Fallo de La Haya: la Corte Internacional estableció nuevos límites marítimos entre Perú y Chile
27 enero, 2014 Chile, Perú
La Corte de La Haya concluyó este lunes que el Hito número 1 es el punto de inicio de la frontera marítima entre Chile y Perú y se extiende por 80 millas. La CIJ otorga con esta decisión a Perú una parte del mar que estaba bajo soberanía chilena.
La Corte de La Haya concluyó por 15 votos a favor y uno en contra que el origen de la frontera entre Perú y Chile se mantiene en el Hito número 1 y se proyecta 80 millas marinas en paralelo. De esta manera la República de Chile pierde parte de la Zona Exclusiva Económica pero mantiene 80 millas.
Según el fallo emitido este lunes por el presidente de la Corte, Peter Tomka, la frontera marítima paralela quedó definida desde el Hito Uno hasta 80 millas de mar y una línea equidistante hasta las 200 millas chilenas.
En el año 2008, Perú presentó ante La Haya una demanda sobre la frontera marítima. Lima alegaba que esta zona no está definida, pero Chile sostenía que es la que prevalece tras los acuerdos firmados en 1952 y 1954.
Los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, que el 11 de marzo pasará el testigo a Michelle Bachelet, y Perú, Ollanta Humala, han reiterado que acatarán y ejecutarán la decisión de la Corte.
Lo mismo han sostenido las Fuerzas Armadas de ambos países, que “tienen muy claro que el propósito es el acatamiento del fallo”, señaló el ministro de Defensa chileno Rodrigo Hinzpeter.
En los últimos 20 años, desde que se aprobó la Convención del Derecho del Mar, ha habido cerca de 17 fallos sobre límites marítimos entre Estados que tienen costas adyacentes.
http://www.telesurtv.net/articulos/2014/01/27/chile-pierde-parte-de-la-zona-exclusiva-economica-pero-mantiene-80-millas-3359.html
27 ene 2014
El tiempo de la Gran Transformación y de la Corrupción General
El tiempo de la Gran Transformación y de la Corrupción General
COLUMNA DE LEONARDO BOFF
23/01/2014
Normalmente las sociedades se asientan sobre el siguiente trípode: la economía, que garantiza la base material de la vida humana para que sea buena y decente; la política, por la cual se distribuye el poder y se organizan las instituciones que hacen funcionar la convivencia social; y la ética, que establece los valores y normas que rigen los comportamientos humanos para que haya justicia y paz y para que se resuelvan los conflictos sin recurrir a la violencia. Generalmente la ética viene acompañada de un aura espiritual que responde por el sentido último de la vida y del universo, exigencias siempre presentes en la agenda humana.
Estas instancias se entrelazan en una sociedad funcional, pero siempre en este orden: la economía obedece a la política y la política se somete a la ética.
Pero a partir de la revolución industrial en el siglo XIX, más exactamente a partir de 1834en Inglaterra, la economía empezó a despegarse de la política y a soterrar a la ética. Surgió una economía de mercado de forma que todo el sistema económico fuese dirigido y controlado solamente por el mercado libre de cualquier control o de un límite ético.
La marca registrada de este mercado no es la cooperación sino la competición, que va más allá de la economía e impregna todas las relaciones humanas. Pero ahora se creó, al decir Karl Polanyi, «un nuevo credo totalmente materialista que creía que todos los problemas podrían resolverse con una cantidad ilimitada de bienes materiales» (La Gran Transformación, Campus 2000, p. 58). Este credo es asumido todavía hoy con fervor religioso por la mayoría de los economistas del sistema imperante y, en general, por las políticas públicas.
A partir de ese momento, la economía iba a funcionar como el único eje articulador de todas las instancias sociales. Todo iba a pasar por la economía, concretamente, por el PIB. Quien estudió en detalle este proceso fue el filósofo e historiador de la economía antes mencionado, Karl Polanyi (1866-1964), de ascendencia húngara y judía y más tarde convertido al cristianismo de vertiente calvinista. Nacido en Viena, desarrolló su actividad en Inglaterra y después, bajo la presión macarthista, entre Toronto en Canadá y la Universidad de Columbia en Estados Unidos. El demostró que «en vez de estar la economía embutida en las relaciones sociales, son las relaciones sociales las que están embutidas en el sistema económico» (p. 77). Entonces ocurrió lo que él llama La Gran Transformación: de una economía de mercado se pasó a una sociedad de mercado.
Como consecuencia nació un nuevo sistema social, nunca habido antes, donde no existe la sociedad, solo los individuos compitiendo entre sí, cosa que Reagan y Thatcher van a repetir hasta la saciedad. Todo cambió, pues todo, realmente todo, se vuelve mercancía. Cualquier bien será llevado al mercado para ser negociado con vistas al lucro individual: productos naturales, manufacturados, cosas sagradas ligadas directamente a la vida como el agua potable, las semillas, los suelos, los órganos humanos. Polanyi no deja de anotar que todo esto es «contrario a la sustancia humana y natural de las sociedades». Pero fue lo que triunfó, especialmente en la posguerra. El mercado es «un elemento útil, pero subordinado a una comunidad democrática» dice Polanyi. El pensador está en la base de la «democracia económica».
Aquí cabe recordar las palabras proféticas de Karl Marx en La miseria de la filosofía 1847: «Llegó, en fin, un tiempo en que todo lo que los hombres habían considerado inalienable se volvió objeto de cambio, de tráfico y podía venderse. El tiempo en que las propias cosas que hasta entonces eran co-participadas pero jamás cambiadas; dadas, pero jamás vendidas; adquiridas pero jamás compradas –virtud, amor, opinión, ciencia, conciencia etc– en que todo pasó al comercio. El tiempo de la corrupción general, de la venalidad universal, o para hablar en términos de economía política, el tiempo en que cualquier cosa, moral o física, una vez vuelta valor venal es llevada al mercado para recibir un precio, en su más justo valor».
Los efectos socioambientales desastrosos de esa mercantilización de todo, los estamos sintiendo hoy por el caos ecológico de la Tierra. Tenemos que repensar el lugar de la economía en el conjunto de la vida humana, especialmente frente a los límites de la Tierra. El individualismo más feroz, la acumulación obsesiva e ilimitada debilita aquellos valores sin los cuales ninguna sociedad puede considerarse humana: la cooperación, el cuidado de unos a otros, el amor y la veneración por la Madre Tierra y la escucha de la conciencia que nos incita para bien de todos.
Cuando una sociedad como la nuestra, entorpecida por culpa de su craso materialismo, se vuelve incapaz de sentir al otro como otro, solamente como eventual productor y consumidor, está cavando su propio abismo. Lo que dijo Chomsky hace días en Grecia (22/12/2013) vale como llamada de alerta: «quienes lideran la corrida hacia el precipicio son las sociedades más ricas y poderosas, con incomparables ventajas como Estados Unidos y Canadá. Esta es la loca racionalidad de la ‘democracia capitalista’ realmente existente.”
Ahora cabe retorcer* aplicar el There is no Alternative (TINA): No hay alternativa: o mudamos o pereceremos porque nuestros bienes materiales no nos salvarán. Es el precio letal por haber entregado nuestro destino la dictadura de la economía transformada en un “dios salvador” de todos los problemas.
Con el economista y educador Marcos Arruda escribimos Globalización: desafíos socioeconómicos, éticos y educacionales, Vozes 2001.
Traducción de Mª José Gavito Milano
COLUMNA DE LEONARDO BOFF
23/01/2014
Normalmente las sociedades se asientan sobre el siguiente trípode: la economía, que garantiza la base material de la vida humana para que sea buena y decente; la política, por la cual se distribuye el poder y se organizan las instituciones que hacen funcionar la convivencia social; y la ética, que establece los valores y normas que rigen los comportamientos humanos para que haya justicia y paz y para que se resuelvan los conflictos sin recurrir a la violencia. Generalmente la ética viene acompañada de un aura espiritual que responde por el sentido último de la vida y del universo, exigencias siempre presentes en la agenda humana.
Estas instancias se entrelazan en una sociedad funcional, pero siempre en este orden: la economía obedece a la política y la política se somete a la ética.
Pero a partir de la revolución industrial en el siglo XIX, más exactamente a partir de 1834en Inglaterra, la economía empezó a despegarse de la política y a soterrar a la ética. Surgió una economía de mercado de forma que todo el sistema económico fuese dirigido y controlado solamente por el mercado libre de cualquier control o de un límite ético.
La marca registrada de este mercado no es la cooperación sino la competición, que va más allá de la economía e impregna todas las relaciones humanas. Pero ahora se creó, al decir Karl Polanyi, «un nuevo credo totalmente materialista que creía que todos los problemas podrían resolverse con una cantidad ilimitada de bienes materiales» (La Gran Transformación, Campus 2000, p. 58). Este credo es asumido todavía hoy con fervor religioso por la mayoría de los economistas del sistema imperante y, en general, por las políticas públicas.
A partir de ese momento, la economía iba a funcionar como el único eje articulador de todas las instancias sociales. Todo iba a pasar por la economía, concretamente, por el PIB. Quien estudió en detalle este proceso fue el filósofo e historiador de la economía antes mencionado, Karl Polanyi (1866-1964), de ascendencia húngara y judía y más tarde convertido al cristianismo de vertiente calvinista. Nacido en Viena, desarrolló su actividad en Inglaterra y después, bajo la presión macarthista, entre Toronto en Canadá y la Universidad de Columbia en Estados Unidos. El demostró que «en vez de estar la economía embutida en las relaciones sociales, son las relaciones sociales las que están embutidas en el sistema económico» (p. 77). Entonces ocurrió lo que él llama La Gran Transformación: de una economía de mercado se pasó a una sociedad de mercado.
Como consecuencia nació un nuevo sistema social, nunca habido antes, donde no existe la sociedad, solo los individuos compitiendo entre sí, cosa que Reagan y Thatcher van a repetir hasta la saciedad. Todo cambió, pues todo, realmente todo, se vuelve mercancía. Cualquier bien será llevado al mercado para ser negociado con vistas al lucro individual: productos naturales, manufacturados, cosas sagradas ligadas directamente a la vida como el agua potable, las semillas, los suelos, los órganos humanos. Polanyi no deja de anotar que todo esto es «contrario a la sustancia humana y natural de las sociedades». Pero fue lo que triunfó, especialmente en la posguerra. El mercado es «un elemento útil, pero subordinado a una comunidad democrática» dice Polanyi. El pensador está en la base de la «democracia económica».
Aquí cabe recordar las palabras proféticas de Karl Marx en La miseria de la filosofía 1847: «Llegó, en fin, un tiempo en que todo lo que los hombres habían considerado inalienable se volvió objeto de cambio, de tráfico y podía venderse. El tiempo en que las propias cosas que hasta entonces eran co-participadas pero jamás cambiadas; dadas, pero jamás vendidas; adquiridas pero jamás compradas –virtud, amor, opinión, ciencia, conciencia etc– en que todo pasó al comercio. El tiempo de la corrupción general, de la venalidad universal, o para hablar en términos de economía política, el tiempo en que cualquier cosa, moral o física, una vez vuelta valor venal es llevada al mercado para recibir un precio, en su más justo valor».
Los efectos socioambientales desastrosos de esa mercantilización de todo, los estamos sintiendo hoy por el caos ecológico de la Tierra. Tenemos que repensar el lugar de la economía en el conjunto de la vida humana, especialmente frente a los límites de la Tierra. El individualismo más feroz, la acumulación obsesiva e ilimitada debilita aquellos valores sin los cuales ninguna sociedad puede considerarse humana: la cooperación, el cuidado de unos a otros, el amor y la veneración por la Madre Tierra y la escucha de la conciencia que nos incita para bien de todos.
Cuando una sociedad como la nuestra, entorpecida por culpa de su craso materialismo, se vuelve incapaz de sentir al otro como otro, solamente como eventual productor y consumidor, está cavando su propio abismo. Lo que dijo Chomsky hace días en Grecia (22/12/2013) vale como llamada de alerta: «quienes lideran la corrida hacia el precipicio son las sociedades más ricas y poderosas, con incomparables ventajas como Estados Unidos y Canadá. Esta es la loca racionalidad de la ‘democracia capitalista’ realmente existente.”
Ahora cabe retorcer* aplicar el There is no Alternative (TINA): No hay alternativa: o mudamos o pereceremos porque nuestros bienes materiales no nos salvarán. Es el precio letal por haber entregado nuestro destino la dictadura de la economía transformada en un “dios salvador” de todos los problemas.
Con el economista y educador Marcos Arruda escribimos Globalización: desafíos socioeconómicos, éticos y educacionales, Vozes 2001.
Traducción de Mª José Gavito Milano
“Chinaleaks”
“Chinaleaks”
Élite comunista china con numerosas empresas offshore
23.01.2014
BEIJING (Uypress) — En lo que se está conociendo como “Chinaleaks”, la filtración de más de 2,5 millones de archivos de paraísos fiscales ha permitido a una organización de periodistas elaborar un organigrama de los ultrarricos vinculados al poder en el gigante asiático.
En un informe elaborado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés), luego de meses de investigación y en base a la filtración de más de 2,5 millones de archivos, muestra que miles de millones de dólares han sido desviados por la denominada "nobleza roja" a paraísos fiscales, principalmente con la creación de numerosas empresas en las Islas Vírgenes Británicas.
El informe elaborado por la ICIJ está siendo dado a conocer por numerosos medios de prensa en todo el mundo (El País de Madrid, The Guardian, BBC, Le Monde, Süddeutsche Zeitung o Asahi Shimbun, etc.).
China vive la mayor y más veloz transformación que ha experimentado un país en las últimas décadas. El proceso de apertura y reforma ha sacado a cientos de millones de personas de la pobreza, pero, sin embargo la brecha social ha alcanzado un nivel peligroso y el enriquecimiento acelerado de las élites ha erosionado la credibilidad de los mandatarios comunistas.
Según la información divulgada, al menos 13 parientes de máximos dirigentes del régimen -incluidos el actual presidente, Xi Jinping y los ex primeros ministros Wen Jiabao y Li Peng-, así como 15 grandes empresarios y grandes compañías estatales han mantenido gran actividad en refugios fiscales.
Los registros de estas sociedades opacas, analizados en colaboración con dicho consorcio, proceden de una filtración de más de dos millones de archivos de dos gestoras (Portcullis TrustNet y Commonwealth Trust) que operan en las Islas Vírgenes Británicas. La elección de este archipiélago del Caribe por parte de la élite china no es extraña: el territorio británico de ultramar era el segundo inversor directo en China en 2010 -año hasta el que figuran registros en la base de datos filtrada-, solo por detrás de Hong Kong. Con apenas 27.000 habitantes, tiene inscriptas más de un millón de sociedades, el 40% procedente de China, Hong Kong y Singapur.
El examen de los datos evidencia cómo numerosos integrantes de la élite comunista han abierto sociedades offshore después de haber labrado enormes fortunas a la sombra del régimen.
Los documentos, que llegan hasta principios de 2010, permiten constatar cómo estas tramas familiares, pertenecientes a los más altos linajes del poder chino, se han aprovechado de la opacidad de las Islas Vírgenes Británicas para enviar el dinero fuera de los circuitos habituales a través de empresas creadas por ellos mismos o de su participación en otras ya constituidas. Esto facilita ocultar bienes y dinero del control oficial (China limita el movimiento de capital al extranjero a 50.000 dólares por habitante y año) e incluso beneficiarse de los privilegios fiscales de Pekín a inversores extranjeros.
En los datos analizados figuran al menos 13 miembros de la denominada "nobleza roja", es decir, parientes de los dirigentes de la cúpula comunista en activo, jubilados o fallecidos. Entre ellos, destacan el cuñado de Xi Jinping; el hijo y el yerno del anterior primer ministro, Wen Jiabao; la hija de su antecesor, Li Peng; un yerno del fallecido Deng Xiaoping, o el nieto del legendario comandante de la revolución Su Yu. Estas 13 personas aparecen vinculadas al menos a 25 sociedades en calidad de accionistas o directores.
El caso de Deng Jiagui, marido de Qi Qiaoqiao, hermana mayor del actual presidente chino, es emblemático de la nueva China: construyó junto a su pareja un imperio inmobiliario en Hong Kong y Shenzhen en apenas 20 años. Wen Yunsong, hijo del ex primer ministro Wen Jiabao, creó en un paraíso fiscal la empresa Trend Gold Consultants. Una investigación realizada por The New York Times en 2012 cifraba la fortuna de la familia de Wen Jiabao en 2.700 millones de dólares.
Gran parte de la actividad offshore desarrollada por la nobleza roja corresponde a la época en que su parentela ejercía el poder. Así ocurre, por ejemplo, con el hijo y el yerno del exprimer ministro Wen Jiabao, fundadores de una empresa en las Islas Vírgenes Británicas en pleno mandato del padre (2003-2013). En el caso del actual presidente, Xi Jinping -él mismo un príncipe, nombre con el que son conocidos los descendientes de los altos líderes y exlíderes del PCCh-, la constitución de la sociedad offshore coincide con su etapa como vicepresidente (2008-2013), aunque la creación de la inmobiliaria copropiedad de su cuñado Deng Jiagui fue anterior a su llegada a la presidencia en marzo del año pasado. En la base de datos no figuran el presidente ni el ex primer ministro.
También constan en los registros al menos una quincena de magnates empresariales. Muchos son protagonistas de la vertiginosa efervescencia económica experimentada por China en las dos últimas décadas. Es el caso de Ma Huateng, fundador de Tencent, el coloso de la mensajería digital, con una fortuna estimada en 10.100 millones de dólares.
Según informa El País de Madrid, han mantenido contacto directo con autoridades diplomáticas del país asiático para contrastar la información concerniente a los familiares de los mandatarios chinos, pero "el Gobierno de Pekín, como ha sido su práctica habitual ante otras revelaciones periodísticas de este tipo, ha declinado dar respuesta. Los casos que se publican a partir de la investigación han sido comprobados documentalmente y este periódico dispone de los registros correspondientes".
LA NOBLEZA ROJA
De acuerdo a los archivos en los que se basó la investigación del ICIJ, la gran mayoría de los poderosos chinos son parientes de actuales o ex líderes top del país. A continuación, algunos de ellos, con sus ocupaciones e influencias.
Deng Jiagui
Cuñado del presidente chino, Xi Jinping. Empresario cuya figura emergió tras entrar en la familia del actual máximo dirigente chino, el presidente Xi Jinping. Antes de que Deng se casara con la hermana mayor de Xi, Qi Qiaoqiao, en 1996, se dedicaba al comercio de tabaco en la provincia de Yunnan. Deng, Qi y la hija de ambos, Zhang Yannan, tienen millones de dólares en propiedades de lujo en Hong Kong, Shenzhen y Pekín. El patriarca Xi Zhongxun fue un revolucionario comunista que dirigió la provincia costera de Guangdong en los ochenta y trabajó en el Gobierno central hasta su retirada en 1988. Es director y accionista de Excellence Effort Property Development Ltd.Islas Vírgenes Británicas, 2008.
Wen Yunsong
Hijo del ex primer ministro chino Wen Jiabao. Dedicado a los negocios de capital riesgo, se educó en Occidente. También se le conoce con el nombre de Winston Wen. Tiene un máster MBA de la Northwestern University y fue cofundador de New Horizon Capital, una empresa de capital riesgo enfocada al mercado chino, financiada por el Sokftbank de Japón, Temasek, compañía inversora de Singapur, Deutsche Bank y otras empresas. Abandonó esta empresa y pasó a ser presidente de la compañía estatal China Satellite Communications Co. en 2012. Wen cultivó una imagen de austeridad y paternalista preocupación por la gente. Director y accionista de Trend Gold Consultants Ltd. Islas Vírgenes Británicas2006-2008.
Liu Chunhang
Yerno del ex primer ministro Wen Jiabao. Es un gurú de las finanzas que trabaja para el regulador bancario chino y yerno del ex primer ministro Wen Jiabao. Titulado por Harvard y Cambridge, ha trabajado en EE UU para Morgan Stanley. Su mujer, Wen Ruchun (o Lily Chang), trabajó para Credit Suisse en China. Forma parte del regulador bancario desde 2006 y está a cargo de los departamentos de Estadística e Investigación. Director y accionista de Fullmark Consultants Ltd. Islas Vírgenes Británicas2004
Hu Yishi
Hijo de un primo del ex presidente chino Hu Jintao. Presidente de una empresa siderúrgica que cotiza en Hong Kong e hijo de Hu Jinxing, el primo del ex presidente chino Hu Jintao. Kai Yuan Holdings Limited, la siderúrgica que preside, compró un paquete accionarial importante de Rizhao Steel, empresa fundada por el magnate siderúrgico chino Du Shuanghua, que admitió que había pagado 9 millones de dólares en sobornos al gigante minero australiano Rio Tinto (un ejecutivo de esta compañía afirmó que el dinero era un préstamo y no un soborno. No se presentaron cargos contra Du). Director desde 2007 de Charter Best Investments Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2002; director y accionista de Morich International Investments Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2007; director (2007 - 2008) de Universal Yield Investments Ltd. Islas Vírgenes Británicas2007
Li Xiaolin
Hija del ex primer ministro Li Peng. Se la conoce como la power queen de China porque está al frente de China Power International Development Limited, una empresa cotizada en Hong Kong cuya propiedad ostenta uno de los monopolios eléctricos propiedad del Estado chino. Li es una las 50 empresarias con más poder del mundo, según Forbes. Su padre es uno de los políticos más odiados en China por su papel en la represión de Tiananmen en 1989. A menudo se critica a Li en las redes sociales chinas por lucir ropa de diseño, lo que se considera una ostentación de su riqueza y privilegios. Otros cuestionan si su elevada posición se la debe a su padre, un ingeniero que se formó en Moscú y que fue artífice del megaproyecto de presa de las Tres Gargantas. Li forma parte del órgano consultivo de la Asamblea Popular (Parlamento). Directora de Tianwo Holdings Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2005 y de Tianwo Development Ltd. Islas Vírgenes Británicas2005
Wu Jianchang
Yerno del líder supremo Deng Xiaoping. Experto metalúrgico, ha trabajado en los sectores del acero, el cobre y aluminio y ha sido delegado de la Asamblea Popular Nacional (APN). Está casado con la pintora Deng Lin, segunda hija del ex líder supremo Deng Xiaoping. Director (1994-1999) de China Nonferrous Metals Holdings (Cook Islands) Ltd. Islas Cook 1994-2006 y de Join Truth Ltd. Islas Cook1993-2000
Che Feng
Yerno del ex gobernador del banco central. Inversor y yerno de Dai Xianglong, exgobernador del banco central chino y actual responsable del sistema de seguridad social de China. Presidente de Worthope Sathen Network Technology Co. Ltd. The New York Times ha informado de que mientras su suegro estaba al frente del banco central y supervisaba el sector de los seguros, Che Feng estuvo involucrado en la compra en 2002 de un gran paquete accionarial de una compañía de seguros que tenía problemas y que pasó a generar enormes beneficios. Un portavoz de Che desmintió que tuviera acciones de Ping An, aunque amigos y familiares suyos sí invirtieron. Director de Cyber Touch Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2000-2002 y accionista de Worthope Innovative Company Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2002-2006.
Wang Zhi
Hijo menor del ex vicepresidente Wang Zhen. Ingeniero militar, se convirtió en uno de los principales empresarios del sector tecnológico. Su padre fue el famoso general Wang Zhen. Hasta su jubilación en 2004, Wang Zhi fue presidente del mayor fabricante chino de ordenadores, Great Wall Computer Group. Director y accionista de Motivator Ltd. Islas Vírgenes Británicas1996-extinta
Wang Jun
Hijo del general Wang Zhen, ex vicepresidente. Ingeniero de formación, pasó dos años en la Armada antes de comenzar su carrera en el mundo de los negocios, incluyendo casi tres décadas en altos cargos de la compañía inversora estatal China International Trust and Investment Corporation (CITIC Group). Wang fundó también Poly Group, empresa militar que llegó a valer miles de millones de dólares dedicándose a la venta de armas, el sector inmobiliario y la energía. Es hijo de Wang Zhen, general chino que fue vicepresidente en los noventa. Desde 2006, cuando se retiró, ha dirigido una consultora que cotiza en Hong Kong y forma parte de los consejos de administración de empresas de recursos naturales. Muy aficionado al golf, es un entusiasta patrocinador de ese deporte. Director de CITIC Petroleum Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2005.
Fu Liang
Hijo de uno de los Ocho Inmortales. Comenzó su carrera en el sector ferroviario, luego cambió y se dedicó al sector del ocio e invirtió en clubes náuticos y campos de golf, entre ellos el Shenzhen Noble Merchants Golf Club, cerca de Hong Kong. Fu es hijo de Peng Zhen, veterano revolucionario comunista que fue alcalde de Pekín y también estuvo al frente de la Asamblea Popular Nacional (Parlamento). Director y accionista de varias compañías radicadas en las Islas Vírgenes británicas.
Yeh Shuen-ji
Sobrino de un fundador de la República. Es presidente de la consultora de inversiones Guo Ye Holdings y primer consejero de la empresa cotizada en Hong Kong Yuxing Infotech Holdings. Su tío fue el famoso mariscal del Ejército Ye Jianying. Ha sido también director ejecutivo de SEEC Media Group Ltd., grupo editor de la revista económica china más importante, Caijing, y de la edición china de Sports Illustrated y Time Out. Director desde 1998 de Qiao Xing Holdings Ltd. Islas Vírgenes Británicas 1997; de 1998 a 1999 de Qiao Xing Universal Telephone Inc. Islas Vírgenes Británicas 1994 y de 1998 a 2003 de Wu Holdings Ltd. Islas Vírgenes Británicas 1997.
Wang Jingjing
Nieta de uno de los Ocho Inmortales. También conocida como Wong King-king, está presente en los sectores eléctrico y de Internet. Sus padres forman parte de la aristocracia comunista y su abuelo paterno, Wang Zhen, fue un héroe de guerra y revolucionario comunista que ocupó el cargo de vicepresidente a principios de los noventa. Su abuelo materno fue mariscal del Ejército Popular de Liberación y oficial de alta graduación. Su padre fue presidente de CITIC, empresa de inversión estatal y Poly Group, conglomerado energético e inmobiliario y la empresa puntera china en el comercio de armas. Directora (2005 - 2006) de Express Journey Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2000.
Su Zhijun
Nieto de Su Yu, legendario militar comunista. s un ejecutivo que trabaja en los sectores de logística e inmobiliario. Su padre fue subdirector de la mayor empresa de transporte marítimo de China, China Ocean Shipping (Group) Company (COSCO). Su Zhijun es presidente de P & T (Hong Kong) Group Ltd. Director y accionista desde 2006 de Glorious Crown Asia Pacific Development Ltd.Islas Vírgenes Británicas 2005 y director y accionista de Globe Palace Holdings Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2007-2009.
Fotos e ilustraciones: ICIJ
Élite comunista china con numerosas empresas offshore
23.01.2014
BEIJING (Uypress) — En lo que se está conociendo como “Chinaleaks”, la filtración de más de 2,5 millones de archivos de paraísos fiscales ha permitido a una organización de periodistas elaborar un organigrama de los ultrarricos vinculados al poder en el gigante asiático.
En un informe elaborado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ por sus siglas en inglés), luego de meses de investigación y en base a la filtración de más de 2,5 millones de archivos, muestra que miles de millones de dólares han sido desviados por la denominada "nobleza roja" a paraísos fiscales, principalmente con la creación de numerosas empresas en las Islas Vírgenes Británicas.
El informe elaborado por la ICIJ está siendo dado a conocer por numerosos medios de prensa en todo el mundo (El País de Madrid, The Guardian, BBC, Le Monde, Süddeutsche Zeitung o Asahi Shimbun, etc.).
China vive la mayor y más veloz transformación que ha experimentado un país en las últimas décadas. El proceso de apertura y reforma ha sacado a cientos de millones de personas de la pobreza, pero, sin embargo la brecha social ha alcanzado un nivel peligroso y el enriquecimiento acelerado de las élites ha erosionado la credibilidad de los mandatarios comunistas.
Según la información divulgada, al menos 13 parientes de máximos dirigentes del régimen -incluidos el actual presidente, Xi Jinping y los ex primeros ministros Wen Jiabao y Li Peng-, así como 15 grandes empresarios y grandes compañías estatales han mantenido gran actividad en refugios fiscales.
Los registros de estas sociedades opacas, analizados en colaboración con dicho consorcio, proceden de una filtración de más de dos millones de archivos de dos gestoras (Portcullis TrustNet y Commonwealth Trust) que operan en las Islas Vírgenes Británicas. La elección de este archipiélago del Caribe por parte de la élite china no es extraña: el territorio británico de ultramar era el segundo inversor directo en China en 2010 -año hasta el que figuran registros en la base de datos filtrada-, solo por detrás de Hong Kong. Con apenas 27.000 habitantes, tiene inscriptas más de un millón de sociedades, el 40% procedente de China, Hong Kong y Singapur.
El examen de los datos evidencia cómo numerosos integrantes de la élite comunista han abierto sociedades offshore después de haber labrado enormes fortunas a la sombra del régimen.
Los documentos, que llegan hasta principios de 2010, permiten constatar cómo estas tramas familiares, pertenecientes a los más altos linajes del poder chino, se han aprovechado de la opacidad de las Islas Vírgenes Británicas para enviar el dinero fuera de los circuitos habituales a través de empresas creadas por ellos mismos o de su participación en otras ya constituidas. Esto facilita ocultar bienes y dinero del control oficial (China limita el movimiento de capital al extranjero a 50.000 dólares por habitante y año) e incluso beneficiarse de los privilegios fiscales de Pekín a inversores extranjeros.
En los datos analizados figuran al menos 13 miembros de la denominada "nobleza roja", es decir, parientes de los dirigentes de la cúpula comunista en activo, jubilados o fallecidos. Entre ellos, destacan el cuñado de Xi Jinping; el hijo y el yerno del anterior primer ministro, Wen Jiabao; la hija de su antecesor, Li Peng; un yerno del fallecido Deng Xiaoping, o el nieto del legendario comandante de la revolución Su Yu. Estas 13 personas aparecen vinculadas al menos a 25 sociedades en calidad de accionistas o directores.
El caso de Deng Jiagui, marido de Qi Qiaoqiao, hermana mayor del actual presidente chino, es emblemático de la nueva China: construyó junto a su pareja un imperio inmobiliario en Hong Kong y Shenzhen en apenas 20 años. Wen Yunsong, hijo del ex primer ministro Wen Jiabao, creó en un paraíso fiscal la empresa Trend Gold Consultants. Una investigación realizada por The New York Times en 2012 cifraba la fortuna de la familia de Wen Jiabao en 2.700 millones de dólares.
Gran parte de la actividad offshore desarrollada por la nobleza roja corresponde a la época en que su parentela ejercía el poder. Así ocurre, por ejemplo, con el hijo y el yerno del exprimer ministro Wen Jiabao, fundadores de una empresa en las Islas Vírgenes Británicas en pleno mandato del padre (2003-2013). En el caso del actual presidente, Xi Jinping -él mismo un príncipe, nombre con el que son conocidos los descendientes de los altos líderes y exlíderes del PCCh-, la constitución de la sociedad offshore coincide con su etapa como vicepresidente (2008-2013), aunque la creación de la inmobiliaria copropiedad de su cuñado Deng Jiagui fue anterior a su llegada a la presidencia en marzo del año pasado. En la base de datos no figuran el presidente ni el ex primer ministro.
También constan en los registros al menos una quincena de magnates empresariales. Muchos son protagonistas de la vertiginosa efervescencia económica experimentada por China en las dos últimas décadas. Es el caso de Ma Huateng, fundador de Tencent, el coloso de la mensajería digital, con una fortuna estimada en 10.100 millones de dólares.
Según informa El País de Madrid, han mantenido contacto directo con autoridades diplomáticas del país asiático para contrastar la información concerniente a los familiares de los mandatarios chinos, pero "el Gobierno de Pekín, como ha sido su práctica habitual ante otras revelaciones periodísticas de este tipo, ha declinado dar respuesta. Los casos que se publican a partir de la investigación han sido comprobados documentalmente y este periódico dispone de los registros correspondientes".
LA NOBLEZA ROJA
De acuerdo a los archivos en los que se basó la investigación del ICIJ, la gran mayoría de los poderosos chinos son parientes de actuales o ex líderes top del país. A continuación, algunos de ellos, con sus ocupaciones e influencias.
Deng Jiagui
Cuñado del presidente chino, Xi Jinping. Empresario cuya figura emergió tras entrar en la familia del actual máximo dirigente chino, el presidente Xi Jinping. Antes de que Deng se casara con la hermana mayor de Xi, Qi Qiaoqiao, en 1996, se dedicaba al comercio de tabaco en la provincia de Yunnan. Deng, Qi y la hija de ambos, Zhang Yannan, tienen millones de dólares en propiedades de lujo en Hong Kong, Shenzhen y Pekín. El patriarca Xi Zhongxun fue un revolucionario comunista que dirigió la provincia costera de Guangdong en los ochenta y trabajó en el Gobierno central hasta su retirada en 1988. Es director y accionista de Excellence Effort Property Development Ltd.Islas Vírgenes Británicas, 2008.
Wen Yunsong
Hijo del ex primer ministro chino Wen Jiabao. Dedicado a los negocios de capital riesgo, se educó en Occidente. También se le conoce con el nombre de Winston Wen. Tiene un máster MBA de la Northwestern University y fue cofundador de New Horizon Capital, una empresa de capital riesgo enfocada al mercado chino, financiada por el Sokftbank de Japón, Temasek, compañía inversora de Singapur, Deutsche Bank y otras empresas. Abandonó esta empresa y pasó a ser presidente de la compañía estatal China Satellite Communications Co. en 2012. Wen cultivó una imagen de austeridad y paternalista preocupación por la gente. Director y accionista de Trend Gold Consultants Ltd. Islas Vírgenes Británicas2006-2008.
Liu Chunhang
Yerno del ex primer ministro Wen Jiabao. Es un gurú de las finanzas que trabaja para el regulador bancario chino y yerno del ex primer ministro Wen Jiabao. Titulado por Harvard y Cambridge, ha trabajado en EE UU para Morgan Stanley. Su mujer, Wen Ruchun (o Lily Chang), trabajó para Credit Suisse en China. Forma parte del regulador bancario desde 2006 y está a cargo de los departamentos de Estadística e Investigación. Director y accionista de Fullmark Consultants Ltd. Islas Vírgenes Británicas2004
Hu Yishi
Hijo de un primo del ex presidente chino Hu Jintao. Presidente de una empresa siderúrgica que cotiza en Hong Kong e hijo de Hu Jinxing, el primo del ex presidente chino Hu Jintao. Kai Yuan Holdings Limited, la siderúrgica que preside, compró un paquete accionarial importante de Rizhao Steel, empresa fundada por el magnate siderúrgico chino Du Shuanghua, que admitió que había pagado 9 millones de dólares en sobornos al gigante minero australiano Rio Tinto (un ejecutivo de esta compañía afirmó que el dinero era un préstamo y no un soborno. No se presentaron cargos contra Du). Director desde 2007 de Charter Best Investments Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2002; director y accionista de Morich International Investments Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2007; director (2007 - 2008) de Universal Yield Investments Ltd. Islas Vírgenes Británicas2007
Li Xiaolin
Hija del ex primer ministro Li Peng. Se la conoce como la power queen de China porque está al frente de China Power International Development Limited, una empresa cotizada en Hong Kong cuya propiedad ostenta uno de los monopolios eléctricos propiedad del Estado chino. Li es una las 50 empresarias con más poder del mundo, según Forbes. Su padre es uno de los políticos más odiados en China por su papel en la represión de Tiananmen en 1989. A menudo se critica a Li en las redes sociales chinas por lucir ropa de diseño, lo que se considera una ostentación de su riqueza y privilegios. Otros cuestionan si su elevada posición se la debe a su padre, un ingeniero que se formó en Moscú y que fue artífice del megaproyecto de presa de las Tres Gargantas. Li forma parte del órgano consultivo de la Asamblea Popular (Parlamento). Directora de Tianwo Holdings Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2005 y de Tianwo Development Ltd. Islas Vírgenes Británicas2005
Wu Jianchang
Yerno del líder supremo Deng Xiaoping. Experto metalúrgico, ha trabajado en los sectores del acero, el cobre y aluminio y ha sido delegado de la Asamblea Popular Nacional (APN). Está casado con la pintora Deng Lin, segunda hija del ex líder supremo Deng Xiaoping. Director (1994-1999) de China Nonferrous Metals Holdings (Cook Islands) Ltd. Islas Cook 1994-2006 y de Join Truth Ltd. Islas Cook1993-2000
Che Feng
Yerno del ex gobernador del banco central. Inversor y yerno de Dai Xianglong, exgobernador del banco central chino y actual responsable del sistema de seguridad social de China. Presidente de Worthope Sathen Network Technology Co. Ltd. The New York Times ha informado de que mientras su suegro estaba al frente del banco central y supervisaba el sector de los seguros, Che Feng estuvo involucrado en la compra en 2002 de un gran paquete accionarial de una compañía de seguros que tenía problemas y que pasó a generar enormes beneficios. Un portavoz de Che desmintió que tuviera acciones de Ping An, aunque amigos y familiares suyos sí invirtieron. Director de Cyber Touch Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2000-2002 y accionista de Worthope Innovative Company Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2002-2006.
Wang Zhi
Hijo menor del ex vicepresidente Wang Zhen. Ingeniero militar, se convirtió en uno de los principales empresarios del sector tecnológico. Su padre fue el famoso general Wang Zhen. Hasta su jubilación en 2004, Wang Zhi fue presidente del mayor fabricante chino de ordenadores, Great Wall Computer Group. Director y accionista de Motivator Ltd. Islas Vírgenes Británicas1996-extinta
Wang Jun
Hijo del general Wang Zhen, ex vicepresidente. Ingeniero de formación, pasó dos años en la Armada antes de comenzar su carrera en el mundo de los negocios, incluyendo casi tres décadas en altos cargos de la compañía inversora estatal China International Trust and Investment Corporation (CITIC Group). Wang fundó también Poly Group, empresa militar que llegó a valer miles de millones de dólares dedicándose a la venta de armas, el sector inmobiliario y la energía. Es hijo de Wang Zhen, general chino que fue vicepresidente en los noventa. Desde 2006, cuando se retiró, ha dirigido una consultora que cotiza en Hong Kong y forma parte de los consejos de administración de empresas de recursos naturales. Muy aficionado al golf, es un entusiasta patrocinador de ese deporte. Director de CITIC Petroleum Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2005.
Fu Liang
Hijo de uno de los Ocho Inmortales. Comenzó su carrera en el sector ferroviario, luego cambió y se dedicó al sector del ocio e invirtió en clubes náuticos y campos de golf, entre ellos el Shenzhen Noble Merchants Golf Club, cerca de Hong Kong. Fu es hijo de Peng Zhen, veterano revolucionario comunista que fue alcalde de Pekín y también estuvo al frente de la Asamblea Popular Nacional (Parlamento). Director y accionista de varias compañías radicadas en las Islas Vírgenes británicas.
Yeh Shuen-ji
Sobrino de un fundador de la República. Es presidente de la consultora de inversiones Guo Ye Holdings y primer consejero de la empresa cotizada en Hong Kong Yuxing Infotech Holdings. Su tío fue el famoso mariscal del Ejército Ye Jianying. Ha sido también director ejecutivo de SEEC Media Group Ltd., grupo editor de la revista económica china más importante, Caijing, y de la edición china de Sports Illustrated y Time Out. Director desde 1998 de Qiao Xing Holdings Ltd. Islas Vírgenes Británicas 1997; de 1998 a 1999 de Qiao Xing Universal Telephone Inc. Islas Vírgenes Británicas 1994 y de 1998 a 2003 de Wu Holdings Ltd. Islas Vírgenes Británicas 1997.
Wang Jingjing
Nieta de uno de los Ocho Inmortales. También conocida como Wong King-king, está presente en los sectores eléctrico y de Internet. Sus padres forman parte de la aristocracia comunista y su abuelo paterno, Wang Zhen, fue un héroe de guerra y revolucionario comunista que ocupó el cargo de vicepresidente a principios de los noventa. Su abuelo materno fue mariscal del Ejército Popular de Liberación y oficial de alta graduación. Su padre fue presidente de CITIC, empresa de inversión estatal y Poly Group, conglomerado energético e inmobiliario y la empresa puntera china en el comercio de armas. Directora (2005 - 2006) de Express Journey Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2000.
Su Zhijun
Nieto de Su Yu, legendario militar comunista. s un ejecutivo que trabaja en los sectores de logística e inmobiliario. Su padre fue subdirector de la mayor empresa de transporte marítimo de China, China Ocean Shipping (Group) Company (COSCO). Su Zhijun es presidente de P & T (Hong Kong) Group Ltd. Director y accionista desde 2006 de Glorious Crown Asia Pacific Development Ltd.Islas Vírgenes Británicas 2005 y director y accionista de Globe Palace Holdings Ltd. Islas Vírgenes Británicas 2007-2009.
Fotos e ilustraciones: ICIJ
26 ene 2014
Uruguay :Fin de la restricción fiscal y monetaria
JUAN SÁNCHEZ
Fin de la restricción fiscal y monetaria
Cuando a Friedrich Hayek se le preguntó sobre el Premio Nobel que obtuvo en 1974, disparó que ningún hombre debería ser una referencia en un tema tan complejo como la Economía, atribuyéndole a ésta un estatus de otro orden, algo superior pero sobre todo respecto de los propios protagonistas. En las antípodas de su pensamiento económico y filosófico Gunnar Myrdal, tampoco conforme con el premio por razones casi contrarias a las de Hayek, le atribuía a su colega el calificativo de "reaccionario" y no merecedor del premio. Yendo un paso más allá decía que el mismo premio debía ser abolido en virtud del indeseable antecedente de habérselo concedido al propio Hayek.
Los economistas nunca estuvimos, en realidad, tan de acuerdo como algunos se esfuerzan por sostener. La verdad es que siempre hay algo de impronta y corazón para cada opción. Basta poner el foco en áreas distintas del quehacer económico para observar estas diferencias. En el análisis transaccional, en la versión de Eric Berne, aparece una figura que muestra la radicalidad o rigidez intelectual del sujeto como carácter esencial del énfasis puesto en uno u otro enfoque para la solución de un problema dado.
Estos extremos se acentúan y se retroalimentan cuando aparecen los posicionamientos de tipo político; estos nos distancian más allá de lo que pueda resultar de miradas distintas de la realidad. Por esa razón, durante el año 2014 será más difícil ver posturas concordantes en temas prioritarios y aunque está lejos de lo que nos conviene y deseamos, así será.
¿VALE LA PENA?
El fin del año 2013 y comienzos del 2014 es tiempo de balance, ajustes y propuestas y poco propicio para convergencias. No obstante ello, quizás sirva de algo reflexionar desde una perspectiva diferente.
Por el lado del gobierno, se intentará pasar raya y concretar los objetivos prioritarios aún pendientes y corregir rumbos para ajustar algunos aspectos de la gestión que no terminaron por conformar. Desde otros sectores es tiempo de propuestas, ideas y proyectos. En uno y otro caso se requiere disposición para entender las razones del contendiente y también es un tiempo que da oportunidad para analizar experiencias ajenas para tomar ejemplo.
En particular, en el ámbito de la macroeconomía se da un entorno complejo de inestabilidad e incertidumbre así como de vulnerabilidades propias, todo lo que requiere de capacidad y flexibilidad para reconocer que no existen modelos teóricos linealmente transferibles ya que hay que adaptarse a una realidad diferente a todo lo visto hasta ahora.
Más allá de los avances de la última década, la economía y sociedad uruguaya tienen aspectos muy mejorables de los cuales hay experiencias exitosas en otras regiones, quizás por madurez de esas sociedades u otros factores. Para aprovecharlas, la sociedad en su conjunto (más allá de sectores) tiene que desarrollar cierta habilidad colectiva, cosa que no es habitual entre los uruguayos.
SUBESTIMADO.
Hay varios ejemplos donde aplican las pautas generales referidas y a las que no escapan en particular ni la política fiscal ni la política monetaria, a las que haremos referencia.
Por ejemplo, se ha ido generalizando e imponiendo con el tiempo, cierta prudencia en el manejo fiscal lo que ha llevado a que primara un criterio restrictivo en el ámbito de la política fiscal aplicado a la inversión en infraestructura, subestimando el impacto que tiene ésta en el desarrollo. La inversión en infraestructura se mantuvo en niveles modestos y por debajo de los umbrales a los que tanto la sociedad como el gobierno aspiran.
En el último tiempo se observa una tendencia creciente entre los expertos, las agencias y también el gobierno a señalar la importancia de la infraestructura y se observan posturas más proclives a aumentar el gasto asociado a la inversión, aun dejando de lado una premisa básica que ha permeado en este ámbito y es que se prefiere que "gaste el privado", dicho de otro modo "el que rompe paga".
Este criterio "minimalista" donde prima la restricción presupuestal, tiene poco que ver con todo lo que se ha aprendido sobre infraestructura en los últimos años y, por otro lado, el sector está "sobrado" de instrumentos, léase concesiones en formato de participación público-privada, fideicomisos, fórmulas para equilibrio de partes y distribución de riesgos con subsidios más o menos explícitos, cobro de impuestos a los combustibles con aplicación obligatoria para el mantenimiento de rutas y otros.
Un estudio de la Corporación Andina de Fomento (2012) resaltaba que a pesar del aporte del sector privado, el mayor peso del esfuerzo inversor recaerá necesariamente sobre las finanzas públicas. Señalaba, a su vez, que la participación privada es baja en los países desarrollados (0-12% en Europa Occidental) y resaltaba que en la década pasada en América Latina hubo un crecimiento muy importante de la inversión en infraestructura (alcanzando el 3% del PIB) (*) pero se señalaba la importancia de que la región alcanzara un guarismo del 5%.
Según el estudio de la CAF, Uruguay es uno de los países con menor inversión en infraestructura en relación al producto, ubicándose por debajo del 2 y 3% según el caso, mientras otros países como Perú, Colombia y Brasil superan esos niveles en más de un 50 o 75%.
SOBREVALORADO.
En otro extremo quizás hayamos sobreestimado las bondades de la política monetaria como recurso para abatir la inflación, sobre todo teniendo en cuenta el impacto negativo que puede traer aparejada en los costos internos en moneda de intercambio.
No es cuestión de cargar las tintas contra los expertos banco centralistas, menos contra la Academia, sino valorar que las crisis ocurridas en cantidad e intensidad aquí y afuera son de tal significado, que no hay teoría que las contemple y todo termina en prueba y error. Lo cierto es que Uruguay no ha encontrado aún un punto de equilibrio en ese trade-off entre el objetivo de inflación o monetario y la competitividad.
Las cosas han cambiado en todas partes. A vía de ejemplo, estudios del FMI muestran que las variaciones en el desempleo tienen una correlación menos robusta con la inflación que lo que se observaba en el pasado. En particular, para más de 20 países desarrollados desde los años sesenta, a través del análisis de la curva de Phillips, se muestra que salvo para períodos de excepción en los que se observa la evolución inversa, la baja de la inflación está asociada con aumentos adicionales de la tasa de desempleo.
Cuando los bancos centrales lograron abatir la inflación a principios de 1980, adoptaron umbrales demasiado bajos, anclados en la creencia de un gran impacto hacia el futuro en precios y salarios pero, en la década de 2000, los bancos centrales de todo el mundo respondieron agresivamente a la caída de la inflación, reduciendo a casi cero las tasas de referencia, con la implantación de una flexibilización cuantitativa así como con el uso de nuevas estrategias de comunicación para reencauzar las expectativas de inflación. En este sentido, se hace hincapié en que los bancos centrales deberían aumentan el umbral de tasas de inflación para reducir los impactos en la demanda nominal y, por ende, en las variables reales.
El tiempo que viene debería ser menos propicio a las posturas más dogmáticas y más favorable a posturas más pragmáticas, en virtud de la experiencia acumulada y a que las opciones tomadas en el pasado no han estado exentas de costos. Sin embargo, las dificultades de convergencia de los distintos sectores, que referíamos antes, no da margen para ser muy optimistas. Ojalá nos equivoquemos.
Fin de la restricción fiscal y monetaria
Cuando a Friedrich Hayek se le preguntó sobre el Premio Nobel que obtuvo en 1974, disparó que ningún hombre debería ser una referencia en un tema tan complejo como la Economía, atribuyéndole a ésta un estatus de otro orden, algo superior pero sobre todo respecto de los propios protagonistas. En las antípodas de su pensamiento económico y filosófico Gunnar Myrdal, tampoco conforme con el premio por razones casi contrarias a las de Hayek, le atribuía a su colega el calificativo de "reaccionario" y no merecedor del premio. Yendo un paso más allá decía que el mismo premio debía ser abolido en virtud del indeseable antecedente de habérselo concedido al propio Hayek.
Los economistas nunca estuvimos, en realidad, tan de acuerdo como algunos se esfuerzan por sostener. La verdad es que siempre hay algo de impronta y corazón para cada opción. Basta poner el foco en áreas distintas del quehacer económico para observar estas diferencias. En el análisis transaccional, en la versión de Eric Berne, aparece una figura que muestra la radicalidad o rigidez intelectual del sujeto como carácter esencial del énfasis puesto en uno u otro enfoque para la solución de un problema dado.
Estos extremos se acentúan y se retroalimentan cuando aparecen los posicionamientos de tipo político; estos nos distancian más allá de lo que pueda resultar de miradas distintas de la realidad. Por esa razón, durante el año 2014 será más difícil ver posturas concordantes en temas prioritarios y aunque está lejos de lo que nos conviene y deseamos, así será.
¿VALE LA PENA?
El fin del año 2013 y comienzos del 2014 es tiempo de balance, ajustes y propuestas y poco propicio para convergencias. No obstante ello, quizás sirva de algo reflexionar desde una perspectiva diferente.
Por el lado del gobierno, se intentará pasar raya y concretar los objetivos prioritarios aún pendientes y corregir rumbos para ajustar algunos aspectos de la gestión que no terminaron por conformar. Desde otros sectores es tiempo de propuestas, ideas y proyectos. En uno y otro caso se requiere disposición para entender las razones del contendiente y también es un tiempo que da oportunidad para analizar experiencias ajenas para tomar ejemplo.
En particular, en el ámbito de la macroeconomía se da un entorno complejo de inestabilidad e incertidumbre así como de vulnerabilidades propias, todo lo que requiere de capacidad y flexibilidad para reconocer que no existen modelos teóricos linealmente transferibles ya que hay que adaptarse a una realidad diferente a todo lo visto hasta ahora.
Más allá de los avances de la última década, la economía y sociedad uruguaya tienen aspectos muy mejorables de los cuales hay experiencias exitosas en otras regiones, quizás por madurez de esas sociedades u otros factores. Para aprovecharlas, la sociedad en su conjunto (más allá de sectores) tiene que desarrollar cierta habilidad colectiva, cosa que no es habitual entre los uruguayos.
SUBESTIMADO.
Hay varios ejemplos donde aplican las pautas generales referidas y a las que no escapan en particular ni la política fiscal ni la política monetaria, a las que haremos referencia.
Por ejemplo, se ha ido generalizando e imponiendo con el tiempo, cierta prudencia en el manejo fiscal lo que ha llevado a que primara un criterio restrictivo en el ámbito de la política fiscal aplicado a la inversión en infraestructura, subestimando el impacto que tiene ésta en el desarrollo. La inversión en infraestructura se mantuvo en niveles modestos y por debajo de los umbrales a los que tanto la sociedad como el gobierno aspiran.
En el último tiempo se observa una tendencia creciente entre los expertos, las agencias y también el gobierno a señalar la importancia de la infraestructura y se observan posturas más proclives a aumentar el gasto asociado a la inversión, aun dejando de lado una premisa básica que ha permeado en este ámbito y es que se prefiere que "gaste el privado", dicho de otro modo "el que rompe paga".
Este criterio "minimalista" donde prima la restricción presupuestal, tiene poco que ver con todo lo que se ha aprendido sobre infraestructura en los últimos años y, por otro lado, el sector está "sobrado" de instrumentos, léase concesiones en formato de participación público-privada, fideicomisos, fórmulas para equilibrio de partes y distribución de riesgos con subsidios más o menos explícitos, cobro de impuestos a los combustibles con aplicación obligatoria para el mantenimiento de rutas y otros.
Un estudio de la Corporación Andina de Fomento (2012) resaltaba que a pesar del aporte del sector privado, el mayor peso del esfuerzo inversor recaerá necesariamente sobre las finanzas públicas. Señalaba, a su vez, que la participación privada es baja en los países desarrollados (0-12% en Europa Occidental) y resaltaba que en la década pasada en América Latina hubo un crecimiento muy importante de la inversión en infraestructura (alcanzando el 3% del PIB) (*) pero se señalaba la importancia de que la región alcanzara un guarismo del 5%.
Según el estudio de la CAF, Uruguay es uno de los países con menor inversión en infraestructura en relación al producto, ubicándose por debajo del 2 y 3% según el caso, mientras otros países como Perú, Colombia y Brasil superan esos niveles en más de un 50 o 75%.
SOBREVALORADO.
En otro extremo quizás hayamos sobreestimado las bondades de la política monetaria como recurso para abatir la inflación, sobre todo teniendo en cuenta el impacto negativo que puede traer aparejada en los costos internos en moneda de intercambio.
No es cuestión de cargar las tintas contra los expertos banco centralistas, menos contra la Academia, sino valorar que las crisis ocurridas en cantidad e intensidad aquí y afuera son de tal significado, que no hay teoría que las contemple y todo termina en prueba y error. Lo cierto es que Uruguay no ha encontrado aún un punto de equilibrio en ese trade-off entre el objetivo de inflación o monetario y la competitividad.
Las cosas han cambiado en todas partes. A vía de ejemplo, estudios del FMI muestran que las variaciones en el desempleo tienen una correlación menos robusta con la inflación que lo que se observaba en el pasado. En particular, para más de 20 países desarrollados desde los años sesenta, a través del análisis de la curva de Phillips, se muestra que salvo para períodos de excepción en los que se observa la evolución inversa, la baja de la inflación está asociada con aumentos adicionales de la tasa de desempleo.
Cuando los bancos centrales lograron abatir la inflación a principios de 1980, adoptaron umbrales demasiado bajos, anclados en la creencia de un gran impacto hacia el futuro en precios y salarios pero, en la década de 2000, los bancos centrales de todo el mundo respondieron agresivamente a la caída de la inflación, reduciendo a casi cero las tasas de referencia, con la implantación de una flexibilización cuantitativa así como con el uso de nuevas estrategias de comunicación para reencauzar las expectativas de inflación. En este sentido, se hace hincapié en que los bancos centrales deberían aumentan el umbral de tasas de inflación para reducir los impactos en la demanda nominal y, por ende, en las variables reales.
El tiempo que viene debería ser menos propicio a las posturas más dogmáticas y más favorable a posturas más pragmáticas, en virtud de la experiencia acumulada y a que las opciones tomadas en el pasado no han estado exentas de costos. Sin embargo, las dificultades de convergencia de los distintos sectores, que referíamos antes, no da margen para ser muy optimistas. Ojalá nos equivoquemos.
Uruguay :"Las porciones de la torta"
ESCRITO POR: SAMUEL BLIXEN
"Las porciones de la torta"
Renuncias fiscales y distribución del ingreso
Informes sobre “renuncias fiscales” dan pistas sobre la concentración de la riqueza y la injusta distribución del ingreso.
A comienzos de enero el vicepresidente Danilo Astori formuló una contundente condena al proceso mundial que, mediante la acumulación “obscena” de riqueza, profundiza la brecha entre ricos y pobres –naciones, poblaciones, individuos– e incrementa la injusticia y la desigualdad a nivel planetario. “Nosotros podemos exhibir buenos resultados en la economía uruguaya. Podemos, incluso, ser optimistas. Pero nadie tiene derecho a evadirse de este mundo tan injusto, donde la riqueza, las oportunidades, la libertad, en el sentido más elemental y profundo del término, están tan mal distribuidas. Por todo esto es que hay que cambiar, y desde lo más profundo de nuestro fuero interno, sentir esta necesidad como un formidable aliciente para seguir luchando.”
Los conceptos del vicepresidente, contenidos en un artículo difundido por la agencia UyPress, son enteramente compartibles si no fuera porque se percibe algo que no encaja, una nota disonante, una ausencia incómoda: no hay, en su reflexión, ninguna referencia al estado de la distribución de la riqueza en Uruguay, como si el país fuera una simple víctima de la obscenidad mundial y no reprodujera, a escala doméstica, aquellos elementos que describen la injusticia universal.
Podría Uruguay ser una excepción en el esquema dominante del capitalismo, una isla que combate la dependencia sosteniendo un esquema de equidad. Hay que sospechar que no es así, por más que en ocho años los salarios y pasividades aumentaron, la pobreza extrema disminuyó y se incrementó la transferencia a los más pobres. Hay que sospechar que Uruguay, a pesar de esos logros, reproduce voluntariamente en el interior de su sociedad aquellos elementos del capitalismo que convergen en la injusticia y la desigualdad.
Y se subraya el carácter de sospecha, porque, en verdad, no hay estadísticas, ni indicadores, ni informaciones concretas sobre la verdadera distribución del ingreso y la concentración de la riqueza. En un estudio realizado para el Frente Amplio, el economista Jorge Notaro revelaba que el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en la distribución del ingreso, no es totalmente confiable porque, al menos en Uruguay, no toma en cuenta los ingresos del capital. Así, el índice Gini señalaba un avance en la equidad, pero el entonces ministro de Economía, Fernando Lorenzo, admitía que los registros del Banco Central sobre ingresos totales no estaban contemplados. De hecho, el bcu computa como “excedente de explotación” los intereses, las rentas, los beneficios y utilidades. Del total de ingresos generados en 2011, un 40 por ciento correspondió a los sectores populares, y un 30 por ciento correspondió a ingresos del capital, aproximadamente 14.000 millones de dólares.
Se sabe que unos 850 mil uruguayos tuvieron ingresos por más de 32.000 millones de dólares, donde la gran mayoría tuvo salarios inferiores a los 12 mil pesos. Pero, ¿cuántos son los uruguayos o extranjeros que se repartieron los 14.000 millones de dólares de ingresos de capital? No se sabe. Tanto sindicalistas como académicos presumen (porque no se puede expresar certezas) que se ha incrementado notablemente la concentración de la riqueza en Uruguay y que su redistribución se ha vuelto aun más injusta en un período de bonanza caracterizado por aumento de la actividad económica, de los precios de la producción agropecuaria y de la tierra en particular, y por el sostenido incremento de la inversión extranjera directa.
No existen indicadores ni estadísticas, y ni siquiera existe un comienzo de debate público sobre el problema de la concentración de la riqueza, sobre la distribución del ingreso y sobre la justicia tributaria. De modo que, para tener una idea aproximada de la dimensión de la injusticia y sobre los mecanismos más o menos encubiertos que facilitan el privilegio de unos pocos, hay que apelar a datos que de alguna manera cortan tangencialmente el misterio.
Una forma de establecer algún elemento de juicio es interpretar los números de la recaudación del Estado a través de los distintos impuestos. Según Notaro, del total de la recaudación impositiva en 2010, el 63 por ciento correspondió a impuestos al consumo, 17,7 por ciento a impuestos a la renta, y 6,6 por ciento a gravámenes a la propiedad. Los bajos ingresos del Estado uruguayo por impuestos a la propiedad explican que, en porcentajes del pbi, la recaudación uruguaya sea 10 por ciento inferior a la brasileña y 7 por ciento por debajo de la argentina.
El esquema impositivo implantado en 2007 evitó gravar de manera sustancial a la renta del capital y al capital en sí, lo que de hecho constituyó una atenuación del principio: “que pague más el que tiene más”. Pero a lo largo de los años otros mecanismos “indirectos” han acentuado la discriminación. Según dio a conocer la dgi, el Estado dejó de recaudar 3.194 millones de dólares en 2012 por exoneraciones, deducciones y tasas reducidas de impuestos. Esa renuncia, que se califica como “gasto tributario”, alcanzó a un 6,4 por ciento del pbi, y representó el equivalente al 35 por ciento del total aportado por los principales impuestos, 3,5 pesos por cada diez recaudados, según el diario El País. Si las cifras de deducciones y exoneraciones son significativas, más lo es el hecho de que la renuncia a cobrar aumenta cada año: en 2011 fue el 34 por ciento del total recaudado, 6,3 por ciento del pbi.
De los 3.200 millones de dólares “perdidos”, 1.247 millones correspondieron al iva, fundamentalmente por la aplicación de la tasa mínima del 10 por ciento a determinados bienes y servicios, o a exoneraciones, lo que en principio puede interpretarse como un beneficio extendido. En cambio, una renuncia de 828 millones de dólares favoreció a quienes perciben rentas de actividades económicas. De acuerdo al informe de la dgi, la renuncia impositiva del irae ascendió al 69 por ciento de lo recaudado. Particularmente, las exoneraciones de irae beneficiaron a las rentas generadas en zonas francas y a los proyectos de inversión promovidos por el gobierno. Las rentas de zonas francas representaron 25 por ciento de la renuncia fiscal del irae; y los proyectos de inversión, un 20 por ciento.
En el caso del impuesto al patrimonio, la renuncia fiscal fue extrema: 537 millones de dólares, que representaron el 102 por ciento de lo recaudado; por cada 100 pesos cobrados se dejaron de cobrar 102. Las exoneraciones comprendieron especialmente a los “activos exentos”, es decir, títulos de deuda pública (bonos del Tesoro, letras de tesorería, obligaciones hipotecarias), áreas forestadas amparadas en la ley forestal, montes citrícolas, inmuebles destinados a la explotación agropecuaria, obligaciones negociables que coticen en Bolsa.
Otras exoneraciones particularmente irritantes correspondieron al impuesto a las retribuciones de las personas físicas (irpf), que afecta a todos los salarios por encima del mínimo no imponible. Pues bien: la renuncia implicó 314 millones de dólares, equivalente al 24 por ciento de su recaudación de 2012, pero con una peculiaridad: la categoría 1 (rentas del capital) representó el 129 por ciento del total recaudado por la categoría, mientras que las rentas del trabajo sólo resignaron el 6,6 por ciento del total recaudado por la categoría 2.
LA CUESTIÓN DEL MODELO. Existe consenso en que las políticas impositivas son un mecanismo para combatir la desigualdad y la concentración y para impulsar una redistribución de la riqueza. No parece evidente que la izquierda en el gobierno haya utilizado ese mecanismo como elemento de justicia social. Una presión impositiva sobre las grandes ganancias y sobre el capital permitiría aplicar políticas de redistribución; pero el criterio dominante excluye esa posibilidad. Un ejemplo surgió a raíz de la aplicación de los aumentos en el precio de los combustibles. Consultado sobre por qué las naftas uruguayas eran las más caras de la región, un jerarca de ancap explicó que en Argentina, por ejemplo, los combustibles están fuertemente subsidiados. “¿Quién paga los subsidios? –se preguntó–: La gente. En Argentina el subsidio a las naftas sale de las detracciones a las exportaciones de soja”, explicó, sin advertir que en este caso “la gente” son los empresarios que a caballo de los precios internacionales acumularon incalculables ganancias.
La necesidad de utilizar la presión impositiva para operar sobre la injusta distribución de la riqueza se abre camino a distintos niveles del gobierno: el subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Jerónimo Roca, admitió que “se están estudiando propuestas sobre cómo generar espacio fiscal para avanzar más con las políticas en educación, salud y vivienda”. Las opciones son reducir las exoneraciones para achicar el gasto tributario, o aumentar la recaudación de ciertos impuestos.
El ministro de Desarrollo Social, economista Daniel Olesker, adelantó la necesidad de aplicar una batería de medidas, en un documento que entregó a la dirección del Partido Socialista. En las 13 carillas de “Una mirada a la coyuntura política actual y al programa del tercer gobierno del Frente Amplio” Olesker propone:
● un nuevo impuesto específico interno (imesi) para bienes de “consumo suntuario”;
● unificar las tasas en el impuesto a la renta de las personas físicas (irpf) sobre el capital;
● aumentar el mínimo no imponible del irpf y crear una nueva franja para los ingresos más altos;
● un plus de irae para los sectores que ganan más;
● crear un tributo para frenar el ingreso de capitales especulativos al país, en la línea de una tasa Tobin (impuesto a las transacciones financieras);
● redefinir los criterios de los estímulos a exoneraciones fiscales comprendidos en la reglamentación de la ley de inversiones.
Las afirmaciones del ministro Olesker de que el modelo económico aplicado por el equipo económico “está agotado” generó la reacción del vicepresidente Astori, quien machacó en que “el modelo no está agotado, entre otras cosas porque no existe un modelo”, pero no incursionó en un debate sobre las medidas propuestas. Ese debate pospuesto quizás está eludiendo la confrontación con argumentos cada vez más reiterados respecto de que los dos gobiernos frenteamplistas encontraron una fórmula al aplicar políticas sociales compensatorias y una mayor intervención del Estado en el mercado de trabajo, al tiempo que se favorece la acumulación de capital. Un trabajo de Carlos Santos, Ignacio Narbondo, Gabriel Oyhantçabal y Ramón Gutiérrez define esa política como la instalación de un “neodesarrollismo (que) se constituyó como un nuevo modo de regulación del capitalismo en Uruguay”, que sustituyó al neoliberalismo agonizante.
“Las políticas económicas implementadas por el fa no modificaron, sino más bien continuaron y profundizaron el régimen de acumulación forjado durante el período neoliberal, orientado a dinamizar el crecimiento económico en base a la inversión extranjera directa (ied). En particular no modificó la orientación general de las políticas macroeconómicas ni sustituyó el andamiaje legislativo (ley de zonas francas, ley forestal, ley de inversiones, ley de puertos, ley de participación público privada) que montó el neoliberalismo”, sostienen los autores de “Seis tesis sobre el neodesarrollismo en Uruguay”.
Desmontar esas afirmaciones que ubican a los dos gobiernos progresistas como estimuladores de la extranjerización y la primarización de la economía sería un comienzo saludable para saber dónde estamos parados en materia de concentración de la riqueza y en la distribución del ingreso.
ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN EN 24 ENERO 2014 ESCRITO POR: SAMUEL BLIXEN
"Las porciones de la torta"
Renuncias fiscales y distribución del ingreso
Informes sobre “renuncias fiscales” dan pistas sobre la concentración de la riqueza y la injusta distribución del ingreso.
A comienzos de enero el vicepresidente Danilo Astori formuló una contundente condena al proceso mundial que, mediante la acumulación “obscena” de riqueza, profundiza la brecha entre ricos y pobres –naciones, poblaciones, individuos– e incrementa la injusticia y la desigualdad a nivel planetario. “Nosotros podemos exhibir buenos resultados en la economía uruguaya. Podemos, incluso, ser optimistas. Pero nadie tiene derecho a evadirse de este mundo tan injusto, donde la riqueza, las oportunidades, la libertad, en el sentido más elemental y profundo del término, están tan mal distribuidas. Por todo esto es que hay que cambiar, y desde lo más profundo de nuestro fuero interno, sentir esta necesidad como un formidable aliciente para seguir luchando.”
Los conceptos del vicepresidente, contenidos en un artículo difundido por la agencia UyPress, son enteramente compartibles si no fuera porque se percibe algo que no encaja, una nota disonante, una ausencia incómoda: no hay, en su reflexión, ninguna referencia al estado de la distribución de la riqueza en Uruguay, como si el país fuera una simple víctima de la obscenidad mundial y no reprodujera, a escala doméstica, aquellos elementos que describen la injusticia universal.
Podría Uruguay ser una excepción en el esquema dominante del capitalismo, una isla que combate la dependencia sosteniendo un esquema de equidad. Hay que sospechar que no es así, por más que en ocho años los salarios y pasividades aumentaron, la pobreza extrema disminuyó y se incrementó la transferencia a los más pobres. Hay que sospechar que Uruguay, a pesar de esos logros, reproduce voluntariamente en el interior de su sociedad aquellos elementos del capitalismo que convergen en la injusticia y la desigualdad.
Y se subraya el carácter de sospecha, porque, en verdad, no hay estadísticas, ni indicadores, ni informaciones concretas sobre la verdadera distribución del ingreso y la concentración de la riqueza. En un estudio realizado para el Frente Amplio, el economista Jorge Notaro revelaba que el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en la distribución del ingreso, no es totalmente confiable porque, al menos en Uruguay, no toma en cuenta los ingresos del capital. Así, el índice Gini señalaba un avance en la equidad, pero el entonces ministro de Economía, Fernando Lorenzo, admitía que los registros del Banco Central sobre ingresos totales no estaban contemplados. De hecho, el bcu computa como “excedente de explotación” los intereses, las rentas, los beneficios y utilidades. Del total de ingresos generados en 2011, un 40 por ciento correspondió a los sectores populares, y un 30 por ciento correspondió a ingresos del capital, aproximadamente 14.000 millones de dólares.
Se sabe que unos 850 mil uruguayos tuvieron ingresos por más de 32.000 millones de dólares, donde la gran mayoría tuvo salarios inferiores a los 12 mil pesos. Pero, ¿cuántos son los uruguayos o extranjeros que se repartieron los 14.000 millones de dólares de ingresos de capital? No se sabe. Tanto sindicalistas como académicos presumen (porque no se puede expresar certezas) que se ha incrementado notablemente la concentración de la riqueza en Uruguay y que su redistribución se ha vuelto aun más injusta en un período de bonanza caracterizado por aumento de la actividad económica, de los precios de la producción agropecuaria y de la tierra en particular, y por el sostenido incremento de la inversión extranjera directa.
No existen indicadores ni estadísticas, y ni siquiera existe un comienzo de debate público sobre el problema de la concentración de la riqueza, sobre la distribución del ingreso y sobre la justicia tributaria. De modo que, para tener una idea aproximada de la dimensión de la injusticia y sobre los mecanismos más o menos encubiertos que facilitan el privilegio de unos pocos, hay que apelar a datos que de alguna manera cortan tangencialmente el misterio.
Una forma de establecer algún elemento de juicio es interpretar los números de la recaudación del Estado a través de los distintos impuestos. Según Notaro, del total de la recaudación impositiva en 2010, el 63 por ciento correspondió a impuestos al consumo, 17,7 por ciento a impuestos a la renta, y 6,6 por ciento a gravámenes a la propiedad. Los bajos ingresos del Estado uruguayo por impuestos a la propiedad explican que, en porcentajes del pbi, la recaudación uruguaya sea 10 por ciento inferior a la brasileña y 7 por ciento por debajo de la argentina.
El esquema impositivo implantado en 2007 evitó gravar de manera sustancial a la renta del capital y al capital en sí, lo que de hecho constituyó una atenuación del principio: “que pague más el que tiene más”. Pero a lo largo de los años otros mecanismos “indirectos” han acentuado la discriminación. Según dio a conocer la dgi, el Estado dejó de recaudar 3.194 millones de dólares en 2012 por exoneraciones, deducciones y tasas reducidas de impuestos. Esa renuncia, que se califica como “gasto tributario”, alcanzó a un 6,4 por ciento del pbi, y representó el equivalente al 35 por ciento del total aportado por los principales impuestos, 3,5 pesos por cada diez recaudados, según el diario El País. Si las cifras de deducciones y exoneraciones son significativas, más lo es el hecho de que la renuncia a cobrar aumenta cada año: en 2011 fue el 34 por ciento del total recaudado, 6,3 por ciento del pbi.
De los 3.200 millones de dólares “perdidos”, 1.247 millones correspondieron al iva, fundamentalmente por la aplicación de la tasa mínima del 10 por ciento a determinados bienes y servicios, o a exoneraciones, lo que en principio puede interpretarse como un beneficio extendido. En cambio, una renuncia de 828 millones de dólares favoreció a quienes perciben rentas de actividades económicas. De acuerdo al informe de la dgi, la renuncia impositiva del irae ascendió al 69 por ciento de lo recaudado. Particularmente, las exoneraciones de irae beneficiaron a las rentas generadas en zonas francas y a los proyectos de inversión promovidos por el gobierno. Las rentas de zonas francas representaron 25 por ciento de la renuncia fiscal del irae; y los proyectos de inversión, un 20 por ciento.
En el caso del impuesto al patrimonio, la renuncia fiscal fue extrema: 537 millones de dólares, que representaron el 102 por ciento de lo recaudado; por cada 100 pesos cobrados se dejaron de cobrar 102. Las exoneraciones comprendieron especialmente a los “activos exentos”, es decir, títulos de deuda pública (bonos del Tesoro, letras de tesorería, obligaciones hipotecarias), áreas forestadas amparadas en la ley forestal, montes citrícolas, inmuebles destinados a la explotación agropecuaria, obligaciones negociables que coticen en Bolsa.
Otras exoneraciones particularmente irritantes correspondieron al impuesto a las retribuciones de las personas físicas (irpf), que afecta a todos los salarios por encima del mínimo no imponible. Pues bien: la renuncia implicó 314 millones de dólares, equivalente al 24 por ciento de su recaudación de 2012, pero con una peculiaridad: la categoría 1 (rentas del capital) representó el 129 por ciento del total recaudado por la categoría, mientras que las rentas del trabajo sólo resignaron el 6,6 por ciento del total recaudado por la categoría 2.
LA CUESTIÓN DEL MODELO. Existe consenso en que las políticas impositivas son un mecanismo para combatir la desigualdad y la concentración y para impulsar una redistribución de la riqueza. No parece evidente que la izquierda en el gobierno haya utilizado ese mecanismo como elemento de justicia social. Una presión impositiva sobre las grandes ganancias y sobre el capital permitiría aplicar políticas de redistribución; pero el criterio dominante excluye esa posibilidad. Un ejemplo surgió a raíz de la aplicación de los aumentos en el precio de los combustibles. Consultado sobre por qué las naftas uruguayas eran las más caras de la región, un jerarca de ancap explicó que en Argentina, por ejemplo, los combustibles están fuertemente subsidiados. “¿Quién paga los subsidios? –se preguntó–: La gente. En Argentina el subsidio a las naftas sale de las detracciones a las exportaciones de soja”, explicó, sin advertir que en este caso “la gente” son los empresarios que a caballo de los precios internacionales acumularon incalculables ganancias.
La necesidad de utilizar la presión impositiva para operar sobre la injusta distribución de la riqueza se abre camino a distintos niveles del gobierno: el subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Jerónimo Roca, admitió que “se están estudiando propuestas sobre cómo generar espacio fiscal para avanzar más con las políticas en educación, salud y vivienda”. Las opciones son reducir las exoneraciones para achicar el gasto tributario, o aumentar la recaudación de ciertos impuestos.
El ministro de Desarrollo Social, economista Daniel Olesker, adelantó la necesidad de aplicar una batería de medidas, en un documento que entregó a la dirección del Partido Socialista. En las 13 carillas de “Una mirada a la coyuntura política actual y al programa del tercer gobierno del Frente Amplio” Olesker propone:
● un nuevo impuesto específico interno (imesi) para bienes de “consumo suntuario”;
● unificar las tasas en el impuesto a la renta de las personas físicas (irpf) sobre el capital;
● aumentar el mínimo no imponible del irpf y crear una nueva franja para los ingresos más altos;
● un plus de irae para los sectores que ganan más;
● crear un tributo para frenar el ingreso de capitales especulativos al país, en la línea de una tasa Tobin (impuesto a las transacciones financieras);
● redefinir los criterios de los estímulos a exoneraciones fiscales comprendidos en la reglamentación de la ley de inversiones.
Las afirmaciones del ministro Olesker de que el modelo económico aplicado por el equipo económico “está agotado” generó la reacción del vicepresidente Astori, quien machacó en que “el modelo no está agotado, entre otras cosas porque no existe un modelo”, pero no incursionó en un debate sobre las medidas propuestas. Ese debate pospuesto quizás está eludiendo la confrontación con argumentos cada vez más reiterados respecto de que los dos gobiernos frenteamplistas encontraron una fórmula al aplicar políticas sociales compensatorias y una mayor intervención del Estado en el mercado de trabajo, al tiempo que se favorece la acumulación de capital. Un trabajo de Carlos Santos, Ignacio Narbondo, Gabriel Oyhantçabal y Ramón Gutiérrez define esa política como la instalación de un “neodesarrollismo (que) se constituyó como un nuevo modo de regulación del capitalismo en Uruguay”, que sustituyó al neoliberalismo agonizante.
“Las políticas económicas implementadas por el fa no modificaron, sino más bien continuaron y profundizaron el régimen de acumulación forjado durante el período neoliberal, orientado a dinamizar el crecimiento económico en base a la inversión extranjera directa (ied). En particular no modificó la orientación general de las políticas macroeconómicas ni sustituyó el andamiaje legislativo (ley de zonas francas, ley forestal, ley de inversiones, ley de puertos, ley de participación público privada) que montó el neoliberalismo”, sostienen los autores de “Seis tesis sobre el neodesarrollismo en Uruguay”.
Desmontar esas afirmaciones que ubican a los dos gobiernos progresistas como estimuladores de la extranjerización y la primarización de la economía sería un comienzo saludable para saber dónde estamos parados en materia de concentración de la riqueza y en la distribución del ingreso.
ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN EN 24 ENERO 2014 ESCRITO POR: SAMUEL BLIXEN
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