12 jun 2013

EMPLEADOS CON DISCURSOS DE EMPLEADORES

Ejemplo argentino reflejo de Latinoamerica...

Editorial La República


Un fenómeno político-mediático viene incrementando la degradación institucional, cultural y moral de la Argentina, que no es novedosa sino prácticamente estructural. Se trata del programa televisivo Periodismo para Todos (PPT) que se emite por la televisión abierta en ese país, aunque también es reproducida por varias señales de habla hispana en otros. Su responsabilidad, sin embargo, no es exclusiva en el deslizamiento por esta pendiente del deterioro. No suelo analizar programas de TV –y tampoco será este el caso, al menos en detalle- porque no soy un especialista en comunicación, menos aún en su variante audiovisual y porque no tengo televisión siquiera, aunque la evidencia fáctica de esta última afirmación va perdiendo cada vez más peso específico argumental a medida que las ediciones on line de la prensa escrita suben en recuadros los videos televisivos, además de la existencia de tapes en youtube, impidiéndome de este modo la posible excusación. En cualquier caso, las repercusiones del programa en cuestión adquieren una relevancia cuya discusión es imposible eludir ya que prácticamente determinan los titulares de los lunes y de varios días subsiguientes. Expuse en un artículo de este diario algún conflicto particular que mantuve con el conductor de ese ciclo televisivo, el periodista Jorge Lanata, ya en los primeros años del matutino Página/12, y de nuestras bifurcadas carreras. Sin embargo no me impidieron mantener un trato cordial en las contadas ocasiones en que nos reencontramos, sea en Montevideo cuando por ejemplo condujo el programa central en la inauguración de la señal uruguaya TVLibre o más íntimamente en su lujosísimo departamento de Bs. As. sobre la calle Esmeralda al 1.300, hace varios años. Diferencias aparte, hasta no hace mucho, siempre lo consideré un compañero, un exponente del anoréxico e indefinible progresismo argentino, valorando particularmente sus denuncias sobre corrupción y degradación institucional y el “punch” que lograba titulando o presentando sus informes y videos, o también como incisivo entrevistador, a diferencia de sus escasas o nulas contribuciones a la dinamización del pensamiento. Tuvo además el enorme mérito de haber fundado aquel “raro” diario que fue en sus inicios Página/12, que supo darle al análisis y la opinión el peso que el resto de la prensa relegaba y que aún hoy continúa afortunadamente dentro del mismo modelo, aunque adscripto al oficialismo. Expresé también aquí mi indignación cuando se lo ninguneó en el festejo de los 25 años de ese diario que fundó.
Pero la voltereta ideológica más reciente lo posicionó como el ariete principal de los peores intereses económicos y políticos del país, ya no sólo por sus denuncias, sino además por sus editorializaciones, que no tienen nada de originales sino que son las mismas que pueden leerse –y preverse- en los medios hegemónicos. Aunque portan ahora bajo su manto el aura de la “credibilidad” que les otorga no sólo el rating sino la supuesta “honestidad refleja” -o adherida por oposición- a las denuncias de corrupción que continúan una línea de periodismo denunciante que ya Lanata había ejercitado con éxito durante los gobiernos de Menem y la Alianza. Probablemente esa difusión ampliada se deba a la impronta payasesca de su programa, que recoge varios géneros ajenos al periodismo televisivo y con cuyo atractivo ya había experimentado el conductor Marcelo Tinelli, como la caricaturización de políticos, la exhibición de modelos publicitarias, el uso de sketchs y un lenguaje chabacano en una mezcla de stand up (groseramente leído y forzado) con monólogo revisteril.
Sin embargo, la amplísima difusión de su ciclo no ha enriquecido el debate político en el país, sino que, contrariamente, lo viene degradando en una espiral cotidiana. En el mejor de los casos, la evidencia de su vuelta de campana se complementó –en medio del silencio oficial- con respuestas de seguidores kirchneristas o funcionarios de las últimas líneas, bajo el formato genérico de la falacia ad hominem, o si se quisiera expresar en términos más populares, matando al mensajero, con el fin de omitir el propio mensaje. También se refleja en la variedad de réplicas la anteposición de otras dimensiones analíticas que desvían el tema o la minimización de la gravedad de las denuncias, que también tiene su versión popular en el “roban pero hacen”.
No sólo por razones de lógica formal sino por la importancia de las denuncias (y por el modo en que se obtuvieron) se impone como mínimo el ejercicio de la duda ciudadana y un atento seguimiento al proceder de la justicia ante ellas, con total independencia de quien resulte el denunciante. Por supuesto que el grupo Clarín (del que hoy Lanata, a pesar de haberlo denostado y denunciado por su corrupción en el pasado, es su periodista estrella) o el diario La Nación (rancia tribuna de doctrina de la oligarquía nacional) están comprometidos en neutralizar y debilitar la iniciativa del gobierno, que entienden contraria a sus intereses. Incluso derribarían al gobierno si pudieran (como por otra parte han hecho tantas otras veces en la historia). Pero ni siquiera estas denuncias surgen de investigación alguna de estos medios, ni de Lanata, sino del quiebre de pactos de silencio y complicidades de antiguos beneficiarios de la corrupción denunciada. El propio rating del programa y la supuesta “credibilidad” los llevó a elegir al programa PPT como medio para ello. Cuánto quisiéramos que otros pactos de silencio tan relevantes como los que sellaron los terroristas de estado se quebraran también y se expusiera su accionar y sus secretos, sin importar en modo alguno que sea a través de este programa o el peor de los medios posibles.
Personalmente no estoy extrañado por los hallazgos. Ya antes de que asumiera Kirchner en 2003 publiqué (en coautoría con Eugenia Zicavo) un largo artículo en la revista uruguaya Bitácora en el que abrigamos grandes sospechas sobre la corrupción del entonces futuro presidente. En casi todos los artículos en los que analicé la Argentina no dejé de mencionar la corrupción oficial y muy particularmente en el que escribí inmediatamente después de la muerte de Kirchner (y el sucesivo) en estas páginas. El aporte de PPT no es la demostración de la existencia de corrupción en el entorno presidencial, sino la visibilidad del cómo, el cuánto y los otros quiénes menores, asociados a ese delito. No hay que ser muy perspicaz para advertir que si un cajero de un banco provincial menor, un chofer y un jardinero son hoy multimillonarios, dueños de enormes mansiones, estancias, hoteles, aviones, flotas automotrices de lujo y empresas diversas de toda laya, son en definitiva, lo que el lunfardo rioplatense denomina “chorros”. Tampoco para sospechar que su vinculación (por ejemplo como chofer, o jardinero del ex presidente y difunto esposo de la actual presidenta) con el matrimonio Kirchner ha sido la potencial razón del enriquecimiento exponencial de todos los involucrados, incluyendo al matrimonio mismo. No considero la situación económica o patrimonial de los ciudadanos una cuestión privada sino pública, que debiera tener además la difusión y transparencia que los medios tecnológicos actuales permiten sobradamente. Para inferir la conclusión que expresé en lunfardo no hacen falta grandes pruebas. Lo que sí prueba, como mínimo, es la inoperancia (por incompetencia o complicidad) de los sistemas judiciales y fiscales para detectarla y pasar a investigarla en detalle. Mucho más complejo parece probar la existencia de bolsos con millones en efectivo o bóvedas en las que se atesorarían.
Triste es reconocer la falacia ad hominen, que dominan –y evitan- hasta los estudiantes del ciclo común y obligatorio de la universidad, no sólo en el discurso de políticos y periodistas oficialistas, sino también en el grupo de intelectuales que pretende ser usina de reflexión, aún desde el franco apoyo a la gestión. Al menos lo es para mí, que tengo tantos y tan buenos amigos en el colectivo Carta Abierta cuyo último documento me duele como “herida abierta”. Entiendo que una parte significativa de ese colectivo deba sus empleos a la confianza que les depositó el poder político y que deban abandonarlos si tal poder cambiara de manos, aunque es penoso que sea tal interés defensivo el motor productivo de un “intelectual orgánico”. Pero esa organicidad no puede incubar la figura abyecta del “intelectual encubridor”, porque ese adjetivo carcome hasta la médula del propio sustantivo.
El propio Lanata tampoco se priva de apelar a la misma falacia. En su columna de ayer en el diario Clarín, oponiendo periodistas (a secas) a aquellos militantes, no discute un solo argumento para pasar luego revista a más de una decena de reporteros oficialistas recordando los medios en los que trabajaron (como si hubieran podido elegirlo con plena libertad) y rematando con la pregunta: “¿lo harán sólo por dinero y ejercicio del cinismo?”, interrogante que debería formularse para sí y cuya respuesta no es muy difícil deducir. La falacia ad-hominem es hoy el gran continente del debate político argentino. Por un lado el discurso denunciatorio del gobierno no llega a rozar siquiera a los oficialistas porque éstos responden con otras temáticas e intereses, como los derechos humanos, las políticas sociales o el plan económico. El estancamiento argumental es pleno y no hay interacción persuasiva posible ni la menor elevación del nivel. No importa qué se enuncie sino sólo quién lo enuncia.
No es inexplicable. La dinámica política global está en la base de este deterioro moral e ideológico que excede sobradamente al kirchnerismo. Salvo excepciones, la totalidad de la clase política y una fracción importante de la sociedad está implicada en la corrupción por acción u omisión. Ha perdido por completo el sustrato vital de la indignación y la voluntad colectiva de saneamiento y superación. Lejos de recrear la política, la asfixia. Vive en y de esta putrefacción, recogiendo mieles o migajas del banquete, según sus posiciones y oportunidades. El debate entonces, confronta a empleados que resultan voceros de sus empleadores.
Es la dialéctica rediviva del amo y esclavo que enunció Hegel hace más de dos siglos.
Emilio Cafassi. Profesor titular e investigador de la Universidad de Buenos Aires, escritor, ex decano.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

30 may 2013

REDOBLAR ESFUERZOS PARA FORZAR LOS CAMBIOS

En tiempos en que se empiezan a perfilar candidatos y se convulsiona
el panorama politico con amodios que vuelven y otras operaciones
que agotan tiradas de diarios y ponen en duda la legitimidad de una lucha
que ha dejado increibles testimonios de valor ante el terrorismo de estado
-cuyos defensores civiles y militares boicotean degeneradamente a los pocos
fiscales que intentan investigar los atroces crimenes cometidos-, es necesario
redoblar esfuerzos para que no se pierda de vista la caracteristica fundacional
de esas generaciones que creyeron en una posibilidad de cambio, dando hasta
su vida, a pesar de las decisiones de las cupulas y sus posibles desavenencias.
Pareciera que hoy lo dirimen a traves de cartas y documentos que poco aportan,
mas alla de ver una realidad negada a muchos cuyas consecuencias la vivieron
los miles de luchadores anonimos avidos de cambio y sociedades mas justas.
Los informes que revelan las reuniones en el batallon Florida demuestran ademas
que la lucha armada como tal era solo ejercida por las fuerzas militares, ya
desmantelado el MLN por lo que son mas graves aun TODAS las operaciones
que se hicieron desde esa fecha, que confirman sin lugar a dudas que son
delitos de lesa humanidad y por lo tanto no prescriben, ni se pueden interpretar
de otra manera.
Del mismo modo que hoy se intenta por estos medios desacreditar las luchas
populares, NO PODEMOS PERDER DE VISTA QUE ESTE DESPRESTIGIO
SE LO QUIERE TRASLADAR AL PODER POLITICO en momentos que
la arremetida contra los fallos de la SCJ los empieza a tener de nuevo como
protagonistas y la falta de definiciones claras sobre derechos humanos, aborto, etc
traen como consecuencia una arremetida mediatica de quienes creen ver en esto
una oportunidad de debilitar al gobierno y por ende al Frente Amplio.
No es casual que hasta la Iglesia tan venida a menos y que tan poco ha hecho
en estos ultimos tiempos para revertir las injusticias, haya salido ahora a respaldar
a la peor y mas retrograda derecha.
Y aunque aun esta en etapa de proyecto, la sola mencion a una ley de medios ha
hecho que las corporaciones economicas-que ven peligrar su hegemonia discursiva-
asociadas al capital financiero que los tiene como socios, ya esten hablando de
leyes mordaza o falta de libertad de prensa avaladas por la SIP...
Ante este panorama solo queda redoblar esfuerzos para seguir cambiando.
Quizas no sea nuestra fuerza politica esa gran gestora de cambios que hemos
soñado, pero es lo mejor que le puede pasar al Uruguay de hoy.
Lo que tiene real valor es el proyecto de pais al que se quiere llegar, los hombres
pasan, las conquistas perduran aunque sean pocas y hoy por hoy solo el Frente
las garantiza.
Por eso no hay que caer en el desanimo y hoy mas que nunca
ARRIBA LOS QUE LUCHAN !!!


 

20 may 2013

VIDELA, EL CONDOR Y LA PUNTA DEL ICEBERG

Como era de esperar, no pocas voces se han alzado con beneplacito
por la muerte de otro genocida y torturador, cuya memoria eriza la piel
y la dignidad de miles de torturados, desaparecidos, emigrados o simples
ciudadanos que se han sorprendido con estas practicas aberrantes.
Sin embargo, con el transcurso del tiempo y a partir de las nuevas
historias que han ido apareciendo en base a testimonios y archivos
desclasificados, se puede apreciar en todo su aspecto las verdaderas
intenciones que llevaron a las fuerzas armadas a perpetrar el quiebre
institucional por las que se consideraron amos y señores de la vida
y gestores economicos e ideologicos de la sociedad.
Es evidente sin embargo, que un proyecto de tal envergadura debia
contar con multiples apoyos, tanto internos como externos, sin lo cual,
por mas loables que fueran sus fines, hubiera fracasado irremediablemente.
Y es aqui precisamente donde menos se ha avanzado en el esclarecimiento
de las responsabilidades que han tenido los diferentes actores economicos,
sociales, politicos , juridicos, eclesiasticos y diplomaticos en la gestacion y
fortalecimiento de un gobierno de facto amparado por la prensa "libre" y
llamado a ser el estandarte de la creacion de una sociedad occidental y
cristiana basada en las modernas teorias neoliberales de los chicago boys.
Si se repasa la historia de los ultimos cien años de America Latina, la
repeticion de hechos de esta caracteristica es el comun denominador,
sin que por ello haya mejorado en algo la vida de sus habitantes.
Los multiples movimientos sociales que han surgido a partir de esta
realidad incontrastable, ya sean pacificos o armados, han tenido siempre
la misma respuesta de parte de los que ostentaban el poder de turno
en beneficio de un sector economico y financiero que no reconoce
ideologias al momento de defender sus intereses, para lo cual, la tortura
el asesinato de opositores y la corrupcion desmedida, nunca fueron un
motivo de alarma de aquellos actores que con la complicidad del silencio
han mirado para otro lado mientras se pisoteaban derechos y garantias.
Ese orden juridico creado -al que se aferraron asesinos y torturadores
clamando leyes finales, obediencias debidas e interpretaciones falaces-
por aquellos que al amparo de los poderosos y las corporaciones, han
"legislado" y estatizado deudas privadas fraudulentas y empobrecedoras
hipotecando el futuro de varias generaciones, son precisamente los que
no aparecen en las cronicas y que sin dudas han sido el sosten intelectual
y material de regimenes aberrantes, con la complicidad y ayuda de las agencias
norteamericanas, expertas en desestabilizar democracias mas o menos
contrarias a sus intereses o cuya ideologia no compartieran.
Son en definitiva los grandes responsables del vaciamiento institucional
cuyas consecuencias mas visibles son la marginalidad y pobreza que rodea
las grandes ciudades y de cuya "inseguridad" y falta de valores se horrorizan
pidiendo penas mas altas y presos mas jovenes...
Con el advenimiento del Plan Condor, y el arribo del neoliberalismo depredador
a favor de las potencias industriales, estos procesos se agudizaron, al tiempo
que las pocas industrias desaparecian y el desempleo record impulsaba la
precarizacion laboral al amparo de los sindicatos, el silencio impune rodeo
a eclesiasticos, fiscales y jueces en su mayoria y la gran prensa libre se
nutria de apologistas liberales que saturaban los medios de comunicacion
con las bondades de la competencia y la libre empresa y el achicamiento
del Estado en perjuicio de las politicas sociales consideradas causantes de
los deficits.
Estas recetas, aplicadas a sangre y fuego, no se podrian haber llevado a cabo
sin el uso de la fuerza militar, para lo cual la Academia de las Americas habia
preparado cuadros para toda latinoamerica, entre cuyos exponentes mas visibles
han sido Videla, Pinochet,Stroessner y el Goyo y cuyo sosten economico eran
el fondo monetario y el banco mundial.
Lo que vino despues es harto despreciable y conocido.
Los desaparecidos, torturados, exiliados, los nietos sin identidad y los pobres
de pobreza, nos recuerdan que la mayoria de los culpables aun siguen impunes
y el hecho de haber muerto el simbolo, no nos debe quitar la vision de los que
con tanta o mayor responsabilidad hoy nos dan clases de democracia o de
interpretacion de leyes sentados en sus bancas o desde los monopolios mediaticos.



24 abr 2013

Para cortarle alas al golpismo hay que salir del extractivismo

Para cortarle alas al golpismo hay que salir del extractivismo






RAUL ZIBECHI 19/4/13 La Jornada México



Esta semana quedó en evidencia la estrategia de la tensión y el caos que promueven las agencias estadunidenses para desestabilizar gobiernos



. Si tomamos en cuenta las experiencias más recientes, incluyendo la primavera árabe, podemos concluir que los golpes de Estado son apenas uno de varios caminos posibles para desalojar gobiernos molestos.



Ni el Pentágono ni la Casa Blanca apuestan por una sola estrategia para conseguir sus fines, sino que ponen en marcha un abanico de acciones convergentes y complementarias.



La crisis económica global y la necesaria contención de los gastos militares (al parecer el Comando Sur vio su presupuesto reducido en 26 por ciento, pero puede haber partidas ocultas) otorgan prioridad al poder suave, o sea mecanismos no tan ostensibles como los tanques y los bombardeos de palacios de gobierno.



Los medios de comunicación, la acción legal y la semi ilegal, incluyendo las masas en las calles, que siempre sirven para legitimar proyectos innombrables, son algunas de las herramientas en uso.



En el caso de Venezuela y la escalada de sestabilizadora que se escenificó horas después de la publicación de los resultados electorales, emergen un conjunto de mensajes que el tiempo permitirá develar completamente, pero que muestran la aparición de nuevas y más refinadas estrategias.



Para mostrar no sólo los aspectos negativos de la coyuntura, habría que mencionar que la casi unanimidad de los miembros de la UNASUR mostraron su apoyo a Nicolás Maduro, incluyendo un rápido reconocimiento por parte del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.



Sólo el Paraguay de Federico Franco, a quien le queda poco tiempo en el cargo, se alineó con Estados Unidos en la región sudamericana.



Esto es relevante porque muestra el aislamiento de Washington y la creciente autonomización de gobiernos como el de Colombia.

Parece evidente que la estrategia desestabilizadora no conviene a nadie en esta parte del mundo, muy en particular a un gobierno que busca la paz con la guerrilla con la oposición del mejor aliado del guerrerista George W. Bush, el ex presidente Álvaro Uribe.



La consolidación de las instituciones y alianzas regionales, tanto la UNASUR como el Mercosur, está mostrando ser una eficaz barrera contra la injerencia del norte en la región sudamericana.



Sin embargo, así como constatamos que algunos gobiernos no siguen mecánicamente la política de Estados Unidos (Ollanta Humala y Sebastián Piñera tampoco se sumaron a Washington), es muy probable que estemos ante una relativa autonomización de las derechas de esos mismos centros de poder.



Quiero decir que las derechas hacen sus propias lecturas de la realidad global y hacen también su propio juego. Sobre todo cuando las tendencias hacia un mundo multipolar se intensifican. Cinco de las 10 principales economías del mundo ya no utilizan el dólar en sus intercambios con China (Russia Today, 14 de abril de 2013).



Entre ellas, Rusia, India y Brasil, pero también Japón, importante aliado de Estados Unidos. Australia, otra aliada de Washington, es el último país en dejar de lado el dólar en su comercio con China. India y Japón también comenzaron a efectuar transacciones en sus respectivas monedas nacionales.



La nueva realidad global golpea de tal modo al centro imperial que hasta sus gastos militares cayeron, por primera vez en 20 años.

Estados Unidos tiene una participación menor a 40 por ciento de los gastos militares glo bales, que sólo en 2012 cayeron 6 por ciento, en tanto el gasto militar de los miembros de la OTAN en Europa se contrajo 10 por ciento (SIPRI, 15 de abril de 2013).

En contraste, los gastos militares de los emergentes crecen de modo continuo, aunque están muy lejos del presupuesto de defensa del Pentágono.



Sin embargo, operan otras fuerzas menos visibles pero tanto o más desesta bilizadoras que las que conocemos de larga data. Me refiero al modelo extractivo o extractivismo.

Con el modelo extractivo de megaminería y agronegocios no se puede profundizar la democracia, asegura Diego Montón, miembro de la Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra de Mendoza (Argentina) y nuevo coordinador continental de la CLOC-Vía Campesina (Página 12, 17 de abril de 2013).



El extractivismo es mucho más que un modelo productivo y de acumulación de capital. En rigor, forma parte del complejo especulativo-financiero que hoy domina el mundo. En nuestros países tiene efectos depredadores: está creando un nuevo bloque de poder, corruptor políticamente, polarizador y excluyente socialmente y depredador del medio ambiente.



En lo político, el modelo extractivo necesita un conjunto de gestores que alimenta con sus inmensas ganancias (soya, minería a cielo abierto y varios monocultivos), que velan por sus intereses (universidades, gobiernos nacionales o locales, medios e intelectuales).



Exagerando apenas, el extractivismo juega un papel desintegrador similar al del narcotráfico, porque destruye el tejido social, expulsa a los campesinos de sus tierras, infla ciudades hasta límites insoportables y mata a la gente, en p articular a los más pobres, que no tienen acceso a un sistema sanitario de calidad.



En todos los países de nuestra región, paraísos extractivos del capital especulativo global o de los intereses expansionistas de países emergentes como China, una larga década de extractivismo no ha hecho sino fortalecer a las derechas.



No me refiero sólo a los partidos o políticos conservadores, sino a una derecha difusa, social y cultural, que promueve el individualismo, un consumismo atroz y depredador de los vínculos sociales, comportamientos casi fascistas hacia los pobres, o sea contra los jóvenes de las barriadas populares, en particular las gentes del color de la tierra.



Denunciar el golpismo es imprescindible. Defenderse del Pentágono es urgente. Incrementar la militancia es clave (no sólo las declaraciones y los desplegados).



Pero el modelo extractivo sigue criando y creando camadas de jóvenes conservadores que buscan líderes ultraderechistas.



19/4/2013



9 abr 2013

Noticia de Rebelion SOJIZACION DE URUGUAY

La sojización de Uruguay


La tierrita de los orientales





Angela Garofali Patrón

Rebelión









Durante los últimos diez años el precio internacional de la soja viene siendo favorable para aquellos países productores del grano, debido principalmente a la demanda de China por materias primas. Existieron también otros factores como la preparación de raciones para ganadería intensiva (en el caso europeo, debido al virus de la vaca loca se sustituyó la proteína animal por la vegetal, proveniente de la soja) y la producción de agro-combustibles.



El precio de la oleaginosa ha crecido 2,5 veces en 10 años. En marzo de 2003 era de 210 U$S/ton (en promedio) y en febrero de 2013 se ubicó en 536 U$S/ton (en promedio). Esta realidad no escapa al Uruguay, donde los productores apuestan cada vez más a la soja y, consecuentemente, le asignan más hectáreas a su cultivo, el cual pasó de ocupar 10.000 ha en la zafra 2002/03 a 865.000 ha en la zafra 2010/11.



Las exportaciones uruguayas de soja en el 2001 eran insignificantes: representaban apenas un 0,1% del total. Posteriormente se van tornando más importantes: en 2005 significan el 3% del total de las exportaciones, en 2008 el 5,5% y en 2010 el 10,5%. Ya para 2012 las exportaciones de soja representaron el 16% del total, alcanzando en ese año a las tradicionales exportaciones de carne bovina (y aquí se considera la suma de carne bovina congelada y carne bovina fresca o refrigerada), que también representó un 16%.



Podemos alegar entonces que la soja se afirma como principal producto de exportación, desplazando a la carne bovina a un segundo lugar. En 2005 la suma de las exportaciones de carne bovina (congelada y fresca) representó un 21,8% del total, en 2008 cayó para un 20% y en 2012 para un 16%. Es decir, la producción de carne cae -relativamente- en detrimento de la soja.



El principal destino de estos dos productos “uruguayos” de exportación es China, que representa el 42% de las compras de soja y el 47% de las de carne bovina. Y pongo uruguayos entre comillas porque si bien son producidos en territorio nacional, sabemos en ambos casos que la propiedad de las empresas productoras no son necesariamente orientales (lo cual implica la consecuente remesa de lucros a las casas matrices). En el caso de las carnes es evidente la propiedad de algunos frigoríficos en manos de brasileros y en el caso de la soja la presencia de varios productores argentinos, que utilizan nuestro territorio como extensión de los suyos.



También existen otros datos que incomodan. Veamos.



En 2012 se importaron U$S 12.5 millones de soja para siembra, U$S 31.2 millones en herbicida a base de glifosato (entiéndase agrotóxico), U$S 25.8 millones de otros herbicidas, U$S 21.1 millones de urea y U$S 14.8 millones de otros abonos minerales nitrogenados. Pues bien, acá sumamos unos U$S 105.4 millones... Un número relevante para una economía como la uruguaya.



Pero eso no es lo más sorprendente. Lo que sí es sorprendente son los valores de las importaciones de aceite de soja, sea en bruto o refinado. En 2012 se importaron U$S 11 millones de aceite de soja en bruto (en 2011 fue de U$S 13.3 millones y en 2010 de U$S 8.9 millones), sumado a U$S 12 millones de aceite de soja refinado (que en 2011 sumaron U$S 13.6 millones, y en 2010 U$S 10.7 millones).



A que quiero llegar con todo esto? A que da la impresión de que se está apostando a un modelo de re-primarización de la economía, donde el peso de los productos primarios como la soja, la carne y el arroz es considerable. Evidentemente la semejante producción de soja no está abasteciendo al mercado interno, ya que se gastan varios millones de divisas en comprar el aceite de soja desde los países vecinos, en particular Brasil (que también es gran productor sojero). Y para colmo, importamos además la semilla de la oleaginosa, porque como es bien conocido, de las cosechas no se “recicla” nada, a excepción de algunas veces que son destinadas a la “investigación” a centros de pesquisa norteamericanos. Queda claro que un modelo como el sojero solo genera dependencia de casi todos los insumos para el proceso productivo (semillas, herbicidas, maquinaria), además de provocar daños irreversibles sobre la sociedad y el medio ambiente.



Entre los 10 primeros



El ISAAA (Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agro-Biotecnológicas) es una organización internacional sin fines de lucro creada en la década de los 90 que promueve el uso de transgénicos, principalmente en países pobres. Esta organización publicó un relatorio que recoge datos sobre la evolución del área sembrada con cultivos genéticamente modificados durante el año 2012.



Ese informe destaca que de 28 países que plantaron cultivos transgénicos, 20 son periféricos. En la lista de países con mayor cantidad de hectáreas sembradas con cultivos transgénicos, Uruguay se ubicó en el décimo puesto, con una superficie total de 1,4 millones de hectáreas de soja y maíz. Pensemos sobre la magnitud del problema, teniendo en cuenta el pequeño territorio agrícola del Uruguay...



Pues bien, esa lista del top ten incluye también a países como Brasil, Argentina, Paraguay y Bolivia. Estos datos son un tanto alarmantes, porque al estudiarlos junto a otras variables podrían reflejar la cara de los tradicionales problemas de nuestro continente. Por ejemplo: concentración y extranjerización de la tierra, concentración de la producción, mal uso del recurso tierra, escaso aporte tributario, deterioro de suelos, contaminación del agua por abuso de agrotóxicos, pérdida de soberanía sobre los recursos naturales, expulsión de productores familiares y el consecuente desempleo en el campo, la dependencia de precios de commodities, penetración del capital en la agricultura, reprimarización de la economía, entre otros.



Concentración y extranjerización de la tierra



Es considerable la concentración de la tierra en los países del Cono Sur. Las empresas transnacionales dedicadas al cultivo de commodities, producción forestal y explotación de recursos minerales son las grandes compradoras de superficies de tierras.



En Uruguay el 9% de las explotaciones agropecuarias acumulan más de 60% de la superficie, mientras que 56% de las explotaciones ocupan 5% del territorio.



Un estudio presentado por Gabriel Oyhantçabal e Ignacio Narbondo demuestra varios datos interesantes. Veamos apenas dos: 1) El aumento del precio promedio de la tierra en operaciones de compraventa entre los años 2000 y 2010, pasó de US$ 450/ha a US$ 2600/ha respectivamente; y 2) El surgimiento del “rentista”, productor que, atraído por los altos precios, decide colocar sus tierras en arrendamiento para que sean explotadas por las grandes empresas sojeras.



Este nuevo modelo económico de producción no provoca apenas concentración y extranjerización de la tierra, sino que provoca ese fenómeno en las tres fases productivas. En la primer fase de provisión de insumos, se observa la creciente concentración de producción de semillas y biocidas por empresas como Monsanto, BASF y Syngenta. En la segunda fase, la etapa productiva, vemos el proceso de concentración y transnacionalización de los grupos empresariales. Y en la tercer fase, la industrial, se percibe la concentración de la capacidad instalada de plantas industrializadoras, como ADM, Cargill y Bunge.



Hace un tiempo que el INIA firmó un convenio con la Monsanto para desarrollar un evento transgénico adaptado a las condiciones climáticas de Uruguay, dado que el rendimiento por hectárea es estable y no se observan mejoras. Mario García, ex vicepresidente del INIA, que participó en la firma del convenio explicó “Partiendo de la base de que la tecnología de transgénicos está impuesta, nos guste o no nos guste, se buscó poner a disposición de los productores uruguayos materiales adaptados a las condiciones de Uruguay”. Es decir, en lugar de combatir un modelo impuesto por las transnacionales, asumimos la lógica “porque está dada”, sin considerar los impactos que se tienen en el mediano plazo sobre el resto de los productores rurales que sí se ven afectados por la contaminación que sus vecinos generan por el uso de estos “paquetes” de transgénicos y agrotóxicos.



Además, hay que tener coraje para firmar un convenio con la Monsanto, empresa que se encargó de la fabricación del famoso agente naranja, aquel herbicida utilizado durante la Guerra de Vietnam, que además de dejar serios problemas de salud en los propios soldados, destrozó parte del territorio de los Vietcong. Pues bien, esa empresa está ahora al servicio de los productores rurales uruguayos... Congratulations!



¿Y el papel del Estado?



Con el debate puesto en la mesa, en diciembre de 2011 se votó la ley 18.876, que regula el Impuesto a la Concentración de Inmuebles Rurales (ICIR), ley que recibió oposición de los partidos de derecha y de las patronales rurales. Esa ley contiene un nuevo impuesto y la modificación de otros ya vigentes.



El ICIR obligaba a los propietarios de más de 2000 hectáreas CONEAT 100 (índice que mide la productividad media de los suelos del Uruguay) a pagar una tasa progresiva por hectárea. Dos observaciones al respecto: primero, que es un impuesto que pagarán los terratenientes, y segundo, que afecta a menos del 3% de los casi 45 mil productores agropecuarios que registró el último censo (2011). Se buscó entonces, mediante esta tributación a los grandes propietarios de tierra, financiar una mejora en la caminería rural, lo cual no dio cierto.



El ICIR fue declarado en febrero de 2013 inconstitucional por la Suprema Corte de (in) Justicia, por entender que no se puede gravar dos veces el mismo bien (dado que ya existe la Contribución Rural). Por otro lado, se restableció el impuesto al Patrimonio, eliminado en los tiempos del ex-presidente colorado Jorge Batlle. Si bien se pretende compensar la recaudación tributaria, no se están ejecutando medidas que desestimulen la concentración de la tierra.



El gobierno debería priorizar aquel proyecto de distribución de la riqueza que alguna vez prometió, y lo más viable por el momento es vía impuesto. Se debe romper con el continuismo de gobiernos anteriores y combatir el modelo concentrador y excluyente que reina en el campo (el cual arrastra Uruguay prácticamente desde que se constituyó como nación y más profundamente desde la década del 60).



El Impuesto al Patrimonio se propone gravar a los 1.200 propietarios de tierras con más de 2.000 hectáreas. La recaudación del nuevo tributo será parecida a la del ICIR, que rondaría los US$ 60 millones por año. El destino sería el mismo: invertir en obra vial en el interior del país. Los productores rurales que tengan un patrimonio anual equivalente a U$S 1,57 millones o superior deberán pagar este impuesto. Quienes tengan un patrimonio como el estipulado deberán abonar apenas el 1,5% al año. Posteriormente, pagarán la tasa que le corresponda según la franja en la cual se ubican sus modestas propiedades, donde el tope también es pequeño: 1,5%. Es decir, lo máximo que podrán pagar los grandes señores de tierras del Uruguay es un 3% anual de su patrimonio. Es decir, nada.



Contaminación



Han sido muchas las denuncias por contaminación del agua y del aire por el uso de agrotóxicos. Algunos casos han sido reflejo de las consecuencias del modelo, como el que ocurrió hace varios años en el arroyo Guaviyú, donde miles de peces aparecieron muertos, luego de haber lavado maquinaria aplicadora con el insecticida endosulfán a orillas del arroyo. Más recientemente, está el caso de contaminación en la Cuenca del Río Santa Lucía con residuos de herbicidas. También son frecuentes las denuncias de las escuelas rurales ya que las avionetas fumigadoras no respetan el área de fumigación, poniendo en riesgo la vida de niños y maestros.



El uso irresponsable de agrotóxicos es evidente y pareciera ser cada vez mayor. Sin embargo, gran parte de las denuncias son sordas ante la elite gobernante que ha promovido durante los últimos diez años las inversiones en el país para la producción de soja (que por ser uno de los cultivos con mayor grado de industrialización dentro de la agricultura resulta atractivo al capital extranjero).



Aunque resulte obvia la siguiente afirmación no debemos dejar de hacerla: es incompatible un modo de organización de producción familiar con el modelo sojero. Y en ese sentido también han sido varias las denuncias de pequeños productores que están rodeados por los cultivos de soja, por ejemplo apicultores que encuentran la miel contaminada y las abejas muertas, arrojando pérdidas que para la pequeña escala significan y mucho.



Esquema tributario



El esquema tributario de un país es el modo de reflejar cómo se distribuye la riqueza en una sociedad. Quién paga qué, cuánto y porqué.



El ICIR seguramente iba a obtener menos fondos de lo que se recauda por concepto de Contribución Rural, pero no se trata apenas de eso, es una decisión de carácter político, de determinar las líneas de tributación, en este caso al latifundio. Por su parte, el Impuesto al Patrimonio resulta, con esas tasas ridículas, más simbólico que otra cosa.



La tierra es una de las principales riquezas de nuestro país y como tal debe cumplir una función social, además de la necesidad y casi que obligación de que sea protegida por el Estado. Es necesario repensar la matriz productiva, combatir el latifundio y el monocultivo. Debemos pensar y alcanzar una tierra productiva que responda a las necesidades de la mayoría de los orientales (los de acá) y no volcada a la demanda de commodities de los otros orientales (los de allá).



Angela Garofali Patrón, Estudiante de Economía, Integración y Desarrollo de UNILA (Universidad Federal de Integración Latinoamericana, Foz do Iguazú, Brasil)



Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.