Por Marco Teruggi
19 de diciembre de 2021

La avenida la Alameda, en Santiago, que desemboca sobre la Plaza Baquedano está cubierta de afiches, pintadas, consignas de la revuelta y contra José Antonio Kast. Son largas cuadras que muestran lo que fueron meses de un estallido del cual quedan fragmentos, interpretaciones, protestas cada último día de la semana para pedir por la liberación de quienes fueron detenidos. Este viernes no es la excepción: la Plaza, ahora llamada Dignidad, con un pedestal ya sin la estatua de Baquedano, es escenario de una concentración con cacerolas, banderas mapuches, chilenas, creatividad y, como siempre, represión.


