29 jul 2014

Holanda exige a Kiev cesar los combates en el lugar del siniestro del MH17

El primer ministro de Holanda, Mark Rutte, llamó a las autoridades de Ucrania a suspender la operación especial en la región de la caída del Boeing malasio, informó hoy el portavoz del Gobierno holandés, Jean Transman, citado por AFP.
“El primer ministro, en una conversación telefónica mantenida hoy con el presidente de Ucrania, le pidió suspender las acciones de combate en torno al lugar de la catástrofe”, indicó el funcionario.
Hoy se supo que un grupo de expertos internacionales desistió por tercera vez de sus planes de trasladarse al lugar de la caída del Boeing malasio en el este de Ucrania por razones de seguridad.
Según el Ministerio de Justicia y Seguridad de Holanda, la carretera que conduce al lugar del siniestro "es escenario de combates".
Anteriormente, el viceprimer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Vladímir Antiuféev, declaró a la prensa que su Gabinete se compromete a crear las condiciones necesarias para la labor de los especialistas internacionales en la zona de la catástrofe y acusó a Kiev de torpedear su misión para, según afirmó, ocultar las verdaderas causas de la tragedia.
El Boeing 777 de Malaysia Airlines que realizaba el vuelo MH17 de Amsterdam a Kuala Lumpur cayó el pasado 17 de julio en el este de Ucrania. Todos los 298 ocupantes de la aeronave, entre ellos 85 niños y 15 tripulantes, murieron.

Los primeros da­tos de las cajas negras del Boeing 777 siniestrado en el este de Ucra­nia, analizadas en un laboratorio del Reino Unido, revelaron que el avión sufrió una “descompresión explosiva masiva”, indicó Russia Today.
Los expertos de la comisión que investiga las causas del accidente del Boeing 777 informaron que los datos de los registradores de vuelo indican que la causa más probable de la destrucción y la caída del avión fue una descompresión ex­plosiva masiva, debido al impacto de múltiples fragmentos de metralla de un misil, dijo en una rue­da de prensa el portavoz del Con­sejo de Defensa y Seguridad Na­cional (CDSN) de Ucra­nia, el coronel Andréi Lisenko. Aún se espera más información a finales de esta semana.
Por otra parte, la inteligencia de Estados Unidos no ha podido mostrar evidencias fácticas sobre la implicación de las autodefensas, aunque insiste en su culpabilidad.
Sin embargo, datos de los satélites rusos indicaron que el avión malasio pudo ser derribado por un cohete tierra-aire disparado desde una plataforma Buk-M1, de la de­fensa antiaérea ucraniana, o por un caza bombardero Su-25, detectado por los radares del centro de vigilancia de Rostov, en la frontera, en la misma trayectoria que el vuelo MH17, durante cuatro minutos.
El avión malasio con 298 personas a bordo, incluidos 80 niños, se estrelló el pasado 17 de julio cerca de Do­netsk, donde se registran com­bates entre el Ejército y las au­todefensas.
Mientras tanto, en Ucrania, tropas gubernamentales enviadas por Kiev atacan pueblos cercanos al lu­gar de la catástrofe del vuelo MH17, según las autodefensas de la Re­pública Popular de Donetsk.
Esta situación, impidió el arribo de un grupo de expertos internacionales, aseguró una fuente de la Or­ganización para la Seguridad y Coo­peración en Europa, según re­portes de Prensa Latina.

En una comunicación ante la prensa, el primer ministro de la proclamada República Popular de Do­netsk, Alexander Borodai, afirmó que al activar las acciones militares en la zona donde cayó el Boeing 777, Ucrania trata de evitar “ser de­sen­mascarada”.

MILITARISMO IMPÈRIAL

El caza furtivo supersecreto Taranis realiza su vuelo de prueba

Publicado: 23 jul 2014 
El contratista militar BAE Systems anunció que el dron Taranis, llamado en honor al dios celta del trueno, realizó con éxito las pruebas en un lugar desconocido.


Un prototipo de un avión de combate británico no tripulado de alto secreto completó una segunda serie de vuelos de prueba realizadas en un lugar desconocido, de acuerdo con los constructores del dron, informa la revista 'Livescience'
 
En particular, los operadores evalúan la inteligencia artificial del avión, la seguridad del sistema de comunicaciones y las tecnologías furtivas, incluida la capacidad del vehículo de evadir la detección de los radares. 
 
Este caza supersónico intercontinental, de 8 toneladas de peso, 11 metros de largo y una envergadura de unos 9 metros, cuenta con "tecnología líder en el mundo" y con el "sistema de navegación más avanzado concebido, diseñado y construido en el Reino Unido".  

El Taranis es capaz de maniobrar independientemente del centro de control de vuelos e interceptar o evadir automáticamente los misiles dirigidos en su contra. Necesitará la autorización humana solo para atacar un blanco potencial que identifique.  
 
Empresas del Reino Unido están construyendo la mayor parte de la tecnología, pero varias compañías estadounidenses, como General Electric y Triumph Group, contribuyen en la fabricación de los sistemas de vuelo, de acuerdo con BAE. 
 
El precio del Taranis, 316 millones de dólares, lo costean conjuntamente BAE, que se hace cargo de un 30% del importe, y el Ministerio de Defensa del Reino Unido, que paga el restante 70%.


Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/134827-caza-furtivo-supersonico-taranis-prueba

El Pentagono, “mecenas” de las Ciencias Sociales

THE GUARDIAN / La Minerva Research Initiative del Departamento de Defensa 

El Pentágono es hoy en día el principal “mecenas” de las Ciencias Sociales
en Estados Unidos. Su objetivo prioritario es entender qué es lo que lleva a
los ciudadanos a implicarse en un movimiento político… para manipularlos a
su antojo.
Nafeez Mosaddeq Ahmed
Un programa investigativo del Departamento de Defensa de Estados Unidos está
financiando los estudios que realizan las universidades sobre la dinámica (riesgos y momentos decisivos) de los desórdenes civiles a gran escala a través del mundo, bajo la supervisión de varias agencias militares estadounidenses. El objetivo de ese programa –de varios millones de dólares–
es desarrollar a corto y largo plazo una «visión militar» de las problemáticas de política común de defensa con vistas a su uso por parte de los altos funcionarios y responsables implicados en la adopción de decisiones y aclarar las políticas que aplican los mandos militares.
Iniciada en 2008 –año del comienzo de la crisis bancaria mundial–, la Minerva Research Initiative del Departamento de Defensa apunta a «fortalecer la comprensión en el Departamento de Defensa de las fuerzas sociales, culturales, tendencias del comportamiento y fuerzas políticas vigentes en las regiones del mundo de importancia estratégica para Estados Unidos».
Entre los proyectos aprobados para el periodo 2014-2017 hay un estudio de la universidad de Cornell dirigido por el servicio de investigación científica de la US Air Force destinado a desarrollar un modelo empírico de «dinámica
de la movilización y la propagación de un movimiento social». Se trata de determinar la «masa crítica (nivel decisivo)» del contagio social mediante el estudio de las «huellas numéricas» en el caso de «la revolución egipcia
de 2011, las elecciones rusas [legislativas] de 2011, la crisis de aprovisionamiento en combustible en Níger en 2012 y el movimiento de protesta del parque Gezi en Turquía en 2013».
Los mensajes y conversaciones a través de Twitter eran analizados para «identificar quiénes son los individuos movilizados en un “contagio” social y en qué momento se movilizaron».
Otro proyecto aprobado este año en la Universidad de Washington «apunta a descubrir en qué condiciones nacen los movimientos políticos que buscan un cambio político y económico a gran escala». Ese proyecto, bajo la dirección del servicio de investigación de las fuerzas terrestres de Estados Unidos, se concentra en «los movimientos de gran envergadura que impliquen más de 1 000 participantes comprometidos en una acción duradera» y cubriría en total 58 países.
El año pasado, la Minerva Research Initiative del Departamento de Defensa financió un proyecto cuyo título era « ¿Quién no se convierte en terrorista y por qué?». A pesar de ese nombre, el proyecto mete en la misma cesta a los
militantes pacíficos y a los «partidarios de la violencia política» que sólo se diferencian de los terroristas en que no se implican personalmente en el «militantismo armado». El proyecto apuntaba explícitamente a estudiar a los
militantes no violentos:
«En todo contexto es posible encontrar cierta cantidad de individuos que presentan las mismas condiciones familiares, culturales y/o socioeconómicas que los que se deciden a implicarse en el terrorismo y que, aunque no
lleguen a la acción armada, sienten simpatía por los objetivos de los grupos armados. Los estudios sobre el terrorismo no habían tenido en cuenta hasta hace poco el estudio de ese tipo de personas. Este proyecto no tiene que ver con los terroristas sino con los simpatizantes de la violencia política.»
Cada uno de los 14 estudios de casos del proyecto «recurre a entrevistas exhaustivas con más de 10 activistas y militantes de partidos o de ONG que, a pesar de ser favorables a causas radicales, han escogido el camino de la
no violencia».
Me puse en contacto con la principal investigadora del proyecto, la profesora Maria Rasmussen de la US Naval Postgraduate School, para preguntarle por qué los militantes no violentos que trabajan para diversas
ONG tendrían que ser vistos como partidarios de la violencia política –y cuáles «partidos y ONG» estaban incluidos en la investigación– pero no obtuve respuesta.
El personal de Minerva también se negó a responder otras preguntas, como qué «causas radicales» promovidas por ONGs pacifistas podían constituir amenazas potenciales para la seguridad nacional [de Estados Unidos], al extremo de ser de interés para el Departamento de Defensa.
He aquí algunas de mis preguntas:
-¿El Departamento de Defensa considera los movimientos de protesta y el militantismo social en diferentes partes del mundo como una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos? En caso de respuesta positiva,
explique por qué.
-Militantismo, oposición, movimientos políticos y, por supuesto, las ONGs son elementos esenciales para la sociedad civil y la democracia. Entonces, ¿por qué subvenciona el Departamento de Defensa la investigación alrededor de ellos?
La doctora Erin Fitzgerald, directora del programa Minerva, me respondió:
«Entiendo su preocupación y me alegro de que, al ponerse usted en contacto con nosotros, nos esté dando la oportunidad de proceder a una clarificación.» Y me prometió una respuesta más detallada. En lugar de esa
respuesta recibí del servicio de prensa del Departamento de Defensa la insípida respuesta que reproduzco a continuación:
«El Departamento de Defensa toma en serio su papel en la seguridad de Estados Unidos, de sus ciudadanos y de sus aliados y socios. Aunque no todos los desafíos en materia de seguridad den lugar a conflictos, aunque no todos
los conflictos implican al ejército estadounidense, Minerva contribuye al financiamiento de la investigación fundamental en Ciencias Sociales y esa contribución mejora la comprensión que el Departamento de Defensa tiene
sobre las causas de la inestabilidad y de la inseguridad en el mundo. Gracias a esta mejor comprensión de los conflictos y de sus fuentes, el Departamento de Defensa es más capaz de prepararse para el entorno de mañana
en materia de seguridad.»
Minerva subvencionó en 2013 un programa de la Universidad de Maryland, en colaboración con el Pacific Northwest National Laboratory del Departamento de Energía, destinado a evaluar los riesgos de desórdenes civiles vinculados al cambio climático. Ese programa, de 1,9 millones de dólares en tres años, desarrolla modelos tendientes a anticipar lo que podría suceder en las sociedades ante diferentes escenarios de cambio climático.
Se previó desde un inicio que el programa Minerva dedicaría en cinco años más de 75 millones de dólares a la investigación en el campo de las ciencias sociales y del comportamiento. Solamente para el año en curso, el Congreso estadounidense le ha asignado un presupuesto total de 17,8 millones de dólares.
Un correo electrónico interno del personal de Minerva, citado en un trabajo de maestría de 2012, revela que el programa está orientado hacia la obtención de resultados rápidos directamente aplicables a las operaciones en
el terreno. El mencionado trabajo era parte de un proyecto sobre «el discurso musulmán contrarrevolucionario» subvencionado por Minerva en la universidad del Estado de Arizona.
El correo electrónico interno del profesor Steve Corman, principal responsable del programa, relata una reunión organizada por el programa del Departamento de Defensa titulado Human Social Cultural and Behavioural
Modeling (HSCB). En esa reunión varios oficiales superiores del Pentágono explicaron que la prioridad es «desarrollar capacidades que puedan aplicarse rápidamente» bajo la forma de «modelos y herramientas que puedan integrarse directamente a sus intervenciones».
Aunque el Dr. Harold Hawkins, contralor del servicio de investigación de la US Navy, aseguró desde el inicio a los investigadores de la universidad que el proyecto era esencialmente «un esfuerzo de investigación fundamental, de
manera que no nos preocupa fabricar cosas y trastos aplicados», la reunión muestra que el Departamento de Defensa en realidad está en busca de «resultados sustanciales» en forma de «aplicaciones», escribe Corman en su
correo electrónico. Corman aconsejó a sus investigadores «reflexionar sobre resultados de entrenamiento, sobre las relaciones, etc., para que ellos [la gente del Departamento de Defensa] vean claramente satisfecho su pedido de
herramientas para trabajar en el terreno».
Muchos investigadores independientes critican lo que interpretan como esfuerzos del gobierno de Estados Unidos por militarizar las Ciencias Sociales para ponerlas al servicio de la guerra. En mayo de 2008, la
American Anthropological Association (AAA) escribió al gobierno de Estados Unidos que el Pentágono no dispone del «tipo de infraestructura para una evaluación de la investigación antropológica [y de otras ciencias sociales]»
capaz de permitir «un examen por homólogos que sea simultáneamente riguroso, equilibrado y objetivo» y exhortó a que aquel tipo de investigación fuese gestionado más bien por agencias civiles, como la National Science
Foundation (NSF).
Al mes siguiente, el Departamento de Defensa firmaba con la NSF un protocolo de acuerdo para una gestión conjunta de Minerva. En respuesta, la AAA advirtió que, aunque las proposiciones de investigación fuesen evaluadas en lo adelante por los comités de examen de la NSF, «serían los oficiales del Pentágono quienes tendrían la facultad de nominación para los puestos de dichos comités».
«… Se mantiene en el seno de la disciplina la inquietud de que la investigación reciba financiamiento solamente cuando apoye el programa del Pentágono. Otras críticas al programa, provenientes en particular de la Red
de Antropólogos Responsables, han objetado que el programa va a desestimular la investigación en otros sectores importantes y poner en peligro el papel de la universidad como centro independiente de discusión y de crítica sobre
el ejército.»
Según el Dr. David Price, antropólogo de la cultura en la universidad St. Martin de Washington y autor de Weaponizing Anthropology: Social Science in Service of the Militarized State (La antropología como arma: las ciencias sociales al servicio de un Estado militarizado),
«Cuando usted toma la mayoría de esos proyectos uno por uno, todo eso parece ciencia social normal: análisis textual, investigación histórica, etc. Pero cuando usted los pone todos juntos, todos comparten la misma lisibilidad con todas las distorsiones de una simplificación excesiva. Minerva subcontrata “al detalle” sus finalidades globales de una manera que permite a cada uno disociar su propia contribución del proyecto total.»
El profesor Price ya mostró cómo el programa del Pentágono Human Terrain Systems (HTS), concebido para implicar a los especialistas de las Ciencias Sociales en las operaciones militares en el terreno, solía realizar sus
entrenamientos en regiones «en Estados Unidos». Citando un resumen crítico del programa enviado por un exempleado a los directores del HTS, Price informa que los entrenamientos del HTS «adaptaban el proyecto COIN
[counterinsurgency (antiinsurrección)] concebido para Afganistán e Irak» a las situaciones internas «de Estados Unidos, donde las poblaciones locales eran vistas desde una perspectiva militar como [un elemento] amenazador para el equilibrio establecido del poder y de la autoridad y desafiante ante la ley y el orden».
Price declaró:
«Hay un simulacro que plantea un escenario de militantes ambientalistas que protestan contra una contaminación provocada por una central de carbón cerca de Misuri, incluyendo algunos miembros de la famosa ONG de protección del medio ambiente Sierra Club. Los participantes tenían que lograr diferenciar a “los portadores de soluciones” y los “revoltosos” del resto de la población, destinada esta última a convertirse en blanco de operaciones de información para desplazar su centro de gravedad hacia ese conjunto de perspectivas y de valores que constituye el “terminus deseado” de la estrategia del ejército.»
Esos juegos de guerra o simulacros corresponden a toda una serie de documentos de planificación del Pentágono que sugieren que la vigilancia masiva de la National Security Agency (NSA) está en parte motivada por la preparación con vista a la desestabilización que debe resultar de los problemas en los sectores del medio ambiente, de la energía y de la economía.
El profesor James Petras, titular de la catedra Bartle de sociología en la universidad Binghamton de Nueva York, coincide con las preocupaciones de Price. Los investigadores en Ciencias Sociales subvencionados por Minerva y
vinculados a las operaciones antiinsurreccionales del Pentágono están implicados en «el estudio de las emociones provocados por la exacerbación o la represión de los movimientos ideológicos», incluyendo –señala Petras– «la
neutralización de los movimientos surgidos en la base».
Minerva es un perfecto ejemplo de la naturaleza profundamente limitada y condenada al fracaso de la ideología militar. Peor aún, la negativa de los responsables del Departamento de Defensa a responder a las preguntas más
elementales es síntoma de algo muy evidente: en su inmutable misión de defensa de un sistema mundial cada vez más y más impopular al servicio de los intereses de una ínfima minoría, las agencias de seguridad no tienen ningún escrúpulo en presentarnos a nosotros, que somos el resto del mundo, como terroristas en potencia.

Mercosur apuesta a un sistema financiero propio

CARACAS.— La necesidad de una arquitectura financiera regional en los momentos actuales es el reclamo de los países del Sur agrupados en el Mercado Común del Sur (Mercosur), sobre todo en momentos en los que se enfrentan a los ataques del sistema financiero de la posguerra.
A nombre de la Presidencia Pro Témpore del bloque asumida por Venezuela, el canciller Elías Jaua, realizó un repaso de todo el trabajo durante el periodo.
El titular de Exteriores de Argentina, Héctor Timerman, agradeció las muestras de solidaridad del Mercosur con su país en la batalla que enfrenta contra los llamados fondos buitres en el proceso de restructuración de la deuda.
Asumir la postergada reforma al sistema financiero internacional es una cuestión vital ya que sus reglas no dan cabida al accionar de nuestros gobiernos en beneficio de los pueblos, comentó Timerman.
Para el representante argentino, es imperioso rediseñar los organismos financieros de la posguerra, FMI y Banco Mundial, y promover reglas más justas y equitativas para todos.
El Mercosur debe convertirse en la alternativa al modelo económico vigente, por ello la creación de nuestro propio banco regional es nuestra apuesta a otro orden mundial, acotó el canciller en la cita de Ministros de Relaciones Exteriores, previa a la Cumbre semestral de los Jefes de Estado y de Gobierno prevista para este martes aquí. Timerman abogó asimismo por alcanzar una integración que trascienda lo comercial.
Al respecto, el canciller brasileño, Luiz Figuereido, expresó su deseo de llevar el mecanismo fundado en 1992 más allá del ámbito económico. “Los ciudadanos tienen que reconocerse en el bloque y sintonizar políticas sociales para todos”, dijo.
También instó a reafirmar el intercambio comercial a lo interno del bloque fundado en 1991.
Brasil ve en el Mercosur una plataforma fundamental para proyectar los intereses de la región, dijo el titular, quien precisó además que se debe realizar una reflexión sobre los rumbos y prioridades de la agenda externa del mecanismo.
Apostó en ese sentido, por llegar a un acuerdo de asociación con la Unión Europea.
Previo a esta cita de cancilleres tuvo lugar el III Foro Empresarial del Mercosur en esta capital.
Los venezolanos entregan este martes la presidencia pro témpore del bloque a Argentina con una gestión caracterizada en los programas sociales como punto de partida para la consolidación del desarrollo sustentable para promover el Vivir Bien en la región.
En nota de prensa este lunes, la cancillería venezolana recuerda que desde que la Patria de Bolívar ingresó al bloque, el 30 de julio del 2012, se planteó la necesidad de profundizar la unión entre los organismos regionales, para la conformación de un bloque continental que permita a los países latinoamericanos y caribeños actuar en conjunto haciendo prevalecer su soberanía e independencia frente a los poderes coloniales de las potencias occidentales.
Para la Cumbre semestral del bloque este martes se espera la asistencia de los jefes de Estado de Argentina, Cristina Fernández; Brasil, Dilma Rousseff; Paraguay, Horacio Cartes, y Uruguay, José Mujica, y de Venezuela, Nicolás Maduro.
Asimismo, los presidentes de Bolivia, Evo Morales; Ni­caragua, Daniel Ortega; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; y Chile, Michelle Bachelet, estarán presentes en Ve­nezuela.

“No hemos venido a La Habana a negociar impunidades”

Pablo Catatumbo, líder de las FARC (Colombia)

Pocos días antes de concluir mi más reciente visita a La Habana, donde disfruté un peculiar mundial de fútbol en medio del Caribe beisbolero, mientras avanzaba en un par de proyectos editoriales, contacté a Pablo Catatumbo para hablar sobre el tema que se avecina en la agenda acordada entre el gobierno y las Farc: las víctimas del conflicto. El jefe guerrillero no rehuyó el tema y nos encontramos para desayunar en un hotel de la capital cubana, pocas horas antes de que Colombia venciera a Uruguay en aquel memorable partido que le sirvió a James Rodríguez para quedar en la historia de las copas del mundo. Catatumbo estaba acompañado de su compañera, Camila Cienfuegos, y fue claro y sincero, como todas las veces que he hablado con él. Sin embargo, no permitió que prendiera la grabadora y me ofreció, a cambio, que contestaría por intenet el cuestionario que yo había preparado. A un par de semanas de que se inicie el ciclo de conversaciones sobre víctimas en La Habana, entre las tormentas desatadas por las últimas noticias de la guerra, las Farc ponen sus cartas sobre la mesa en materia de víctimas.
Jorge Enrique Botero -En unos días el gobierno y las FARC iniciarán la discusión del tema “víctimas” ¿Cómo se han preparado las FARC EP para abordar este punto?
Pablo Catatumbo -Desde la etapa exploratoria de las conversaciones estamos preparándonos para este punto. Ha sido muy importante la consulta a expertos, la recolección de las propuestas e ideas provenientes de las organizaciones sociales y de victimas y el intercambio de experiencias con otros procesos de paz.
Creemos que contamos con las herramientas indispensables, necesarias y pertinentes para el abordaje del tema, para lo cual hay que ser objetivos y tenerse en cuenta, que según estadísticas de Naciones Unidas, más del 80 por ciento de las victimizaciones son responsabilidad del Estado y sus paramilitares.
JEB -Según el acuerdo general para la terminación del conflicto, “resarcir a las víctimas está en el centro del acuerdo” ¿que entienden ustedes por “resarcir”?
PC -Resarcir es superar las causas generadoras del conflicto, del cual deriva la victimización. El resarcimiento parte de que el Estado y la sociedad en su conjunto asuman como propios el tema de la paz y la reconciliación a partir de la comprensión de la existencia del conflicto y se repare el rechazable daño y dolor causado a las víctimas. Esto implica su reconocimiento y su visibilización dentro de la conciencia colectiva de la nación. Es un proceso complejo, largo y que representa retos inmensos para toda Colombia, para lo cual todos deberemos poner nuestro granito de arena.
Significa, además, que las víctimas tengan la plena seguridad de que en el nuevo país se habrán concretado los cambios estructurales de orden económico, político y social que garanticen la no repetición. Esa es, pudiéramos decir, la única garantía que tienen las víctimas de que hechos como los que sufrieron no se volverán a repetir. En este sentido es que decimos, que el acuerdo final debe significar un nunca más.
Para esto hay que partir como es lógico, de que las víctimas conozcan el origen real, concreto y las dinámicas de las situaciones en las que fueron violentados sus derechos.
JEB -¿Por qué insistieron tanto las FARC en la conformación de una comisión para el esclarecimiento de la verdad y de los orígenes y las causas de la guerra?
PC -Esto se conecta directamente con lo último que señalaba en la respuesta anterior: no es posible la reconciliación sin el conocimiento del origen y las causas de la guerra, una guerra que se inicia décadas antes de la conformación de las actuales organizaciones guerrilleras, las FARC EP y el ELN. Definitivamente no se puede hablar de millones de víctimas como si estas hubieran surgido de la nada, se hubieran producido por generación espontánea, o, debido a conductas individuales perversas. Nosotros insistimos en que el Estado, el bipartidismo tradicional, los gremios y la clase política dirigente y dominante, en general tienen una enorme responsabilidad en todo lo acontecido. Aquí lo que hay son unos orígenes históricos y concretos del conflicto social y armado, que tienen unos responsables fundamentales dentro de los partidos políticos y la institucionalidad. Eso es algo que no debe soslayarse y debe quedar perfectamente esclarecido, si es que de la verdad se trata.