Por Carlos de la Vega
En 15/01/2025

Durante la campaña electoral Trump se presentó como el político de los Estados Unidos de América (EE.UU.) dispuesto a terminar con las aventuras bélicas de Washington, empezando con la de Rusia-Ucrania, y quizás también en Medio Oriente, con la salvedad del apoyo total a Israel. Ya en su primer presidencia (2017-2021) había realizado esfuerzos por desescalar las tensiones con Corea del Norte. Sin embargo, las declaraciones de los últimos días, explicitando su intención de anexar Canadá, Groenlandia e intervenir militarmente en México y Panamá, comienzan a mostrar cual es el planteo geopolítico que está detrás. Someter a dominio directo a todo lo que rodea a los EE.UU., para emplearlo como plataforma de confrontación contra China y Rusia. Algo que parece un delirio pero debería tomarse con seria y honda preocupación dados los éxitos que viene cosechando alrededor del mundo la ultraderecha y la historia expansionista estadounidense.
En 15/01/2025

Durante la campaña electoral Trump se presentó como el político de los Estados Unidos de América (EE.UU.) dispuesto a terminar con las aventuras bélicas de Washington, empezando con la de Rusia-Ucrania, y quizás también en Medio Oriente, con la salvedad del apoyo total a Israel. Ya en su primer presidencia (2017-2021) había realizado esfuerzos por desescalar las tensiones con Corea del Norte. Sin embargo, las declaraciones de los últimos días, explicitando su intención de anexar Canadá, Groenlandia e intervenir militarmente en México y Panamá, comienzan a mostrar cual es el planteo geopolítico que está detrás. Someter a dominio directo a todo lo que rodea a los EE.UU., para emplearlo como plataforma de confrontación contra China y Rusia. Algo que parece un delirio pero debería tomarse con seria y honda preocupación dados los éxitos que viene cosechando alrededor del mundo la ultraderecha y la historia expansionista estadounidense.

