7 sept 2015

Jimmy Morales, el candidato sorpresa

ELECCIONES EN GUATEMALA 2015 

El aspirante, de perfil conservador, ni siquiera era mencionado en las encuestas antes de que se desvelara el escándalo en las aduanas
JOSÉ ELÍAS Ciudad de Guatemala 7 SEP 2015



REUTERS

Jimmy Morales, de 46 años, es presentado en su biografía oficial como “político, actor, director de cine y productor”. Tiene una licenciatura en administración de empresas por la Universidad (nacional) de San Carlos de Guatemala. Su faceta más conocida es la de cómico de la televisión. Pero en el campo de la política es un ilustre desconocido. Un hombre salido de la nada. Circunstancia que, paradógicamente, ha jugado a su favor.

“Presentarse como paradigma de la antipolítica, cuando han estallado casos de corrupción tan grandes que derribaron a un gobierno, es la clave de su éxito”, comenta el analista Manuel Conde. “Los planetas se alinearon a su favor”, añade para advertir los riesgos de un eventual triunfo en la segunda y definitiva ronda electoral. “No tiene calidad ni estructura política suficiente para ejercer el poder”, y comenta que, ante su crecimiento en las últimas encuestas, “algunos sectores de los capitales emergentes –el eufemismo que apunta al origen oscuro del dinero­– han tocado a las puertas de Morales para ofrecerle financiamiento (…) Espero que no los haya recibido”, concluye,


Impulsado por el Frente de Convergencia Nacional (FCN), detrás del que se esconden militares de línea dura, es el gran ganador de la crisis política por la que atraviesa el país. Morales niega cualquier vínculo con los uniformados o las ofertas del narco, y centra su oferta de gobierno en tres puntos: salud, educación y establecer las bases que permitan el establecimiento de empresas, generadoras de empleo. Hasta antes de que se desvelara el escándalo en las aduanas, que a la postre costó el poder a Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, ni siquiera era mencionado en las encuestas.

Su perfil es conservador. De familia evangélica practicante, Morales tiene un profesorado en Teología. Su eslogan de campaña, “Ni corrupto, ni ladrón”, apunta a la conquista del voto de esa mayoría de guatemaltecos escaldada de la clase política tradicional. La flecha parece le ha salido certera y se ha colocado en uno de los dos puestos que le permitirán disputar la presidencia el 25 de octubre.

Su larga experiencia en la televisión le dio el dominio escénico en sus mítines. Sabe qué quiere oír la gente, y va al grano: “Soy un hombre honrado, lo he aprendido de mis padres, y no ofrezco lo que no pueda cumplir”. “No puedo cambiar la vida de Guatemala, pero trataré de convencer a los guatemaltecos de que cada quién debe hacer lo que le corresponde para mejorar”, son algunos de los mensajes que lo tienen a las puertas del poder y que ha reiterado la noche del domingo al llegar al Tribunal Electoral, donde ofreció ‘puertas abiertas’ a la prensa “para garantizar la transparencia en su gestión”. Sabe lo que la gente quiere oír.

Latinoamérica se cubre frente a la crisis con más deuda en moneda local

El menor endeudamiento en divisas hace a los países menos vulnerables ante las turbulencias cambiarias
IGNACIO FARIZA Madrid 7 SEP 2015




Una mujer cambia bolívares por dólares en una casa de moneda en Caracas, el pasado febrero. / REUTERS

América Latina ha aprendido la lección. Tras el brutal azote de la crisis de deuda externa de la década de los ochenta, cuando varios países se declararon en quiebra por no poder hacer frente a los compromisos con sus acreedores, en los últimos 15 años la región ha apostado por emitir deuda pública en moneda local en detrimento de la emisión en dólares. La estrategia de desdolarización, apoyada en el fortalecimiento de los mercados locales de bonos, permitirá, según la agencia de calificación de riesgos Moody’s, capear mejor las crecientes turbulencias en los mercados emergentes: les será más fácil devolver lo prestado en sus divisa, fuertemente depreciadas en los últimos meses, que en dólares, una moneda que no ha dejado de ganar valor en el último año y medio.

Una cantidad significativa de deuda en moneda extranjera ha sido una de las mayores fuentes de vulnerabilidad en el pasado y uno de los principales factores correlacionados con los impagos. La transición hacia el endeudamiento en divisa local es un argumento para pensar que la probabilidad de una crisis es menor que en décadas anteriores”, explican los analistas de Moody's en su exhaustivo análisis sobre la deuda de los países emergentes publicado la semana pasada.

Cuando un Estado logra financiarse en su moneda —como ha sucedido en Latinoamérica y en otros países emergentes—, el coste de la devolución de la deuda queda prácticamente a salvo de las fluctuaciones en los mercados de divisas. Esto es especialmente importante en un momento como el actual, cuando muchas monedas latinoamericanas están en mínimos de varias décadas.

Según los datos la calificadora estadounidense, en algo más de una década el porcentaje medio de deuda soberana de un ramillete países de referencia en la región (Argentina, Brasil, Chile, Colombia México, Perú y Venezuela) en moneda local ha pasado de suponer el 35% del endeudamiento total a cerca del 70%. En otras palabras, América Latina está hoy el doble de protegida frente a depreciaciones que a principios de siglo. La reducción en el porcentaje de deuda extranjera ha aminorado la fragilidad financiera externa de sus economías y, consecuentemente, la probabilidad de un accidente financiero.



Diferencias entre países

Esta desdolarización generalizada, sin embargo, lejos de ser homogénea guarda importantes diferencias por Estados. Chile, un país que en poco más de una década ha logrado triplicar su PIB por habitante gracias al tirón de las materias primas, es el mejor ejemplo del tránsito de una deuda en divisa extranjera (en su mayoría dólares) a una deuda en moneda local: entre 2000 y 2014 ha pasado de tener solo el 10% de su deuda en pesos a casi el 90% en 2014. Los progresos también son evidentes en Perú (ha pasado del 6% a cerca del 50%) y en Argentina (del 6% al 39%), aunque en ambos el porcentaje de pasivos en dólares no es suficiente como para considerarlos ajenos a toda turbulencia. Pero si un país ha logrado quedar prácticamente al margen del riesgo que conlleva la depreciación de su moneda para la deuda pública es, además de Chile, Brasil: hoy más del 94% de sus pasivos están denominados en reales. De no ser así, la depreciación del real —la gran divisa emergente que más ha retrocedido en el último año—, habría duplicado el coste de devolución de su deuda en los cuatro últimos años.

Roberto Frenkel, investigador principal del Centro de Estudios de Estado y Sociedad argentino, relaciona esta mejora en el perfil de la deuda de toda la región con el superávit por cuenta corriente (la diferencia entre los ingresos y los pagos al exterior por intercambio de mercancías, servicios, rentas y transferencias) hasta 2008 y el fuerte incremento de la inversión extranjera directa desde entonces. “Además, los regímenes cambiarios se han flexibilizado mucho desde entonces y se ha acumulado una cantidad importante de reservas internacionales”, explica por correo electrónico.

Pese a la protección que otorga tener una mayoría de la deuda en moneda local y la acumulación de reservas —dos factores que distinguen a la América Latina actual de la de finales de los noventa—, la región, como el resto de países emergentes, está inmersa en una espiral de la que es difícil adivinar su final. El desplome de las materias primas, cuyo precio medio retrocede un 30% en lo que va de año por una mezcla de sobreoferta y debilidad de la demanda, y la fuerte depreciación de sus monedas acechan a una región que ha vivido su particular década dorada mientras Occidente sufría los estragos de la Gran Recesión.
La amenaza china

A eso hay que sumar los incipientes problemas en la segunda potencia global, China, que en pocos meses ha pasado de ser considerada locomotora mundial a foco de males económicos. Según un reciente estudio de la consultora británica Oxford Economics tres de los seis países que más sufrirán la desaceleración del gigante asiático serán latinoamericanos —Brasil, Chile y Argentina—.

En un área tan dispar como Latinoamérica, en la que la interconexión de sus economías es sensiblemente inferior a la de otros continentes, una realidad común ha emergido en los últimos meses: el crecimiento se ha frenado en seco. Brasil —primera economía latinoamericana y séptima mundial— acaba de entrar en recesión, algo inimaginable hace menos de dos años; Venezuela vio cómo su economía se contraía un 3% el año pasado lastrada por la brutal caída en el precio del crudo y se convertía en el farolillo rojo de América; Argentina se ha estancado y su inflación sigue sin control; México resiste como puede los embates de la ralentización y Chile, Colombia y Perú, quizá los mejores exponentes de los años prodigiosos de la economía latinoamericana, han visto como su PIB pasaba de crecer a tasas inconcebibles al otro lado del Atlántico a crecimientos más modestos.

Suéltame pasado

FISCALÍA PIDIÓ EL PROCESAMIENTO DE AMODIO PÉREZ

Héctor Amodio Pérez dijo que tiene miedo de ser procesado con prisión y que el MLN cumpla con la condena a muerte en su contra.


sep 05, 2015





La estadía de Héctor Amodio Pérez en Uruguay se extendió más de lo previsto. El ex dirigente del MLN-Tupamaros tenía previsto permanecer poco más de 24 horas en el país, de forma de presentar un libro con su versión sobre lo ocurrido con la guerrilla, pero ya lleva casi un mes por estas tierras.

Sin embargo, su estadía podría extenderse algún tiempo más: la fiscal Stella Llorentesolicitó su procesamiento con prisión como responsable de “reiterados delitos de privación de libertad en calidad de coautor”. La representante del Ministerio Público consideró probado, al menos prima facie, que tuvo responsabilidad en la detención de varios de sus antiguos compañeros.

Este pedido se sustentó en los testimonios aportados por varios integrantes del MLN, que fueron detenidos por efectivos de las Fuerzas Conjuntas, tras ser señalados por Amodio durante sus recorridas con personal militar. Pero también por el testimonio de dos militares, los capitanes Orosman Pereira y Asencio Lucero, quienes brindaron detalles sobre la colaboración de Amodio con los mandos militares del Batallón Florida.

Con el pedido en sus manos, la jueza Penal de 16º Turno, Julia Staricco, dispuso su citación para este lunes 9, para audiencia ratificatoria (artículo 126 del CPP). Se trata de un trámite formal que se realiza ante cada pedido de procesamiento, donde se le permite al imputado brindar sus últimos alegatos previo a que se dicte la resolución. La jueza tiene previsto resolver ese mismo día el recurso presentado por su defensa, pero es poco probable que se pronuncie sobre el fondo.

La vida en Uruguay

Cuando Amodio llegó al Uruguay sabía que su presencia no iba a pasar inadvertida. Se trataba del “célebre” dirigente del MLN, acusado de “traidor” por sus viejos compañeros de armas, que permaneció durante más de 40 años con paradero desconocido, tras abandonar el país con la ayuda de algunos de los principales militares de la época, y que venía a presentar un libro con “su” verdad sobre la historia de los tupamaros.

Lo que no sabía Amodio cuando llegó al Uruguay es que estaba “en falta” con la Justicia. Esto porque la jueza Staricco había dado trámite al pedido del fiscal Carlos Negro (en subrogación de la Fiscalía Penal de 10º Turno) y había dispuesto su citación y la de su ex compañera Alicia Rey Morales, para el 29 de julio, diez días antes de su arribo a Uruguay. Obviamente, esa audiencia no llegó a concretarse.

Por este motivo, cuando Amodio disertaba en el hotel Sheraton, un grupo de oficiales de la Dirección General de Información e Inteligencia (DGII) se apersonó en el lugar y le entregó la citación judicial. Él permaneció incrédulo unos instantes y, en principio, se negó a notificarse de la citación, pero finalmente acordó con los efectivos que se presentaría a declarar a primeras horas del sábado 8.

Fue entonces que se inició la búsqueda de un abogado que asumiera su defensa. Tras la negativa de varios reconocidos abogados penalistas, se logró un acuerdo con Andrés Ojeda, un joven abogado, ex edil de Montevideo por el Partido Colorado, que aceptó el desafío. Así se inició el periplo de Amodio por varios Juzgados, ya que al pedido del fiscal Negro se le sumaron dos denuncias penales contra su persona y una investigación por ingresar al país con documentación apócrifa, que fue archivada.

Cuando los testimonios empezaron a acumularse y su situación procesal comenzó a complicarse, su abogado presentó un escrito donde solicitó el archivo de la indagatoria. Se sustentó en la ausencia de pruebas de cargo en su contra y que, en caso de comprobarse su responsabilidad, los delitos estarían prescritos, tanto por el paso del tiempo como por la vigencia de ley de amnistía, que benefició a los presos políticos tras el retorno de la democracia.

Sin embargo, fuentes judiciales dijeron a Caras y Caretas que la aplicación de esta norma en este caso es “discutible”. Esto porque Amodio no está siendo juzgado por su actividad en el MLN, sino por su responsabilidad en actos de colaboración con los servicios represivos de la época, hecho que la norma excluyó en forma explícita.

“Quedan excluidos de la amnistía los delitos cometidos por funcionarios policiales o militares, equiparados o asimilados, que fueran autores, coautores o cómplices de tratamientos inhumanos, crueles o degradantes o de la detención de personas luego desaparecidas, y por quienes hubieren encubierto cualquiera de dichas conductas”. “Esta exclusión se extiende asimismo a todos los delitos cometidos aun por móviles políticos, por personas que hubieren actuado amparadas por el poder del Estado en cualquier forma o desde cargos de gobierno”, afirma la norma.

Un linchamiento

Este miércoles, Amodio participó de un debate televisivo con el periodista Federico Fasano Mertens, en el programa Código País que emite Canal 12, sobre los hechos del pasado reciente. Fue su primera aparición pública, tras conocerse el pedido de procesamiento en su contra. Amodio afirmó que su imputación es parte de un “linchamiento político” contra su persona.

Dijo que la imputación en su contra está basada “en falsas acusaciones” sobre su responsabilidad en actos represivos. Reiteró una y otra vez que no participó de detenciones clandestinas ni de actos de tortura como lo acusan sus ex compañeros. Afirmó que esas acusaciones “se iban sucediendo unas a otras, cuando la anterior se desmontaba” con el único objetivo de perjudicarlo. Y expresó que los testimonios en que se sustenta el pedido de procesamiento forman parte de un plan “orquestado, auspiciado y financiado” por el senador José Mujica y el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro.

En una entrevista con el semanario Búsqueda, Amodio dijo que no irá preso. “Algo voy a hacer, pero no lo puedo decir ahora”, dijo. Desde entonces se tejieron varias hipótesis sobre qué había querido decir, desde una posible evasión de la Justicia o, incluso, su autoeliminación. Durante el debate, dijo que no pensaba en el suicidio: “No me voy a quitar la vida, no me voy a suicidar. Voy a seguir adelante para desmontar la patraña de la historia oficial del MLN”.

Expresó que no terminará preso porque confía “que en este país vuelva a prevalecer la racionalidad jurídica”, y cuestionó que se pretenda una aplicación retroactiva de la Ley 18.026, algo que pasa “solo en Uruguay”. Insistió que es víctima de un “juicio político”, que los principales dirigentes del MLN crearon la idea de que era un traidor porque “el prestigio de este advenedizo era superior al de ellos”, y que tiene miedo de ir preso ante la posibilidad de que el MLN cumpla con su “condena a muerte” mientras esté recluido.

Afirmó que nunca se arrepentirá “bastante” de haber sido tupamaro, tanto por los efectos “en lo personal y en lo general”, y admitió que colaboró con el enemigo. “No lo niego”, pero “yo no traicioné al MLN, el movimiento me traicionó a mí”, y antes de comenzar a colaborar “estuve un mes aguantándome en el molde”, dijo. Volvió a decir que no salió a marcar a nadie y que no participó en sesiones de torturas, como lo denunció la militante del MLN Alba Antúnez. “Me carearon con una serie de compañeros y yo lo negué. No participé en ningún acto de tortura (…) todos los militares dicen que no”.

Sobre el final del debate, Fasano le pidió a Amodio que, para subsanar el daño que causó a sus ex compañeros, brinde los nombres de los militares que participaron en actos de tortura. Amodio se negó: “He venido a dar mi verdad. La que he defendido siempre”. Y dijo, otra vez, que Héctor Amodio Pérez se murió cuando abandonó Uruguay. Desde entonces se llama “Walter Salvador Correa Barboza”.

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Crisis China: Se acabó lo que se daba

Desde que las bolsas de China iniciaran su caída libre la prensa internacional, los analistas financieros, los operadores bursátiles y las calificadoras de riesgo nos han abrumado de opiniones para explicar los porqué del pinchazo de la burbuja que desencadenó los momentos más aciagos para las bolsas del mundo desde 2008, cuando cuando estalló la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos.

sep 05, 2015



A partir de entonces, y sin solución de continuidad, los titulares de la prensa internacional nos informaban de lunes, martes, miércoles, etcétera “negros”, de cómo un descenso de un punto porcentual en el índice Shanghai Composite significaba una pérdida de tanto por ciento en los principales índices mundiales (Dow Jones, Nasdaq 100, S&P 500, Nikkei, Dax, FTSE 100, Euro Stoxx 50, Eurofirst 300, etcétera). Hasta el BSE de Botsuana y el Malawi Domestic fueron mencionados entre las víctimas del tsunami desatado a orillas del Mar de China Oriental.

Hubo incluso quienes recurrieron a la teoría del caos, su sofisticado modelo matemático y a un viejo proverbio (también chino) –“El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”– para explicar la imprevisibilidad, las dimensiones y los alcances planetarios de la crisis financiera. Es innegable que el aleteo de la mariposa china podía, en teoría, y efectivamente pudo en la práctica, provocar un terremoto con epicentro en Shanghái pero con efectos inmediatos en todas las bolsas del mundo, que sepultó en una sola semana más de 3,5 billones dólares de riqueza financiera global y desde junio hasta la fecha transformó en escombros dos billones de dólares en China.

La bolsa, y los mercados de capitales en general, son los termómetros que miden la temperatura de las finanzas, pero, fundamentalmente, el estado de salud general de la economía real. En lugar de atosigar con índices bursátiles, la prensa y los analistas deberían concentrarse en los índices de crecimiento del producto, el comercio exterior, las inversiones y la deuda pública del gigante asiático. Entre otras cosas, porque era inevitable –y me atrevo a decir que hasta era saludable– que una bolsa que en un año llega a crecer más de 150 por ciento pierda 35 por ciento; esto no debería desvelar más de la cuenta. Lo pongo en otros términos: al poner el foco en el comportamiento de la bolsa se corre el riesgo de confundir la causa con los síntomas. Más que la caída del precio de las acciones nos debería preocupar la caída del import-export y de la industria manufacturera; más que a los indices de Shanghái y Shenzen deberíamos atender a los índices de crecimiento del producto.

Como quedó demostrado, los niveles de pérdida (el síntoma) se pueden pilotear autorizando al principal fondo de pensiones estatal a invertir hasta 30 por ciento de sus activos netos en acciones que coticen en los mercados nacionales, reduciendo las tasas de interés y los encajes obligatorios, prohibiendo la venta de valores a las empresas públicas que cotizan en bolsa y otras. No obstante, es necesario asumir quemientras no se corrijan los problemas estructurales que está enfrentando el cambio de modelo (su verdadera causa) promovido por Beijing, el miedo (¿pánico?) seguirá atormentando a los inversores grandes y pequeños, personales e institucionales.

En noviembre de 2013 la tercera sesión plenaria del Comité Central del Partido Comunista de China discutió y aprobó el conjunto de reformas más audaces y radicales de los últimos 35 años, que en esencia comportaban un cambio radical de su modelo de desarrollo.

***

En la edición del 15 de noviembre de 2013 de Caras y Caretas escribí que China comenzaba a atravesar un camino irreversible de transformaciones, comparable solamente al de las impulsadas por Deng Xiaoping, el artífice del “socialismo con características chinas”. El verdadero problema, el que explica la actual crisis de los mercados financieros, es que el pasaje de una economía basada en las exportaciones y las inversiones a una alimentada por el consumo interno y los servicios se está mostrando mucho más complejo y dificil de lo que supuso Beijing. El aumento de salarios y la política demografica empiezan a incidir seriamente en la disponibilidad de una mano de obra barata que parecía inagotable. El gasto fiscal y el derroche de liquidez han generado un exceso de capacidad instalada y una burbuja inmobiliaria.

La enorme deuda acumulada, estimada en 28 billones de dólares, equivalente a 280 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) y muy por encima de la de Estados Unidos, es también uno de los factores potenciales de riesgo, muchas veces subestimado. Parte importante de esa deuda procede de los gobiernos provinciales y de las empresas estatales, que –alentados por las autoridades centrales después de la crisis financiera global de 2008– aprovecharon las facilidades de crédito de los bancos estatales. Muchas de las inversiones financiadas con esos créditos blandos ofrecieron resultados muy pobres, y una reestructura de esa deuda se hace inevitable para recomponer el sistema financiero y el aparato productivo.

La desaceleración de la economía, la contracción de la producción manufacturera, y la disminución y la pérdida de competitividad de las exportaciones, por más que estuvieran previstas, preocupan a las autoridades. El objetivo de 7 por ciento para este año no será facil de alcanzar y pone en peligro la ocupación de la mano de obra disponible, la reducción de la pobreza y la estabilidad social que obsesiona al Partido Comunista.

A todo lo anterior se agrega que la desigualdad en la distribución de la renta y la riqueza generada por el modelo anterior es uno de los mayores obstáculos en el desplazamiento del protagonismo de la inversión hacia el consumo privado, la columna portante del nuevo modelo. Vale también la pena recordar que el consumo representa solamente 38 por ciento del PIB, muy por debajo del 70 por ciento de los países desarrollados, y que el PIB per cápita es inferior a 7.600 dólares anuales, menor que en Botsuana y Gabón.

Durante más de dos décadas, China creció a tasas de dos dígitos hasta convertirse en la segunda economía del mundo (la primera, si se mide a paridad de poder adquisitivo) y a representar 15 por ciento del valor de la producción mudial de bienes y servicios. Su deslumbrante expansión ha significado la mitad del crecimiento mundial y convirtió al país asiático en la verdadera locomotora de la economía planetaria, tanto para las economías emergentes exportadoras de materias primas como para economías de países desarrollados como Alemania.

Su exuberante nivel de reservas internacionales, consecuencia de los continuos superávits de la cuenta corriente de la balanza de pagos (y sus altos índices de ahorro interno) hizo de China una potencia inversora que acumuló activos en todas partes del mundo y se transformó en el banquero de Estados Unidos y de otros países desarrollados. El modelo que hizo posible todo esto es el mismo que las autoridades chinas han reconocido insostenible y agotado, y que desde fines de 2013 el gobierno y el Partido Comunista decidieron sustituir por lo que el presidente Xi Jinping gusta llamar “la nueva normalidad”.

Me vienen a la mente el epigrama de Juan de Mairena citado como epígrafe del poema ‘Muerte de Abel Martín’, de Antonio Machado: “Pensando que no veía / porque Dios no lo miraba, / dijo Abel cuando moría: / se acabó lo que se daba”. El modelo de Deng, “la vieja normalidad”, se acabó para siempre. Un nuevo modelo está naciendo. Los dolores de parto se harán sentir en los mercados financieros y, sobre todo, en la economía real, tanto en la china y en la del resto del mundo.

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LA ONU VOTA EL JUEVES LINEAMIENTOS PARA REESTRUCTURAR DEUDAS


Guía para espantar buitres

Se trata de nueve recomendaciones diseñadas para facilitar las negociaciones entre las partes y limitar el margen de maniobra de los holdouts y los abusos de tribunales permeables a sus reclamos, como el del juez Griesa.
 Por Tomás Lukin

Página/12 En EE.UU.
Desde Nueva York
Una serie de principios básicos para guiar los procesos de reestructuración de deudas soberanas serán sometidos a votación este jueves en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se trata de nueve lineamientos diseñados para facilitar las negociaciones entre las partes y limitar el margen de maniobra de los fondos buitre y los abusos de los tribunales permeables a sus reclamos. A pesar de la resistencia de los principales centros financieros, Estados Unidos, Inglaterra y Japón, el documento cuenta con el respaldo del G77 más China, que nuclea a la mayoría de los países en desarrollo. Desde la diplomacia argentina confían que el proyecto sea aprobado. Como el texto representa un paso intermedio en la construcción de un mecanismo legal internacional para conducir las reestructuraciones soberanas que impulsó el país el año pasado, pretenden que el espacio de debate en la ONU se mantenga activo y abierto. El ministro de Economía, Axel Kicillof, y el canciller, Héctor Timmerman, viajarán a Nueva York para participar del evento.
“Incorporar en los principales foros internacionales la temática de las deudas soberanas y su necesaria sustentabilidad es un logro significativo. Hace cinco años era impensable que esos temas sean siquiera mencionados en los documentos finales. Se oponían, por ejemplo, los países europeos que hoy no pueden pagar sus pasivos y necesitan reestructurarlos. Conseguimos instalar esas discusiones en la agenda del G20, el FMI y la ONU”, explicó a Página/12 uno de los funcionarios diplomáticos que participa activamente de esas negociaciones. Esas innovaciones discursivas no alcanzan para modificar el funcionamiento de los mercados internacionales como pretende Argentina, reconocen en el equipo económico, pero habilitan un debate que hasta ahora estaba vedado.
Con una ley de quiebras internacional como la que dispone una empresa en cualquier lugar del mundo, Argentina hubiera resuelto su default en 2005. Lograda la adhesión del 76 por ciento de los acreedores a los términos de quita, extensión de plazos y reducción de intereses, el primer tramo del canje hubiera bastado para extender automáticamente las condiciones financieras negociadas a todos los tenedores de bonos. La propuesta del Comite Ad Hoc que discutirá la Asamblea General incluye ese principio.
Además de la extensión de los términos financieros de una renegociación al ciento por ciento de los acreedores cuando la propuesta sea aceptada por una mayoría calificada es el principio fundamental, el documento requiere que todos los acreedores sean tratados de la misma forma, exige la sustentabilidad de esos acuerdos para permitir a los países recuperar un sendero de crecimiento inclusivo y enfatiza el respeto por la inmunidad. La inmunidad soberana, la necesidad de transparencia y la imparcialidad de los árbitros, son otros elementos incorporados en el documento elaborado por embajadores de los países y académicos.
La propuesta original para discutir la creación de un marco regulatorio internacional impulsada por la Argentina obtuvo, a fines de septiembre del año pasado, 124 votos a favor, 41 abstenciones y sólo 11 en contra. Al rechazo encabezado por Estados Unidos, Inglaterra y Japón, se sumó la negativa de Australia, Canadá, República Checa, Finlandia, Alemania, Hungría, Irlanda e Israel. Esos países ni siquiera participaron del extenso proceso de discusiones encabezadas por expertos de todo el mundo como el economista norteamericano Joseph Stiglitz.
Entre las abstenciones se destacaron los miembros de la Unión Europea con problemas de deuda externa como Grecia y España que se verían beneficiados por un marco regulatorio internacional, Francia que respaldó activamente a la Argentina en las cortes neoyorquinas y Bélgica donde se aprobó en julio una nueva ley para prevenir el accionar buitre en su propio territorio. Es improbable que esos votos cambien positivamente, entre otras razones porque esos países consideran que apoyar la iniciativa “es una mala señal para los mercados”. Por eso los funcionarios argentinos celebrarían que este jueves los votos europeos se mantengan como abstenciones. El objetivo es mantener el debate abierto para avanzar en la elaboración de una propuesta de un marco jurídico internacional.