28 abr 2015

La prosperidad de la clase media

Con los pasitos de baile, las sonrisas artificiales y los globitos de colores, los porteños confirmaron su preferencia conservadora. Resulta una paradoja que algo guionado, que evidentemente no es espontáneo, genere una onda de intimidad virtual con la adhesión que despiertan las cosas reales, no las artificiales.

 Por Luis Bruschtein


Se ha planteado que el voto porteño es más ideológico que concreto, más motivado por el temor al ascenso de los sectores sociales postergados que por sus intereses reales. En los barrios próximos a las villas miseria hay muchos votos por derecha. Son justamente las zonas que más progresaron. Las mejoras en las casas son evidentes, son barrios que se han beneficiado por la economía del país de los últimos diez años y es imposible encontrar un lugar para estacionar. Pero la villa está a ocho o diez cuadras y lo más importante no es el progreso personal, sino mantener esa distancia.
En la ciudad de Buenos Aires, el kirchnerismo, y en general el progresismo, no han podido quebrar ese núcleo de pensamiento hegemónico que instaló el macrismo. La propuesta conservadora de la ciudad de Buenos Aires tiene se propio arraigo, diferente al voto a Miguel del Sel en Santa Fe.
El voto conservador en las provincias contiene cierto aire de patrón paternalista, es lo más parecido al populismo del viejo partido conservador que buscaba como interlocutores a los pobres porque necesitaba sus votos. Por el contrario, el discurso de la derecha o el centro derecha porteño no tiene alusión a los pobres. No les habla ni les promete mejoras. Se dirige, en cambio, a los sectores sociales que se quieren diferenciar de los pobres. Y así será si gana ese discurso: habrá muchos más pobres, pero los relativamente pocos que se salvan en la clase media se diferencian mucho más de ellos.
El progresismo y el kirchnerismo no han podido atravesar esa estructura ideológica tan rígida para la que una ciudad sin fábricas y mayoritariamente de clase media es el mejor caldo de cultivo. Esos mecanismos funcionan incluso en una clase media cuyos sectores empobrecidos, que antes eran mayoría, ahora han logrado estabilizar su trabajo, mejorar sus viviendas y comprarse un automóvil. La composición del voto en la zona sur de la ciudad pone de manifiesto ese fenómeno. En la zona Norte de la ciudad hay menos pobres, es una clase media más próspera, de más alto nivel adquisitivo y por lo tanto muy sensibilizada por el impuesto a las ganancias y el detestado cepo al dólar.
El núcleo de ese pensamiento hegemónico tiene esa composición troncal. En la copa se ramifica. Pueden estar los que despotrican contra la política de derechos humanos o los que están a favor (que son los menos); los que se identifican con el discurso de la seguridad o los que están convencidos de que dan batalla por valores republicanos. Pueden convivir todas esas posiciones, pero el cogollo que define la decisión masiva tiene esa composición ideológica clasista.
Sin embargo, si a nivel nacional se volvieran a aplicar las políticas económicas que expresan los referentes del macrismo, la clase media de la zona sur volvería a ser pobre y arrastraría a gran parte de la clase media de la zona Norte. Es probable que los pocos que sobrevivan, mejoren. No es una disquisición teórica porque ya sucedió, es la descripción de lo que pasaba en la segunda mitad de los ’90, cuando era mejor vivir en la villa que en los barrios decrépitos y desolados que la rodeaban y cuando amplios sectores de la clase media estaban obligados a emigrar al exterior tras perder sus empleos o quebrar sus pequeños comercios. Los asesores económicos institucionales del PRO, como Federico Sturzenegger, Rogelio Frigerio o Carlos Melconian, defienden la misma ideología que primó con el menemismo y la Alianza cuando se produjo esa catástrofe para las clases medias. No es una metáfora.
Por el contrario, lo que sí hay es una paradoja: el kirchnerismo generó una amplia clase media próspera que se siente amenazada por las políticas que le dieron prosperidad.
Es el núcleo del sinsentido que el kirchnerismo no pudo desarmar en la ciudad de Buenos Aires. Aunque el kirchnerismo no pretende eliminarlos, tiene lógica que el capital concentrado o los grandes productores del campo, que tienen resto para eliminar a sus pequeños y medianos competidores, se subleven contra las políticas que tratan de regularlos. Lo que no es lógico es que esos pequeños y medianos se unan a sus predadores para romper las regulaciones que los protegen de ellos. Es como si las gallinas defendieran el derecho de los zorros a comérselas.
Se trata de un problema recurrente en la historia argentina. Lo mismo le sucedió al primer peronismo, que creó una gran clase media que terminó cooptada por el antiperonismo. Y volvió a suceder con el golpe del ’76, cuando muchos medianos y pequeños empresarios que pasaban por una situación floreciente respaldaron al golpe militar que los hizo quebrar en masa con las políticas de José Alfredo Martínez de Hoz.
La propuesta progresista y kirchnerista es más contenedora para la clase media que la del PRO. Esa diferencia surge de los discursos, pero también de la comparación de los años ’90, cuando fueron aplicadas las políticas que impulsa el PRO, con la primera década y media de este milenio que fue la más próspera para esas clases medias. Sin embargo el kirchnerismo no pudo encontrar la forma de mostrar esa diferencia.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-271493-2015-04-27.html

La Audiencia Nacional investigará a la cúpula de Banco Madrid por blanqueo


La intervención del banco por parte del Banco de España, el 10 de marzo, como consecuencia de la acusación del Tesoro de Estados Unidos contra su matriz andorrana, supuso un “pánico” en los inversores que provocó una fuga de 124 millones de euros y la práctica insolvencia de la entidad.


El juez admite a trámite la querella contra los consejeros de la entidad en vía de liquidación

Fachada de una oficina de Banco Madrid. / JAVIER LIZÓN (EFE)
El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha admitido a trámite la querella por blanqueo de capitales contra Banco Madrid y siete miembros de la cúpula directiva de esta entidad, filial de la intervenida Banca Privada d'Andorra. La denuncia fue interpuesta por dos grupos de inversores, que entendían que el presidente y los consejeros de Banco Madrid “pusieron la entidad a disposición de quienes quisieran blanquear dinero, suprimiendo o minimizando los controles internos” a que estaban obligados. La querella se admite en la Audiencia Nacional al entender que la actuación de los ya exdirectivos, entre ellos su presidente José Pérez, pudo repercutir de forma grave en el tráfico mercantil o en la economía nacional.
La querella la firman Liuniaski SL y Marine Instruments, de la que la primera es socia mayoritaria. Marine Instruments invirtió en Banco Madrid los dividendos obtenidos en los años anteriores. Mientras que esta entidad metió 683.458 euros en un fondo de inversión de Banco Madrid, su principal socia, Liuniaski aportó al mismo fondo 2,54 millones de euros, que ahora tienen bloqueados.
El escrito alude también a que Banco Madrid se encuentra en concurso de acreedores desde el pasado 25 de marzo por su situación de “insolvencia inminente”. Esto, afirman los querellantes, “ha creado una situación de pánico y desconfianza de los clientes de la entidad, que provocó una fuga de depósitos entre los días 10 y 13 de marzo de 2015 de 124 millones de euros”.
El juez Andreu considera que la querella no es “ni absurda ni irracional” desde el momento en que se produjo la intervención de Banco Madrid por el Banco de España, y la intervención de su matriz BPA por parte del Instituto Nacional Andorrano de Finanzas para garantizar su “continuidad operativa” y su cumplimiento de la normativa en materia de blanqueo de capitales. El juez estima que las prácticas supuestamente ilegales “podría haber causado numerosos perjuicios, no solo a los depositantes e inversores, sino a la propia entidad y a la economía nacional”.
El juez reclama a la Fiscalía Anticorrupción que le remita el resultado de las investigaciones que esta ha practicado hasta ahora, de acuerdo con lo previsto en la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Las investigaciones practicadas hasta ahora han puesto de manifiesto que determinados clientes de Banco Madrid no estaban registrados en los servidores informáticos de esta entidad, sino en las de su matriz andorrana.
http://elpais.com/

Disturbios en Baltimore después del entierro de Freddie Gray

BALTIMORE »

El último adiós a Freddie Gray, el joven afroamericano que murió el 19 de abril bajo custodia policial en Baltimore, Maryland, se convirtió este lunes en un nuevo clamor contra los prejuicios y abusos de la policía de Estados Unidos contra la población negra. Pero la jornada, que había comenzado de forma pacífica, acabó derivando en fuertes disturbios por parte de un grupo de violentos manifestantes, en su mayoría jóvenes, que causaron pillaje y destrucción en algunas partes de la ciudad y llevaron a las autoridades a ordenar fuertes medidas de seguridad.

SILVIA AYUSO Baltimore 28 ABR 2015



Bomberos de Baltimore tratan de apagar uno de los incendios de esta noche. / REUTERS-LIVE!

Al menos 15 agentes resultaron heridos en los incidentes que se empezaron a registrar tras el sepelio de Gray y que causaron la detención de casi tres decenas de personas, en su mayoría jóvenes. Dos de los policías permanecían hospitalizados la noche del lunes, según las autoridades.

El gobernador del Estado de Maryland, Larry Hogan, declaró el estado de emergencia a petición de Baltimore y anunció la activación de la Guardia Nacional para responder a la "creciente violencia y disturbios" en esta ciudad. Hogan calificó estas medidas como "el último recurso" para restaurar el orden. De hecho, en declaraciones posteriores a la prensa reconoció que la orden estaba lista desde el sábado, pero que las autoridades estatales y locales prefirieron esperar a tomar una medida tan drástica.

Al caer la noche, vehículos policiales patrullaban las calles, mientras que helicópteros vigilaban desde el aire

Rozando la medianoche, buena parte de Baltimore comenzaba ya a parecer una ciudad sitiada por la policía -más de 5.000 agentes han sido desplegados- que se hacía fuerte en las calles y avenidas principales, mientras los residentes se apresuraban a regresar a sus casas en los últimos transportes públicos aún en funcionamiento, en medio de una estrecha vigilancia. Aunque en algunos puntos de la ciudad continuaban los disturbios y se registraban incendios aislados, en el centro histórico y comercial los principales edificios estaban vallados y la presencia policial era fuerte. Vehículos blindados y policiales patrullaban las calles, mientras que helicópteros vigilaban desde el aire. Las sirenas de policía y bomberos se habían convertido ya en uno más de los sonidos constantes en esta ciudad.

Según el portavoz de la policía de Baltimore, Eric Kowalczyk, un grupo de "intolerables criminales", predominantemente jóvenes, comenzaron en horas de la tarde a atacar "sin provocación previa" a los agentes, que sufrieron lesiones "de consideración”.

Entre los heridos hay un policía "inconsciente" y varios que han sufrido fractura de huesos tras haber recibido el impacto de las botellas, piedras y hasta ladrillos lanzados por los manifestantes. Imágenes de la televisión local mostraban también cómo en algunos puntos de la ciudad algunas personas saqueaban comercios e incendiaban patrullas policiales y otros vehículos.

"Esto no está bien", subrayó Kowalczyk en una improvisada rueda de prensa en la que adelantó lo que se sucedió en las siguientes horas: el uso por parte de la policía de gas lacrimógeno y balas de gas pimienta para reducir al "violento y agresivo" grupo que avanzó por la ciudad "saqueando comercios y destruyendo propiedad privada".

La alcaldesa de Baltimore, Stephanie Rawlings-Blake, denunció en rueda de prensa que grupos de "matones" estaban intentando destruir la ciudad y decretó un toque de queda a partir de la noche del martes que durará una semana. La medida regirá entre las 10 de la noche y las 5 de la mañana. Además, las escuelas permanecerán cerradas este martes.

"Haremos que todo el mundo rinda cuentas", afirmó Rawlings-Blake tras informar de la detención de al menos 27 personas. "Está muy claro que hay una diferencia entre las protestas pacíficas que vimos la semana pasada y los matones”.

Visiblemente frustrada, la alcaldesa, afroamericana como la mayoría de los manifestantes, rechazó tajantemente las escenas de violencia vividas las últimas horas.

“Atravesar nuestra ciudad con la intención de destruirla, ¿qué resuelve eso? ¿Qué justicia trae? Más allá de quitarle trabajo a la gente de los comercios destruidos que tan duramente lucharon para tener esa fuente de recursos, ¿cómo va a ayudar el pillaje a ayudarlos?”, se preguntó.

“Comprendo la indignación, pero lo que estamos viendo no es indignación, es la destrucción de la misma comunidad que dicen que les preocupa”, criticó.

"No se van a tolerar el pillaje y los actos de violencia en Baltimore. Hay una importante diferencia entre protestas y violencia, y a los que están cometiendo estos actos se les aplicará todo el peso de la ley", prometió también el gobernador Hogan. La Casa Blanca por su parte aseguró en un comunicado que tanto el presidente, Barack Obama, como la nueva fiscal general, Loretta Lynch, que asumió el cargo este mismo lunes, están "siguiendo" los sucesos en Baltimore y dispuestos a proporcionar la ayuda que necesite esta ciudad situada a solo 65 kilómetros de Washington.

En el funeral de Gray también participaron el congresista afroamericano Elijah Cummings
Lynch "condenó" en un comunicado los actos violentos en la ciudad y declaró que constituyen una "desgracia" para la familia de Freddie Gray y todos los ciudadanos que han protestado de manera pacífica en su nombre. La nueva fiscal general confirmó que el Departamento de Justicia continuará revisando "todos los hechos" relacionados con la muerte de Gray en los próximos días y colaborará en la revisión de las prácticas policiales del cuerpo de agentes de Baltimore.

Escuelas, oficinas y centros comerciales cerraron antes de tiempo ante los rumores de que el funeral de Gray podía acabar en protestas violentas. El equipo local de béisbol, los Baltimore Orioles, también decidió posponer el partido contra los White Sox que se iba a celebrar en su estadio el lunes.

En vez de las celebraciones, luces y ruidos que suelen acompañar estos eventos deportivos, el estadio, situado a la entrada de la ciudad, presentaba en la noche un aire fantasmagórico.

Los violentos disturbios ponen un oscuro broche a una jornada que había comenzado de forma pacífica, tras los llamamientos a la calma efectuados tanto por las autoridades locales como por la familia del joven fallecido al término de una primera oleada de protestas, la noche del sábado, que acabó con decenas de detenidos y varios agentes lesionados, aunque de menor gravedad que los heridos este lunes.

Flanqueando el féretro blanco abierto donde Gray recibió el último adiós no solo de familiares y amigos, sino también de miles de personas que se acercaron hasta la iglesia baptista de Baltimore donde se celebró su funeral, un mensaje luminoso se proyectaba en las paredes del templo: “Black lives matter, all lives matter”, las vidas negras importan, todas las vidas importan.

Este es el lema de un creciente movimiento nacional de protesta ante la oleada de casos de brutalidad policial contra afroamericanos que, aunque venía de antes, comenzó a copar las portadas de la prensa estadounidense tras la muerte a tiros del adolescente negro desarmado Michael Brown en Ferguson, Misuri, a manos de un agente blanco, el verano pasado.

Desde entonces, los nombres de víctimas de minorías —especialmente la afroamericana— a manos de la policía no han parado de surgir: entre los casos que más clamor han despertado en este último año está el del padre de familia Eric Garner, que murió en Nueva York a causa de la llave de estrangulamiento prohibida que le practicó un policía al detenerlo en plena calle. O el del niño de 12 años Tamir Rice, que perdió la vida en Cleveland cuando un policía confundió su pistola de aire comprimido con un arma real y lo abatió a tiros.

Escuelas, oficinas y centros comerciales cerraron antes de tiempo en previsión de protestas violentas

Todos estos casos han provocado que Obama ordenara reformas en las prácticas policiales. Pese a ello, este mismo abril, un vídeo captó cómo en Carolina del Sur un policía blanco, Michael Slager, abatía a tiros al hombre negro Walter Scott en un parque en North Charleston por el que la víctima corría tras haber sido parado por tener su coche un piloto roto. Las imágenes grabadas por un testigo desmentían la versión inicial del agente, que afirmó que se vio forzado a disparar a Scott después de que este intentara arrebatarle su taser (pistola eléctrica).

Apenas unos días más tarde, y a solo 40 minutos de la capital de EE UU y de la Casa Blanca de Obama, Freddie Gray, un afroamericano de 25 años, era arrestado —por policías blancos— en Baltimore. Durante algún momento de su detención, sufrió una lesión grave en su columna vertebral que le hizo caer en coma y, finalmente, morir, tras una semana de agonía, el 19 de abril.

Seis policías de Baltimore han sido suspendidos mientras se investigan las circunstancias de la detención y muerte de Gray, lo que no ha impedido que ya el pasado sábado una protesta que empezó de forma pacífica en esta ciudad culminara con episodios de violencia que dejaron 35 detenidos y seis agentes lesionados.

La alcaldesa de Baltimore había hecho el domingo un llamamiento a la calma mientras se busca clarificar el caso de Gray. “Nos definimos por la manera en que respondemos y espero que, mientras los ojos del país están sobre Baltimore, se vea que esta es una comunidad dispuesta a afrontar temas difíciles, que está dispuesta a reclamar responsabilidades, pero que también reclama paz y progreso al mismo tiempo”, declaró, según el Baltimore Sun.

Muestra de la preocupación que este nuevo caso ha provocado en el Gobierno estadounidense es la decisión de Obama de enviar a varios miembros de su gabinete al funeral de Gray. Entre ellos figuró el responsable de la iniciativa de Obama ‘El cuidador de mi hermano’ (My Brother’s Keeper) para impulsar el avance de jóvenes afroamericanos, y la asesora de la Casa Blanca Heather Foster.

En el funeral de Gray también participaron el congresista afroamericano Elijah Cummings y una de las referencias del movimiento por los derechos civiles de la comunidad negra en EE UU, el reverendo Jesse Jackson.

Ninguno de los llamamientos a la calma y a la protesta pacífica de activistas y líderes sociales logró sin embago impedir la violencia de la jornada, para gran frustración de buena parte de los residentes de Baltimore y sus autoridades.

"Me siento muy indignado con este grupúsculo de cobardes que no representan nuestra ciudad y que han destruido nuestros vecindarios”, dijo a este periódico el concejal de distrito Brandon Scott la noche del lunes, tras recorrer algunas de las zonas más afectadas de Baltimore. “Están destruyendo el futuro de su propia gente, de sus hijos, porque esto es algo que va a dañar a la cudad en los próximos años”, lamentó.

http://internacional.elpais.com/internacional/2015/04/27/actualidad/1430154654_324810.html

Confirman audiencia del 21 de mayo por indagatorias a Noble, Magnetto y Mitre

Causa Papel Prensa

La Cámara Federal porteña convocó a una audiencia para el 21 de mayo con el objetivo de escuchar los argumentos de fiscalía y querellas contra la decisión del juez federal Julián Ercolini, quien rechazó citar a declaración indagatoria a Ernestina Herrera de Noble, Héctor Magnetto y Bartolomé Mitre, entre otros imputados en la causa por la apropiación de Papel Prensa. 













La sala I del tribunal de apelaciones convocó a las partes a exponer argumentos, que en principio se darán por escrito, ya que hasta el momento nadie pidió exponer de manera oral, informaron fuentes judiciales.

El fiscal ante esta instancia, Germán Moldes, fue recusado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, algo que deberán resolver también los camaristas. Moldes "mantuvo el recurso" presentado por el fiscal Leonel Barbella contra el rechazo a convocar a indagatoria a los empresarios periodísticos en la causa que investiga el desapoderamiento accionario de la empresa que pertenecía a la familia Graiver durante la última dictadura cívico militar.

En caso de ser confirmado, será el encargado de exponer por parte de la fiscalía ante esa instancia si corresponde o no citar a indagatoria a todos los imputados, en un dictamen que no es vinculante.

En la fecha fijada también deberán ampliar sus argumentos la Secretaría de Derechos Humanos, que actúa como querellante, además de las querellas particulares de Lidia Papaleo y Rafael Ianover.

ACUSAN AL EX JEFE DE OPERACIONES DE LA SIDE DE NO DEJAR REPORTES SOBRE LO ACTUADO EN EL CASO AMIA


Imputan a Stiuso por ocultar información

En base a una denuncia efectuada por el titular de la SI, Oscar Parrilli, el fiscal Zoni abrió una investigación contra el ex espía. Le pidió al juez Canicoba conocer los movimientos migratorios de Jaime Stiuso.
 Por Irina Hauser

El ex jefe de Operaciones de la Secretaría de Inteligencia (SI) Antonio “Jaime” Stiuso quedó imputado por ocultamiento de información de la investigación del atentado a la AMIA y por posible incumplimiento de sus deberes de funcionario. Así surge del pedido del fiscal federal Juan Pedro Zoni, quien sostiene que hay razones para abrir una causa penal, en base a una denuncia del actual titular del organismo, Oscar Parrilli, que da cuenta de que el ex agente no dejó reporte alguno ni resultados de su colaboración en la última década con la pesquisa sobre el ataque terrorista, a la que él mismo atribuyó su estrecha relación con el fiscal Alberto Nisman.
El origen de esta causa fue un hallazgo de la Unidad AMIA, que tras la muerte de Nisman fue reconfigurada: hoy la coordina Juan Murray y la integran los fiscales Sabrina Namer, Roberto Salum y Patricio Sabadini. Cuando se pusieron a buscar los entrecruzamientos de llamados internacionales entre 1991 y 1996 que pudieran estar vinculados con el atentado, encontraron que había un intercambio de escritos entre Nisman y Stiuso, el primero de 2006 y el último de enero de este año. En 2007 Stiuso decía que el trabajo sobre esos llamados estaba casi terminado, pero hasta poco antes de aparecer sin vida el fiscal se lo seguía reclamando. Así fue como la unidad le pidió a la SI información sobre esos entrecruzamientos, pero en el organismo no encontraron rastros de que se hubieran realizado en ninguna de sus dependencias. Sospechan que ese trabajo en realidad nunca se hizo.
Según refleja el escrito del fiscal Zoni, en el ámbito de la SI se generó un expediente interno en el cual las direcciones de Contrainteligencia, Terrorismo, Apoyo y Logística, y Observaciones Judiciales dijeron que la Dirección General de Operaciones nunca les había pedido colaboración en relación al caso AMIA y aclararon que Stiuso era el único que decidía quién trabajaba en “los requerimientos judiciales provenientes de la UFI- AMIA”. Lo único que se encontró fue el “intercambio epistolar” Nisman-Stiuso, pero “ninguna constancia, documento o material que tuviera relación directa con los trabajos específicos solicitados” por la unidad.
La central de espías citó a Stiuso para dar explicaciones el 6 de abril último, pero nunca se presentó. Su abogado dijo que está fuera del país. Se fue después de declarar como testigo en la causa del a muerte de Nisman tras ser relevado de secreto. Según la información con que cuenta el Gobierno está en Estados Unidos, cerca de Miami, a cuya embajada reportaba Nisman, según mostraron los Wikileaks revelados por el periodista Santiago O’Donnell.
Entre las medidas que el fiscal Zoni le pidió al juez Rodolfo Canicoba Corral para dar inicio a la investigación, hay un informe sobre los “movimientos migratorios” de Stiuso, su legajo y toda la documentación que haya recibido la UFI de parte de la SI en el trámite de la causa AMIA.
Cuando se presentó ante la Justicia Federal, la SI denunció que a partir del momento en que se tomó licencia, el 18 de diciembre último y su jubilación el 6 enero, Stiuso no entregó a sus superiores ninguna documentación ni información sobre tareas o trabajo alguno de investigación vinculado con el atentado a la AMIA, pese a que lo obliga el estatuto del personal de Inteligencia. Señaló que la pérdida u ocultamiento de información implica una falta severa. Según denunciaron las autoridades del organismo se trata de una “omisión” y una “violación a los deberes” de un funcionario de alta jerarquía, al igual que –señalaban– “ocultar informar certeramente sus domicilios” ante la secretaría. Cuando lo citaron a declarar, en dos de los domicilios donde lo fueron a notificar, no sabían ni quién era; otra propiedad estaba cerrada; y en el estudio de su abogado Santiago Blanco Bermúdez, dijeron que allí no se lo podía notificar. También es considerado una falta grave, según el estatuto y la ley de inteligencia, que no se haya presentado a rendir cuentas ante la citación de sus superiores.
Stiuso tampoco fue a declarar a la unidad AMIA, donde lo habían convocado la semana pasada. Ese órgano terminó ordenando un “comparendo compulsivo”, que es una orden para que la Policía Federal lo lleve a declarar si lo ubica en el país. Pero todo indica que está en el exterior y la única forma de que alguna vez puedan llegar a traerlo por la fuerza sería con una acusación concreta y un pedido de extradición. Y tampoco sería tan sencillo. Si está en Estados Unidos, sólo se lo podría traer por delitos que contemple el tratado de cooperación que suelen ser los más graves o que prevén más castigo.
En esta causa, Stiuso podría ser implicado en los delitos de ocultamiento de pruebas e incumplimiento de deberes, aunque la investigación podría derivar en otros más. De todos modos, tiene otras dos causas penales que podrían ser más graves. En uno de los expedientes, a cargo del juez penal económico Rafael Caputo, se lo responsabiliza por contrabando: la SI detectó que por la Aduana se hacía entrar como material de Inteligencia, con un régimen libre de toda clase de impuestos, equipamiento para odontología, oftalmología y dispositivos como PlayStation, que eran derivados a empresas. En otra de las causas, Stiuso está imputado por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero junto con otros ex agentes en un expediente a cargo de Sebastián Casanello.
Había entrado a la SIDE en 1972 como contratado administrativo, pasó por Planeamiento y por la sala de Situación. En 1979 entró al escalafón de las personas con título (es ingeniero en electrónica) y desde enero de 2002 fue director general de Operaciones y desde entonces estrechó sus lazos con Nisman.
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-271561-2015-04-28.html