30 dic 2014

Syriza : Reestructuracion y default en debate

El fracaso de la elección presidencial lleva a Grecia a las urnas

Los sondeos pronostican una victoria de la izquierdista Syriza con el 28% de los votos

Grecia tendrá elecciones anticipadas el 25 de enero al no elegir presidente. / REUTERS-
Samarás, al precipitar dos meses la votación parlamentaria para elegir presidente, le ha dejado sin cartas, e incluso sin Gobierno. Los griegos acudirán a las urnas el 25 de enero en unas elecciones legislativas adelantadas tras fracasar este lunes en el Parlamento, en tercera ronda, la designación del conservador Stavros Dimascomo jefe del Estado. Pese al rechazo del 58,2% de los ciudadanos, que preferirían haberlos evitado, los comicios de dentro de un mes son un espejo en el que se miran griegos y extraños, ya que de ellas puede salir un Gobierno presidido por la izquierdista Syriza, en cabeza de los sondeos con el 28% de apoyos. Las elecciones generales deberían haberse celebrado en junio de 2016.


La suya sería la primera victoria de la izquierda en Grecia —el socialista Pasok no cuenta: lleva años instalado en el centroizquierda—, y la primera de un partido antirrescate en la UE, que contempla con inquietud el hipotético Gobierno de una formación radicalmente opuesta a las draconianas condiciones de la troika y partidaria de reestructurar parte de la deuda, e incluso de una gran conferencia europea similar a la de Londres de 1953, que alivió parte de los pagos impuestos a Alemania tras la guerra. Syriza recurre a menudo al símil de Grecia como un paisaje de posguerra —devastado por seis años de recesión, un país donde los ciudadanos son un 40% más pobres que en 2008—, y en esa línea de antiausteridad fueron las primeras declaraciones a la salida de la Cámara, de Alexis Tsipras, su líder: “Con la voluntad de nuestra gente, la política de austeridad será en breve cosa del pasado” en Grecia. “Ya ha empezado el futuro”, añadió.
Pese a la derrota, Samarás seguía mostrando este lunes un cierto optimismo. “Creo firmemente que las fuerzas proeuropeas y aquellas otras partidarias de las reformas estructurales que necesita este país van a prevalecer. Soy muy optimista al respecto, es la única salida”, declaró, mientras la habitual gresca política del país se elevaba a la enésima potencia, exacerbada por esta coyuntura inédita: el radical cambio de tornas en el poder.
Con una diferencia entre ambos estrechada en las últimas semanas, los sondeos sitúan a los conservadores de Nueva Democracia (ND) en segundo lugar con el 25% de los votos, si bien una encuesta divulgada hoy cifra en seis puntos la diferencia entre Syriza (29,9%) y los conservadores (23,4%). Ninguna de esas cantidades permitiría la mayoría absoluta, por lo que se prevén arduos pactos, y eso que las encuestas son desde hace semanas tan volátiles como creciente la crispación. De hecho, el más sereno tras el anunciado cataclismo político fue el candidato a presidente, Stavros Dimas, que a su salida de la Cámara aseguró que se esperaba el resultado, y que lo había encajado con la misma serenidad con la que, subrayó, espera que “todos trabajen por los intereses de Grecia en estos momentos críticos. Grecia es lo que nos une”, afirmó, en velada referencia a una bipolarización a cara de perro: entre los que miran a Bruselas, como el bipartito ND-Pasok, y los que miran a Syriza.
Las comparaciones de esta con Podemos en tanto que fuerza que amenaza el sistema político tradicional y el bipartidismo obvian que el partido de Tsipras se reconoce inequívocamente de izquierdas (en la línea de Izquierda Unida en España), mientras que la formación de Pablo Iglesias prefiere una indefinición ambigua. Syriza (siglas griegas de “Coalición de Izquierda Radical”) es una formación bisoña —como partido se constituyó en 2012—, pero con experiencia política y que ha tocado todos los palos, desde los gobiernos locales hasta el Parlamento o la Eurocámara, o incluso, desde las elecciones locales de mayo, el gobierno del Ática, la mayor región de Grecia y la que más votos concentra.
Sus orígenes se remontan a principios de la década de 2000, cuando grupos y movimientos de izquierda fundaron una alianza que rastrillaba desde socialdemócratas a marxistas, verdes o trotskistas, en la órbita del eurocomunismo y en las antípodas del Partido Comunista griego (KKE, muy ortodoxo), con el que defendían un proceso de diálogo y unidad que no se ha sustanciado ni se sustanciará. El KKE nunca aceptará ser socio de Gobierno de Syriza; además de que las encuestas le dan poco vuelo.
Syriza no asumió este nombre hasta 2009, y en las elecciones de ese año, ganadas por mayoría absoluta por el Pasok, logró el 5% de los votos y Tsipras fue elegido diputado. El desempeño del partido fue discreto hasta 2012, cuando, cabalgando los efectos de la crisis, se convirtió en la principal fuerza de oposición (26,9%, 71 escaños). El desgaste del bipartito, que ha aguantado dos años y medio en el poder, y el deterioro de las condiciones de vida —un paro superior al 25% y que alcanza el 50% entre los jóvenes; un tercio de la población bajo el umbral de pobreza; tres millones de personas sin cobertura sanitaria normalizada— han servido en bandeja a Syriza la victoria y alentado la creación de pequeños partidos que pueden ser claves a la hora de formar Gobierno en enero.
A estas formaciones, entre las que destaca To Potami (El río), que dio la sorpresa en las europeas de mayo al lograr dos escaños pese a haber sido fundado dos meses antes —una analogía más con Podemos—, se sumará el nuevo partido de Yorgos Papandreu, que está previsto se presente este martes. La hemorragia interna del Pasok, del que Papandreu, primer ministro hasta otoño de 2011, salió defenestrado por la vieja guardia, es ya incontenible, con un raspado 5% de apoyos en los sondeos. Tanto como la vendetta que puede desatarse en el seno de ND contra la pirueta mortal de Samarás al adelantar la votación presidencial. Una apuesta fuerte que ha colocado a Grecia, de nuevo, en la cuerda floja.

CHINA MUEVE SUS FICHAS


Este lunes 29 de diciembre el mundo se despierta con una nueva realidad devastadora para el dólar: China lanza el comercio bilateral en yuanes y rublos rusos.

Cooperación Rusia-China

"El comercio bilateral con yuanes y rublos acaba con una situación anómala"

El Banco Popular de China cerró a principios de octubre la firma de un 'swap' cambiario bilateral con el Banco Central ruso con el objetivo de reducir el papel del dólar estadounidense si Pekín y Moscú tuvieran que ayudarse mutuamente para superar la crisis de liquidez.

El acuerdo prevé un canje por un monto de 150.000 millones, según el portal Zero Hedge, que añade que el golpe sobre el dólar será "devastador".

"China permite futuros intercambios comerciales entre el yuan y más de tres monedas en un intento de reducir los riesgos de falta de liquidez en un contexto de elevada volatilidad en los mercados de los países en desarrollo", escribe Bloomberg.

China comenzará la implementación de contratos con el ringgit de Malasia, el rublo ruso y el dólar de Nueva Zelanda desde el 29 de diciembre, según un comunicado publicado en la página web de la organización.

Según Roman Terejin, jefe del centro independiente de peritaje comercial Obschestvennaya Duma, citado por el portal informativo Regnum, el comercio entre yuanes y rublos debería aliviar la dependencia de la economía rusa del dólar y conllevar cierta reducción de la tasa de cambio entre este y el euro respecto al rublo.

Medio alemán: "China ayuda al rublo para fortalecer el yuan"

Reuters / Carlos Barria

China ayudará a Rusia a evitar una rápida devaluación del rublo al comprar la divisa rusa y reducir sus propias reservas en dólares. Al mismo tiempo, el país asiático podría fortalecer el yuan, que aspira a convertirse en una alternativa global al dólar, escribe la revista alemana 'Deutsche Wirtschafts Nachrichten'.

La Administración Estatal de Control de Divisas de China está siguiendo de cerca la depreciación del rublo frente al dólar estadounidense, ya que Pekín y Moscú firmaron un 'swap' cambiario bilateral por un monto de casi 25.000 millones de dólares, que prevé el apoyo mutuo de las divisas nacionales por parte de ambos países, indica 'Deutsche Wirtschafts Nachrichten'.

"El acuerdo con Rusia está dirigido principalmente contra el dólar", según los representantes del Banco Central de China, citados por el medio. China pretende reducir el papel del dólar estadounidense mediante la disminución de sus reservas en dólares y la compra del rublo.

Desde principios del año 2014 —antes de la caída del rublo, que actualmenteestá recobrando su posición— Rusia y China ya habían incrementado su comercio en yuanes en un 800%.

Teniendo en cuenta la situación actual, el uso del yuan como la moneda de pago en las transacciones ruso-chinas sólo seguirá creciendo, "lo que favorecería el aumento de la confianza mutua en materia de comercio entre los dos países", sostiene el ministro de Comercio chino, Gao Hucheng, según cita la publicación.

El ministro también añadió que las sanciones occidentales reforzaron la tendencia de un uso más intenso del yuan, que debería convertirse en la alternativa global al dólar. Al mismo tiempo, Gao Hucheng subrayó que "las fluctuaciones en el mercado de divisas tienen poco efecto sobre la cooperación entre Rusia y China en los proyectos energéticos e industriales".

Por su parte, el jefe del banco comercial chino Yinshu Capital, Wang Feng, afirmó que "el acuerdo sobre las transacciones mutuas en rublos y yuanes no es solo una cuestión financiera, sino que tiene un contexto político y es un signo de confianza mutua".

Reforma educacional: ¿cómo llegamos a la “cocina” de enero?

Chile

Los principales intereses empresariales y culturales vinculados a la educación han comprendido hace tiempo que la derecha política es ineficiente; apuestan en realidad a un lento proceso de cooptación y colonización sobre estas redes, que luego penetra a los partidos, ministerios y agencias de la hoy Nueva Mayoría. No necesitan llegar a la corrupción explícita, ni tampoco se trata de una conspiración centralmente dirigida.


 G. Boric y C. Miranda

por-la-educacic3b3n-pc3bablica-en-chile

L

Al iniciar su mandato, el gobierno de Bachelet tenía un amplio respaldo ciudadano para llevar adelante la reforma educacional.
La estrategia definida desde La Moneda fue comenzar por la educación escolar, y en ella, por la eliminación del lucro, la selección y el copago. Pero este diseño político, a la larga, no fue capaz de ganar el respaldo de la gran mayoría ciudadana que había levantado la bandera de la reforma educacional. Pretendió unir fuerzas en función de lo que se rechazaba, pero no planteó con claridad lo que se aspiraba a construir; la falta de horizonte fue confesada por la propia Presidenta recientemente al declarar que su “primer sentido fue comenzar por la educación pública”. Peor aún, este inicio facilitó el reagrupamiento de los opositores a todo cambio democrático. La educación pública fue la gran ausente de la reforma en el 2014, a pesar de que el movimiento social e incluso el programa de gobierno la definían como “pilar”.
Sin clarificar si la reforma construirá una nueva educación pública como eje central y preponderante en matrícula en el país, el debate se volvió confuso. Los poderes fácticos recuperaron terreno y, ante ello, la receta del gobierno fue más y más ambigüedad sobre el carácter subsidiario de la política educativa. Se dijo que sí, que fortalecería lo público, pero también que sí, que fortalecería lo privado.
Hoy el escenario es delicado. Con poca claridad, con menos legitimidad social y con la crítica de buena parte de los actores del mundo educacional, los proyectos del gobierno se aprestan a una negociación en el Senado en el momento de menor atención social del año.
Dos relatos se instalan para explicar el problema: de un lado, que se trata de un plan concertado del gobierno por manipular las consignas del movimiento social y, así, profundizar y perfeccionar el mercado educativo; y de otro, que Eyzaguirre no ha sido capaz de explicar bien la desmercantilización de la educación –incomprendida por los estudiantes–, facilitando la resistencia de los poderes fácticos.
Ninguna de estas explicaciones es correcta. En esta columna proponemos una interpretación de por qué llegamos donde estamos hoy. La intención es contribuir al debate público sobre educación, con la esperanza puesta en recuperar el carácter transformador de la reforma por la que tantos años llevamos luchando.
Nadie duda de las buenas intenciones que pueda haber en el Ministerio de Educación. Lo que ocurre es que, mientras los cambios no se planteen alterar el carácter subsidiario del Estado y, con él, la primacía de la propiedad privada sobre la pública, toda regulación o financiamiento estatal para solucionar el problema se transforma, en la experiencia chilena, en su agravante.
La historia del copago, del CAE, de la Ley de Acreditación, de la Ley SEP y de las modificaciones al Simce, es justamente esta historia. Con el tiempo, tales instrumentos y subsidios han expandido el sector privado dependiente de recursos fiscales, con el consiguiente empequeñecimiento y crisis de la educación pública. Se forman ATEs, Acreditadoras, se crean Agencias y organismos fiscalizadores. Gracias al CAE y otras medidas, ingresan terceros –en especial los bancos– al negocio educativo; de sus contactos y redes se sedimenta un poder que lentamente coloniza las instituciones públicas, y que redefine la educación a su conveniencia.
De la educación privada lucrativa dependen espacios de trabajo y de socialización para millones de chilenos. Al mismo tiempo que este entramado de mercado profundiza la desigualdad y entrega una educación de bajos desempeños en promedio, con cada reforma crece y se naturaliza en desmedro de la educación pública. Se hace más difícil de cambiar. Los principales beneficiados de este tejido social de mercado –que no son sus “clientes” sino sus dueños– transforman cada reclamo social por más justicia y menos mercado en más subsidios a ellos mismos. Cada avance del Estado es también un avance del mercado y, por tanto, un retroceso de lo público. El CAE, promovido inicialmente como mayor presencia pública en la educación, es el cenit de esta tendencia. El país conoce sus efectos.
Los principales intereses empresariales y culturales vinculados a la educación han comprendido hace tiempo que la derecha política es ineficiente; apuestan en realidad a un lento proceso de cooptación y colonización sobre estas redes, que luego penetra a los partidos, ministerios y agencias de la hoy Nueva Mayoría. No necesitan llegar a la corrupción explícita, ni tampoco se trata de una conspiración centralmente dirigida. Es una densa red de presiones inconexas, y a veces hasta contradictorias, cuyo poder puede orientar o paralizar al mismo gobierno, echando mano a cualquier discurso, sea liberal, conservador, progresista o democrático.
Este proceso, como ha quedado demostrado, no ocurre sólo con la educación. Es un síntoma del déficit democrático de un Estado colonizado hace décadas por intereses empresariales y conservadores, y de una política que se descompone al mismo tiempo que se separa de la sociedad. Con sus lenguajes para entendidos y frases vacías, este juego se naturaliza en nuestras conciencias como la única política posible.
Las movilizaciones de 2006 rompieron con esta inercia. La sociedad tocó la puerta de la secuestrada política. Pero el enjambre de intereses privados se recompuso, presionando sobre la política y los técnicos hasta conseguir el acuerdo de “manos levantadas”. La fuerza de la sociedad fue desperdiciada, la política no entendió que debía apoyarse en ella y, peor aun, la desarticuló activamente. Pero luego, ensimismada, fue aplastada por el peso de los intereses privados. Del reclamo contra el lucro y por la educación pública recibimos más lucro y nos quedamos con menos educación pública aún, a pesar de las intenciones. No fue una conspiración ni un simple engaño, fue el resultado del complejo juego de fuerzas de los distintos intereses en disputa.
La ilegitimidad de esa reforma llevó a 2011. Millones de chilenos abrieron entonces otra oportunidad de cambio. Esa oportunidad sigue abierta. Pero la conducción del gobierno –y en particular del ministro Eyzaguirre– no ha sido capaz de expresar en positivo esta fuerza, sino que más bien ha recompuesto, quizá sin proponérselo, la inercia anterior al movimiento. La decisión política de no buscar un amplio acuerdo social está teniendo como consecuencia no la “racionalización” del debate, sino su secuestro –insistimos, no necesariamente buscado– por los poderes fácticos. Sin sociedad, el gobierno se debilita. Esto explica la evolución del debate sobre el proyecto de lucro, copago y selección.
Del fin al lucro al CAE inmobiliario
El fin al lucro fue uno de los ejes más destacados del proyecto. El objetivo de que los sostenedores sean propietarios –o bien la propiedad de los inmuebles sea pública– es correcto. No obstante, por errores en los mecanismos y las características descritas del debate, este principio hoy se desdibuja. La Iglesia ha conseguido un reservado acuerdo con el gobierno, pues, como se sabe, la educación subvencionada es una estructura importante de su financiamiento. Pero el problema es mayor aún. Se deja abierta la puerta a lucro de facto mediante las remuneraciones autoatribuidas de los sostenedores y a través de arriendos (el mecanismo usado en las universidades para retirar ganancias). Al inicio se dijo que se consideraría sólo el avalúo fiscal. Pero en cuestión de semanas el debate se mueve al valor comercial, so pena de las dificultades de su determinación. Y aún puede superarlo.
Para minimizar el impacto del criticado arriendo, el gobierno propone la autocompra con crédito bancario garantizado por recursos públicos. Como dijo la Presidenta de la FECh, se trata de un verdadero “CAE inmobiliario”. Desde el gobierno y sus técnicos se responde que las tasas bancarias serán bajas. Pero lo mismo se decía del CAE; de nuevo, nadie duda de las buenas intenciones, sino de su capacidad política de resistir el lobby de los bancos, sobre todo cuando se declara por la prensa que sin ellos el procedimiento es imposible. Fue este lobby, y no el diseño inicial, lo que terminó en el “sobrecosto” del CAE, y en la pérdida de millones de pesos para el erario público.
No hay argumentos para que el Estado tenga que pagar lo que –en teoría– dejarán de ganar los establecimientos con fines de lucro. Sin embargo, el Gobierno propone complejas fórmulas para asegurar un retiro íntegro de la inversión. Tensa la reforma como no lo hace para atender a las demandas de los profesores, siendo sus intereses más relevantes para la educación y la calidad.
El lucro de los bancos no es, como dice M. Waissbluth, la “única opción”. Si un privado no quiere dejar de lucrar, sea directamente o a través de arriendos, el Estado tiene todo el derecho de expropiar el inmueble, cederlo en comodato o bien transformar la escuela en una de carácter público, entregando su administración a la comunidad. Este mecanismo fue propuesto por las indicaciones del Centro de Estudios de la FECh (CEFECh) al proyecto, pero se declaró inadmisible con los votos de la Nueva Mayoría.
Algunos descartan la expropiación por sus altos costos. Pero prefieren involucrar a los bancos. Si los recursos que ha desembolsado el Estado por el CAE hubiesen sido entregados a la educación pública, se podría haber financiado educación gratuita a miles de estudiantes. El problema de fondo no es el costo, es el sometimiento, bajo el Estado subsidiario, del interés público al interés privado. Atrapada la reforma en sus estrechos marcos, la presión de los poderes fácticos por mejores condiciones hace el resto. Y sin que el Ministerio se lo haya propuesto directamente, surge otro nicho rentista de acumulación sobre la base de recursos públicos.
En las últimas semanas, además, senadores de la Nueva Mayoría han propuesto modificar los requisitos jurídicos exigibles a los sostenedores de menor tamaño, creando un sistema ad hoc y estableciendo con ello nuevas diferenciaciones entre escuelas que nada tienen que ver con proyectos educativos.
La gratuidad por voucher universal: perfeccionar la competencia
Naturalmente el fin del copago es una medida positiva y necesaria. Pero este camino a la gratuidad consagra el sistema de vouchers. El diseño institucional entre los colegios sigue siendo competitivo, y los recursos siguen entregándose legalmente a estudiantes y no a instituciones. Estos son los pilares de la reforma de la dictadura.
El proyecto, de todos modos, tiene algunos elementos positivos: pone restricciones a la creación de nuevos establecimientos que reciban subvención, intentando –débilmente– que los recursos fiscales no estén a merced de una nueva expansión del mercado; y además, trata de dirigir el uso de la subvención al cumplimiento de ciertos fines educativos. Pero en la medida que se mantiene el diseño fundamental del mercado escolar, estos aspectos se desdibujan. Además, los poderes fácticos han concentrado aquí una de sus mayores presiones. Cediendo a ellos, el gobierno relativizó estos puntos en la presentación de sus propias indicaciones, y es imposible predecir qué sucederá en el debate de enero en el Senado.
Las medidas del Ministerio contemplan a su vez incrementos relevantes de recursos y ampliaciones de la población focalizada en la Ley SEP. Es decir, se blinda la cuestionada normativa, expandiendo el ineficiente “mercado de la calidad” basado en ATEs y el Simce (a la sazón, la fuente de recursos de muchos de los técnicos especialistas en educación).
Tal como en el caso del lucro, había otras posibilidades. Una propuesta seria, naturalmente, debía compatibilizar la construcción de una educación pública como eje central del sistema con la realidad concreta de nuestra educación altamente privatizada y mercantilizada. Como lo demostraron las indicaciones presentadas por el CEFECh, es perfectamente posible acabar con el copago promoviendo una lógica de pacto entre los proyectos educativos particulares y el Estado. Esto hubiese permitido educacionalizar el debate, distinguiendo entre instituciones por lo que enseñan y no por lo que cobran. Tales indicaciones también fueron declaradas inadmisibles.
El perfeccionamiento de la selección: las “excepciones” y la respuesta de clase
En la medida que consideramos la educación un derecho social universal, no caben mecanismos selectivos en ninguna institución reconocida por el Estado. Su fin es, por cierto, positivo. Pero el proyecto del gobierno no acaba con ella en todo el sistema ni en todos los aspectos. Además, su fórmula concreta no aborda las complejidades del asunto y desconoce lo enraizado de la cultura selectiva en nuestra educación, rasgo incluso anterior a la reforma de la dictadura.
La medida concreta excluye a los particulares pagados –los colegios del 7% más rico de la población– y permite que establecimientos “emblemáticos” puedan seguir seleccionando permanentemente (sin que esté claro qué es un “emblemático”).
En el primer caso, se consagra el privilegio de quienes pueden pagar por educación particular. No deja de ser irónico que, mientras se hacen apologías a la mezcla social y se invierte dinero público en campañas de ese tipo, se promueva la existencia de un sector de la sociedad inmune a la reforma y abiertamente privilegiado para segregar y segregarse a su antojo. De hecho, el grupo social de los mismos reformadores.
En el caso de los emblemáticos, lo que debió haber sido un debate de gradualidad de aplicación se transformó en una excepción permanente. Aprovechando el carácter mecánico y apresurado del proyecto inicial, que despertó las legítimas dudas de los liceos públicos tradicionales y emblemáticos del país, los críticos de todo cambio democrático en la educación presionaron al gobierno hasta obtener lo que querían: que la política pública reconozca colegios tipo A y B. Esta no ha sido la postura de las comunidades de los establecimientos públicos emblemáticos, menos de sus estudiantes. El gobierno, en lugar de apoyarse en ellos y modificar el mecanismo de fin a la selección, los atacó y, más tarde, terminó cediendo a las fuerzas conservadoras.
Peor aún, en los últimos días los senadores de la NM se han abierto a ampliar las excepciones sobre la base del intrincado concepto de “selección no discriminatoria”. Es imposible prever en qué terminará esto, pero los augurios no son positivos.
El impostergable acuerdo social por la educación pública
La pérdida de sentido paulatina del proyecto, no obedece ni a un diseño concertado de fortalecer el mercado educativo ni tampoco a errores comunicacionales. Expresa la relación de fuerzas entre los intereses privados beneficiados del Estado subsidiario y una descompuesta clase política incapaz o sin voluntad de abrirse a la sociedad, y de encontrar en ella la fuerza para las transformaciones.
En tal arreglo, naturalmente, una nueva educación pública es imposible. Peor, se la confunde con las condiciones más o menos amigables de la educación privada. Antes hemos discutido este argumento. Son las instituciones públicas las encargadas de terminar con el lucro y el mercado, pero no las cárceles, las agencias o los subsidios. Son las olvidadas escuelas públicas.
En la búsqueda de salidas “viables” para convencer a los privados de sus nuevas regulaciones, y tras la eficacia de su defensa al interior del propio gobierno, pasamos del fin al lucro al CAE inmobiliario; del fin a la selección a la “selección no discriminatoria”; y a que el fin del copago implique un traspaso de recursos públicos a los privados –en un diseño neoliberal sobre la base de vouchers– inédito a nivel internacional. Todo esto, mientras no se sabe nada de educación pública, se excluye al movimiento social, y los colegios que de verdad segregan son omitidos del cambio. Es entendible que la ciudadanía muestre sus dudas y ya no sienta esta reforma como propia.
El imperativo del gobierno de mostrar resultados –para aminorar la caída de legitimidad que implica el camino escogido– presiona a los parlamentarios a trabajar durante el verano. La cocina de enero puede dar a la clase política y a sus técnicos una falsa sensación de tranquilidad. Pero esta tranquilidad es la del avestruz que esconde su cabeza. Tal como en 2006, y probablemente más rápido, las soluciones ineficaces e ilegítimas al problema de la educación sólo ampliarán el larvado malestar con la política. Habremos desperdiciado una oportunidad histórica de reforma educativa, y también dañado profundamente nuestra democracia.
La posibilidad de cambio todavía está abierta. Pero la cocina de enero se presenta como una nueva amenaza a las transformaciones por tanto tiempo exigidas por la sociedad. Recuperar el rumbo es tarea de todos. No podemos desperdiciar esta oportunidad.

Panamá :Revelan espionaje en las embajadas durante la gestión de Martinelli

No fue solo uno, sino dos los equipos de escuchas y otras funciones de espionaje los que adquirió el Estado panameño durante la administración de Ricardo Martinelli. De ninguno se conoce hoy su ubicación.

images


‘Sabía todo de todos’, dijo una fuente a La Estrella de Panamá , quien pone sobreentendido que la información es poder y control. El detalle es el uso que se le dé a esta.
Varias fuentes han contado a La Estrella de Panamá a quiénes se espió con estos aparatos; para qué se usaba la información recabada; cómo Ricardo Martinelli la empleaba para su beneficio y el de sus allegados.
Entre las fuentes contactadas están un agente secreto de inteligencia, una persona del Ministerio de Seguridad que ha tenido acceso a algunas de las interceptaciones y un técnico experto en estos equipos.
Una fuente de inteligencia internacional maneja información de que se adquirieron cinco equipos; sin embargo, otra fuente allegada a uno de los fabricantes explicó que podría existir confusión en este sentido, ya que los equipos se ensamblan con diferentes consolas, cada una con una función distinta, pero que entre todas conforman un mismo aparato.
Las que usaba el Estado panameño son máquinas altamente sofisticadas.
La primera se compró en el 2010 y la segunda, unos cuatro meses antes de las elecciones de mayo de 2014.
‘EL DOSSIER DE…’
A inicios de mayo, Martinelli enfrentaba una de sus peores derrotas políticas; el pueblo había escogido a Juan Carlos Varela como su relevo y no a José Domingo Arias, su candidato. En aquellos días, el aún presidente aseguró en una entrevista que tenía el ‘dossier y el pedigrí de todos los diputados del CD’. Lo decía con conocimiento de causa. Meses más tarde, sus palabras se refuerzan con la información de la compra de los equipos de espionaje adquiridos por su administración.
‘Nadie se salvaba’ de ser escuchado, dice la fuente que enumeró una larga lista de objetivos.
Añadió que los equipos se utilizaron para ‘vigilar a las mujeres de los entonces ministros del gabinete de Martinelli, a las novias o queridas de los ministros, a los propios ministros, a dirigentes del partido oficialista y de la oposición; a empresarios prominentes, de quienes obtenía información sobre sus negocios y luego la utilizaba para sacar ventaja pidiéndoles un porcentaje’.
La fuente agregó que Martinelli espiaba ‘a funcionarios y agentes de la Embajada de los Estados Unidos en Panamá y a unidades de la Drug Enforcement Administration (DEA)’, de lo cual los norteamericanos ya están enterados.
Pero ahí no culminaba todo, las conversaciones de los diplomáticos de las embajadas de Italia y España en Panamá también pasaron por la máquina de escuchas.
Así era posible enterarse de cualquier novedad en el caso de la compra de equipos de seguridad a Italia y sobre el proceso judicial que se le sigue a Valter Lavitola, enlace de Martinelli, quien presuntamente le habría entregado un soborno de 28 millones de euros por un contrato por 176 millones de euros para comprar un sistema de cárceles que no prosperó.
En el caso de la embajada de España en Panamá, la fuente añade que se centró en espionaje comercial, y no descarta que pudo enterarse de las negociaciones de Grupo Unidos por el Canal, encargado de la ampliación de la vía interoceánica, que mantiene varias demandas por sobrecostos contra la Autoridad del Canal de Panamá.
Martinelli sabía de la vida de periodistas y las fuentes que consultaban los comunicadores. Interceptó también los teléfonos de las firmas de abogados, magistrados de la Corte Suprema y líderes políticos, entre otros.
La fuente explicó que la información obtenida con estos aparatos se utilizaba para ‘chantaje económico o para invertir en acciones de ciertas empresas’.
La Estrella de Panamá conoció que existen copias de los registros de las conversaciones y chats de los objetivos. Una de las fuentes dijo que las autoridades saben las fechas y los sitios desde donde la máquina estuvo operativa.
LOS EQUIPOS
El primer aparato se adquirió en mayo de 2010 y el intermediario de la venta fue M.L.M Protection. Se trataba de un equipo de vigilancia a través de computadoras personales, conocido en inglés como PC Surveillance System.
El segundo equipo, que debió adquirirse con fondos públicos, se obtuvo cuatro meses antes de las elecciones de mayo de 2014, según explica la fuente.
De este equipo no hay documentación, por ejemplo algún contrato. La fuente indica que se sabe de la existencia del aparato, pero no se ha encontrado la documentación que respalda la adquisición.
Las autoridades han cotejado la información con el fabricante israelí, quien ha confirmado la venta del equipo. Según la fuente, el gobierno pasado utilizó una empresa intermediaria para esta operación.
Para cumplir con los requisitos del fabricante, según la fuente, se basó en la información que se proporcionó en la primera compra efectuada en el 2010. El fabricante lo vendió con aquella premisa; sin embargo, la empresa israelí Nunvav ha sido enfática en que nunca ha vendido este tipo de equipos al gobierno de Panamá, sino que los aparatos se adquirieron a través de una triangulación.
El fabricante tiene la capacidad para ubicar dónde se encuentran los aparatos, que pueden funcionar desde cualquier parte del mundo, y ha puesto a disposición del Estado panameño la posibilidad de ubicar ambos equipos. No obstante, se requiere de la petición del gobierno panameño para esta tarea, que requiere de un equipo y personal especializado.
La fuente indicó que el equipo está compuesto por varias piezas que se ensamblan y casi todas provienen de distintos proveedores. Uno de los componentes más importantes es un software , el ‘Microsoft Security’, que en el 2010 era un aparato de gran tecnología, a pesar de que ya ha sido reemplazado por programas más avanzados, como el que se adquirió en el 2014.
Los protocolos de seguridad establecen ventas controladas de estos aparatos. En caso de que se violen las normas que dictan su uso, o destinatario —como es el caso que nos ocupa—, la comunidad de inteligencia internacional se pone en alerta para evitar que lleguen a manos de grupos extremistas o terroristas, explicó la fuente.

Según el Banco Mundial, Cuba tiene la mayor inversión en educación del mundo

Así lo reflejó el ranking en inversión e incentivo a la educación realizado por el BM en el período 2009-2013.

pioneros

La inédita inversión de Bs 16.064 millones este año en tema de educación otorgó a Bolivia el segundo lugar entre los países de América Latina, un aspecto que fue resaltado por parte del Banco Mundial (BM).

En Latinoamérica, el Banco Mundial situó a Bolivia detrás de Cuba que destina más de 13% de su Producto Interno Bruto (PIB) a la educación, la mayor cifra en el mundo.
“En tema de educación, somos el segundo país de América Latina y El Caribe en inversión, después de Cuba”, destacó este 26 de diciembre el presidente Evo Morales Ayma, desde Palacio de Gobierno, tras hacer una evaluación de la gestión gubernamental 2014.
En segundo lugar mundial se sitúa la República Democrática de Timor Oriental, que invirtió 11,3% en 2009; 10,5% en 2010 y 9,4% en 2011. Siguen Dinamarca con 8,7%; Ghana 8,1%; Islandia y Tailandia con 7,6%, Nueva Zelandia 7,4%; Chipre 7,3% y Venezuela y Bolivia con 6,9% cada uno.
El BM dio validez a la inversión en la educación inicial boliviana incrementada en 319%, en educación primaria 105% y secundaria 306%, con relación a los montos que se invertían en 2006 con sólo Bs. 6,519 millones.
Por su parte, el presidente Morales expresó su satisfacción con los resultados alcanzados. “En lo social, quienes tenemos la responsabilidad de conducir el país estamos muy alentados, los reconocimientos de organismos internacionales son muy buenos”, puntualizó.