatari disponía de esa base. Era hijo de un maestro, y un maestro, esencialmente, es alguien que cree en lo que hay de humano detrás de cada uno.
Akram Zaatari no murió en el bombardeo que nunca ocurrió sobre la escuela de su infancia. Así que Akram Zaatari creció, dejó el sur de Líbano, estudió para arquitecto y se hizo artista plástico. Como un zumbido extraño, el rumor acerca del piloto que se negó a matarlo siguió persiguiéndolo durante todos esos años.
Habló de eso una y otra vez. Con propios y extraños.
Una de esas veces fue en París, ante la cámara del cineasta israelí Avi Mograbi. De esas palabras se hizo un pequeño documental y un libro. Un pequeño libro naranja, como recuerda Zaatari.
Y las palabras llegaron a los ojos que tenían que leerlas.
Hagal Tamir había nacido y había crecido en un kibutz. Después había estudiado arquitectura. Años más tarde se había enrolado en la fuerza aérea israelí. Hagal Tamir fue el piloto que se negó a lanzar sus bombas sobre la escuela del sur de Líbano.
Eso, que primero fue un rumor, ahora se confirmaba. Pero seguía resonando en la cabeza de Akram Zaatari sin que supiera muy bien qué hacer con ese zumbido. Resonó con más fuerza a principios de este siglo todavía joven, cuando otro piloto israelí tomó el camino contrario al de Hagal Tamir y en lugar de negarse a lanzar sus bombas sobre una infraestructura civil, tiró desde su F16 una tonelada de explosivos sobre una zona densamente poblada de Gaza, matando a 15 personas.
Ese bombardeo –y no el hallazgo de aquel piloto de su infancia– fue el detonador del mecanismo de relojería que el rumor había plantado en la cabeza de Akram Zaatari. No es metáfora. No se pasa indemne la infancia en una ciudad ocupada.
Entonces Akram Zaatari, ya convertido en uno de los principales artistas conceptuales de su país, hizo lo que hace el arte con la realidad: la iluminó de tal manera que pudiera verse (casi) como realmente es, sin las máscaras de la política circunstancial, de los intereses económicos, de la opaca parodia que son los medios que dicen comunicarla. Sin ocultar que también el arte es una máscara. Aunque probablemente la máscara más honesta, si se permite el oxímoron.
En esa construcción artística, que pudo verse en la más reciente Bienal de Venecia como obra única del envío libanés, Akram Zaatari juntó croquis, fotos de familia, páginas de una agenda, fragmentos de esa conversación imaginaria con el piloto que no sabía si en verdad existía y que dio lugar al pequeño libro naranja. Y un video. Un inquietante video de bombas que caen donde deben y donde no deben caer.
Llamó a su obra “Carta a un piloto que dijo no”. En verdad llegó a Venecia titulada en inglés con el mucho más preciso y certero “Letter to a refusing pilot”. Sin embargo me permito la licencia. Porque una traducción se hace también de influencias, y decir no es mucho más que negarse a obedecer una orden. El Día del No es la fiesta nacional griega, conmemorando el momento en que el pequeño país de Europa, donde está enterrado el ombligo de lo mejor de ese mundo bastante pérfido que llamamos Occidente, se negó a aceptar el ultimátum de la Alemania nazi y se decidió a pelear y ganar perdiendo. “¿Y ese quién es?”, preguntaba un niño a otro en un afiche de París a fines de los noventa delante de una foto de Charles de Gaulle. “El que dijo no”, le respondía el otro, en una de las campañas más inspiradas de los publicistas galos. Decir no. Como en la Segunda Guerra, como en los ochenta en los plebiscitos de Uruguay o de Chile. Como cuando se recibe la orden de bombardear una escuela.
La obra de Akram Zaatari muestra la serie de fotos que componen una joven vida como la suya. En ese technicolor de las fotos de finales de los setenta puede vérselo con su pequeño hermano en tiradores y un fondo de vegetación cuidada pero desértica. O con su madre y su perro. O muy serio, con una camisa celeste abotonada hasta el último botón del cuello. O ya adolescente, sonriendo, de remera, en el patio de la escuela que no fue destruida, donde su padre ya era director. Es la biografía en fotos de un niño que debió morir en un bombardeo. Es su carta al piloto que eligió no matarlo.
La obra se expone en un ambiente de semipenumbra. Los visitantes apenas recorren el espacio. Miran alrededor fugazmente y se sientan, largo rato, a observar el hipnótico video del avión y las bombas. El mismo avión que aparece como una sombra, casi como un ovni, lejos, en el cielo, en una foto que tiene el grano de las viejas imágenes de periódico, y que se reproduce en tamaño sábana en el catálogo de 16 páginas de donde fue tomada la historia que acá se cuenta.
Un año estuvieron guardadas en un cajón de Montevideo esas 16 páginas. Hace más de nueve meses que terminó la Bienal de Venecia. De allá vinieron en una maleta, apretujadas entre otros catálogos y folletos. Como un zumbido en mis oídos, la carta de Akram Zaatari volvía una y otra vez a medida que las noticias sobre la más reciente operación de castigo contra Gaza iban tomando dimensiones más dantescas.
Niños que tenían casi la misma edad de Akram Zaatari cuando escuchó por primera vez la historia del piloto que eligió no matarlo, han estado muriendo a diario.
La carnicería es tan grande 
–más de 1.900 muertos la última vez que reparé en la cifra que parece una hemorragia que no para– que ha de ser difícil encontrar hoy, en alguna parte de Gaza, un maestro dispuesto a creer en un rumor que hable de un piloto que se negó a bombardear una escuela. O un rumor que hable de un combatiente de Hamas que se negó a esconderse en una escuela para evitar poner en riesgo vidas inocentes. Ha de ser difícil de encontrar. Pero a veces, en una ciudad cercada y ocupada, no se tiene más que eso. 

Sanciones europeas a Rusia castigan a los castigadores

El conflicto entre la Unión Europea y Rusia tiene profundas implicaciones económicas. Foto: Russia Today
Siguiendo el camino de Estados Unidos, la Unión Europea (UE) decidió sumarse a las sanciones económicas contra Rusia. Sin embargo, muchos analistas consideran que el Viejo Continente podría resultar afectado económicamente por las tensiones con su vecino, que compra  una buena parte de los productos perecederos del occidente.
El motivo esgrimido para las presiones contra Moscú es la evolución del conflicto ucraniano. Rusia ha mantenido una postura soberana y de apoyo a los derechos de los pobladores de todas las regiones de ese país, lo cual parece no ser bien recibido en algunas oficinas de Washington y Bruselas.
Ante ese escenario, el gobierno de Vladimir Putin respondió de manera lógica con la limitación de sus importaciones de la UE, lo que podría generar efectos severos en una región de la que no ha desaparecido la sombra de la recesión.
Rusia importa el 33 % de su consumo de alimentos y absorbe el 10 % de las exportaciones agrícolas europeas por valor de 12 mil millones de euros.
Xavier Beulin, presidente de los productores agrícolas de Francia, subrayó recientemente que el problema que se les presenta a los europeos es que las frutas y vegetales han tenido un año de producción abundante. Las manzanas, los tomates y los duraznos en particular provienen de Europa, que además atraviesa en esta temporada una grave crisis a causa de una  producción altamente perecedera que competirá en los puestos de venta entre los países europeos.
De allí el probable doble efecto que temen los productores, resume Beulin al comentar el contragolpe defensivo ruso: Rusia se cierra a las importaciones, pero los productos que ya no se destinarán a la exportación van a terminar en otros países europeos, creando  una situación de crisis, advierte respecto a un posible escenario de deflación de los precios.
Según el presidente de la federación de productores de frutas franceses  (FNPF), Luc Barbier, “los españoles exportaban (en el 2012) unas  100 mil  toneladas de fruta hacia Ucrania y Rusia: esa cantidad terminará en el mercado  comunitario”, predice.
Italia, España y Francia ya libraban la guerra del melocotón con precios desplomados y la catástrofe se avecina con las manzanas, advierte.  
Pero habría que hacer otro cálculo con la opción de Rusia de dirigirse a otros  mercados, como el de Asia o también América latina, reciente destino de una  gira del presidente Vladimir Putin, jalonada de nuevos acuerdos comerciales.
El escenario actual representa una oportunidad para todos los países de la región, que tiene grandes potencialidades de complementariedad con Rusia  y ahora sus productos se vuelven mucho más competitivos a pesar de la distancia.
Existen buenos referentes en ese camino. Por ejemplo, en carne bovina, el primer abastecedor de Rusia es de lejos Brasil, delante  de los demás países de América Latina y América del Norte.  Y eso es así desde antes de la aplicación de las sanciones.
Ya las autoridades moscovitas se reunieron con los embajadores de Ecuador, Chile, Argentina y Uruguay para tratar asuntos de suministros de alimentos a Moscú, y todo el mundo sabe que el cono sur latinoamericano es un gran suministrador de ellos.
Por si fuera poco, Alemania enfrenta una situación difícil de sus empresas en la Federación Rusa, según el periódico Bild.
El rotativo informó que la Unión de la industria de automóviles germana detectó, en junio pasado, una reducción, en el comercio con la Federación de Rusia, de  un 23  %, en comparación con el mismo periodo del año pasado. La declaración fue hecha por el  dirigente de la mencionada unión, Matías Vissman.
Además, el periódico destaca,  que en vista de las sanciones  europeas  contra la Federación de Rusia, la  Unión federal de comercio al por mayor  y exterior espera  una reducción del 20 % a finales del año en curso y la situación puede empeorar todavía más debido a las medidas de respuesta que impuso la Federación Rusa, estima el rotativo alemán: “Las compañías y las empresas alemanas pierden  miles de millones en  la Fede­ración de Rusia”, destaca Bild.
El resultado final de las sanciones parece hacer bastante daño a los que la promovieron y sin duda disminuirá el valor del comercio entre la Unión Europea y Rusia, que  el año pasado fue de unos 76 mil millones de euros.
Bild puntualiza que unos 300 mil puestos de trabajo en Alemania dependen de las relaciones económicas con la Federación Rusa. Precisamente  por esta razón  los expertos nacionales  son unánimes en que las sanciones adoptadas contra la Federación de Rusia  pueden ejercer influencia negativa en la zona del euro en general.