12 abr 2015

¿Cuál es ese islam que da miedo?


Las atrocidades de los radicales demuestran el peligro de la interpretación literal del Corán

TAHAR BEN JELLOUN 9 ABR 2015 -


El líder del Estado Islámico, Abubaker al Bagdadí. / AP

¿Cuál es ese islam que da miedo? ¿De dónde viene? ¿Qué relación tiene con la realidad histórica y teológica? ¿Cómo se explica? No hay duda de que nos asusta, pues suscita preguntas, más aún al comprobar la fuerza con la que el terrorismo golpea en nombre del islam, donde y cuando quiere. Aunque la islamofobia sea real y preocupe a las sociedades europeas, solo es un aspecto más de la crisis desatada estos últimos años entre Occidente y una parte de Oriente.

El día en que un individuo que se hace llamar Al Bagdadi se autoproclamó califa, hace casi un año, y anunció la creación de un Estado Islámico (EI) con unas fronteras sin definir, ese día, se declaró la guerra a los musulmanes pacíficos, a los europeos y al resto del mundo. Nadie se tomó en serio su discurso. Nadie se puso a averiguar quién lo financia, quién le suministra tanto armamento, quién lo lleva hacia esa deriva cada vez más asesina. Se sabe que atracó los bancos de Mosul, que se apoderó de algunos pozos de petróleo y que vende el crudo en el mercado negro. Pero ello no basta para mantener un ejército y financiar a los grupos yihadistas procedentes de Europa y del mundo árabe.

Los musulmanes, como el resto del mundo, necesitan saber qué está pasando. ¿El comportamiento del EI lo justifica el islam? ¿Es una herejía? ¿Es pura invención de Al Bagdadi, quien, tras haber pasado por las cárceles iraquíes, quizá quiera justificar su sed de mal y de poder para reinar sobre los musulmanes del mundo?

Cuando consultamos el Corán y algunas de sus interpretaciones, resulta evidente que el islam experimentó diversas fases de combate y de violencia, principalmente en sus inicios. Algunas aleyas [versículos de Corán] ordenan luchar con las armas hasta que el islam triunfe. Coinciden justo después de la hégira de Mahoma a Medina, en 622. El profeta tiene enemigos que no solo no creen en su mensaje, sino que intentan matarlo. La aleya 29 de la sura 9 [capítulo 9 del Corán] es clara, pero hay que leerla a la luz del contexto de entonces, y no del actual: “¡Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Dios ni en el último Día, no prohíben lo que Dios y Su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo directamente!”. En esa misma sura, aleya 73, se dice: “¡Profeta! ¡Combate contra los infieles y los hipócritas, sé duro con ellos!”. Mahoma luchó contra sus adversarios, sobre todo contra los judíos de Medina y los adoradores de ídolos de piedra. El reconocimiento del mensaje divino siempre ha ido acompañado de dramas y tragedias. No hay más que ver la historia de las religiones. Pero aquello sucedía hace 15 siglos, en unas circunstancias y un contexto determinados, vinculados a la época en que las tribus de Arabia combatían entre ellas mucho antes de la llegada del islam.

El verdadero problema es que se invite al siglo VII a asentarse entre nosotros en la época moderna. Uno no puede desplazar los contextos y la historia a su antojo, según sus necesidades. En cambio, el EI actúa como si los 15 siglos que nos separan de la aparición del islam hubieran sido borrados de un sablazo mágico.

Aunque minoritarios, algunos musulmanes son conscientes de la urgente necesidad de introducir reformas, de revisar algunos textos que son inaplicables y se han quedado caducos en el siglo XXI. Son musulmanes que están a favor del laicismo, de la enseñanza de los principios de tolerancia y respeto del diferente desde la infancia, que están a favor de los valores humanistas, y desean un islam sosegado, tranquilo y reservado a la esfera privada.

Pero esos combatientes movidos por el odio han hecho una lectura literal del Corán, tomando al pie de la letra lo que ha sido revelado. ¡Fuera metáforas, símbolos, distancia, inteligencia! Esa lectura estrecha y simplista, falsa en definitiva, es la que por desgracia se impuso desde el siglo XVIII, desde que Mohamed Abdel Wahab, un teólogo saudí, aplicó el dogma de la sharía, que ha dado lugar a ese islam rígido e integrista denominado wahabismo. Arabia Saudí y Qatar siguen ese rito.

¿Cómo puede atraer ese mensaje brutal del EI a unos jóvenes europeos de cultura musulmana o conversos? Esa visión del islam y de sus promesas seduce a unos chicos de identidad poco consolidada que se imaginan que en ese combate hallarán su razón de ser y de vivir. El discurso y las acciones criminales de Al Bagdadi han sido posibles porque en la mayoría de los países musulmanes el sistema democrático y el Estado de derecho no están realmente establecidos; porque la sociedad occidental no ha dado una oportunidad a esos jóvenes de origen inmigrante, y ello ha facilitado que se sientan atraídos por la arriesgada aventura de la yihad; porque son percibidos como europeos de segundo orden y constatan que impugnar el sionismo y solidarizarse con los palestinos se considera antisemitismo; porque el discurso de los que los reclutan los convence, y suponen que han encontrado lo que les falta: una identidad que los reconforte y les dé seguridad. ¡Lo paradójico es que su razón de vivir los conduzca a morir como mártires con la promesa de un paraíso!

El Estado Islámico es rico y paga a sus combatientes con dinero contante y sonante

Algunos se van a Siria y a Irak por estos motivos, otros lo hacen por afán de aventura y por dinero. El EI es rico y paga a sus combatientes con dinero contante y sonante. El islam se extravía entre esas consideraciones, y así podemos ver a mujeres de negro, tapadas de la cabeza a los pies, que reprochan a otras, también cubiertas de arriba abajo, que el manto que las cubre no sea lo bastante tupido… Y en nombre de ese islam nostálgico de sus primeros tiempos, el EI ocupa la tercera parte de Irak y la cuarta parte de Siria. Es lo que la coalición internacional desearía evitar con sus bombardeos cada vez más intensos. Pero ahora ya sabemos que esas intervenciones no son eficaces y que la solución ha de llegar de los propios países musulmanes. Tardará en dar sus frutos, pero se podría empezar por pequeños y sencillos pasos, tales como revisar los manuales escolares, poner en práctica una pedagogía ambiciosa para luchar de manera profunda y objetiva contra la ignorancia, contra esas desviaciones que llevan al terrorismo y a ese miedo absurdo al islam y a los musulmanes.

Traducción de Malika Embarek López.

Tahar Ben Jelloun es escritor marroquí, ganador del premio Goncourt. Su nuevo libro se llama El islam que da miedo (Alianza).

http://internacional.elpais.com/

Podemos explica las razones para sumarse a la campaña Paremos el TTIP

Podemos organizó ayer un acto informativo para explicar los motivos para oponerse al Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversiones, conocido como TTIP, que se está negociando a día de hoy con secretismo y opacidad entre la Comisión Europea y los Estados Unidos.
11 Apr 2015 
DISO Press ⎮Tercera Información⎮11-04-2015
Celebrado en el Círculo de Bellas Artes, contó con la presencia de la eurodiputada Lola Sánchez de Podemos, encargada de este tema en la institución, junto con Rafa Mayoral, secretario de Relaciones con la Sociedad Civil de dicho partido.
En primer lugar tomó la palabra Ramón Espinar, actualmente candidato en las listas que Podemos presenta a la Comunidad de Madrid, que ha explicado la importancia de tratar estos temas “que los poderosos nunca quieren tratar”. Para él, “oponerse al TTIP es que nadie pueda venir de fuera a decirnos lo que tenemos que hacer”.
Después fue el turno de Lola Sánchez que ha relatado su experiencia en el Parlamento Europeo como encargada de ser la voz de Podemos respecto al TTIP. Lo primero que ha querido resaltar es la opacidad con la que se está negociando “este tratado mastodóntico” y que se debe a que “saben que si se conociera, la población se opondría a él”.
La eurodiputada explicó cómo Ignacio García Bercero, jefe del equipo de negociadores del TTIP de la Comisión Europea, prometió a su homólogo estadounidense “la confidencialidad de los papeles de la negociación del tratado incluso durante 30 años después de su aprobación”. Sánchez ha contado que, tras mucha presión política por parte de los grupos parlamentarios de la izquierda europea, consiguieron tener acceso a la lectura de algunos documentos, “sólo los que ellos quieren”. Para ello, el eurodiputado tiene que entrar en una sala donde están custodiados los documentos en armarios con cerradura codificada, vigilado por un funcionario de la Comisión que controla la entrada de móviles u otros dispositivos con los que se pudiera grabar o fotografiar los documentos.
Según aseguró Sánchez, tuvo que firmar una cláusula de confidencialidad de que no va a desvelar nada de lo que ha leído en esos documentos, por lo que no puede dar detalles de lo que se está negociando. Sólo ha afirmado rotundamente que “la Comisión Europea no está defendiendo en absoluto los intereses de los ciudadanos europeos” y que incluso en algunos aspectos, como la regulación del mercado financiero que en EEUU es mayor desde la crisis de 2008, está siendo más agresiva que los estadounidenses exigiendo que éstos liberalicen de nuevo su sector financiero.
Una de las claves del TTIP es la armonización de la legislación que, en opinión de la eurodiputada, “se va a regular a la baja”, por ejemplo, en el caso de los derechos laborales, serán los europeos los que tendrán que reducirlos para equipararlos a los de los estadounidenses. Según ha explicado, el TTIP prevé la creación de una institución supranacional llamada Consejo de Cooperación Regulatoria, que se situará por encima de la UE y en la que funcionarios europeos y representantes de los lobbies defenderán los intereses de las grandes corporaciones en materia legislativa. “Va a ser un auténtico Tribunal de la Inquisición, un atentado contra la democracia y la soberanía de los pueblos europeos”, ha alertado Sánchez.
Existe además un mecanismo de arbitraje ideado por el TTIP para la protección de las inversiones, el llamadoISDS. Sería un procedimiento mediante el cual “las empresas podrían llegar a demandar a los Estados cuando una ley aprobada por éstos afectara a sus intereses”, que además se celebraría en secreto y no admitiría reciprocidad, es decir, los Estados nunca podrían demandar a las empresas en el caso contrario.
En la vida cotidiana de los ciudadanos, según la eurodiputada, este tratado supondrá una “inundación de productos estadounidenses en el mercado europeo” con un etiquetado no identificable y con menores controles sanitarios y de ciertos químicos prohibidos a día de hoy. Carne hormonada, transgénicos, productos químicos y fertilizantes de Monsanto, fracking, prohibición de desprivatizar servicios públicos como el agua, desregulación en el control de armas europeo a favor de los lobbies del sector, liberalización de licencias para medicamentos, privatización del sector sanitario y educativo, venta de vivienda pública a fondos buitre, etc. Todas estas cuestiones pueden quedar blindadas, por lo que Sánchez ha asegurado que si llega a pasar, “no va a servir de nada votar”.
A por una gran movilización europea
Tras alertar de las graves consecuencias que puede tener la aprobación de este tratado para los ciudadanos que, según Sánchez “nos va a cambiar la vida por completo”, los representantes de Podemos animaron a la población a movilizarse y difundir las razones para oponerse al TTIP. Además de participar en las manifestaciones organizadas el 18 de abril, como segundo día internacional de lucha contra dicho tratado, Podemos pretende seguir trasladando su mensaje a los ciudadanos y convertirlo en un tema crucial de la agenda política, “a pesar del bloqueo mediático”.
También resaltaron que la movilización en otros países europeos está teniendo algunos éxitos y que, por ejemplo, la negociación sobre el ISDS está paralizada a raíz de una encuesta entre más de 150.000 europeos en la que el 97% se declaró en contra. Por otra parte, algunos eurodiputados del grupo socialista, ninguno español, han comenzado a manifestar su oposición al tratado. “Por ahora sólo están en contra los grupos de izquierda y los verdes, pero si los socialistas decidieran volver a ser socialistas, tendrían que pararlo”, afirmó Sánchez.

Pañuelos que son más que dinero

Dos sociólogos le responden a Mirta Varela Que criticó en Ñ la inclusión de las Madres en un billete.



POR ARIEL WILKIS (UNSAM-CONICET) MARIANA LUZZI (UNGS-CONICET)




La historia del dinero es un capítulo de la historia política, y como tal no se narra de manera simple, estereotipada y menos aún como una repetición. Sin embargo, a menudo este es el registro que prevalece; una narrativa unilateral que considera al dinero como pura negatividad, sin ninguna productividad teórica ni social. Esta visión nos deja sin herramientas para comprender la política y la historia del dinero. Queda en la denuncia moral: el dinero está cargado de sospechas; se le atribuyen muchos de los males de la sociedad. Pero si el dinero sospechoso es útil para la denuncia moral, es estéril para la comprensión.
Leímos la nota: “Una madre no lucha para ser billete”. La emisión de un billete de 100 pesos con la imagen de las Madres ameritó la reflexión de Mirta Varela, quien transmite su indignación. Pasaron de “circular alrededor de la pirámide” a “circular por las arcas de la banca”, es la imagen contundente que elige la autora para sintetizar lo que considera una operación de neutralización e inversión de las luchas de las Madres. El antropólogo Maurice Bloch provocaba: “los intelectuales suelen tener una relación más fetichista con el dinero que los brokers de la bolsa.” Este fetichismo anula una simbología compleja del dinero. El dinero que nos narra Varela ignora esa dimensión y es funcional para contar una historia de degradación: dejarán de simbolizar la resistencia para simbolizar el poder con el billete que las tiene como motivo.
Esta narrativa unidimensional deja de lado el potencial dramático del dinero. En los 70, Ricardo Piglia escribió un hermoso texto sobre el dinero y la literatura, en el que destacaba que la narración de los hechos monetarios tiene un potencial ficcional casi inigualable. También para la sociología posee una capacidad extraordinaria. El dinero hace sociedad: como moneda nacional expresa un lazo, una pertenencia. Como nombre, permite contar, en el doble sentido de narrar y de hacer cuentas. Como objeto, va de una mano a otra. El dinero no circula sólo por la banca ni sirve sólo para pagar la deuda externa. También está en mercados, lugares de apuesta, pasa por obreros y amas de casa, empresarios y profesionales. Varela no reconoce más que un solo registro del dinero (ser símbolo de poder), no se pregunta qué significados pueden tener los billetes de las Madres más allá de sus ideas. El dinero, para ella, no se encuentra más que en arcas de la banca. A nosotros, en cambio, nos gustaría pensar al dinero en su complejidad. Así, preguntarle a los opositores qué hacen con ese billete cuando llega a sus manos, indagar cómo lo sienten y piensan los militantes de HIJOS, también las Madres y Abuelas, el hombre y la mujer “de a pie.” En el texto, el dinero sospechado que narra Varela está al servicio de la interpretación de la historia de Madres y Abuelas. Sirve para contar esta última en clave de manipulación. Ser motivo de un billete viene a coronar la cooptación de los organismos de derechos humanos que inició el gobierno en 2003. Su crítica no está muy lejos de la que se realiza a otro dinero público, el que se destina a la ayuda social, también narrado desde la sospecha y como herramienta de subordinación. Para quien reclama una mirada atenta a la complejidad y la sutileza de los símbolos como clave para pensar la relación entre política y cultura, esta lectura resulta llamativa. El dinero expresa el valor, y también comunica valores. En la moneda, y luego en el billete, se imprimen símbolos de soberanía, que refieren tanto al poder político como a la vida en común. La elección de esos símbolos ha sido una herramienta poderosa de los Estados, pero estos no tienen nunca el monopolio de su interpretación.
La sociología brindó herramientas poderosas para una mirada desprejuiciada sobre el dinero, desapegada de los estereotipos, sobre todo, del campo intelectual. Liberar al dinero del prejuicio no para producir su contrario (la idealización) sino para comprender la vida social a través de una de sus instituciones centrales.

SEÑALES

La cena de gala, con alfombra roja y Tabaré compartiendo la mesa con Obama

Cumbre de las Américas.

El presidente uruguayo estuvo junto a su par estadounidense y al anfitrión, el panameño Juan Carlos Varela. No asistieron Cristina, Raúl Castro, Maduro y Evo Morales.

CENA DE GALA. Tabaré, Obama y el presidente panameño, en la recepción de honor a los mandatarios que asisten a la Cumbre. (Gentileza La Prensa de Panamá)

Paula Lugones.

Alfombra roja, saludos formales, luces especiales, trajes de gala, fuegos artificiales. La cena de Estado ofrecida anoche por el presidente de Panamá a los jefes de gobierno de los países del continente tuvo la escenografía perfecta para la importancia del encuentro, en el día inaugural de esta histórica Cumbre de las Américas. Pegaron el faltazo algunos personajes importantes, pero en la danza de gestos políticos cuidados llamó la atención que el presidente de Uruguay Tabaré Vázquez se sentó en la misma mesa de Barack Obama.

El gesto se interpretó como un espaldarazo al uruguayo, que fue la única voz en la región que se alzó en contra de las violaciones de los derechos humanos en Venezuela. En la mesa redonda, también estaba el anfitrión Juan Carlos Varela y su esposa, que poco antes habían recibido uno por uno a los mandatarios, que recorrían una larga alfombra roja como en una cena de Hollywood.

Raúl Castro, Nicolás Maduro, Evo Morales y Cristina Kirchner faltaron a la cita, que tuvo lugar en un edificio del Complejo Monumental de la Ciudad vieja, donde se levantan unas ruinas que datan del 1500 y que hoy son Patrimonio de la Humanidad.

La seguridad que rodeó al evento fue impresionante. El área fue cerrada varias horas antes y revisada palmo a palmo por los equipos locales, pero también por el servicio secreto de los Estados Unidos, que hicieron su revisión especial. Obama llegó con “la Bestia”, su superlimousina blindada que causa asombro en esta ciudad.

Castro, Evo, Maduro, Correa, estuvieron en la cumbre de los pueblos.

http://www.clarin.com/mundo/alfombra-Tabare-compartiendo-mesa-Obama_0_1337266840.html

SALSIPUEDES, UNA TRAICIÓN Y UNA MASACRE

El 11 de abril es celebrado en Uruguay el Día de la Nación Charrúa

JAVIER SANZABRIL 2013

Venado, el cacique charrúa, le tendió amistosamente al general Rivera el cuchillo que éste le había pedido para picar su tabaco. Sin embargo, el militar reaccionó inesperadamente; se echó hacia atrás, fingiendo sorpresa, y en el mismo movimiento desenfundó su revólver y le disparó. Esa fue la señal que el resto de sus tropas, unos mil doscientos hombres, estaba aguardando para comenzar el ataque sobre los poco más de cuatrocientos indígenas charrúas –entre hombres, mujeres y niños– que se habían reunido en las riberas del arroyo Salsipuedes, era el 11 de abril de 1831.



Fructuoso Rivera

El General Fructuoso Rivera, primer presidente electo de la novel República Oriental del Uruguay, llevaba algunos meses planeando en secreto esa acción militar. Impulsado y presionado por los hacendados y terratenientes del noroeste del territorio, que denunciaban la presencia de los grupos seminómadas de indígenas en “sus” campos, Rivera decidió, a principios de 1831, poner punto final al “problema charrúa”. Y la suya sería una solución drástica y definitiva.

- Mirá, Don Frutos… ¡Tus soldados matando amigos!

A poco de comenzada la operación, otro de los caciques charrúas llamado Vaimaca Pirú, le increpó así a su viejo conocido, el General, por el inesperado ataque que su gente estaba sufriendo.

Aprovechándose de la larga relación de camaradería y respeto que mantenía con la nación charrúa, alimentada por cientos de campamentos y tolderías compartidos durante las luchas revolucionarias, Rivera convocó a todos los caciques charrúas para incorporarse a una nueva campaña militar que supuestamente comandaría contra el sur de Brasil, con el objetivo de recuperar ganado y repartirlo posteriormente entre quienes participaran de la expedición. Confiados, los caciques acudieron a su llamada, llevando consigo a sus guerreros, sus mujeres y sus niños, tal como era su costumbre, bien conocida por Rivera. En resumen, la nación charrúa entera respondía a la llamada de su viejo amigo, Don Frutos. El general Rivera, gran conocedor de la zona (baqueano), escogió el lugar de la emboscada con sumo cuidado. Sacó a los charrúas de la región de sierras y montes en las que se habían establecido y los citó en un lugar llano, que no ofrecía escondites naturales donde pudieran guarecerse. Así, recibió y agasajó a los charrúas en ese lugar con abundante comida y bebida, y dio la señal de atacar cuando estaban completamente desprevenidos.

Después de agotados todos los recursos de prudencia y humanidad, para atraer a la obediencia y a la vida tranquila y regular a las indómitas tribus charrúas […] Se decidió poner en ejecución el único medio que ya restaba, de sujetarlos por la fuerza […] Fueron en consecuencia atacados y destruidos, quedando en el campo más de 40 cadáveres enemigos y el resto con 300 y más almas en poder de la división de operaciones.

Ese fue el comunicado oficial que el presidente Rivera envió al presidente del Senado al día siguiente de la matanza. Sin embargo, las cifras reales fueron otras; entre los charrúas muertos en el lugar de la emboscada, los que lograron escapar y fueron asesinados durante los meses siguientes, y los que murieron tras ser hechos prisioneros durante la larga marcha de más de 400 kilómetros a pie hasta Montevideo… más de la mitad de la nación charrúa fue aniquilada como consecuencia de la acción militar de Rivera en Salsipuedes.

Sólo unos pocos lograron escapar y perderse en los campos, evitando la muerte y la captura. Los que llegaron a Montevideo fueron repartidos entre los habitantes de la capital como servidumbre, desmembrando las familias charrúas según la conveniencia de sus nuevos “amos”, perdieron rápidamente su identidad cultural, sus tradiciones y su forma de vida. Por lo tanto, la solución final ideada por el general Fructuoso Rivera para el “problema charrúa” fue realmente efectiva. En 1833, el viejo cacique Vaimaca Pirú, su curandero Senaqué, el guerrero Tacuabé y la india Guyunusa fueron vendidos a un empresario francés que los embarcó rumbo a París para exhibirlos como objetos exóticos. Los cuatro son conocidos como Los Últimos Charrúas.



Durante más de 150 años, la historiografía oficial del Uruguay sostuvo que la etnia charrúa se había extinguido completamente. Sin embargo, en la década de 1990 se comenzaron a realizar estudios históricos y genéticos que comprobaron que un gran número de personas, sobre todo en las zonas Norte y Noreste del Uruguay y en las zonas limítrofes de Brasil y de Argentina, tienen ancestros charrúas en su árbol genealógico. Hoy en día, el 11 de abril es celebrado en Uruguay como el Día de la Nación Charrúa y se organiza una cabalgata hasta el lugar de la matanza donde se realiza un homenaje en honor a los caídos.

Colaboración de Pablo Petrides
Imágenes: Tlaxcala, Nación Charrúa
http://historiasdelahistoria.com/2013/04/01/salsipuedes-una-traicion-y-una-masacre