Luis Gonzalo Segura
27 abr 2021

El ascenso de IDA, la última presidenta de la Comunidad de Madrid, y su próximo y avasallador triunfo electoral, porque posiblemente vaya a devastar a sus adversarios en las urnas aun cuando ello pudiera no ser suficiente para gobernar, es el reflejo de una sociedad enferma, la española –y la madrileña, de forma especial–, en la que se abren centros de manicura a la misma velocidad con la que se cierren librerías. Una sociedad trumpiana en el que el mensaje simple y carente de contenido recorre las mentes sedadas y adictas a la desinformación a la misma velocidad que los datos viajan a través de la red.



