Observatorio en Comunicación y Democracia – Fundación para la Integración Latinoamericana
Mientras los medios masivos de comunicación de casi todo el mundo estaban concentrados en buscar con lupa alguna detención “ilegal” en Venezuela, la cárcel ilegal más imponente del mundo cumplió 23 años el 11 de enero. Hubo ríos de tinta, comentarios en radio y TV además de millones de reproducciones en las diferentes redes sociales sobre Venezuela. La liberación de once yemenitas que estaban presos sin juicio en la base naval de Guantánamo y fueron deportados a Omán pasó sin estridencias.



